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lunes, 31 de mayo de 2021

LA NUEVA FARMACIA LA MORERA

 

1926 Ca - Calle Barcas

Están ustedes invitados a la inauguración de una nueva farmacia, la Farmacia Morera. Un nuevo local por ampliación del afamado y antiguo situado en la confluencia entre las calles Don Juan de Austria y Pintor Sorolla. El nuevo establecimiento se encuentra a pocos pasos del anterior, en el número 13 de la calle de Las Barcas, frente al Banco de España y junto al Teatro Principal.

Con el paso de los años, desde que la prestigiosa farmacia abriera sus puertas en 1865, se ha hecho imprescindible una reforma, optando por la adquisición de un nuevo local para la mejor atención de nuestros clientes que cada vez son más numerosos, a la par que las especialidades que en esta se elaboran, por la gran demanda, en nuestros laboratorios.

Y aquí nos encontramos pues, en este año de 1926, después de sesenta y un años con la firma del apellido Loras, al que esta vez hace el honor de regentar D. Luís Loras lópez, joven con grandes cualidades farmaceúticas.

En agradecimiento a la asistencia el día indicado, se les mostrará debidamente tanto el exterior como las dependencias interiores.

Así pues, como adelanto, puedo citar algunas de sus peculiaridades como un establecimiento moderno, en el que ha puesto todo su empeño en decoración el artista José Carles con el buen gusto que le caracteriza .

Al llegar les esperan dos escaparates en la fachada principal, uno con perfumería selecta, y el otro con las especialidades de nuestro laboratorio. Un tercer escaparate, el que da a la calle Virues, les ofrece los productos de las más prestigiosas marcas con los que trabajamos para nuestras elaboraciones, como son los laboratorios Bayer o Pouleunch.

Tras pasar la entrada se encuentra el despacho para el público, con dos bonitas vitrinas para productos de perfumería de las mejores marcas, la de la derecha, la de la izquierda para productos ortopédicos de lo más novedosos.

Un acceso a la izquierda nos lleva al despacho del farmacéutico. Otra puerta a la derecha, al laboratorio de la elaboración de nuestras especialidades.

Ese día, y durante los tres siguientes, se le obsequiará con un detalle de perfumería como agradecimiento a su asistencia.

Texto de Amparo Zalve Polo

miércoles, 6 de enero de 2021

CARTA A LOS REYES MAGOS

 


1926 - Los Reyes en el Hospital Provincial

Mis queridos Reyes Magos:

Os escribo a los tres, aunque sé que no siempre habéis sido tres; que tú, Baltasar, no fuiste negro hasta el siglo XVI. Que los tres os parecíais un montón, hasta que en las iconografías del siglo XV os dibujan las caras que tenéis ahora, y a ti, Melchor te dibujaron con el cabello y la barba blanca porque venías de Europa, Gaspar la tiene más oscura y es más joven, porque llegó desde Asia, y Baltasar, a ti te pintaron la piel oscura y eres el más joven de todos, dicen que vienes de África.

Lo que sí sé es que el día 6 visitasteis a Jesús recién nacido y que todos los años, como es costumbre desde el siglo XIX, venís a sorprenderme con lo que os pido y encima no os puedo ver.

1920 - Regalos de Reyes en el Hospital Provincial

Siempre he pensado que además de magos erais muy buenos, porque cuando en Valencia habían muchos niños en asilos, también en hospitales, como el de la Malvarrosa o el de San Juan de Dios, ibais a visitarles como a los demás niños para hacerles el día de la Epifanía muy feliz con su juguete.

Os estaré esperando en el puerto de Valencia por donde llegáis la tarde del día 5, con una barca preciosa llena de luces y banderitas de colores. Por cierto, este año he guardado esta carta para dársela en mano al paje de  Baltasar, porque otros años mi padre me aupaba al buzón del león de correos, siempre elijo el de la derecha, el de la izquierda me da miedo.

1960 - Entrega de juguetes en el Ayuntamiento

Tengo muchas ganas de que llegue esta noche, que después de  la cabalgata por el centro de la ciudad, cenaré, y me acostaré pronto, no sea caso que como me dicen mis padres, me encuentren despierto y no me dejen nada, aunque eso nunca lo he creído. Lo habré pasado muy bien, viendo pasar los camiones y furgonetas llenas de balones y juguetes, que seguro en alguno iba el que yo os pido. ¡Volveré a casa con los bolsillos llenos de caramelos!

