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jueves, 13 de septiembre de 2018

UN ERROR PERTINAZ

Foto autor desconocido, 1904. Pl. Reina.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Desde hace muchos años cada vez que una de las dos o tres fotos distintas que nos presentan a una pareja de valencianos de tamaño gigantesco que de vez en cuando reaparecen bien sea en un diario, revista, etc. o bien en algún blog o similar, lo hacen con el título de falla. Me gustaría saber de dónde se saca el periodista o bloguero la falla, en qué año se plantó y a qué comisión correspondía. Jamás lo sabremos.  Ya que no era una falla.

Se llamaban Nelet y Quiqueta o Pepeta, qué más da, eran unas figuras monumentales creadas a principios del siglo pasado a petición del Ateneo Mercantil de Valencia. Servían una vez plantadas, en eso sí se parecían a una falla, para recordar a valencianos y sobre todo a los visitantes la celebración de la entonces afamada Feria de Julio, se solían colocar en puntos muy céntricos de la Valencia de entonces, como en este caso en la pl. de la Reina. 

Verdaderamente su tamaño es impresionante. Sobre los tres pisos de altura, no hay más que ver el tamaño de las personas y de los dos tranvías de caballos de la línea Interior, que embocan la desaparecida calle Campaneros, hoy acera derecha de la pl. de la Reina. Su vida era algo más larga que los dos o tres días de fallas de su época y no se les quemaba. No era una falla. Y me hubiera gustado ver el proceso de montaje con los medios del momento.

En este caso los tranvías pasan por bajo de las figuras.

Texto de Enrique Goñi Igual.

lunes, 5 de junio de 2017

EL DERRIBO DEL VIEJO ATENEO

Archivo RND - J. Baum

Era en 1931, los derribos de la Bajada de San Francisco habían finalizado, el relojero Carbonell de largas patillas ya estaba en su nuevo local junto al Tossal y había llegado la hora de los derribos en su prolongación por la plaza Castelar hasta el edificio del Ateneo. 

El que hacía chaflán con la calle de las Barcas, la Fonda de España anexa a otro edificio, aún no les había llegado la hora. Faltarían tres décadas para su desaparición, como integrantes de un tramo urbano que desde la Plaza Cajeros había sido todo él el epicentro de la vida comercial y bullanguera valenciana. Cafés, abanicos, relojes, fondas y estudios de fotografía conforman un recuerdo lleno de fascinación tan rememorado en la actualidad por los apasionados de la Valencia antañona.

Finalizaba pues el año y el Alcalde anuncia que la problemática para el derribo del Ateneo está superada. La directiva ateneista había dado por buena la tasación municipal de expropiación por 110.201 pts., solicitando a cambio la condonación del incremento del solar, para lo que alega que el nuevo local estará a disposición del Ayuntamiento para cuanto desee, dispuesto con una sala capaz para dos mil personal. El Consistorio aceptaba la condición, siempre y cuando la actividad del Ateneo fuera de fines sociales y recreativos, pues en caso contrario sería revocada la condona, por lo que el Ateneo tendría que pagar el incremento del solar, tasado en 69.908 pts.

No obstante, esta declaración de intenciones, que por parte de Alcalde esperaba su aprobación, tenía que someterse a la junta de Gobierno en plazo muy breve. Sin embargo, aún pasaron unos años y el 31 de mayo de 1934, el Ateneo firmó con el contratista Alberto Villalba el acuerdo para derribar el edificio en un plazo de máximo de 50 días.

El periódico Las Provincias, un tres de julio de 1934, nos informa del accidente de un operario que tuvo la desgracia de sufrir la fractura del húmero izquierdo, con varias contusiones en la cara cuando se realizaba el derribo del antiguo Ateneo Mercantil, siendo atendido en el Hospital General.

De esta guisa, en agosto de aquel año, el Ateneo Mercantil, sacaba a concurso la construcción del nuevo Edificio, que una vez adjudicado, sería el 16 febrero de 1935 cuando se colocaría la primera piedra.

Mientras que el 12 de noviembre el Ayuntamiento desestimaba la propuesta para instalar un carrousel en sus solares, en beneficio del ornato público.
  

martes, 4 de abril de 2017

EL ATENEO MERCANTIL OCUPADO POR LA FALANGE


1943 Ca - El día 16 de febrero de 1935 fue cuando se colocó la primera piedra para la construcción del Ateneo Mercantil; tras el acto, los asistentes se trasladaron a los locales provisionales de la institución en la plaza Rodrigo Botet.

Tuvieron que pasar casi dos décadas para su inauguración, que no sería hasta el domingo día 27 de diciembre de 1953 con la presencia del arzobispo de Valencia Marcelino Olaechea, el gobernador civil Diego Salas Pombo, el presidente de la Diputación Francisco Cerda, el alcalde de Valencia Baltasar Rull, el rector de la Universidad José Cortes, el presidente de la Audiencia,  la Junta Directiva y gran cantidad de socios. Un edificio en el que aún faltaba la instalación de la biblioteca, de la sala de fiestas y del Salón Noble, entre otras dependencias

Pero estos largos dieciocho años no es que fueran los necesarios para su construcción, pues en el período comprendido entre 1939 y 1952 fue utilizado para otros fines diferentes para el que había sido creado. Pese a la guerra civil, la construcción del edificio seguía  avanzando y ya a mediados del año 1937 estaba instalada la sección de billares en los sótanos del edificio, dónde se había habilitado un refugio antiaéreo.

Terminada la contienda el edificio fue tomado por las fuerzas políticas del bando vencedor y en él permanecen siendo disuelto el Ateneo Mercantil  por Decreto del 25 de enero de 1941.

Esta situación se mantuvo hasta junio de 1946, cuando el gobernador civil de la provincia autoriza a que se reanude la actividad del Ateneo, aunque en parte seguía siendo ocupado por la F.E.T y de las J.O.N.S.

No sería hasta el 24 de marzo de 1952 cuando el jefe provincial del Movimiento don Diego Salas Pombo se compromete a desalojar totalmente los locales del Ateneo Mercantil dentro del plazo de seis meses. Año que aún no estaba terminada en su totalidad la escalera principal.

Se inició así un periodo de obras para acondicionar el edificio a las necesidades ateneístas, mientras se iban retirando los ocupantes falangistas.

Finalizado el mismo, se procedió a su inauguración siendo presidente don Vicente Iborra Gil

Vemos en la foto y en la fachada del edificio del Ateneo Mercantil, el distintivo de la Falange Española y de las JONS que permaneció durante los años de su ocupación.

Bibliografía: Crónica del Ateneo Mercantil de José Martí Soto. 

viernes, 7 de octubre de 2016

EL ATENEO MERCANTIL EN SUS PRIMEROS AÑOS

En Valencia cuando corrían los días de 1879 cinco entidades ejercían su actividad encaminando sus frutos en beneficio de la vida social, cultural y mercantil de la ciudad. Extendían sus objetivos más allá del “cap i casal”: la Real Sociedad Económica de Amigos del País, el Ateneo Científico, Literario y Artístico, el Ateneo Casino-Obrero, la Sociedad Valenciana de Agricultura, y Lo Rat Penat, que iniciaba aquel año los Juegos Florales.

Es en este año cuando "los dependientes de comercio", que desde 1871 se mostraban inquietos por una mejor cualificación, tras las necesarias deliberaciones, el 29 de marzo fundan el Ateneo Mercantil, aprobando sus estatutos y reglamento en Junta celebrada en el Colegio de San Pablo, tendente en su objetivo a dignificar su profesión en todos los campos, en especial en los del aprendizaje y en la práctica de las buenas costumbres, creando cátedras al efecto.

Como primera sede se optó por la calle Ruzafa 7, en un local del Marqués de Dos Aguas. De forma temporal se ubicaron en la plaza de Correos, para pasar a la calle Libreros 2 en 1883, que también era propiedad del citado noble, hasta cuatro años después cuando se establecieron "los dependientes de comercio" en la cercana plaza Villarrasa número 1, que fue posible gracias a la ayuda del Marqués de Campo. La nueva sede fue inaugurada el 10 de marzo de 1888 con la presencia de D. Emilio Castelar.

