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miércoles, 21 de junio de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - VI

Alquería de Benlloch (1984, foto original de autor desconocido). Tintas sobre papel Fabriano 300 gr. 14x9 cm. De la serie "Patraix antiguo" para Paqui López de Foro Inmobiliario


“En las acequias conmovíase la tersa lámina de cristal rojizo con chapuzones que hacían callar a las ranas; sonaba luego un ruidoso batir de alas e iban deslizándose los ánades lo mismo que galeras de marfil, moviendo, cual fantásticas proas, sus cuellos de serpiente. La vida, que con la luz inundaba la vega, iba penetrando en el interior de barracas y alquerías.”

Vicente Blasco Ibáñez (La Barraca)

Con estas palabras, Blasco Ibáñez describe poéticamente la atmósfera que observaba en la huerta de Patraix en 1898, escenario que probablemente inspiró al ilustre escritor en su inmortal novela “La Barraca”. Más de cien años después ya no queda nada de la huerta y ese espacio está ocupado por la urbanización de Valencia. Calles, plazas y avenidas, parques y algún que otro solar vacío han cambiado la fértil tierra de labor por asfalto, cemento y piedra.

De la acequia Favara (“Al Favvara” era el nombre de una de las familias bereberes más notables del norte de África en tiempos de la ocupación árabe), una de las ocho que riegan la vega de Valencia, solo queda en el distrito de Patraix, una especie de cicatriz solo visible desde el aire en la zona del nuevo paso del Turia (V-30) y detrás del Cementerio General en su lado suroeste. Su cauce está totalmente soterrado y sólo ve la luz al otro lado del río donde sigue regando los campos.

También es árabe la misma palabra “alquería”, y define a un conjunto de casas o comunidad agrícola y ganadera alejada del núcleo urbano. El origen de la ahora plaza de Patraix está en una primitiva alquería musulmana y ya existía (con un molino hidráulico en la Favara) en tiempos de la reconquista de Valencia por Jaime I en 1238.

Una de aquellas alquerías y casas agrícolas mencionadas por Blasco  Ibáñez pudo ser también la desaparecida alquería de Benlloch y que fue demolida pese a la oposición vecinal en junio de 2007 para ceder el suelo a la construcción de bloques de viviendas.

En esta alquería residió la familia Benlloch, uno de cuyos más ilustres miembros fue Juan Bautista Benlloch y Vivó (Valencia 1864–Burgos 1926), que en la ciudad de Valencia tiene dedicada a su memoria una importante avenida. Fue entre otros cargos eclesiásticos copríncipe de Andorra y cardenal de Burgos.

Texto y dibujo. Santiago López Manteca

sábado, 22 de abril de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - V



Miramar y palmera monumental de la Batifora 2016. Tintas y óleo sobre papel Fabriano 300 gr. 14x9 cm. De la serie "Patraix antiguo" para Paqui López de Foro Inmobiliario
https://www.facebook.com/santiagolopezmanteca/

LA BATIFORA

Hubo un tiempo que desde esta torre o Miramar se podía ver el puerto de Valencia. Es su finalidad, ya que está encarada perfectamente en esa dirección. En aquella época ningún obstáculo impedía la visibilidad, y solo se divisaba desde esta modesta atalaya un gran mantel de cuadros de distintos tonos de verde, las huertas flanqueadas por hileras de moreras, los cauces de agua de las caudalosas acequias y un buen número de barracas y alquerías.

En la lejanía se distinguiría, puede que con un catalejo, las arboladuras de los formidables veleros que entraban y salían del puerto.

La familia Dupuy de Lome, que tiene sus propiedades y casa solariega en Fontanars dels Alforins, dio a Valencia y a España personajes notables que prestaron grandes servicios y curiosamente la calle que está junto a la Batifora se llama así: Fontanars dels Alforins.

Enrique Dupuy de Lome fue un importante embajador al que correspondió prestar servicio en Estados Unidos, después de haber pasado por destinos en Oriente. A él se debe que el pabellón español en la Exposición Universal de Chicago de 1893 estuviera directamente inspirado en la Lonja de la Seda de Valencia. Y él fue el que tuvo la difícil misión de ser embajador en Washington, cuando los americanos se enfrentaron a España durante la Guerra de Cuba. Los días amargos de la explosión del 'Maine' también le corresponden a su gestión.

