jueves, 31 de diciembre de 2020

BELENES CHIRIVELLA

 1915 Ca. Calle Zaragoza - Biblioteca Valenciana

Ciento cuarenta años está la familia Chirivella orientando y vendiendo artísticos belenes. Comenzaron en 1880 Vicenta Pascual Pascual y Álvaro Chivirella con una librería, papelería, estampería y estatuaria religiosa, en el número 16 de la calle Zaragoza, entonces una de las principales vías comerciales de València. La primera librería de la ciudad en especialidad religiosa.

Los derribos para ensanchar la plaza de la Reina, les obligó en los años cuarenta a cambiarse al nº 18 de la cercana calle Corretjería, donde estuvieron hasta su traslado en 1991 al número 1 de la calle Convento San Francisco. Corta estancia, ya que nueve años después buscaron una ubicación más céntrica, en la calle Escolano, primero en un lugar provisional y a partir del año 2005 al actual y propio en el nº 20.

2020 - Álvaro en la tienda. Figuritas belenes y casita de muñecas. E. Gonzalo

Generación familiar que sucesivamente han continuado su hijo Álvaro Chirivella Pascual, su nieto José Chirivella Belloch y su biznieto Álvaro Chirivella Torrero, actual propietario, quien además de artículos religiosos y belenes ha añadido al negocio las casitas de muñecas. 

2020.- Interior tienda con el Sagrado Corazón de Jesús en alto.- 

Esteban Gonzalo.

Y siempre presidiendo el interior de las sucesivas tiendas una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. 

El comercio actual es pequeño, pero sus escaparates y su interior están aprovechados al máximo con figuras y grupos escultóricos a escala reducida, para todos los gustos y bolsillos. Destacan las obras de los escultores Joaquín Mayo Lebrija, Ángeles Cámara, Joaquín Pérez y Montserrat Ribes, y las imágenes de santos hechas en Olot (Gerona)

2020.- Fachada calle Escolano nº 20.- Esteban Gonzalo.

También figuritas para belenes fabricadas en Murcia y otros lugares de España, de Italia los de madera, y enorme variedad en complementos para las casitas de muñecas.

Tienen el Premio-Homenaje que la Cámara de Comercio de Valéncia entregó a todos los comercios que tenían cien o más años cuando la entidad llegó a centenaria en 1994.

2020.- Figuritas para belenes.- Esteban Gonzalo

Es tal la diversidad que lo extraño es salir sin comprar algo en este establecimiento del Centro Histórico.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

martes, 29 de diciembre de 2020

VALENCIA TUVO SU MONEDA

 

1247 -  En el ánimo del rey Jaime I estaba la creación de un Reino con naturaleza propia, que se diferenciara de los demás bajo su custodia, con la creación de unas instituciones fuertes, sabedor de los intereses que nobles, ajenos al Reino, tramaban apropiarse.

Y entre otras medidas, de suma importancia, estuvo la de conceder al Reino el privilegio de acuñar moneda propia en la seca que para su producción se iría construyendo en la ciudad.

Este sentimiento ya se anidaba en el monarca una vez consumada la Conquista, con sus particularidades establecidas en cuanto a pesos, medidas y monedas, bien diferenciadas de las de otros reinos, de tal manera, que sus leyes, usos y costumbres a implantar marcarían una personalidad de nuevo cuño.

Y ello iba a contribuir de forma decidida para la anulación de las pretensiones de la nobleza aragonesa. Bastaron nueve años para que la nueva moneda de curso legal circulara por todo el Reino, según privilegio de 15 de junio de ese año en el que se indicaba que para su fundición la moneda tuviera dos tercios de cobre y un tercero de plata con la mejor aleación y una digna acuñación.

En su anverso figuraría el rostro del rey coronado con el lema "Iacobus Rex", mientras que en su reverso destacaría circular la palabra "Valencie", para centrarse en el mismo la figura de un árbol.

