Mostrando entradas con la etiqueta Torres de Serranos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Torres de Serranos. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de diciembre de 2024

CAMBIOS EN EL PORTAL DE ROTEROS



Hablamos esta vez de los cambios más importantes en el Portal de Roteros, que es como se le llamaba antiguamente, lo que viene a ser las Torres de Serranos. Puerta que por otro lado sustituyó a una musulmana que estaba algo más atrás.

La historia de estos cambios se debe a un incendio, el incendio de la Casa de la Ciudad, la que en la época, el 15 de febrero de 1586 se quemó, provocando que los presos que en ese momento cumplían ahí, nobles y caballeros, fueron trasladados a las torres, por lo que el hecho provocó unas exigencias de reforma en el ochenta y nueve. Aquí estuvieron hasta el año 1888 que pasaron al antiguo Convento de San Agustín, convertido en correccional.

Son varios elementos los que nos hacen ver fotos diferentes del cuerpo central de la portada exterior de las torres. Por una parte las filigranas decorativas que rompen la estética militar a unos metros de la puerta, y por otra parte las almenas de la barbacana.


Estas filigranas en primer momento sufrieron sus fractura porque debido al traslado de los presos se adecuaron ventanas con rejas en donde no existían. La restauración profunda de este ornamento se hizo entre 1893 y 1901 con la eliminación de ventanas y rejas , a parte del deterioro con el paso del tiempo.

Al mismo tiempo se restableció el foso que estaba cegado desde 1871


La restauración de principios del siglo XX se ocupó del antepecho almenado en la barbacana, tanto como de los soportes totalmente deteriorados.

Texto de Amparo Zalve

domingo, 13 de octubre de 2024

LAS TORRES DE SERRANOS HAN CUMPLIDO 625 AÑOS

 

Desde el puente en 1908.- Cesión de uso de Estudio Sanchis 1901


Las Torres de Serranos, monumento emblemático de la ciudad de Valencia, cumplió el año pasado 625 años.

En diciembre de 1999 fueron rememorados sus seis siglos de antigüedad con diversos actos, que comenzaron con una muestra turística y gastronómica de las comarcas de los Serranos y del Rincón de Ademuz, de cuyos habitantes las torres eran la puerta de entrada al recinto murado de la capital del Reino, y una exposición de fotografías del archivo histórico del Estudio Sanchis 1901 sobre el citado monumento. El día 12 de ese mes pasó bajo el arco una amplia representación de los 27 pueblos que integran ambas comarcas, ataviados los participantes con sus trajes típicos, y acompañados por las respectivas bandas de música, para comenzar los actos con una ofrenda de productos y flores a la Virgen de los Desamparados, y seguir con degustaciones gastronómicas autóctonas e interpretación de bailes tradicionales. Fue noticia importante en Top Turismo en marzo de 1999.

Las Torres de noches.- 1998.- Esteban Gonzalo

Fiesta de cumpleaños para un baluarte de estilo gótico y aspecto solemne y majestuoso, que, combinando utilidad defensiva y arte, principalmente en el cuerpo central con un bello retablo de piedra, fue construido entre los años 1392 y 1398. Su arquitecto Pere Balaguer se inspiró en el portal real del monasterio de Poblet. Según Wikipedia en un largo reportaje, comenzaron las obras el 6 de abril de 1392 sobre el solar del anterior portal y concluyeron el 19 de marzo de 1398.

Puente y Torres de Serranos.- 2000.- Esteban Gonzalo

Dos torres octogonales unidas con un tramo intermedio, construidas con argamasa y revestidas de sillería, para aumentarles resistencia y majestuosidad, con piedras traídas de las canteras de Alginet, de Rocafort y de Bellaguarda en Benidorm, que supongo trajeron en barcos. Le añadieron una monumental escalera exterior para que pudiera cumplir como lugar de recepción de personajes, que ahora es la entrada para los turistas.

Presidio de nobles, caballeros y generosos de 1585 a 1887, en 1931 fue declarado monumento histórico-artístico como valiosa expresión del arte gótico militar.

