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lunes, 16 de febrero de 2026

DE EXTRARRADIOS A CENTRO. CAMBIOS DE LOS AÑOS 50


Una de las fotografías que nos produce la expresión ¡Si parece que fue el otro día!. Total han pasado casi ocho décadas y nos parece que fue ayer, porque ciertos elementos podemos pasar y verlos en el mismo lugar, con los mismos nombres, aunque algunos han cambiado para mirarlos con cierta nostalgia.

Lo que antes era extrarradio de Valencia había dejado atrás la huerta que se había convertido en solares, y el viejo Camino de Tránsitos se llamaba avenida Giorgeta. Los edificios de los años 50 iban proliferando y llenando la avenida.

A la avenida Giorgeta se le dio su nombre por la petición de los trabajadores de la fábrica de Tintas Samas en 1932 por agradecimiento a su empresario debido al excelente trato que les daba.

El gran solar que determina la fotografía pertenece a una manzana actual de edificaciones siendo la vista despejada desde la calle Jesús.

Hablamos de la edificación que se ve tras pasar el solar: Una estación sin importancia estructural, la estación que unos llamaban la Estación de Jesús, aunque yo la recuerdo como la Estación de Villanueva Castellón. Cubría la ruta de Valencia a Villanueva de Castellón, parando en buen número de pueblos de la comarca de la Ribera, algo más de 50 kilómetros. Al principio llegaba hasta Torrente desde que inició su andadura en 1893, dos años más tarde hasta Alberique, y ya en 1915 hasta Villanueva de Castellón. Tuvo una remodelación en 1963 y la fachada principal con la puerta de entrada dejó de estar en la calle Jesús, enfocándose a la avenida Giorgeta, testigo es la fotografía. Quedó en desuso para estos fines en 1988.

Frente a la estación, se ve a la izquierda de la fotografía uno de los primeros edificios que se construyeron en la avenida de los 50. Curioso por tener un pasaje central que acabaría junto al paso a nivel y el que también recibió el nombre de Pasaje Giorgeta.

Con este tipo de fotografías blanco y negro, que pudieran no tener interés para algunos, si lo tienen para otros, como es mi caso. Y créanme que por unos minutos he podido ser la niña más dichosa del mundo.

Texto de Amparo Zalve

domingo, 8 de febrero de 2026

LA NOCHES VALENCIANAS DE NEÓN EN LOS 60


Bonita postal a color de los años 60, quizás la más representativa de la noche valenciana de aquellos años en los que la noche se alargaba mientras el resto de la ciudad dormía.

La época en que se estilaba salir de noche y porque así lo pedía la noche valenciana porque estaba de moda ir al teatro y al cine, sin antes pasar a “pegar un moset” por cualquiera de las cafeterías del centro, especialmente desde la plaza del Caudillo hacia las dos calles que de ella se abrían, mientras los carteles publicitarios de neón ayudaban a las altas farolas en la iluminación que la hacían festiva.

Desde la plataforma del guardia urbano que ya había quedado vacía bajo los luminosos del reloj Longines, de la renombrada marca de calcetines Molfort´s, muy conocida por sus campañas publicitarias, y la de la Coca-Cola, se abría la calle, en aquel momento Calvo Sotelo, haciendo chaflán con la calle Ribera, la más antigua de las tres cafeterías que refleja la fotografía, era Casa Balanzá. Era la nueva Balanzá en 1932 cuando se hizo el edificio nuevo en el que ya estaba en 1881 con el anterior. Muy característica por sus grandes cristaleras redondeando el chaflán.

Al otro lado, cubriendo el chaflán con la calle del Almirante Roger de Lauria, en un edificio del año 1882 junto al edificio de Correos, se abría la cafetería Lauria. Decían que si era la más cara de Valencia. Fragmento del libro de Manuel Vicent, Tranvía a la Malvarrosa: “Había una línea divisoria que nunca transgredían las chicas de servicio. Ellas paseaban por Calvo Sotelo y nunca pasaban de la cafetería Lauria hasta donde llegaban los señoritos”

Algo más adentrada la calle Calvo Sotelo en 1948 se abre la cafetería Hungaria. Aunque en ese momento todavía no estaba junto al cine Lys, más tarde sí lo estuvo al inaugurarse este en el año 1953. Abrían de 8 de la mañana a 2 de la madrugada. Como las otras cafeterías y según el momento del día se servían cafés, batidos, platos combinados y bocadillos. Una nota curiosa es que cuando entraba una señorita que el encargado creía de dudosa reputación le entregaba con discreción una tarjeta con la que en pocas letras y de manera educaba la invitaba a que abandonara el local. Fragmento del libro de Manuel Vicent, Tranvía a la Malvarrosa: “soltaba chispas verdes el neón de la reciente cafetería Hungaria y al al lado se acababa de levantar el cine Lys”.

Texto de Amparo Zalve

viernes, 23 de enero de 2026

EL CALL O EL BARRIO JUDÍO DE VALENCIA


Esta entrada la dedico al “Call” como se le llamaba en Valencia al gueto donde habitaban los judíos con la entrada del rey Jaime I en la ciudad y tras la expulsión musulmana.

Me baso en las conclusiones de Francisco Dávila según los apuntes del notario Menarques y en el plano posterior del Padre Tosca de 1704, no modificándolo pero si aclarando con mis apuntes dicho encerramiento del barrio.

Teniendo en cuenta que en 1423 y 1586, en los dos incendios que sufrió la Casa de la Ciudad, la sede municipal de Valencia, la desaparición de documentos fue extensa y pocos quedaron sobre este tema y la mayoría de autores se han basado en conjeturas.

Lo cierto es que durante la dominación árabe existió ya una judería, un barrio separado de la población musulmana que habitaba la raza hebrea.

