Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

sábado, 4 de abril de 2020

DE LA EPIDEMIA DE TIFUS EXANTEMÁTICO DE 1941 EN LA CIUDAD DE VALENCIA AL PESET


Hospital Municipal de Infecciosos

La trilogía perfecta tras la Guerra Civil española: Higiene, hambre y hacinamiento.

La gente convivía en casas medio destruidas por los bombardeos, sin agua, sin comida, en el lugar que cabían dos,  convivían siete.

Había emigrantes obreros sin trabajo que provenían de la zona de Andalucía y de Castilla malviviendo en casas semiderruidas de la zona portuaria, así  como en el también ruinoso Hotel del Puerto. Zona que a su vez también la habitaban gentes de la propia ciudad de Valencia.

¿Qué ocurrió en la primavera de 1941? El piojo responsable de la enfermedad del tifus exantemático hizo su incursión. Tal fue su transmisión entre las personas que se declaró epidemia, y como ocurre muchas veces, no exenta de brotes.

En el inicio afectó a doscientas ochenta y cuatro personas, de los fallecidos fueron treinta y cinco. Como suele suceder con la mayoría de virus, llegó el verano y el contagio fue disminuyendo, hasta que en octubre se dio por extinguido. La sorpresa fue con la aparición de un segundo brote en febrero del siguiente año, de menor intensidad, volviendo a afectar a la zona portuaria y a la gente desprotegida que acudía a los comedores de la Asociación Valenciana de la Caridad. Esta vez fueron ciento cincuenta y ocho casos y veintiocho defunciones. Al año siguiente, 1943 un tercer y leve brote dio por finalizada la epidemia, con cinco casos y un solo fallecido.

¿Cómo resolvió el Ayuntamiento esta epidemia?

 No entro, ni salgo en opinión, tan solo cuento de lo que me informo.

La primera medida fue una “selección” de infectados. Habían infectados lugareños, y emigrados de otras zonas de España. Se habilitó un albergue la calle Velázquez para los mendigos forasteros y otros dos para los valencianos, en la Travesía del Mar los del distrito marítimo y los demás al lado de la Asociación Valenciana de la Caridad.

Aunque con algunas discriminaciones entre unos y otros, en ambos casos no fueron tratados como se debiera. Así pues, carecían de alimentos, y en algunos casos al intemperie.

Se les despiojaba y tras ello se les daba una tarjeta de desparasitación y asistencia sanitaria. A los foráneos se les enviaba en tren a su ciudad de origen, algunos no llegaban, se tiraban del tren y huían donde podían.

La prensa hacía eco de las propuestas del gobernador civil, solicitando donativos y mediante una “campaña pro evacuación de mendigos de otras regiones” se organizaron en los jardines de Viveros tres verbenas y una tómbola.

Subsanado el asunto de los evacuados de la ciudad, comenzó la segunda fase, la instalación de los afectados valencianos.

Para ello se habilitaron dos antiguos lazaretos construidos en el siglo XIX. El antiguo Hospital de San Pablo se convirtió en centro de desparasitación; y el Hospital de San Antonio, inaugurado el 15 de Mayo de 1914 en el camino de Transitos, construido donde con anterioridad existia un lazareto de madera, se convirtió en el Hospital Municipal de Infecciosos.

Otro nuevo recinto y muy cercano al anterior, en la partida de Safranar, el Hospital de Infecciosos de la Granja, en terrenos pertenecientes a la Diputación. Este no disponía de medios para la eliminación del piojo, ni vacuna antitífica para el personal. Cuando las notas en prensa recalcaban que la higiene era fundamental para la lucha contra la enfermedad, en el Hospital de la Granja no había ropa limpia para los enfermos.

General Sanjurjo en construción

Consciente el Ayuntamiento de la progresión en número de los infectados, el Ayuntamiento pensó en la construcción de un hospital más grande en el que se pudiera albergar a tanto enfermo. Solicitando para ello la ayuda económica necesaria al Estado. 

La solicitud se hizo como ampliación del lazareto ya instalado y basándose que tras la epidemia valencia siempre estaría necesitada de hospital para infecciosos. Fue considerado como un proyecto falto de argumentación según criterio de la Dirección General de Sanidad en su lucha contra la epidemia, así pues, le otorgo muy pequeña cantidad de dinero y las obras ya comenzadas se tuvieron que suspender a finales de 1943 cuando la epidemia ya estaba controlada. El edificio, ya a final de la década, pasó a pertenecer al Instituto Nacional de Previsión, integrándose así en el régimen de la Seguridad Social y se le llamó “Residencia General Sanjurjo” –aunque en un principio se había pensado en la figura del Cid - actualmente Hospital Doctor Peset.