Desde las Alameditas.- 2003.- Esteban Gonzalo

Entre los años 1893 y 1914 la Real Academia de San Carlos acometió su restauración, que fue dirigida por el escultor y académico José Aixa. En el año dos mil fue limpiada la piedra y en el 2021 mejorada la protección de las puertas de madera.

En 1927 fue suprimida la circulación de tranvías y otros vehículos por el arco de medio punto, dejándolo como paso peatonal, y entre los años 1936 y 1939 fueron especialmente acondicionadas las torres para proteger de posibles bombardeos obras de arte traídas del Museo del Prado.

Retablo de piedra en la fachada exterior.- 2024.- Esteban Gonzalo

Conserva el foso, que en 1871 taparon y posteriormente limpiaron, el puente de acceso sobre él, y conforma un formidable conjunto con el puente del mismo nombre y del que fue puerta de entrada al interior del recinto amurallado de la ciudad. Al-Quantara para los musulmanes y Superior para los cristianos, el puente de piedra fue remodelado por la Fábrica de Murs i Valls, siendo su estado actual el de 1518. Los cinco puentes históricos sufrían roturas importantes cuando los troncos que bajaban desde La Serranía taponaban el paso a las desmadradas aguas del río Turia.

Defensa hacia el exterior, pero con las tres plantas abovedadas abiertas hacia el interior, al que debían proteger y no atacar.

Desde la calle Serranos.- 2024.- Esteban Gonzalo

Desde 1954 es el gran escenario para la Crida, donde las Falleras Mayor e Infantil invitan a todo el mundo para que nos visiten para conocer y disfrutar con nuestra Gran Fiesta. Hasta 1989 lo hicieron desde la balconada de las torres hacia la plaza de los Fueros, y a partir del año siguiente en la fachada exterior, ante la que montan un escenario, ya que el lugar permite mayor afluencia de asistentes. María Miguela (Mimi) Carpi Canellas, Fallera Mayor de Valencia en 1954, fue la que inició la tradicional invitación a la Fallas.

La Crida tiene su antecedente en el pregonero recorriendo calles en 1931, que tras la guerra tuvo continuidad a partir de 1942, de diversas formas y con cambio de Pregón a Crida en 1951.

Escalera de acceso y donde se unía la muralla de mampostería.- 2024.- Esteban Gonzalo.

Con 231.632 visitantes el año pasado es el segundo en afluencia turística de los monumentos civiles del cap i casal, ya que sus 33 metros de altura y estar a 14 metros sobre el nivel del mar, según el Instituto Topográfico de Valencia, las convierten en un gran mirador de 360 grados sobre la llanura levemente inclinada hacia el oeste y con ligeros altibajos de altitud sobre la que se asienta la ciudad.

En la fotografía de 1908 el tranvía de sangre circula por la izquierda, sentido de la circulación que en Valencia fue cambiado a la derecha en 1924.

Y en la parte central exterior una ilegible placa de mármol blanco.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 11 de enero de 2023

PEQUEÑA PLAZA DE LOS FUEROS


Era una antigua placita que tenía por nomenclatura Plaza de los Serranos, bien porque por allí pasaban al interior de la ciudad los carros y diligencias de las gentes procedentes de la comarca de los Serranos, o bien porque en esa misma plaza vivió una familia ilustre. El caso es que la gran puerta de Serranos daba acceso a ella, de escasos metros porque las casas reducían su aforo.


Las calles que salían a ella estaban llenas de posadas y cuadras donde alojar a los caballos, en su obligado tránsito para la entrada o salida de la ciudad a través de las torres, y de allí partían hacia otros lugares de España.

Se dice que el primer rey que por ella pasó fue Martín el Humano en el año 1404.

Fue lugar en el que se ajusticiaba a los maleantes, incluso su cabeza se colgaba a la vista del que entraba en la ciudad como reseña de lo que podía ocurrir si algún infractor de la ley ajeno a la ciudad tuviera una tentativa.

La ampliación de la plaza se produjo en 1901 con el derribo de las casas. Fue modernizándose y fue el enclave de la estación de autobuses y del acto de invitación de las fiestas falleras, la Crida.