En cuanto a su valor, sería el de doce “reals” de Valencia, que iba a consolidar la cuenta de un “sou” o sueldo. Veinte de ellos serían una “lliura” equivalente a doscientos cuarenta dineros, dinerets o reals.

lunes, 28 de diciembre de 2020

NUEVO LAZARETO EN NAZARET

Estación de Nazaret

La alcaldía de Valencia reconoce que el poblado de Nazaret necesita de mejoras y recordando el origen de su nombre ha tenido una idea aconsejable ante la actual pandemia.

Valencia no es ciudad blindada, su costa ha sido entrada de gentes con enfermedades contagiosas a través del puerto, con esto no se quiere decir que estemos en la Edad Media, pero sí que remontándonos al año 1720, cuando en Nazaret se construyó un lazareto, que por cierto no era para albergar a personas enfermas y contagiosas, sino ante todo para el almacenamiento de mercancías que venían desde el mar y pudieran estar contagiadas de las diversas epidemias procedentes de otros países. La tripulación también guardaba la cuarentena junto a las mercancías.

Y de aquí ha salido la idea de la construcción de un nuevo lazareto, al que ya se le ha  dado nombre y apellidos: “El Lazareto del Covid-19”. Su finalidad será la de albergar a toda persona sospechosa de enfermedad que acceda a Valencia desde el mar, siendo motivo el que sea, así como sus enseres. Si son mercancías los contenedores tendrán un periodo de cuarentena de treinta días, así como la tripulación de estas naves que guardarán la cuarentena de veinte días hábiles. Los días festivos se les otorgará un permiso de cinco horas al día, provistos de un equipo de protección individual (EPI )

El nuevo lazareto dispondrá de una sola planta de grandes dimensiones, con camas separadas con distancia de un metro y medio, entre pantallas de plexiglass, para acomodar a los refugiados. Junto a la nave habrá otra nave de casi  iguales dimensiones para los enseres personales que se podrán recoger a través de una cámara estéril.


Nazaret - Riada 1957

Esta infraestructura es fruto de las constantes reuniones que ha mantenido el Ayuntamiento de Valencia, junto a una comisión formada de científicos especialistas en epidemiología y enfermedades infecciosas, y con  acuerdo a la sentencia del Tribunal Supremo del 9 de junio del 2001, en la que mantiene la exigencia de licencia previa que corresponde otorgar al Ayuntamiento competente, tratándose de obras del Estado en zona portuaria, pero destinadas a usos complementarios.

Las obras comenzarán a partir del día 8 de enero, una vez pasadas las fiestas navideñas.

Por lo tanto, desde hoy día 28 de diciembre hasta el 8 de enero, tan solo habrá que esperar once días para su comienzo.

Texto de Amparo Zalve Polo

domingo, 27 de diciembre de 2020

EXPECTACION ANTE EL NUEVO PABELLÓN DEL AYUNTAMIENTO

 
Archivo Municipal

El Pabellón del Ayuntamiento estaba ya muy estropeado y la Feria de julio del año 1926 se merecía que el pabellón más representativo de la ciudad acompañara la fiesta como se merecía.

La sociedad valenciana, sobre todo  la burguesía social y económica del momento estaban expectantes por tan anunciado pabellón nuevo. Ya no sería como los anteriores, el de estilo árabe, o el de influencia oriental, sino algo acorde a la moda del tiempo.

Allí se alzó. Un elegante edificio de tres cúpulas, donde en una fecha de la entrada del verano la vida de sociedad encontraba un asueto en los elegantes salones de los pabellones del ferial

Lo cercaba una valla lisa rematada de bonitos canastillos de flores. Atravesando la entrada, unos preciosos jardines y fuentes ornamentales terminaban en una doble escalera por la que se accedía al piso superior, el de la gran terraza de 14x33 metros. Era inevitable mirar hacia arriba al notar como techo las grandes cúpulas que levantaban del suelo siete metros, y que por las noches su iluminación daban esplendor al vidrio tintado, del que estaba hecho el entrepaño que unía todo el conjunto. Todo estaba pensado para dar muestra de elegancia y del gusto por Valencia, tanto que el interior de cada cúpula mostraba motivos y alegorías de nuestra ciudad.

