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miércoles, 1 de abril de 2026

"ELS BULTS DE SAN ESTEVE". LOS BULTOS DE SAN ESTEBAN


El pequeño Vicente Ferrer bautizado en la Pila Bautismal de la parroquia de San Esteban de Valencia, hijo de un notario de la misma ciudad y ya habiendo obrado un milagro nasciturus nunca hubiera imaginado que la racha de milagros le llevaran a ser Santo y patrón del Reino de Valencia.

Damos comienzo a lo que se llama la fiesta de los Bultos de San Esteban.: La palabra Bulto, derivada del latín “vultus”, viene a significar lo mismo que busto o imagen, cara o faz. Ya nos está indicando que lo único sólido de las figuras que a continuación hablaremos es la cabeza, aunque también las manos, porque sencillamente el cuerpo se compone de un armazón de varillas de madera al que se viste.

Las figuras del Bulto representan a las personas que acompañaron al santo el día de su bautizo, de tamaño real con vestimentas de la época el 22 de enero de 1350. Han habido restauraciones a través de los siglos tanto de sus cabezas como de sus vestimentas. Lo que es real es que quien las ve siente la compañía de estos personajes el día del bautizo junto a ellos y a la Pila Bautismal.

 
                                                 Revista Mundo Gráfico 1918

Tuvo que llegar el año 1596 y D. José Benito de Medina con la propuesta de que la fiesta en honor al Patrón se hiciera con mayor solemnidad como indicativo a su devoción. Y así parece ser que en realidad aparecieron los Bultos, que hablando de manera irónica parece que estaban danzando de aquí para allá desde el siglo anterior, utilizándose en los altares callejeros, como figuras sueltas y perdiéndose a través de los años, hasta que un día del siglo XVI (1597) el Ilustre Colegio Notarial de Valencia dijo: Venid aquí que os voy a custodiar y cuidar . Y allí hasta ahora.

Las cabezas que se puede saber de la época más remota fueron 15 y las realizó en 1788 el escultor José Esteve ya en una restauración. Las anteriores no constan en ningún escrito que yo sepa. También en 1855 se les dió un toldo para emplazarlas en la plaza del Cementerio de San Esteban con ocasión del IV centenario de su canonización.

Si hablamos de las ropas más remotas, al principio las vestían los administradores, el síndico y el subsíndico. Lo que sí se sabe es que en el año 1876 ya las vestía alguna contrata.

Hay varias fotos de 1919 en las que el Colegio Notarial restauró todas las figuras en ocasión del V Centenario de la muerte, y cuando entra en España la Guerra Civil se custodian hasta que en 1940 vuelven a “figurar” ante la Pila Bautismal.



Y ahora hay que presentar a las figuras:


San Vicente Ferrer. Como el niño que va a recibir las aguas bautismales. Lleva el faldón de cristianar. Lo lleva en brazos la Comare para entregarlo a la madrina.

La Comare. Es la que asistió en el parto a la madre del Santo. También se encarga de llevar al niño a casa después del bautismo.

Mossèn en Perot de Pertusa. Es el cura que administró el bautismo en la iglesia de San Esteban. Lleva una concha para el agua bautismal. La razón de que el bautismo se celebrara en esta iglesia es porque la familia era feligresa de ella.

Monaguillo. Ofrecía la asistencia en el bautizo. Lleva una bandeja con los oleos.

Sacristán. Ayudante del cura. Porta un crucifijo en la mano.

Masip. El guía de la comunidad y el que hacía la colecta para la iglesia.

En Guillem Ferrer. Era el padre de San Vicente. El que lleva el bizcocho en las manos para obsequiar a los invitados.

La Virreina Na Germana de Foix. Asistió al bautizo.

Ferran d'Aragó. Esposo de la anterior y también asistente al bautizo.

Na Ramonet D'Encarroc i Vilarragut. Era la madrina del Santo.

Ramón de Oblites. Copadrino.

Guillem D'Espigol. Otro Copadrino.

Doménech Aragonés Jurat. El tercer Copadrino.

Verguers o Alabarders. Formaban la comitiva. Iban con sombrero de ala y peto.

Damas. También formaban la comitiva y llevaban el Libro de las Horas.

Pajes. Asistían a los Virreyes en la ceremonia. Llevaban pantalones bombachos, sonajero de plata, sombrero de plumas, babuchas, crucifijo y un cuerno de la suerte.

Hoy en día la fiesta en el día 22 de enero se celebra con el bautismo de un niño iniciándose con una cabalgata con los Bultos de San Esteban vivientes. El papel de la Virreina es desempeñado por la Fallera Mayor del año anterior.

Texto de Amparo Zalve Polo

sábado, 31 de enero de 2026

SANTO, CABALLO Y MENDIGO DE LA IGLESIA DE SAN MARTÍN

                          
Fotografía del Archivo Municipal de Valencia  

La gran figura ecuestre que posiblemente haya descendido más veces de su hornacina es la de San Martín y el mendigo, además de tener tras de sí una bonita historia, para algunos difícil de creer.

Iba el santo montado en su caballo cuando todavía era soldado y a la altura de la ciudad de Amiens, en Francia, pasó junto a un mendigo muerto de frio. No dudó en desenvainar su espada para cortar un trozo de su corta capa de lana y ofrecérsela al pobre para que se cubriera. A la noche siguiente se le apareció Cristo cubriéndose con ese trozo de la tela de su capa. De ahí viene la representación escultórica en la que el Señor representa al mendigo.