A Santiago Lluís Dupuy de Lomé (1818-1881) le debemos la creación de la fábrica de hilatura de seda establecida en Patraix desde 1837. La construyó junto a la acequia Favara en el camino antiguo de Picanya, pues necesitaba un importante caudal de agua ya que fue pionero en todo el estado español con la introducción, ese mismo año, de la primera máquina de vapor aplicada a la sedería.  Esta innovación en la industria le mereció una medalla de oro y el nombramiento de socio de mérito por la Real Sociedad Económica de Amigos del País. También necesitaba el agua para cocer los capullos de seda en enormes peroles.

En la entrada de agua de la acequia de Favara a esta fábrica había una reja para evitar que pasaran hierbas, troncos y otros desperdicios que pudieran circular. Esta reja era limpiada periódicamente por los agricultores para que no se obstruyera y la acequia inundara sus propios campos.

En esta fábrica estuvieron empleados alrededor de trescientos operarios, la mayoría mujeres procedentes de Picanya y Paiporta, más unas cincuenta que procedían de Segorbe. Según cuentan, las empleadas de esta fábrica envolvían el pañuelo en que estaban los huevos de los gusanos dentro de otro, que se colocaban en el pecho para darles más calor y acelerar el nacimiento. Parece que estos huevos provenían del Extremo Oriente y eran distribuidos entre los labriegos según la cantidad de moreras que tuviera cada uno.

A partir de 1854 una epidemia del gusano de seda, la pebrina, encarece enormemente la materia prima y provocó cambios drásticos en la sedería valenciana. Los “velluters” (fabricantes de terciopelo) que tanta importancia habían tenido en la Valencia del XVIII, casi desaparecieron y la mayoría de los telares supervivientes se concentraron en fábricas. La morera experimentó una radical disminución, a favor de otros cultivos, como los citrícolas, que iniciaron entonces su expansión por el regadío valenciano. Se mantuvo, sin embargo, y se prolongó ya entrado el siglo XX, un sector industrial de tejidos de seda, reducido pero eficiente, especializado en tejidos suntuarios de alta calidad del que aún subsisten algunas empresas destacadas en la actualidad.

A finales del siglo XX, en el año 1999, el Ayuntamiento de valencia, adquirió la propiedad y puso en marcha un proyecto respetuoso con sus principales piezas arquitectónicas: las puertas de piedra picada, el miramar que antiguamente oteaba sobre la huerta, las vigas de mobila (que se pueden apreciar en la luminosa sala de exposiciones Azorín) y las columnas de fundición que se aprovecharon y se hicieron compatibles con el centro deportivo y cultural.

De la mañana a la noche, desde las ocho hasta las veintidós, las instalaciones están muy concurridas. La biblioteca está llena de estudiantes y lectores. El centro deportivo, como todos los demás de la ciudad, tiene cursos de natación y otras muchas actividades deportivas para niños, adultos y mayores.

Lo que en una época fue un callejón tenebroso, con un nombre peculiar (Azagador de las monjas), con una vieja fábrica abandonada es un hervidero de vida y energía, salud y cultura.

Texto y dibujo. Santiago López Manteca

jueves, 23 de marzo de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - IV

Puerta convento de Jesús (2016). Tintas y óleo sobre papel Fabriano 300 gr. 17x12 cm.
El undécimo dibujo de la serie "Patraix antiguo" para Paqui López de Foro Inmobiliario
https://www.facebook.com/santiagolopezmanteca/

PUERTA CONVENTO DE JESÚS

Escondida en un hermoso jardín, desvestida de su recubrimiento de cal y arena y  para mostrarnos el hermoso dibujo del ladrillo, se halla esta antigua y humilde puerta. La pequeña campana hace años que no llama a nadie a la oración o el recogimiento. Tiene un merecido y anónimo descanso, y ahora, inmóvil, guarda la belleza de su pátina de antigüedad.

Fundado por Alfonso el Magnánimo y su esposa doña María en 1428, reyes de Aragón, se construyó a las afueras de Valencia un convento de franciscanos observantes. Bajo la advocación de Santa María de Jesús, el convento se articulaba alrededor del claustro, en uno de cuyos lados se encuentra la iglesia. El interior del templo, con planta de cruz latina, se renovó con un revestimiento neoclásico que incorporó una bóveda de cañón con lunetos y una cúpula con frescos de Camarón. La Capilla de la Comunión, construida en 1787, tiene planta de cruz griega y bóvedas casetonadas. Se decoró a principios del s. XIX con frescos de Vicente López representando la glorificación del beato Nicolás Factor, quien vivió y murió en este convento.

El beato Nicolás Factor fue un reconocido fraile, entregado a los pobres y necesitados, místico y de gran talento artístico, de una biografía intensa.