Ocho preciosas pilastras sustentaban el habitáculo, de estilo renacentista, cuadradas, talladas en dorado y fondo azul.

Era este el salón de recepciones, suelo de madera, acompañando al edificio. Una gran mesa, doce sillones y cuatro sofás, tapizados de terciopelo dorado y con el escudo de Valencia en sus respaldos.

Irrepetibles veladas donde acudían cada noche las más representativas personalidades del momento. Personas influyentes como Primo de Rivera, o los marqueses de Rivera o Sotelo, que tras un elegante lunch que obsequiaba el Ayuntamiento, solían prolongar  esas veladas hasta la 1 de la madrugada. Por supuesto que el alcalde Luis Oliag hacía de embajador en la fiesta junto a la plana mayor de Unión Patriótica.

Una buena selección de piezas, por orquestas, o por la Banda Municipal de Valencia, que invitaban al baile y a la diversión bajo las tres cúpulas.

Texto de Amparo Zalve Polo

viernes, 25 de diciembre de 2020

MIRAMARES. SEO-XEREA

 MIRANDO HACIA ARRIBA

Miramar calle del Salvador, Foto E. Goñi, noviembre 2019.

Si nos permitimos el capricho de dar un paseo que comience junto al puente de la Trinidad, en la calle san Pío V, y apoyados en el pretil miramos hacia la calle del Salvador, por las alturas, a un lado de las ramas de los árboles del cauce, nos sobresale un rojizo Miramar de dos pisos y terraza, quizá el más original que podemos localizar en València. Me parece que su situación podría corresponder con el antiguo palacio del siglo XVIII del Barón de Cárcer.

Cruzamos ahora el puente de la Trinidad y caminando junto al pretil por Pintor López hacia el palacio del Temple, una vez pasado echamos una mirada al final de la calle del Gobernador Viejo, allí justo en la primera casa junto al palacio del Temple encontramos un rosado Miramar, también de dos plantas, sobre una finca con bonitos miradores en su fachada.

 Miramar calle del Gobernador Viejo. Foto E. Goñi, diciembre 2019.

Ahora desde la plaza del Temple seguimos a la de Tetuán, y por la Glorieta llegamos al jardín de la plaza de Alfonso el Magnánimo, una vez en él nos situamos junto a la estatua de D. Jaime I el Conquistador, miramos hacia arriba y nos encontramos con otro estupendo Miramar, que sigue la costumbre del día, es de dos pisos y terraza.

 

Miramar plaza Alfonso el Magnánimo. Foto E. Goñi, febrero 2019.

En este punto se nos acaba el paseo de este día de Navidad que nos ha hecho mirar hacia arriba en varias ocasiones. Ya sé que este último estaba fuera del barrio citado, pero no me negarán que muy, muy cerquita.

Texto de Enrique Goñi Igual

miércoles, 23 de diciembre de 2020

TURRONES Y DULCES GALIANA

 

Cartel centenario Familia Galiana fabricando turrones.- 1850-1950

Aunque el apellido Galiana está ligado desde 1850 en Xixona a la artesanal elaboración de turrones y dulces, su primera fábrica, Sucesores Hijos de A. Galiana y Cía. Limitada la inauguraron en 1884.

Iniciaron su expansión comercial por España, Argentina, Uruguay y otros países, y en 1947 Amando Galiana Llorens y Santiago Vicedo vinieron a València y abrieron una tienda en la calle San Vicente Mártir nº 45 para vender turrones y dulces de esa fábrica.

Cartel publicidad en 1960

Posteriormente Santiago murió y Amando cedió la gestión del establecimiento a su hijo Amando Galiana Sabater, quien continua con la misión de preservar fielmente el camino y las tradiciones establecidas por sus antecesores.

