VALENCIA EN BLANCO Y NEGRO
jueves, 16 de julio de 2026
miércoles, 15 de julio de 2026
COMPRAR EN EL MERCADO CENTRAL DURANTE LA GUERRA CIVIL
La venta libre había desaparecido prácticamente, aunque como ahora vamos a ver existía sobre todo en la Plaza del Mercado y en las inmediaciones. En el interior del mercado se operaba con cartillas de racionamiento para distribuir lo poco que llegaba de la huerta.
La escasez de alimentos cada vez era mayor a medida que avanzaba el conflicto, obligando a la población a esperar horas en largas colas para adquirir los productos racionados básicos.
Podían perfectamente pasar la noche en la calle a la intemperie, bien sentados en sillas de enea o sobre mantas en el suelo, así guardando fila a la espera de los periódicos locales de cada mañana donde las autoridades publicaban el número de cupón que se iba a canjear ese día en el mercado, “cupón número 3 para 100 gramos de arroz”, aunque también se avisaba por bando. Todos bien atentos si no se querían perder la comida del día.
Pero ojo, que al ser Valencia zona republicana, el Ayuntamiento o la Junta de Defensa, imprimía sus propias cartillas. De tal modo que la que se imprimía en Valencia sólo servía para Valencia, en ningún otro pueblo ni ciudad de España. A veces las gestionaban los sindicatos, y en la portada se leía “Comisaría General de Abastecimiento ”o “Consejo Municipal de Valencia”
Se hacían en imprentas locales y el papel era de muy mala calidad. Hojas dobladas en dípticos o en trípticos con pequeñas casillas numeradas sin el nombre del producto, porque a saber qué alimentos iban a llegar ese día. Como había carencia de carnes y huevos, tan necesaria la proteína, en Valencia, se creó una cartilla especial, específica para regular la carne, aparte de la de los comestibles.
Los puestos de venta en el mercado perdieron la libertad de fijar precios. La comisaría de Abastecimientos controlaba con mucho rigor lo que se cobraba para evitar la especulación. Los mostradores los vigilaban los milicianos y los guardias para evitar saqueos, organizar turnos en las colas y que nadie comprara más de los estipulado por su cartilla.
Eran tan habituales estas colas y había tal cantidad de personas, que se hacían peligrosas, por lo que se diseñaron carteles alertando sobre la infiltración enemiga y los riesgos de los bombardeos.
Una vez logrado llegar al interior del mercado, en cuestión de minutos se agotaban los alimentos que llegaban de la huerta valenciana y tras pocas horas la mayoría de puestos tenían que cerrar por la falta de provisión, así que, tras pasar la noche esperando en la cola alguien se volvía a casa con las manos vacías.
La picaresca añadía que para duplicar turnos en diferentes puestos a la vez se utilizaban a niños y ancianos. Los había que con miga de pan borraban los sellos de las cartillas para ser despachada la comida por segunda vez.
Y que no estuviera a punto de terminarse algún producto, porque los empujones y discusiones, en parte debido al agotamiento físico y los nervios se hacían de notar.
El refugio más cercano al Mercado Central estaba en la calle Alta. Si sonaban las sirenas era el que más próximo les quedaba para los que allí estaban y para los vendedores, aunque a unos metros más tenían el del ayuntamiento o el de Serranos.
Los vendedores exteriores abandonan los puestos por negarse a vender el género a precio de tasa. ( Fot. Cabedo)
Pero tal y como se ve en la segunda fotografía, en el exterior del mercado, tanto en la propia plaza, como en las calles cercanas, habían muchas paradas clandestinas, debido a las estrictas regulaciones que sufrían los puestos del interior. La policía y los milicianos controlaban los precios y las cartillas dentro del edificio, por lo que muchos agricultores optaban por no entrar. Improvisaban pequeños puestos callejeros, incluso mantas en el suelo o directamente en los carros que habían transportado el género, y a precios libres, por supuesto más caro. Los guardias hacían la vista gorda en este caso. Pero como el Gobierno Republicano así los indicaba, de vez en cuando hacían redadas sorpresa en la zona exterior. De repente confiscaban toda la mercancía ilegal y detenían a los vendedores por delito de especulación.
Puede que la mayoría o no lo han vivido o no lo recuerden, mas bien sí la posguerra, pero se lo habrán contado que se hicieron muy populares los trampantojos culinarios. Tortilla sin huevo a base de harina, que la mayoría era de maíz o de almortas con agua, sal y un poco de bicarbonato, para que aquello subiera. Un toque de azafrán o colorante daría la ilusión amarillenta.
