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martes, 10 de enero de 2017

EL MOLINO DE NOU MOLES

Archivo José Huguet - 1908

De larga historia pues su origen es islámico, el Molí harinero de Nou Moles se situaba en el extrarradio de la ciudad donde aparte de cultivos de regadío también los había de secano como el trigo y la avena.

Era el molino más grande de la huerta, sus nueve muelas aprovechando el caudal de la acequia de Favara producía grandes cantidades de harina para abastecer a la ciudad.

Ya en 1701, en el libro de ordenanzas de la acequia de Favara "Capitols e Ordinaciones, fets i estatuhides per al bon govern de la comuna i cequia de Favara pero els elets i sindich de ella" de Josep Orient i Latzer, se le conoce como molí de Nou Moles o Sanoguera, antes había sido conocido como de En Valls y de En Gil Perez.

A principios del siglo XX era propiedad del Marqués de Montortal y administrado por José Albors (luego Alcalde de Valencia). Junto al molino en 1908 se construyó la subestación eléctrica de Nou Moles, edificio de estilo modernista que aún se conserva.

Pero en la madrugada sobre la 1'20 horas del 10 de enero de 1929 se produjo un gran incendio en el molino originado en la maquinaria eléctricas que, aparte de las turbinas eléctricas, lo hacían funcionar. El incendio fue tan aparatoso que las llamas se veían desde la calle Quart y no se logró su extinción hasta las 12 de la mañana del día siguiente.

Hoy éste desaparecido molino da nombre a todo un barrio.

Texto de Lola Cuesta Camacho

jueves, 10 de marzo de 2016

FUEGO EN SAN MIGUEL DE LOS REYES



-¡Se incendia mi taller! ¡Fuego en la espartería! 

El grito se escuchó de la boca de uno de los reclusos en aquella tarde del 11 de Marzo de 1911, cuando, excepto los castigados y enfermos, la población penal se hallaban a la espera del retiro hacia sus respectivas celdas.

Habían tocado las cinco de la tarde, la hora habitual del rancho. Finalizado, los subalternos procedieron al recuento de los penados y la tranquilidad era absoluta en el patio. Joaquín Casanova echando a correr hacia la escalera que comunica con la parte superior del edificio, llamado viejo, alertaba del fuego que se había producido en el segundo piso donde se hallaba su taller. La primera planta se destinaba a enfermería y dormitorios de reclusos ancianos.

La actuación de los penados fue ejemplar pues un centenar, dirigidos por el subdirector de San Miguel de los Reyes, controlaron el fuego gracias al agua de una acequia interior lanzada sobre el fuego utilizando botijos, pozales y cántaros, dada la carencia absoluta de bocas de riego en los patios, y de incendios en los talleres, impidiendo su propagación al desalojar los centros de guitarrería y alpargatería anexos, así como otras dependencias, de cualquier objeto que facilitara su extensión.

Aunque la noticia se expandió más que las llamas, pues la alarma corrió por la ciudad a la que llegó la voz de que todo el penal era pasto de las llamas y que los reclusos estaban forzando las puertas con intención de fugarse. Nada más cierto. A las 19 horas el fuego y la situación estaban controlados, con el resultado de un solo herido leve en la persona de un cabo de bomberos con lesiones en una de sus manos. 

Tal fue la impresión de la noticia que las autoridades militares, alcaldía, la Audiencia, las fuerzas de seguridad y el cuerpo de bomberos intervinieron ante el siniestro con gran rapidez.

viernes, 7 de noviembre de 2014

EL OBSERVATORIO ASTRONOMICO DE LA NAO

observatorio astronomico de valencia

1931 - La Universidad de Valencia de la calle de la Nave tuvo su Observatorio Astronómico orientado en la proximidad a las calles de la Universidad y Salvá, tal y como se observa en la foto de las fiestas falleras de aquel año, donde si el monumento ocupa el foco de la imagen, lo era aún en mayor intensidad y como punto de observación, la cúpula plateada que significó el antecedente de la actual que corona el Rectorado de la avenida de Blasco Ibáñez.

