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miércoles, 6 de febrero de 2019

LA GUARDIA MUNICIPAL

Fundación Blasco Ibañez

En pleno Sexenio Revolucionario, que se ha había iniciado con La Gloriosa de 1868, y que había supuesto la salida de España de la Reina Isabel II, era de necesidad la creación de una unidad municipal que velara por la seguridad de la ciudad en la cuestiones más inmediatas.

Fue por lo que en 1870 el Ayuntamiento creó el “cuerpo de guardia” compuesto por doscientos guardias y seis oficiales, encargado del cumplimiento de las ordenanzas y al mismo tiempo de la vigilancia tanto diurna como nocturna.

Iban uniformados de azul turquesa con casaca larga, abierta con solapas y botones dorados, pantalones largos y gran capa azul con el cuello y vueltas rojas, cubriendo la cabeza con gorra de plato y armados con sable y pistola.

Lo que no fue del grado popular, era su mantenimiento, al ser engendrado por un impuesto especial y voluntario que se recaudaba al vecindario.

Pronto fue bautizado por la chiquillería con el mote vasco de “guiris”, tal y como eran conocidos los soldados regulares de la facción carlista.

Guardia municipal que, mediante un grupo escogido, tambíen se vestía de gala en la ocasión de grandes actos conmemorativos, institucionales, al igual que para la recepción y homenaje de visitantes ilustres,  como se observa en la foto de la Fundación Blasco Ibañez, en ocasión de la visita a su ciudad del literato valenciano en 1921, tras su triunfo en los EEUU, en aquella celebración sobre montura y vestidos de gala.

miércoles, 31 de enero de 2018

DE LA REVOLUCIÓN A LA PAZ

Archivo Municipal

El derribo de los conventos de Santa Tecla y de San Cristobal en 1868 dio "vía libre" para la construcción de la calle de la Paz en un proyecto municipal que se había iniciado unos años antes de la Gloriosa, y a su influjo se pensó en un principio en el nombre de “La revolución”. Sin embargo, no sería hasta 1878 cuando para celebrar el final de la III Guerra Carlista se estableció en el nomenclátor el de la Paz que lo ostentará hasta 1899, que en su remplazo, tomó el de Peris y Valero, quién, curiosamente, había destacado como líder del citado proceso revolucionario.

Con este nombre permaneció hasta 1913 cuando de nuevo apareció el de calle de la Paz que así lo sería hasta 1916, año en el que como los ojos del Guadiana, surgió nuevamente el de Peris y Valero. En 1923 retornó el de la Paz, con el que permanece.

La foto con el reloj en la Torre de Santa Catalina al fondo, indica las horas al ciudadano, pero también la datación de la foto, posterior a 1914 año de su instalación.

jueves, 15 de octubre de 2015

BOMBARDEO DE VALENCIA

Archivo Rafael Solaz

1869 - Como consecuencia de “La Gloriosa” que se había iniciado en 1868, la ciudad de Valencia tuvo sus días de fuego y sangre manifestados en su punto álgido en octubre del siguiente año, una vez aceptada como forma de gobierno la monarquía tras la promulgación de la Constitución en junio de 1869, decisión fuertemente protestada por los valencianos. 

Los insurrectos del Partido Democrático Republicano Federal tomaron las calles de Valencia en un enfrentamiento armado que, en su número, la fuerza gubernamental, reforzada por regimientos de otras ciudades, cuadriplicaba al bando sublevado que aglutinó cerca de seis mil personas, en una lucha titánica que duró nueve días. 

Valencia entera, la ciudad, fue un escenario en el que sus plazas y calles fueron protagonistas ante el movimiento de los soldados que entraban y salían a través de las puertas de San Vicente, Cuarte, Nueva y Serranos, accesos de una ciudad en donde las barricadas, formadas a base de adoquines, situadas en la zona apropiada por los insurrectos se acercaron al millar. 

El Capitán General publicó un bando a las 7.30 del 16 de octubre en el que instaba a la rendición de los insurrectos com la amenaza de un bombardeo en el plazo de dos horas en caso contrario. Acción artillera que se llevó a afecto con una duración mayor a la de siete horas, que vio su final cuando los sublevados abandonaron sus puestos huyendo de la ciudad.  

El número de muertos en la población se acercó al millar, siendo los heridos innumerables, mientras que las victimas mortales del ejercito, oficiales y tropa, superaron el centenar, así como fueron considerables los heridos y  cuantiosos los edificios derribados.