Cuando Jaime I llegó a Valencia los hebreos le prestaron sus servicios, incluso los rabinos le presentaron la Thora (se refiere a los cinco primeros libros de la Biblia hebrea), el libro de la ley. Agradecido les donó un barrio y a algunos en concreto, como recompensa a sus servicios, les ofreció campos y casas que habían sido desalojadas por los moros. Pronto se establecieron unas normas en las que ningún judío ni judía podía estar ni habitar fuera de las puertas de la judería, y tampoco comer o habitar casa de ningún cristiano.

Ahora vamos a seguir el plano y veremos el interior del gueto con su delimitación, sobre todo hay que comprender que sobre el plano de Tosca ya hacía años de su desaparición y las calles habían tomado otra estructura y otras denominaciones, al igual que la desaparición de ciertas casas y construcciones importantes.

Situándonos a la derecha del plano de Tosca, tal y como he escrito estaría la primera puerta por donde empezó a crearse el cerco, la puerta de En Esplugues. Seguiría por la calle del mismo nombre uniéndose a otra mas cortita, la de la Cullereta, hasta llegar a otra puerta, la puerta Exarca, en la pequeña placita del mismo nombre. Esta acabó derribándose al estar maltrecha, y ahora a continuación llegaríamos a la puerta que sustituyó a esta tras pasar por la zona trasera de la Congregación de san Felipe Neri. Se le llamó Portal Nuevo de la Judería y se situaba junto al fosar de San Juan del Hospital, quedando su tapia en la parte derecha, por el callejón de En Cristóbal Soler, y por detrás de la calle del Milagro (muy cerca del baño del Nalmelig, lo que se llamaría después los baños del Almirante) para trazar un ángulo de 90º dirigiéndose hacia el Norte por la calle Avellanas a la altura de la iglesia de Santo Tomás. En la plaza de la Figuera a la entrada de la calle del Mar se abre otra puerta, la que se considera la principal de la judería. Dejando atrás Santa Tecla, prisión de San Vicente Mártir, titular del Reino, el recorrido del recinto sigue sinuoso por la calle de Escribans, donde se encuentra la casa de Na Escribana y por la calle Cardona a la casa del mosén Pedro Boil, dando a la plazuela del Flaquer, a la calle Forn de les Rates, girando la calle de Pobres Estudiants por delante del colegio de Santo Tomás hasta llegar de nuevo al inicio, la puerta de En Espluges.

En el interior, entre las casas, habían dos Sinagogas, tal y como se ve en el plano reconvertido, la Sinagoga mayor y la Sinagoga menor o Cruz Nueva. Entre ellas estaba el mercado judío, además de otros comercios como eran varias carnicerías.

Todo este barrio se destruyó en el año 1390 teniendo su final en el mismo punto desde donde comenzó, en la puerta de En Espluges. A toque de trompetas y timbales se derribó el portillo tirando de cuerdas amarradas al arco con forma morisca.

La aversión de la población valenciana ante este barrio de hebreos acabó con asesinatos y bautizos a la fuerza. A los conversos que quedaron se les llamaba despectivamente “Rates de Faraó”. De ahí ya al olvido.

Como alguna anotación añadida: El portillo de En Esplugues que estaba muy cerca del cementerio de los judíos dejó solar para levantar el monasterio de Santa Catalina de Sena. La Sinagoga Mayor se convirtió en la iglesia de San Cristóbal. En el solar de 49 casas y algunas calles compradas por el Patriarca Juan de la Ribera se construyó el colegio del Corpus Christi en el año 1586. La citada casa del mosén Pedro Boil fue después la plaza de Villarrasa.

Texto de Amparo Zalve

domingo, 28 de diciembre de 2025

RECTIFICAN, EL TRANVÍA LLEGARÁ A LA CALLE XÁTIVA

 

Desde la estación Xátiva.-2025 12 26.- Esteban Gonzalo

Sólo han necesitado un par de días para comprobar las autoridades valencianas el error, aunque otros lo califican más duramente, y por ello necesitan tramitar su urgente y costosa rectificación, al abrir como peatonal el túnel de 260 metros de longitud entre la estación Alacant del tranvía y la estación Xátiva del metro, en lugar de prolongar las vías tranviarias, para hacer más atractiva la utilización del tranvía, floja actualmente respecto a las expectativas iniciales, pese a los viajes gratuitos y subvencionados, ya que dejan más céntricamente a los viajeros los servicios de la EMT. 

Estación Alacant. Desde aquí continuarán las vías.-2025 12 26.-Esteban Gonzalo

En reportajes publicados en medios de comunicación desde el año 2018 se apoyaba la continuación del trazado tranviario, para facilitar el desplazamiento a las personas mayores y evitar la incomodidad de arrastrar equipajes, coches de inválidos y de niños y otras pertenencias, y, principalmente, la inseguridad cuando fuera muy baja la cantidad de peatones. No han tenido en cuenta que cuando hay poca afluencia de viandantes en el túnel de Germanías, muchos en lugar de pasar por él prefieren contornear la estación del Norte o utilizar los autobuses de la EMT entre la última parada de la Gran Vía Germanías y la primera de la plaza España, o al contrario.

El 12 de febrero del año pasado la Alcaldesa María José Catalá y la Consellera Salomé Pradas acordaron el Plan de Expansión de la red de Metrovalencia con dedicación preferente a la llegada de la L10 para que enlazara con las líneas del metro en la estación de la calle Xátiva y como primera etapa para continuar bajo el centro histórico. Para que ello fuera posible la alcaldesa consiguió que modificaran el proyecto, procurando no perjudicar la ayuda concedida por la UE, para que el galibo del pasaje permitiera la prolongación del recorrido del tranvía.

