sábado, 20 de junio de 2026
BAÑOS DE MAR DESDE LA BARRACA DE VICENTE POLIT
martes, 10 de diciembre de 2024
LA PLAZA TRIBUNAL DE LAS AGUAS
martes, 26 de noviembre de 2024
CABANYAL. PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA BUENA GUIA
IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA
lunes, 21 de octubre de 2024
EL TRANVÍA VOLVIÓ A NATZARET, Y RETORNARÁ EL PRÓXIMO AÑO AL LINDE DE LA RONDA
Mural al Natzaret de ayer.- 2024.- Esteban Gonzalo
domingo, 1 de septiembre de 2024
AL BALNEARIO DE LAS ARENAS ABRÍA SUS PUERTAS AL VERANO.
Autor desconocido
sábado, 1 de junio de 2024
EL BARCO DE AGUA EN EL PASEO MARÍTIMO
sábado, 9 de marzo de 2024
I TRAVESIA A NADO PUERTO DE VALENCIA
martes, 23 de enero de 2024
IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL MAR
domingo, 11 de septiembre de 2022
LAS GABARRAS
La primera exportación de naranjas, y con destino a Liverpool, desde el puerto de Valencia se llevó a cabo en el año 1850 pese a las deficiencias que ofrecían las instalaciones portuarias, que, sin embargo, no habían impedido una importante actividad mercantil.
Desde 1791, cuando se autorizó al Puerto de Valencia su comercio con América, precisamente por esto, la Real Orden significó el inicio de las obras que posibilitaran su cometido, con el arranque décadas después, en 1821, cuando se dispuso el inicio de la construcción del dique de Levante en base a un proyecto de Manuel Miralles que había sido elaborado en 1798, y que tomaría mayor amplitud con el de Juan Bautista Llovera que había sido trazado en época anterior. La Guerra de la Independencia había frenado el proceso que tuvo su continuidad a lo largo del XIX.
El proyecto de Manuel Maese en 1921 modernizó la dársena del Puerto, con una configuración que hemos conocido en gran parte del siglo XX.
Gabarras que curiosamente eran utilizadas cuando los campeonatos regionales de natación en la “piscina” del puerto, con la instalación de unas sillas sobre ellas que servían para la mejor contemplación de las pruebas, cómodamente sentados los espectadores y muy próximos a la competición.
Vemos las gabarras abigarradas, en su orden más apropiado, situadas entre los tinglados del puerto y las chimeneas de vapor de las embarcaciones, en espera de su uso.
miércoles, 11 de mayo de 2022
¡ A LA PLAYA !
Había pasado el sorteo y el azar había otorgado para algunos la gracia de estar junto a la parada del tranvía, pero a otros la acequia maloliente no les iba a traer mucha fortuna este año para desagrado de los bañistas.
Por el Camino del Grao se veía venir el tranvía eléctrico, que desde hacía un año había suplantado al grandullón Ravachol, haciendo el trayecto a la playa durante nueve años. Algunos de los mayores aún tenían en su memoria el primero que vieron pasar por el camino a la playa, el tranvía de tracción animal.
Los preparativos se habían ultimado, pues era la víspera de San Juan, y como todos los años la temporada estival estaba lista para los baños.
Atrás quedaban las casetas de baño humildes, que utilizando lo que en la zona abundaba, como cañas y cañizo, formaban un autentico complejo de vacaciones. Ahora se habían cambiado por construcciones pequeñas de madera, donde las mujeres obligadas al recato se ponían su traje de baño, aunque tan solo las más atrevidas. La mayoría, suficiente con arremangarse y mojarse los tobillos. Aunque sí a las casetas de baño, de moda en las playas francesas, eso de tomar baño las mujeres todavía era de moral incierta.
Hay que decir que los vigilantes harán la “vista gorda” ante los “escapes” en la separación de sexos durante el baño, aunque de estar, estaba garantizada la decencia y el orden público.
Alineaciones de casetas de madera con toldos de lona en su parte de detrás, que enfocaban hacia el mar, las tertulias de las señoras sentadas en los frescos panerots de mimbre, los vendedores de agua y cebada fresca y los juegos de los niños, todo ello hacía de la playa de Valencia un paraíso para el veraneo.
Junto a todos los sonidos que entraña la playa en su momento del año más sonoro, se le une el de los barraqueros anunciando el reclamo de su barraqueta, que en su alineación, sin existir medianera junto a la siguiente, sí que se diferencia bien del resto, porque cada una tiene arriba un monigote diferente, no carente también de título sobre la puerta.
Llega el final de la tarde y los tendederos de la parte de detrás de las barraquetas se llenan de toallas, que aún con la humedad de la noche valenciana tienen que estar secas para el siguiente día.
El desmontaje
de las casetas de baños anunciaba el fin del veraneo en la playa del Cabañal.
Texto de Amparo Zalve Polo
jueves, 27 de enero de 2022
LAS ATARAZANAS DEL GRAO
Atarazanas en los años sesenta.-revista de arte 2008.- blascoimagenypalabra.blogspot.com
Con fachada en la parte este de la alargada plaza Juan Antonio Benlliure Gil, y contorneadas en los restantes lados, por las calles Salvador Gasull y José Aguirre, y la plaza Tribunal de las Aguas, las Atarazanas del Grao se yerguen esplendentes tras haber pasado por periodos de gloria y de decadencia. Actualmente son utilizadas para exposiciones temporales, conciertos, presentaciones falleras y otros eventos.
