martes, 21 de enero de 2020

EL MARTIRIO DEL DIACONO VICENTE


Joven, apuesto y  aristócrata, que ni podía imaginar que en su juventud y siendo diácono de la iglesia católica, iba a ser martirizado de brutal manera; por cierto, el más elevado en grado de la época. Cursaba el año 303 cuando se publicó en Roma el primer edicto imperial en el que se proclamaba al César como único genio divino de Roma. De facto, los cristianos fueron inmediatamente perseguidos. Dos de ellos -el obispo Valero y el diácono Vicente- fueron conducidos desde Zaragoza a Valencia por orden del prefecto Daciano, enviado para dos años a España, quien tenía que “amedrentar a todo el rebaño arremetiendo contra los pastores”.

Marchaban por la Vía Augusta, y ya de noche, antes de atravesar la puerta de la ciudad, se pararon necesitados de descanso en una taberna, el Mesón de Aragón, para pasar la noche. En su patio había una columna y amarraron a los dos presos en ella; actualmente se conserva en la iglesia de Santa Mónica. Ya al amanecer entran en la ciudad y son conducidos a una prisión oscura y sin comida. El diácono bien pronto sabe lo que son las cuerdas, las aspas a modo de cruz que al abrirlas le descoyuntan los huesos, los arañazos con uñas de garfio hasta el punto de desgarrarle las carnes.

La ira de Daciano iba en aumento al ver el aguante de Vicente y la sonrisa con la que lo miraba. Simplemente era fe Divina.

-“Te engañas, hombre cruel, si crees afligirme al destrozar mi cuerpo!. Hay dentro de mi un ser libre y sereno que nadie puede violar. Tú intentas destruir un vaso de arcilla destinado a romperse, pero en vano te esforzarás por tocar lo que está dentro que solo está sujeto a Dios”


Al siguiente día supo lo que eran las quemaduras de un lecho de hierro incandescente, no había martirio mayor, después de haber pisado piedras puntiagudas y pedazos de cerámica punzante. Pero era humano, y como humano tenía que morir aún con la sonrisa en los labios. Enero de 304.

Repentínamente un aroma agradable cubre la estancia, las cadenas que se maniataban rompen, y el lugar se cubre de preciosas flores. 

Al ver esto Daciano ¿estaría conmovido o despechado?. Ordena curar las heridas de Vicente, pero ya es tarde y fallece. Recoge su cuerpo y se arroja a un estercolero donde llega un cuervo que lo defiende de las alimañas -lugar que se instauró la parroquia de San Vicente Mártir, en la actual calle de la Ermita-.

Debía de desaparecer su cuerpo lejos donde se impidiera su veneración y mandó introducirlo en un pellejo para tirarlo al mar atado a una rueda de molino: "la Roda”, pero no se hundió. Apareció el cuerpo en la playa de Cullera. Una mujer cristiana lo vio (Jónica). Y recogido de las aguas del mar lo enterraron en un humilde sepulcro junto a la Vía Augusta. Al tiempo fue trasladado a lo que hoy en día es la parroquia de Cristo Rey, junto al conocido como monasterio de San Vicente de la Roqueta.


Archivo Municipal - Años 40

A partir de entonces se le representa con la imagen de un joven diácono, la palma del triunfo en la mano, la rueda de molino, las aspas a modo de cruz, un cuervo y una parrilla como simulación del lecho incandescente.

La Valencia cristiana entra en la historia con este hecho: el martirio del joven diácono Vicente, que como patrón de la ciudad, su festividad se celebra mañana.

Texto de Amparo Zalve Polo

domingo, 19 de enero de 2020

GENTE DE BENICALAP

  • 1929 - Cinco pero muy jóvenes veinteañeros de Benicalap que para recordar el día ante cualquir celebración acuden entusiastas a la plaza Castelar para posar ante la cámara de Julio Derrey, uno de los más acreditados fotógrafos de Valencia.

