Mostrando entradas con la etiqueta Palacio Mossén Sorell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palacio Mossén Sorell. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de abril de 2021

EL PALACIO DE LOS SORELL

 
Archivo Municipal

Bernat Sorell fue un gerundense afincado en Valencia cuando finalizaba el siglo XIV. Con el negocio de los tintes amasó una gran fortuna. Su hijo Tomás, en la década de 1460, construyó una gran residencia en el barrio del Carmen, mediante la compra de solares anexos al taller de tintes.

La familia Sorell había logrado un considerable ascenso social y el biznieto de Bernat, Baltasar Sorell, estaba considerado como uno de los diez personajes más importantes del Reino, muy vinculado a la corte de Fernando el Católico, siendo su esposa dama de la reina Isabel.

Fue Baltasar Sorell quien torno a 1485 quiso embellecer el palacio familiar con una importante remodelación que se vio paralizada en 1506, año del fallecimiento de "el molt sabut en l'art de la pedra" Pere Compte, de quien se cree fuera el impulsor del proyecto.

La influencia de la corte castellana en Baltasar podría ser la causa de las inscripciones en la paredes del Palacio, tales como la de su portada, “lo que tenemos falece y el bien obrar no perece”, o el friso de su gran sala interior con la leyenda “qué fabrica pueden mis manos fazer que no faga curso según lo pasado”, frase tomada de unos versos de Juan de Mena.

El que fuera Palacio de Mossén Sorell, desaparecido tras un voraz incendio en 1878 que en la actualidad nos lo recuerda un mercadito construido sobre su solar.

jueves, 3 de octubre de 2019

EL MERCADO DE MOSSÉN SORELL


Mercado Mossén Sorell con una corona en la cumbre de la cubierta en 1930. Autor anónimo.- pinterest

El recoleto mercado de Mossén Sorell ocupa el centro de la rectangular plaza de su nombre en el barrio del Carmen, al que afluyen las calles Corona, San Ramón, Santo Tomás y Sogueros, y con un alargado apéndice linda con la calle Alta. Nombres que suenan a ubicaciones de fallas pequeñas, como las antiguas, adaptadas a estrecheces viarias y económicas, pero con derroche de sátira que las hace muy atractivas e hilarantes para los visitantes.

Diseñado por el arquitecto Ángel Romaní e inaugurado en 1932, el mercado ocupa parte del solar que quedó tras el derribo del palacio que mandaron construir Tomás Sorell y Sagarriga y su mujer Eleonor de Cruilles, señores de Geldo, Sot de Ferrer y Albalat de Codinate, posteriormente Albalat dels Sorells, en la segunda mitad del siglo XV, y fue destruido por un incendio intencionado en 1878. Mossén Sorell, sacerdote y heredero del solar, lo cedió para que construyeran un mercado con su nombre.

Foto Esteban Gonzalo

Es de estructura metálica, con laterales acristalados que le aportan mucha luz natural y protegen de rigores climatológicos a vendedores y clientes. Desde la última reforma, culminada en el año 2008, su parte central está habilitada para actividades culturales y de ocio, opinando los vendedores que debería estar más aprovechada.

Fue remodelado, con menos palcos pero más amplios, para adaptarse a la menor población del barrio y que sus ofertas sean también atractivas para otros conciudadanos capitalinos y turistas. Un lugar donde además de poder comprar excelentes carnes, embutidos, quesos, conservas, pescados, crustáceos, encurtidos, salazones y aceites, con la Charcutería José Verdeguer, la Ostrería del Carmen y Vinostrum, como importantes alicientes añadidos, se puede disfrutar tomando unos vinos o cervezas acompañados de tapas, y saborear plácidamente un café o sus variantes. Para facilitarlo, además de las mañanas también abren los jueves y viernes por la tarde, siendo de tipo extraordinario el mercado de los sábados, con tenderetes de flores, plantas, frutas y verduras, en el exterior del edificio.

Foto Esteban Gonzalo

Un mercado de barrio, que sin perder su base de venta de productos frescos, tiene el añadido de los tipo gourmet y se ha convertido en punto de encuentro familiar las mañanas de los fines de semana.

Un mercado cuya cúspide coronada, según foto de autor anónimo de 1930, fue sustituida por el pináculo que ha perdurado.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel 

domingo, 27 de abril de 2014

EL PALACIO DE MOSSÉN SORELL

palacio mosen sorell 1878

1878 - El que fuera Palacio de Mossén Sorell, una de las joyas mas suntuosas de la ciudad desde el siglo XV, fue pasto de las llamas el 16 de Marzo de 1878. De propiedad privada, del Conde de Albalat, había estado durante sus últimos años necesitado de una restauración denunciada por Vicente Boix una década antes del incendio, requerida especialmente por el cronista en base a representar “un verdadero monumento arquitectónico de nuestros buenos tiempos. Lo aconsejamos en honra de las glorias artísticas de Valencia”.
interior palacio mosen sorell Interior del Palacio
Pese a su mal estado, el viejo palacio estaba ocupado por el Ateneo Casino Obrero donde se llevaban a cabo funciones de teatro en su gran salón.
palacio mosen sorell fachada principal

Portada principal del Palacio
La madrugada de aquel día en el que se iba a inaugurar una representación teatral, un muchacho vio salir humo por sus ventanas, dando aviso a los bomberos que en afanoso trabajo no pudieron evitar que fuera víctima del fuego.
mosen sorell incendio de palacio Incendio del Palacio – Archivo de F. Pérez Puche

Tras unos años de controversias municipales y con los propietarios, fue derribado el palacio y otras casas aledañas, dando ocasión a la apertura de la plaza de Mossén Sorell, convertida en mercado, tal y como aparece en el plano de la ciudad de 1887.
mosen sorell puerta en llorenteArchivo de F. Pérez Puche
De la vieja casona sólo han quedado tres de sus puertas: la principal encajada en la fachada de la Galleria Parmeggiani de la ciudad italiana de Reggio Emilia, la portada de una capilla de su interior en el Museo del Louvre de París, y la que daba paso al gran salón en la actualidad en el Museo de Cerámica de Manises.

0005 puerta mosen sorell en manises
Puerta en el Museo Cerámica de Manises – Archivo de F. Pérez Puche