Sin embargo, la consellería que ahora preside Vicente Martínez Mus, estimando como bueno el proyecto del anterior consistorio e inconcebiblemente puenteando al actual de su mismo partido político, ha optado por rebajar el techo con cielo raso, recubrir las paredes con aluminio, y colocar pavimento, iluminación y cámaras de seguridad, incluso paneles luminosos con paisajes urbanos para una instalación calificada de provisional.

Y ahora a desmontar lo hecho y poner vías y cable, gasto a pagar del erario, de lo pagado con impuestos.

El túnel y su acondicionamiento han costado 24 millones de euros, pero creo que los ciudadanos debemos saber el coste del acondicionamiento realizado para poder compararlo con el de solo colocar vías, cable y hacer un sencillo un andén uniendo las dos vías antes de llegar a su término. No inventamos nada, en otra ciudad española lo han hecho.

Y con lo que no contaban, y les fuerza a rectificar, el perjuicio para los comerciantes de las calles Alicante, Castellón y travesías, quienes se quejan de que un elevado porcentaje de los viandantes, por la novedad o por pasar ahora menos frío, utilizan el túnel evitando pasos peatonales entre la calle Ribera y la Gran Vía de Germanías. Antes no iban en superficie por las obras y ahora porque pueden pasar bajo la calzada.

Además, no hacer esa pequeña inversión es incongruente comparada con el ambicioso plan de inversiones anunciado por FGV hasta el 2030.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 30 de julio de 2025

HOMENAJE A JOSÉ DE RIBERA

                                       
En la plaza del Temple 

Un pintor que no estuvo en España, que casi toda su vida la vivió en el extranjero pero haciendo gala siempre de su tierra natal.

José de Ribera, unos de los pintores más influyentes del siglo XVII. Sí, nos hemos remontado mucho en el tiempo. Con apenas 17 años marchó a Italia y ya no volvió nunca, pero sus obras las firmaba como hispanus, valentinus y setabensis.

Llegado el año 1886, D. Aurelio Querol, hombre intelectual de su época, tuvo la iniciativa de homenajear al pintor, convocando a artistas valencianos el 24 de enero de 1886 al aproximarse la fecha del tercer centenario del nacimiento del pintor recaudando así fondos y construirle un monumento. No le hizo falta recoger mucho porque el artista Mariano Benlliure se prestó desinteresadamente para hacer la estatua. Tan solo había que pagar la fundición y debía ser en Roma como única condición.

El 12 de enero de 1888 el pintor Ribera ya tenía estatua y con ella en cierto modo un homenaje para todos los artistas valencianos.

Veamos ahora como se gestó la estatua y los lugares que pasó hasta el definitivo, y esperemos el último.

Lo primero hay que decir que obtuvo el primer premio de escultura de la Exposición Nacional de Madrid de 1887, hecho que consagró al joven Benlliure de 25 años. Creó del frio bronce una figura con una vestimenta que parece real en sus pliegues cayendo con naturalidad sobre las calzas. Una filigrana de fina puntilla en la gorguera cubre su cuello y espalda. Porta espada de perfecta empuñadura como buen representante de un caballero español. La mirada parece la de estar mirando alguno de sus lienzos del martirio de algún santo, tal cual llega de la calle y aún con su capa recogida coge en su mano izquierda un puñado de pinceles y en la otra una paleta llena de grumos de pintura. El escultor quiere dar el toque bohemio y desaliñado que parece que frecuentan los genios a través de un botón desabrochado.

El boceto en yeso antes de la fundición se lo regaló a su hermano José y actualmente parece ser que está en Madrid, en la casa museo Sorolla.

Se instaló el 12 de enero de 1888 en la plaza del Temple como se ve en la fotografía de portada, solo porque parecía un buen lugar.

                                  
 En la plaza Emilio Castelar

Permaneció allí durante 15 años porque en 1903 fue al solar que había dejado la Plaza de San Francisco, tal cual, ya que el Ayuntamiento, propietario del solar, ya tenía previsto cambiar el estado de la plaza de manera radical en 1889, y allí fue a parar como si fuera el preámbulo de una reforma que pronto se vería acompañado por otros ornamentos como una pequeña colina, una gruta hecha de rocalla, un puente y una cascada que irían dando forma al penoso solar. Un año más tarde llegó la plantación de árboles y el comienzo de la construcción del nuevo Ayuntamiento.


                                       
En la plaza de Teodoro Llorente


Y poco más que decir sobre el siguiente emplazamiento para el ilustre pintor. Que alegando a la transformación urbana de los años 30 llegó a la plaza de Teodoro Llorente donde permanece.

Texto de Amparo Zalve

martes, 1 de julio de 2025

PAISAJES CAMBIADOS. DE SORIANO A SAFRANAR.

Diciembre 1982.- Esteban Gonzalo

Unidad eléctrica serie mil, compuesta por automotor y remolque, por vía provisional desviada mientras construían la estación soterrada Hospital para el tramo sur de la unión bajo viarios de Valencia de los Ferrocarriles de Bétera y Llíria en el norte de la ciudad con el que por el sur continua por la Ribera Alta hasta Villanueva de Castellón.

Le faltaban un par de kilómetros para llegar a la estación término en la avenida Giorgeta.

En la instantánea tomada en diciembre de 1982, a la izquierda la gran fábrica de muebles y lámparas Vicente Soriano Beltrán, a la derecha fábricas y almacenes, y en lontananza los bloques de viviendas del barrio San Isidro.

Julio 2023.- Esteban Gonzalo

Vía provisional utilizada hasta el 4 de octubre de 1988, tres días antes de la inauguración del trazado soterrado, donde los enlaces provisionales fueron realizados con autobuses.