Eligieron bien, y las rayas bien marcadas de sus perneras indican que habían cuidado el porte.

Sin embargo, antes de llegar al número 7 de la plaza Castelar debieron pasar por lo que quedaba de la Bajada de San Francisco con sus últimos derribos, más polvorienta que nunca; sin embargo, las punteras de sus zapatos brillan. Julio Derrey sabía su oficio.

Julio, Vicente, Carmelo, Lorenzo y José se encontraban bien, de ceños alegres, eran elegantes.

Chaquetas cruzadas y peinados impecables al calor de una alfombra que perpetúa un instante ambientado con la cortinas que visten el interior de un palaciego salón.

Las pajaritas alatean distinción. La coreografía de los grandes momentos, de exquisito cuidado.

¡Marca de la casa!

viernes, 17 de enero de 2020

ENCUADERNACIONES LLORENS


Cinco generaciones destinadas a vestir libros.

En la calle Caballeros nº 7 está Encuadernaciones Llorens aportándole categoría y prestancia al barrio de la Seu del Centro Histórico de València.

Cinco generaciones en una actividad artesana dedicada a la encuadernación y restauración de libros, decoraciones de cuero en relieve y bajo relieve, libros de oro y lujo, objetos de escritorio, estuches, artículos de regalo…

Saga familiar que inició Bartolomé Llorens Tarrasa en 1882 en la calle Bordadores y posteriormente, por falta de espacio, trasladó la empresa a la definitiva sede de la calle Caballeros.

José Ricardo Llorens ante la cosedora

Le sucedió su hijo Ricardo Llorens Ferrer, quien tuvo inicialmente como continuadores a sus hijos José y Vicente Llorens Cifre. José compró la parte de su hermano y en 1974 comenzó a ayudarle su hijo José Ricardo Llorens Martí, quien dirige desde 1989 la empresa de encuadernaciones. Su padre y él ejercieron como Profesores de Arte y Superior de Diseño hasta que eliminaron los talleres de artesanos.

Tras la sencilla fachada se aprecia un llamativo interior con nutrida librería y la ayuda de máquinas, las antiguas que continúan siendo válidas y las modernas, para sus trabajos artesanos, donde a José Ricardo Llorens le ayuda su empleado José Luis. Actividad, me dicen, que ha disminuido desde que la Administración ha obligado a todas las entidades a presentar los documentos mediante soportes informáticos.

 José Ricardo Llorens rodeado de libros con selecta encuadernación.

Es uno de los artesanos por cuya supervivencia, dándoles facilidades, deberían estar muy implicadas nuestras autoridades para evitar que el centro histórico pierda su prestancia, con variedad artesana y comercial, y se convierta en un conjunto de locales para venta de recuerdos y restauración.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel 

miércoles, 15 de enero de 2020

ESTAMPAS RURALES DE RUZAFA HACE 100 AÑOS


Barraca. Postal de época.

A partir de una colección de postales, que a la vez eran papeletas del sorteo de un automóvil para el 1 de septiembre de 1921, podemos ver aspectos del entonces ya barrio de Ruzafa.

Aquí reproducimos tres postales en las que se puede apreciar como hace un siglo ya eran aspectos típicos huertanos: la barraca, la plantación de arroz y los paseos en barca por la Albufera. Posiblemente hoy no tenemos nada que envidiar a nuestros antepasados de hace 100 años, casi tenemos las mismas ideas sobre lo que era típico de Ruzafa y por tanto de València, aunque ahora existan nuevas opciones de tipismo.

Tenemos una par de barracas con sus plantas de tomates, sus cañas, su paja por si la techumbre la necesitaba, sus paisanos sentados y los niños ¿Qué más falta? La paella.

 Paseo en barca por la Albufera. Postal de época.

Dos barcas en la Albufera, tres hombres en una y dos mujeres en la otra y tanto percha la mujer como el hombre, más actual no puede ser.

Imagen autosuficiente, hace cien años todavía se plantaba arroz en zona ruzafeña de la Albufera. Imagen creo que totalmente perdida, pero sugerente.

