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domingo, 10 de noviembre de 2024

UNAS COLUMNAS CON HISTORIA.COLEGIO DEL PATRIARCA


Las piedras por supuesto no hablan, pero en un claustro se puede escuchar el silencio de ellas, donde cada rincón guarda años de historia y de serenidad. En este caso una relajada fotografía nos produce esa calma que se le ofrece al hombre absorto en sus pensamientos, quizás escuchando el silencio que esas piedras le transmiten, las que conforman el claustro del Colegio del Patriarca. 

Abordaré el tema de las columnas de este tranquilo claustro con cierto rigor porque de cada lugar se puede sacar historia, y estas tienen la suya.

Lo primero que se tiene que saber es que no fueron hechas ex profeso para el claustro. Eran unas columnas que estaban enterradas en los puertos de Cartagena y Alicante, propiedad de la familia del Duque de Pastrana. Estaban destinadas para algún palacio.

El Patriarca Ribera se encaprichó con ellas y las adquirió en 1596. Lo que no imaginaba es lo que iban a tardan en llegar. Las piezas desde Alicante llegaron rápidamente, pero el problema surgió cuando las de Cartagena no llegaban, porque resulta que estaban embargadas.

Tras varios años se resuelve el embargo entre el Patriarca y el apoderado de la Duquesa de Pastrana. A fecha de 23 de agosto de 1599 todo el lote de columnas ya se encontró en Valencia, acabando así el largo proceso de la compra del lote italiano.

Otro problema llegaba ahora. Como venían de donde venían, unas cuantas llegaron en mal estado. En total fueron dieciocho. Nueve eran grandes, las dóricas, y otras nueve, las pequeñas, las jónicas. De modo que estas dieciocho agraviadas no podían servir para carga, y se tuvieron que utilizar como cantoneras, o para la portada o los retablos. Veintinueve grandes y veintiocho pequeñas son las que formarían el claustro.

Otro inconveniente más que se añadía: Como tardaron tanto en llegar, el diseño del claustro ya estaba hecho, y hubo que organizar un proyecto nuevo para adaptarlas sobre el anterior.


Así que la construcción del colegio del Patriarca se inició el 26 de noviembre de 1599 y se terminó en febrero de 1604, creando un gran número de arcos apoyados directamente sobre las columnas.

Hubieron otros elementos relacionados con ellas que no fueron de origen italiano, sino del cantero Guillem del Rey, con piedra de Ribarroja, tal como los pedestales dóricos, los arcos y entablamentos dóricos y jónicos.

A partir de ahora cuando lo visitemos ya podremos recrearnos en unas columnas que también tuvieron historia.

Texto de Amparo Zalve

lunes, 17 de junio de 2024

LA VERJA DEL PATRIARCA

 

2022 - Esteban Rogel

Está en la parte trasera del Real Colegio del Corpus Christi, popularmente del Patriarca, cerrando un espacio esquina entre las calles Cruz Nueva y Cardenal Payá.

Fue construida en 1914 según diseño del arquitecto José Manuel Cortina, amante de decorar con dragones sus edificios, aunque aquí solo cabezas de esos animales y flores de lis en la artística verja de hierro, cuyos tramos descansan sobre alto zócalo de piedra y sujeciones laterales con pilares decorados con escudos en sus lados hacia las mencionadas calles, y pináculos o esferas en los vértices.

Conjunto de dos rejas y una gran puerta a cada calle, delimitando un espacio que es utilizado actualmente para estacionamiento de vehículos.

En la esquina y sobre el mayor pináculo el escudo del Colegio.

Reja que pasa generalizadamente desapercibida, al estar en la parte opuesta de la puerta de entrada, a los numerosos visitantes que acuden a conocer el arte que encierra la iglesia, la capilla de los tapices, el claustro, la escalera y el museo, de un monumento histórico artístico nacional desde 1962.

Sin firma de quien realizó el magnífico trabajo de forja.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 18 de mayo de 2024

UNIVERSIDAD-SAN FRANCISCO. REAL COLEGIO SEMINARIO DEL CORPUS CHRISTI O DEL PATRIARCA

 IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA

El Conjunto del Real Colegio Seminario del Patriarca ocupa toda una céntrica manzana del Barrio de la Universidad frente a la antigua Universidad Literaria, en la que se incluye Iglesia, capilla, museo, campanario, espadaña, claustro, refectorio, colegio, aulas, etc. En la foto de mediados del siglo pasado se ve el campanario de la Iglesia y la espadaña de la Capilla.

Vista frontal del Colegio del Patriarca ca. 1955. Foto autor desconocido. Remember-València, pg 1666.

El conjunto fue mandado erigir por el patriarca San Juan de Ribera y su construcción duró entre 1586 y 1615. Se trata de un claustro alrededor del cual se reúnen el resto de partes integrantes. Su dirección es Plaza Colegio del Patriarca, nº 1, y a ella da la puerta principal, el campanario y un alto ventanal protegido por una gran reja.

Campanario y reja de la Iglesia del Colegio. Foto E. Goñi, febrero 2019.

Interesante la visita a la Iglesia decorada con frescos, al Claustro y al Museo en el que además de tapices hay una impresionante colección de pintura religiosa, tenemos también el cocodrilo que apareció en la obra de construcción del Mercado Central, al menos así me lo contaron siendo yo pequeño en una visita colegial.

Vista de la puerta trasera. Foto E. Goñi, febrero 2019.

En la parte trasera hay otra entrada al Colegio en un pequeño patio, protegida por un murete que soporta una hermosa reja del siglo XIX y decorativas pilastras con remates formados por pirámides. Recomiendo consultar horario de misas con Canto Gregoriano si disfrutas la música de órgano y el canto coral.

Un paseíto por el centro y llegamos al Colegio del Patriarca.

Texto de Enrique Goñi Igual.

martes, 26 de diciembre de 2023

LA PALLETERA DEL PATRIARCA

1900 - Martínez Aloy

Antes de la construcción del colegio-seminario fundado por San Juan de Ribera en el lugar situado frente a la Universidad de Valencia, anterior Estudi General, en aquel solar habían existido unas casas, una de ellas habitada por una mujer vendedora de pajuelas revestidas de azufre para su función de fósforos. Según se cuenta, puso como condición que en el interior del colegio y como única indemnización, el que su imagen fuese perpetuada mediante la colocación de una estatua en el interior del Colegio.

Sea como fuere, lo cierto fue que tras el inicio de las obras en 1586, apareció en el subsuelo una escultura marmórea en representación de un magistrado romano que fue instalada sobre pedestal en el centro del claustro.

Y de inmediato y durante un tiempo, el vulgo nominó la imagen sobre pedestal como “La palletera”, pero después se impuso la tesis de que se correspondía con la diosa Ceres, fundada por el haz de espigas que portaba y por el hecho de que en su restauracion se hubiera colocado la cabeza postiza de una mujer.

En realidad nunca se documentó la certeza de aquella estatua que permaneció en el centro del claustro durante tres siglos, para ser sustituida en el año 1897 por la estatua sedente del fundador del Colegio del Patriarca, ejecutada por las manos de Mariano Benlliure, cuando se cumplía el centenario de la beatificación de quien luego, en 1960, fue canonizado por Juan XXIII como San Juan de Ribera.

La estatua de la palletera fue trasladada a otro lugar del interior del Colegio, donde en la actualidad se encuentra.

Fuente: El legado fotográfico de Martinez Aloy

viernes, 5 de diciembre de 2014

SAN MAURO, PATRÓN DE VALENCIA

vcia.san mauro5

Sí, patrón. De todos es conocido que tanto San Vicente Ferrer como San Vicente Mártir, son patrones de nuestra ciudad. Pero poca gente sabe que en el año 1631, los Jurados de la Ciudad nombraron a San Mauro, tercer patrón de Valencia.

Esta es la historia de nuestro tercer patrón:

El Arzobispo de Valencia, Juan de Ribera, conocido como el Patriarca, con el deseo de engrandecer e ilustrar la Iglesia del Colegio del Patriarca, no solo con riqueza y bienes materiales sino también con tesoros espirituales, suplicó al Papa Clemente el cuerpo de un mártir para poder venerar sus restos en Valencia. Una delegación de autoridades eclesiásticas acudieron a Roma y con la mediación del cardenal Fernando Niño de Guevara, localizaron en las catacumbas del Cementerio de la iglesia de San Sebastián, los restos de un mártir, un niño romano de 15 años.

Guardaron los restos en una caja de plomo que se introdujo en otra de madera forrada de terciopelo rojo y embarcaron rumbo Barcelona . Desde allí, ya por tierra, la comitiva poco a poco se fue acercando hasta la ciudad de Valencia, donde les esperaban con grandes celebraciones. Tras muchos días de viaje, llegaron a los arrabales de la ciudad, refugiándose de las fuertes lluvias en un monasterio de los frailes capuchinos de la orden de San Francisco. Como en aquel momento en Valencia se sufría una gran sequía, se atribuyó a San Mauro la llegada de la deseada lluvia, por lo que se le otorgó el título de abogado de las aguas, y durante muchos años, cada vez que escaseaba el agua pedían al Patriarca rogativas a San Mauro para que los socorriera con la milagrosa lluvia.

Los restos de San Mauro, siguen custodiado en la Iglesia del Patriarca, junto al altar, a su derecha hay una capilla donde se puede contemplar el cofre forrado con terciopelo carmesí que llego desde Roma. El día 5 de diciembre se celebra una misa especial dedicada a nuestro desconocido patrón, si bien, hace bastantes años la festividad de San Mauro se celebraba el día 3 de diciembre, lo cual se cambio para evitar su coincidencia con la celebración de la festividad de San Francisco Javier.

En mi familia, desde hace muchos, muchísimos años, al primogénito de cada nueva generación se le ha bautizado con el nombre de Mauro y el día 3 de diciembre, a primera hora de la mañana, nos reuníamos en el Patriarca todos los mauros —éramos bastantes (abuelo, padre, tíos primos,…)— y tras la misa, desayuno de chocolate con buñuelos.

Fuente: Protocolo del Notario Jaime Cristóbal Ferrer

Texto de Mauro Guillén

sábado, 15 de febrero de 2014

“LA PALLETERA”

Colegio CLAUSTRO COLEGIO DEL PATRIARCA_LA PALLETERA 1896

1870 - La escultura popularmente conocida como “la palletera” estuvo en el centro del claustro del Colegio del Patriarca hasta 1897, año en el que fue sustituida por la sedente del Patriarca, obra de Mariano Benlliure. Atrás quedaba la singular estatua que había estado sobre una fuente de mármol desde la construcción de un claustro por donde hasta hacía unas pocas décadas corría la hierba que, en ocasiones y según asegura el cronista, trepaba por el pedestal que la sostenía. 

La “mujer” había aparecido en el subsuelo al inicio de las obras y aunque algunos autores creen que era la diosa Ceres, sin embargo, hubo quienes aseveraron que se trataba de un cónsul romano decapitado. No obstante, y creyendo por sus ropajes que la estatua era el cuerpo de una mujer, le pusieron la cabeza de una dama. Y como sostenía en su mano izquierda unos haces de hierba, los mismos que existían a sus pies, el vulgo pasó a reconocerla como la “palletera”. 

La rumorología de la época suscitó la infundada creencia de que al comprar el Patriarca las cuarenta y nueve casas que necesitaba para construir sobre sus solares el seminario, la dueña de la última de ellas se resistió, condicionando su venta a que figurase su recuerdo haciendo alusión a su oficio. 

La foto de J. Laurent nos muestra el momento en el que un sacerdote junto a un seminarista se aproximan a la fuente que preside el claustro.

miércoles, 3 de octubre de 2012

domingo, 7 de agosto de 2011

La Palletera que hasta 1897 había estado en el 
claustro del Colegio del Patriarca, en la actualidad en sus dependencias.

miércoles, 18 de febrero de 2009