Texto de Amparo Zalve

miércoles, 23 de marzo de 2022

A TRAVÉS DE LA PUERTA DE SERRANOS

1890 - Archivo José Huguet

Era la manera de entrar a la ciudad. Llegaban con los carros repletos desde las huertas de alrededor o quizás de más lejos, dejando atrás los caminos polvorientos y sorteando las inclemencias meteorológicas que les traía desde la comarca de los Serranos, donde allí se unían dos caminos reales, como el de Zaragoza o Barcelona, teniendo que atravesar el vano de una puerta de dimensiones considerables.

Era la Edad Media, y como era común, cuando se atravesaba la muralla sabían que tenían que pagar un impuesto para mantener los feudos, algo que venía muy bien a la hora de recaudar ya que se habían convertido en las puertas que más viajeros pasaban. Un buen punto de cobro para las mercancías que entraban y salían de la ciudad.

Los “derechos de puertas“ que así se llamaban en los que se cobraba por penetrar por las puertas de las murallas, pagando una cantidad según la procedencia y los bienes que portaban pasaron a convertirse más tarde en Fielatos, palabra derivada del fiel o aguja de la balanza que se usaba para el pesaje, que surgieron en el siglo XIX y que estuvieron hasta los años sesenta del siglo pasado .

¿Hay algo que declarar? - “Dos huevos nada más”.

Evitar el cobro en el fielato hacía agudizar el ingenio, surgiendo los estraperlistas y los matuteros, que de ambos sexos eran, aunque las matuteras parece ser que eran más entregadas a la argucia.

Pronto obtuvieron denominaciones populares. Los matuteros eran los andarines, carreros, embaucadores, o caballistas. Ellas, las matuteras, eran las amas secas, corredoras, barbianas, o empetadas.

Los dobles fondos en las carretas. Fingir un embarazo para pasar género a través de cinturones con dobles pespuntes. Mezclar el sebo del jabón con resina. Al café, hasta completar el kilo, se le añadía sucedáneo. 

¡De la leche no hablemos! Pronto se le añadía al gran caldero de 20 litros, 10 de leche y 10 de agua, Terminando con una copla picaresca del momento: 

"Una señora muy gorda

por el fielato pasó,

con un sombrero muy grande

y el Guarda la sorprendió:

“ Oiga usted, buena señora,

haga el favor de venir,

que nuestro jefe la llama

y algo le querrá decir”.

Al registrarle el sombrero

tres jamones le encontró

treinta docenas de huevos,

y seis kilos de salchichón."

Texto de Amparo Zalve Polo

martes, 9 de febrero de 2021

¡SALVAMOS EL PATRIMONIO ARTÍSTICO NACIONAL!

Protección en Torres de Serranos

Una larga noche le faltaba por pasar al convoy que a hurtadillas debía salir de Madrid en aquellas circunstancias en plena Guerra Civil española con destino Valencia, a expensas de que cualquier bombardeo, contienda o simplemente inclemencias del tiempo pudieran dañar las obras del Tesoro Artístico. Exigía mucha dificultad para los algo más de trescientos kilómetros que separaban ambas ciudades en un país en guerra.

La fría noche de noviembre del 36, soldados del 5º Regimiento y de la Motorizada rodeaban los camiones esperando la orden de marchar con los Goya, Murillo, Tiziano, Rembrandt, Velázquez, Rubens, entre los mas apreciados en la puerta del Museo del Prado.  Especialistas en embalaje de obras de arte se habían afanado hasta el último momento en el acondicionamiento con el fin de que se aminoraran los efectos de posibles contratiempos que pudieran ocurrir en el camino.

Revisión de tapices para su traslado

Se dió la orden de partida, y 71 camiones de techo abierto, protegidos por una lona, con un total de 2.000 cajas, 353 pinturas, 168 dibujos, el Tesoro del Delfín, una gran cantidad de tapices y parte de la colección particular del duque de Alba, así como de otras colecciones privadas y obras de El Escorial junto a las de algunas iglesias tenían que llegar en varias salidas hacia Valencia. Huída de los tres bombardeos que pocos días atrás habían asolado el cielo de Madrid y uno de ellos sobre el tejado del Museo del Prado, y que ya advertían del peligro que corrían las obras que albergaba la pinacoteca.