Plantando arroz. Postal de época.

Texto de Enrique Goñi Igual

lunes, 13 de enero de 2020

LOS JARDINES DEL MARQUÉS DE SAN JUAN


Por 80.000 reales el Barón de Llaurí (Don José Vich ) vendió sus terrenos al Marqués de San Juan, Don Juan Bautista Romero. Era en 1847.

Compra una casa  con huerto vallado y acequia, lindante a los Jardines del Real y rodeada de otras de las mismas características.

Quería que fuera su casa de recreo, y para tal fin transformó el huerto en jardín y la edificación en palacete.

Pero no se conocía con el nombre actual. ¿De dónde viene esta denominación?

A la muerte del marqués, en 1872, lo lega a su esposa; cuando ésta fallece y sin descendencia, pasa a su sobrina casada con Don Joaquín Monforte Parrés.

La casa de dos pisos y terraza era de paso obligado al jardín. Al entrar, nos recibe una escalinata a la izquierda, muy ornamentada con cantidad de medallones y guirnaldas, embellecida con nueve figuras femeninas pintadas, para subir por una escalinata al encuentro con el piso principal en el que un rellano porticado distribuye las estancias y que al mirar hacia arriba se encuentra una bóveda octogonal con bellas pinturas, completando su interior.

Archivo Municipal

Pero al marqués lo que más le gustaba era pasear por el jardín, al que cada mañana, tras salir los primeros rayos de sol, atravesaba la puerta posterior y se adentraba a través de setos de boj que hacían de marco para distintas plantas con flor. Al iniciar su paseo lo primero que le acompañaba, tras pasar un pequeño estanque con nenúfares, eran dos leones que adquirió porque salieron pequeños para colocarlos en la escalinata del Congreso de los Diputados. Tras subir la sencilla escalera, le acompañan después treinta y tres estatuas de mármol blanco.

Archivo Municipal

Gustaba de revisar la huerta que seguía a continuación, para después adentrarse en la zona de bosque donde abundaban las magnolias y los cipreses. Disfrutaba con una pequeña montaña de la que salía una cascada y frente a ella un banco de madera donde se sentaba para descansar con el sonido del agua, y de tantos y tantos pájaros que anidaban en sus árboles; tras él, el gran estanque con forma de flor de nenúfar. El retorno lo hacía por un pasillo con una larga pérgola en la que enraizaban rosales trepadores

Una historia verdadera para un jardín de cuento.

Texto de Amparo Zalve Polo

sábado, 11 de enero de 2020

LAS NEVADAS DE 1946 Y 1960. LA HELADA DE 1956

1960 - Foto Estudio Sanchis 1901.

Aunque haya algunos días de los meses invernales que hace frío en València, inusualmente bajando de cero grados, lo raro es que nieve y cuaje al caer sobre zonas verdes y el pavimento. Pero ocurrió por última vez el 11 de enero de 1960, y la anterior vez el 16 de enero de 1946. Se cumplen sesenta años de la última.

Mientras que la nevada de 1946 sólo la puedo conocer por fotografías y consultando en hemerotecas e internet lo que publicaron los diarios Levante, Las Provincias, Jornada y Hoja del Lunes, de la última tengo la vivencia de la sorpresa casi festiva de los habitantes junto con grandes dificultades para los servicios de tranvías y los pocos de autobuses urbanos, así como para los escasos vehículos a motor que se aventuraban a circular y cuyos limpiaparabrisas no daban abasto para retirar los copos que caían. Y en ambas nevadas la falta de costumbre motivó numerosas visitas a las casas de socorro por caídas y resbalones.

1946 - Foto Estudio Sanchis 1901

Las imágenes de la plaza de la Virgen que acompañan este comentario fueron tomadas por Francisco Sanchis Muñoz desde los balcones del actual Palacio de la Generalidad.

