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martes, 6 de febrero de 2024

LUGAR DE FERRETERIAS

Años 30 - Enrique Desfilis - BIVALDI

Plaza del Cementerio de San Juan. Lugar de paso en mis primeros años de infancia, allá por los cuarenta, para asistir como párvulo a un colegio de monjas de la calle Exarchs, de las que tan solo recuerdo sus pellizcos.

Plaza pequeña ante “la O de los Santos Juanes” que habría paso al Pasaje de San Juan, lugar de venta de enseres domésticos, con preferencia los de ferretería. Quizá sea esta la razón por la que dos importantes comercios ferreteros, el del Globo de la Viuda de Moret y el del Pozal de Enrique Izquierdo, ocuparan sus esquinas. La proximidad del mercado justificó aún más sus establecimientos.

Lugar de carros, tal como vemos la cabeza de un caballo asomado desde la esquina, o el más sencillo del que estira un jovenzuelo de pantalón corto.

Trás él, el tránsito humano de entrada y salida del mercado, del que la presencia de la gorra nos indica su humilde condición. 


El centro de la foto lo ocupa una persona atenta al fotógrafo, mientras es observado por tres paseantes, uno de ellos con su chaqueta huertana.


Plaza del Cementerio de San Juan, punto y final de la nueva avenida del Oeste en aquellos años, que con su derribo ha dado ha dado lugar a la actual Plaza de Brujas, ciudad en la que Luis Vives fue muy bien acogido, tanto en cuando elogiado por su humanismo.


sábado, 13 de enero de 2024

LA TORTADA DE GOERLICH EN OBRAS


BIVALDI

Esta foto de Desfilis nos lleva a a los primeros años de la década de los treinta,  con el estado de obra de la reforma de Goerlich para la plaza Emilio Castelar y en el momento que la conocida como “tortada” iba cogiendo forma.

Su balaustrada circular nos indica que lo que sería Mercado de Flores en zona subterránea ya estaba cubierto y por los escalones laterales el alzado triangular estaba en fase de colocación de las correspondientes losas, tal y como se observa con los operarios en la tarea, mientras que las tres fuentes en sus vértices se colocarían en la fase final de la obra.

La caseta de Construcciones y Pavimentos SA de la calle Cirilo Amoros, 52 nos revela la empresa adjudicataria de la obra, que llegado el año 1933 y con la inauguración del mercado el día 28 de enero con asistencia de las autoridades la plaza Castelar iba a tomar un nuevo aspecto para el disfrute de los valencianos durante tres décadas.

La Bajada de San Francisco había desaparecido y aún se observa en la foto el antiguo Ateneo Mercantil que sería derribado a finales de 1934. A su lado vemos el amplio solar sobre el que se construirían nuevos edificios, siendo el anexo al nuevo Ateneo el que ocuparía el Cine Rialto.

También observamos los antañones vehículos de los años treinta en su aparcamiento frente al Ayuntamiento con escasos transeúntes caminando de una parte a otra de la plaza.

El edificio del porquero al fondo, centra el vértice de la plaza con sus salidas hacia San Vicente y María Cristina, ésta de nuevo trazado.

La foto nos traslada a una época que iba suponer un cambio notable en la vida comercial y sobre todo lúdica de la ciudad, mutando de los alrededores de la plaza de la Reina a la más moderna que nos regala la instantánea de Desfilis.

domingo, 17 de septiembre de 2023

INAUGURACIÓN CASA SOCORRO CALLE COLÓN

 

1927 - BIVALDI - FOTO DESFILIS

La foto que observamos, por su calidad y limpieza, es espectacular. Más si cabe por su situación en una de las calles más importantes de la ciudad y por su transformación en el tiempo. Se data en 1927 cuando la inaguración de la Casa Socorro de la calle Colón 39, y que tras el paso de un siglo se corresponde y se luce en la actualidad con modernos edificios en cuyos bajos cunden las mejores joyerías con una extensa gama de relojes que cubren las apetencias del consumidor más exigente dispuesto al mejor adorno para su muñeca.