Catalina, Pepa y Amando Galiana.- 2020.- Esteban Gonzalo

Únicamente faltaron de su ubicación histórica los años 2017 y 2018 por problemas en el local, pero estuvieron cerca, en el número 1 de la calle Garrigues. Cuando retornaron reacondicionar la vieja tienda, que fue bendecida el 27 de noviembre de 2019.

Como recuerdo de la estancia en la calle Garrigues conservan los dibujos publicitarios que les hizo Amparo Conde Gamazo, quien además de propietaria del local y dibujante, es apasionada de la poesía desde niña.

Además de atender a su fiel clientela de la Comunidad Valenciana, sirven peticiones de numerosos lugares de España y de otros países, algunos tan lejanos como Australia y Japón, ahora con mayor facilidad por la proliferación de empresas de repartos de paqueteria y menor tiempo para la llegada de los envíos a su destino.

Galiana es sinónimo de calidad en sus cascas, Pan de Cádiz, empanadillas de yema, polvorones, compotas, bombones, y, principalmente en sus turrones, donde a los clásicos Alicante, Xixona y guirlache, fueron añadiendo los de frutas, yema tostada, chocolate con almendras, coco ..., que exponen en un luminoso local donde los clientes pisan un bello pavimento que estaba del anterior comercio cuando Amando y Santiago comenzaron a deleitar los paladares valencianos con sus turrones y dulces. 

Escaparate actual.- 2020.- Esteban Gonzalo

Como ahora, donde lo expuesto en el escaparate atrae la atención y el interior incita a decidir que comprar.  

Fachada actual.- 2020.- Esteban Gonzalo

Xixona, famosa por turrones y helados, es el único municipio de España que celebra dos veces cada año sus fiestas patronales con desfiles de Moros y Cristianos, para que puedan disfrutarla todos los vecinos que lo deseen. En la segunda quincena de febrero con la participación de los heladeros y en la segunda mitad de agosto para los turroneros. Cuando no es la campaña de cada producto, solución desde 1978 para los heladeros.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 21 de diciembre de 2020

LA POLÉMICA POR EL DERRIBO DE LA CASA DE LA CIUDAD

 

En el año 1860 se dió por terminado el derribo de la Casa de la Ciudad, edificio en el que desde el siglo XIV se habían decidido los avatares del municipio. La orden de su destrucción se había tomado seis años antes por el Consistorio con la oposición de diversas sociedades, al frente de ellas la de San Carlos, por la consideración que como obra de arte se tenía del viejo edificio, vecino del Palau de la Generalidad. 


Pese a las protestas, se continuó con su derribo y muchas de sus piedras y maderas fueron utilizadas para la construcción de la Plaza de Toros de Sebastián Monleón.

Si que se salvó, por la insistencia de personalidades de la ciudad, su rico artesonado con un digno destino que lo encontraría en el "Consolat del Mar"junto al torreón anexo al salón columnario de la Lonja de la Seda en una instalación que se hizo con mimo. 

Del Archivo Municipal, vemos diversos aspectos de la riqueza artesana que esconde y del esmerado cuidado para su composición.

El Ayuntamiento  ya se había trasladado a la Casa de la Enseñanza del Arzobispo Mayoral y una nueva polémica se suscitó en la ciudad. 

La oposición al derribo de la Casa de la Ciudad había sido clara, aunque infructuosa, al igual que la de aquellos que se oponían en aquel año al derribo de la muralla cristiana -de lo que ya se hablaba entonces- en beneficio de la expansión de la ciudad y de los “jornales” que iban a suponer para los valencianos en paro.

sábado, 19 de diciembre de 2020

TODO UN ARTE: EL DE LAS DELICITACIONES Y EL AGUINALDO

Una corta introducción nos llevará a comprender el arte de pedir al fin del año:

Unos dicen que si fueron los Celtas los primeros pedigüeños, con su “eguinad”, que designaban al obsequio de fin de año, y solía consistir en frutos secos y alguna vianda más. Aunque otros dicen que serían los romanos, “Hoc in anno “ (en este año), ramos hechos con pino cortado del bosque de la diosa Estrenía para regalar a amigos y familiares, más tarde sería dátiles y miel, y al final regalos más valiosos, como medallas y monedas de plata.