Vemos el plano de 1869, de Litografía la Económica, con una detallada reseña de la ubicación del ejercito, asi como de los lugares, plazas y barrios de mayor protagonismo, con la curiosa indicación en el número 10 del domicilio del Sr. Guerrero, quien a su condición de Alcalde de la ciudad, se le unía la de jefe de las fuerzas gubernamentales.

jueves, 5 de febrero de 2015

EL PALACIO DE CERVELLÓ, SU IMPORTANCIA HISTÓRICA

 
palacio del Conde de Cervellon en 1870 1870 – Foto de J. Laurent

Con la desaparición del Palacio del Real en la guerra contra el francés, el de los Condes de Cervelló iba a tomar una gran importancia para la historiografía española debido a los acontecimientos que en su interior se iban a producir a lo largo del siglo XIX, convulso por excelencia. 

El Palacio fue el centro de la vida política nacional, ubicado en la plaza de Predicadores y frente a la Capitanía General. Todo un referente y epicentro de la vida social y política durante toda la centuria. O casi.

Fernando VII, el Deseado por muchos, truncó la Constitución liberal de 1812 firmando el decreto de su abolición en el interior de sus paredes.

1814_Manifiesto_de_los_persas

El Manifiesto de los Persas había ido tomando cuerpo entre las sombras del Palacio, “Dado en  Valencia á 4 de Mayo de 1814”; en el mismo lugar y en 1840, donde María Cristina abdicó de su Regencia. La Reina Isabel II tuvo en el palacio sus habitaciones, hasta que tras la "revolución de 1968: la Gloriosa", hallándose de vacaciones en San Sebastián, marchara al exilio francés, todo ello como consecuencia de la presión del pacto de Ostende que tramaba por su abdicación, dirigido por el General Prim.

Pocas veces Valencia tuvo tanto protagonismo y durante tantos años en la política nacional, tan solo en el siglo XV bajo el reinado de Alfonso el Magnánimo.

Cuatro largos siglos tuvieron que pasar. Tras el XIX, el “levante feliz” y poco más.

viernes, 31 de octubre de 2014

LA GLORIOSA

LA GLORIOSA_ Jornada revolucionaria frente a la Lonja. 1869 Archivo de Rafael Solaz

El sexenio revolucionario fue rico en acontecimientos, y de grandes esperanzas representadas en “la Gloriosa” que, no obstante, no llegaron a concretarse.

El pronunciamiento del brigadier Topete, llevó al exilio a la Reina Isabel II en septiembre de 1868. 

Los políticos cogieron las riendas de la vida política, se crearon las Juntas Locales Revolucionarias en los pueblos españoles, se eliminaron los Alcaldes y se hicieron con el poder.

La Junta Revolucionaria en Valencia se pronunció con el mismo orden que entusiasmo, y el capitán general Gasset dejó el mando, después de que en elocución breve, diera cuenta de los sucesos del día. 

El pueblo, muy gozoso, se agolpó en la Capitanía General y puso al frente de la Junta a Peris y Valero, con vivas a la soberanía nacional y abajo los Borbones. Todo ello en alegre concierto, con las música por las calles hasta alcanzar la Lonja de la Seda, tal y como se observa en el grabado que rememora los sucesos.

Los presos políticos fueron puestos en libertad y la Junta Revolucionaria se mostraba entusiasta. Sin embargo, las ilusiones fueron quebradas en el paso de unos pocos años, mutadas por unas guerras cantonales, entre otras muestras de deslealtad,  que las dejaron sin aliento.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

LA GLORIOSA

La gloriosa ante el puente de Serranos.-1869

Fuente – Rafael Solaz 

1869 - El sexenio revolucionario (1868-1874) fue rico en acontecimientos y de grandes esperanzas que no llegaron a concretarse. El pronunciamiento del brigadier Topete, al frente de la comandancia de Cádiz, fue su inicio, al que se le unieron las clases populares llevando al exilio a la reina Isabel II. 

Intención política que ya se había aceptado un año antes en 1867 con el Pacto de Ostende, celebrado entre progresistas y demócratas con el objetivo de derrocar a la monarquía borbónica. 

Así, en septiembre de 1868 se inicio la revolución conocida con el nombre de “La Gloriosa”, también como “la septembrina”, que puso fin a los Borbones en España y el exilio de Isabel II a Francia. 

En el grabado de 1869 vemos una acción de ataque y defensa ante el puente de Serranos correspondiente a este periodo.