Zona además que lo fue de cuarteles de intendencia y que en su continuación vemos la Casa Socorro construida según el proyecto del arquitecto Goerlich en lo que había sido el local de la Gota de Leche, con sus elegantes rejas, que se completaba con la vecina Casa de Lactancia dispuesta para las cigarreras de la próxima Fábrica de Tabacos que ya había dejado de serlo en 1914, y en la actualidad Palacio de Justicia.

Esta Casa Socorro se inauguró el 11 de noviembre de 1927 y con anterioridad había estado en la Glorieta y después en el Parterre.

Su puesta en servicio fue discreta, según lo anunció la prensa en época del alcalde Marqués de Sotelo. A las 10,15 horas de aquel día se atendió al primer accidentado, que fue un peón de las brigadas del Ayuntamiento cuya lesión consistió en una contusión en el dedo anular izquierdo con avulsión de la uña y pronóstico leve.

La plantilla de personal que atendía esta Casa Socorro estaba compuesta por un médico jefe, otro de guardia, uno más de relevo, más el correspondiente al servicio nocturno. Se disponía de practicantes, conserje, camillero y guardia municipal durante el día y otro por la noche.

El día anterior, a las 20 horas, el alcalde acompañado de una numerosa comisión de concejales visitó el centro asistencial, por lo que se puede estimar que su inauguración fue celebrada sin boato alguno. Al menos en su primer día.

jueves, 16 de febrero de 2023

El ADIOS DEL MARQUES DE CAMPO A EMILIO CASTELAR


1932 - Foto de Enrique Desfilis

La plaza Castelar tenía su encanto. El Marqués de Campo contrarresta la palmera y en un día invernal los paseantes fijan su atención al monumento del personaje valenciano que como Alcalde de la ciudad durante cuatro años (1843/47) y siempre como su principal objetivo, el de contribuir a dotar a la ciudad de los más importantes adelantos de la época, como lo fueron el ferrocarril, el alumbrado a gas, el adoquinado y las obras de caridad, iniciativas del Marqués que están representadas mediante imágenes en los cuatro lados de la base monumental.

Los kioscos chino dan vida a la plaza cuando transcurrían los días de 1932, año que a su final se iniciaron las obras para el traslado del monumento a su nuevo emplazamiento de la plaza Cánovas de Castillo, que lo sería en los primeros meses del nuevo año.

Con la remodelación de la plaza Castelar iniciada cuando terminaba la década de los veinte, se nos acredita por la foto la rapidez con la que se efectuaron las obras con el resultado de un friso de nuevos edificios que abarca -ejecutado desde 1930 y en un par de años- desde el de “Casa Barrachina” (el primero a la izquierda) hasta el de los “Almacenes Rey Don Jaime” de la calle San Vicente, tal y como se observa en la foto de Enrique Desfilis, con su chaflán al fondo de la conocida popularmente como “Finca del Porquero”, quizá el trazado más exuberante de la nueva plaza, donde la “Bajada de San Francisco” nos iba a quedar anclada para el recuerdo.

Eran ya los últimos días del Marqués de Campo presidiendo la plaza, y quizá la expectación que despiertan para los paseantes allí congregados, era la de su despedida cuando finaliza el año de 1932.

martes, 17 de enero de 2023

EL INFANTE DON JAIME VISITA LA LONJA DE LA SEDA


Foto Desfilis - BIVALDI

La visita del infante D. Jaime durante un par de días a la Valencia de septiembre de 1929 nos sirve para contemplar una de las zonas más emblemáticas de la ciudad: La Lonja de la Seda enfrentada a la Iglesia de los Santos Juanes por donde discurria la red tranviaria, que en su linea número 7 comunicaba el barrio de Ruzafa con el Matadero por el módico precio de 0,15 pts. el recorrido.

El hijo de Alfonso XIII acompañado del general Primo de Rivera, según costumbre, y en uno más de sus muchos viajes por las ciudades españoles, tras embelesarse con su salón columnario y el resto de la dependencias del edificio gótico civil más importante de la ciudad, se dispone para continuar su recorrido visitando el Mercado Central donde le ofrecieron un racimo de uvas, para continuar después hacia la Alcaldia. 

