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jueves, 10 de abril de 2025

¿CALLE GUILLÉN DE CASTRO Y PORQUÉ ?

 

Es una fotografía que nos remonta al año 1931 de la tan reconocida calle Guillén de Castro y en las que normalmente aparece la puerta de Quart a través de sus torres.

Calle por donde discurría el trazado de la muralla medieval siendo este tramo al que se llamaba Muro de Cuarte, el comprendido entre la Puerta de Cuarte y la plaza de la Encarnación.

El perímetro que formaban las calles de Colón, Játiva, Guillén de Castro, Conde de Trenor y plaza de Tetuán se convirtieron en una primera circunvalación de la ciudad de Valencia y una ronda exterior hacia la huerta.

En la fotografía de la época circulan dos tranvías y unos escasos vehículos. Es curioso observar la pequeña mediana arbolada situada delante del lateral de las torres que aunque distinta nos hace recordar el momento actual. En ella descansan coches y carros al amparo del sol, mientras apenas unos pocos viandantes caminaban por la calle. Los dos edificios de la derecha que se muestran, uno en esquina con la calle Pintor Domingo, permanecen en pie, aunque en este los miradores acristalados han desaparecido. Al fondo la calle Quart tapada por el follaje de los árboles que tan solo deja ver la zona alta de la iglesia de Santa Úrsula en la placita del mismo nombre.

¿Pero quién era este hombre a quién se le asignó la nombrada calle ?

Fue uno de los poetas más elegantes del siglo XVII, nacido en Valencia al final del siglo XVI en la que antaño fue la plaza de Penyarrotges en ese tiempo y después plaza de la Pelota al extinguirse el linaje de los Penyarrotja y jugarse allí el juego de la pelota. Actual plaza de Mariano Benlliure.

Gran amigo de Lope de Vega, fue el autor de cuarenta dramas, y uno de de ellos “Las Mocedades del Cid”, le dio tanto renombre en España y Francia que Pedro Corneille, poeta y dramaturgo francés padre de la tragedia clásica francesa, hizo con ellas su mejor tragedia, El Cid.

El gran premio que tuvo Guillén de Castro fue morir pobre en un hospital y enterrado de limosna.

¡Qué menos que ofrecerle una calle! Pues en 1874 la tuvo.

Texto de Amparo Zalve