A mis padres nunca se les olvida, a la vuelta hacia casa, comprar un roscón para tomárnoslo después de cenar.

1919 - Regalos de Reyes Magos en la Beneficencia 

Me gusta tanto contaros mis cosas que casi se me olvida deciros lo que quiero que me traigáis este año. Me gustaría un Exin Castillos y una caja de Juegos Reunidos Geyper, que ya la pedí el año pasado y se ve que por discutir con mi hermana no me la trajisteis, este año nos llevamos mejor.

Tened cuidado al entrar porque dejaremos detrás de la puerta un platito con  turrón y una copita de anís para cada uno.

Mañana estaré muy feliz, y mis padres dicen que también, porque les recuerda cuando eran como yo, aunque dicen que casi nunca les traíais lo que pedían, pero se conformaban. 

Texto de Amparo Zalve Polo

domingo, 27 de diciembre de 2020

EXPECTACION ANTE EL NUEVO PABELLÓN DEL AYUNTAMIENTO

 
Archivo Municipal

El Pabellón del Ayuntamiento estaba ya muy estropeado y la Feria de julio del año 1926 se merecía que el pabellón más representativo de la ciudad acompañara la fiesta como se merecía.

La sociedad valenciana, sobre todo  la burguesía social y económica del momento estaban expectantes por tan anunciado pabellón nuevo. Ya no sería como los anteriores, el de estilo árabe, o el de influencia oriental, sino algo acorde a la moda del tiempo.

Allí se alzó. Un elegante edificio de tres cúpulas, donde en una fecha de la entrada del verano la vida de sociedad encontraba un asueto en los elegantes salones de los pabellones del ferial

Lo cercaba una valla lisa rematada de bonitos canastillos de flores. Atravesando la entrada, unos preciosos jardines y fuentes ornamentales terminaban en una doble escalera por la que se accedía al piso superior, el de la gran terraza de 14x33 metros. Era inevitable mirar hacia arriba al notar como techo las grandes cúpulas que levantaban del suelo siete metros, y que por las noches su iluminación daban esplendor al vidrio tintado, del que estaba hecho el entrepaño que unía todo el conjunto. Todo estaba pensado para dar muestra de elegancia y del gusto por Valencia, tanto que el interior de cada cúpula mostraba motivos y alegorías de nuestra ciudad.

Ocho preciosas pilastras sustentaban el habitáculo, de estilo renacentista, cuadradas, talladas en dorado y fondo azul.

Era este el salón de recepciones, suelo de madera, acompañando al edificio. Una gran mesa, doce sillones y cuatro sofás, tapizados de terciopelo dorado y con el escudo de Valencia en sus respaldos.

Irrepetibles veladas donde acudían cada noche las más representativas personalidades del momento. Personas influyentes como Primo de Rivera, o los marqueses de Rivera o Sotelo, que tras un elegante lunch que obsequiaba el Ayuntamiento, solían prolongar  esas veladas hasta la 1 de la madrugada. Por supuesto que el alcalde Luis Oliag hacía de embajador en la fiesta junto a la plana mayor de Unión Patriótica.

Una buena selección de piezas, por orquestas, o por la Banda Municipal de Valencia, que invitaban al baile y a la diversión bajo las tres cúpulas.

Texto de Amparo Zalve Polo

viernes, 25 de septiembre de 2020

EL CAMPO DE VALLEJO


Hasta el año 1925 el Gimnástico CF jugaba sus partidos en el Stadium situado en el cauce del Turia entre los puentes del Real y de la Trinidad, pero finalizando el año fue el Campo de Vallejo donde el equipo "granota" -que había adquirido este calificativo por su proximidad al río- iba a significar su estadio por muchos años.

Pero la afición al balompié iba a compartirse con otras actividades, pues el nuevo recinto serviría para otras celebraciones, como fueron en un principio su adecuación como velódromo y unos años después para las carreras de galgos.

Y así, muy pronto, el 13 de mayo de 1926, sobre su terreno de juego, se instalaría un velodromo que desde aquel momento de su inauguración fue considerado, por los ciclistas participantes, como uno de los mejores de España.

La prensa local daba cuenta de sus dimensiones con "un desarrollo de cuatrocientos metros, con dos rectas de ciento diez metros y seis de anchura, y peraltes de cuatro metros de altura por ocho de extensión".