El voraz incendio de 1932 que devastó diversas dependencias de la Universidad, terminó con el sueño del profesor Ignacio Tarazona, quien ya había fallecido años antes, fundador en 1909 de un observatorio que llegó a tener un importante instrumental al servicio del centro docente para el estudio de estrellas y planetas, así como cualquier destello de la bóveda cenital.

Con su fallecimiento, el profesor universitario, con seguridad se ahorro el mayor disgusto de su vida: ver como pasto de las llamas su anhelado deseo.

domingo, 21 de septiembre de 2014

EL INCENDIO DE LA UNIVERSIDAD

1932 incendio de la universidad

1932 - Se inició durante la noche del 12 de mayo y nada hizo pensar que hubiese sido provocado. Lo cierto es que en la parte recayente a la calle Salvá, de repente, los vecinos observaron la presencia de una fuerte humareda que salía del interior de la Universidad, y que de forma inmediata las llamas se iban apoderando de las instalaciones de la Nao.
incendio 1932_12 de mayo

Noche de tragedia y de infortunio, pues con la presencia de los bomberos no estaba garantizada su rápida extinción por falta de agua y por el deterioro del material de extinción. Las consecuencias produjeron un fuerte impacto, tanto en la opinión pública como en los estudiantes, con repetidas noches de pitadas aéreas que alteraban el pulso de la ciudad, produciéndose diversas manifestaciones contra la Alcaldía en los días inmediatos, lo que motivó la presencia de la Guardia de Asalto para disolver las concentraciones.

Por el incendio fortuito, fueron destruidos los laboratorios de Física y Química, el Museo de Historia Natural y el Observatorio Astronómico. La restauración de la Universidad corrió a cargo del Gobierno, aprovechando la ocasión para conceder unos créditos para que se terminasen las obras de la Facultad de Ciencias, que estaban fuera de servicio desde hacía unos años.

martes, 17 de diciembre de 2013

LA VIEJA FÁBRICA DE TABACOS

fabrica de tabacos 1905

Ca. 1905 - Desde 1763 el edificio de la Glorieta, en la actualidad sede del Palacio de Justicia, cumplía con sus funciones de Aduana bajo el reinado de Carlos III para cuyo fin fue construido. Pero al cesar en esta actividad en 1828 y dado el incremento del consumo de tabaco que se estaba produciendo en España, se tomó la decisión de que tan suntuoso edificio diera cobijo a la Fábrica de Tabacos. Hasta entonces nuestra ciudad contaba con dos casas para este cometido: una situada muy próxima a la plaza de la Compañía y otra a la de Porxets, sin poder determinar el sitio exacto de ambas.

Las funciones de la nueva fábrica de tabaco se repartían entre su planta baja, entresuelo, principal, segundo y buhardillas. El piso principal era el de mayor superficie, y en él se albergaba el Administrador General de Rentas, la Contaduría de Tabacos y demás funciones administrativas, mientras que en el bajo y entresuelo estaban situados las máquinas de picar, los talleres de empaquetadura y desvenado, almacenes de distribución, máquinas de vapor, generadores y otros servicios. Su funcionamiento daba trabajo a 3.500 mujeres y 50 hombres a mediados de siglo XIX. La producción giraba en torno a cuatro talleres: de cigarros, de cigarrillos, de picadura y de desvenado. 

Conforme avanzaba el siglo se produjeron enfrentamientos entre la dirección y el ayuntamiento, motivados por la inquietud vecinal ante la insalubridad que producía el humo por la quema diaria de vena, la proximidad de la fábrica de gas y el riesgo de incendios, tal y como sucedió en 1895 cuando se produjo un fuego que ocasionó importantes daños en el lateral recayente a la calle Colón. 

Éste percance unido a la necesidad de un mayor espacio para sus trabajos, el entorno urbanístico una vez abierta la calle de la Paz, la Glorieta enfrente y la majestuosidad del edificio más apropiado para otros fines, hicieron que se tomara la decisión de su traslado en 1914 a otro de mayores dimensiones que había sido utilizado de forma temporal para la Exposición Regional de 1909 y Nacional de 1910, situado en la actual calle Amadeo de Saboya, que había sido mandado construir para la industria del tabaco. 

La foto de la primera década del siglo XX nos muestra el aspecto del palacio en su parte central, con su portada e indicación de cuál era su uso.