Francisco Sanchis Muñoz en 1949.
Francisco Sanchis
Muñoz montó en 1901 un estudio fotográfico en la calle Alboraya, se trasladó
diez años después al número 21 de la calle Serranos y amplió el negocio con una
galería de retratos en la plaza Mariano Benlliure. Especializado en el retrato
de estudio y en la reproducción de obras de arte, sus céntricas ubicaciones y
sus buenas relaciones públicas le facilitaron que le llamaran de la Casa Real
para realizar numerosas fotografías a la familia del Rey Alfonso XIII, en La
Quinta, su lugar de recreo.
Antonio Manuel Pérez Sanchis en el Estudio.- 2020
Continuó la saga su nieto Antonio Manuel Pérez Sanchis, y cuando se jubiló siguió su hijo y
biznieto del fundador Antonio Ramón
Pérez-Sanchis Estal, que trata de dinamizar el comercio con la adaptación
al sistema digital, siguiendo asimismo con las fotos de estudio, y como lugar
para comprar copias de una amplia exposición de imágenes históricas con un
apartado especial de las que tomaron en las riadas del 14 de octubre de 1957 y
días siguientes.
Antonio Ramón Pérez-Sanchis Estal en el Estudio.- 2020
Si su fachada, con extenso reclamo de fotografías
históricas, llama la atención en el nº 27 de la calle Serranos, bajo al que se
trasladaron en el año dos mil, el interior de la tienda deja boquiabiertos a
los visitantes, al ver las paredes con enmarcadas fotos de personajes
importantes en diversos aspectos de la vida valenciana y del resto de España en
el siglo veinte y lo que llevamos del actual. Su cercanía a centros
gubernativos, eclesiásticos y culturales, en pleno centro de Ciutat Vella, ha
propiciado constantes relaciones para que posaran relevantes personalidades en
sus estudios a lo largo de 119 años, más de un siglo. Es el decano de los
establecimientos fotográficos de la ciudad y el único de los antiguos famosos.
Por ello, motivo suficiente para que lo tengan en cuenta para su continuidad
quienes rigen los destinos capitalinos.
Fachada calle Serranos nº 27
Anticipándose a los días importantes falleros los viandantes
de la otrora calle muy comercial, entrada de La Serranía, Aragón, Castellón y
Cataluña, y actualmente peatonal y más transitada por los numerosos turistas
que nos visitan, pueden ver en su escaparate fotos de estudio de las Falleras
Mayor e Infantil representantes del ámbito festivo de la Junta Central Fallera,
entidad que además de València también engloba a las comisiones de Burjassot,
Mislata, Quart de Poblet y Xirivella, municipios del área metropolitana.

En el año 2002 el prestigiado periodista Rafael Brines Lorente hizo la
aportación literaria para el libro “Un
fotógrafo valenciano en la corte del rey Alfonso”, que recoge una larga
serie de fotografías realizadas por Francisco
Sanchis Muñoz en los años veinte
en La Quinta, entonces residencia campestre de la familia real española.
Negativos en placas de vidrio que su nieto Antonio Manuel encontró en un oculto
rincón cuando hicieron el traslado en la calle Serranos. Las escondió su abuelo
en los años treinta para evitar su destrucción y perjuicios a su familia.
También fueron de Estudio Sanchís las fotografías para los
libros La Saga de los Benlliure y La Mare de Dèu. Un siglo de fotos.
Asimismo, relevantes periodistas le han dedicado amplios reportajes,
siendo el último Carles Recio Alfaro en el diario Levante el 6 de diciembre del
2014.
Pero la historia de la saga familiar captadora de imágenes
es más antigua, pasa del siglo y cuarto, ya que comenzó cuando Francisco
Sanchis Muñoz entró como aprendiz en el estudio del famoso fotógrafo Antonio
García Peris, suegro de Joaquín Sorolla y favorito de la burguesía en el siglo
XIX, y se independizó cuando juzgó tener suficientes conocimientos y medios
para hacerlo.
Una de sus hijas, Amparo
Sanchis, se desposó con Antonio
Pérez, profesor en el colegio de los Dominicos, y de sus hijos, Antonio Manuel, Francisco José y Amparo, el primero se sintió
prontamente atraído por lo que hacía el abuelo. Se casó con Rosa Estal, y su hijo Antonio Ramón Pérez-Sanchis Estal es
quien mantiene la llama comercial de este establecimiento histórico. A nivel profesional fue muy importante el premio que recibió
Francisco Sanchis en 1956 en Hamburgo cuando la conocida Alfa Color le nombro
Fotógrafo de Obras de Arte.
Y por su larga historia y relevancia los galardones a la
saga Sanchis de Archival, de la Cámara de Comercio de València, de Ciutat Vella
y de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel