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viernes, 25 de junio de 2021

EL PALACIO DE FOS


Casa Palacio en la calle del Bany

En 1686 existían en la ciudad unos 800 telares, pero con los adelantos de la época, cien años después, para ser precisos en 1786, había aumentado su número a 3.535 que daban ocupación a 5.295 operarios y 1.200 mujeres, llegando a fabricar aquel año cerca de 30.000 piezas de toda clase de tejidos de seda.

Y para mantener su pureza y en beneficio de la industria sedera, el 28 de septiembre de 1777 se había nombrado un inspector general para la buena dirección de las fábricas de seda en la persona del valenciano del cap i casal Joaquín Manuel Fos, quien por sus constantes viajes por toda Europa y lugares más lejanos, había adquirido los más adelantados métodos para la confección de la seda.

Su meticulosidad se vio manifiesta cuando en enero de 1784 ordenó fuesen quemadas frente a la Lonja en la plaza del Mercado y por manos del verdugo, unas piezas de seda que se hallaban tramadas por un cabo, con la multa correspondiente al fabricante, quedando su nombre grabado en el tablado para su escarnio público.

Joaquín Manuel Fos (1730-1789) fue el impulsor de los "serenos" en Valencia, los primeros de España, para dar trabajo a los pirotécnicos cuya actividad había sido prohibida.

En la Corte tuvo su gran promotor, que no fue otro que Carlos III, en reconocimiento a su importante actividad en el mundo de la seda, quien le otorgó el título de Marqués de San Joaquín, por su ayuda a las mejoras de la iglesia de las Escuelas Pías de su barrio "dels velluters", donde tuvo su palacio en la calle del Bayn, así rotulada por la existencia de unos baños al final de la calle, que también tuvo otros nombres en razón de su nominación, como lo fueron de Embany y Enbany, siendo enterrado en la Iglesia del Pilar.

domingo, 20 de diciembre de 2015

HIJO DE MIGUEL MATEU


Archivo Rafael Solaz

1930 Ca. - Miguel Mateu y Pla,  conocido por "Mateu dels Ferros ", hijo del creador del mítico Hispano-Suiza, fue líder en la industria del hierro. Desde la ciudad condal, con sedes en Madrid, Valencia y Bilbao, abasteció desde sus fundiciones a los empresarios de la construcción que optaban por las mejores obras de acuerdo con el estilo modernista que se había impuesto avanzada la segunda mitad del siglo XIX, con predominio del cristal y el hierro, en sus diseños de vanguardia para las llamadas a ser emblemáticas edificaciones del nuevo siglo construidas en sus primeras décadas.

Pero su mercado no tenía límites y desde sus fabricas y fundiciones atendía todas las peticiones del sector, desde el sencillo clavo a la más sofisticada herramienta. La industria de la construcción no podía estar ajena a las constantes innovaciones que en el primer tercio del nuevo siglo surgían de Hijo de Miguel Mateu.

Con domicilio en la calle Guillen de Castro número 5 y telefono 13000 redondo, la empresa iniciada por "Mateu dels Ferros" contaba en Valencia con apartadero ferroviario propio situado cerca de su almacen de viguetas y hierro existente en unos terrenos proximos a la playa de vías de la Estación del Norte.

El ciclista que vemos en la foto ha dejado atrás, a su izquierda, la Facultad de Medicina y el Mercado de Abastos y pedalea frente a la Iglesia de San Agustín, al tiempo que nos permite contemplar la publicitaria fachada de Hijo de Miguel Mateu, empresa al servicio de la construcción: hierros, aceros, tubos, ... clavos de hierro, se lee.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

DEVOCIÓN E INDUSTRIA EN LA CIUDAD

PLAZA ESPAÑA 1955

Ca. 1956 - La ermita de San Vicente Mártir, los balcones tapizados
 y los fieles guardando su turno, nos indican
 que corresponde a un día de fiesta.

