EL PUEBLO - 20/08/1926
VALENCIA EN BLANCO Y NEGRO
jueves, 20 de agosto de 2026
miércoles, 19 de agosto de 2026
martes, 18 de agosto de 2026
lunes, 17 de agosto de 2026
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domingo, 2 de agosto de 2026
sábado, 1 de agosto de 2026
viernes, 31 de julio de 2026
UN DOMINGO DE LOS AÑOS 20 EN EL CLOT
Pajarería en el Clot. Años 30. Fuente: Fotos antiguas de España y de la Comunidad Valenciana
Era domingo por la mañana cuando el sol empieza a despuntar sobre el campanario de la vecina iglesia de Santa Catalina.
El aire de “el Clot” todavía fresco pero ya cargado de agitación. El silencio está interrumpido por el traqueteo de los carros sobre los adoquines. Carros con grandes jaulas de mimbre cubiertas con telas de saco para impedir que las aves no se asusten durante el viaje.
Vendedores ambulantes de Campanar, Benimaclet o Alboraya se disputan el suelo del anillo central de la plaza.
Colocan largas tablas de madera que se apoyan sobre caballetes y otros mantas y paja sobre el suelo adoquinado para suelta de conejos y pollos.
La acústica cada vez se hace más atronadora, porque todos cantan a la vez, los canarios, los jilgueros y los pardillos, estimulados por la luz solar que ya entra en vertical por el hueco del cielo de la plaza. Un concierto donde no falta el trino de los pájaros, el rítmico cacareo de las gallinas de corral y el griterío de los vendedores.
Un hombre de blusa y gorra anuncia a gritos: ¡Pájaros finos de la Albufera! ¡Miren que jilgueros que cantan que da gloria!
Todo tipo de hombres, porque de mujeres habían pocas, llenan de público la “Redonda”, labradores con fajín, burgueses con sombrero de copa baja y niños entrometiéndose entre las piernas de los adultos, respirando el olor a alpiste, alfalfa húmeda y estiércol.
Un aficionado al silvestrismo, que capturaba y criaba aves de canto, se detiene ante el puesto de un cazador fijándose en un jilguero macho encerrado en una pequeña jaula. Tiene la pinta de estar muy agitado.
._ ¿Qué pides por el del pelaje bien encendido?
._ Es un fuera de serie. Lo cacé esta semana en los huertos de Ruzafa. Tiene un canto limpio, sin faltas. Dame cinco pesetas.
._ ¿Cinco pesetas por un pájaro que aún extraña la jaula? Te doy tres y me arriesgo a que en dos días se me muera de pena en la jaula.
._ ¿Cinco pesetas por un pájaro que aún extraña la jaula? Te doy tres y me arriesgo a que en dos días se me muera de pena en la jaula.
._ ¿Tres? Por ese dinero te llevas una hembra para caldo. Cuatro cincuenta y te regalo un puñado de cañamones
El comprador acerca la cara a la jaula y el pájaro responde con un trino corto pero enérgico al silbido suave del hombre. Por costumbre el vendedor lanza un escupitajo al suelo como formalización del trato, y tiende la mano abierta del “pa ti, ni pa mi”. Ni facturas, ni papeles, monedas que el comprador saca del bolsillo del chaleco y se las entrega.
El jilguero va en una pequeña caja de cartón con agujeros para que respire hasta los soportales, apenas cinco metros para entrar en la fábrica de jaulas de Ramón Monleón. El aroma cambia rápidamente a madera cortada, barniz y alambre dulce.
._ Don Ramón, necesito algo noble para un jilguero que va a ser campeón.
._ Tengo esta jaula de cúpula hecha toda a mano, los alambres perfectamente trenzados y el comedero de porcelana.
Tras pagar la jaula cuza a la pajarería de Francisco Valero para comprar mixtura de semillas de primera calidad y un hueso de jibia para que el pájaro afile el pico.