Texto de Amparo Zalve Polo

jueves, 2 de abril de 2020

EL MUSEO TAURINO Y UNA BELLA POSTAL - y IV


1929 - El Pueblo

Datos, que en su conjunto, iban a documentar al futuro Museo Taurino en todo lo relacionado con la "fiesta nacional". Desde un capote en una vitrina, hasta el astado del toro bravo fijado en sus paredes. Trajes de luces, carteles, orejas y rabos, espadas y descabellos, sombreros y coletas, mantones de Manila. Historia viva. 

Setenta años después, el día de San Jaime de 1929, se inauguró el Museo Taurino, para continuar de nueva planta y con su "reinaguración" en julio de 1970, tras un largo periodo de más de diez años que había estado situado en un lugar poco adecuado: una antigua cuadra de caballos, lo que motivo la críticas de prensa y aficionados. 

"Nuestro edificio" había desaparecido, pero el Museo encontró un digno lugar con la construcción del Pasaje del Doctor Serra, prestigioso cirujano que durante muchos años estuvo al frente de la enfermería de la Plaza de Toros situada al inicio de la calle Castellón, donde había sido puesta en marcha en 1921, al derribar su anterior ubicación, para la apertura de la calle Alicante que demandaba el Ayuntamiento.

El Museo Taurino, el mejor de España, estaba compuesto en su inicio por 291 referencias fijadas en sus paredes, más nueve vitrinas donde se exponían recuerdos taurinos, siendo la gran mayoría del legado de Luis Moroder Peiro, completándose el museo con otras donaciones de aficionados a la tauromaquia.


Con estas palabras, el cronista de Las Provincias tras el día de San Jaime de 1929 daba su impresión del nuevo museo: 

"Estamos ya dentro del Museo. La luz entra a raudales por las ventanas que recaen al patio de caballos y desolladero de la plaza. La sala es amplia y de una sencillez muy simpática. Antiguamente estaba destinado a taller de escenografia. Todo el decorado se lo dan los objetos expuestos."

martes, 31 de marzo de 2020

JOSÉ A. TIMONEDA

Anuncios en el llibret de 1948 de la Falla Corretjería-En Bany del Pavesos.

 En el número 20 de la céntrica calle Corretjería, del barrio de La Seu, está el taller y tienda de José Adrián Timoneda Montañana, que se dedica desde 1990 a la confección y reparación de artículos de marroquinería, realización artesanal de recuerdos del cap i casal con tela de valenciana, y adecuación de todo tipo de calzado.

Continúa la saga que inició su abuela Antonia García Guillot en 1960 en La Valenciana, en el nº 4 de la misma calle, cuya máquina de coser marroquinería, que ha heredado su nieto, delata que es de talleres precedentes. 

En un local donde estuvo La Catalana, comercio que vendía artículos de viaje y se anunciaba en 1948 en el llibret de la Falla de su demarcación, Corretjería-En Bany dels Pavesos. .

José Adrián es el único marroquinero de esta calle que enlaza la plaza de la Reina con la calle Purísima, y ocupa el local donde estuvo la librería y papelería Matías Real, que también ya anunciaba en 1948 en el citado llibret fallero.

Confección artesanal.- 13-12-2019.- Esteban Gonzalo

En su pequeño, pero muy aprovechado escaparate, llaman grandemente la atención de los turistas las miniaturas que artesanalmente realiza con tela de valenciana y expone para su venta.


La vieja máquina de coser - Esteban Gonzalo - Esteban Gonzalo
  
Texto de Esteban Gonzalo Rogel


domingo, 29 de marzo de 2020

LA IGLESIA DE RUZAFA HACE 100 AÑOS


Iglesia de San Valero Obispo y San Vicente mártir. Postal de época.

A partir de una colección de postales, que a la vez eran papeletas del sorteo de un automóvil Gregoyre para el 1 de septiembre de 1921, podemos ver aspectos del entonces ya barrio de Ruzafa.