En la más antigua está el edificio del número 4 de la plaza y en la otra como solar para construir el actual inmueble que fue terminado en 1966.

En 1956 no nevó pero hubo tres semanas de sucesivas olas de aire polar y ártico siberiano que convirtieron al mes de febrero en el más gélido del siglo veinte en el cap i casal, donde el termómetro bajó hasta los -7,2º el día 11 de ese mes. 

Vistabella del Maestrazgo con -19º y Castellfort con -17, ambos municipios en la provincia de Castellón, registraron las mínimas de la entonces Región Valenciana.

El frío y su persistencia fueron catastróficas para la agricultura valenciana. De tal manera que la helada del monocultivo de naranjos en la Plana de Castellón incentivó grandemente la expansión de la industria azulejera.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel                              

jueves, 9 de enero de 2020

CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES HACE 100 AÑOS



A partir de una colección de postales, que a la vez eran papeletas del sorteo de un automóvil para el 1 de septiembre de 1921, podemos ver aspectos del entonces ya barrio de Ruzafa.

El único convento de antigua tradición en Ruzafa es el de nuestra Señora de los Ángeles, situado en la calle General Prim, camino que antiguamente llevaba directamente desde Ruzafa hacia Monteolivete por Pedro Aleixandre, del cual apenas queda un resto (calle Canals) embutido en diagonal en la manzana que hay entre Matías Perelló y Luis Santángel.

Con el paso del tiempo el femenino convento ha pasado a ser masculino y ahora lo pueblan los Hermanos Franciscanos si no me engañan los últimos datos consultados. Aunque la iglesia siga bajo la misma advocación de Nª Sra. de los Ángeles.


Vista actual del Convento. Foto E. Goñi, 05.03.2019

Texto de Enrique Goñi Igual

martes, 7 de enero de 2020

LOS ESTILOS DE LA CATEDRAL

Archivo Municipal 

"Este templo fue dedicado en tiempo de la gentilidad a Diana; en el de los godos al Salvador; en el de los moros a su profeta; en el del Cid a San Pedro, y por el invicto conquistador Don Jaime I de Aragón, a María Santísima el 1238".

Tras la Reconquista la Mezquita Mayor fue rapidamente consagrada y dispuesta para la liturgia cristiana; y en menos de treinta años tras la adquisición de solares anexos, en 1262, por decisión del obispo Andrés de Albalat se colocó la primera piedra para su fábrica catedralicia que fue terminada a principios del siglo XIV, con su continuidad en esta centuria ganando en superficie mediante la construcción del aula capitular y la torre exenta del Micalet, al igual que su cimborrio que sería culminado en el siguiente siglo, con la sucesión de nuevos estilos arquitectónicos, de acuerdo con su época, que con el paso del tiempo se han ido impregnando en sus piedras. 

Vemos en su inicio el románico en puerta de la Almoina, luego el gótico en la de los Apóstoles y finalmente el barroco en la de "Los Hierros".

Un incendio en el interior de la Catedral, en 1469,  causó daños en su bóveda y presbiterio. El Cardenal Rodrigo de Borja, obispo de Valencia y más tarde Papa, encargó al lombardo Paolo da San Leocadio y al napolitano Francesco Pagano la restauración de las partes dañadas. De esta forma los prestigiosos maestros trajeron  el esplendor del Renacimiento italiano. Tras nueve años de trabajos, terminaron sus frescos en 1481, con los llamados "ángeles músicos", que más tarde serían ocultados con la implantación del barroco. Mientras que en 1492 fue elevada la Catedral a la categoría de Metropolitana por el papa Inocencio VIII, a petición del cardenal Rodrigo de Borja.

La "obra nova" en la segunda mitad del XVI, daba mayor realce al templo.

