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sábado, 30 de julio de 2016

LA SAGA DE LOS FINEZAS - FOTÓGRAFOS VALENCIANOS

(1946 - Incendio en el coso de la calle Játiva)

Joaquín Sanchis Serrano (Antella, 1889 - Valencia 1957), fue el fotógrafo fundador de esta saga. Luego se unirían a la misma su hijo Manuel y, posteriormente, su nieto José Manuel.

El nombre de Finezas (reproducido en todas la imágenes con una tipografía inconfundible), que dio nombre a toda la saga, era un mote originado por la elegancia en el vestir, siempre impecable, de la que hacía gala en su primera época como fotógrafo del mundo del toreo, siendo amigo del famoso torero Manuel Granero, de quien fue mozo de espadas y al que acompaño hasta su trágica muerte en el año 1922.

Posteriormente se ocupo de realizar reportajes fotográficos para la prensa local, especialmente de fútbol.

En el año 1949, ya con 60 años, realizó un impactante reportaje fotográfico sobre el afeitado de los toros, que fue publicado no solo en toda la prensa nacional, sino también en medios internacionales como el Times y la revista americana Life.

A su muerte, a los 68 años, su hijo Manuel (Valencia, 1918 - 1996) —quien de joven realizó numerosos reportajes sobre la contienda nacional en Valencia—, le sucedió siendo ya un reputado fotógrafo especializado en el mundo del fútbol, al cual era muy aficionado, aunque posteriormente se dedicó a la fotografía de obras arquitectónicas. José Manuel, nieto de Joaquín, ayudo en las labores periodísticas a su padre hasta la jubilación del mismo.

Fuente: Finezas. Fotografía de guerra (Valencia 1937-1938). VVAA. Ed. Pentagraf, 2005.

Texto de Mauro Guillén

miércoles, 13 de julio de 2016

LA FERIA DE JULIO


Un año más, en breve, comenzará la Feria de Julio de Valencia. Una tradición de nuestra ciudad de la que han disfrutado muchas generaciones de valencianos.

Curiosamente, el origen de la Feria de Julio lo encontramos en las corridas de toros que los días 23, 24 y 25 de julio se celebraban en Valencia por las fiestas de Santiago y Santa Ana. Durante estos días la ciudad de llenaba de aficionados y curiosos de diferentes poblaciones. Y su finalización marcaba el principio del éxodo de las clases media y acomodada que huían del calor en busca de temperaturas más agradables en Godella, Bétera o el Cabanyal, quedando la ciudad vacía hasta el mes de septiembre.

El Ayuntamiento de Valencia, con el impulso de tres concejales vinculados al sector comercial, —Pedro Vidal, José Saura y Enrique Ortiz—, propuso en 1870 la celebración, en el mes de julio, de una feria con exposición de productos y ganado, y, por supuesto, la celebración de corridas de toros. La propuesta tuvo muy buena acogida y en ella se implicó toda la sociedad valenciana.

Un año después, en 1871, el concejal Mariano Aser fue nombrado presidente de la Feria de Julio, escogiendo el Paseo de la Alameda para instalar la feria. La propuesta fue seguida con entusiasmo por los diferentes gremios, quienes financiaron un castillo de fuegos artificiales. El alumbrado de la feria corrió a cargo del Marqués del Campo, Don José, quien realizó —y financió— la instalación de gas necesaria para ello.

A partir de entonces, año tras año, la Feria de Julio ha convocado a miles de valencianos, dispuestos a disfrutar del frescor de la noche durante los calidos días de mes de julio.

Fuente: La Feria de Valencia. Imágenes de la Biblioteca Valenciana. Ed. Generalitat Valenciana, 1998.

Texto de Mauro Guillén

miércoles, 29 de junio de 2016

BLASCO IBÁÑEZ, LOS CAPRICHOS DE UN GENIO. LA VALENCIA LITERARIA



1914 - Vicente Blasco Ibáñez, en los momentos de mayor reconocimiento, se convirtió en un trotamundos, viajando sin parar de aquí para allá. Durante sus viajes mantenía una intensa correspondencia con su editor Francisco Sempere.