Ruzafa como población independiente de València pervivió hasta finales del siglo XIX, y sus pobladores, en 1921, pese a llevar un montón de años como barrio, siempre han tenido a gala aquella época de independencia en la que justo desde las calles de Xàtiva y de Colón (muralla de València), bajando por orilla del Turia hasta el mar y la Albufera y por la calle de san Vicente hasta tropezar con Alfafar, Sedaví y Benetúser hacia la Albufera, todo era Ruzafa; aunque hoy nos parezca demasiado así era. 

Por ello en estas postales-papeletas del sorteo aparecen poblados que en la actualidad no parecen tener ninguna relación con lo que hoy consideramos Ruzafa.

Aspecto actual de la Iglesia, lo que sí ha cambiado son todos, absolutamente todos, los edificios que la rodeaban hace cien años, el mercado y las trazas del antiguo poblado.


Iglesia de San Valero. Foto E. Goñi, 08.03.2019

Texto de Enrique Goñi Igual

viernes, 27 de marzo de 2020

INAGOTABLE DOCTOR TRIGO


Increíble currículum el de D. Agustín Trigo Mezquita, del cual hablaré en los términos que competen a la ciudad de Valencia, pues por el contrario se haría muy extenso.

Nació en la ciudad de Valencia en el año 1863, donde su padre era un comerciante de la Plaza del Mercado. Le gustaban los estudios de Farmacia, y para ello fue a estudiar a Barcelona y después a Madrid. A su vuelta optó por la industria farmacéutica y para ello fundó los laboratorios del Dr. Trigo en la calle Sagunto,130.

Pero hablaremos antes de su currículum:

1905 -Formó parte de la Real Academia de Medicina y fue subdelegado de Farmacia del distrito Serranos hasta 1931.

1920- Director del Centro de Cultura Valenciana.

1931- Al ser militante del partido Unión Republicana Autonomista, fue nombrado alcalde de la ciudad, tras las elecciones municipales en abril de 1931. Duró poco en el cargo, ya que dimitió unos meses después, en octubre, porque sus iniciativas no habían sido bien recibidas.

1942- Formó parte de Bellas Artes de San Carlos.

Otros cargos que fue ocupando fueron:

Presidente de la Comisión Regional para el aprovechamiento de las plantas. Presidente del Ateneo Científico de Valencia. Presidente del Consejo de Administración del Centro Farmacéutico Valenciano. Vocal de la Junta Provincial de Sanidad. Presidente de la sección de farmacia del Instituto Médico Valenciano.

Pero aun le quedaba tiempo para desarrollar ciertas cosas que le gustaban, como la escritura y la publicidad. Fue colaborador en la prensa valenciana y buen conferenciante.

Su pasión por la Astronomía hizo que instalase en la azotea de su laboratorio un observatorio.

Y si le quedaba algún momento libre de ocio lo dedicaba a la pintura.

De lleno en sus laboratorios:

Supo sacar provecho a los frutos de la Tierra. Las naranjas y los limones fueron los principales componentes de sus célebres elaboraciones. Sus productos estuvieron enfocados a la industria farmacéutica, insecticidas agrarios, cosmética e industria alimentaria. No hay que olvidarse de la creación del famoso detergente “Tú-Tú” en los años 50.

Sus producciones más importantes cuando fundó los Laboratorios Dr. Trigo en 1893:

Citrato de magnesia efervescente al limón puro. Se promocionaba con el dibujo de una labradora valenciana con el fondo del Miguelete. Era del estilo del Alka – Seltzer pero a la española.

Con el uso de los cítricos: Primero “Naranjina” en 1924. No se tomaba pura, estaba muy concentrada. ¿Cómo debía tomarse? Tan fácil como agitar el frasco, si se quería como refresco, mezclar una cucharadita de Naranjina con dos de azúcar y siete de agua, más dos o tres gotas de la esencia que contenía el tapón del frasco. Todo ello para obtener un zumo en concentración y sabor al igual que una naranja. Y si lo que quería es calentarse con el frío del invierno, se tomaría con agua caliente o té.

Llevó la Naranjina a la Feria de Marsella en 1935 y vendió su patente a León Betón, el cual la introdujo en el mercado francés con el nombre de “Orangina”.