Un nuevo estilo hizo su aparición en el siglo XVII cuando debido al humo de las lámparas de aceite todo su esplendor quedó ennegrecido y se procedió a una nueva restauración. En 1674 se encargó este menester a Juan Pérez Castiel, quien trabajando bajo la bóveda y sobre el presbiterio, utilizando la técnica del estuco y usando el oro para su embellecimiento, dio paso a un barroco que ocultó los frescos, que tendrá su mayor representacion con una nueva puerta de suntuosa fachada cuya obra tuvo su inicio en 1703, completándose una catedral con su actual aspecto.

En el año 2004 se inició la restauración del ábside y en la labor de eliminación de una capa de pintura y la  prospección a través de un pequeño orificio del estado en que se encontraba el yeso, se detecta el zureo de palomas alojadas en el interior. Con nuevas técnicas de exploración, como si del interior de un cuerpo humano se tratara, se introduce una cámara que recorre todo el interior y se llega al hallazgo de los ocultos frescos renacentistas, que en el año 2007 volverian a ser restablecidos para su visionado y con gran belleza.  Y ahí siguen.

domingo, 5 de enero de 2020

YA VIENEN LOS REYES. Sueño de un niño de los sesenta y más


El sueño de los niños y no tan niños, porque lo han sido y ¡Quedan tantos recuerdos!

Es como un cuento del “Érase una vez...”

Érase una vez un niño que creía en la magia. Escribió con ayuda su carta y la metió en una boca de león de la calle Correos. Hizo falta que su padre le aupara.

Tenía miedo de que el león cerrara su boca y la mano quedara allí atrapada, pero le podía más el imaginar que los Reyes Magos recibirían la carta con los juguetes que tanto le gustaban, y aunque el año anterior no le habían dejado el coche teledirigido, igual este año se había portado mejor y se lo traían.

Al día siguiente, cinco de enero, acompañado por sus abuelos, acudieron al puerto, pues en Valencia los reyes magos vienen en barco, para eso tenemos mar.

Una barca llena de banderitas de colores y  otras barcas que acompañaban a sus Majestades.

Había un pasillo por el que pasaban los Reyes y toda la comitiva, y veía muchos camiones y furgonetas cerradas, que nunca pudo a llegar a entender como cabían allí tantos juguetes como niños habían.

Debían de darse prisa para llegar a la plaza del Caudillo, porque ellos tenían que llegar hasta allí, para subir en una grúa que los dejaba en el balcón del Ayuntamiento.


Desde allí nos decían a todos los niños que fuéramos buenos y que esta noche llegarían a nuestras casas para dejarnos los juguetes que les habíamos pedido, o ... lo que sus Majestades quieran.

Un poquito de turrón con una copita de mistela de Turís y un puñadito de algarrobas para los camellos y a dormir.

Texto de Amparo Zalve Polo

viernes, 3 de enero de 2020

LA DESAPARECIDA IGLESIA DE PINEDO

Costa de Pinedo hacia València, Foto T.M.Valencia. 23-10-1962.

Durante la realización del artículo dedicado al Ferrocarril de Pinedo y El Saler mientras observaba la foto aérea de Pinedo de 1962, a la altura de arriba hacia abajo del segundo espigón me fijé en un campanario, que al ampliar la foto me da esta vista, en la que en la parte superior de la izquierda se ve la torre de la iglesia y la fachada del templo, orientada hacia el mar, es decir a levante.

Parcial de la foto anterior.

A continuación comparo con una postal-participación de un sorteo de la Asociación de Festejos de San Miguel Arcángel de Ruzafa, de las veinte de mi propiedad, en la que se sortea un automóvil marca GREGOYRE con la lotería del 1 de septiembre de 1921, en la que figura la iglesia de Pinedo, y está claro que es la de las fotos anteriores y que desapareció con la construcción del nuevo cauce del Turia (Plan Sur) en los años setenta del pasado siglo, siendo sustituida por una nueva iglesia.

 Iglesia de Pinedo hace 100 años. Postal de época.

Todo esto nos lo confirma una foto aérea en color de la desembocadura del Turia desviado, en la que en su parte inferior podemos ver pegado a la derecha un edificio que parece un almacén con siete huecos superiores y siete inferiores, que se puede ver también en el plano parcial, por donde podemos comprobar que la iglesia hoy estaría bajo el agua, y se derribó para la realización de la obra de desvío del cauce del Turia.

