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viernes, 10 de mayo de 2024

CUPÓN REGALO COMERCIAL

 CURIOSIDADES


Recordáis aquellos tiempos en los que por cada compra que hacías en una perfumería, paquetería o droguería, que por cierto eran comercios muy utilizados y algunos otros establecimientos que no recuerdo, te entregaban unos sellos de color rojo con un león bajo y el rótulo CUPON REGALO COMERCIAL y un valor de 25céntimos y 1peseta de acuerdo con lo comprado. Una vez en casa esos sellos o cupones los pegabas en unas libretitas con espacios concretos para cada valor, libretas que cuando las tenías llenas podías ir a la central del Cupon Regalo en la calle de Marqués de Sotelo y allí podías canjear las libretas y una módica aportación económica para adquirir básicamente objetos de cocina como ollas, pucheros, vasos, etc.


Propaganda de los años 40 del C.R.C. Remember-València, pg 206, tercer millar.

Eso era un sistema como cualquier otro de fidelizar la clientela con un premio, poco a poco la inflación se fue comiendo las cifras del valor de los cupones llegando a valer por 10, incluso 25 y 50pesetas y consiguió que desapareciera ese sistema de captación de clientela.

Sellos de última época de 10pesetas.

Recuerdo haber ayudado a rellenar esas libretas e ir con mi madre a canjear en la sede de Marqués de Sotelo e incluso en sus últimos tiempos el traslado del punto de cambio a una planta baja en el entonces nuevo edificio llamado “Finca de Hierro” donde acabó cerrando ese curioso sistema del Cupón.

Sello de 25pesetas.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 20 de febrero de 2014

EL CUPÓN REGALO COMERCIAL

cupor regalo comercial años 50
Años 50 - Ciertamente era un pintoresco sistema de ahorro. Directo y sencillo. Ahorrar comprando. Y al estar introducido en numerosas tiendas de barrio, los ultramarinos, las mercerías, las de carnes y pescados, las bodegas de cada calle, lo hacía aún más eficaz, pues en las habituales compras del día y al pedir los “cupones del regalo comercial” para llenar la cartilla pegándolos en sus páginas, te daba la posibilidad de acudir un día a  la tienda de la calle de Marqués de Sotelo, o finalmente a la que estaba situada en unos bajos de la “finca de hierro”, con sus estanterías repletas de un gran número de artículos, en especial los de cocina y hogar, y de esta guisa conseguías artículos de primera necesidad al intercambiar los cupones por vajillas, pucheros, ollas, cuchillos, batidoras, cafeteras, vasos, infiernillos, toallas, y un largo etcétera. Artículos que gracias al cupón regalo comercial se convertían mediante su adquisición en una forma de ahorro mensual.