En el día inaugural, bajo la dirección de un jurado y una vez su presidente diera a las cinco y media de la tarde el pistoletazo de salida, se llevaron a cabo diversas exhibiciones con una participación inicial llamada de "neófitos" con cuatro vueltas al circuito, mientras la de carácter regional fue de diez vueltas. No faltaron carreras de motocicletas, como también una prueba nacional para bicicletas tras moto de veinte vueltas.

La prensa considero el acto como muy emocionante, con gran asistencia de público, lo que obligó a sus organizadores a repetir la exhibición dos  días después, con una mayor participación, anunciando que la velada sería amenizada por una banda musical.

domingo, 15 de marzo de 2020

FALLA CORRETJERIA-BANY DELS PAVESOS

1926 - Resultad de una falla, de Álvar Miralles y Manuel Navarro  

Plantaron la primera falla en esa demarcación en 1871 y por ello además de los actos de este año fallero están preparando actividades para realizarlas durante el próximo, que comenzará el 20 de marzo, y festejar el 150 aniversario del primer catafalco con un ninot.

Comisión Presidida por Matías Real López, de la que es Fallera Mayor Infantil Emma Peydró López y Presidente Infantil Pedro Luis Fandos del Campo. . 

El artista Manuel Martínez Reig les está preparando la falla grande para la sección 6ªB con el lema Criogenitzats any lunar 149, sobre los años transcurridos desde la primera falla que fue una figura encima de un tonel y poco más. En cuanto a la infantil, para la sección 19ª y con lema A Mitges, la están construyendo Sergio Amar y Oscar Villada.

Falla del Barrio La Seu donde nació el grupo musical Els Pavesos, de carácter festivo y cuyos componentes estaban guiados por el actor, cantante y presentador Joan Monleón Novejarque (València 1936-2009), que además fue presidente de la comisión en 1973. 

La comisión le homenajea con la figura presentada a la Exposición del Ninot Infantil de este año.

Comisión iniciadora del concurso de teatro en 1972, aunque desde 1974 lo gestiona Junta Central Fallera y ellos participan algunos años escenificando sainetes valencianos.

En los años ochenta y noventa del siglo pasado fueron muy activos en bailes regionales, lo dejaron después, pero recientemente han retornado a la actividad, con tanto entusiasmo, que ya actúan en la plaza de la Virgen.

Durante diez años (2002-2011) mantuvieron un concurso de cortometrajes que celebraban en el mes de enero, y lo mismo que con los bailes puede ser probable la reanudación de la actividad.

Participan: en la fiesta de Sant Vicent del Mocadoret interpretando sainetes, en campeonatos de truc de la JCF del sector La Seu-Xerea-El Mercat, en el concurso de belenes de Libre Diseño, los infantiles tienen su Halloween y dos o tres veces al año realizan encuentros de Quint i tapa con libre entrada en su Casal de la calle Salinas nº 21, habiendo celebrado el pasado día 8 el último del año fallero.

Rincón del Casal.- 10-02-2020.- Esteban Gonzalo

Y como es norma generalizada del castizo barrio, falla pequeña y poco costosa, pero ingenio, gracia y sátira a raudales. Y por ello conservando el verdadero espíritu fallero, incluso plantando al tombe.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

miércoles, 6 de marzo de 2019

LA FALLA Y LA FUENTE DE LA PLAZA DEL NEGRITO DE VALENCIA CUMPLEN 170 AÑOS.


Historia Gráfica de las Fallas

El año pasado la Falla de la plaza del Negrito conmemoró el 170 aniversario de su primer catafalco plantado allí, en la entonces plaza de Calatrava, y en el próximo marzo cumplirá el mismo aniversario la fuente, la primera por la que manó agua potable en la ciudad de València, servicio que paulatinamente fueron extendiendo por todos los barrios. La embellecieron colocando en el centro de la taza y sobre el pedestal con los grifos una estatua de hierro de un niño desnudo, cuyo color oscuro motivó que rápidamente fuera conocida como fuente del negrito, y de tal manera arraigó el bautizo popular que el ayuntamiento tomo la decisión de cambiar el nombre de la plaza y destinar el de Calatrava para una calle adyacente. La estatua del niño desapareció durante la guerra 1936-1939, pero poco tiempo después de la terminación del conflicto instalaron una réplica.

Ciento setenta años de antigüedad fallera pero menos de monumento efímero plantado al haber años sin actividad festiva en su larga historia, salvo en 1926 cuando la falla de la Plaza de Calatrava obtuvo en el primer premio.

Conmemoración realizada en marzo del año pasado con las fallas mayor e infantil que les construyó Manuel Martínez Reig (Mía Falles S.L.). La grande en la sección 5ªC con ¿Me he Quedat Mort! y la pequeña para la sección 17ª  sobre “Negrito treu colors”. Ejercicio en el que fueron: Presidente Juan José Mas Soria, Fallera Mayor Amparo Enguídanos Lorente, y las infantiles Rocío Montoya Mas y Nerea Charco Gadea, Fallera Mayor y Presidenta, respectivamente.

En este ejercicio, continua Juan José como presidente, es Fallera Mayor Marta Olmedo Ayala, Infantil Sofía Vich Remohí, y, también el mismo artista, que plantará las fallas mayor e infantil, con el lema “La Falla del Régim” para la grande clasificada en la sección 5ªC, y “Mes val fora que dins“  para la pequeña en la sección 12ª. 


Desde 1982 incluyen como parte principal de sus festejos una Gran Parada Mora y Cristiana que realizan el día 19 de marzo a partir de la siete de la tarde. La Filá Els Negrets, las Moras Scherezade y la Escuadra Don Pelayo, inician su desfile en la plaza Correo Viejo y siguen por las calles Valencians, Calatrava y Caballeros hasta desembocar en la plaza de la Virgen, que contornean, y tras hacer un homenaje a la Patrona, retornan al punto de partida. Lo que comenzaron como un informal concurso de disfraces se ha convertido en uno de los festejos más importantes de la semana fallera de la ciudad, con creciente visita de turistas.

Una falla sencilla, de barrio, de solera, donde una de sus falleras, Angelita Algarra Azuara, fue nombrada en 1931 primera Regina de València (cargo antecesor de la Fallera Mayor), y otra, Susana Remohí Andrés, Fallera Mayor de la ciudad en 1998.

En honor a Angelita Algarra el año pasado instituyeron el premio Regina de València, concediéndoselo al artista fallero José Pascual Ibáñez, Pepet de Burriana (Castellón).

Comisión galardonada el año pasado con el Premio Desgarrats, que anualmente otorga la Falla Zapadores-Vicente Lleó a quienes consideran que se preocupan mucho por el fomento de la fiesta.

Comparten con la plaza Santa Cruz el honor de ser, según documentaciones, las fallas más antiguas de València. 

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 19 de enero de 2019

DERRIBOS EN LA PLAZA CASTELAR

Archivo Municipal

Sobre la fachada del edificio cuyo bajo lo ocupaba Casa Barrachina se anunciaba la liquidación de sus materiales por derribo. Avanzada la segunda mitad de la década de los felices años veinte, el proyecto para ampliar la plaza Castelar a costa de la eliminación de la Bajada de San Francisco estaba en marcha. Proyecto que daría paso a la construcción de nuevos edificios eclécticos de la mano de los arquitectos más afamados del momento.

El vecino Palacio de Jura Real tambien tenia sus dias contados, en un tramo de la plaza donde estaba garantizada la continuidad de la calle En Llop.

No así el "nano" emplazado en el mismo carrer cuyo anecdotario iba a pasar al acervo popular de la ciudad y que daría ocasión a infinitas crónicas que el paso del tiempo no ha  dejado en el olvido, sino, al contrario, acrecentarlo por la chufla que en su erección representaba.

De todo ello tan solo nos queda una de las puertas palaciegas situada en los Jardines del Real y la pétrea y tosca estatua en un chalet de La Cañada.

Calle que vemos en la foto del Archivo Municipal torno a 1926/27, pero que su oscuridad nos impide ver con claridad la espalda desnuda del "Nano del Carrer En LLop"

domingo, 25 de marzo de 2018

COMITIVA POR LA CIUDAD

Archivo Municipal

1926 - En la Valencia de los años veinte y treinta del siglo pasado era normal ver de vez en cuando pasear sus calles una comitiva como la que observamos en la foto, en esta ocasión por la calle Alicante.

Partían de la Casa Consistorial y con sus mejores galas. La encabezaban los maceros, mientras que la Banda Municipal cerraba su paso. La policía a caballo también acompañaba al evento que servía para abrir camino cuando la concurrencia del público era masiva, en una marcha que siempre tenía su destino: homenajear a un patricio mediante la colocación de una placa en la calle de la ciudad. 