Foto autor desconocido, 1975. Remember València, pg 866.

Por cierto la iglesia actual de Pinedo bajo la advocación de la Santa Madre de Cristo es de estilo moderno, como vemos en la siguiente foto, y está orientada a poniente.

 Foto iglesia de Pinedo. 20.02.2019. E. Goñi

Texto de Enrique Goñi Igual

miércoles, 1 de enero de 2020

DESPUÉS DE CUIDARLA SE LA LLEVARON

23-11-1973   Inauguración monumento.- Esteban Gonzalo

El 23 de noviembre de 1973 fue inaugurado como monumento al ferrocarril en la estación Fuente San Luis de València una pequeña locomotora de vapor que fabricó en 1885 la Societé Anonime Couillet de Bélgica para la MZA (Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante), donde tuvo el nº 602, y tener la posibilidad de su futuro posible funcionamiento en un proyectado museo.

Fue traída por las gestiones de los talleres de le referida estación para preservarla y librarla del desguace. Como estaba en precarias condiciones, de manera altruista miembros de la Asociación Valenciana de Amigos del Ferrocarril (AVAF) se ofrecieron para restaurarla y pintarla, y con ello evitar su oxidación y deterioro. Además de ese trabajo le quitaron los añadidos que le pusieron en su larga vida y la dejaron en estado de origen.

Inauguró el monumento Rafael Montal López, Director de la 4ª Zona de Renfe acompañado por el Presidente de AVAF, Federico Tamarit Carne.

Para que diera la sensación de “estar viva” encendieron algodones empapados con gasóleo en la caja de fuego para que el humo saliera por la chimenea y al unísono dispararon tracas.

01-12-1985   Escolares ante la locomotora.- Esteban Gonzalo

Con la locomotora repintada y su entorno ajardinado, fue un día grande la conmemoración de su centenario el 1 de diciembre de 1985 con la asistencia de escolares, amigos del ferrocarril y muchos simpatizantes. Y allí, la anciana de dos ejes acoplados (Renfe 0-2-0T 232), la Cuco, volvió a echar humo en recuerdo de sus viejos tiempos mientras en su derredor las tracas le daban su ruidosa felicitación.

01-12-1985   Humo y tracas en su centenario.- Esteban Gonzalo

El museo por el que mucho lucharon los amigos del ferrocarril de València no se convirtió en realidad, yendo a parar dos locomotoras de vapor tipo Mikado a monumentos en Alzira y en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), ya que no se consiguió que las adecuaran para trenes turísticos, y el 27 de enero del 2005, de improviso, se llevaron en un camión góndola la Cuco a Lleida, donde la restauraron y dejaron en condiciones de circulación, ya que además de colección museística disponen de la línea de ancho ibérico hasta La Pobla de Segur gestionada por la Generalitat Catalana.

Recientemente la locomotora ha sido trasladada al Museo Ferroviario en Vilanova i la Geltrú, estación catalana en la línea de València a Barcelona, para que ruede por su circuito.

Está en Cataluña una locomotora que nunca realizó servicios por las líneas férreas de esa comunidad española.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 30 de diciembre de 2019

EL PALACIO DEL EMBAJADOR VICH


1907 - En reunión celebrada por la Real Academia de San Carlos bajo la presidencia de don Antonio Martorell, en febrero de ese año, tras resolver diversos asuntos de trámite, los señores académicos examinaron las obras realizadas para la ampliación de las salas de dibujo "de lo antiguo" y "de lo natural", a la vez que la transformación de la sala del museo llamada "de la vida", en la que se había montado uno de los hermosos arcos que formaban el claustro del derribado Palacio del Embajador Vich, todo él de mármol de Carrara, labrado en estilo del Renacimiento italiano del siglo XV. 