En algún sitio de los Países Bajos, en el año 1494, se gestó este soberbio grupo escultórico en bronce. Perfectamente embalado salió de algún puerto de por allí para llegar a Valencia. Aquí en en puerto estaría esperando el comprador y donante, pero no fue así porque falleció antes, por lo que la recibieron sus dos hermanos. El desgraciado donante no pudo ver como ornamentaba la fachada de la iglesia, en la que hasta entonces la habían ocupado las imágenes de San Antonio Abad y Santa Elena.

Así, la víspera de la Ascensión del Señor en 1495, se colocó en el lugar destinado.

A partir de entonces se fueron produciendo desde esa hornacina las bajadas y las subidas del grupo escultórico.

La primera vez fue en enero de 1599 en la boda de Felipe III con Margarita de Austria, había que limpiarla y adecentarla para la ocasión . En esta ocasión solo bajó el santo, el caballo y el mendigo se adecentaron en el sitio. A los ocho días volvió a unirse a ellos.

Un siglo después otro descenso por la conmemoración del quinto centenario de la conquista. Estuvieron sobre un altar en la misma placita, la llamada Comunión de San Martín Obispo.

Llegado el siglo XVIII se bajaron varias veces más. En 1706 en virtud de las fiestas para el juramento de fidelidad que dicho año se le dio al archiduque Carlos de Austria. En 1738 se derribó la fachada de la iglesia para hacer otra nueva y obvio que volvieran a descender. La última del siglo fue aprovechando la restauración de la fachada barroca, ocasión para volver a limpiarla en 1899.


                          1939. Durante la Guerra Civil. Archivo Municipal

Al comienzo de la Guerra Civil fue incautada y llevada al Ayuntamiento, a una sala del Museo Histórico Municipal, evitando que fuera fundida. Finalizada la contienda y antes del día 11 de noviembre, día de la festividad del santo, el clero deseaba que la figura estuviera ya en su hornacina, pero no pudo ser. Estaba en el Museo de Bellas Artes haciéndose de ella tres reproducciones en yeso, una para Madrid, otra para el museo de Valencia y la otra para el Ayuntamiento. Por eso el día acordado de la festividad del santo se malogró al no haber acabado de dárseles el color del bronce y hubo que esperar.

Para el día 25 de junio del siguiente año, 1940, ya quedaron en su lugar, celebrando una gran fiesta el día 30 en la que el alcalde descubrió las imágenes tras un solemne Te-Deum acabando con volteo de campanas y el himno valenciano.

Ya no bajaron más de ahí porque las siguientes limpiezas se hicieron in situ, siempre correspondiendo con acontecimientos señalados.

Texto de Amparo Zalve

lunes, 12 de mayo de 2025

DE ERMITA A IGLESIA. NTRA. SRA. DE LOS ÁNGELES


Todo comienzo quizás fuera responsabilidad del mar. El Pueblo Nuevo del Mar necesitado de un templo de oración para la mayoría de los que allí vivían, que eran pescadores, construyó una pequeña ermita en el siglo XVII. Sobre esa ermita y ya en el siglo XIX se edificó el nuevo templo, que como se aprecia en las fotografías tuvo varios cambios de imagen según el momento y época, pero se queda como un referente para el Cabañal y para el patrimonio valenciano de la zona marítima.

Desde el principio, desde que era ermita, es de advocación a Ntra. Sra. de los Ángeles.

La foto de portada es de la imagen inicial, aunque el faro se colocó algo más tarde, y estuvo en uso hasta el año 1917 para los pescadores y navegantes del Cabañal y fue desmontado en el año 1925. En ese momento la fachada de la iglesia solo tenía dos cuerpos. Se asomaba una pequeña campana arriba del segundo cuerpo. La puerta centrada y sin frontón sobre ella como se verá más tarde. El óculo redondo sobre la puerta carecía de hornacinas a ambos lados, rematándose la fachada con una pequeña cruz.


En esta segunda fotografía ya se aprecian cambios aunque ha sufrido deterioros durante la Guerra Civil. Ya tenía añadidos en la parte derecha, dos cuerpos más que formaba una torre edificada en 1921. El último cuerpo se remata con un templete y balaustrada, y bajo este el cuerpo contenía cuatro campanas. La zona más deteriorada de la fachada está en la parte de arriba con el destrozo de la zona alta y la inexistencia de la cruz, viéndose también afectada la parte del segundo cuerpo donde se colocó el faro.


Esta última fotografía ya es tras la restauración después de la guerra.


Se reconstruye el tercer cuerpo de la izquierda, se corona la fachada con una estructura de triple arcada ciega que se remata con un frontón triangular haciendo que crezca falsamente la iglesia en altura. Aparecen dos hornacinas, una a cada lado del óculo, con las imágenes de San Andrés y San Pedro. Sobre la puerta hay un frontón triangular partido con una sencilla cruz en medio, aunque en la fotografía esta no se ve por estar cubierta debido a ornamentos por alguna celebración.

En la actualidad, en la tercera elevación de la torre alta hay un reloj.

Texto de Amparo Zalve

martes, 23 de enero de 2024

IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL MAR

Años treinta  - Archivo Paco Mañez

En el Grao, en el lado norte de la avenida del Puerto y muy cerca de la dársena, está la emblemática iglesia de Santa María del Mar.