No faltaron las visitas a la Basílica de la Virgen, al Palacio de la Generalidad, al Museo de Bellas Artes, a los Jardines del Real y al Saler. Asistieron a un partido de futbol en Mestalla, para continuar con "un paseo por la ciudad".

El público allí congregado le priva de la visión de les covetes de San Joan, pero no así del recorrido de una plaza que se pierde por la calle de la Bolsería, en una perspectiva muy acorde con su actual configuración, lo que nos procura uno de los pocos enclaves urbanos en el que parece que se haya detenido el tiempo, afortunadamente.

Contrasta sin embargo la indumentaria del público, donde gorras y sombreros se entremezclan con sus semblantes de espectación, mientras los guardas municipales y militares, estos con bicicletas, cuidan del apacible paseo de una comitiva poco numerosa.

Una de las muchas visitas reales al "cap i casal" con su llegada en ferrocarril por la Estación del Norte, para despedirse de la ciudad a bordo del "Infante Don Jaime" de la Compañía Transmediterránea, para navegar hacia Palma de Mallorca.

sábado, 10 de diciembre de 2022

LA CALLE PIE DE LA CRUZ

Años 30 - Foto de Enrique Desfilis - Bivaldi

En el plano de Tosca de 1704 figura como calle de la Bota Grosa, un gran trabajo del "Capellá de les ralletes" en el que se observa el convento Pie de la Cruz con su espadaña y en lo alto la Cruz, que de la misma forma se contempla en la foto de Desfililis de los años treinta del pasado siglo, tomada en la calle que tomó su nuevo nombre -el del propio Convento- años después.

Ello nos da fe de la pulcritud del trabajo cartográfico de Tosca, de su minuciosidad en los detalles, de su veracidad, como fiel testimonio de su legado, en un plano expuesto en el Museo Municipal del  ayuntamiento de nuestra ciudad, tras magnífica restauración. 

La foto es espectacular dandonos a conocer su aspecto de antiguo, una perspectiva que pasó al olvido tanto por el derribo del convento de monjas servitas fundado a finales del siglo XVI, como por la acción de la demoledora piqueta, debido a la configuración de una nueva reticula urbanistica de los años cuarenta en la zona, cuando la apertura de la avenida del Oeste, en especial en el inicio de la calle que nacía de la plaza del Molino de Robella.

También nos informa la foto de Desfilis del despacho de generos de punto Hijos de Miguel Gil, sito en el número 12 de la calle, uno de los varios establecimientos con la misma firma existentes en la ciudad, que centralizarían su acción comercial en un amplio local de la plaza Emilio Castelar, más tarde del Caudillo,  que sería popularmente conocido como Casa Gil, en el bajo de un edificio obra del arquitecto Rieta.

La rejas de sus ventanales y de sus balcones eran un clásico del barrio de Velluters, que en la actualidad aún se pueden observar en los pocos edificios que permanecen en sus estrechas calles.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

LA TORTADA DE GOERLICH

Foto de Enrique Desfilis

Nueva plaza para el cap i casal surgida por el derribo del Convento de San Francisco que le daría su nombre, al igual que a la popular calle que desde la plaza Cajeros y en bajada, la de San Francisco, como lo acreditaba su nomenclator, moría en la que que en 1899 pasaría a ser denominada como plaza Emilio Castelar, en la que desde 1852 figuraba la estación ferroviaria del Marqués de Campo, que abandonó el lugar con su traslado a la cercana calle de Játiva en 1917, una decisión que fue de utilidad para el ensanchamiento triangular de la plaza, en la actualidad la del Ayuntamiento.

Durante algo más de tres décadas la plaza fue sometida a diferentes ornamentaciones, básicamente con la implantación de unos kioscos, primero algo cochambrosos y que con los años fueron decorosamente mejorados, con buen gusto y diseño, con monumentos en su interior a José Campo y al pintor Ribera.


Construido el nuevo ayuntamiento con espectacular fachada a la plaza, abandonando el balcón de la Casa de Enseñanza de la calle la Sangre, se imponía un nuevo diseño y el recientemente nombrado arquitecto mayor municipal, Javier Goerlich, recibió la encomienda de llevar a cabo uno más de sus muchos proyectos. En este caso el de dotar a la plaza de un aspecto diferente, tendente a lo magnífico.