En este lugar permanecieron durante 18 años.  Una vez pasado el año 1890, el Ateneo Mercantil entró en un periodo de dificultades económicas que se vieron agravadas por el estado ruinoso del edificio. Años de incertidumbre que llevaron al Ateneo, tras numerosas gestiones infructuosas por la búsqueda de la necesaria sede, a su anuncio de clausura al inicio de 1901, debido al inminente derribo, pese al incremento de sus socios.

Se hicieron gestiones en diversos locales, dirigiendo los pasos en un principio hacia la Bajada de San Francisco, la calle la Paz, la Linterna, Pelota, Ribalta, Barcas, Rey Don Pedro, Lope de Vega, con el mismo Palacio de Jura Real, otra vez en la calle la Paz esquina Comedias, Transits, todas ellas negativas. Por fin lograron su nueva sede en 1905 en la calle de la Paz letra S, en una casa de la Viuda de Moroder, donde estuvieron hasta el siguiente año, cuando se establece la entidad en la plaza de la Pelota 8 en un inmueble del Sr. Pampló, con balcones a la calle San Vicente. 


Vemos en el plano el lugar que ocupaba a finales del  XIX en su tránsito al nuevo siglo, en un periodo que se caracterizó por las enormes dificultades a las que se enfrentaron. Momentos críticos que superaron con gran éxito, tal como se demostró tras la Exposición Regional de 1909. 

Bibliografía: "Crónica del Ateneo Mercantil" de José Martí Soro

martes, 23 de junio de 2015

EL VIEJO ATENEO MERCANTIL


Saloìn del antiguo Ateneo Mercantil de Valencia. 1911 copia

Archivo Rafael Solaz


1911 - Al Ateneo Mercantil de Valencia se le puede y debe considerar como la sociedad civil más importante de la ciudad, tanto en cuanto su aportación fue decisiva para la puesta en marcha del más importante evento (que como hoy se citaría) impulsor del avance económico de Valencia tras la primera década del siglo XX, pese que a su término, la Exposición Regional, avalada con el propio patrimonio de su principal adalid: Tomás Trénor Palavacino, cerrara con pérdidas económicas. 

Quien después seria Marqués del Turia aceptó la Presidencia del Ateneo Mercantil cuando tenía su sede en la plaza de la Pelota, tras haber ocupado otros lugares desde el año de su fundación en 1879 en un largo periodo de penuria económica.

En 1908 se unió con el Círculo Valenciano (entidad fundada en 1847, primero como Casino del Comercio y con nuevo nombre desde 1855) que tenía su sede en la plaza Castelar. La fusión fue todo un acontecimiento social con el acierto de continuar manteniendo su  nombre, vital para su larga existencia, al igual que lo fue lograr la propiedad del edificio, junto otro vecino, en 1920, lo que iba a posibilitar tras una importante remodelación urbanística en los años treinta, la edificación de una nueva sede, más amplia y con espectacular fachada, como lugar de encuentro de la sociedad valenciana.

Antiguo edificio del Ateneo Mercantil de Valencia. 1911
Archivo Rafael Solaz

En la imágenes de 1911 vemos en una de ellas el aspecto de su interior donde se reúne lo espectacular con el lujo, así como un primer plano de su fachada, con su balcón corrido y las iniciales "A M" en los toldos de sus ventanas.