¿Vemos el término?  Estrenía … estrenar... estrenas.  

Con la invención de la imprenta, siglos más tarde, aparecieron las tarjetas de felicitación. Los dibujos eran totalmente religiosos, grabados coloreados a mano con la figura del Niño y adornos florales.

Al llegar el siglo XX, los serenos, ¡ay los serenos!, que por cierto tuvieron su origen en esta ciudad, tuvieron la idea de ir de casa en casa con tarjeta en mano y sonrisa en boca. A ellos se fueron añadiendo todos los que las familias solían tratar. Previos días navideños se preparaba dinero suelto porque tenían que llamar a la puerta el sereno, el vigilante, la modista, el portero, el droguero, la aprendiza , como no, el barrendero, el carbonero, el zapatero, la lechera , incluso el monaguillo... hasta que se acababa el “suelto”. Tan solo una propina con la que obsequiar a los que se vestían con sus mejores galas. Era tan corriente su llegada por esos días, que el vecindario preguntaba si ya había pasado tal o cual, hasta se les echaba de menos.

Al principio llevaban impresa una ilustración que luego fue coloreada en la década de 1890, mostrando a un trabajador de un gremio concreto acompañado de una leyenda. Solían llevar en el reverso un poema que aludía a los servicios prestados. Conocimos imágenes de cancelas, escobas, mujeres jóvenes con piezas de tela en las manos, carteros con sacas, y al espitero del gas. Pavos, botellas de licor, frutas, champagne, dulces de mazapán...

La avalancha de visitadores de aguinaldo fue de tal manera que llegaron a ponerse carteles en los portales avisando que no se aceptaban las visitas, no se podía ser generoso con todos.

Las mejoras salariales acabaron con ello y las postales navideñas comerciales quedaron para el recuerdo.

Texto de Amparo Zalve Polo

jueves, 17 de diciembre de 2020

MAHUELLA. SAN BENITO ABAD

ERMITAS DE VALENCIA
 

Ermita de san Benito Abad. Foto E. Goñi, febrero 2019.

Mahuella tiene nombre que nos recuerda su origen de alquería musulmana, fue donado por Jaime I en 1238 a Arnaldo de Vernent, en 1450 pasa a posesión de la Cartuja de Porta Celi, después de varios cambios de propietario en 1891 el poblado de unos 160 habitantes residentes, que viven del cultivo, en 12 casas y 26 barracas con sus huertas se anexiona a València.

Justo en el centro del pequeño enclave del poblado de Mahuella, al norte de València, tenemos en una bella y umbrosa placita cuadrada llamada plaza de san Benito, la preside la ermita de San Benito Abad, edificada en 1880, que tiene dos campanas en su espadaña y una imagen del santo en una hornacina sobre la puerta de la ermita. Ejerce de iglesia para los lugares de la zona, amparados por el término de València, Teuladella, Vistabella, Rafalell y la propia Mahuella, lugares de población dispersa, excepto Mahuella que se resume en la plaza y algunas viviendas por los alrededores.

 Detalle de la imagen del santo. Foto E. Goñi, noviembre 1919.

Recomiendo un corto viaje, creo que vale la pena conocer Mahuella, y no hay problemas para aparcar ni el coche ni la bici. Tomáis la antigua carretera de Barcelona y tras pasar por San Miguel de los Reyes, Tavernes Blanques, Casas de Bárcena, Meliana y justo antes de entrar en Albalat dels Sorells hay una rotonda que os guía a la derecha hasta otra rotonda que vuelve a ir hacia el norte, adelante, llegáis a otra nueva rotonda de la que sale un camino a su derecha debidamente rotulado a Mahuella, camino que os llevará tras alguna curva a la plaza de san Benito en Mahuella. Volvéis a estar en el término municipal de València después de pasar por términos de varios pueblos, y disfrutaréis rodeados de huerta, conoceréis un territorio que ignoran una gran mayoría de valencianos. Buen viaje.