El escritor le enviaba los originales de sus obras para su edición, daba instrucciones sobre su publicación y promoción, exigía profesionalidad a los impresores… Pero en estas cartas también podemos ver que Blasco Ibáñez echaba de menos su tierra y sus costumbres. Así, en numerosas ocasiones, solicitaba a Sempere que le enviase, allí donde estuviera, algunas cosas de su Valencia.

Paco: un encargo. Quisiera que me enviara un saco de arroz bueno y un saquito más pequeño de garbanzos, pues ahora puedo comer de todo y quiero comer puchero. […] También me podía enviar algunas latas de pimientos. Un par de docenas”. (Carta enviada desde París, sin fechar)

En otra ocasión, también desde París, el escritor le encarga un frasco de perfume Brisas de Valencia, de la afamada casa del perfumista Robillard. Parece ser que el editor no acertó con el envío.

Sábado.
Querido Paco: acabo de llegar a París y le escribo para manifestarle su equivocación en lo que se refiere al perfume.
[…]
Lo que Ud. me entregó es una mala imitación de violeta… Lo que llevaba Mario [su hijo] es muy fuerte y huele a azahar: justamente me gusta porque huele como un naranjal de Valencia.
[…]
Haga la cosa directamente [con la Casa Robillard], moléstese por mi, pues este perfume representa para mi un gran placer y muchos recuerdos”.

Comida, perfumes, abanicos para regalar, botines de mujer…, muchas son las cosas que demandaba.

Tampoco olvidaba una costumbre, muy valenciana: las estrenas en Navidad. En una misiva ordena al editor que entregue a su familia el aguinaldo, junto con una carta donde explica como distribuir el dinero:

Queridos María, Libertad, Julio y Sigfrido. Aunque estoy mal de dinero, envío 150 ptas, como estrenas de Navidad … distribuirlo así:

La mamá: 50; Mario: 25; Libertad: 25; Julio: 25; y Sigfrido: 25.

Un abrazo a todos.

Texto de Mauro Guilén

Fuente: Epistolario de Vicente Blasco Ibáñez – Francisco Sempere (1901-1917), de Miguel Herráez. Ed. Consell Valencià de Cultura – Generalitat Valenciana (1999).

miércoles, 23 de marzo de 2016

FOTÓGRAFOS DE VALENCIA - JOSÉ LÁZARO BAYARRI (1893-1979)


Fotógrafo total, abarcó todos los campos de la imagen: prensa, estudio y ceremonias. Escritor, periodista, crítico taurino, cameraman de cine (CIFESA), realizador de cine…

Fue uno de los primeros en conseguir, en el año 1927, fotos aéreas de Valencia. Según nos cuenta Francisco Pérez Puche, el fotógrafo —por encargo de Las Provincias—, se fue al aeródromo de la Malvarrosa y se subió en el avión del piloto Alfonso Alarcón, quien ofrecía una vuelta en su aeroplano por 25 pesetas. Y así, un intrépido Bayarri obtuvo sus primeras imágenes, magníficas, de Valencia desde el cielo.

Poco después, consiguió la licencia de piloto y durante años estuvo pilotando y sacando fotografías aéreas de nuestra ciudad, de una forma sencilla y arriesgada: dejaba los mandos del avión, sacaba el cuerpo del fuselaje, enfocaba y disparaba su cámara. Esas fotos las vendía como postales en la librería Casa Bello, a 1’25 pesetas.



Abrió su estudio en la Plaza de la Comunión de San Esteban, en el número 4, compitiendo con las grandes firmas de la época (Antonio García, Sanchis,…). Colaboró con los periódicos y revistas con mayor prestigio como Las Provincias, El Mercantil Valenciano, Semana Gráfica, Blanco y Negro


Un hombre entrañable y muy querido por todos sus compañeros, que nos ha dejado un importante archivo gráfico para poder reconstruir la historia de nuestra ciudad.

Fuente: José Lázaro Bayarri. Reportero de la ciudad, de Francisco Pérez Puche. Pentagraf Editores, Valencia, 2007.

Texto de Mauro Guillén
Fotos de Bayarri

sábado, 27 de febrero de 2016

JOAQUIN SOROLLA I BASTIDA (1863-1923)

Mosaico en su recuerdo en la calle las Mantas

El 27 de febrero de 1863 nace en Valencia, en la calle Nueva —hoy denominada Mantas—, nuestro pintor más universal, Joaquín Sorolla i Bastida. Hijo de Joaquín Sorolla Gascón, natural de un pueblo de Teruel, y de Concepción Bastida Prat, una joven valenciana de 22 años. Su padre, uno más de los numeroso aragoneses que emigró a Valencia en el siglo XIX, tenía una tienda de tejidos en el barrio del Mercat, llamada “Tendeta del sis dits”; una situación familiar muy parecida a la de otro valenciano de gran éxito, D. Vicente Blasco Ibáñez, también hijo de comerciantes aragoneses, quien nació en el mismo barrio cuatro años después.

Un año más tarde nació su hermana Concepción, la familia ya estaba completa. Pero la terrible epidemia de cólera que sufrió Valencia, hizo que Ximet y Concepción quedarán huérfanos a muy corta edad. En 1865, su madre y, tres días después, su padre fallecieron de cólera. Isabel Bastida y su marido, el cerrajero Juan Piqueres Guillén, se hicieron cargo de los pequeños sobrinos, acogiéndolos como sus propios hijos.

Juan Piqueres tenía una forja en el Grao, donde fabricaba herrajes para las embarcaciones y Ximet, desde muy pequeño, acompañaba a su tío para aprender el oficio. Pero el destino hizo que cambiase el futuro del pintor: su entrada en la Escuela Normal de Valencia, marco su vida. Su director, Juan Baltasar Perales, al observar la habilidad del pequeño con el dibujo, recomendó a sus tíos que encauzasen a Ximet hacia las bellas artes, siendo matriculado en las clases nocturnas del reconocido escultor Cayetano Capuz. En pocos años, Joaquín Sorolla i Bastida comenzó a ganar sus primeros premios.

Texto de Mauro Guillén

Fuente: Joaquín Sorolla, viajero de la luz, de Abelardo Muñoz (Ed. Institució Alfons el Magnànim, 1998)

jueves, 11 de febrero de 2016

FOTÓGRAFOS DE VALENCIA EN BLANCO Y NEGRO. VICENTE PEYDRÓ MARZAL (1888-1955)


1925 Ca - Para todos los valencianos es muy querida la figura del músico Peydró, reconocido compositor de zarzuelas (su éxito más conocido fue Les Barraques, basado en un texto de Eduardo Escalante), al que el Ayuntamiento le rindió homenaje —en el año 1931—, otorgando su nombre a la calle en donde vivía el músico, en aquel momento ya anciano. Pues su hijo Vicente Peydró Marzal, siguiendo la estela artística de su padre, fue un importante fotógrafo que nos ha regalado miles de imágenes de nuestra tierra (la colección fotográfica de Vicente Peydró incluye 5000 negativos, la mayoría de ellos en vidrio, y 2000 fotografías en papel).

Peydró, quien estudio Bellas Artes, es uno de los fotógrafos denominados artísticos o pictoriales (fotógrafos/artistas que añadían a la técnica fotográfica un valor artístico o pictórico, un paso más allá de la simple fotografía). Sus imágenes recogen escenas populares, personajes típicos y paisajes valencianos de su época. 




Vicente Peydró fue un fotógrafo amateur, ya que profesionalmente se dedicaba al comercio. Sus primeras fotos las realizó a los 10 años y fue evolucionando hasta convertirse en un reconocido fotógrafo artístico, alguna de sus fotografías las podemos encontrar en el Museo Reina Sofía de Madrid.


Recibió numerosos premios nacionales durante su trayectoria y fue el fundador, en 1928, de la primera sociedad fotográfica amateur de Valencia: Foto-Club Valencia. Entidad que sigue existiendo en la actualidad —en la calle Mare Petra, 3— donde se celebran exposiciones y se imparten cursos de formación, tal y como así lo quiso el fotógrafo Peydró en el momento de su fundación.

Texto de Mauro Guillén Grech

Fuente: Fotógrafo Peydró. Una mirada personal, de José Ramón Cancer U(Ed. Ayuntamiento de Valencia, 2004).


Fotos: Archivo José Huguet (1920 Subiendo a las torres de Serranos  y 1925 Peixca del Bou)

jueves, 28 de enero de 2016

EL MERCADO Y BLASCO IBÁÑEZ - LA VALENCIA LITERARIA


El 27 de enero de 1867, nació en Valencia nuestro escritor más universal, Vicente Blasco Ibáñez. Aunque en la partida de nacimiento del juzgado figura como fecha de nacimiento el día 29, según la información facilitada por su familia, fue el 27 de enero cuando nació en la calle Jabonería Nueva, esquina con la calle de los Ángeles —ambas desaparecidas— muy cerca de la Iglesia de los Santos Juanes, donde fue bautizado.





Sus padres, Don Gaspar y Doña Ramona eran aragoneses, como tantos emigrantes que llegaron, desde Teruel y Zaragoza, a la ciudad de Valencia a principios del siglo XIX, buscando trabajo en el comercio. Don Gaspar comenzó como aprendiz y siguió como dependiente en una de aquellas tantas tiendas de ultramarinos que proliferaban junto al Mercado. En 1866 contrajo matrimonio con Doña Ramona, quien ya vivía en Valencia, en la calle del Embajador Vich.

El padre de Vicente Blasco Ibáñez, con tesón y mucho esfuerzo, ahorró dinero para abrir su propio negocio en la citada calle Jabonería Nueva, donde también estableció su domicilio donde poco después nacería el escritor.

En aquellos años, Valencia era un centro comercial de gran importancia y los comerciantes se agrupaban en torno al Mercado (el Mercado Central que hoy conocemos, obra de los arquitectos Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler, se comenzó a construir años después, en 1914). Calles como el Carrer de le Mantes, Carrer d’Ercilla, la Plaza del Collado o el Carrer del Trench (de la cual guardo un especial recuerdo, ya que allí nació mi abuela, Rosalía Vila, en la pescadería que regentaba mi bisabuelo), eran el centro comercial de una ciudad en ebullición.

Blasco Ibáñez incluyó en sus libros numerosas referencias al barrio donde nació, incluso en Arroz y Tartana (1894) nos cuenta la conocida leyenda de los aragoneses que venían a Valencia a ofrecer a sus hijos a los comerciantes de la zona como “criadicos”, con la esperanza de que los convirtieran en hombres de provecho.

Texto de Mauro Guillén


Fuente: Vicente Blasco Ibáñez, de JL León Roca (Ed. Ayuntamiento de Valencia, 1997).
Fuente fotográfica: Fundación Blasco Ibáñez

miércoles, 16 de diciembre de 2015

FESTIVIDAD DE SAN CRISTOBAL



En muchas ciudades españolas y, especialmente, en Valencia, desde principios del siglo XX se celebra el día 10 de julio, la festividad de San Cristóbal con la bendición de los automóviles, ya que éste santo es el patrón de automovilistas, taxistas, camioneros y conductores en general.

Según la tradición católica, San Cristóbal fue un hombre de gran tamaño, un gigante, que trabajaba como portador de personas y bultos para atravesar un vado de un río. En una ocasión ayudó al niño Jesús a cruzar el río, cargándolo sobre su hombro (así se le representa en todas las imágenes). Sorprendido por el enorme peso del niño, éste le explicó que el peso se debía a que cargaba con todos los pecados del mundo. El nombre de Cristóbal significa precisamente eso: portador de Cristo.

Con el tiempo fue considerado el patrón de los arrieros (personas que trabajaban transportando mercancía), luego de los camioneros y posteriormente, patrón de todos los automovilistas.

En nuestra ciudad, San Cristóbal también fue el patrón del Gremio de los Pelaires, los cardadores de lana.

En la imagen, del fotógrafo Finezas, podemos ver la bendición de automóviles en el año 1952.

Texto de Mauro Guillén

lunes, 30 de noviembre de 2015

SURCO


En el verano de 1956 se inauguró en Valencia, en el número 3 de la calle Pérez Pujol, una de las primeras tiendas especializadas en discos: Surco. Un moderno y lujoso comercio que ponía al alcance de los valencianos las últimas novedades musicales, nacionales e internacionales, con discos de microsurco de todos los estilos: música clásica, opera, jazz, melódica, pasodobles y, sobre todo, mucha música italiana tan de moda en los años 50.

                                              
La tienda se hizo rápidamente popular entre los aficionados valencianos gracias a la edición de una pequeña revista de difusión gratuita, Noticiario Surco, donde además de informar de las últimas novedades, se incluían entrevistas con los músicos y cantantes de moda: José Iturbi, Manolo Caracol o una jovencísima Carmen Sevilla.

En Surco también se vendían los más modernos reproductores de Alta Fidelidad y ¡con aguja de zafiro!

Esta aventura comercial se vio truncada por la tristemente famosa riada del año 57, que castigo duramente el centro de la ciudad, pero no acabó con este sueño de modernidad de unos jóvenes valencianos, ya que Surco continuó vendiendo discos durante muchos años más.

Texto de Mauro Guillén
Fotos de su archivo privado.


viernes, 17 de julio de 2015

CERVECERÍA MADRID - LA VALENCIA LITERARIA

Autoría del cartel: Manolo Gil Labrandero, hijo de Constante Gil. (Con mi agradecimiento)

Ubicada en la calle de la Abadía de San Martí, abrió sus puertas en el año 1900 con el nombre de Cervecería Berlín, ya que estaba regentada por unos alemanes. Posteriormente paso a llamarse Cervecería Madrid.

En el año 1956 fue adquirida por Constante Gil, pintor de origen gallego, quien la convirtió en su museo personal. Alrededor de las mesas y los cuadros se celebraban tertulias literarias y artísticas en un ambiente bohemio. Constante Gil retrató a numerosos de los tertulianos allí reunidos colgando sus pinturas en las paredes abarrotadas que todos recordamos. Aunque la Cervecería Madrid alcanzó su máxima popularidad en los años 70 gracias a la invención, por el mismo Constante Gil, del famoso cóctel que bautizó con el nombre de Agua de Valencia.

Constante Gil, fallecido en el año 2009, traspasó el negocio en el año 2000, para dedicarse a la pintura. Su serie "Tertulias de café" retrata a los clientes del café alrededor del "Agua de Valencia” o de un "Rocafull" 
Texto de Mauro Guillén. Más entradas en el Mapa Literario de la ciudad de Valencia (http://bit.ly/13GFOEb)

martes, 7 de julio de 2015

JOSE ENRIQUE SERRANO MORALES - LA VALENCIA LITERARIA




1906 - José Enrique Serrano Morales (1851-1908). Nacido en Algeciras, pero valenciano de adopción ya que vivió en nuestra ciudad desde los 5 años, cuando su padre, magistrado, fue trasladado a nuestra ciudad. Francisco Almela y Vives, en su obra Ramillete de Bibliófilos valencianos, se refirió a Serrano Morales —muy acertadamente—, como  “El valenciano que no era de Valencia”.

Siguiendo la estela paterna, cursó estudios de Derecho en la Universidad de Valencia, aunque nunca llegó a ejercer como tal, ya que lo que más le interesaba era el mundo del libro. Fue Diputado en el Congreso en 1891 y 1896.

Serrano Morales fue un erudito que dedicó su vida a la bibliografía y al estudio de publicaciones y manuscritos. A lo largo de su vida consiguió reunir una colección de más de 15.000 volúmenes de gran valor histórico y económico. También fue escritor siendo su obra más reconocida la Reseña histórica en forma de Diccionario de las imprentas que han existido en Valencia desde la introducción del arte tipográfico en España hasta el año 1868.

Esta curiosa y extensa obra,  publicada por primera vez en el año 1898, recoge una pormenorizara y exhaustiva relación de todos los impresores que, desde el año 1474, se han dedicado en nuestra ciudad al noble arte de la tipografía. Un libro imprescindible para conocer la historia de nuestra ciudad (en el año 2000, el Ayuntamiento de Valencia publico una edición facsímil).

En su testamento donó su biblioteca al Ayuntamiento de Valencia y actualmente se encuentra en el Palacio de Cervelló, donde puede ser visitada. Vale la pena admirarla.

Texto de Mauro Guillén. Más entradas en el Mapa Literario de la ciudad de Valencia (http://bit.ly/13GFOEb)

miércoles, 24 de junio de 2015

FRANCESC BADENES I DALMAU - LA VALENCIA LITERARIA

1912 - Poeta Badenes Dalmau 

Paseando por los Jardines de Los Viveros podemos encontrar el busto de un insigne poeta valenciano: Francesc Badenes i Dalmau (1859- 1917). El busto, en bronce, es obra del escultor valenciano José Esteve Edo y fue donado por su nieta Teresa Cebrian Badenes. En su pedestal de piedra figura la siguiente inscripción: 

“Al Llorejat poeta Francesc Badenes i Dalmau. Mestre en gai saber. Alberic 2-XII-1859 - Valencia 23-I-1917”.

Badenes fue uno de los poetas representativo de la denominada de la Renaixença Valenciana, contemporáneo de otro de nuestros grandes poetas, D. Teodoro Llorente y asiduo participante en los Jocs Florals de nuestra ciudad. Perteneció a la sociedad Lo Rat Penat desde el año 1878 y posteriormente, en 1888, ingresó en la sociedad  L’Oronella.

Os dejamos con un fragmento de uno de sus poemas más conocidos, en lengua valenciana, "L’etern misteri":
Tot riolant, riolant, 

la riola va cantant 

fent camí del cementeri 

que és el riu. 

Així la humana esperança, 

tot cantant en sa gaubança, 

va a morir en el misteri 

més ombriu.


Texto de Mauro Guillén. Más entradas en el Mapa Literario de la ciudad de Valencia (http://bit.ly/13GFOEb)

lunes, 1 de junio de 2015

LA NUEVA VALENCIA, LA AVENTURA AMERICANA DE VICENTE BLASCO IBÁÑEZ – LA VALENCIA LITERARIA

 Blasco Ibañez7
Archivo Mauro Guillen


En 1909 el escritor valenciano, que ya había alcanzado reconocimiento internacional, realizó su primer viaje a Argentina, quedando prendado de las maravillas del país. Además de escribir allí su obra Argentina y sus grandezas, se propuso llevar a cabo un proyecto de colonización de tierras para favorecer a sus paisanos, los agricultores de la huerta.

En el año 1910, tras negociaciones con el Gobierno argentino y la compra de tierras, Blasco Ibáñez hizo un llamamiento a los agricultores españoles, a través de El Heraldo de Madrid y del diario El Pueblo de Valencia:

Los que quieran emigrar, vayan a la Argentina, sin pensar en intelectualismos ni hacer vida sedante de cafés y tertulias. Desde España vayan dispuestos a trabajar y a ser agricultores y volverán ricos y satisfechos".

Blasco Ibañez6
Archivo Mauro Guillén
En 1912 dos colonias comienzan a nacer: la denominada Cervantes, en el Alto Valle del Río Negro (Patagonia), ideada para el cultivo de viñedos y forraje para el ganado; y la colonia Nueva Valencia, en el municipio de Riachuelo, provincia de Corrientes, junto al río Paraná, que reunía las optimas condiciones para el cultivo del arroz.

Blasco Ibañez8
Archivo Mauro Guillen
Pero eran tiempos difíciles y una fuerte crisis económica en Argentina y la perdida de la confianza de los inversores impidieron que esta aventura, un poco quijotesca, acabase bien. Así en 1914 el mismo Blasco Ibáñez vuelve a Europa y el proyecto queda sin finalizar, con algunos valencianos perdidos en unas tierras más hostiles de lo que les habían contado.

Al llamamiento del escritor, acudieron más de 70 familias valencianas, principalmente de las zonas de la Safor, la Ribera y de la Marina. Apellidos como Bonastre, Vila, Terrae, Solanes, o Morel siguen sonando en esas tierras argentinas.

Incluso de dice que en la zona de Corrientes aún se puede degustar la autentica paella valenciana.

Texto de Mauro Guillén

viernes, 24 de abril de 2015

SOR ISABEL DE VILLENA – LA VALENCIA LITERARIA

1960 sor isabel de villena_parte alta_RSA Archivo de Rafael Solaz

1960 – Parte alta Convento de la Trinidad

Este año celebramos el 525 aniversario del fallecimiento de Sor Isabel de Villena (Valencia 1430 – 1490), considerada la primera escritora conocida en la literatura valenciana.