La carroza aparcada ante su puerta principal y la expectación popular que se percibe en la imagen, indica la asistencia de algún personaje, local o foráneo, en aquellos años que su presencia también significa un despegue lento, pero con el claro objetivo del propio Ateneo de avanzar con seguridad hacia el futuro.

miércoles, 25 de junio de 2014

EL CONCURSO DEL ATENEO MERCANTIL

anteproyecto zavala y rivas1927

Proyecto premiado de Zavala y Rivas (1927)

1935 - No sólo por el nuevo rumbo que significaba para la ciudad la Exposición Regional de 1909 bajo el patrocinio del Ateneo Mercantil tan ligado a la burguesía valenciana, sino también y a más,  por la transformación urbana hacia la modernidad de la plaza de Emilio Castelar, se hacía necesario la construcción de un nuevo edificio que lo albergará, de acuerdo con los cánones arquitectónicos del momento y el nuevo estilo que se iba implantando en la plaza. Concurrieron 48 anteproyectos de la mano de los más prestigiosos arquitectos nacionales. Los valencianos Vicente Rodríguez,  Mora, Donderis,  Criado, Juan Carles y Luis Costa, diseñaron sus ofertas, más otras neo barrocas y en equipo, de las manos de los Goerlich,  Testor, Artal, Pedrós, Burguera y Borso, y de Mora y Burgos. El más polémico fue el presentado por Gaspar Belin y Luis Albert. 

goerlich_testor_artal_pedros_burguera y borso 
Proyecto Goerlich, Testor, Artal, Pedrós, Burguera y Borso

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     Proyecto Mora y Burgos

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Proyecto Blein y Albert

El premiado fue el presentado por Juan de Zavala y José Maria Rivas,  que siendo de corte historicista y clásico, era el menos polémico de los proyectos, solucionado con acierto, tal y como era el deseo de los ateneístas basado en un edificio representativo y cierto. Zavala y Rivas, a quienes se unió Arzadun, realizaron el proyecto definitivo, costeado mediante un crédito concedido por el primer ministro Samper, la venta del solar adjunto donde se construiría el Cine Rialto y una necesaria hipoteca bancaria.

1935 primera piedra_hemeroteca nacional_Ateneo
Fuente – La Hormiga de Oro (Hemeroteca Nacional)

El 16 de febrero de 1935 se colocó la primera piedra para una edificación terminada en 1941, dirigida también por Borso y Artal, cuya impronta más racionalista se observa en sus interiores. La decoración de la Sala de Fiestas vino de la mano de Borso y el Salón de Café y Teatro, obra de Artal, que contaron con la colaboración en los frescos de los pintores Manolo Gil y Ramón Stolz hijo.

anteproyecto zavala y rivas

Fuente: “Valencia 1874-1959” de Alberto Peñin

miércoles, 12 de febrero de 2014

TOMÁS TRENOR PALAVICINO

Tomas Trenor con su Suegro Azcarraga presidente del Senado

1909 - Tomás Trénor Palavicino fue el gran impulsor de la Exposición Regional de 1909. De ascendencia irlandesa, la familia había fijado su residencia en Valencia a principios del siglo XIX, destacando muy pronto por su espíritu emprendedor y dinámico. 

Cuando en 1908 fue nombrado Presidente del Ateneo Mercantil, con sede en la plaza de Mariano Benlliure, popularmente conocida como de la Pelota, cumplía con su cargo de Diputado de la Cortes Españolas, y por su mente había pasado la idea de una exposición a semejanza de la española-francesa que se estaba celebrando en Zaragoza en recuerdo del centenario de la guerra de la Independencia, y de otras que ya se habían expuesto en importantes ciudades europeas. 

En la misma junta de su nombramiento, se aprobó su puesta en marcha en un año que el Ateneo se fusionaría con el Círculo Valenciano en su nueva sede de la plaza Emilio Castelar. 

Las obras se iniciaron a final del año en la proximidad de la Alameda para una Exposición que tanto iba a significar para Valencia, en un paso hacia delante, tanto en lo urbanístico, como en lo social, para ser inaugurado el evento en mayo del siguiente, lo que indica la rapidez en su ejecución. 

Obras que Tomás Trénor tuvo que avalar con su patrimonio familiar en algunas de sus partidas. La guerra de África empañó su brillantez y al dar pérdidas en su cierre, se prolongó en el año 1910, en esta ocasión como Exposición Nacional.

En la foto de 1909 vemos a D. Tomás Trénor junto a su suegro Marcelo de Azcárraga, presidente del Senado español.