De Reconquista, posteriormente ampliada y sustituida por el actual templo entre los años 1686 y 1688, al que añadieron en los seis años siguientes el cuadrangular campanario. Planta de cruz latina, de 36,6 metros de longitud, con bóveda de medio cañón y cuatro capillas entre los contrafuertes de ambos lados. En el crucero cúpula de media naranja sobre un pequeño tambor con linterna que se alza hasta los 24,1 m. del pavimento actual. Templo barroco con esculturas de Cotanda y pinturas de Vicente López, cuyo interior fue remodelado a partir de 1802 al estilo neoclásico con frescos de Vicente Castelló.

El Negret.- 2023.- ·Esteban Gonzalo

Según la Guía de Arquitectura de Valencia “la relación de esta obra con las decoraciones coetáneas de San Nicolás, los Santos Juanes y la Basílica de la Virgen de los Desamparados es evidente”.

Templo con destacado protagonismo del Santísimo Cristo, los frescos de José Vergara en su capilla y el trasaltar.

Cúpula del Trasagrario.-2023.- Esteban Gonzalo

El Crucifico llegó por mar el 15 de agosto de 1411, subió por el río Turia y se decantó por la orilla de Villanueva del Grao, acontecimiento solemnemente celebrado todos los años.

Salvado tres veces, ya que se libró de su robo o destrucción en la guerra de la Independencia, y de su quema en la de 1936-1939.

Lateral del Trasagrario.-2023.- Esteban Gonzalo

El trasaltar o trasagrario, detrás del sagrario, es una capilla edificada en el año 1600 y lo único conservado del templo primitivo, que lo derribaron a partir del 2 de agosto de 1683 para sustituirlo por el actual. Lugar para guardar la Eucaristía, que durante muchos años fue dependencia de la sacristía, incluso almacén.

La Pasión de Cristo de José Vergara Ximeno.-2023.- Silvia Gonzalo

Oratorio pequeño, cuyas paredes y cúpula están totalmente pintados al fresco con arquitecturas fingidas y alegorías sobre la Eucaristía siguiendo los postulados del Concilio de Trento. Además, la rareza de retratar al Papa Calixto III, al arzobispo y al párroco.

Decorada por Juan Bautista Vayuco en 1702, además de su belleza y valía pictórica es lo único que se conserva en Valencia de ese pintor autóctono.

Al no darle la importancia que merecía al trasagrario y a las pinturas de Vergara, terminadas de restaurar en el 2002 de los daños ocasionados en la guerra 1936-1939, los tenían alejados de las visitas turísticas. Pero ahora son posibles para conocer lo mencionado, así como las restantes capillas, en una iglesia con tres Crucificos: El Negret, cariñosamente por el color de su piel, uno de mitad del siglo XVIII, y el, según dicen, realizado por el imaginero Alonso Cano en el siglo diecisiete y sacado para los actos en el puerto.

Conmemoración llegada del Santísimo Cristo.-2021.- Esteban Gonzalo

La llamada Catedral del Grau tiene fachadas: a la calle Cristo del Grao, a la avenida del Puerto y a la plaza Tribunal de las Aguas, con puertas de acceso en las dos últimas, siendo la principal la del número 1 en la citada plaza.

Torre dotada de cinco campanas cuya buena sonoridad se expande grandemente al encontrar actualmente mayores amplitudes que antaño para su difusión.

Iglesia donde los deterioros ocasionados por los bombardeos fueron reparados por Regiones Devastadas en los años cuarenta.

Iglesia de Santa María del Mar.-2023.- Esteban Gonzalo

En su fachada al número 279 de la avenida del Puerto hay una placa de mármol recordando que Jaime I fundó Vilanova Maris Valentiae el 27 de mayo de 1249, un panel de azulejos del año 2011 sobre el 600 aniversario de la llegada del Crucifijo, y una bella fuente de hierro cuya concha recibe el agua que actualmente mana cuando se acciona un pulsador. Un niño, sobre una concha y cabalgando sobre un gran pez, de cuya boca sale el agua que cae sobre la taza, otra gran concha. Pintada con el característico color verde de las fuentes urbanas para uso ciudadano.

Fuente.- 2021.- Esteban Gonzalo

“Aguas del Turia derrama esta fuente por los esfuerzos del municipio de Valencia, la cooperación de esta Villa y el legado de 80.000 reales de Don Dionisio Bello. 3 mayo 1859”, en lápida de mármol sobre la fuente.

Un gran regalo, agua potable como ya tenía Valencia en varias fuentes, para no depender, por lo menos como bebida, de los pozos, con frecuencia de dudosa salubridad.

Guía de Arquitectura de Valencia.CTAV 2007

Iglesia abierta en horas de culto. Para visitas turísticas llamar a la Sacristana Isabel al teléfono 665 114 470

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 7 de mayo de 2022

EL CAMPANARIO DE SANTA MÓNICA FRENTE A LAS TORRES DE SERRANOS


1900 Ca - Colección Díaz-Prósper

En junio de 1915 en reunión municipal presidida por el alcalde Maestre, se acordaba la exención de arbitrios para la construcción de una torre campanario en la Iglesia de Santa Mónica de "la otra parte del río".

Iglesia que enfrentada al puente de Serranos, una vez eliminadas sus dos espadañas frontales, iba a a dar rèplica, al menos en altura y cruzado el río, a las torres, la puerta de entrada más importante al "cap i casal".