Texto de Enrique Goñi Igual

martes, 15 de diciembre de 2020

SAN BARTOLOMÉ Y DEL TOSSAL, FORNS-PASTISSERIES

2003 - Forn del Tossal

En el número 14 de la calle Duque de Calabria, en el barrio de Ruzafa, está el horno que en 1930 fundó la Familia Estíbaliz y posteriormente lo gestionaron, consecutivamente, los panaderos Vicente Bordes Valero y Manuel Ros Carbonell, hasta que en 1986 se hicieron cargo de la panadería Manuel Sáez Deltoro y su esposa Eleonora Serafino Maglie, que vinieron del Horno El Raval de Monserrat.

2020 - Ana Sáez y Kelli atendiendo a clientes. - Esteban Gonzalo

Obrador y venta que desde 2016 dirigen su hija Ana Sáez Serafino y Jesús Machí Lorente, después de años especializándose con sus progenitores y suegros, respectivamente.

Jesús Machí, nieto de panaderos en Millares, a quienes ayudaba desde muy jovencito, con audacia, coraje, y la ayuda de su esposa y su equipo de trabajo, le está dando a la empresa familiar un gran impulso comercial con la especialización en panes diferentes, apostando principalmente por la calidad, de tal manera que en los años 2017 y 2018 fue el único horno en la ciudad de València incluido entre los 80 premiados en España por “La Ruta del Buen Pan”, entidad que reconoce a los mejores obradores del país. 

            2019 - Jesús Machí y Antonio García. Con el premio Miga de Oro.

El año pasado, Jesús Machí Lorente y Antonio García Blanch, de los hornos San Bartolomé de València y Blanch de Castellón, respectivamente, consiguieron el premio “La Miga de Oro” de la Comunidad Valenciana, según el jurado “reconociendo la calidad, artesanía y buen hacer de ambos profesionales”. Al producirse un empate de puntuaciones “sopesaron su gran contribución a la difusión de la cultura del pan, que realizan día a día en su obrador y tienda”.

Panes .- Foto Cova Morales.

Premios anuales en todas las comunidades autónomas españolas que convoca la entidad Pan de Calidad.

2020 - Fachada Forn del Tossal. Esteban Gonzalo

También gestionan desde el año 2017 el histórico Forn del Tossal, ubicado en el número 6 de la plaza de ese nombre en el barrio del Mercado. Lo montó en el siglo XIX una orden religiosa para favorecer a menesterosos, y en pleno siglo veinte lo adquirió Ramón Cervera, a quien sucedieron su hija Julia Cervera y su yerno Luis Benages. Como ella es abogada y el informático, y han preferido dedicarse a sus especialidades, convencieron a Jesús Marchi para que se quedara el horno, en cuyo obrador preparan principalmente pasteles.

2020 - Archivo Familiar

El Forn del Tossal, es el único comercio histórico que ha resistido en la ensanchada plaza del Tossal.

2020 - Piuletes i tronaors.- Esteban Gonzalo

La Familia Machí-Sáez ofrece en ambos hornos y en supermercados de una importante cadena comercial, extensa variedad de panes, así como amplia selección de bollería y pastelería, especialmente en aquellos dulces muy significativos de la identidad valenciana.

Hogaza madre.- 22-10-2020.- Esteban Gonzalo

Panes integrales, de espelta, con calabaza, Kamuz, con castañas, pero especialmente hogazas de masa madre con 24 horas de fermentación antes de la cocción. Masa madre de 14 años que continúan reviviéndola.