Y el 17 de julio de 2023 desde el mismo lugar que en 1982, el edificio de la ex fábrica de Soriano acondicionado y reutilizado desde 1995 por Fermax y otras empresas, la calle pavimentada y arbolada, inmuebles de muchas plantas, uno en fase de construcción, con empresas en sus bajos sustituyendo a antiguas fábricas y almacenes, y en lontananza la arboleda de la avenida Tres Cruces que tapa casi totalmente la visión de los bloques de viviendas del barrio San Isidro.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 16 de mayo de 2025

UNIVERSIDAD-SAN FRANCISCO. IGLESIA DE SAN JUAN DE LA CRUZ

 IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA

En el centro histórico de València, barrio Universidad-San Francisco, en la calle de Poeta Querol, nº 6, tenemos otra de las diez primitivas iglesias procedentes de la conquista por Jaime I, donación real edificada sobre una anterior mezquita, la actual Iglesia de San Juan de la Cruz regida por los Padres Carmelitas se corresponde con la antigua Iglesia Parroquial de San Andrés, en la actualidad situada en la calle Colón.

Fachada de la Iglesia años 50/60. Foto autor desconocido. Remember-València, pg 1628.

La Parroquia de San Andrés fue establecida el siglo XIII, el actual templo procede de entre 1601-1615, cuya primera piedra colocó San Juan de la Ribera en 1602. En el siglo XVIII se le añadió la capilla de la Comunión por parte de la cofradía de Pescadores y a la vez se decoró todo el conjunto en estilo rococó, como a tantas iglesias valencianas. La torre campanario de piedra es el único elemento que queda de la primitiva construcción al que se le añadió el cuerpo de campanas realizado en ladrillo a finales del siglo XVII.

San Juan de la Cruz. Foto E. Goñi, enero 2019

Una vez perdida la parroquialidad pasó como Iglesia a la advocación de San Juan de la Cruz y tras casi cincuenta años de estar cerrada para su restauración se abrió de nuevo al público con motivo de la exposición “La Gloria del Barroco”, que finalizó en 2010. Es otra de las iglesias valencianas que promueve conciertos de órgano. Situada junto al ampliado Palacio de los Marqueses de Dos Aguas, que acoge el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias forma un par de lugares inexcusables de visitar.

Aspecto del Campanario. Foto E. Goñi, diciembre 2021.

En la anterior foto si nos fijamos en la parte baja izquierda, al fondo, entre sol y sombra, podemos ver una pequeña campana en una espadaña, por cierto hay otra espadaña, sin campana sobre el ángulo de la fachada.

Para llegar a ella cinco minutos desde la plaza del Ayuntamiento, o casi desde cualquier lugar del centro paseando o en bici.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 26 de diciembre de 2024

PAISAJES CAMBIADOS EN LA CALLE JAIME BELTRÁN

Unidad eléctrica 3600 por la calle Jaime Beltrán en 1988.- Esteban Gonzalo

El 17 de septiembre de 1988, 17 días antes de suprimir la circulación de trenes en superficie, un tren eléctrico de la serie 3600 circula por la vía única provisional montada en 1981 muy pegada a los edificios del lado sur de la calle Jaime Beltrán para que pudieran construir a cielo abierto el túnel para la unión soterrada, bajo viarios de Valencia, de los ferrocarriles de ancho métrico de la zona norte con la línea que por el sur continua por la Ribera Alta.

Desde el mismo lugar en 2023.- Esteban Gonzalo

El tren muy inclinado, por la curva y por el deterioro de la vía a suprimir, casi roza los coches estacionados, principalmente un Renault 6.

En la instantánea tomada el 1 de agosto del 2023 los pequeños inmuebles han sido sustituidos por altas construcciones, entre ellos la levantada en 1993 con ladrillo rojo cara vista en sustitución del palacete esquina a la calle Misser Rebassa.

Calle en curva, pavimentada, para dos sentidos de circulación con divisoria central, y en la acera marquesina para la línea 9 de la EMT.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

martes, 25 de junio de 2024

CHOCOLATES XOCO & VERO


Pedro Melero y Encarna Comes.- 2002.- Museo del Chocolate.- Esteban Gonzalo

Guillermo Melero Comes y su esposa Verónica García Fernández-Bobadilla, en el año 2014 abrieron Xocolates Xoco & Vero en el número 38 de la calle Derechos, en pleno centro histórico de Valencia y donde hubo anterior y sucesivamente, una fontanería y una crepería. Además, tienen un atractivo palco en el pasillo Luis Vives del Mercado Central, que atiende Alejandra, hermana de Verónica.

Son continuadores de una larga saga de artesanos chocolateros que en 1834 inició Bernardo Comes Villarrolla en la calle San Roque número 14 de Torrent, y era descendiente de las familias Andreu, Silla, Chuliá y Mora, de ese municipio y dedicadas al delicioso derivado del cacao, según consta en el padrón de 1823.

Verónica y Guillermo.- Chocolateros Valencianos

El protagonismo chocolatero en Sueca comenzó en 1870 cuando Bernardo Comes Andreu y su mujer María Matoses Expert trasladaron su obrador desde Torrent hasta la calle Pou, del citado municipio de la Ribera Baja del Júcar.

Guillermo en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.- 2024.- Esteban Gonzalo

Su hija Encarna se casó con Pedro Melero Pastor y en 1966 trasladaron tienda y obrador al número 29 de la calle Sant Josep. Relanzaron el negocio, añadiéndole a los clásicos a la pedra y bollet, variedades con leche y frutos secos, y se dedicaron a promocionarlos por toda España, en mercadillos, mercados medievales y ferias, y siempre con la calidad como bandera. Recorridos promocionales donde a Pedro le acompañaba su hijo Guillermo desde el año dos mil.