Hasta aquí todo gasificado. Pero llegó 1933 y pensó en crear una bebida que derivase de la inicial pero sin gas y que fuera igual de refrescante, apareció “ Trinaranjus”

Archivo Rafael Solaz - 1956

Mensajes y anuncios publicitarios que hacían famosas las bebidas del Dr. Trigo:


Se anunciaban como una fuente de felicidad para combatir el calor y más cosas. Un vaso de Naranjina refresca, levanta las fuerzas, nutre y tonifica, asegura la normalidad intestinal y purifica la sangre.

En 1930, la Naranjina, “Eclipsa el calor porque apaga la sed. Pídalo en todas partes”

En los sesenta, el Tinaranjus,”Baila el Twist y bebe Trinaranjus”.

Texto de Amparo Zalve Polo

miércoles, 25 de marzo de 2020

EL MUSEO TAURINO Y UNA BELLA POSTAL - III


Ya en 1803, de madera, se había construido en su proximidad a la Puerta de Ruzafa de la Valencia amurallada una plaza de toros de vida efímera, derribada en 1808 por la guerra del francés para utilizar sus maderas para la construcción de barreras que dificultaran el paso de los franceses. Unos años despues tuvo gran actividad un coso construido también de madera cerca de las Torres de Quart.

La ya definitiva plaza del arquitecto Sebastián Monleón inició su construcción en el mismo lugar ruzafeño por orden del Gobernador Melchor Ordóñez, quien dio instrucciones a la Junta del Santo Hospital para su ejecución en 1850, iniciándose la obra de inmediato.

Muy pronto, en 1851, cuando apenas se había llegado a la cuarta grada, se celebraron las primeras corridas durante los días 3, 4 y 5 de agosto, toros lidiados por una cuadrilla al frente del célebre José Redondo "El Chiclanero", con una recaudación de 95.570 reales que venían muy bien para la construcción del coso, que fue terminado en 1860.

Periodo de diez años en el que se celebraron diversas corridas y otros festejos que supusieron una ganancia que alcanzó la nada despreciable cantidad de 930.031,75 reales. Junto a los donativos de personas de la vida social y mercantil valenciana, y de la instituciones se pudo terminar el coso taurino con un costo total de 2.826.985,47 reales, coste en el que no está incluido el valor de los terrenos, ni la valla de mampostería que la cerraba, ni el de las dependencias anexas, mientras que el arquitecto Monleón renunció a sus haberes. 

En su reconocimiento, en 1926, se colocó una placa de mármol en homenaje al creador, con su busto y una inscripción en el interior de las instalaciones, coincidiendo con la construcción de una nueva valla en sustitución de la vieja, más acorde a la plaza, mediante el recurso en esta ocasión del ladrillo propio del coliseo. 

La corrida inaugural y oficial tuvo lugar en los días de junio de 1859, cuando aún faltaban los últimos toques para la finalización de la obra que sería en 1860. 

lunes, 23 de marzo de 2020

GUANTES PIQUERAS


 1960 - Guantes Camps - Plaza de la Reina 24- Familia Piqueras-Mulas

En el nº 18 de la muy céntrica plaza de la Reina está Guantes Piqueras, un pequeño comercio familiar dedicado a la venta de guantes, abanicos, sombreros y paraguas. 

Está gestionado por Margarita y Pilar Piqueras Mulas, hijas de Juan Piqueras Sagrado y Antonia Mulas Díaz, quienes regentaron el establecimiento, entonces en la calle Campaneros nº 4, desde 1949.


Historia de un taller artesano con tienda para la venta de guantes que en 1886 iniciaron Francisco Camps Burgos y su esposa Rosario Ferrando Gascó, y la heredaron en 1899 sus hijos Francisco y Julio, quienes siguiendo como Guantes Camps dividieron el negocio, continuando Francisco en la calle Campaneros y trasladándose Julio a la calle San Vicente nº 5.

Francisco Camps Ferrando y Emilia Dasí, tuvieron un hijo que se independizó como corredor de comercio y una hija que falleció tempranamente, por ello cuando se jubiló Francisco pasó a regentar la guantería Antonia Mulas Díaz quien había entrado a trabajar a los 13 años.

Sus hijas Margarita y Pilar inauguraron en el año 1965 el nuevo local en el nº 18 de la mencionada plaza de la Reina con la razón social “Guantes Piqueras” y mantuvieron el del nº 24, anteriormente Campaneros 4, hasta 1986, en un edificio que derribaron para sustituirlo por otro en cuyo bajo está la Chocolatería Valor.

