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lunes, 4 de noviembre de 2024

UNA IDILICA IMAGEN

 

FUENTE: BIVALDI

El Castillo de Ripalda que desde el año 1891 otorgó a la zona una pincelada mágica, como de cuento de hadas”, para el Plá del Real significó su sello más dorado pleno de fascinación. Verlo y observar su esbelta figura alzada a nuestros ojos mientras cruzabas el puente, era como un recreo para tus ojos.

Resistió el paso del tiempo hasta que en el año 1967 la piqueta, siempre poderosa, lo venció al suelo. Pero, y en paralelo, lo que nos atrae igualmente por su singularidad es el “Ravachol” que a sus pies lo cruza. Un tranvía a vapor, bautizado con el nombre de un anarquista famoso por su atentados, muy acertadamente elegido por los accidentes que producía en sus ocho años de vida, que había entrado en servicio en 1892, y que desde la plaza de Tetuán llegaba hasta el Cabañal.

En la historia del tranvía recorriendo la calles de la ciudad, el “ravachol” lanzando vapor a su paso, tuvo una época de rico anecdotario, ocupando las páginas de la prensa por sus constantes accidentes, en contraste con los tranvías de fuerza, más lentos, que a través del Camino Viejo del Grao se desplazaban ambos hasta el marítimo.

La imagen se completa con el Jardín de Juan Bautista Romero, aunque fue el de Monforte quien popularizó su nombre y hasta nuestros días, construido en 1847.

Con la electrificación de los tranvías, el Ravachol pasó a mejor vida en 1900 y el Palacio de Ripalda seducia el Plá del Real hasta la década de los setenta.

miércoles, 9 de octubre de 2024

SOROLLA EN LA ARENA

                   
"Niños en la Playa" 1910. En la playa del Cabañal - BIVALDI

Llegaba a la playa cargado de lienzos y a la misma orilla del mar se construía un taller improvisado de toldos y sombrillas evitando el efecto de la luz directa sobre el óleo. Porque le gustaba “lo natural”

                  
"Niños en la playa"1916. Museo Sorolla

La pintura al aire libre y más en la playa no la tenía fácil, dependía del buen o mal tiempo, y de que las nubes de arena se pegaban al óleo. Pinceles, pocillos para limpiarlos, sombrilla, toldos, y sobre todo piedras para sujeción del caballete de campaña que anclaba a la arena y que el mismo lienzo podría tirarlo.


                   
Rodeado de lonas oscuras. 1902. Museo de Sorolla

“Hoy he tenido un día espléndido (algo fresquito) y es la mañana que más a gusto he pintado, es que la obra la voy comprendiendo más a medida que avanza, o que me hago ahora más cargo de las bellezas del natural, y pinto, mejor o peor, pero haciéndome gozar más la contemplación del bendito sol que amo más cada vez, aún comprendiendo la pobre miseria de los colores”. Así hacía llegar las cartas a su familia cuando la ocasión se daba, cuando sentía la necesidad de huir hacia el mar.

       
"El baño del caballo". Playa del cabañal. 1909. Museo de Sorolla

Una vez instalado, prácticamente en el agua, bajaba la mirada para observar los rizos del mar, la espuma de las olas, y las transparencias llenas de color del agua cuando se alzaba en el aire. Descubriendo así, en la misma orilla, un montón de fenómenos ópticos.

Le seguía la observación de todo el mar, respirando su color cambiante, para posteriormente dirigir la mirada hacia el horizonte y el cielo. Pero nada queda quieto para esperarle.

La luz del sol multiplicada por los reflejos en el mar y sus transparencias, la hacían resplandecer.

Texto de Amparo Zalve

martes, 6 de febrero de 2024

LUGAR DE FERRETERIAS

Años 30 - Enrique Desfilis - BIVALDI

Plaza del Cementerio de San Juan. Lugar de paso en mis primeros años de infancia, allá por los cuarenta, para asistir como párvulo a un colegio de monjas de la calle Exarchs, de las que tan solo recuerdo sus pellizcos.