Timbales y clarines, banderas y vivas era lo consustancial al acto patrocinado por el Alcalde, al frente de sus concejales. La asistencia del cronista de la ciudad era lo habitual, al igual que la figura del secretario municipal quien como notario de una decisión aprobada por la comisión correspondiente da lectura del acta.

La Marcha de la Ciudad, L'entra de la murta, el Himno de la Exposición, que después sería el Regional eran las piezas musicales más repetidas, y las exaltaciones y las gratitudes eran las claves de las oratorias a cargo de las personalidades que hacían surgir los vivas de un público que gozaba el momento. La Senyera se convertía en la reina de la mañana. 

Lo Rat Penat y el Circulo de Bellas Artes eran, en muchas ocasiones, las almas del homenaje llamado a perpetuar en nuestra retícula urbana sus mejores hijos.
   

miércoles, 25 de octubre de 2017

PIEDRAS DE NOSTALGIAS.

Archivo Municipal

La Plaza Castelar iba a ser sometida a una importante remodelación, y merced a ella, llamada a constituirse en el corazón de la ciudad donde iban ocupando su espacio edificios emblemáticos llamados a quedar conectados con la ronda a través de una nueva avenida, la de Amalio Gimeno, por donde con anterioridad habían discurrido las vías de la antigua estación que fundara José Campo.

Su precio: la pérdida de un palacio de muy bella fachada a la plaza, lindante con calle En Llop, donde se había recreado una historia de recelos que pasado un siglo aún se recuerda, tanto en cuanto tiene su lugar en el anecdotario urbano y popular de la ciudad como uno de los más curiosos.


Archivo Municipal

Es imposible desligar el Palacio de Jura Real del "Nano del Carrer En Llop". En este blog les hablamos de lo uno y de lo otro.

Aquí les dejamos ambos, porque como decimos, van ligados con nuestra historia.

Por un chalet de La Cañada y por los Jardines del Real, quedan piedras de nostalgias.

lunes, 11 de septiembre de 2017

EL EDIFICIO DE VIAJEROS - II

Archivo Esteban Gonzalo - 1926

Una estación proyectada por el arquitecto valenciano Demetrio Ribes Marco para sustituir al pequeño edificio de estilo neoclásico diseñado en 1851 por los  ingenieros James Beatty y Domingo Cardenal, que estuvo ubicado donde las actuales plaza del Ayuntamiento y avenida Marqués de Sotelo, ya que Norte quería tener una estación adecuada que atendiese al incesante aumento del tráfico en plena época de auge ferroviario, cuyo edificio principal expresara la importancia económica de la zona, y la decoración manifestara la alta consideración que tenía a los viajeros y a las mercancías, éstas principalmente productos agrícolas para exportación. Solución ferroviaria pero también para la ciudad que pudo cerrar el circuito de la ronda, obstaculizado hasta entonces por el amplio paso a nivel de la calle Xátiva, y realizar el replanteamiento urbanístico del área circundante de la plaza San Francisco.

El arquitecto supo interpretarlo en su proyecto, aprobado en 1906 con modificaciones posteriores, que comprendía como parte principal un edificio en forma de U, tipología habitual de las estaciones término, abrazando una gran marquesina metálica.

La base de la gran U edificada es una construcción de 72 metros de fachada y 26 de profundidad máxima, con una torre central y dos laterales. Éstas son más altas que el resto de la obra para aumentar proporcionalidad teniendo en cuenta los 19 metros de altura de los dos tramos intermedios y estar ante una amplitud viaria urbana de un centenar de metros.

Aunque su estilo es modernista de principios del siglo veinte, Demetrio Ribes supo combinar elementos extraídos de la más pura tradición local con las tendencias vanguardistas europeas de la época, principalmente del también famoso arquitecto Otto Wagner y de la “Sezession” vienesa. El arquitecto concentró lo que quería Norte, principalmente en la fachada: el vestíbulo y el bar.

El simétrico frontis recayente a la calle Xátiva, frente al centro histórico de Valencia, está ornamentado con elementos cerámicos (naranjas y el escudo de la ciudad masivamente), los remates están inspirados en nuestro gótico civil, y rojas estrellas de cinco puntas, símbolo de Norte, en la parte alta de tres lados de las torres laterales, que tienen la particularidad de estar adornadas en progresión ascendente para aumentar el sentido de verticalidad.