Si las torres de Serranos dieron su esplendor a la Valencia amurallada tras su construcción a partir de 1398 y como puerta de entrada a la ciudad a quienes llegaban de la "serranía", de ahí su nombre, tras su recorrido por el "carrer de Morvedre" del denominado arrabal de la Alcudia, destacaba en éste la Iglesia de Santa Mónica, construida en el último tercio del XVII sobre un antiguo convento agustino de principio del siglo para su mayor realce, al tiempo que tomaba la consideración de Parroquia.

1956 - Archivo Rafael Solaz

Y así fue fue como en 1915 el arquitecto Francisco Javier Goerlich recibió el encargo de que para su mayor personalidad, la iglesia elevase sus plegarias a los cielos desde un nuevo campanario para la ciudad, que no hacía más que mantener la consideración que de Valencia tenían los viajeros de antiguo con su reconocimiento como de la "ciudad de las mil torres".

domingo, 20 de febrero de 2022

EL SANTÍSIMO CRISTO DEL SALVADOR Y LA ARCAICA TORRE

 

El Cristo del Salvador.- 2021.- Esteban Gonzalo

El Cristo Crucificado más antiguo de la diócesis de València y un peculiar campanario en la Real Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador, en pleno centro histórico de València, y con fachadas a tres calles: Trinitarios, Salvador, y Sacristía del Salvador, que conserva el antiguo pavimento de grandes adoquines de rodeno. Al lado de la Facultad de Teología y muy cerca de la Basílica de la Virgen de los Desamparados y de la Catedral.

Es una de las iglesias más antiguas de la ciudad, de Reconquista, construida en 1238 sustituyendo a una mezquita junto a la que fue Vía Augusta. La dedicaron a San Jorge, luego a la Transfiguración del Señor y finalmente al Cristo Crucificado llegado, según leyenda, en el año 1250 remontando el río Turia. Fue sustituida por nueva construcción en el siglo XIV, reestructurada entre los años 1538 y 1549, decorada en estilo barroco entre 1663 y 1666, y transformada a estilo neoclásico entre 1826 y 1829 por el arquitecto Manuel Fornés y Gurrea. Posiblemente caso único en cantidad de transformaciones en la Comunidad Valenciana.

Desde la calle del Salvador.- 2022.- Esteban Gonzalo

Contrasta, como en muchos templos valencianos, la decoración interior con el sobrio exterior, donde la fachada de la calle del Salvador es de sillares con la puerta lateral de la iglesia, de estilo barroco, y una pequeña de servicio; y la de la calle Trinitarios, salvo el marco, el zócalo y alguna parte con sillares, el resto de la pared es de ladrillo al que le quitaron el revestimiento para buscar restos anteriores, pero ha quedado como si la hubieran construido con tapial a estilo árabe y quedado los huecos de los tablones del encofrado. Dulcifica la vista el grupo escultórico de La Piedad en una hornacina sobre el arquitrabe de la puerta de estilo clásico. 

Interior del templo.- 2021.- Esteban Gonzalo

Consta la iglesia de una nave rectangular, con medias columnas adosadas a los contrafuertes y bóveda de cañón con cinco lunetos sobre la Pasión de Cristo, pintados por Vicente Castelló i Amat y recientemente restaurados. En los costados, entre los contrafuertes, hay capillas dedicadas a: San José, la Virgen de la Medalla Milagrosa, Santa Cecilia, San Luis Gonzaga, la Virgen de los Dolores y a la Virgen de los Buenos Libros, la patrona de la Asociación editora de libros católicos de València. En la Epístola llama la atención la que fue tribuna de los Condes de Cirat para asistir a los actos religiosos.

Altar Mayor.- Años cincuenta.- Luis Vidal.- todocoleccion.com

En el Presbiterio, entre dos columnas corintias, la gran imagen del Cristo Crucificado. También, un bajo relieve sobre la Transfiguración del Señor, dos figuras alegóricas representando a la Justicia y la Esperanza, imágenes de San Vicente Ferrer y Santo Tomás de Villanueva casi totalmente reconstruidas después de la guerra 1936-1939, dos ángeles sujetando los escudos de España, en señal de patronazgo real sobre la iglesia, y de la Ciudad, y frescos representando a Dios Padre entre nubes realizados por Francisco Llácer Valdermont.

En el pretil del viejo Turia.- 11-01-2022.- Esteban Gonzalo

En el siglo XVIII añadieron la capilla de la Comunión, cuyos frescos de Vicente López fueron en el 2007 restaurados los que se salvaron en la guerra 1936/1939, y reconstruidos los restantes, con patrocinio de la Consellería de Cultura de la Generalidad Valenciana. Representan: la Asunción de la Virgen a los Cielos, un ángel señalando la Eucaristía, y entre ambos pinturas San Gregorio Magno, San Jerónimo, San Agustín y San Ambrosio, doctores de la Iglesia.

Puerta calle Trinitarios y hornacina con La Piedad.-2021.- Esteban Gonzalo

La torre, clasificada como románica, de transición o primitiva gótica, según fuentes de información, es lo único que ha pervivido de la primitiva iglesia. Es robusta, de sillería, con altas ventanas en los cuatro lados de sus dos plantas superiores, y campanas con buena sonoridad.

Entre los años 2000 y 2005 el arquitecto Juan Gomis Gómez-Ygual dirigió la restauración del campanario y las cubiertas.