El tesoro no viajaba solo, iba acompañado por una comitiva formada por un grupo de funcionarios y técnicos del Museo, capitaneada por el pintor Timoteo Pérez. A un máximo de 30 kilómetros por hora, con extintores, alejados de surtidores de gasolina, con vehículos cisterna de apoyo, la logística tenía que complementarse con la distancia entre los vehículos. La primera piedra que encontraron en el camino fue al pasar el puente de Arganda, que hizo falta bajar los cuadros para pasarlos a hombros al otro extremo porque el andamiaje era demasiado alto. No hubieron muchos percances más allá de este.

Mampara de protección

La llegada a Valencia aquella mañana fue recibida por las Torres de Serranos. Estaba muy bien acondicionada, para ello se había esmerado el arquitecto José Lino Vaamonde con ayuda del también arquitecto Pedro Muguruza para lo que en un principio las condiciones eran de carácter temporal y sin obras, pero que en junio, debido a la situación bélica, se permite a la Dirección de Bellas Artes unas obras para preservarlas mejor.

El lugar, sin duda, fue el mejor escogido: una construcción fuerte y robusta y en la que los bombardeos poco podrían hacer .

Se construyó una bóveda de 90 centímetros de ancho sobre el suelo del primer piso, con tres mallas de acero entre ellas a 10, 25 y 80 centímetros, distanciadas, separándose del suelo 80 centímetros. Sobre esta bóveda se acumuló un metro de cáscara de arroz para amortiguar, y sobre ella un metro de tierra. En el segundo piso otro metro de tierra, y la terraza cubierta con sacos terreros. 

Las Meninas en el Colegio del Patriarca

Solo existía un problema, no cabían todas las obras allí y algunas de ellas se alojaron en  la iglesia del Patriarca, nada que no estuviera ya previsto y de tal modo acondicionado para ello.

1936 - Josep Renau - Director General de Bellas Artes

Toda la operación salió bien y el valenciano Josep Renau, Director General de Bellas Artes, del que había salido la idea, junto a otras personas célebres y otras anónimas se vieron satisfechos por el acontecimiento histórico llevado a cabo en la ciudad de Valencia, y agradecida toda España por salvaguardar el Tesoro Artístico Nacional en un momento tan convulso.

Allí estuvieron hasta que en 1938 el Gobierno de la República ordena el traslado desde Valencia a Cataluña, concretamente a la localidad de Figueras, debido al avance de la guerra hacia el Levante, y esta vez no estuvo exento de contratiempos.

Texto de Amparo Zalve Polo

miércoles, 27 de marzo de 2019

EL TRANVÍA PASÓ POR SERRANOS Y ZARAGOZA


Calle Serranos desde las torres. Foto Díaz Casariego, ca. 1910.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS
Estamos ante la calle de Serranos, una calle que por ser una entrada a la   ciudad desde la puerta de Serranos se convirtió en una importante arteria comercial, por la que pasaron los tranvías desde el día 23 de junio de 1876 en que la Compañía de Tranvías de Valencia (CTV) inauguró sus dos primeras líneas, la denominada Interior, que hacía un recorrido por unas cuantas de las más importantes calles de la ciudad Glorieta, Barcas, pl. san Francisco (Ayuntamiento), Sangre, san Vicente, Campaneros, Miguelete, Virgen, Caballeros, Serranos, santa Ana, Ronda exterior (Conde Trénor), Tetuán y Glorieta manteniendo este sentido mientras la línea fue de caballos. 

La desaparecida calle Campaneros es hoy la parte derecha de la plaza de la Reina, mirando al Miguelete. La foto que ponemos nos presenta una vista de la calle de Serranos desde la propia puerta de las torres, pero algo más tardía, cuando ya disponía de doble vía. Nos da idea del poco espacio sobrante en la calle con el paso de dos tranvías, uno junto a otro.

 Foto autor desconocido. Calle Zaragoza, ca. 1915.

A partir de 1910 cuando se electrificó la línea Interior se mantuvo el recorrido, pero con doble vía y doble sentido, menos el tramo que va desde Miguelete hacia san Vicente en que se volvía por la también desaparecida calle de Zaragoza, hoy parte izquierda de la ampliada plaza de la Reina. A la vista de la foto se ve que era también una importante calle comercial en la que hoy sería absolutamente impensable la cercanía del tranvía al bordillo de la acera.
  