Fachada a calle Juan Antonio Benlliure Gil.- 2021.- Esteban Gonzalo
El Consejo de la Ciudad acordó el 27 de agosto de 1338 la construcción de cinco naves de estilo gótico para construcción y reparación de embarcaciones, guardar aparejos marinos, armamentos, y en determinadas épocas almacenar trigo y otras mercancías. Con paredes y columnas de ladrillo, grandes arcos ojivales, contrafuertes exteriores en la fachada norte, y cubiertas a dos vertientes con tejas morunas sobre vigas y travesaños de madera. Constan como terminadas en agosto de 1391, y que en 1409 le encargaron a Francesc de Tona, cantero de Valencia, que añadiera un “bellportxe”.
Interior naves.- 2021.- Esteban Gonzalo
Tuvieron su tiempo de gloria en los siglos XIV, XV y XVI y fueron mantenidas en buen estado con las obras de mantenimiento necesarias.
En el año 1802 pasaron a la Hacienda Real como pago de deudas de València, el 9 de Septiembre de 1840 las enajenaron, el 24 de Noviembre de 1949 fueron declaradas Monumento Histórico Artístico de carácter Nacional, y en 1980, tras muchos años de abandono, el Ayuntamiento de València inició el proceso de compra para su lenta restauración, que fue dirigida por el arquitecto valenciano Manuel Portaceli Roig, quien en un extenso informe, con preludio histórico del monumento, detalló minuciosamente el lamentable estado del edificio, con numerosos deterioros en sus estructuras, y las obras realizadas desde 1979, con aportaciones municipales y del ministerio de Cultura, hasta llegar a su apertura en 1994 como lugar polivalente para actos y exposiciones. Hasta dos años después albergó el Museo Joaquín Saludes de materiales marinos, que habían trasladado desde las Torres de Serranos donde estuvieron desde 1974. Material museístico que supongo tendrán almacenado para posible nueva ubicación.
Una exposición.- 2021.- Esteban Gonzalo
Últimamente hubo en ellas:la empresa de los sucesores de Enrique Illueca, un almacén, una vivienda con fachada modernista de comienzos del siglo XX sobre una constructora de efectos navales y un taller de reparación de automóviles.
Cinco naves, de 49,50 metros de longitud y 13,20 m. de anchura media cada una, que están intercomunicadas mediante arcadas, yen 1985 fueron declaradas BIC. Según Manuel Portaceli“Un impresionante espacio gótico de 45 arcos diafragma formeros y los 32 transversales que los comunican”.
Cine Alhambra.- prospectosdecine.com
Desde su construcción las aguas pluviales son recogidas por
gárgolas de piedra caliza que en su parte inferior tienen esculpido el escudo
de la ciudad.
Han creado un pórtico en la fachada construyendo el cerramiento a nivel de la primera arcada de cada nave y colocando verjas en el lado calle.
Las atarazanas en los años sesenta.- prospectosdecine.com
Atarazanas edificadas en la entonces playa, donde había sencillas instalaciones para el embarque de mercancías. Cuando excavaron para construir los cimientos para el edificio, terminado en el 2004, que alberga el Sea you Hotel Port Valencia, anterior Atarazanas, en el lado este de la plaza Tribunal de las Aguas, encontraron restos de los muelles de madera de la época romana, que por su deterioro no los pudieron conservar para exponerlos.
De todas las utilizaciones posteriores a su venta, de la que más se ha escrito ha sido del cine Alhambra, cuya historia comenzó cuando el empresario metalúrgico Enrique Illueca adquirió las tres naves más hacia el sur, y en 1913 la intermedia la transformó en teatro, que dos años después adaptó para cine, negocio en el que calculó mejor futuro. Estuvo activo para sesión continua hasta los últimos años cuarenta, aunque cerrado entre 1937 y 1939, ya que por miedo a los bombardeos los vecinos que continuaban viviendo en El Grao y en los cercanos Canyamelar y Cabanyal no querían acudir. Su historia ha perdurado gracias a Severiano Iglesias Tortosa, un entusiasta escritor sobre los cines olvidados.
Cartel cine Alhambra año 1947.- prospectosdecine.com
-Rehabilitación de Las Atarazanas para uso cultural. Valencia 1979-1993.- Manuel Portaceli Roig
-Cines Olvidados. Valencia, periferia y pedanías. Severiano Iglesias Tortosa.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
domingo, 23 de enero de 2022
EL MERCADO DEL CABANYAL
Con anterioridad a 1869 no existía un lugar de mercado en Pueblo Nuevo del Mar; los mercaderes y con sus carros hacían su recorrido por la población, que tras su anexión a Valencia en 1897 pasó a ser reconocida una de sus zonas como la del Cabañal. Ello facilitó que en el destartalado mercado con ya casi treinta años de existencia se iniciará un largo proceso de mejoras.
En diciembre de 1902 estaba en ejecución la cubierta del mercado del Cabañal y la instalación de una marquesina, una tarea de mantenimiento que se repetiría con los años, como sucedió en 1904 aunque con menor presupuesto: en esta ocasión fue necesaria una dotación de 10.000 pts para la cubierta.
En 1906 se dispuso mejorar su alumbrado con la sustitución de unas viejas farolas por mecheros de incandescencia, lo que suponía un cierto avance tecnológico. El adoquinado en las calles travesías al mercado se plantearía en el otoño de 1907, y la instalación de un mejor alumbrado llegaría en el tiempo de la Exposición Regional de 1909.
En 1914 con el asfaltado de la zona se instaló una fuente de agua potable tan necesaria para los mercaderes, y en 1918 se aboga por una más moderna marquesina. Cinco años después se requería al ayuntamiento para la construcción de unas casetas al servicio del mercado.
Y en 1930 con la instalación de un mingitorio nos acercamos al año de la foto de un mercado que estaba situado en la plaza Lorenzo de la Flor, donde permaneció hasta 1958 por la entrada en servicio del nuevo mercado del Cabañal, lo que significó su derribo.

.jpg)