  

           Interior del templo.- mayo 2010.- Wikipedia.-

En cuanto al Cristo, es de aspecto patético, con cabellos humanos en cabeza y barba, cuya procedencia nos la describe la Guía de Valencia del año 1925: Es uno de esos imponentes Cristos de la Edad Media, probablemente del siglo XIII, que une ascetismo y tosco realismo; sus melenas y barbas son de cabello natural; sus pies están clavados al madero de un modo desusado. Cuenta la leyenda que un cristiano residente en Beyrut poseía un crucifijo procedente de Jerusalén. Pero dicho cristiano se mudó de casa, dejando olvidado el Crucifijo en su antiguo domicilio. Y unos judíos que allí lo advirtieron llevaron la crucificada imagen a la sinagoga para simular los tormentos de la pasión. Y al clavar la lanza en el costado de la imagen, brotó sangre. Los judíos se convirtieron y el Cristo fue venerado en un templo. Pero cuando los turcos entraron en la ciudad, lo arrojaron al mar. Desde allá vino a nuestras playas, remontando el Turia, en 1250. Y cuenta la leyenda –no justificada por los historiadores- que dicha imagen es el Salvador venerado en la iglesia de este nombre”.

Monumento y pedestal.-2022.- Esteban Gonzalo

Del Salvador y salvado tres veces: la primera cuando los turcos en lugar de destruirlo lo tiraron al mar y según la leyenda llegó hasta aquí, la segunda cuando en 1823, en época beligerante entre absolutistas y liberales, cayó una bomba de artillería en la iglesia, y la tercera cuando en 1936 un maestro que pasaba por allí cogió de la hoguera la imagen y supongo que la guardó en algún lugar para que no le perjudicara. Quedó con la espalda un poco chamuscada y los brazos desmembrados. Terminada la contienda la encontraron en un rincón del Museo de Bellas Artes, entonces en el ex Convento del Carmen, y lo clavaron a una cruz nueva, pero no hay constancia de si tuvieron que restituir las melenas y la barba. Y como el tiempo no pasa en balde, en el año 2007 fue restaurado por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales para, además, devolverle su aspecto original quitándole capas de barnices a la imagen de madera de pino.

Lápida en el monumento.-2022.- Esteban Gonzalo

El Cristo de la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador de la Semana Santa Marinera fue una copia autorizada esculpida en 1942 por el imaginero José Estellés.

Cerca de la iglesia, en el pretil del margen derecho del viejo Turia y a un centenar de metros aguas arriba del puente de la Trinidad, donde dicen que llegó el gran Crucifijo, de 300 kilogramos de peso y casi 3 metros de altura, colocaron en el año 1588 un grupo escultórico en piedra, realizado por Leonardo Julio Capuz, donde el arzobispo Santo Tomás de Villanueva sujetaba al Cristo del Salvador. En 1809, en plena guerra de la Independencia fue desmontado, quedando el pedestal a la espera de la reposición, que llegó casi 200 años después, cuando al no encontrar la escultura desmontada pusieron en el año 2001 una copia realizada por José Castelló. Una lápida, con texto en latín y difícilmente legible, incluye el texto de la antigua sobre la leyenda de la imagen y el añadido de la inauguración de la nueva.

Parte central del Altar Mayor.- 2022.- Esteban Gonzalo

Una malla a lo largo de la bóveda de la nave de la iglesia protege a fieles y visitantes de la caída de partículas mientras los arquitectos estudian como frenar la expansión de algunas grietas para realizar las reparaciones adecuadas.

Iglesia adscrita al Seminario Santo Tomás de Villanueva de València. Su cometido como parroquia fue trasladado en 1901 a la iglesia de Santa Mónica, en la entrada a la calle Sagunto.

Sobre arquitrabe puerta de la calle del Salvador.-2022.- Esteban Gonzalo

Visitable: lunes a sábado de 18:30 a 21:45 horas, y los domingos de 11:30 a 13:45 h.y de 18:30 a 22 h.

Bibliografía.

Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador.  jdiezarnal.com

770 años del Cristo del Salvador. paraula.com

Guía de Arquitectura de València. CTAV 2010

Guía de Valencia. Artística, Monumental y Práctica. 1925 

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 25 de julio de 2020

LA PARROQUIAL DE SAN MARTIN


La Iglesia de San Martín, la del caballito construido a base de láminas de bronce, fue mezquita musulmana muy próxima a la puerta de la Boatella de la muralla árabe hasta la Reconquista. Con el reinado de Martín el Humano, en 1400, el templo cristiano se convirtió en parroquia, al tiempo que se construía de nueva planta, con posteriores restauraciones.

La que nos acerca a su configuración actual, con nuevo diseño de sus dos puertas laterales, construidas por el escultor Ignacio Vergara y el cantero Tomás Miner ofrecieron su nuevo aspecto en 1751.

Sus plantas son diferentes, pues la recayente a la plaza de la Comunión de San Martín forma un angulo recto, no así la de la calle de Abadía de San Martín que sigue su trazado rectilíneo, tal y como se observa en esta imagen de los años cincuenta.

La puerta de la Abadía con frontón curvo y cornisa partida, está flanqueada por dos cuerpos salientes cubiertos con medias cúpulas de teja azul. En el centro, arriba, un relieve representando a San Antonio orando, es rematado con un jarrón piramidal. En su portal destacan dos pilastras sostenidas por ménsulas. 

Las dos puertas son de gran belleza, pero la de la Abadía tiene un sabor especial con sus ventanas ovaladas en un conjunto arquitectónico sencillo pero muy singular.