Texto de Enrique Goñi Igual.

martes, 29 de enero de 2019

TRANVÍAS BAJO LAS TORRES DE SERRANOS

Puerta de Serranos. Valencia Atracción, nº 2226, pg 15. Foto Torres. AHM


A primeros de 1889 comenzó a funcionar el tranvía de caballos de la sociedad Pascual Carles y Compañía, pronto adquirido por la Sociedad Valenciana de Tranvias (SVT) que iba a Burjasot y Godella, aunque jamás llegó a entrar en este último pueblo, ya que acababa su recorrido justo al borde de su límite municipal. Su itinerario empezaba al pie de las torres de Serranos y a los pocos meses, ya en 1890 pasó a tener su punto de partida en la calle de Conde de Almodóvar. Desde allí para embocar el puente de Serranos, comenzó su paso bajo la Puerta de Serranos, tanto a la ida como a la vuelta, ya que lo normal en esos años era una vía única con varios apartaderos para los cruces de convoyes.

Años más tarde en 1912 vino la electrificación y la doble vía para pasar bajo las torres de Serranos se convertía allí en una sola vía, como podemos ver en la siguiente foto. En 1924 comienza a pasar también bajo las torres la nueva línea nº 6 Ruzafa-Paz-Sagunto que tiene en su itinerario el paso por la Puerta.
Vista aérea de las torres de Serranos, ca. 1920. Autor desconocido. 
Remember-València, pg 1732.

En esta imagen están a la vista de arriba hacia abajo el paso en doble vía desde calle Serranos al puente bajo las torres, un tranvía de Interior hacia conde Trénor y en la parte inferior izquierda las vías de Circunvalación y cruzándolas las de la línea a Puebla de Farnals.

Pero después de 37 años, en 1927 dejan de pasar los tranvías por la Puerta de Serranos, ya que el Ayuntamiento alega que las vibraciones que produce su paso podrían afectar a su estructura. Entonces la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) procede a crear alrededor de las torres de unos nuevos bucles y nuevos pasos de líneas, distintos de los anteriores como podemos ver en el plano.

Parcial de la hoja 45-II del Plano Cartográfico Municipal. AHM

En este último plano las vías que van de derecha a izquierda corresponden a la línea nº 5 de Circunvalación, las que van desde arriba abajo a las líneas nº 6, 11 y 16, respectivamente Ruzafa-Sagunto, Estación Valenciana-Patraix y Abastos-Sagunto. En cuanto a los apartaderos de la izquierda el más alejado de las torres es el de la línea nº 23 Burjasot-Godella el del medio de la nº 24 a Puebla de Farnals y el próximo a las torres es el paso de las líneas urbanas.

Parece ser que a las otras torres, las de Quart, según el Ayuntamiento no les afectaban las vibraciones, pues en éstas los tranvías pasaron hasta su desaparición y el resto del tráfico algunos años más, hasta que fueron finalmente cerradas al tráfico.

Texto de Enrique Goñi Igual

lunes, 15 de enero de 2018

CAMINO A LA PLAZA DEL MERCADO

Archivo Municipal

1850 Ca - En la Valencia amurallada y en su diario caminar hacía la plaza del Mercado, los huertanos de Campanar dirigían sus pasos entrando por la puerta de Serranos a la que habían accedido desde el Pont Nou, en paralelo al cerco cristiano, con sus caballos pertrechados con amplias alforjas repletas de nabos.

Tenían merecida fama los nabos de Campanar que tanto enriquecen al puchero valenciano de muy antigua gastronomía, que junto al arros en fesols í naps completan nuestra dieta más tradicional. La paella valenciana, más reciente en el tiempo y ya desde hace décadas en años de esplendor, otorga internacionalidad.