Plaza pequeña ante “la O de los Santos Juanes” que habría paso al Pasaje de San Juan, lugar de venta de enseres domésticos, con preferencia los de ferretería. Quizá sea esta la razón por la que dos importantes comercios ferreteros, el del Globo de la Viuda de Moret y el del Pozal de Enrique Izquierdo, ocuparan sus esquinas. La proximidad del mercado justificó aún más sus establecimientos.

Lugar de carros, tal como vemos la cabeza de un caballo asomado desde la esquina, o el más sencillo del que estira un jovenzuelo de pantalón corto.

Trás él, el tránsito humano de entrada y salida del mercado, del que la presencia de la gorra nos indica su humilde condición. 


El centro de la foto lo ocupa una persona atenta al fotógrafo, mientras es observado por tres paseantes, uno de ellos con su chaqueta huertana.


Plaza del Cementerio de San Juan, punto y final de la nueva avenida del Oeste en aquellos años, que con su derribo ha dado ha dado lugar a la actual Plaza de Brujas, ciudad en la que Luis Vives fue muy bien acogido, tanto en cuando elogiado por su humanismo.


lunes, 29 de enero de 2024

GUARDERÍA Y ESCUELA SEVERINO CHACÓN


BIVALDI - FOTO FINEZAS

Tomas Trenor Palavicino, quien había tomado el compromiso al frente del Ateneo Mercantil de poner en marcha la Exposición Regional de 1909, tuvo la habilidad de conseguir la cesión de la futura tabacalera de la calle Amadeo de Saboya, en construcción muy avanzada en aquel año, como uno de los pabellones dispuestos para los expositores que agrupaban el evento.

En correspondencia, se comprometió a la construcción próxima de un Asilo de Lactancia en el que los niños de las cigarreras pudieran estar custodiados mientras éstas trabajaban, con su puesta en marcha cuando la Fábrica de Tabacos abandonara sus instalaciones frente la Glorieta.

Pero de lo que nos informa la fotografía de Finezas es del uso que tuvo el Asilo durante la Guerra Civil. Observamos el aspecto bastante deteriorado de su fachada, con seguridad como producto de la contienda, cuando ya se anunciaba en lo alto un cartel como “Guardería y Escuela Severino Chacón”.

La mano de obra se dispone a su restauración que iba a dar servicio a los hijos de los sindicados socialistas de la Fábrica de Tabacos en la que eran mayoritarios.

Y de esta guisa, el Asilo de Lactancia del arquitecto Ramón Lucini tomó el nombre en homenaje a Severino Chacón Bergueiro, un gallego que como dirigente sindical de la UGT se había instalado en Valencia durante el periodo que enfrentó a la sociedad española, para exilarse después a Francia.

domingo, 21 de enero de 2024

LA FOTO COLOREADA


BIVALDI

El convento de San Francisco fue demolido en 1891 y su origen se remontaba a los tiempos de la Reconquista por Jaime I. Con su derribo, su solar se convirtió en un bello jardín dando lugar a la plaza de San Francisco, nombre que se mantuvo hasta el cambio de siglo que tomó el de Emilio Castelar.

En la época de la imagen estaba de moda la foto coloreada que se nos ofrece con diversidad de detalles decimonónicos, que había hecho su aparición al comienzo del nuevo siglo.

Vemos la calle de la Sangre, con la Iglesia con su nombre y que en tiempos más antiguos había sido sede del Hospital de la Reina, que por la construcción del Hospital General en el siglo XVI, se instaló en éste nuevo emplazamiento.

El “tranvía de fuerza” había hecho su aparición en la ciudad en el año 1876 y lo vemos en el parque con su publicidad a cuestas. Carros y tartanas cruzan la plaza iluminada al anochecer por las farolas de gas.

La chiquillería con sus juegos, el hombre de bastón y sombrero y la mujer de faldas el suelo dan vida a la plaza junto a los observantes con gorra, todos al racimo de kioscos de prensa, que habían informado a los interesados de los avatares de la guerra de Cuba de finales del siglo XIX.