 Hermanas Margarita y Loren en la tienda.- 04-12-2019.- Esteban Gonzalo

Están al frente de un local sin el objeto que lo identificaba, una gran mano de madera enguantada situada en la puerta de entrada con la función de indicar donde estaba y que se vendía.

La Manota, como era conocida dicha mano, fue el emblema de la tienda hasta que la robaron en 1991 y la réplica de fibra de vidrio corrió la misma suerte que la predecesora varios años después. Manota que trasladaron del antiguo establecimiento, en cuya fachada estaba más alta y por ello más difícil de hurtarla. La original estaba toda hecha en un tronco y sólo tenía añadido parte del dedo pulgar.

Abanicos, guantes y sombreros.- 04-12-2019.- Esteban Gonzalo 

Comercio galardonado en su centenario por la Cámara de Comercio de València en 1986 y declarado como Emblemático de la Ciudad en el 2013.

Negocio donde al parecer hay continuidad familiar, ya que les ayuda Clara Esteve Piqueras, hija de Margarita.

Guantes Piqueras aporta peculiaridad y atractivo a una plaza con predominio, actualmente, de establecimientos de hostelería.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 21 de marzo de 2020

IGLESIA DE MONTEOLIVETE HACE 100 AÑOS


Iglesia de la virgen de Monteolivete hace 100 años.  Postal de época.

A partir de una colección de postales, que a la vez eran papeletas del sorteo de un automóvil para el 1 de septiembre de 1921, podemos ver aspectos del entonces ya barrio de Ruzafa. En este caso estamos ante la que desde 1941 es la actual iglesia parroquial de la Virgen de Monteolivete, anteriormente ermita de la Virgen de Monte Olivete, dependiente de la parroquia de San Valero de Ruzafa.

Como podemos ver poco ha cambiado el aspecto de la ermita o iglesia, pero muy notablemente el territorio que la rodea, yo recuerdo el antiguo camino de las Moreras por el que veía carros hacia y desde el puerto y a Nazaret, la Punta, Pinedo, el Saler etc. una pequeña barriada de casas bajitas en la calle de Pedro Aleixandre y luego mirando al río una hilera de casas que se alargaba hasta casi la carretera del Saler, y a sus traseras huerta. 

Vista actual de la antigua ermita. Foto E. Goñi, 03.02.2019

Ahora solo hay que mirar alrededor y tenemos la ciudad de las Artes y las Ciencias, los Juzgados y una zona con buena parte de notables edificios de vecinos. 

La transformación a la otra parte del río es para no olvidar. Dos nuevos puentes, de unos cuantos campos agrícolas y una docena de grandes industrias, que resultaron contaminantes, a lo que se ve ahora desde el pretil del río frente a la iglesia como es el edificio más alto de la ciudad rodeado de modernas edificaciones y grandes zonas ajardinadas hay mucha, muchísima distancia.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 19 de marzo de 2020

miércoles, 18 de marzo de 2020

LA FALLA DE DALÍ QUE NI LLEGÓ A VISITAR


Cuando no existía todavía falla para la plaza del Caudillo, la falla del Ayuntamiento, la comisión El Foc, pensó en encargarle al excéntrico artista Salvador Dalí un boceto para algo innovador, lo que sería el preámbulo de una falla experimental y fuera de concurso. Con ello, fue el genio el que protagonizó el primer debate entre las fallas tradicionales y experimentales.

No sé si esto fue una buena idea por la polémica que se desató y que voy a explicar:

-Inicio y propuesta del boceto:

Año 1954. La comisión El Foc recurre al artista con el fin de que por la cantidad de 110.000 pesetas ejecute un boceto para una gran falla que se consideraría innovadora y que sería situada en la plaza más visitada de la ciudad, la plaza del Caudillo, con doble vertiente, la de falla diferente, y la de extensión de la fiesta fallera al resto de España y el extranjero. El boceto pasó a manos del afamado escultor Octavio Vicent, al que se le pagarían 12.000 pesetas y el resto se lo llevaría el autor del boceto, al que se le debía adelantar 25.000 pesetas antes de su comienzo.

