Mostrando entradas con la etiqueta 1938. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1938. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2020

EL PERELLONET - VIRGEN DEL CARMEN


1938 - Mapa Topográfico 

ERMITAS DE VALÈNCIA

Si nos fijamos en un plano que contenga todo el término municipal de València veremos que además de la ciudad incluida en el interior de las nuevas Rondas Norte y Sur, más la fachada marítima de Malvarrosa, Cabañal-Cañamelar, Grao y Nazaret, existen tanto al norte como al sur tramos urbanos y todavía de huerta en lo que es el término municipal, algunos como dedos que se alargan y otros islotes rodeados de términos municipales de otros pueblos. 

Los poblados del Norte son Massarrojos, Benifaraig, Carpesa, Borbotó y El Poble Nou como un alargado dedo, luego están los islotes de Mahuella, Teuladella, Vistabella y Rafalell más al norte y más cercano Casas de Bárcena. Finalmente Benimámet ya unido físicamente a València. Por la parte sur, todos sin separación física y al otro lado del nuevo cauce del Turia tenemos La Torre, Horno Alcedo, Pinedo, El Saler, El Perellonet y El Palmar, sin olvidarnos de que el perímetro líquido de la Albufera también es término de València. No olvidemos además en la parte sur de la Ronda la presencia de cuatro pequeñas zonas con población más o menos dispersa entre restos de huerta, Malilla, Fuente de San Luis, En Corts y La Punta situadas entre la Ronda Sur y el nuevo cauce.

Bien, pues en algunos de estos enclaves todavía nos quedan algunas ermitas, pequeños lugares de oración, cercanos o alejados de núcleos de población, situadas preferentemente en zonas de poblado disperso, que anualmente celebran el día de su patrón o patrona con vísperas, traslado de la imagen a casa del clavario o clavariesa y por fin misa solemne. En la zona de los Poblados del Norte habitualmente se incluía luego de la misa un reparto de caldero o mejor comida para los pobres, hoy sustituidos por la presencia festiva de los cercanos lugareños. Sin olvidar el papel del desaparecido ermitaño o eremita, personaje que antiguamente vivía en local anexo a la ermita y se encargaba de su cuidado y mantenimiento, ayudando además en las tareas religiosas al cura encargado de las celebraciones, ejerciendo de monaguillo y dando los correspondientes toques de campanas.

Vista lateral de la ermita. Foto E. Goñi, diciembre 2019

Una importante característica de las ermitas es la ausencia de un campanario, sustituido por la llamada espadaña pequeño promontorio de obra sobre el techo de la ermita que alberga entre una y tres campanas al aire libre. Condición indispensable para llamar al vecindario tanto a sus actos religiosos como a los festivos.

Comenzamos aquí con la ermita de la Virgen del Carmen situada en el Perellonet. Allí cuando a primeros del siglo pasado se realizó el canal de la Gola, a la derecha creció una población de pescadores y agricultores, que a partir de los años 50 del pasado siglo se beneficiaron de la construcción de un curioso grupo de viviendas para pescadores patrocinado por el entonces Instituto de la Marina, viviendas con un formato un tanto extraño y diferente al disponer de unos techos con forma de hipérbole que alcanzan a ser también paredes, pues bien allí en el medio de ese poblado marinero está la ermita, que lógicamente está dedicada a la Virgen del Carmen, situada en la plaza de Babor, nombre marinero donde los haya. 


Vista de la pequeña plaza de Babor y puerta de la ermita. 

En la vista lateral se ve la espadaña y una amplia zona cubierta ante la puerta. Su vecindario en verano crece exponencialmente y hay que dar cobijo a los veraneantes que acuden a la misa. La parte religiosa de la ermita la regenta la parroquia del Palmar.

La curiosa, pero supongo algo incómoda forma de las casas hace que en cuanto una familia se lo puede permitir vaya eliminando las hiperbólicas paredes y techos y añada un piso ampliando la casa. Creo que en unos años no sé si quedará alguna casa con el formato original.

Texto de Enrique Goñi Igual

sábado, 19 de octubre de 2019

LA COMIDA DEL HAMBRE. VALENCIA EN LA GUERRA CIVIL


Valencia 1938 Ca.

Sirva como homenaje a todas esas personas que aguantaron el hambre durante tres largos años y alguno más que arrastró después. La guerra civil española es parte de la historia de nuestra ciudad, considerada además por ser la capital provisional de la II República desde finales de 1936 hasta 1937.
   
Por mucho que pueda relatar, habrá gente que podría hacerlo mejor, ya que tendrá el hambre y la miseria  a fuego en su memoria. Aunque sea en un breve relato de la forma de supervivencia, intentaré hacerlo con la mínima crudeza por ofrecer el máximo respeto.
  
Hambre, escasez y miedo. Era el comienzo.
  
La ropa se hacía a mano en cada casa, jerseys de punto se tejían, retales que servían para confeccionar pantalones, ropa interior, medias, calcetines. Se acababa por vieja, y de lo que quedaba  sano se reutilizaba para volver a hacerla a los más pequeños.

Acudían a los cuarteles a pedir sobras. Muchas mujeres se obligaban a prostituirse. Los fumadores, bien se conformaban con fumar colillas o bien secaban hojas de patata que machacadas hacían el mismo uso. Incluso mandaban a los niños a buscar las colillas por la calle para después venderlas como tabaco picado.
   
La hambruna era grande. Se creó la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes (Comisaría de Abastos). Los que se encargaban de sellar las cartillas eran los gobernadores civiles y rezaba en ellas: “Cien gramos de...”, por lo que se les llamaba “los ciengramitos

Las cartillas de primera, segunda y tercera categoría, en función del nivel social, el tipo de trabajo del cabeza de familia y el estado de salud. En un principio era familiar y más tarde individual.
  
Pero para algunos ¿Qué menú podían confeccionar con alubias, café y aceite para una semana? ¡Cocina creativa!
   
Las algarrobas se echaban en vinagre para que no crearan gorgojos y así poder engañar al estomago como si fueran lentejas. Los gorgojos se eliminaban, pero los animales muertos se desenterraban para poder comer. El sucedáneo del café era la cebada tostada. La piel del plátano machacada servía para elaborar cremas y purés. Las madres, esposas, hermanas e hijas preparaban tortillas sin huevo, dulces sin azúcar, fritos sin aceite, y hasta guisos sin carne. La desnutrición minaba en las familias y la picaresca hizo su camino.
  

Apareció el estraperlo. Proliferaban los productos en el mercado negro a los que no se podían acceder normalmente. Los huevos, la carne, y la leche se vendían a precios muy por encima de lo establecido por la comisaría correspondiente.

Aparecieron los hornos de pan ilegales. Las esquinas eran frecuentadas por mujeres entradas en años que provistas de una bolsa vendían de estraperlo, exponiéndose a quince días de cárcel (las quincenas). De la misma forma cuando los hombres salían al trabajo a las cinco de la mañana, encontraban en la calle a mujeres que les vendían el tabaco. Hasta falsas embarazadas que ocultaban en el vientre aceite (del caro), harina, carbón o judías.
  
La picaresca  era grande  para salvar el hambre. Hasta las madres o abuelas borraban con miga de pan los sellos de la cartilla y mandaban otra vez a las niñas a la cola del abastecimiento.
   
Se utilizaron durante trece largos años y miles de largas colas. La palabra “esperar” fue bien aprendida...

”Espera un poco y resiste el hambre”.

Texto de Amparo Zalve Polo

jueves, 4 de abril de 2019

TRANVÍAS REBOSANTES

Coche 304 de la línea nº 2 Castelar-Puerto-Malvarrosa, 
en servicio corto al Puerto. Foto Finezas, 1938.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Hoy en día estamos acostumbrándonos a ir en autobuses llenos hasta rebosar en época de Fallas, en verano para ir a las playas, con motivo de algún castillo, etc. Del metro, mejor no hablamos de sus horas punta. Pues resulta que con los antiguos tranvías pasaba más o menos lo mismo, también en ocasiones especiales se ponían rebosantes de pasajeros. Tenemos arriba una foto en que un coche tipo 300 con anuncios alusivos a la situación bélica, está a punto de salir de pl. E. Castelar (Ayuntamiento) en dirección al puerto en el que o todo el pasaje se ha colocado para la foto o va bastante lleno, a punto de rebosar.

Una de las épocas en que los tranvías iban rebosantes a su destino en la Alameda era durante la celebración de cualquier Feria de muestras en el antiguo Palacio Ferial situado entonces en el lugar que hoy ocupan “La Pagoda” y otros edificios.

Tranvía con jardinera, línea nº 8 Alameda-Gran Vía, rebosante de público. Foto Autor desconocido, ca. 1950. Remember-València, pg 250.

Parada de la línea nº 7 Ruzafa-Mislata. Frente al mercado Central, ante la Lonja, se cruzan dos convoyes de la línea, el que circula dirección Mislata rebosante, sobre todo la jardinera, el otro normal. Por cierto, ¿es creíble que tanta gente asalte las jardineras por la mayor posibilidad de no pagar en su viaje?

Foto autor desconocido, ca. 1955. Remember-València, pg 2062.

Otro ejemplo de remolque, en este caso cerrado, pero con plataformas abiertas se nos ofrece. Nos dicen que es en Mislata y vemos que en su plataforma no cabe un alfiler. Empiezo a creer que a la juventud le gustan las plataformas.

Remolque de línea nº7. Foto autor desconocido, ca. 1960.        

En esta última foto hay un coche tipo 200 de la línea nº 11 que entra en pl. Caudillo (Ayuntamiento) procedente de Patraix, en el que se aprecian unas plataformas llenas, a punto de rebosar, pero no. Un interior lleno, pero sin nadie de pie, es decir cumpliendo la normativa aquella de que dentro del coche no puede ir nadie de pie, para eso están las plataformas, solo pasajeros sentados y nadie colgado de los estribos, está claro que el joven de la trasera está a punto de bajar en la inmediata isleta con parada.

Foto autor desconocido. Remember-València, pg 398.

Texto de Enrique Goñi Igual

sábado, 29 de septiembre de 2018

PUBLICIDAD EN TRANVÍAS - II

 Coche 304 con propaganda alusiva a la guerra en pz E. Castelar (Ayuntamiento) Foto Finezas 1938.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Continuamos con la publicidad en los tranvías de Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV), que durante las fechas en que entra este segundo artículo nos resulta masivámente arrolladora, ya que además de la que cubre cualquier superficie exterior, en aquellos tiempos entre 1933 con los coches 300 y ya después de la guerra en los 350 y 400, que son todos ellos muy parecidos entre sí, comienzan a llenar el interior; se colocan sobre las ventanillas en pequeños, llamémosles cuadritos, un anuncio sobre cada ventanilla y para más INRI pronto llenan también los cristales superiores de las ventanillas, como se podrá observar en las siguientes fotos dedicadas a cada nueva serie de coches motores.

Los remolques siguen el modelo propagandístico de los motores, excepto sobre los techos en que no hay anuncios al no llevar de serie escalones para subir a él, como tienen los coches motores, necesarios para poder acceder a la ballesta o trole en caso de salirse de la catenaria y quedar sobre el techo la cuerda que pende de ella, que se necesita para poder manejarla desde tierra.

Los coches de la serie 300 nacidos en 1933 provistos de bogies y casi doble largos que los de anteriores series, tuvieron a la 350 como continuadora, luego en 1943 vinieron los 400, y es a partir de entonces cuando las anteriores series 300 y 350 pasaron a cerrarse con puertas de acceso y salida copiando a la serie 400.

Coche tipo 350 entrando a la calle de la Paz desde Glorieta. 
Foto Luis ilegible. Ca. 1942

Los primeros cuatrocientos se pusieron en circulación en 1943 y se llenaron igualmente de anuncios.


Coche 435, precedido de otro 4oo en pl. Zaragoza durante la obra de la av. del Puerto. Foto colección Atanasio Lleó, 1960.

Para los coches 300 se fabricaron nueve remolques adecuados, que también se modificaron cerrándolos al estilo 400 y que formaron pareja indisoluble con los motores 400 en los servicios desde el centro a Malvarrosa.

Coche 463 con remolque tipo 300 acoplado entrando a pl. Ayuntamiento. 
Foto Zurita, 1964.

Por fin llegamos a la última serie de tranvías de CTFV, los 500, serie que estaba formada por la unión de dos coches tipo 100, para formar un solo coche mediante una pieza de unión y dos fuelles, patente italiana del sistema que hubo que pagar. Podemos observar el mogollón de anuncios por todos lados, incluidos los cristales de las ventanillas en la foto del afortunado cruce de dos coches tipo 500. Por cierto en la foto se aprecia un coche, el 503 pintado de verde claro y el 501 de azul marino. Sólo se fabricaron tres unidades como prototipos a estudiar.

Foto de Wiseman publicada en la revista Doble Tracción nº 4, año 1955.

















Texto de Enrique Goñi Igual

martes, 27 de marzo de 2018

UN TRANVÍA BLINDADO DE GUERRA


Fotografía tomada en las antiguas cocheras de la calle Asturias, ca. 1938 por Finezas.

 ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Todos hemos visto alguna impresionante película de guerra en la que un convoy ferroviario debidamente armado con cañones situados en vagones de plataforma, con la locomotora y algún coche protegidos con gruesas chapas de acero. Bien camuflado entra en batalla contra el enemigo apareciendo y desapareciendo entre un par de túneles estratégicamente bien elegidos para hacer que el tren pueda atacar y esconderse apenas sin ser descubierto, hasta que los “buenos”  pillan el truco y pueden a su vez vengarse del maligno convoy ferroviario con un rápido ataque aéreo.

Durante nuestra desdichada Guerra Civil, aquí, en Valencia el Comité Obrero gestor de la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) como homenaje a la muerte de un compañero caído en defensa de la libertad, toma la decisión de armar con un cañón cada uno, un par de coches motores tranvías, lo colocan en la parte superior del tranvía y forran las carrocerías con plancha de acero roblonada, además de dotarlos de un potente aparta objetos frontal, y los pintan de forma aparentemente militar, como podemos admirar en la foto.

No sabemos si llegaron a entrar en batalla, o incluso si llegaron a salir a la calle, pero con ellos es posible que la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) haya entrado en la historia militar por la construcción de los primeros tranvías blindados y armados tal como si fueran carros de combate, eso sí, específicos para ser usados en ciudades con red tranviaria de 1 metro.

Texto de Enrique Goñi Igual

martes, 1 de julio de 2014

RETENCIÓN EN LA PLAZA CASTELAR

1938 manifestacion _ateneo en construccion

Fuente – Biblioteca Valenciana

Ca 1938 - La primera piedra se había colocado en 1935 y el edificio destinado a albergar el Ateneo Mercantil mostraba su férreo esqueleto. El Actualidades Films en sesiones de mañana y tarde ofrecía horas de cine en aquellos años de guerra civil cuando la tranquilidad lo aconsejaba.

Años en los que era frecuente la convocatoria de una manifestación como la que se presupone en esta ocasión en la plaza Castelar que retiene el paso de autobuses llenos de viajeros, al tiempo que concentra la atención desde el balcón de Izquierda Republicana a sus afiliados, quienes dirigen sus miradas hacía un mismo foco.

Corrilllos de gente con gorra, blusa y sombrero comentan el suceso de forma distendida. El conductor del automóvil descansa su brazo sobre la ventanilla esperando que le abran el camino.

Y en el poste de alumbrado vemos ascender al ratón Mickey a la busca del mejor lugar, al tanto de todo lo que acontece en torno a la plaza para observar una manifestación que va o viene del Ayuntamiento.

martes, 23 de agosto de 2011


1938: Pretil del rio en la zona del actual Palau de la Música
Calle Peñarrocha al fondo
Fuente: Rafael Solaz