Nada más espectacular que una plaza en superficie alzada, a modo de un pastel, triangular, con espectaculares escalones laterales flanqueados por barandillas de mármol de grueso calibre, por los que se ascendía a un plano muy apropiado para apacibles paseos, con una balaustrada circular para contemplar el nuevo Mercado de Flores, subterráneo. En sus vértices, tres fuentes en surtidor representaban a las tres provincias del Reino de Valencia.

Primero la desacertada ubicación del mercado floral que restó ventas a las floristas, que lo abandonaron para su traslado en superficie, y segundo la avanzada motorización en la ciudad y su cada vez más extensa red tranviaria, necesitada como estaba de un mayor espacio para conectar con ligereza las calles San Vicente, Barcas, Sangre, Periodista Azzati, Lauria y Amalio Gimeno, obligaron a que el Ayuntamiento diera fin a la que aún se recuerda como tortada de Goerlich” de la plaza Castelar.

Las imagenes nos muestran el proyecto de Goerlich mediante un trabajo fotográfico de Enrique Desfilis.

domingo, 20 de noviembre de 2022

PLAZA DEL CEMENTERIO DE SAN JUAN

Años 30 - Enrique Desfilis - BIVALDI

Dentro de la "Reforma interior de la ciudad", en el grueso paquete de proyectos urbanisticos que comprendía para el "cap i casal", elaborado por las manos del avanzado arquitecto municipal Federico Aymami en el año 1908, uno de los más ambiciosos por su afán demoledor, era el de la construcción de una gran avenida, extendida de un extremo al otro de la ronda que circulaba la ciudad, siguiendo el trazado de la medieval muralla cristiana desaparecida en el siglo anterior.

Aymami, y sobre la mesa de su puesto de trabajo, cubierta por un mapa urbano de la ciudad, cogió una regla y trazó una recta desde la plaza de San Agustín con su punto y final en el puente de San José, de acuerdo con su imaginario como diseñador de la reticula urbanística de Valencia. 

Con su aprobación pocos años despúes, se daba luz verde a una futura y amplia avenida que en un principio se denominó del Oeste y que pronto tomaría el nombre del alcalde, Barón de Cárcer, con el inicio de la obras en el primer tercio de los años cuarenta.

Pero su propósito se quedó en un simple boceto. El mordisco al Barrio del Carmen tuvo sus opositores y la nueva avenida se vio frenada justo en la calle Belluga, que nacía en la entonces plazoleta del Cementerio de San Juan, desde la que se divisaba el frontal de "la O de los Santos Juanes", un óculo cegado sito sobre una de la puertas de uno de los laterales de la Iglesia de los Santos Juanes. 

Daba vida propia a la plaza el comercial Pasaje de San Juan, con salida trasera a la Calle de las Rejas.

Un pequeño pasadizo convertido en un lugar de venta de toda clase de articulos de ferretería, tanto de los de uso doméstico como de labranza, con sus ofertas para carpinteros, fontaneros y otros profesionales de oficios varios, al igual que para los "manitas" de turno en sus "arreglos" del hogar.

En la foto de la plaza vemos desde azadas a braseros de casa, desde sierras a pucheros, lebrillos y lamparas de aceite que llaman la atención de quienes la pasean, como invitación directa a que se adentren en el corto pasaje donde encontrar lo que fuera de su necesidad.

Plazuela del Cementerio de San Juan que daría paso a la actual plaza de Brujas, amplia y peatonal, donde la existente Ferretería el Globo entronca con su pasado. 

lunes, 4 de abril de 2016

LA INAUGURACIÓN DEL CINE CAPITOL


1931 - El Sábado de Gloria, 4 de abril, Valencia iba a contar con un nuevo cine de los llamados "de estreno", para el que se había construido un edificio diseñado por el arquitecto valenciano Joaquín Rieta Sister, al que había impregnado el estilo “art decó”, tan en boga en Paris en la década de los veinte, con su llegada a Valencia en construcciones de nueva planta durante los años treinta .

