Mostrando entradas con la etiqueta Calle San Vicente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calle San Vicente. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de septiembre de 2024

POR LA CALLE DE SAN VICENTE

Autor desconocido

1895 - Calle San Vicente, que por lo adornada mediante sencillos “arcos de triunfo”, se me antoja en días festivos.

Vemos sus farolas de gas; su vía para los “tranvías de fuerza” (los eléctricos no llegaron hasta pasado el siglo); los carros dueños de las calles, unos de mano y otros tirados por caballo; un trafico humano cada uno a lo suyo en el que abundan los de aspecto huertano, entremezclados entre tranquilos paseantes. A la derecha destaca una mujer de blanco vestido largo con sus mozalbetes al lado.

Al fondo, la espadaña del Convento de San Gregorio, el de las arrepentidas, que en aquellos años tenía su condición de cárcel, donde Vicente Blasco Ibañez purgaba sus arrebatos.

Vemos el inicio de la estrecha calle de la Linterna, justo donde luce la de San Vicente el ostentoso número 88 de Vicente Gimeno como fabricante de chocolates. En la esquina anterior, el 86 donde se venden articulos para maquinarias diversas.

En el número 75 la familia Cuadrado dedicada al comercio con su almacén de paquetería.

Una foto que nos traslada a los finales de un siglo en aquellos años de tiempos convulsos, que, sin embargo, nos transmite paz y sosiego.

domingo, 21 de enero de 2018

ERMITA DE SAN VICENTE MÁRTIR

Archivo Municipal


1935 Ca - El nombre de la calle San Vicente Mártir no es baladí, tanto en cuanto lo que representa el santo para la ciudad. Nace por corresponderse como la vía urbana más antigua en su orientación al encuentro con la Vía Augusta, que, para cruzar Hispania, ya existía antes de la fundación romana de Valencia.

El hecho de que tras el martirologio del diácono Vicente, fueran arrojados su despojos a un muladar, por la importancia que tuvo el personaje, bien se merecía en el lugar la construcción de una ermita que, con sus remodelaciones, ha perdurado en el tiempo desde época musulmana como lugar de peregrinaje.

La foto nos muestra el aspecto que ofrecía en los años treinta, tomada desde la actual plaza de España, adoquinada entonces, con los tradicionales puestos de "porrats" que se desplazan por la calle Ermita y por ella misma su nombre, tras hacer esquina con la de San Vicente Mártir, donde se agrupa la gente por la festividad de su patrón, de las "cruces para adentro"

sábado, 25 de octubre de 2014

CALLE DE SAN VICENTE

calle de san vicente

Ca. 1905 - El coche aún no se ha adueñado de las calles. Es en un día de fiesta, con sus ventanales engalanados, cuando el peatón, convertido en el protagonista de una instantánea que por sí sola brilla, refleja el deambular de la sociedad de una época en los comienzos del XX. Un niño con babero y gorra, muestra el mismo semblante de un señor mayor, también con gorra, pero con el bastón de los años que nunca se detienen.

En la foto se observa vida. Trasiego humano en la siempre concurrida calle de San Vicente, con la de Derechos a la izquierda, con toldos y farolas en un día invernal. Señoras de largos faldones que se desplazan sobre un suelo adoquinado, aún no desgastado por una motorización que años después desplazaría hacia las aceras al tranquilo peatón.

Los sombreros en damas y caballeros pasean su porte y distinción, y el gentío se desplaza en sus inquietudes a través de una calle siempre elegante, merced a sus edificios de suntuoso acabado. 

Una línea de traca en lo alto nos confirma la rica tradición de la pólvora con su ruido, que llegado el momento darán mayor vida a la foto.