Campanar con su rica tierra en aquellos años, el Turia regando un gran tramo de la muralla, cohabitan ambos un espacio que conformaba una parte muy importante en el conjunto con la ciudad, con la iglesia de Santa Catalina como parroquia desde su origen y que ya había dejado de serlo, tanto en cuanto de los surcos de aquellos campos al servicio de sus alquerías, desde tiempos muy antiguos, formaba parte del vaso comunicante que unía huerta y mercado.

sábado, 7 de octubre de 2017

LAS TORRES DE SERRANOS, PRISIÓN DEL GOBERNADOR

Archivo Municipal

Sabido es que la razón más comentada en torno a las Torres de Serranos, junto a las Quart, de que se mantuviera en pie tras el derribo de la muralla cristiana fuera la de su condición de cárcel, aunque por la belleza de su acabado y su monumentalidad, a su vez considerada como la puerta de entrada más importante ciudad y al ocupar un espacio muy amplio frente al puente de su nombre, lo más seguro es que fueran todas estas razones las determinantes para no caer bajo la piqueta.

Construidas al finalizar el siglo XIV, ya en la segunda mitad del XVI  eran los años cuando el Tribunal de la Inquisición era la principal causa de que el número de cautivos fuera en aumento, razón por la que los presidios se quedaran pronto pequeños. En aquellos años contaba la ciudad con cuatro cárceles y cada una de ellas acogía a presos de diferente condición.

La prisión del Santo Oficio estaba situada en el Palacio Real, aunque por el crecimiento de los reos fueron trasladados los mismos a una casona situada ante el Portal de la Trinidad, que para evitar la huida de los presos tuvo que ser fortalecida por nueve rejas, por lo que era conocida la calle como la de “les nou reixes”, donde se establecería la cárcel de San Narciso.

También cumplía función de cárcel un sótano del Palacio Arzobispal dispuesto para los clérigos ajenos a sus deberes, mientras que la Casa de la Ciudad era el penal donde penaban quienes hacían caso omiso a las ordenanzas municipales, o amenazaban a la población con sus delitos.

Ante su necesidad, las torres de Serranos fueron consideradas como “la prisión del gobernador”, que encerraba a quienes atentaban contra la buena marcha de la Corona.

En la imagen vemos el aspecto que ofrecían a principios de los años treinta cuando los tranvías habían dejado de pasar por su interior.

domingo, 18 de diciembre de 2016

UNA LÁPIDA A PERE BALAGUER

Fotos del Archivo Municipal

Para 1931 el Ayuntamiento había acordado homenajear a Pere Balaguer,  el “mestre molt sabut en l’art de la pedra” sobre quién había caído la responsabilidad de construir a finales del siglo XIV las Torres de Serranos.

El año anterior se había convocado un concurso de proyectos concediéndose el primer premio al joven escultor Bolinches, quien trabajando el mármol logró una lápida que iba a ser colocada en las torres en su parte exterior. Para su inauguración se alzó una tribuna el domingo 17 de mayo para un acto que resultó muy concurrido.

Con el alcalde don Agustín Trigo a la cabeza asistió la corporación en pleno con el arquitecto Sr. Goerlich. Y allí acudió el Comandante General señor Riquelme, junto a otras autoridades. El Ateneo Mercantil, el Museo de Bellas Artes, lo Rat Penat y orfeones valencianos, tuvieron sus representación. Tras leer el secretario municipal los acuerdos del homenaje, el Alcalde descubrió la lápida entre vivas y a los acordes del Himno Regional. 

Acto seguido el Sr. Trigo enalteció la figura de Pere Balaguer, notable “pedrapiquer”,  hijo de Moncada, narrando la anécdota que además de recibir lo acordado por su trabajo, fue obsequiado con un corte de vestido de seda valenciana para su esposa.

Dio por terminado el acto con vivas a Valencia y a la República Española finalizando con la actuación de la Banda Municipal que ofreció “L’entrá de la murta”, la Marsellesa y el Himno de Riego, que fueron muy ovacionados.

Llamó la atención al cronista del diario El Pueblo la presencia “aunque parezca mentira, del ex alcalde de la dictadura Sr. Oliag, que fue quien ordenó arrancar la lápida de Blasco Ibáñez de la plaza de este nombre”.

miércoles, 27 de julio de 2016

LAS TORRES DELS SERRANS


1392 - En 1356 y por decisión de Pedro el Ceremonioso, temeroso de los asedios del rey de Castilla, se habían iniciado las obras para amurallar la ciudad con un nuevo cerco a cargo de la Junta de Murs i Valls. De rápida construcción, sus puertas eran pequeñas y nada acordes con la entidad del “cap i casal”, por lo que se decidió levantar una gran puerta llamada a convertirse en el principal acceso de Valencia, orientada hacia el camino a la otra parte del río conocido como “del Serrans”. Su fábrica, por decisión de los Jurados, se encomendó a Pere Balaguer, “Mestre molt sabut en l’art de la pedra” y las obras tuvieron su inicio en 1392 para ser culminadas en 1398.