Parroquia entroncada en su origen con los antonianos de la calle Sagunto.

martes, 17 de diciembre de 2019

LA DESLUMBRANTE SAN NICOLÁS


Un estrecho pasadizo a mitad de la calle Caballeros de Valencia es la entrada habitual a la iglesia de San Nicolás, una de las más antiguas de la ciudad, de las doce de reconquista erigidas a partir del año 1242. 


Es impactante mirar al suelo a la entrada e ir subiendo poco a poco la visión hasta la bóveda para quedar extasiado ante la maravilla pictórica que en el siglo XVII realizó el pintor valenciano Dionisio Vidal, ayudado con diseños y consejos de Ángel Palomino, quien estaba pintando las bóvedas de la Basílica de la Virgen de los Desamparados y la de los Santos Juanes, estando éstos en fase de restauración o reconstrucción, según tramos, del que fue el mayor fresco del mundo, pero víctima de la guerra española 1936-1939. Afortunadamente San Nicolás tuvo más suerte, ya que los altares fueron destruidos, la iglesia transformada en garaje, pero las pinturas no sufrieron deterioros de importancia y ahora tras su limpieza podemos deleitarnos con su contemplación.

Así lucen los frescos.- visitvalencia.com

Impacto visual de 1.904 metros cuadrados de bóveda, nervaduras y columnas totalmente cubiertas de pinturas. De la austeridad gótica cisterciense al abigarramiento decorativo barroco. Rara, pero magnífica simbiosis. Y además fiel a la Contrarreforma, para impregnar a los fieles de Historia Sagrada con imágenes en una época donde era muy bajo el porcentaje de quienes sabían leer y escribir.

En el lado sur, el de la Epístola, consecutivamente, las predicaciones, milagros y muerte de San Nicolás de Bari (Patana 270 – Mira 343), y en el norte, el del Evangelio, las de San Pedro Mártir (Verona 1205 – Barlassina 1252) , confluyendo ambos en el cielo, en la bóveda del altar mayor, rodeados por los doctores de la iglesia.

En el retablo del Altar Mayor las imágenes de los mencionados santos, cotitulares de la parroquia, aunque popularmente San Nicolás, la Glorificación de la Virgen y el Niño de Jacinto de Espinosa, y a los lados los retablos de La Trinidad y San Miguel con obras, principalmente, de Juan de Juanes.   

Fresco cúpula del altar mayor.- Archivo San Nicolás.

Iglesia de una nave con techumbre de madera sustituida en el siglo XV por bóveda gótica, y con decoración barroca añadida dos siglos después por Juan Bautista Pérez Castiel, sin tapar las nervaduras góticas, que Dionisio Vidal cubrió con frescos sobre la vida, virtudes y obras de los patronos cotitulares. Sus contrafuertes albergan 10 huecos, cuatro en cada lado con altares, y dos para la entrada de fieles y visitantes por las puertas norte, en la mencionada calle Caballeros, y sur, en la plaza San Nicolás, ésta neogótica junto con el paramento alzado en el siglo XIX.  Sin embargo, está fuera de uso la puerta gótica primitiva, con rosetón en la parte superior y junto al campanario, en cuya base hay un retablo de azulejos recordando que allí hubo un cementerio antes de la ampliación oeste de la nave en el siglo XV.

Última Cena de Juan de Juanes.- Archivo San Nicolás.

En la quinta capilla de la derecha está el sepulcro del Beato Gaspar Bono (1530-1606), bautizado en esa parroquia y a quien dedican fiestas muy peculiares en la cercana calle Cañete, en el Barrio del Carmen, en pleno centro histórico del cap i casal.

Santa Claus es San Nicolás de Bari, como también lo es Papá Noel, cuya indumentaria actual es de 1931 promovida por una conocida empresa internacional de refrescos, y ambos “dejan regalos” a los niños de muchos países. Según una de las leyendas, en su juventud San Nicolás favoreció, mediante dádivas anónimas, a un padre en la miseria para que sus tres hijas no tuvieran que prostituirse.

La limpieza de los frescos, incluso utilizando biotecnología, realizada bajo la dirección de la catedrática e investigadora Pilar Roig Picaso, y adecuaciones arquitectónicas dirigidas por el arquitecto Carlos Campos, tuvieron un coste de 4,7 millones de euros que asumió como mecenazgo la Fundación Privada Hortensia Herrero. Trabajos en los que colaboró Gianluigi Colalucci, restaurador de los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.

Por sus oscuras pinturas, tras tres siglos de suciedad y humos ciriales, la iglesia de San Nicolás sólo era importante a nivel de creyentes, pero después de su limpieza y adecuación ha sido integrada en la ruta de las maravillas pictóricas de València, llegando al medio millón de visitantes este año en el acumulado desde el 2016.

Hay imágenes barrocas en las capillas laterales realizadas por famosos imagineros y en la recoleta Sala Capitular, obras de arte, principalmente pictóricas, con destacado protagonismo de la Última Cena del pintor valenciano Juan de Juanes.

Adosada parcialmente a la fachada principal terminaron en 1760 la Capilla de la Comunión cuya decoración barroca fue restaurada en el año 2013.

(Estudio Sanchis 1901) año 2016

Visitas diarias, guiadas o por libre, mediante pago, excepto a las horas de culto en las que se puede entrar gratis pero sin poder filmar ni fotografiar, como también los lunes, día de peregrinación, sin hablar tanto a la ida como en el retorno a sus domicilios para quienes quieren pedir a San Judas Tadeo, el patrón de los imposibles, sobre salud y trabajo.