Incluso pan de Tritordeum, cereal obtenido en España con injertos de cebada y trigo.

2020 - En Duque de Calabria - Esteban Gonzalo

Cambios sucesivos de panaderos en la calle Duque de Calabria, y de nombre el horno en los años sesenta del pasado siglo veinte, sustituyendo Estíbaliz por San Bartolomé, la advocación de la iglesia abierta al culto en 1962 en la esquina de la avenida Reino de València con la calle Duque de Calabria, sucesora de la vieja inadecuadamente derribada en 1944 en la calle Serranos.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

domingo, 13 de diciembre de 2020

GERDA TARO EN VALENCIA

 

Gerta Pohorylle, alemana de Stuttgart, hija de familia judía burguesa, desde muy joven abrazó el socialismo involucrándose en los movimientos obreros y contra los nazis

Por esta causa, con unos años accidentados en el seno familiar, tras ser arrestada por la SS se fue a París, tanto en cuanto temía por su vida y por su libertad, adonde tras su primer trabajo como niñera y el transcurrir de otras tareas, logró el de mecanógrafa, para más tarde contactar con la Aliance Photo que tanto iba a significar en la que sería su muy corta vida. 

Medio gráfico al servicio de la información periodística donde encontró su media naranja: el húngaro y fotógrafo Andre Ernó Friedman, quienes juntos, no sólo unieron sus vidas en lo sentimental sino que la fotografía denuncia fue calando con fuerza en la joven como eficaz medio para su decidida lucha social, hasta el punto, que para lograr un mayor éxito profesional, ideó, tal era su ingenio (partió de ella) el personaje de un famoso fotógrafo estadounidense, Robert Capa (con este nombre se publicaron fotos hechas al alimón, por lo que es difícil otorgar en muchas de ellas su cierta autoría) con la feliz recompensa de que bien pronto aquel trabajo mutuo fue muy solicitado por la prensa internacional.

No quedó ahí la cosa, pues la ocurrencia de la creación de un nuevo repórter gráfico con el personaje de Gerda Taro fue de necesidad por la fuerte demanda que tenían, e hizo que los ingresos de la pareja fueran en aumento por la calidad de sus trabajos, tanto en cuanto se distinguían como los más fieles relatos de lo que sucedía en lo más tenebroso de las ciudades europeas, siendo relevante que Taro fuera la primera fotoperiodista en este cometido. El que por su cuenta trabajara sola en España (cuando Friedman se marchara a la “Francia segura”) nos habla de su valentía y ambición con un exclusivo contrato con las revistas Ce Soir y Regards de París.

Los personajes de Capa y Taro, de nombres cortos, comerciales, sin identificación nacional alguna, universales, involucrados a favor de la lucha que se oponía a los nacientes regímenes totalitarios de los años treinta (que más tarde conformarán el llamado "eje") alcanzaron notoriedad captando unas imágenes que delataban las trágicas consecuencias que sufrían los más desfavorecidos, al igual que los perseguidos por el poder dominante que iba surgiendo en algunos países continentales, en unos años donde las constantes alarmas hacía predecible una contienda bélica europea. Por lo que el cotidiano anuncio gráfico de la realidad social era muy demandado por las agencias de información.

La Guerra Civil española fijó la atención de Robert y Gerda, (Andre y Gerta) que primero unidos y luego por separado, una vez roto el vínculo sentimental que les unía, aunque Capa siguió considerándola como el amor de su vida, cada uno de ellos optaron por la caza del reportaje gráfico viajando por la geografía española, como abanderados de la causa republicana y en conexión con los diversos grupos que la defendían.

Gerda Taro, llegó a Valencia a mediados de 1937 donde la joven (que se había instalado en Leipzig desde Stuttgart, donde su padre tenía un comercio de huevos siendo discriminados por ser judíos) se involucró en un Congreso de Escritores Antifacistas celebrado en el Ayuntamiento, captando con su Leica el lado más amargo del momento histórico que vivía la ciudad, cuyas calles recorrió fotografiando las aglomeraciones urbanas que en la misma se producían, como sucedió en el multitudinario cortejo fúnebre del general Pavol Lukacs el 12 de junio.