EL MUSEO DEL CHOCOLATE

Para sendos reportajes, que publicaron Top Turisme y Ven Aquí Valencia en diciembre de 2002, el Sr. Melero me dijo que en uno de sus viajes por España conoció en Astorga a un artesano que tenía una colección de antiguos utensilios para la fabricación, comercialización, y preparación doméstica del chocolate, y pensó que sería interesante montar en su tierra un pequeño museo en recuerdo y homenaje a casi dos siglos y medio de tradición chocolatera en tierras valencianas. Para ello, fue recogiendo en unos casos y comprando en otros, una amplia y variada colección de utensilios, utillajes, escritos, recetas, manuales, etiquetas, cerámicas, sistemas de iluminación, de calefacción, libros y variados objetos domésticos, algunos de los siglos XVIII y XIX, sobre la transformación del cacao en chocolate, así como su comercialización, transporte y consumo, que tras su limpieza y acondicionamiento expuso en el vestíbulo de su Fábrica de Chocolate en Sueca, en el edificio que sustituyó al derribado en el año dos mil.

Alejandra en el Mercado Central.- 2024.- Esteban Gonzalo

El Museo fue inaugurado por la Consellera de Agricultura, María Ángeles Ramón Llin, el 22 de abril del 2002, el mismo año en el que la empresa fue distinguida por la Generalitat Valenciana.

EL BOLLET

Me dice Guillermo, hijo de Pedro Melero y Encarna Comes y nieto del fundador en Sueca, que el producto principal y más antiguo es el Bollo o Bollet, cilíndrico autóctono de la zona, del que ya se conocen referencias escritas desde antes del año 1800, y que para su fabricación no se utilizan moldes, sino folios de papel, mediante los cuales y haciendo rodar una porción de chocolate se moldea en forma cilíndrica. Que han aumentado las variedades con distintos aditamentos, sabores y aromas, pero sin modificar la receta clásica de cacao, azúcar y harina de arroz, aunque también con la modalidad para diabéticos.

En la calle Derechos.- 2024.- Esteban Gonzalo

Un producto peculiar que llama mucho la atención es la paella de chocolate con leche, arroz hinchado, frutos secos y chucherías. En pequeño tamaño para venta turística, pero en grandes dimensiones, previo encargo, para conmemoraciones y actos de diversa índole. También están los licores con chocolate, siendo uno de los más demandados el de orujo.

Paellitas de chocolate.- 2024.- Esteban Gonzalo

Utilizan materias primas de primera calidad, y poseen el sello de calidad artesana de la Comunidad Valenciana D.C.A. 5453.

Tras la jubilación de Pedro y Encarna, los hermanos Pere, Guillermo y Marina, continuaron siendo socios de la empresa pero cada uno con su comercialización: el mayor sigue en Sueca, la pequeña gestiona el museo y su tienda, y Guillermo creó con su mujer la comercial artesana Chocolates Xoco&Vero y se estableció en el 2014 en la mencionada calle Derechos de Valencia, donde también tienen obrador, que atienden su esposa Verónica y él, que compagina con la asistencia a ferias y fiestas, además de estar siempre pensando en añadir novedades.

Y como hay que estar al día tienen tienda on line.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 21 de junio de 2024

UN AÑO DE REFORMAS EN LA PLAZA EMILIO CASTELAR

 

La fotografía gira durante un animado y soleado día del año 1928. Era la plaza de Emilio Castelar de entonces cuando se reunían en torno a la estatua dedicada al pintor setabense José de Ribera. Unos al sol, otros a las sombra, sentados o en pie, podían muy bien estar comentando las obras que un poco más allá, tras sus espaldas, se estaban ejecutando para crear una plaza novedosa, puesto que la gran reforma de Goerlich estaba levantando sus cuatro metros al otro lado de la plaza para construir su “Tortada”.

Aún así, el pintor todavía compartía plaza con el Marqués de Campo, cuya escultura con fuente llegó más tarde que él, pero también se fue después. El caso es que los dos ya duraron poco ahí. El pintor se fue en el treinta y uno, y el Marqués en el treinta y tres.

También pudieran estar opinando sobre los edificios monumentales que estaban repoblando la plaza, que a costa de derribos, del 1927 al 1933 ya se completarían.

Llama la atención el florista que con esfuerzo porta sobre su hombro izquierdo un gran manojo de flores. De alguno de los kioskos orientales, al estilo japonés que habían poblado la plaza desde hacía ya cuatro años atrás. A la derecha de la fotografía se ve uno de estos kioskos de flores.

Curioso es saber que el pintor desde los diecisiete años que había partido hacia Italia ya nunca más volvió, eso sí, lo que hacía era firmar sus obras como hispanus, valentinus y setabensis.

Este pintor nacido a finales del siglo XVI, se había hecho con una calle muchos años antes (en 1872) cambiándole el nombre a la calle Nueva de Pescadores, para después recibir su estatua “viajera”. Ahora ya luce tranquilo en la plaza del Poeta Llorente.

Texto de Amparo Zalve

miércoles, 27 de marzo de 2024

LA CALLE JÁTIVA LUCIRÁ NUEVO ASPECTO

 

Archivo Municipal

1927 - En la cabeza de los munícipes estaba el cómo iba a ser la futura plaza Castelar, llamada a configurarse de forma triangular; había desaparecido la Bajada de San Francisco y la fachada del nuevo Ayuntamiento reinaría en la plaza frente al nuevo Palacio de Correos y Telecomunicaciones, en lado angular al edificio de la Telefónica que se estaba culminando.

El traslado de la Estación del Norte a la cercana calle Jativa había posibilitado el nuevo aspecto de la plaza donde la tortada de Goerlich esperaba su puesto. La segunda mitad de los años veinte fue frenética en nuevas construcciones en una zona llamada a convertirse en el centro comercial, lúdico, bancario y social de la ciudad, mientras que la burguesía valenciana se ufanaba en la zona como el más óptimo lugar de residencia.

No podía quedarse atrás en aquel objetivo la calle Játiva, frente a la Plaza de Toros y la nueva Estación del Norte. A la retícula entre la calle Pi y Margall y la avenida Amalio Gimeno le había llegado su hora y en noviembre de 1927 el alcalde Marqués de Sotelo cito en reunión a todos los propietarios de este tramo para anunciarles la necesidad de los derribos, con el fin de levantar nuevos edificios en consonancia con los que se estaban construyendo en la plaza consistorial.

La asistencia de los interesados fue masiva, recibiendo el alcalde por parte de ellos toda clase de facilidades. Reunión a la que solo faltó don Enrique Monforte, propietario de la casa de la calle Játiva lindante con la Avenida Amalio Gimeno, que por su importancia fue citado de inmediato.

Edificio este que fue reemplazado por el de la Unión y el Fénix, construcción de Enrique Viedma que entró en servicio en el año 1933. El cambio en la zona fue radical junto al Hotel Metropol en el otro extremo del arquitecto Francisco Almenar, que había sido inaugurado un par de años antes. Y el City Bar en la esquina de la calle de Ribera: lugar bohemio de los años cincuenta y sesenta.

La Valencia de los primeros años de la década de los treinta estaba en ebullición y la antigua zona torno al Convento de San Francisco derribado en su totalidad en la última década del XIX, con su vecina Estación del Norte, iba a ser el punto de llegada de los visitantes por ferrocarril.

martes, 5 de septiembre de 2023

FECHANDO UNA FOTOGRAFÍA ALREDEDOR DE LA PLAZA DE TOROS

 

Desde lo alto, y como imagen central la de la Plaza de Toros, por cierto abarrotada por el gentío, sin duda en ocasión de un mitin de la época reupublicana, intentaremos localizar con aproximación el año al que pertenece esta fotografía.

Al repasarla, ciertos datos nos van indicando la proximidad del año 1932, o como en término latino Circa, o en su abreviatura Ca. 1932, por no saberse con certeza la fecha exacta.

Poniendo como eje central la Plaza de Toros, dividiremos la fotografía en zona norte y zona sur, aunque quizás anteriormente podríamos haberla citado como intramuros o extramuros, acorde a la posición con la muralla, aquí ya inexistente.

De la zona superior parten tres aperturas: A la izquierda se ve el trazado de la avenida Marqués de Sotelo, que perdió este nombre durante la Guerra Civil, tomando el de Salmerón, y cubriendo una gran manzana el Instituto Luis Vives. A unos metros hacia dentro, al siguiente chaflán la finca del Chavo, que ya estaba desde 1928. Sin dejar los chaflanes de Marqués de Sotelo, el que hace con la calle Játiva es fundamental en la cronología que buscamos. Se ve el edificio de la Unión y el Fénix en fase de construcción, obra que se comenzó en el 31 y que hasta el 38 no concluyó. Ya se sabe que los comienzos son rápidos hasta que comienzan las vicisitudes de diversas índoles en las construcciones.

De manera paralela aparece la calle Ribera y ya se ve el cine Capitol en la parte izquierda, porque de su construcción y con su inauguración en 1931, ocupó uno de los solares que quedaron tras los derribos efectuados en el frontal de la calle Játiva.

Continuando a la otra esquina en la calle Játiva y previa a Colón, aparece la calle Pi i Margall, ahora ya Paseo de Ruzafa. Fijándose bien en el tramo medio de la parte derecha se observa la gran construcción del Teatro Lírico, que desde 1914 había sido el gran Trianon Palace, ahora ya el Maestro Serrano estaría estrenando sus zarzuelas en una sala de 1500 personas. Ese tramo de la calle es lo que se le había llamado la Russafa de dins, la de fora se ve en la mitad de abajo que continúa al cruzar la calle Játiva y la confluencia con Colón.


Si nos vamos a la mitad de abajo de la fotografía, las calles de Alicante, Castellón, Alcoy y Segorbe ya estaban configuradas. Se rotularon el mismo día, durante la Fiesta de la Primavera en el 14 de mayo de 1926, y las autoridades competentes que allí acudieron lo hicieron por ese orden a ritmo de banda municipal. La que todavía no había dado a luz era la calle General San Martín, aunque sí que se ve ya el trazado en el gran solar que iba a ocupar la gran manzana. Junto a la plaza de Toros ya estaba el Museo Taurino desde 1929. Otras construcciones del solar eran el almacén de papel, La Papelera Española, y el almacén de Jarabes y Licores de Ayelo de Malferit.

Echamos en falta en la calle General San Martín el Frontón Valenciano de Goerlich, inaugurado en el año 1933, por lo que nos inclinamos por datar la fotografía en el año anterior.

Texto de Amparo Zalve

viernes, 1 de septiembre de 2023

MONUMENTOS VIAJEROS: EL DEL MARQUÉS DE CAMPO

 
Autor desconocido

Es el lugar que le corresponde: la plaza del Ayuntamiento.

La afición por las estatuas viajeras en el cap i casal viene de antiguo. El pintor Ribera, el Españoleto, mutó de la plaza del Temple a la de Emilio Castelar en el año 1905, para regresar en 1931 a la vecina en su primer emplazamiento plaza Teodoro Llorente donde actualmente se aloja. El Marqués de Campo movió sus piedras desde la plaza Castelar, donde primero sin pedestal se ubicaba desde 1905, a la de Cánovas de Castillo sita en la Gran Vía cuando discurría el año de 1933. Miguel de Cervantes abandonó la del Picadero, donde se había instalado en 1909, para situarse en el jardín de Guillen de Castro, próximo a las Torres de Quart, frente al Colegio Público con su nombre en 1931. Ya en nuestros días, a Luis Vives se lo llevaron de la plaza de Brujas para situarlo próximo a la que había sido su casa natalicia en la placita de Margarita Valldaura.