Fue la puerta del Monasterio de Poblet la que inspiró al maestro picapedrero, pero lo que tenía en su mente es que doblará o más su volumen. En su boceto se vislumbraba una alzada aproximada a los 200 palmos valencianos, que de seguro iba a impresionar a quienes la contemplaran. 

Archivo Municipal

Para su contruccion hubo que derribar varias casas y parte de la vieja muralla árabe que coincidía en la zona. La Junta de Murs i Valls aportó mediante carros las piedras de las canteras cercanas y por el río llegaron los troncos de la serranía para el necesario andamiaje que iba posibilitar la elevación de las piedras mediante sogas. 

El maestro Balaguer iba a estar ayudado por Enrique Alemany  y Joan Llobet, cantero y escultor respectivamente, en una obra para cuyo término fueron necesarios seis años de trabajo, supervisados por el “sotsobrer” Bertrán Moliner que actuaba en nombre “dels Jurats”, responsables de su ejecución, Despuig, Vives de Valeriola, Fluvía y Cardona.


miércoles, 20 de mayo de 2015

EL INTERIOR DE LAS TORRES DE SERRANOS.

1900 torres de serranos

1923 - Tras el incendio de la Casa de la Ciudad en 1585, que entre sus diversas funciones municipales cumplía con la de cárcel, los presos fueron trasladados a diversos establecimientos del “cap i casal”. Uno de ellos fueron las Torres de Serranos que se habilitaron al efecto, cegando sus habitáculos góticos. En sus diversas dependencias se distribuyeron los presos según sexo, edad e infracción cometida, y en tal misión penitenciaria continuaron las torres hasta 1888.

Como curiosidad y según cita Domingo Andrés y Sinisterra en “El derribo de las Murallas de Valencia” de 1866, en su deseo de pormenorizar su interior, los pabellones carcelarios tuvieron su nombre:

“La torre de la izquierda consta de tres pisos, llamados: el primero ó bajo, Cañeta; Iglesia el segundo, y tercero el Peñón. La de la derecha tiene cuatro, á saber: el bajo Cubo; el primero Comuna; el segundo, Calabozos, y tercero, San Vicente.

En el cuerpo del centro, al cual se sube por una ancha escalera de piedra muy gastada, hay en el primer piso una pieza de comunicación, por donde se baja á todos los referidos departamentos, y además al frente otra estancia nombrada la Campana. En el segundo piso se halla la Enfermería, y sobre esta el local denominado Chicos”.

La foto hacia 1923 nos permite imaginar y con sus nombres, las distintas salas que fueron utilizadas como cárcel durante tres siglos.

Torres de Serranos, pórtico principal de entrada a la ciudad, cárcel, actual lugar de la Crida fallera. Un lujo monumental.

miércoles, 25 de febrero de 2015

AL MERCADO

1888 torres de serranos

La puerta de Serranos como alto trono, esbelta y con empaque, era la entrada a la ciudad para quienes acudían desde las cercanas huertas situadas al norte, o bien llegaban de la lejana serranía.

Y por su portal de rica tracería y rumbo al mercado, todos los días cruzaban legumbres, vinos, frutas y granos; aceites y carnes; esparto y miel; cestas y tinajas; maderas y leña para arder.

lonja1909 sotano donde se guardaban los toldos y demás accesorios del mercado
Junto a la Lonja y en su extensa plaza se alineaban los puestos con sus toldos, útiles que un día tras otro pernoctaban en su sótano a través de una puerta en el frontal; su recuerdo nos llega gracias a una ventana a ras del suelo.