Pero justo una semana antes, el 28 de marzo, en un acto inaugural organizado por la Asociación de la Prensa, el público ocupó en su totalidad una sala que causó sensación por sus detalles de confort y buen gusto, con una suntuosidad ya presente en su vestíbulo, con espléndidas verjas y puertas de cristales que causaron muy buena impresión a los asistentes. Su moderna decoración, nos dice el cronista de Las Provincias, “recuerda la de las salas Gaumont y Pleyel de Paris”.

Para este primer acto se ofreció un programa con el plato fuerte del film de la Metro Goldwyn Mayer, “El Presidio”. Con anterioridad se exhibió un periódico hablado, Hearts Metrotone se publicitaba, un corto con las más jóvenes estrellas mundiales de la revista infantil en tecnicolor y una exhibición a cargo de Bon, el genial filósofo de la caricatura, quien derrochó humor y arte con una deliciosa "conferencia muda", muy aplaudida por el público entre el que se reunía lo más selecto de la sociedad valenciana.  

A la entrada a la sala perfumada por la casa Robillard, las señoras y señoritas fueron obsequiadas con un bouquet de flores y perfumes de su nueva Creación Mariola.

Vemos en la foto de Desfilis al público saliendo de la sala una vez inaugurado el Capitol,  tras su presentación en la vispera del Domingo de Ramos. 

jueves, 16 de octubre de 2014

LA HUERTA


1900_la huerta
Fuente – Biblioteca Valenciana

Ca. 1930 - La torre espigada del Palacio de Ripalda, como referencia inmediata,  nos sitúa en el punto de partida desde el que está tomada la foto.  Ayuda el Micalet -sito a la izquierda y más al fondo- que nos indica el centro de la ciudad, mientras que el Museo de Pio V, hospital en ese entonces  y su cúpula de alto templete, como más escondida, completan  la perspectiva frontal, enriquecida por el arbolado de los Viveros, como un friso sobre tan huertana alfombra.

El futuro Paseo al Mar, aún es un proyecto no abierto, en cuya influencia vemos la huerta en estado puro, y una senda que conduce a la próxima barraca, ante la que el claro de la tierra nos indica el posible camino al encuentro de Benimaclet en los años finales del siglo XIX o tras pasar el zaguán del XX, desde donde está tomada la foto.

La instantánea de Enrique Desfilis es el más cumplido documento que nos informa cómo era la ciudad de la otra parte del río en una zona habitual de huertos de flores, próxima a la Alameda y que se extendía por ricos campos al servicio de sus continuas cosechas.

Flores y otros cultivos aromatizan la ciudad y observando la foto, intuimos su perfume.

miércoles, 23 de octubre de 2013

LOS SERENOS


Años 30 - Foto de Enrique Desfilis

Ca. 1930 - Joaquín Manuel Fos (1730-1789) fue un importante industrial sedero, natural de Valencia, que siendo alcalde de barrio creó en 1777 el cuerpo de vigilantes nocturnos, los conocidos como “serenos”, actividad que fue en nuestra ciudad donde por primera vez se ejercía en España. 

La idea fue tan bien acogida que pronto otras ciudades españoles fueron incorporándola en beneficio de los vecinos.

Una de sus tareas en la noche era la de anunciar las horas junto el estado del tiempo y como en nuestra ciudad la bondad climatológica imperaba en todo el año, lo habitual era alzar la voz al grito de “las tres y sereno”, por lo que ésta fue la razón de su popular denominación. Igualmente se encargaban de la asistencia a los vecinos necesitados, así como evitar la acción de los infractores de la ley. 

Sus estrategias consistían en lanzarse avisos mediante los silbatos que portaban a la vista del presunto malhechor, al igual que un chuzo en su defensa. Estuvieron en servicio hasta la segunda mitad del siglo XX en una actividad que ya se había visto reducida en abrir los portales de los vecinos que mediante palmadas requerían de su atención. 

Actuaban por distritos y en cada uno de ellos tenían su lugar de concentración para iniciar su trabajo nocturno. Su retribución económica consistía en la voluntad de los vecinos. Vemos en la foto de los años treinta un grupo de serenos junto a la Casa de Socorro de la calle de Colón.