Sin embargo, quien por sus obras y mejoras urbanas puede y debe considerarse como uno de los mejores alcaldes que ha tenido la ciudad, allá cuando la regente Cristina, decimonónica, durante el período 1843/1847, bien se merece este reconocimiento con su actual traslado a la plaza del Ayuntamiento.

Y no sólo por sus actuaciones durante sus cuatro años al frente de la alcaldía, sino también por sus obras en años después que tanto contribuyeron a cambiar el aspecto de la ciudad en sus diferentes cometidos.

Tras unos años convulsos, José Campo dotó a la ciudad de grandes avances. Desde un primer momento no sólo fueron palabras ni promesas utópicas, sino realidades. Fue el autor de grandes mejoras desconocidas hasta entonces en la ciudad, como lo fueron la iluminación de calles y plazas, con sus instalaciones a gas. Fue el iniciador del empedrado para evitar el polvo y barro existente en el trazado urbano. Abasteció a los valencianos de agua potable filtrandola desde las del Turia, con fuentes públicas que ornamentaban la capital, tales como la de la plaza de la Virgen, de la Congregación, Rodrigo Botet, Redonda, Negrito, Mercado y San Lorenzo.

Fue el creador del primer ferrocarril en el viejo Reino, con su estación central en la plaza de San Francisco, frente al barrio de Pescadores, a cuya inauguración asistieron en 1852 la Regente Cristina con su esposo el Duque de Riansares. Dedicó su actividad a la creación de entidades bancarias, naciendo de su mano el primer banco instalado en Valencia, con su impulso a la puesta en marcha del Monte de Piedad. De su diario La Opinión, surgió Las Provincias cuando se lo cedió a Teodoro LLorente. Creó una sociedad naviera que impulsó el comercio por ultramar. Y como gran filántropo, fundó un asilo para niños huérfanos.

Nadie como él, tanto desde la Alcaldía como en la siguiente décadas, contribuyó a una vida más cómoda para los ciudadanos del “cap i casal”.

Próxima pues la construcción del nuevo proyecto para la plaza del Ayuntamiento, sería de justa correspondencia trasladar su monumento de la Gran Vía Marqués del Turia a la plaza consistorial, como monumento viajero que lo había sido, con su ubicación definitiva frente al antiguo Palacio de Correos, por ser justo el lugar donde José Campo se significó como el gran impulsor de la primera estación de ferrocarril con el objetivo de comunicarse con el Grao, y a su vez el más ambicioso, llegar hasta Almansa con su futura proyección al centro peninsular: la Estación de José Campo que después sería Estación del Norte, para su traslado a la calle de Játiva en 1917.

La que será nueva y flagrante plaza y con su monumento al Marqués de Campo, se convertiría éste en el mejor documento en piedra, histórico, de lo que significó su vocación decidida en beneficio de la ciudad.

¡Y porqué no la plaza con su nombre!

viernes, 28 de julio de 2023

EL ENSANCHE DE LA MARGEN IZQUIERDA DEL RÍO


La fotografía nos muestra la margen izquierda del río Turia, donde a pesar de la belleza que expone, hasta llegar a ese momento blanco y negro tiene mucha historia para contar. Es curioso que se puedan concentrar tantos datos en tan pequeño trocito de papel. 

¿Nos vamos al mismo lugar cuando todavía estaban unas cuantas casas, terrenos, una acequia y un antiguo convento?

Era una zona que pertenecía a la acequia de Mestalla, entre el Camino de Algirós y el ramal de Rambla por su parte norte, en los terrenos que habían sido demarcación territorial extramuros de Santo Tomás. Se enfrentaba a la otra parte del río con la otra zona del ensanche a través del puente del Mar.

Había un solar, resultado del derribo de un singular convento, el de los franciscanos  (derribado en 1874), y que se aprovechó para construir dos edificios destinándolos a cuarteles, tomando el mismo nombre que su convento antecesor, el de San Juan de la Ribera. Tampoco se demoró tanto, porque a los cinco años del derribo el cuartel ya estaba en pie.

                               
                              Cuartel de Caballería. 1914. Archivo José Huguet 

Todavía quedaba el Camino de la Soledad discurriendo cercano para recordar que el antiguo convento había estado ahí, derribado cuando la guerra contra el francés, con su ermita del mismo nombre, propiedad del convento.


            Camino de la Soledad o Paseo de las Palmeras. 1910. Archivo José Huguet

La modificación del entorno iba a ser muy lenta, y la mayor parte por litigios de deslinde de terrenos entre militares y Ayuntamiento. Cómo se iban a realizar los planos si los terrenos no podían ser expropiados. Aquí nadie cedía.

El asunto no se empezó a mover hasta que llegó el proyecto de 1887 para el ensanche de la margen izquierda del río, el que haría que se elaborase el plano a seguir con los lindes propuestos, y que conllevaba la edificación por zonas, proyecto de pozos ciego públicos, y un plan de alcantarillado. Los propietarios de casas alrededor del Cuartel de Caballería ya habían solicitado tiempo atrás permiso para la construcción por su cuenta, ante la insuficiencia de pozos, un alcantarillado cuyas aguas serían vertidas a la acequia de Mestalla. En su momento se llegó a tapar la acequia, en 1892, trazando posteriormente un alcantarillado desde el puente del Mar hasta la acequia.

Los conflictos no cesaban entre militares y Ayuntamiento porque tenían intereses en la zona, dado que el cuartel ocupaba amplia manzana. El Camino de Algirós se situaba a espalda de los cuarteles y se había aprobado un proyecto de alineación por la Comisión de Paseos y Jardines. A cambio de ello se autorizó a Capitanía General al emplazamiento de unas factorías de subsistencia detrás del cuartel. Parece que la proposición fue aceptada. Pero el Ramo de Guerra ya estaba tramando su propio plan para el ensanche de la zona, propuesta no aceptada por el Ayuntamiento, por considerar que podría ir en perjuicio de los intereses municipales, quizá por el miedo de poderse reservar para siempre la propiedad de estas calles la rama militar.