La fotografía coloreada, signada en 1903 como recuerdo por un visitante a nuestra ciudad, es alegre y cumple en su cometido de mostrar cómo era la Valencia de entonces y para nuestro deleite.

sábado, 13 de enero de 2024

LA TORTADA DE GOERLICH EN OBRAS


BIVALDI

Esta foto de Desfilis nos lleva a a los primeros años de la década de los treinta,  con el estado de obra de la reforma de Goerlich para la plaza Emilio Castelar y en el momento que la conocida como “tortada” iba cogiendo forma.

Su balaustrada circular nos indica que lo que sería Mercado de Flores en zona subterránea ya estaba cubierto y por los escalones laterales el alzado triangular estaba en fase de colocación de las correspondientes losas, tal y como se observa con los operarios en la tarea, mientras que las tres fuentes en sus vértices se colocarían en la fase final de la obra.

La caseta de Construcciones y Pavimentos SA de la calle Cirilo Amoros, 52 nos revela la empresa adjudicataria de la obra, que llegado el año 1933 y con la inauguración del mercado el día 28 de enero con asistencia de las autoridades la plaza Castelar iba a tomar un nuevo aspecto para el disfrute de los valencianos durante tres décadas.

La Bajada de San Francisco había desaparecido y aún se observa en la foto el antiguo Ateneo Mercantil que sería derribado a finales de 1934. A su lado vemos el amplio solar sobre el que se construirían nuevos edificios, siendo el anexo al nuevo Ateneo el que ocuparía el Cine Rialto.

También observamos los antañones vehículos de los años treinta en su aparcamiento frente al Ayuntamiento con escasos transeúntes caminando de una parte a otra de la plaza.

El edificio del porquero al fondo, centra el vértice de la plaza con sus salidas hacia San Vicente y María Cristina, ésta de nuevo trazado.

La foto nos traslada a una época que iba suponer un cambio notable en la vida comercial y sobre todo lúdica de la ciudad, mutando de los alrededores de la plaza de la Reina a la más moderna que nos regala la instantánea de Desfilis.

domingo, 17 de septiembre de 2023

INAUGURACIÓN CASA SOCORRO CALLE COLÓN

 

1927 - BIVALDI - FOTO DESFILIS

La foto que observamos, por su calidad y limpieza, es espectacular. Más si cabe por su situación en una de las calles más importantes de la ciudad y por su transformación en el tiempo. Se data en 1927 cuando la inaguración de la Casa Socorro de la calle Colón 39, y que tras el paso de un siglo se corresponde y se luce en la actualidad con modernos edificios en cuyos bajos cunden las mejores joyerías con una extensa gama de relojes que cubren las apetencias del consumidor más exigente dispuesto al mejor adorno para su muñeca.

Zona además que lo fue de cuarteles de intendencia y que en su continuación vemos la Casa Socorro construida según el proyecto del arquitecto Goerlich en lo que había sido el local de la Gota de Leche, con sus elegantes rejas, que se completaba con la vecina Casa de Lactancia dispuesta para las cigarreras de la próxima Fábrica de Tabacos que ya había dejado de serlo en 1914, y en la actualidad Palacio de Justicia.

Esta Casa Socorro se inauguró el 11 de noviembre de 1927 y con anterioridad había estado en la Glorieta y después en el Parterre.

Su puesta en servicio fue discreta, según lo anunció la prensa en época del alcalde Marqués de Sotelo. A las 10,15 horas de aquel día se atendió al primer accidentado, que fue un peón de las brigadas del Ayuntamiento cuya lesión consistió en una contusión en el dedo anular izquierdo con avulsión de la uña y pronóstico leve.

La plantilla de personal que atendía esta Casa Socorro estaba compuesta por un médico jefe, otro de guardia, uno más de relevo, más el correspondiente al servicio nocturno. Se disponía de practicantes, conserje, camillero y guardia municipal durante el día y otro por la noche.

El día anterior, a las 20 horas, el alcalde acompañado de una numerosa comisión de concejales visitó el centro asistencial, por lo que se puede estimar que su inauguración fue celebrada sin boato alguno. Al menos en su primer día.