La torre central compendia belleza con simbolismos: coloristas cristaleras en la puerta y ventanas, dos simétricos mosaicos, diseñados por el pintor impresionista valenciano José Mongrell y realizados por Hnos. Maumojean de Pinto (Madrid), ensalzan la labor de las guardabarreras de día y de noche, pero dejando indirectamente constancia que todos son importantes eslabones en la explotación ferroviaria, y en la cumbre un águila con las alas desplegadas sobre una esfera, que simboliza La Tierra, resaltando la rapidez y majestuosidad del ferrocarril, pero también el afán de Norte de continuar en vanguardia.  

Detalle antiguo restaurante - Foto Esteban Gonzalo

El vestíbulo y el antiguo bar son las joyas de la estación, y, afortunadamente, mucho lo conservado y lo recuperado. El primero, con cenefas de mosaicos que representan frutos de la región en el techo y las paredes, la frase "Feliz viaje" con letras doradas y en varios idiomas, y dando la “impresión” de que sostienen todo el techo, en un edificio con entramado metálico, dos esbeltas columnas adornadas con mosaicos en la parte media y polícromos capiteles cerámicos.

El antiguo bar, actualmente sala para exposiciones y actuaciones musicales, deja absortos a los visitantes, de ellos muchos miles de turistas, ya que se encuentran rodeados por coloristas mosaicos en relieve con escenas de la Albufera, la Huerta, montañas con agua y pinos, y campos con naranjos y flores, para transmitir la constante imagen de la Valencia fértil y próspera a cuyo bienestar ayudaba la Compañía Norte con sus trenes. Verdes guirnaldas con flores y frutos ocupan los espacios libres, simétricos dibujos de variados trazados y colores decoran el techo, y completan el bello conjunto lámparas doradas y puntos de luz laterales en los remates del chapado de madera, que ocupa el tercio inferior de las paredes. 

Fue el resultado de la magnífica compenetración del pintor Gregorio Muñoz Dueñas con La Ceramo, industria cerámica ubicada en Benicalap, entonces un caserío de la huerta y actualmente un populoso barrio de la expansión urbana del norte de la ciudad de Valencia.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 4 de mayo de 2017

LA FESTIVIDAD DE LA CRUZ DE MAYO

Archivo Municipal


La fiesta de la Cruz se había implantado en la ciudad de Valencia en 1926, un mes propicio para días festivos en el que ya tenía relevancia la Fiesta de la Primavera.

La iniciativa y por su significado religioso no fue bien acogida por el diario El Pueblo, que en su columna ECOS, salía al paso de tan desafortunado comienzo para las "fiestas de mayo".

Abundaba en el arraigo andaluz de la celebración de “La Cruz de Mayo”, dentro de su tipismo, “alrededor del cual y dando calor y vida, están alegría,  vino y mujeres”.

Consideraba imposible “trasplantar a Valencia lo que es un trozo de Andalucía”, y al igual que el ambiente fallero y otras peculiaridades nuestras no se podían aclimatar en aquella tierra, del mismo modo, el alma andaluza no podía hacerlo en la nuestra: “tierra de artistas, país soberano, donde flores, cielo, tierra y mujeres, combinados y fundidos, determinan estas manifestaciones tan atractivas, tan concluyentes, que superan a la de Niza”.

Sin embargo, finalizaba su escéptico comentario, advirtiendo que “si se realiza con esplendidez, si se deja libertad al artista para que la inventiva y el genio se desenvuelvan, seguramente que llegará a ser una atracción para Valencia".

La foto del Archivo Municipal nos muestra la "cruz de mayo" instalada en la puerta del Ayuntamiento. 

sábado, 25 de marzo de 2017

CASA BARRACHINA

Archivo Municipal 

1926 - Oriundo de Teruel, de Mora de Rubielos, Martín Barrachina Benages inició su actividad mercantil en los últimos años del ochocientos para convertirse a mitad del siglo pasado en todo un referente en el sector de la hostelería, con la famosa Casa Barrachina a la que se añadirían otros establecimientos del mismo ramo.

Ya causó sensación, tal y como dicen las crónicas, el nuevo establecimiento que abrió sus puertas como Casa Barrachina en 1926, en el número 17 de la plaza Castelar cuando desde hacía décadas funcionaba como ultramarinos, primero en la acera de enfrente donde se ofrecían los mejores jamones llegados de las frías tierras turolenses, además de un extenso surtido de fiambres, pastelería, vinos y licores.

