Archivo de Rafael Solaz
Ca. 1930 - El siglo XX comenzaba con muy buenos
auspicios para el entorno de la plaza Castelar donde se había iniciado el
ambicioso proyecto de un Ayuntamiento con nueva fachada a la plaza que
luciera una simbología arquitectónica como peana de un esplendido
carrillón. El barrio de Pescadores se había convertido en un solar llamado a
ser el centro comercial y bancario de la ciudad, con el ángulo recto
formando sus lados la calle de las Barcas, bancaria, y el del actual Paseo de
Ruzafa, el pequeño Broadway valenciano. Desde la bajada de San Francisco, donde tenía su "casa fundada en 1870" con acceso a la calle San San Vicente, dirigió
entonces su mirada José María Cuadrado hacia el lugar que tras el derribo del
Convento de Santa Clara, abriría paso a una nueva calle rotulada como Martínez Cubells en 1915, esquinera a la de Pi y Margall, en nuestros días el
citado paseo, donde en un goloso chaflán se decidió por ubicar sus Almacenes
Cuadrado, tal y como nos muestra el cartel publicitario torno a 1930.
Valencia ensanchaba su círculo comercial y desde el antaño
limitado a las calles de Zaragoza y Paz, unidas a la plaza Santa Catalina (zona
de famosos almacenes) y la Bajada de San Francisco, la nueva ubicación de los
Almacenes Cuadrado era el anuncio de que años más tarde, otros iban a hacer acto
de presencia en la zona bajo la influencia de su plaza mayor, la de
Ayuntamiento.