A la una del mediodía y después de una larga mañana, el mercado empieza a disolverse. Las familias que han comprado pollos o gallinas para engordar en las terrazas de su casa se marchan con los animales metidos en cestas de mimbre por las que asoman las cabezas de las aves.
Todos recogen sus bártulos, limpian su trozo de suelo y marchan a las tabernas cercanas a gastarse parte de las ganancias en un vaso de vino y una tapa de salmuera.
Poco a poco se recobra el silencio en “el Clot”, los barrenderos municipales listos para manguear el adoquinado dejando la plaza en condiciones para el comercio de encajes del lunes por la mañana.
Texto de Amparo Zalve Polo
jueves, 30 de julio de 2026
miércoles, 29 de julio de 2026
1898 - PLANO DE VALENCIA
1898 - Ramón Ortega. Planimétrica.
Litografía. Tinta azul sobre fondo blanco. Litografía de Ramón Ortega.
Nombres de calles y plazas. Aparecen tramados e identificados los edificios públicos y dibujados los jardines y las lineas de tranvías y de ferrocarriles, asi como el arbolado.
El plano esta incluido en la "Guia Práctica" de Ramón Ortgea, de la cual se confeccionaron dos ediciones el 1898 y 1899,
Archivos particulares, Biblioteca Nacional
En buen estado de conservación.
Fuente: Cartografía Histórica de la Ciudad de Valencia.
martes, 28 de julio de 2026
lunes, 27 de julio de 2026
domingo, 26 de julio de 2026
sábado, 25 de julio de 2026
BUÑOLERÍA EL CONTRASTE
1947.- Archivo Familia.
En el bajo del número 61 de la calle Russafa, en el barrio del mismo nombre de Valencia, está la Buñolería El Contraste, que irradia fama por sus buñuelos, chocolate, churros, y berlinas.
Está regida por Mariano Catalán Blasco, biznieto de Vicente Blasco García, quien con su hijo Vicente Blasco Hernández, hacían buñuelos y churros por las comarcas valencianas de Ademuz y Ayora.
Mariano y Débora en la fachada.- 2026.- Esteban Gonzalo
Vicente Blasco hijo se casó con Dolores Catalán Honrrubia y en 1925 iniciaron en Valencia la preparación y venta de las delicias de pasta frita en una casa de comidas junto al lavadero público del barrio Russafa, donde la actual calle Maestro Aguilar. En 1936 se separaron y Dolores y sus hijos Dolores, María y Vicente continuaron haciendo buñuelos.
María se casó con Mariano Catalán Quiles y se establecieron en 1940 con una parada en el llamado Contraste, en el camino de Valencia, en un emplazamiento más comercial que el anterior familiar.
1957.- Archivo Familia
La mejora llegó el año siguiente con su traslado al bajo de un cercano edificio que fue derribado en 1994 para sustituirla por uno nuevo en cuyo bajo montaron la nueva buñolería, la actual.
1960.- Archivo Familia.
Mariano falleció en 1996 y su hijo mayor, también Mariano, a pesar de ser universitario en Económicas se hizo cargo del negocio, con tal decisión y entusiasmo, que se lo ha transmitido a su sobrino Alejandro Catalán, que ya le ayuda.
Dicen que son los únicos de la ciudad de Valencia que ofrecen buñuelos y churros de lunes a viernes todo el año, además de los fines de semana en invierno.
Además, con dos especialidades: buñuelos de manzana esperiega, la deliciosa autóctona de Ademuz, y de naranja, que preparan los jueves.
Calidad acreditada que corroboran numerosos comentarios boca a boca y en redes sociales.
Desde la calle Arzobispo Melo.-2026.- Esteban Gonzalo
Más de un siglo ofreciendo delicias fritas en un barrio con mucha vitalidad que se acrecienta en Fallas.
Fama irradiada fuera de España, ya que fueron contratados para hacer buñuelos en Central Park de Nueva York.
Ha sido una de las 13 empresas valencianas que han llegado a centenarias y por ello homenajeadas por la Cámara de Valencia en un acto celebrado el pasado 11 de junio en la Lonja.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
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