Una iglesia peculiar (Las Provincias 23-12-2018), ya que cuando Alfonso de Borja fue nombrado pontífice como Calixto III no renunció a ser rector y creó un capítulo de beneficiarios a los que instauró la figura del vice-rector, hombre de confianza para gestionar el enclave.

San Nicolás, Monumento Histórico Artístico Nacional desde 1981, tuvo que esperar hasta el 2011 para cinco años de limpieza y reparaciones.

Texto y foto actual de Esteban Gonzalo Rogel                              

viernes, 25 de enero de 2019

LA FACHADA DE LA PARROQUIA DE LA SANTA CRUZ

Archivo Municipal

Al ser derribada la próxima parroquia de la Santa Cruz, la iglesia anexa al Convento del Carmen se convirtió entonces en parroquial y también con aquel nombre, para su permanencia, con una fachada cuya construcción, de tiempos atrás, se había dado por terminada en 1679, perteneciente a la orden carmelita.

Fachada que fue proyectada por fray Gaspar de San Martín, en su retablo inferior, quien falleció en 1664, por lo que no sería hasta principio del siguiente siglo cuando se completó su construcción.

Llama la atención por sus tres cuerpos superpuestos con columnas de diferentes estilos: las del superior de estilo helicoidal, que se enroscan sobre sí mismas, llamadas salomónicas, así nominadas por la creencia de su existencia en el templo de Salomón.

Varias hornacinas cobijan imágenes de la Virgen del Carmen, San José, Santa Teresa y Santa Magdalena de Pazzis perfectamente labradas por Leonardo Julio Capuz, discípulo de Churriguera.

Con su final, se inició la construcción de una torre campanario anexa a la nueva fachada.

viernes, 4 de marzo de 2016

EL ROMÁNICO IRRUMPE EN VALENCIA



Fue en el año 1262 cuando comenzó a construirse la Catedral de Valencia una vez derribado el anterior templo asentado sobre la antigua Mezquita Mayor de la Valencia musulmana. Sobre el maestro picapedrero Arnau Vidal y por instrucción del Obispo Albalat, recayó la responsabilidad de su construcción y muy pocos años después ya tenía dispuesta su puerta románica, hoy conocida como de la Almoina, situada en el mismo punto que el de la entrada principal de la que había sido aljama mahometana. 

Pero no fue esta la primera muestra de su arte en nuestra ciudad con su arco de medio punto.  En la Iglesia de los Hospitalarios de San Juan, la más antigua de la ciudad, unos diez años antes que en la de la Seo ya se podían contemplar las nuevas lineas arquitectónicas que iban a borrar las huellas del estilo mahometano en beneficio del cisterciense que se había impuesto en monasterios y conventos. En la misma medida, el Rey Conquistador ordenó la ampliación del Convento de la Roqueta, donde el arco de medio punto igualmente dejaba su impronta.

En la foto de los años sesenta vemos el aspecto que mostraba su puerta románica cuando el futuro del complejo hospitalario navegaba en la incertidumbre. Los macetas que daban vida a su alfombra vegetal, contribuían al sustento de su dignidad.

sábado, 2 de enero de 2016

NUESTRA SEÑORA DE LA BUENA GUIA



1994 - Desde tiempos lejanos los pescadores tenían su iglesia situada en el barrio de su nombre, conocida como Iglesia de Nuestra Señora de la Bonavía adscrita a la Parroquia de San Andrés.

La iglesia en advocación a la Virgen también llamada Nuestra Sra. de la Buena Vía, que estaba situada en el interior del barrio, en la calle Común de Pescadores, así conocida en el nomenclátor de 1659, posteriormente de los Jurados, celebraba su fiesta especial el domingo de Quasimodo.

Quien no perdía ocasión para mencionarla era el periodista Luis Gil Sumbiela, quien en 1898, censurando uno de los proyectos para el puerto de Valencia, la alude entre otras citas; dice partiendo desde la Reconquista, que "...la Albufera llegaba a las mismas tapias de Ruzafa; que en el llamado barrio de Pescadores vivían los marineros, que celebraban sus fiestas en una iglesia llamada de Nuestra Señora de la Buena Guía, que hoy no existe..." lo que indica al resaltarla su importancia marinera.

Hace lo propio en 1910 ante el temor infundado de un terremoto que él limitaba a terrenos volcánicos y rocosos, lo que no era el caso de Valencía, pues está asentada, constataba, por un lecho de arena. Menciona en el pasado la ermita de la Buena Guía "donde los marineros oían misa cuando se embarcaban". Por lo visto, al ilustre periodista le resultaba entrañable.

Ya de antiguo existía en el Portal del Mar un retablo con la Virgen de la Bonavía, reparado en 1429 por el carpintero Jaime Roig y el pintor Pedro Travot, lo que ratifica la devoción marinera.

Ya superada la segunda mitad del siglo XX,  un antiguo chalet en la calle Eugenia Viñes del Cabanyal, fue acondicionado como iglesia, con entidad de Parroquia, en recuerdo de Nuestra Sra. de la Buena Guía, al que en su exterior se le añadió una espadaña, tal y como vemos en la foto de Paco Alcántara.

lunes, 27 de julio de 2015

LA IGLESIA ANTE EL CAMBIO DE SIGLO


En el último tercio del siglo XIX se llevaron a cabo la construcción de nuevos edificios religiosos una vez superados tiempos difíciles para los creyentes, toda vez que el laicismo iba incorporándose a la vida social valenciana.