Isabel, hija natural del poeta Enric de Villena, fue bautizada con el nombre de Eleonor y vivió desde pequeña en la corte de María de Castilla, esposa de Alfons V el Magnànim.

En 1445 profesó en el convento de la Santísima Trinidad de las clarisas de Valencia donde sería nombrada abadesa en 1463. Allí escribió, en lengua valenciana, su obra, sobre la vida de Jesucristo, Vita Christi, llena de citas de clásicos. Su obra, publicada por primera vez en 1497, es una de las piezas más importantes de la literatura en valenciano y universal del siglo XV, dentro de lo que se denomina El Siglo de Oro Valenciano.

Isabel de Villena esta considerada como una mujer adelantada a su tiempo precursora de las ideas feministas, ya que en su texto hace gran defensa de la figura de la mujer frente a las obras tildadas de misóginas como es el caso del Espill o Llibre de les dones, de Jaume Roig.

En la fachada del monasterio de la Santísima Trinidad, hasta hace pocos años habitado por monjas clarisas, situado en la margen izquierda del Turia en la ciudad de Valencia, podemos ver una placa, el clásico 'Socarrat' valenciano, en homenaje a Sor Isabel de Villena.

Texto de Mauro Guillen

sábado, 4 de abril de 2015

BLASCO IBAÑEZ Y LA SEMANA SANTA – LA VALENCIA LITERARIA


Blasco y la semana santa
 El más universal novelista de la literatura valenciana, Vicente Blasco Ibáñez, nos dejó en dos de sus obras su visión de la celebración de la Semana Santa. En su famosa, y cinematográfica obra, Sangre y Arena (1908) y también en Flor de Mayo (1895), recoge escenas populares y costumbristas de la festividad de la Semana Santa. En Sangre y Arena, la historia relatada por el autor valenciano se centra en la ciudad de Sevilla, haciendo referencia a los actos de la Semana Santa propia de esa ciudad, pero en Flor de Mayo, centra la trama en el barrio del Cabañal (aunque parece evidente que esta haciendo referencia también al Canyamelar). En esta novela dedica un capítulo completo a describir la celebración del Santo Encuentro durante el Viernes Santo, en la famosa Semana Santa Marinera.


Nos cuenta con todo detalle el Encuentro, el cual se sigue celebrando en nuestros días:


“Comenzaba la ceremonia del encuentro. Marchaban por distintas calles dos procesiones; en la una la Virgen, dolorosa y afligida, escoltada por la guardia de sepulcrales granaderos, y en la otra Jesús, desmelenado y sudoroso, con la túnica morada hueca y cargada de oro, abrumado bajo el peso de la cruz, caído sobre los peñascos de corcho pintado que cubrían la peana, sudando sangre por todos los poros


[…]
Avanzaban en opuesta dirección las dos procesiones, moderando su paso, deteniéndose, calculando la distancia para llegar á la vez al lugar del encuentro.


[…]
Llegó el instante del encuentro. Cesaron los tambores en sus destemplados redobles; apagaron las trompetas sus lamentables alaridos; callaron las fúnebres músicas; quedáronse las dos imágenes inmóviles frente á frente…”


Hay que tener en cuenta que Blasco Ibáñez, defensor de la República, defendía las ideas anticlericales, si bien como escritor costumbrista, amante de su tierra, siempre nos relata con pasión las fiestas populares, aunque sin poder evitar cierto sarcasmo cuando nos habla de la actitud del pueblo ante estas manifestaciones religiosas:


“Entre los espectadores veíanse caras pálidas y ojerosas, bocas sonrientes, gente alegre que, después de una noche tormentosa, había venido desde Valencia para reírse un poco… ¡A burlarse de una fiesta tan antigua como el mismo Cabañal…! ¡Señor! De Valencia habían de ser para atreverse a tanto”.