Esquina a la calle En Llop, en un pequeño local que contrasta con el Palacio de Jura Real que vemos en la foto, dicen las crónicas que en abril de aquel año una valla oculta la reforma que se lleva a cabo en su interior "que ha de llamar la atención de todos los valencianos". Tras su inauguración, la fachada era en sí un derroche de buen gusto, tanto en cuanto su mármol rico en veteado queda al resguardo "de una rica marquesina de cristal", mientras que en su interior luce igualmente el mármol pero con un extensa gama de colores para formar "todo ello un conjunto magnífico, original y encantador".


Casa Barrachina tenía la consideración de ser la primera en Valencia que había introducido "la costumbre de las pequeñas cenas á la salida de los teatros, costumbre que tanta fama dio al acreditado establecimiento de la plaza Castelar durante más de treinta años".

lunes, 27 de febrero de 2017

SALVADOR GINER EN LA ALAMEDA

Archivo Municipal


1926 - Se había iniciado la reforma de la Glorieta para facilitar el tráfico motorizado que iba en aumento en aquellos años. Jardín bajo cuya arboleda había sido el lugar elegido para colocar pequeños monumentos de piedra en recuerdo de personajes ilustres. Estatuas sedentes o sencillos bustos que sobre pedestales daban su impronta cultural a un espacio muy visitado por los valencianos. Con las obras había que mover de lugar alguna que otras de aquellas esculturas.

Fue el caso, y así lo anunció el Ayuntamiento, del busto de Agrasot que se emplazó en la próxima gruta del macizo de Tritón. Unos metros escasos. Lo mismo sucedió con el pediatra y humanista Dr. Gómez Ferrer que se trasladó justo enfrente al lugar donde estaba, mientras que el sainetero Escalante mantenía su posición.

Quien hizo una viaje más largo -tuvo que pasar el río Turia- fue el músico Salvador Giner para ser situado en febrero de este año, en la Alameda, junto al pretil del cauce, próximo al puente del Mar, tal y como había decidido el Ayuntamiento el mes anterior.      

Hubo quien lanzó la idea de colocar la estatua sobre el templete para la Banda Municipal allí existente, en su critica al nulo uso que se daba al "kiosco". 

miércoles, 13 de julio de 2016

LA FERIA DE JULIO


Un año más, en breve, comenzará la Feria de Julio de Valencia. Una tradición de nuestra ciudad de la que han disfrutado muchas generaciones de valencianos.

Curiosamente, el origen de la Feria de Julio lo encontramos en las corridas de toros que los días 23, 24 y 25 de julio se celebraban en Valencia por las fiestas de Santiago y Santa Ana. Durante estos días la ciudad de llenaba de aficionados y curiosos de diferentes poblaciones. Y su finalización marcaba el principio del éxodo de las clases media y acomodada que huían del calor en busca de temperaturas más agradables en Godella, Bétera o el Cabanyal, quedando la ciudad vacía hasta el mes de septiembre.

El Ayuntamiento de Valencia, con el impulso de tres concejales vinculados al sector comercial, —Pedro Vidal, José Saura y Enrique Ortiz—, propuso en 1870 la celebración, en el mes de julio, de una feria con exposición de productos y ganado, y, por supuesto, la celebración de corridas de toros. La propuesta tuvo muy buena acogida y en ella se implicó toda la sociedad valenciana.

Un año después, en 1871, el concejal Mariano Aser fue nombrado presidente de la Feria de Julio, escogiendo el Paseo de la Alameda para instalar la feria. La propuesta fue seguida con entusiasmo por los diferentes gremios, quienes financiaron un castillo de fuegos artificiales. El alumbrado de la feria corrió a cargo del Marqués del Campo, Don José, quien realizó —y financió— la instalación de gas necesaria para ello.

A partir de entonces, año tras año, la Feria de Julio ha convocado a miles de valencianos, dispuestos a disfrutar del frescor de la noche durante los calidos días de mes de julio.

Fuente: La Feria de Valencia. Imágenes de la Biblioteca Valenciana. Ed. Generalitat Valenciana, 1998.

Texto de Mauro Guillén

miércoles, 4 de mayo de 2016

MAYO, LA FIESTA DE LA CRUZ CON SU NOMBRE

Archivo Municipal

1926  - La iniciativa municipal de aquel año para la celebración de la fiesta de la “Cruz de Mayo” tuvo una gran acogida en la ciudad, como lo demuestra la participación de diferentes entidades culturales, empresas privadas, incluso por particulares, bien con una cruz sobre la calle o con representaciones florales en las fachadas, no pudiendo faltar a la cita los centros religiosos. 