Con sus precisos puntos de venta, el aceite se dirigía hacia la Lonja de su nombre al que se accedía por la calle Nueva, entre otras, y que a su derribo, dio luz la plaza del Dr. Collado, mientras que los granos alargaban su camino al Almudín. Y el pescado hacia la plaza Redonda y su entorno.

Antes de cruzar el portal los huertanos debían de pagar en el "fielato"el correspondiente impuesto que les autorizaba su venta en mercado, de acuerdo con una tarifa establecida para carnes, vinos, vinagres, madera...

Puertas hacia el mercado de madrugada, con retorno de vacío a la huerta

jueves, 25 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD

1940 Ca torres serranos
1940 Ca. El abeto sobre una de las alameditas de Serranos hace de esta postal una estampa perfecta para felicitar a los seguidores de "Valencia en Blanco y Negro" en las
 fiestas navideñas.

La caseta de guardas cumplía con su misión y sirve para captar la atención, al igual que la tranquilidad que reina en la ronda con sus tranvías sobre el puente y el vetusto autobús, cuales tres Reyes Magos que dominan el empedrado.

Los escasos paseantes son los pastorcillos que se dirigen al portal en su andar de cada día.

El Micalet, Santa Catalina y San Bartolomé son las estrellas del Belén y la torre del Palau (faltaban unos años para no estar sola) emerge en tenue brochazo.

El pretil ausente y la bajada al río, tosca y asilvestrada, nos habla de una época en la que el cauce servía de huerta, propensa para cultivos, como el del boniato que en "pastissets" tanto endulzan la Navidad.

¡ Qué sean felices!

miércoles, 28 de mayo de 2014

LAS TORRES DE SERRANOS

torres de serranos_murallas 1853
Fuente – Biblioteca Valenciana
Ca 1853 – Pasen, véanlo, recréense en él, pocas veces encontrarán mejor zaguán…
Efectivamente, probablemente una de las fotos más antigua de nuestras Torres de Serranos de Photografique Lemercier de Paris, en los años que cumplían con su misión de cárcel y que en gran medida, por su utilidad, influyó para que en la década siguiente, cuando se inició el derribo de las murallas y demás puertas de la ciudad, quedara en pie, junto a las de Quart, dispuestas entonces para el mismo fin.
Sus ventanas enrejadas nos hablan de presidio, y su esbeltez de fortaleza inexpugnable. Su tracería gótica nos lleva a sus años de construcción, allá por el 1392; y sus carros y carretas estacionados nos hablan de su disponibilidad para servicios de fuera al interior de la ciudad o de sus calles a los arrabales, transmitiendo una atmosfera de tranquilidad en la que se adivinan tan solo dos personas, una de ellas descansando sentada en la barandilla de piedra que accede al rio.
 Dos casetas de obra, seguramente fielatos, cumplen con su misión de control municipal, sin descartarse que estén al servicio de la cárcel. La frondosidad del árbol, no impide observar la muralla almenada que años después se desgajaría de la torre, justo en el mismo sitio donde en la actualidad queda la huella descarnada.

lunes, 26 de mayo de 2014

LAS TORRES DE SERRANOS, SUS RAICES ECHADAS

clip_image002[7]


Esto es un grabado anónimo de una web llamada "Todo Cuadros", y me gusta porque es simple y sencillo; el que lo pintó, no pintó gente ni puso fecha, no dio ningún dato y habría que deducirlo mirando alguna pista que lo delate, que nos asegurara su época…

En este dibujo anónimo las Torres de Serranos se ven con esplendor; y mirándolas, pienso que a través del tiempo, de las épocas, de los siglos... Siguen ahí majestuosamente, para quien quiera admirarlas, para los valencianos, para los residentes, para los turistas, para ti, para mí.

En este dibujo, no hay caballos bélicos, ni carrozas, no hay carros ni trenes, no hay coches ni personas, y lo digo por el mismo orden en el que estamos acostumbrados a verlas en las fotos antiguas según cada época. Están ahí acompañándonos y cambiando en cada siglo con nosotros y nuestros cambios, y seguirán pasando los años y seguirán ahí en la Historia, para los que estuvieron, para los que estamos, para los que estarán. Ojalá sigan admirando la belleza de su Historia como nosotros lo hacemos.

Texto de María Martínez Gavilán.