·La falla:

El lema era “Corrida de toros surrealista”. Y tan surrealista como pudo surgir de su mente, interpretando desde su punto de vista lo que era una corrida de toros, y que el escultor debía materializar sus sueños y hacerlos realidad, en un helicóptero, unas alas y una fiera.

Vamos a intentar visionarla: La figura central sobre la que emergían las demás era una gran plaza de toros. En su interior, el público que ocupaba las gradas, y que eran los favorables a la corrida de toros: mostraban solamente sus brazos agitados por el fervor que les estaba ocasionando, lo que estaban viendo, sangre y arena, el resto del cuerpo era inexistente. En el centro de la arena, la figura del torero, con alas de mariposa. Pienso yo que algo querría decir con ello. ¿Podrá ser que quisiera indicar que el torero era inocente y libre, cual mariposa?

También le acompañaban al torero unos tres o cuatro personajes encapuchados a los que Dalí no quería que se les descubriese la identidad hasta el momento de la cremá.

En su exterior, los que eran opuestos a la corrida; enfurecidos intentaban atravesar las paredes de la plaza, sin ropa, tan solo vestían un paño cubriendo sus partes intimas.


Sobre toda esta estructura, la figura de un helicóptero, mitad máquina, mitad bestia, llevándose al toro muerto. Dalí en su imaginación, soñaba como se lo llevaba hacia las montañas de Monserrat en Cataluña, donde reposaría para siempre o acabaría devorado por las águilas.

Este era el boceto original, pero al que luego ordenó que se añadiera un gran busto de él mismo contemplando toda la escena.

·El enfado y otras lindezas de Salvador Dalí:

Pidió de venir a visitar  la falla que había diseñado, por un día, si se le pagaba el viaje completo a él y a su esposa Gala. Creo que de buena fe hubiera sido concedido, pero ante tales exigencias, que fueron varias, nunca llegó a ver la falla.

Exigió que no se quemaran las figuras de cera que pilotaban el helicóptero. ¿Cómo se iba a contradecir la tradición?

Quería que el toro y el helicóptero estuvieran en el aire, solo tocando con uno de sus cuernos una roca, y eso era misión imposible.

Existen unas cartas en la Biblioteca Nacional de Cataluña en las que muestra su enfado con los falleros advirtiendo que no le pagaban la suma que él quería. La entrega del proyecto lo definía como “un mano a mano”, te lo doy y me lo pagas integro, en efectivo, en el mismo momento, “ahora hay que perseguirlos como ratas. Espero que aún no nos cueste dinero”. Tan convencido estaba de su éxito que también apuntó “Con un mes tienen de tiempo para hacerla”. Dudaba de la eficacia del escultor. “Esperaba saber si habían conseguido resolver el armazón general antes de completar el resto”.

Como reseña también apuntaré que el escultor Octavio Vicent ante tanto agravio protestó, diciendo que era un boceto muy disparatado y que no habría perdido más de una hora para realizar cuatro trazos mal dibujados.

La popularidad que adquirió esta falla hizo ensombrecer a las demás de ese año. Pero como no podía ser de otra manera, sucumbió al poder de las llamas.

Texto de Amparo Zalve Polo

martes, 17 de marzo de 2020

LA HISTÓRICA FALLA BAJA-MESÓN DE MORELLA

Falla de 1924 de Carmelo Vicent - 1º Premio

Con 167 años de antigüedad desde la primera plantá la Falla Baja-Mesón de Morella, actualmente Asociació Cultural Falla Carrer de Baix i Mesó de Morella, pertenece al grupo de Ciutat Vella con más de siglo y medio de existencia documentada, pero en dos etapas distanciadas 28 años: la primera entre 1853 y 1893 con años intermedios sin plantar, y la segunda comenzada en 1921 y continuada hasta ahora excepto en los años bélicos 1937/1939.

Presidentes y Falleras Mayor e Infantil.- 02-03-2020.- La Comisión.

Una comisión Presidida por David Sotelo Iranzo, reelegido desde el año 2016, cuya Fallera Mayor es Mari Carmen Contell Mata, la Infantil Isabel Guillamón Contell y el presidente infantil Javier Rochera Granell. 

Comisión poco numerosa pero muy activa que tiene su sede en el número 26 de la calle Baja, donde tras una puerta en una pared decorada con grafitis se abre la calidez de su casalet con muchos recuerdos de su historia fallera.