Ello no fue óbice para que en  el citado periodo se abrieran nuevas iglesias, como fueron entre las más destacadas la correspondiente al Monasterio de La Zaidia en su reconstrucción, la de San Vicente de la Roqueta a donde se habían traslado las religiosas de Santa Tecla, la del Hospicio de Nuestra Sra. de la Misericordia, la fundación de las Salesas junto al Zaidia, la también reconstrucción de la Iglesia de la Compañía y las Adoratrices de Hernán Cortés. 

Igualmente entraron en funcionamiento edificios con carácter de asilos, como los de San Juan de Dios y de San  Eugenio, al tiempo que que los Padres Salesianos se establecen en el antiguo monasterio de San Antonio Abad.  Con el cambio del siglo, se bendicen las nuevas iglesias de  San Juan de la Ribera, de las Religiosas Reparadoras, Religiosas de San Cristobal, y en 1906 comienzan la obras en la calle Cirilo Amorós para el nuevo templo de San Vicente Ferrer. 

Un año antes había comenzado su construcción la Iglesia Parroquial de San Juan  del Hospital y San Vicente de la calle Isabel la Católica, una de cuyas fases observamos mediante la foto de 1906.

lunes, 13 de abril de 2015

LA BASÍLICA DE SAN VICENTE FERRER

1931 colegio san vicente_ calle cirilo amoros
Archivo de Rafael Solaz

1931 - La Iglesia de San Vicente Ferrer se construyó en el primer ensanche de la ciudad, cuando su proyecto ya estaba avanzado. Necesitados la antigua orden de los predicadores de un lugar para su alojamiento tras la desamortización del siglo XIX, no sería hasta avanzado el siglo XX cuando el nuevo centro dominico y en lenta obra, completara su construcción que sería inaugurado en 1924.

Lugar dominico y Basílica de San Vicente Ferrer se iba a convertir en el más suntuoso templo del Ensanche, con su entrada principal a la calle Cirilo Amorós (con anterioridad del Puerto) que comunicaba en línea recta la calle Ruzafa con la plaza América, y por ello columna vertebral  de una nueva zona de gran actividad comercial.

La imagen nos muestra una calle aún no muy transitada, fruto del proyecto de ensanche de 1884, con la basílica en recuerdo de nuestro santo, que junto a su casa natalicia y el antiguo Convento de Santo Domingo, hoy Cuartel General de la Fuerza de Maniobra, se convierten en lugares vicentinos para celebrar la festividad del día en recuerdo y homenaje al patrón del viejo Reino de Valencia.

jueves, 22 de enero de 2015

UN LUGAR VICENTINO, DE NUESTRO PATRÓN Y MÁRTIR

 1906 santa monica

1906 - La Iglesia de Santa Mónica tiene su origen en el antiguo convento de agustinos descalzos fundado en la calle Sagunto a principios del XVII, a la sazón con el beneplácito del arzobispo Juan de Ribera quien de inmediato ofreció su apoyo. Debido a su aumento vocacional, ya avanzada la mitad del siglo, se decidió la construcción de un nuevo templo que fue inaugurado en 1691. Tuvieron que pasar más de doscientos años para la construcción de su torre campanario en 1916, que supuso la eliminación de sus espadañas, alcanzando en aquel instante el aspecto que en la actualidad conocemos.

Lo que celebramos hoy, 22 de enero, es el día del patrón de nuestra ciudad. La Iglesia de Santa Mónica es uno más de los diferentes lugares vicentinos en recuerdo de San Vicente Mártir, tanto en cuanto y en su interior se halla actualmente la columna a la que fue anudado el diacono Vicente en su traslado a Valencia, donde iba a ser juzgado por la ayuda que prestó al obispo Valero de Zaragoza, ambos prisioneros de una Roma que todavía no era cristiana.

Llegados a Valencia fueron alojados en su primera noche en una posada junto al río, próxima a la zona a la que nos referimos, aseverando la leyenda que la citada pilastra es la que actualmente se conserva en la Iglesia de Santa Mónica. 

Templo que observamos con el aspecto que ofrecía en la postal de 1906.

domingo, 23 de noviembre de 2014

LA COLEGIATA DE SAN BARTOLOMÉ


Años 30 - De la antigua Colegiata de San Bartolomé sólo permanece su torre cegada y soldada a un edificio de viviendas construido sobre el solar de la parroquia que había sido derribada tras la virulencia sufrida durante la guerra civil.

Aún quedan otros vestigios, como sus tres portadas que cumplen con su misión, una en la iglesia de San Marcelino, otra en los Silos de Burjasot y una tercera ubicada como recuerdo en el “cementerio de puertas” de los Jardines del Real, aunque existen dudas al respecto, pues aunque atribuyen la portada que comunica los Viveros con el Pio V a la procedente del Convento de San Julián, también se concluye que se trasladó desde San Bartolomé.

Tuvo gran importancia, toda vez que en sus orígenes tras la Reconquista reemplazando a una mezquita se establecieron los hermanos del Santo Sepulcro, quienes construyeron una capilla en honor a la Orden, siendo muy venerada por fieles.

Reconstruida en el siglo XVII y con su nueva planta, se mantuvo hasta el momento de su traslado a la Avenida del Regne, donde igualmente permanece una capilla en homenaje a la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén.