Mostrando entradas con la etiqueta Tauromaquia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tauromaquia. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de noviembre de 2022

PARECER LA BANDA DEL EMPASTRE


Un atardecer de agosto de 1915 amigos del pueblo valenciano de Catarroja, unos jóvenes que sabían de las rivalidades entre bandas de música que continuamente habían en el pueblo -como las de los otros pueblos en los que era difícil encontrar alguno que no la hubiera, ya que la tierra siempre ha dado grandes músicos- idearon crear entre ellos una nueva banda, que no iba a ser como las demás y pensando que con ello acabarían con las trifulcas.

No podían imaginar en ese momento lo que iba a suceder después. La gente del pueblo, al enterarse, con gran escepticismo y desconfianza comentaba: "Això serà un empastre”, nombre que por cierto se quedó como su seña de identidad: ¡La Banda del Empastre!.


¿Qué es lo que hacían? Pues cada uno ir a su bola, acabando por ser una payasada. Pero esta payasada gustó, y de lo que en su comienzo las representaciones eran en la Plaza de Toros de Valencia, pronto conocieron las del resto de España y de Iberoamérica. La banda igual tocaba música popular del momento que la combinaba con una pieza de ópera.



Fotografía del Museo Valenciano de Etnología

El caso es que el desbarajuste gustaba, hasta para llegar a ser conocidos por todo el mundo. En los carteles se anunciaban como “Banda cómico-taurina musical”. Su unión con el torero Rafael Dutrús, el Llapisera, conformaba un espectáculo único de toreo cómico, que hacía reir a generaciones de aficionados tanto taurinos como no.


Este artículo del diario ABC de la época nos explica perfectamente lo ocurrido una tarde en la plaza de Toros de las Ventas de Madrid:

“Rafael Dutrús, el popularísimo Llapisera, creador del toreo cómico, inspirado artista de fino ingenio, presentó en la Plaza de Toros de Madrid su ya famosa banda El Empastre, compuesta de veinticinco notables profesores, casi todos solistas, que ejecutan las más populares composiciones de nuestra música castiza. Todos los artistas de esta original banda son valencianos, dominan la mímica, y con sus dotes escénicas y vis cómica, encarnan graciosamente algunos personajes del teatro clásico que inmortalizaron, destacando el popular dúo de la Verbena de la Paloma. El público se entrega de lleno a tan notables artistas premiándoles con ovaciones contínuas.

En la última parte se da suelta a un becerro, que pone en dispersión a los músicos, sin que estos dejen de tocar un momento, atentos siempre a la batuta de su maestro y al gran Rafael, que cuidadosamente dirige la lidia, en la que también toman parte los músicos si el torillo reclama su intervención, dando pruebas de su gran pericia en lides taurinas.

Los espontáneos, bien tomando la forma de toro fantasma, de tipos populares o de bailadores regionales, hacen irrupción en el ruedo, y todos los artistas, en perfecta confusión, corren y danzan, sucediéndose escenas de gran comicidad, que producen en el público una hilaridad incontenible.Da fin al becerro uno de los músicos, maestro también en el arte de Pedro Romero.

Mientras se dispone la conducción de la víctima, se congregan en derredor de ella todos los artistas, y en correcta formación desfilan tocando una marcha fúnebre.

Como epílogo, y en justa correspondencia a los incesantes aplausos del público, la banda recorre el anillo tocando otras composiciones, y termina interpretando el himno a Valencia del maestro Serrano.

Y hasta aquí llegamos, porque en 2003 se deshizo "la Banda del Empastre".

Texto Amparo Zalve

miércoles, 5 de octubre de 2022

CONSTRUCCIÓN DE UNA GRAN PLAZA DE TOROS PARA VALENCIA



Construcción de la plaza de toros definitiva

La ciudad de Valencia estaba necesitada de una plaza de toros en condiciones que tuviera un buen proyecto para su ejecución. La tradición taurina estaba en gran apogeo, y atrás quedaban las plazas desmontables y peligrosas a las que a los carpinteros se les pagaba según los metros levantados.

Los festejos taurinos se realizaban ya en 1343 en la plaza del Mercado, en la plaza de Tetuán , en el Llano de Zaidía la del Palacio Real y la de Ronda.

El aquel entonces el Gobernador Civil de Valencia, Melchor Ordoñez, en colaboración con la Junta del Hospital encargó el proyecto definitivo al arquitecto valenciano Sebastián Monleón.



El lugar elegido fue el mismo donde ya se habían instalado dos cosos taurinos desde 1808, a unos 30 metros de la muralla entre las puertas de Ruzafa y San Vicente.

Allí comenzaron las obras en 1851 y terminaron en 1859.

Inspirada en la arquitectura civil romana, formando un polígono de 48 lados de 17´50 metros de altura y un ruedo de 52 metros de diámetro. Acabados en ladrillo cara vista. Cuatro piso, los dos últimos ocupados por palcos y nayas con estructura de madera y pilares pequeños de hierro fundido.



Invertidos 2.826.985 reales de vellón con 47 céntimos y con capacidad de 16.851 espectadores, a parte los palcos para las autoridades y los toriles.



Quedaba esperar los primeros festejos, que no tardaron en llegar en los días 3, 4 y 5 de agosto de ese mismo año en que se estaba construyendo. El chiclanero José Redondo estoqueó en solitario esos días toros de las ganaderías de Duque de Osuna, de Marqués de casa Gaviria, y de Duque de Veragua.


Para el día de la inauguración definitiva de la plaza el diestro escogido fue Francisco Arjona en los días 20, 21 y 22 de junio de 1859, que lidió a Cañamón, rojo claro y bien armado.

Texto de Amparo Zalve

domingo, 1 de marzo de 2020

EL MUSEO TAURINO Y UNA BELLA POSTAL - I

Biblioteca Valenciana (1916)

En 1929, el día de San Jaime, se inauguró el Museo Taurino en un local anexo a la plaza de toros que con anterioridad había sido utilizado como taller escenográfico al servicio del teatro Principal, que como la plaza taurina, era propiedad de la Diputación, bajo la tutela del Hospital Provincial. 

Ricardo Alós, quien residía en la calle Baja 26, del barrio del Carmen, escenógrafo de gran prestigio en la última década del XIX, prestó sus servicios en aquel taller, al tiempo que pintaba telones y decorados, con gran dominio del escenario en sus representaciones, encargos que recibía para los teatros de la ciudad, a la par que lo hacía con alcance no sólo provincial sino también nacional. Incluso en ultramar.

La postal coloreada de 1916, de cuando se está completando la cubierta de la estación de Demetrio Ribes, nos indica el toque indiano del edificio, muy adecuado para su función museística que tendría a partir de 1929.

El edificio que en su segunda planta albergaría el Museo Taurino, con la planta baja como almacén, disponía de amplios ventanales que iban a dar gran luminosidad a la colección taurina de Luis Moroder Peiró, quien ya había fallecido,  enriqueciendo sus objetos taurinos en su domicilio de la plaza Mirasol, y cuyos herederos donaron tan cuantioso legado a la Diputación. Depositado éste en un principio en el Hospital, para encontrar el lugar apropiado para exposición al público, según el compromiso alcanzado, que por su naturaleza no podía ser otro más que el ceñido al coso taurino.

sábado, 2 de diciembre de 2017

MULTITUDINARIA RECEPCIÓN AL FÉRETRO CON LOS RESTOS DEL TORERO MANUEL GRANERO EN LA ESTACIÓN DEL NORTE.

Foto de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Colección José Huguet.

1922 - En la centenaria historia de la Estación del Norte ha habido multitudinarias despedidas y llegadas, unas alegres y otras tristes. A las segundas pertenece la foto de la gran manifestación popular para recibir la mañana del día 9 de mayo de 1922 el féretro con los restos del torero valenciano Manuel Granero Valls, fallecido dos días antes en la plaza de toros de Madrid, donde lo corneó brutalmente el astado Pocapena.

Acudieron numerosas entidades, entre ellas comisiones falleras, destacando en el centro de la imagen el cartelito de la Falla Doctor Collado, la número 3 del censo de la Junta Central Fallera, que en el año 2019 cumplirá 150 años.

El féretro con el cuerpo embalsamado del torero fue colocado en un furgón, que convirtieron en capilla ardiente y engancharon al correo-expreso que salió de la estación de Atocha de Madrid a las 21:35 horas del día 8 con llegada oficial a la estación del Norte de Valencia a las 9 de la mañana del día siguiente.

Manuel Granero Valls nació el 4 de abril de 1902 en el seno de una familia burguesa del barrio Velluters, estudió música llegando a ser, según sus biógrafos, un virtuoso del violín, pero pudo más su pasión por el toreo.

Está enterrado en el cementerio general de Valencia en un grandioso mausoleo obra del escultor José Arnal, y en la explanada de acceso a la plaza de toros una escultura de Antonio Sacramento recuerda el 75 aniversario dela muerte del torero valenciano.


Texto de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 16 de noviembre de 2015

"EL TIGRE DE RUZAFA"


Archivo Rafael Solaz

1930 Ca.- Manuel Martínez, popularmente conocido como "El Tigre de Ruzafa" por su temperamento luchador e indomable, decían de él sus seguidores "que todavía no ha nacido el toro que le haga temblar".

Y para certificar su bravura el cronista recurría a la Geografía, toda vez que en su muslo derecho se tendían todos los caminos vecinales de la provincia de Teruel, mientras que en el izquierdo se asemejan todas las carreteras que algún día se observarán en la de Castellón; y en su pecho "veredas, caminos y hasta puentecillos de los que están en proyecto en Extremadura". En la zona abdominal, se vislumbraba el proyecto tan deseado de autopista que uniría Valencia con Madrid.

Para resaltar tan significativo mapa nacional, "El Tigre de Ruzafa" tuvo que curtir su piel en las enfermerías de plazas de toros de España, Francia, Méjico, Venwezuela y "otras plazas de este mundo y del otro, o sea de Europa y América". De tal manera, que cuando el médico de un coso taurino exigía a sus ayudantes una mayor dotación de gasas, árnica y yodoformo, estos sabían de inmediato que la presencia en la plaza de Manolo Martínez, justificaba la petición. 

En  Valencia, quien quería al "Tigre de Ruzafa" como un hijo, no podía ser otro que Paco Serra, médico de la enfermería, evidenciado por las tantísimas veces que lo había visto nacer entre sus manos.

Su agradecida cualidad era la del valor siempre, al que se unían en muchas ocasiones muletazos de gloria entre música y aclamaciones, con volapiés memorables sobre el morrillo, orejas y rabo, portado a hombros desde la plaza hasta la puerta de su misma casa. 

Manuel Martínez Solaz quien tomó la alternativa en Madrid en 1924, no estuvo entre las "glorias del toreo", pero durante 24 años paseó su Ruzafa querida por las plazas de todo el mundo.

martes, 20 de enero de 2015

LA CERVECERÍA RESTAURANT MARTÍ

cerveceria restaurant Marti

1933 - Archivo de Rafael Solaz

Una fotografía histórica. Se trata de la comida que se conmemoró obsequiando al gran torero Vicente Barrera después de celebrar un festival taurino a beneficio de la Asociación Valenciana de Caridad. En la fotografía se aprecia, además del diestro, personajes como el ganadero Camacho, Antonio Márquez, el empresario Escriche y a diversos aficionados componentes de peñas valencianas.

El Restaurante Martí se hallaba en el nº 5 de la calle de Pi y Margall (actual de Ruzafa). En los años 30 del siglo XX servía menús por 3,50 a 5 pesetas y tenía fama por sus tapas, cervezas y vermuts. Allí acudían también naranjeros y agricultores que venían a la ciudad a hacer sus transacciones.

El edificio se hallaba al lado del Ba-Ta-Clan y en los pisos superiores se hallaba el Hotel Royal, la Pensión Peninsular y el Centro Unión Republicana Autonomista. En la misma acera La pastelería de Herrero, una casa de limpiabotas llamada “El Lírico” y el teatro del mismo título, todo un conjunto de concurrencia que hacía del restaurante uno de los puntos más populares y de clientela asidua.

Texto y foto de Rafael Solaz

sábado, 18 de octubre de 2014

EL PRIMER CARTEL TAURINO


cartel primera corrida de toros Archivo de Pilar Martínez Olmos

(El original de esta foto pertenece a la ganadería Moreno de la Cova,
heredera de la que en 1859 ofreció sus reses)

1859 - Siempre  hay una primera vez para cualquier evento y la Plaza de Toros de Valencia tuvo su primer cartel.

Poco antes, se había culminado el proyecto de Sebastián Monleón y el estilo arquitectónico más genuino de Roma se había trasladado al "cap i casal" tras la muralla cristiana, justo al propio lado donde rompía su lienzo para dar paso a las vías del tren que salía de la Estación del Ferrocarril situada a espaldas del Convento de San Francisco.

El cartel taurino impreso en los talleres de Ferrer Orga de Valencia, anunciaba la primera corrida de aquel año 1859, dónde el diestro Francisco Arjona, “el Cúchares”, que diera su nombre para elevar a la categoría de arte nuestra fiesta nacional, con toros de la Viuda de Zalduendo y de Nazario Carriquiri, fue quien, por primera vez, iba a pisar el albero del coliseo valenciano.

EL nombre y la espada de Cúchares llenaron las gradas de quienes al reclamo del primer cartel taurino, acudieron en tarde memorable al hechizo que la sangre y la arena procuran.

jueves, 15 de mayo de 2014

VICENTE BLASCO IBAÑEZ, TARDE DE TOROS

vicente blasco ibañez TARDE DE TOROS

En 1908 Vicente Blasco Ibáñez publicó una de sus más famosas novelas “Sangre y Arena” llevada a la pantalla en varias ocasiones.

Atrás había quedado una gran parte de aquel Blasco Ibáñez revolucionario, rebelde, de amaneceres de revuelta y de noches de sombras entre las rejas de San Gregorio. Pródigo escritor, literato costumbrista, observa la sociedad del momento para llevarla a sus libros. No fue un amante de la fiesta de los toros porque no le entretenían, pero en ellas vio el reflejo de una sociedad ansiosa de una fiesta que a su vez estaba muy arraigada en la cultura española como así lo manifestaron intelectuales de diversas generaciones, tanto en en el campo de la poesía como en el de la narrativa.
1093_jpg

Desde la barrera de la plaza de toros de Valencia, pegado a los toriles como inicio de la fiesta, con sus prismáticos, Blasco Ibáñez se dispone a fijar el horizonte del toro y el torero, sin desdeñar unas gradas repletas de boina y sombreros, reflejo de una sociedad que llevará a sus libros con la maestría de su pluma. De sus anotaciones, surgió una de sus obras maestras “Sangre y Arena”. Y de aquellas, sus reflexiones:

“El país que esté libre de diversiones brutales, vergüenza de la especie humana, que avance y diga cuanto quiera contra las corridas de toros, que aunque para mí y para muchos son monótonas, siempre resultan más entretenidas y mas artísticas que ver correr jamelgos, deshacerse la cara a puñetazos dos gordos imbéciles o rasgarse a espolonazos unos gallos asquerosos de trasero pelado…Si alguna distinción debe hacerse dentro de la universal brutalidad, que ésta sea a favor de las corridas de toros, por ser el espectáculo menos peligroso para el público, ya que nadie se arruina con ellas, ni hay suicidios como en las carreras de caballos, donde los jacos se llevan entre las patas las fortunas de las familias y tal vez el honor”.

lunes, 9 de septiembre de 2013

RAFAEL DUTRÚS, “LLAPISERA”

rafael dutrus 1925

Fuente – Rafael Solaz

1925 -En los años veinte surgió con un gran éxito la “troupe” cómico-taurina que giraba en torno a Rafael Dutrús “LLapisera”, natural de Cheste, quien debe su apodo a su aspecto alto y delgado como un lapicero. 

En su elegancia taurina manifestada por el frac que vestía, alternaba su toreo serio con el cómico. Completaba el grupo el “extraño” toreo del “Botones”, Fernando Colomer, y el de la vis cómica de Carmelo Tusquellas, vestido de Charlot. 


BIVALDI

El famoso trío es considerado como el introductor del toreo cómico, y pese a ello, diversas suertes nacieron de su ingenio; de tal manera, que los más famosos toreros de la época las introdujeron en sus repertorios con la maestría que merecían. Tales como las famosas chicuelinas y manoletinas. Su fama trascendió las fronteras y cosecharon éxitos en América latina y Francia hasta los años cincuenta. 

La foto de 1925 nos deja el testimonio de tan peculiar “troupe” con sus habituales vestimentas.

sábado, 27 de julio de 2013

EL TOREO CÓMICO

TOREO COMICO ca 1960

Ca. 1960 - El toreo cómico tuvo sus años de éxito hasta los años setenta. En especial en la época estival cuando eran frecuentes sus actuaciones en el coso taurino de la calle de Játiva. Uno de los grupos que tuvo mayor aceptación fue la banda del “Empastre”, cuyos componentes, naturales de Catarroja, se iniciaron en esta actividad en la segunda década del siglo XX . Simultaneaban sus actuaciones haciendo participe al toro del espectáculo, lo que hacía la delicia de un público que llenaba la plaza, fiel a un espectáculo también conocido como charlotadas. En la instantánea un grupo musical marcan el ritmo del cómico bailarín.

miércoles, 17 de julio de 2013

TARDE DE TOROS

Plaza de toros. Corrida. 1895
Fuente – Rafael Solaz

1895 - En el último tercio de la lidia el diestro cita al toro en el albero de la plaza taurina de Valencia mientras el público que abarrota la plaza está atento a su momento final. 

Coso  diseñado de estilo neoclásico por el arquitecto valenciano Sebastián Monleón y que fue inaugurado en el año 1859. 

Desde entonces se celebran importantes corridas de toros, siendo las más famosas las que tienen ocasión  con motivo de la Feria de Julio y  las fiestas falleras.

viernes, 22 de marzo de 2013

miércoles, 23 de enero de 2013

Ca 1950 - Sterling Hayden en la Plaza de Toros de Valencia
(Con mi agradecimiento a José Vte. Losada)

martes, 15 de enero de 2013

1944 - Manolete dando la alternativa a Jaime Marco "el Choni"
en la Plaza de Toros de Valencia
(Con mi agradecimiento a José Vte. Losada)

viernes, 26 de noviembre de 2010