En el año 1586 recibió la visita del rey Felipe II y tuvo ocasión de ver el cuerpo incorrupto de Nicolás Factor, que fue amigo personal y que se encontraba en la iglesia del convento. Dicen que su cuerpo incorrupto desprendía un agradable olor.

Sus restos, guardados en relicario de plata, desparecieron durante la guerra civil.

Con la desamortización de Mendizábal de 1835 el convento fue utilizado como fábrica de hilaturas a partir de 1837 y en 1866 fue rescatado por la Diputación para dedicarlo a Sanatorio Psiquiátrico Provincial Padre Jofré. Así se mantuvo hasta los años setenta del siglo XX, en que se estrenó el Psiquiátrico de Bétera.

El padre Jofré, como es bien sabido, fue un religioso que, en el siglo XV, protagonizó la dramática historia de la protección de un demente que estaba siendo agredido por unos desalmados. Predicó en la Catedral sobre la necesidad de un hospital para enfermos mentales y de allí nació el primer hospital para "locos" del mundo, que es el de Valencia y que estuvo situado en una zona del hospital provincial hasta que se trasladó a Santa María de Jesús.

El manicomio usó parte del convento, que tenía un claustro, con dependencias de las que no quedan ya restos. Hoy en día hay diversas instalaciones públicas, municipales, la Diputación tiene allí su Archivo Provincial y funciona también un centro de salud, todo ello en un agradable marco ajardinado.

Es importante aclarar que Jesús es un distrito de Valencia y está compuesto por cinco barrios: La Raiosa, L'Hort de Senabre, La Creu Coberta, San Marcelino y Camí Real. Sin embargo la iglesia y convento de Jesús pertenecen por escasos metros a Patraix.

Texto y dibujo de Santiago López Manteca

miércoles, 1 de marzo de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - III


Plaza de Jesús en 1930. Tintas sobre papel Fabriano. 29x20 cm. Dibujo de la serie "Patraix antiguo" para Paqui López de Foro Inmobiliario.
https://www.facebook.com/santiagolopezmanteca/

Plaza de Jesús

Es un domingo otoñal. Las campanas llaman a misa y la gente, lenta y ordenadamente, accede al imponente templo. Cerradas y mudas, las  pequeñas casetas de madera del mercado están descansando del enorme trasiego de la semana.

El dibujo está basado en una imagen de 1930 y nos muestra la  iglesia de Santa María de Jesús al fondo y el mercadito antiguo a la izquierda.

Al ver la fotografía que sirvió de modelo para el dibujo me vino inmediatamente a la memoria el recuerdo de aquel humilde mercado. En esas mismas y estrechas calles, jugaba de niño con mis amigos “Juniors” de la parroquia en las tardes de los sábados. Viene a mi memoria el recuerdo  peculiar de aquella mezcla de olores, casi perfume. Aquel suelo de cemento olía a salazones y encurtidos, frutas y hortalizas, óxido y agua, lejía y jabón… era el sitio idóneo para jugar al escondite, al pañuelo… para ensayar nuestras canciones de misa con la guitarra.

En los años 90 del siglo pasado, aquellas humildes casetas, pintadas y repintadas mil veces, fueron demolidas para dar paso al diseño moderno y rompedor del mercado actual. De aquel mercado antiguo solo queda la forma de triángulo que ocupa la parcela de terreno. Ahora, el techo del edificio del mercado, un gran prisma triangular, evoca a una gigantesca nave espacial, como sacada de la película “la guerra de las galaxias”.

En cuanto a la iglesia, qué decir… Es seguramente el lugar que atesora más historia y arte del barrio de Patraix.

La iglesia y antiguo convento de Santa María de Jesús data del siglo XV y fue fundada por Alfonso “el Magnánimo”. A ella le dedicaré una mención aparte con otra de mis estampas. Solo decir brevemente que en él vivió y murió el beato franciscano Nicolás Factor (que da nombre a la calle que desemboca en la plaza), una persona venerada en su época hasta por el mismísimo emperador Felipe II que fue uno de los más ilustres visitantes de mi queridísimo barrio. Es de reseñar que la entrada del templo dispone de cuatro arcos y no tres como se ve en la actualidad. El cuarto arco está oculto por una edificación que se hizo a posteriori y que fue destinada a viviendas de los sacerdotes.