Este arco de Levante ocupaba todo el parámetro en dónde figuraba el cuadro de José Benlliure "La visión del Colosseo", el cual estaba llamado a servir de fondo al amplio salón destinado a la exposición de monumentos arqueológicos.

La importancia del palacio del Embajador de España en Roma durante los reinados de Fernando el Católico y Carlos I, nos lo indica la conferencia que unos años después, en febrero de 1913, en el Museo de Bellas Artes junto al Carmen, desarrolló don Luis Tramoyeres Blasco, ciñéndose al Renacimiento italiano, en la que mencionó al citado palacio con una detallada descripción del mismo, de su patio claustral, de su posible reconstrucción, así como se explayó en un examen de sus muchos restos conservados en el Museo. No obstante abundó en la escasa influencia de este modelo sobre la arquitectura valenciana del siglo XVI.  



Sabemos del palacio por el plano de Tosca de 1704 y por un grabado de su fachada, obra de Cecilio Pizarro de 1860, una vez destruido. 

Del interés despertado en aquel año de 1913 acerca el palacio renacentista, lo denota la recepción en el Ayuntamiento de una carta del arquitecto bonarense don Pascual Sanz, en la que ofrecía al Consistorio los planos para reconstituir la portada y patio del palacio construido en el siglo XVI y derribado en 1859.  

De inmediato, el alcalde Sr. Ibáñez Payés acordó aceptar el ofrecimiento y se hizo constar en acta la satisfacción por la atención del señor Sanz, dándole las gracias de oficio

Este fue el germen para que tras muchos avatares y con el paso de los años se llevará a cabo la reconstrucción del "claustro del Embajador Vich" para su disfrute, cuya visita fue a partir de agosto del 2006 en el Museos de Bellas Artes de San Pío V, gracias al impulso de su entonces diréctor D. Fernando Benito Domenech. 

sábado, 28 de diciembre de 2019

VUELVE LANAS ARAGÓN


Una gran noticia en el comercio valenciano

Antes de comunicar un importante rumor quisiera hacer un pequeño recordatorio de lo que en su momento fue una gran empresa valenciana: la que tanto trabajo ofreció a los ciudadanos en Valencia. Leamos con atención:

A partir de 1982, la empresa familiar MARCOL, vendió el 50 % de las acciones a RUMASA con el fin de que sus trabajadores tuvieran garantía de empleo. Al asociarse ambos, se construyó el nuevo edificio de Lanas Aragón – RUMASA, entre la calle de Colón y el Paseo de Ruzafa. Un edificio de planta elegante y que el arquitecto quiso dar recuerdo a las torres de Quart.

El incendio del centro de la avenida de Pio XII en 1990 puso definitivamente fin a la empresa MARCOL, con suspensión de pagos y cierre.

Pero en el edificio de la calle Colón quedó el despacho oficina de Martinez- Colomer Soriano, hijo del fundador.

La gran noticia es que la ambición mercantil y el deseo nostálgico le ha hecho pensar a Martinez-Colomer, que desde hace años lo tiene en mente, valiéndose de la opción a compra...  Ya voy a decirlo...

-!La vuelta de Lanas Aragón!.

La idea es introducir en el mercado de los grandes almacenes, y en gran producción, el estilo Vintage. Volveremos a ver los sillones y sofás de Skay, los pantalones acampanados, gran cantidad de pelucas, medias “desmallables”, todo tipo de mueble colonial con aparadores comedor con gran espejo enmarcado en madera torneada, incluyendo también mujeres bordadoras para hacer la dote de las novias. Tratándose de electrodomésticos, las neveras de una puerta, las cocinas de gas butano y las lavadoras de turbina, aparte de televisores portátiles con antenas y las radios de galena.

Se me olvidaba contar que la apertura prevista será para el mes de marzo, antes de fallas, con el fin de que oriundos y visitantes disfruten de esta gran apertura y reinicio de LANAS ARAGÓN.

Texto de Amparo Zalve Polo