Aros de cebolla rebozados en harina y fritos recordarían a los calamares a la romana. Y sin dejar atrás la piel de plátano machacada como una excelente crema.
De café nada. El agua se infusionaba con cebada tostada, achicoria o algarrobas.
El chocolate era la pulpa de la algarroba seca y molida fina.
El pan era la mezcla de escasa harina de trigo con salvado, cebada, e incluso bellotas trituradas para cundir la masa.
En el campo se recolectaban plantas para cocinarlas en forma de gachas, tal como eran las tagarninas o las almortas.
Texto de Amparo Zalve Polo
martes, 14 de julio de 2026
lunes, 13 de julio de 2026
1894 - PLANO GENERAL DE VALENCIA Y SUS ENSANCHES
domingo, 12 de julio de 2026
sábado, 11 de julio de 2026
viernes, 10 de julio de 2026
jueves, 9 de julio de 2026
EL CORPUS DE VALENCIA HA CUMPLIDO 700 AÑOS
Portada del calendario 2026/2027
miércoles, 8 de julio de 2026
martes, 7 de julio de 2026
MONTAR Y DESMONTAR SOBRE EL AGUA
Mientras la prensa del momento lo anunciaba como "alegría, mujeres y juventud", el 28 de aquel verano de julio de 1922 se había terminado de montar en el Balneario de Las Arenas una estructura monumental donde sobre todo la sociedad valenciana de más alto poder adquisitivo iban a poder disfrutar de un buen restaurante, buenas vistas , baños de mar más adentro de la multitud que acudía a la orilla y sobre todo de largas veladas de baile y buen beber. Todo sobre el mar Mediterráneo.
Ahora llega el desmontaje.
Al terminar el verano, y eso se consideraba a mediados de septiembre o a finales, bueno en todo caso antes de la gota fría que traía todos los años octubre, el restaurante retiraba el mobiliario.
lunes, 6 de julio de 2026
domingo, 5 de julio de 2026
PLANO GEOMÉTRICO DE VALENCIA - SECCIÓN 14
https://valenciablancoynegro.blogspot.com/2026/03/plano-geometrico-de-valencia.html
sábado, 4 de julio de 2026
viernes, 3 de julio de 2026
jueves, 2 de julio de 2026
miércoles, 1 de julio de 2026
STUDIO GLASSERIE
Silvia dibujando.- 2026.- Esteban Gonzalo
martes, 30 de junio de 2026
lunes, 29 de junio de 2026
ENTRAR EN EL BALNEARIO DE LA ARENAS A FINALES DE LOS 60
La línea 2 del tranvía llegaba hasta la misma puerta de entrada al balneario. No dolían las 2,50 pesetas que podía costar el billete por persona si se trataba de poder disfrutar una jornada completa de distracción para niños y mayores. De él bajaban mujeres, la mayoría, con niños, porque las clases habían terminado y el veraneo empezaba. Los hombres, por eso del trabajo, llegarían a la hora de comer, previo baño en la playa o en la piscina, lo más frecuente es pillar mesa bajo la techumbre del merendero y todos en familia disfrutar de las viandas que habían preparado las mujeres de buena mañana, portadas en capazo grande de esparto, donde cabía desde pan hasta una sandía. Las más intrépidas habían cocinado arroz al horno y la misma cazuela llegaba al merendero. El caso era disfrutar el veraneo en la playa de la ciudad, en un gran centro de ocio en el que ni el mar ni la piscina faltaba, y lo más importante, a precios asequibles y para casi todos los bolsillos.
Hemos llegado ¿ entramos?
domingo, 28 de junio de 2026
sábado, 27 de junio de 2026
PLANO GEOMÉTRICO DE VALENCIA - SECCIÓN 13ª
https://valenciablancoynegro.blogspot.com/2026/03/plano-geometrico-de-valencia.html
viernes, 26 de junio de 2026
jueves, 25 de junio de 2026
miércoles, 24 de junio de 2026
martes, 23 de junio de 2026
TAPIZ CONMEMORATIVO EN LA PLAZA DE LA VIRGEN
La Basílica con el tapiz.-2026.- Esteban Gonzalo
lunes, 22 de junio de 2026
domingo, 21 de junio de 2026
65 AÑOS DE UN TRÁGICO ACCIDENTE: EL DE WALTER MARCIANO DE QUEIRÓS.
Walter Marciano de Queirós.






