Y a más, “el porrat”, que cumple con la tradición, y deja en la foto su enseña popular, en una ciudad en la que su industria recalaba a escasos metros de su centro histórico.

Eran los años cincuenta y las escupidoras de humo aún formaban parte, en su actividad fabril, del hábitat del cap i casal”, y que por la imperante tecnología, se han visto sustituidas por nuevas fuentes de calor.

En la actualidad y las que se han resistido a la necesaria edificación por el crecimiento de la ciudad, muy pocas por cierto, permanecen altivas como testimonio del pasado.

Devoción e industria decoran el retrato de la que actualmente es conocida como plaza de España, que ya nada tiene que ver con la que fue hace medio siglo, en la confluencia de unas grandes vías en la que si el paso de un automóvil llamaba la atención, en la actualidad ha perdido toda notoriedad.

lunes, 30 de junio de 2014

DEL BENICALAP INDUSTRIAL, AL BENICALAP DORMITORIO

celsa
Ca. 1975


No nos equivoquemos, en este lugar hubo riqueza: industria, artesanía, agricultura, comercio exterior y exportaciones. Se consolidó Benicalap, alrededor de una industria dinámica, con servicios adecuados a la demografía. Políticas erróneas, desplazaron las empresas a polígonos industriales, con la consiguiente destrucción de comercios y artesanía paralela que se alimentaban de este entorno industrial, en vez de adaptar el entorno, creando arboleda, parques, etc. Puede decirse que de cada tres vecinos de la barriada uno de ellos trabajaba en tareas productivas encaminadas, sustancialmente, a la exportación.

Ejemplos del Benicalap industrial fueron CELSA; Eduardo Ferrer, empresa dedicada a la transformación de pieles industriales; Amutio, empresa de diseño y fabricación de máquina- herramientas, tornos fresadoras…; Industrias Abrasivas, especializada en la fabricación y distribución de muelas industriales; Muebles Almenar, donde se fabricaban mesas y sillería; La Ceramo, cocido artesanal de todo tipo de productos de cerámica; citando también el Centro Agrario de la Universidad agrícola, hoy convertido en el Parque de Benicalap.

Centro mi atención en Celsa- Eichhoff, empresa dedicada a la fabricación, en su inicio, de aparatos de medida y aparamenta de alta y media tensión. Más tarde sonerías, más lámparas de sobremesa, más relés industriales. Llegó a tener en la plantilla 1500 operarios.
ABC 26_6-!943
ABC – 26/6/1943
En la década de 1930-40, Antonio Giner en la calle Plátanos de Valencia instala un pequeño taller de material eléctrico. Comienza un largo periplo de innovación y creación de nuevos aparatos, como aisladores de alta tensión, interruptores, pararrayos, instrumentos de medida: amperímetros, voltímetros, vatímetros.

En la década de 1950, se creó la escuela de aprendices con profesores de la universidad. Se realizaban estudios de Oficialía Industrial homologada, de electricidad y de mecánica. De estas escuelas salieron operarios preparados para Telefónica, Hidroeléctrica, Aguas potables y otras tantas. También algunos de los aprendices montaron sus propios talleres.

En 1963 compra la empresa una sociedad Alemana, Eichhoff Werke, y se fusiona el nombre de ambas con el nombre de CELSA – EICHHOFF. Comienza la fabricación nueva de sonerías, iluminación y relés industriales y se abandona la creación de “aparamenta de alta tensión, siguiendo con “aparatos de medida”.

Fallecido el propietario alemán, su socio, también alemán, fallece y los herederos de ambas familias venden sus activos a un grupo de inversión, entre ellos bancos con capital riesgo. La empresa se divide para una mejor venta en Relés, que compra una empresa italiana y se instala en el polígono industrial de la Eliana – La Pobla.

celsa2Año 2000


Fotos y texto de Ramón Fernández de Guevara