Llegó un Real Decreto, permitiendo establecimientos fabriles por la periferia de la ciudad, pudiendo así ocupar terreno la nueva Fabrica de Tabacos, que se trasladaría desde su enclave en la Glorieta. Iba bien, porque tenía cerca los almacenes del puerto y del Grao donde llegaban los suministros de tabaco en rama. 

Para el nuevo ensanche se fueron expropiando los terrenos entre los cuarteles y el Jai-Alai (Frontón que había sido construido en 1893 en solares de la calle de la Soledad). Y esto ocurría ya en 1905.

A partir de ese momento todo fue yendo más rápido, expropiación de terrenos, de casas, cubrimiento del Brazal de la Rambla de la acequia de Mestalla, y la construcción de un barrio obrero con 36 viviendas de un piso y cuatro metros de altura, un zaguán de entrada con un pequeño corral, constituyendo así la calle General Pando. También se abrió la calle Micer Mascó y la de Amadeo de Saboya.

                                                 
Fábrica de Tabacos en 1908 - Archivo Rafael Solaz

El 12 de abril se procedió a la colocación de la primera piedra de la nueva Fábrica de Tabacos, para construirse entre 1908 y 1909. Coincidió por esa época la Exposición Regional solicitándose el uso de la fábrica como Palacio de Industria. Esto tuvo una consecuencia de favor, el Asilo de Lactancia, para uso de las mujeres trabajadoras en la Fábrica de Tabacos que se trasladó frente al edificio con una bonita construcción a espaldas del Palacio de la Exposición cuando la Fábrica de Tabacos fue definitivamente a la calle Amadeo de Saboya en 1814.

Después de toda explicación precursora en el tiempo de la fotografía, ya se puede comprender el puzle que conforma esa pequeña área de la margen izquierda del Turia.

Texto de Amparo Zalve

viernes, 14 de julio de 2023

LA VIEJA ESTACIÓN DEL NORTE


La foto de Barberá Masip de 1898 es la mejor instantánea para el buen conocimiento de cómo era el entorno de la estación de ferrocarril del Marqués de Campo que estaba situada en el punto exacto de la actual plaza del Ayuntamiento frente al que fuera Palacio de Correos y Comunicaciones y ceñida al inicio de la calle Ribera cuyo nombre ostentaba desde 1872.

A la izquierda se divisa el Palacio de Jura Real con sus seis pivotes en lo alto, que estaba ubicado entre las calles En LLop y Cotanda.

Se correspondía la zona con la plaza de San Francisco por la existencia de este convento demolido en 1891,nombre que ostentó hasta el año 1899 que pasó a ser nominada como plaza de Emilio Castelar.

A la derecha, y como extenso balcón corrido a la plaza, los edificios que daban vida al barrio de Pescadores, ya en fase de muy próxima demolición y en el centro una arboleda que oculta la Bajada de San Francisco.

La estación del Marqués de Campo, al perder su propiedad, tomó el nombre de Estación del Norte, por la nueva propiedad de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, que en 1917 fue trasladada a su actual emplazamiento de la calle de Játiva.

El ingente gentío que llena la plaza, en un año convulso por las pérdidas de ultramar, posiblemente agrupada por el interés que suscita siempre la llegada a la ciudad de alguna personalidad, cita que con frecuencia se repetía en el lugar, al mismo tiempo se acredita por la expectación de los balcones con sus habitantes atentos al acto.

martes, 9 de mayo de 2023

MIREMOS UNA FOTOGRAFÍA DE 1850


Hablaremos de una fotografía datada en 1850, cuando hacía poco tiempo que la fotografía en papel (calotipo) había hecho aparición. Tenemos que fijarnos en cada detalle que nos dan muestra de esa ciudad de Valencia en que la muralla cristiana o medieval todavía separaba las poblaciones de huerta como Benimamet, Patraix, Ruzafa y los Poblados Marítimos.

De momento estaba así, hasta que una fuerte corriente migratoria produjo cada vez más una expansión desordenada, colocándose la gente en el casco urbano, en los arrabales y en las vías de acceso a la ciudad. Esto ocurría entre los años 1840 y 1930.

Primero de lo que se ve. La vista es tomada desde la calle “ Muro de los Judíos”, que así se llamaba por aquel entonces la que actualmente es la calle Colón, nombre dado por la muralla que por allí pasaba. Desde la perspectiva que ofrece la fotografía, cercana al muro, la huerta de Ruzafa, con las barracas que se ven a la izquierda y las alquerías de la ribera del río. Mientras que algo más alejado se observa la torre campanario y cúpula de la “Catedral de Ruzafa”, como así es llamaba por los del barrio. Algo más a la izquierda se mira la torre y cúpula del Convento Nuestra Señora de los Ángeles, desde Ruzafa en línea recta desde la primera al segundo se trazaba un importante paso (de Ruzafa a Benimaclet).

Una mujer en la zona de abajo parece volver de la huerta o jardín de su casa hacia la vivienda.

Aunque en esta fotografía no llegue a verse habían dos elementos cercanos. A la izquierda estaba la Puerta de los Judíos, que aunque ya no daba paso en su finalidad, todavía estaba abierta, ya no ejercía el “portaler” sus funciones, que desde su pequeña casa junto a la puerta controlaba la mercancía del que por allí pasaba. Y el “portaler” desapareció de la puerta a partir del siglo XVI, ya que se prohibió el paso de mercancías con finalidad comercial. Unos años más tarde, en 1689 la puerta fue tapiada hasta su demolición en 1890.

Otro dato curioso es que cercana discurría la acequia de Rovella que era cruzada por el Pont de les Anades. Esta acequia se cubrió en 1870.

Texto de Amparo Zalve