Finalmente, a sus veintiséis años y reportando la batalla de Brunete, en pleno fragor de la artillería, el 25 de Julio de ese año, un tanque republicano, un T26 de procedencia rusa, desgraciadamente, arrolló de forma casual a la periodista, quien por su profesionalidad se situaba siempre en el núcleo del fuego para recrear la mejor imagen.

Falleció al día siguiente en un hospital de El Escorial, adonde había sido trasladada con urgencia, para ser enterrada en París, donde sus restos fueron agasajados mediante un gran funeral con la participación de 3.000 personas, entre las que se encontraban Luis Aragón y Pablo Neruda, que debido a la popularidad de Taro significó un acto propagandístico por la lucha antifascista, ilustrando sus horrores y al mismo tiempo como defensa de la causa republicana.

Tras su muerte, especialmente en los meses más inmediatos, alcanzó una enorme notoriedad, siendo con frecuencia noticia en los periódicos españoles e internacionales, por ejemplo Life Magazin de EEUU, al ser considerada como la primera mujer fotoperiodista víctima mortal de una contienda bélica, lo que le otorgó sello de heroicidad, para ser finalmente olvidada.

Su resurgimiento en las últimas décadas viene de los numerosos estudios realizados acerca de su figura y de su significado, por su dedicación desde muy niña con una clara trayectoria contra el fascismo, con su denuncia a través de la imagen, captando la realidad en todos los campos, tanto los urbanos como bélicos, de aquellos los agitados años treinta.

viernes, 11 de diciembre de 2020

PROGRAMA DE LA CORONACIÓN


Archivo Municipal

Un acontecimiento muy esperado en este mes de mayo de 1923 para el fervor valenciano desde que en septiembre de hace dos años el prelado Enrique  Reig Casanova aprobara el encargo, elevó las preces a la Santa Sede y la concesión del privilegio de la Coronación ha sido concedido por su Santidad Benedicto XV.

Se iluminarán las calles y las plazas, los comercios  prepararán sus escaparates con motivos concernientes a la Virgen y se adecentarán fachadas por donde pasen las procesiones y cabalgatas, como también se realizará una buena limpieza del adoquinado evitando los excrementos de los equinos a su paso.

Programa de festejos:

Día 1- Quedará expuesta la corona en los escaparates de la joyería de José Sugrañes, en la calle de la Paz. Magnífica corona para la Virgen, hecha con oro y alhajas procedentes de donativos de los valencianos.

Día 11-  Llegada al puerto de Valencia de los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia a las 11 de la mañana. Tras el almuerzo en Capitanía, inaugurarán la Feria Muestrario. Tras acabar esta se celebrará una alegre Batalla de Flores por la Alameda.

Día 12- Con su magnífico manto bordado en oro, la Virgen se dirigirá en procesión desde su capilla a la Catedral.

Día 13- Solemnísima procesión hasta el altar colocado a la subida del puente del Real. Lugar amplio donde se podrá congregar la multitud.

A las 5 de la tarde, los Reyes, darán el toque de salida desde los balcones del Principal a la solemne procesión, cuya duración será de  cuatro a cinco horas.

Ya entrada la noche, los monarcas obsequiarán con un baile en el palacio de los marqueses de Benicarló, donde se reunirá la nobleza valenciana.

Día 14, 15, 16, 17 y 18 - Representaciones del retablo Salve, compuesto por Victor Espinós.

Día 19- Especial cabalgata de historia religiosa. Se ruega a los participantes que el motivo de la corona se haga visible en algún punto de la carroza.

Día 20- Finalización de los festejos de la Coronación de la Virgen de los Desamparados. Tracas y castillo de fuegos artificiales como colofón del solemne acto.

Texto de Amparo Zalve Polo