Tuvieron su Cruz de Mayo las parroquias de San Valero, San Bartolomé, San Martín, San Esteban, Pilar, Basílica de la Virgen y la Catedral, que seguramente fueron más. Por parte de la Diputación, el Hospital Provincial y las Casas de la Beneficencia y de la Misericordia.  El Ayuntamiento las instaló en La Lonja, Viveros, Torres de Serranos y en la propia Casa Consistorial.
Archivo Municipal

Diversos establecimientos participaron de la fiesta, como lo hicieron entre otros el Hotel Reina Victoria, el Bar Sorolla, el Bar Británico y las floristas de la plaza Emilio Castelar, que sin duda mantendrían su cruz con flor fresca todos los días. El Patronato de la Juventud Obrera, Lo Rat Penat, la Cámara Agrícola,  la Cruz Roja, el Círculo de Bellas Artes… y otras entidades privadas estuvieron presentes en la convocatoria. Al igual que diversas comunidades religiosas. El particular Eduardo Gomis en su calle de Santa Teresa aportó su propuesta.

El Ayuntamiento quiso premiar a los participantes y por parte del jurado al efecto fue la cruz de Lo Rat Penat la que obtuvo el primero con 250 pesetas y el Círculo de Bellas Artes recibió el segundo, entre los corporativos. El Hotel Reina Victoria consiguió un primero de 100 pts y los hubieron de 25 para los párrocos de San Bartolomé, San Esteban y San Valero. El Bar Sorolla alegró a su clientela al ser distinguido entre los premiados. 

Y también quisieron estar presentes otras asociaciones, aunque fuera de concurso, como fue el caso de la Unión Gremial, sita en la calle Embajador Vich, mostrando “una hermosa capillita, de purísimo estilo valenciano y con espléndido alumbrado”. 

De todo ello ofreció amplia información el periódico Las Provincias. 


lunes, 2 de mayo de 2016

DÍA DE LA RAZA ENTRE CLARINES Y TIMBALES

Archivo Municipal

1926 - La Fiesta de la Raza de aquel año se llevó a cabo en un día de sol espléndido con la celebración de diversos actos escenificados primero en las calles de la ciudad, luego en la Universidad, ambos matinales, para glosar su significado en hora vespertina, ya sobradamente manifiesto, en la Escuela de Artesanos.

El General San Martín, Luis Santángel y Simón Bolívar iban a hacer más cotidianos sus nombres tras la colocación de sus respectivas lápidas en los lugares adecuados. De esta guisa, el Día de la Raza servía para homenajear a quienes con su contribución habían logrado lazos de hermandad entre una parte y otra del charco oceánico. 

Por decisión que había tomado el Consistorio presidido por el alcalde Sr. Oliag, se colocaron en aquel 12 de octubre las placas asignadas en un recorrido iniciado en el Ayuntamiento por la comitiva al efecto, con su primera parada en la calle próxima a la Estación del Norte, en “los terrenos que ocuparon los antiguos talleres”,  en recuerdo al General San Martín,  de donde se trasladaría a la de Luis Santangel, para finalizar la celebración urbana en la plaza Simón Bolivar, que años después cambiaría su nombre por la de América, con el que permanece.
Archivo Municipal

En la Universidad tuvo su continuidad la fiesta con un discurso de gratitud a cargo de D. Antonio Campos, secretario de la Unión Iberoamericana, ante las diversas autoridades e invitados que llenaban “el Paraninfo adornado con las banderas de todas las repúblicas americanas de origen español”, tal y como informaba de ambos actos La Correspondencia en su edición de aquella tarde.

Ya por la tarde, en el colegio de Artesanos, tuvo lugar un elocuente discurso a cargo del profesor Julio Esplugues, que glosó el significado de aquella jornada, deteniéndose “en las vicisitudes por que pasó Colón en todos los viajes que hubo que realizar América”, con un rico anecdotario acerca de las razas que habían poblado el Nuevo Mundo, tal y como informaba el mismo diario al día siguiente.
Archivo Municipal

Día otoñal y  espléndido con sabor de hispanidad, entre clarines y timbales a los acordes de la Marcha Real y el himno venezolano al descubrirse la placa de quien fue reconocido como “El Libertador”, con público en los balcones en un día que se anunciaba en la prensa el menú de dos prestigiosos establecimientos:

El restaurant “León de Oro” y el “Las Arenas”; ambos coincidían en el mismo precio: 6.50 pesetas.