En el Casalet -  Esteban Gonzalo

Participan todos los años en el Cant de l’Estoreta, en las Fiestas del Barrio de Carmen, celebran el Mig Any Faller y en el concurso de belenes de libre diseño, consiguieron el 4º premio en la pasada Navidad. Practican juegos tradicionales, bailes regionales,…., y tienen como prioridad el disfrute de los infantiles.

En esta falla plantaron artistas que alcanzaron gran renombre como Abelardo Guillot, Regino Mas y Carmelo Vicent, con el que consiguieron en 1924 el primer premio de todas las categorías.

Arturo Martínez Areal, conocido como “El Patas”, que construyó fallas para muchas comisiones del barrio del Carmen y es el que más ha plantado en la ciudad de València, hizo su última falla en 1995 y fue para Baja-Mesón de Morella.

Con la falla que Jordi Fresquet García les construyó el año pasado consiguieron en la sección 8ªA: el segundo premio, el primero de ingenio y gracia, y al mejor ninot. 

Sin embargo, no consiguieron recompensas con la infantil que el artista Vicente Espeleta García les realizó para la sección 22ª. 

Bocetos fallas infantil y grande - Esteban Gonzalo

Conquistant el Carme es el lema de la falla grande que está realizando el artista Francisco Mesado Poveda,  y Posat al meu lloc el de la infantil que está construyendo el artista Vicente Domínguez Pérez, ambas para la mismas secciones que el año pasado.

Es una de las pocas comisiones que plantan “al tombe” y le dan calor a las despertás acompañándolas con banda de música.

Les complace mantener la esencia de ser una falla para crear, vivir y compartir, en un barrio con mucha solera.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 16 de marzo de 2020

LA FALLA CIUDAD ARTISTA FALLERO CUMPLE 50 AÑOS

Falla de 1973.- La Comisión.

Nació cuando vecinos de los grupos de viviendas construidas al socaire de las naves promovidas por el artista Regino Más para evitar que los artistas falleros tuvieran que andar buscando viejos almacenes y otros lugares para construir las fallas decidieron crear una comisión fallera, plantaron su primera falla en 1971 y su continuidad ha posibilitado que este ejercicio cumpla el medio siglo.

Mari Carmen Sáiz García, veterana de la comisión, me dice que está consolidada y plantan falla según disponibilidades económicas para que no merme el disfrute de falleros, falleras y vecindario con actividades y festejos a lo largo del año. De tal manera, que los infantiles tienen merienda-fiesta todos los meses, que les sirve para recordarse los cumpleaños, Halloween, la fiesta del agua, cabalgatas con disfraces...

También y preferentemente en días pre y falleros promueven festivales musicales en el barrio conjuntamente con otras fallas del sector Benicalap.

Y como peculiaridad de los mayores, al parecer única en la demarcación fallera del cap i casal, cuando va el jurado a visitar la falla lo reciben con atuendos acordes con lo plantado. Por ello, en el 2016 que el monumento efímero trataba sobre cementerios se vistieron de luto y con plañideras.

María Amparo Rodrigo - Fallera Mayor 1971

María Amparo Rodrigo, que fue Miss España 1968 y desistió de presentarse a Miss Mundo cuando admitieron como representante de un estado a Miss Gibraltar, fue Fallera Mayor de Ciudad Artista Fallero en 1971, el primer año.
Alejandro, Adrián, Carolina, Nora y Daniel.- 2020.- Foto La Comisión.

En este ejercicio tienen dos Presidentes, Adrián Aguilar Esteve y Alejandro Triana Calpe, Carolina Urgel Martínez es su Fallera Mayor, y en cuanto a infantiles: Nora Martín Sánchez es la Fallera Mayor y Daniel Calpe Fuentes el Presidente.

Exposición conmemorativa en el casalet.- 01-03-2020.- Esteban Gonzalo

En el Casalet han montado una exposición, principalmente de fotografías, en la que destaca la conmemorativa con las falleras mayores de años anteriores que pudieron acudir.




Francisco Mesado Poveda les ha construido su falla grande con el lema “50 Aniversario” para la sección 5ªA, y Enrique Gisbert y Ted Chichanova-Miriam (Socarr-Art) la infantil para la sección 6ª.

Falla en el barrio Benicalap cuyo Casalet con medio siglo de recuerdos está en la calle San José Artesano nº 9.



Texto de Esteban Gonzalo Rogel