sábado, 7 de enero de 2023
EL PAVO REAL
martes, 26 de julio de 2022
FARMACIA ROYO, LA CATEDRAL DE LA MAGNESIA
Si no hay que confundir la gimnasia con la magnesia, los valencianos del cap i casal lo hemos tenido siempre muy claro. La mayor evidencia de ello se manifestaba en la esquina de la calle Ruzafa 37 con Cirilo Amoros 1, donde la ya centenaria Farmacia Royo fue todo un referente desde 1879. La magnesia efervescente de D. Adolfo Royo ocupaba todas los botiquines domésticos y significaba el mejor alivio para los trastornos estomacales.
Su venta y en exclusiva en la farmacia situada en la calle por unos años nominada de Pi y Margall, una de las más concurridas de la ciudad, hizo que fuera uno de los establecimientos de mayor popularidad.
Y con los años, tal era su popularidad, que su mayor publicidad se evidenciaba en la prensa, donde, además de la que se publicitaba con su nombre, otras tiendas y negocios proximos se anunciaban con su vecindad a la Farmacia Royo, la mejor llamada para su propia localización.
Farmacia Royo aseguraba la salud y la magnesia fue su principal reclamo.
miércoles, 15 de septiembre de 2021
UN CABALLO QUE ACABÓ EN BALNEARIO
Esta sorprendente historia sucedió allá en los años veinte cuando un industrial, Enrique Miralles, que vivía en el centro de la ciudad tenía un caballo de pura raza, un capricho de equino para cualquier amante de montarlo. Tanto llamó la atención de un amigo suyo poseedor de un terreno en el Cabañal, que le hizo la proposición de realizar el intercambio, un terreno por un caballo. En un principio parece así contada una idea descabellada, pero vamos a ver como no lo fue tanto, la suerte del destino llamó a la puerta de Enrique.
En esa época había ausencia de agua potable en la zona del Cabañal y como el hombre y su esposa construyeron en la parcela un chalet, requirió los servicios de un pocero que perforó hasta 49 metros y de allí comenzó a brotar agua a borbotones, apareció un buen manantial. Imaginemos la alegría del matrimonio.
Solo era el comienzo de un hecho que les iba a cambiar la vida, a ellos y a muchas personas más.
La pareja hizo un viaje al norte de España y a París. Allí se comercializaba un aparato mecánico que se usaba para lavar ropa. Se le ocurrió la idea de traerse varios para montar un negocio, ya que había encontrado esa gran cantidad de agua en su terreno. Montaron una lavandería moderna para el Cabañal con dos puertas de entrada, la principal daba a la calle Progreso. Se llenaba de propietarios de hoteles, de sábanas, mantas e incluso fundas de asientos de coche.
Cerca de su casa vivía un matrimonio que frecuentaba la lavandería. La esposa era diabética y su salud no era muy buena debido a ello. El agua del lavadero salía fresca y se veía apetecible de beber. Conforme iban pasando los días la mujer iba encontrando mejoría apreciable. Cuando pasaban días en la ciudad notaba como empeoraba. ¿Sería el agua de la lavandería? Así lo pensaron. ¿Mira que si era el agua fresca y apetecible lo que le disminuía la glucosa?
Como sucede en estos casos, comenzó una constante peregrinación para beber en la lavandería del agua curativa. Diabéticos de todas partes acudían para llenar sus garrafas y tener en casa. Se armó un gran revuelo en prensa. Tanto fue que en 1933 se llevó una muestra al Laboratorio Químico Municipal para ser analizada, al menos que no tuviera efectos nocivos para la salud.
Ahora aparece la tercera persona de la historia, Emilio de Palma Rosetti. Lógicamente si era tan milagrosamente curativa, lo que procedía era la creación de un balneario, algo a lo que Enrique Miralles acobardó. Él ya tenía un buen negocio que le iba “viento en popa”, y para qué iba a emprender otro. Emilio de Palma le ofreció una pensión vitalicia mensual de 1500 pesetas para el matrimonio, y en el caso de fallecimiento de uno de ellos, para el que quedará se reduciría a la mitad.
Así es como se convirtió la lavandería en un balneario. Para embellecerlo se modificó la fachada y se rodeó de hermoso jardín, con algunas palmeras de su vecino huerto de Robillard.
El mayor homenaje que tuvo Enrique Miralles de toda esta historia es que al balneario se le puso el nombre de “Sellarim “que era el apellido leído al revés.
Texto de Amparo Zalve Polo
jueves, 11 de junio de 2020
TAVERNES BLANQUES. VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
martes, 13 de junio de 2017
EL JARDÍN BOTÁNICO
sábado, 25 de febrero de 2017
LA CRUZ DE MISLATA
viernes, 3 de febrero de 2017
MONUMENTO AL PINTOR PINAZO, DESAPARECIDO
domingo, 8 de mayo de 2016
FRUTO DEL DESAMPARO
sábado, 2 de abril de 2016
FIESTA VICENTINA, MOÑOS Y GORRAS.
sábado, 12 de marzo de 2016
EL VIEJO CLAUSTRO DE LAS ESCUELAS PIAS
El viejo claustro escolar, espacio de festejos, vital para los instantes del recreo y la gimnasia, se convertía en pista de baloncesto como orgullo escolapio, especialmente en la década de los cincuenta, con los encestes de los Bernat, Penades, Carceller, Ripoll, Aranda, Machancoses, Ruá, Zanón, Sáez, Ribera, Fernández, Requeni... y el largirucho entrenador Miki:
¡Los héroes del domingo!
viernes, 10 de abril de 2015
LA PLAZA DE LA REINA
Y de aquella plaza de Santa Catalina apenas queda la taza caliente de chocolate, aunque el bullicio de la gente siga intacto.
jueves, 12 de febrero de 2015
EL POETA NICOLÁS Y SUS ZAPATOS VOLADORES.
lunes, 2 de febrero de 2015
EL MERCADO CENTRAL EN CONSTRUCCIÓN
domingo, 25 de enero de 2015
ABANICOS CARBONELL, VARILLAS DE ARTE
lunes, 19 de enero de 2015
EL PALACIO DE JURA REAL
miércoles, 14 de enero de 2015
LA CASA DE LOS CANÓNIGOS
miércoles, 7 de enero de 2015
LOS ESCALONES DE LA LONJA
Entre idas y vueltas y de plaza a plaza: las del Mercado y Collado.
















