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jueves, 3 de julio de 2025

CEMENTERIO GENERAL. CAPILLA DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

 IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA

Situado en la plaza santo Domingo Guzmán, nº 27 se encuentra el Cementerio, cuyo origen viene a partir de una Real Cédula de Carlos III de 1787 en la que se prohíben los enterramientos intramuros, y por ello el Ayuntamiento proyecta el nuevo Cementerio General de València en 1805, que se inaugura en 1807 formado por un rectángulo con acceso central del que partía un paseo que aun divide el terreno en dos cuadros, con la Capilla centrada al fondo. En 1876 con la primera ampliación se deja exenta la Capilla, como sigue hasta hoy día. A base de ampliaciones el cementerio ha multiplicado muchas veces su tamaño inicial, además de ser el de mayor superficie entre los cementerios de la ciudad.

Vista frontal de la Capilla con la Virgen, foto E. Goñi, noviembre 2019.

La Capilla tiene todo el aspecto de haber sido remozada en los años cincuenta del pasado siglo, ya que en mayo de 1960 se emplazó una imagen de la Virgen de los Desamparados en lo alto del atrio de la Capilla.

Vista lateral de la Capilla, foto E. Goñi, noviembre 2019.

En esta segunda foto podemos ver una espadaña y un altavoz, que en mi opinión tienen el mismo valor, los dos sirven para llamar a los feligreses.

Para su visita recomiendo la línea de la EMT nº 10, para en la puerta principal, a un corto paseo quedan las líneas de la EMT nº 9, 18 y 99.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 27 de octubre de 2016

JOSÉ RODRIGO BOTET

Archivo Municipal

1950 Ca - Los restos de una figura ilustre e hijo de Manises yacen en un sencillo panteón del cementerio de Valencia: D. José Rodrigo Botet.

Hombre importante porque su legado situado durante noventa años en el Almudín ha fascinado a muchas generaciones de valencianos, fundamentalmente en sus años de infancia.

¿Quién no se recuerda admirando al famoso megaterio que alzado dirigía su colosal cuerpo hacia el techo del que fuera almacén de trigo medieval lleno de grafías de su identidad?

Fallecido en Madrid en 1915, en la más ingente pobreza, sus restos fueron trasladados a Valencia el 14 de Julio de 1920 siendo recibidos con gran agasajo en la Estación del Norte donde se había instalado una capilla en una de sus salas, siendo muy visitado por los valencianos. La hermana y otros familiares depositaron una corona de flores sobre el féretro.

Por la tarde se congregaron las autoridades e invitados al entierro en representación de la Audiencia, del Ejército,  de la Universidad, de la Academia de San  Carlos, de la Cámara de Comercio, de la Liga Católica, de la Unión Valencianista, sindicatos católicos, Escuela de Artesanos, de Lo Rat Penat, de la Unión Gremial, del Ateneo Científico y otros muchos, entre quienes se encontraban el pintor Benlliure, el doctor Gómez Ferrer y el cronista de la ciudad Sr. Cebrián.

La presidencia, delegada por el Gobernador, estaba formada por el Alcalde, un representante real, un sobrino del finado y un mandatario del Capitán General. Organizada la comitiva, salió de la Estación y por las calles Játiva, Ruzafa, Sangre y San Vicente se alcanzó la plaza de San Agustín para despedir el duelo. La Banda Municipal cerraba el cortejo.

Y desde aquel día, los restos de don José Rodrigo Botet descansan en el Cementerio General de Valencia tras una azarosa vida llena de avatares, de enriquecimientos y de pobreza final.

jueves, 2 de octubre de 2014

CEMENTERIO GENERAL DE VALENCIA

  
Ángel del Silencio. Panteón familia Burriel
Ángel del Silencio – Panteón familia Burriel.
Archivo Rafael Solaz
Desde que se inauguró en 1807 han pasado más de doscientos años. El Cementerio General de Valencia, un lugar que se convierte en todo un continente de arte, biografías y curiosa simbología. Las flores “siemprevivas”, las lámparas votivas, el árbol arrancado de raíz que simboliza la muerte de una persona joven, el ancla rota, la flor de la Adormidera (el alma dormida, no muerta), las letras Alfa y Omega como principio y fin, los atributos funerarios como La Parca o el reloj de arena, aquel que cuando nacemos permite el paso de la fina arena. Ésta pasa más deprisa para algunos, para otros más despacio, pero al final pasa toda, es el destino y fin.
panteon moroder
Un Ángel nos recuerda el silencio, el respeto por todos los que una vez fueron vidas. Hay muchos Ángeles del Silencio, algunos nos invitan a pasar tras la puerta del mausoleo, como el del Panteón Moroder, obra de Benlliure. En otros, una niña de mármol no oculta su tristeza y mira a un ramo de flores perpetuo. Es obra del escultor Carbonell.

Son las piedras quienes nos ofrecen mensajes eternos. La esencial igualdad de todos los fallecidos ¡Qué más da los ostentosos panteones o las lápidas borradas por la erosión del olvido! Al final quedan los restos del recuerdo, y las esculturas, y las vidas. Cementerio General de Valencia, en blanco y negro o en color de la nostalgia.

Flores de piedra nos reciben atravesando los corazones de nuestros sueños. El Museo del Silencio sólo sirve para que recordemos la ruta de algunos de los ecos esculpidos.

Texto de Rafael Solaz

sábado, 22 de junio de 2013

lunes, 1 de noviembre de 2010