Texto y dibujo. Santiago López Manteca

jueves, 9 de febrero de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - II

Plaza de Patraix en 1935. Tintas sobre papel Fabriano. 29x20 cm. Dibujo de la serie "Patraix antiguo" para Paqui López de Foro Inmobiliario.
https://www.facebook.com/santiagolopezmanteca/

Plaza de Patraix

 Es un día soleado. El reloj marca las diez y media de la mañana y en la plaza se puede observar la actividad cotidiana. Una niña con su falda cortita nos da a entender que es un día primaveral o veraniego. Se dirige al centro de la plaza donde junto a la fuente hay otro niño que parece beber o invitarle al juego. Al fondo la iglesia con su flamante torre junto a una casa señorial, que tuvo tiempos mejores. Las mujeres en los balcones airean las ropas de cama, mientras una de ellas observa curiosa cómo el fotógrafo toma la instantánea.

Una de las imágenes más adorables de Patraix es esta imagen de la plaza en 1935. En ella se puede ver la pequeña iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, cuya torre campanario fue remodelada en 1916 por el ilustre arquitecto valenciano Francisco Javier Goerlich Lleó, al cual debemos gran parte del trazado urbanístico de la Valencia moderna.

La iglesia es pequeña y estrecha y no dispone de naves laterales, ya que fue construida en las caballerizas de la casa señorial contigua y data del siglo XVI.

Su advocación inicial era para San Nicolau de Bari y lo fue hasta 1942, año en que se restauró la iglesia y coronó la torre con una bella espadaña. En la puerta lateral, y que fue principal, se puede ver la imagen del antiguo patrón.

Las manzanas de casas de dos plantas forman un triángulo isósceles y en la actualidad, de las que aparecen en la foto, solo se conserva una de las casas del lado sur, que es el más antiguo de la plaza. Milagrosamente, esa parte de la plaza ha sobrevivido al paso inexorable del tiempo y el urbanismo.

Uno de los encantos de Patraix está en esta plaza que tiene la esencia de un pueblo pequeño y nos evoca tiempos pasados en los que Valencia era la ciudad rodeada de murallas y a la que se llegaba con las frutas y hortalizas cosechadas en los campos regados por la Favara. Los mismos campos que, dicen, inspiraron a Vicente Blasco Ibáñez en su novela “La Barraca”.


Texto y dibujo. Santiago López Manteca

martes, 24 de enero de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - I

https://www.facebook.com/santiagolopezmanteca/

BREVE HISTORIA Y ORÍGENES DE PATRAIX

Las tribus íberas de los Edetanos ya poblaban la zona cuando un cónsul romano fundó Valentia Edetanorum en el 138 A.C.

Una isla fluvial, lugar de paso de la vía Augusta por el Turia, fue elegido como lugar de establecimiento de una colonia como recompensa a los legionarios licenciados que combatieron en las guerras con los lusitanos de Viriato. Aunque no está documentado, el origen más remoto de Patraix, se han hallado restos de esta época romana. De hecho, su nombre proviene probablemente del latín “Petrarius” o pedregal.

Con la invasión árabe en el 711 al entonces reino de los visigodos  llegó su cultura y entre otras cosas el método de riego y su agricultura. Canalizaron el agua del Turia con ocho acequias. Favara fue una de ellas y es aquí donde está el verdadero origen de Patraix.

Jaime I reconquistó Valencia en 1238 y en su “llibre del  repartiment” se menciona la entrega de un molino y varias casas en Petraer (nombre árabe por aquel entonces).

Por tanto imaginemos una alquería o pequeña comunidad agrícola junto a la Favara rodeada de huertas y árboles frutales y con su propio molino hidráulico, en la zona que ocupan las manzanas de casas de las calles de L’Alcudia y marqués d’Elx.

Tradicionalmente se otorga que la primera posesión de las tierras reconquistadas fue para el escribano de Jaime I, y de hecho la primera familia propietaria fueron los Escrivá y Fenollar.

En 1567 las tierras fueron confiscadas y vendidas a los Marqueses de Elche.

En 1769 estos a su vez la vendieron al Marqués de Cruïlles cuyos descendientes fueron los primeros Varones de Patraix.

Durante el reinado de Carlos III se crearon cuatro quarters en la ciudad de Valencia y ahora el denominado Patrax fue uno de ellos. Tenía alcalde y llegó incluso a ser cabeza de partido judicial.

Fue municipio sin tierras, ya que pertenecían a Valencia pero se anexionó a la ciudad en 1870 y se conectó  urbanísticamente en los años 50 del siglo pasado.

La iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús data del s. XVI y estaba dedicada al culto de san Nicolau de Bari hasta 1942.

Actualmente Patraix es un barrio densamente poblado con unos 59.000 habitantes (2009).

Texto y dibujo de Santiago López Manteca