Texto de Mauro Guillen

martes, 3 de marzo de 2015

MONUMENTO A TEODORO LLORENTE - LA VALENCIA LITERARIA

Monumento diìas despueìs de su inauguracioìn (Valencisa Atraccioìn)Fuente – Valencia Atracción 

El 2 de julio de 1911, falleció en Valencia, uno de los personajes más importantes e influyentes de la Valencia de finales del siglo XIX y principios del XX: Teodoro Llorente. Su nombre ha estado ligado a importantes campos de la cultura y la sociedad valenciana, fue uno de los poetas más importante de la denominada Renaixença valenciana; fundador y director del periódico Las Provincias; y presidente de la asociación cultural Lo Rat Penat (1879-1880).

En la feria de Julio del mismo año de su fallecimiento, el periodista Francisco Pérez Mencheta, con el apoyo de Lo Rat Penat, propuso la construcción de un monumento en su memoria.

Bocetos presentados (Las Provincias, 14 de mayo de 1914)En el año 1913 se colocó la primera piedra del monumento, en el lugar propuesto por el Ayuntamiento: la Gran Vía del Marqués del Turia.

Ese mismo año se convocó un concurso, presentándose los bocetos en la sede de Lo Rat Penat, si bien debido a los acontecimientos del año 1914 (la Gran Guerra), se detuvo la construcción del monumento. El concurso fue ganado por el escultor Gabriel Borras, discípulo del valenciano Mariano Benlliure. Finalmente la inauguración de este conocido monumento tuvo lugar en el día 31 de julio de 1924.

En el mismo, además de la imponente figura del poeta Llorente, podemos ver una figura femenina desnuda, que simboliza la poesía, las figuras de Fausto y Margarita, de la obra de Göete, uno de los autores preferidos de Llorente, así como personajes típicos de valencia, el dolsainer y tabaleter, coronado por una alegoría de nuestra ciudad representada por una mujer con el traje tradicional de fallera.

Fuente: Monumentos conmemorativos de Valencia, de Violeta Montoliu Soler (Ed. Real Academia de Cultura Valenciana, 2002)

Texto de Mauro Guillén

jueves, 19 de febrero de 2015

EL PRIMER LIBRO IMPRESO EN ESPAÑA – LA VALENCIA LITERARIA

Placa Portal de Valldigna

En el barrio del Carmen, justo al lado del conocido Portal de la Valldigna, se imprimió en el año 1474 el primer libro de carácter literario del que se tiene constancia en la Península Ibérica: Les trobes en lahors de la Verge María, que contiene 45 poesías, la mayoría de ellas escritas en valenciano, del cual se conserva un ejemplar en la Biblioteca de la Universitat de València.

La imprenta propiedad de Lambert Palmart, de origen alemán, y del platero Alfonso Fernández de Córdoba, fue la primera que se instaló en España, en el siglo XV, muy pocos años después de que Johann Gutenberg inventase la impresión con tipos móviles en Maguncia.

En aquellos primero años, los impresores, cargados con la prensa y sus tipos, viajaban por distintas ciudades europeas buscando trabajo, eran profesionales ambulantes cuyo principal cliente era la Iglesia. Una vez finalizado un trabajo, se desplazaban a otra ciudad en busca de nuevas fuentes de ingresos.

La ciudad de Valencia en el siglo XV había alcanzado una importante notoriedad económica y social, por lo que el impresor Lambert Palmart, decidió establecer su taller de forma definitiva en nuestra ciudad. Además en aquellos años en la cercana ciudad de Xátiva se producía el papel para la impresión de alta calidad.

Hace años, se planteó la posibilidad de que el primer libro impreso en España fuese el Sinodal de Aguilafuerte, que se encuentra en Segovia, aunque parece que el mismo fue impreso por uno de los impresores ambulantes de los que antes hemos comentado, el alemán Juan Párix, quien se trasladó desde Roma a Segovia a petición del obispo Juan Arias Dávila para realizar ese trabajo, el cual, además no es un libro propiamente dicho, como Les trobes en lahors de la Verge María, sino más bien una hoja parroquial.

Sin duda hay teorías para todos los gustos, pero nosotros nos quedamos con la nuestra: Valencia fue la cuna de la imprenta moderna en España.

Fuente: Historia del libro, de Hipólito Escobar (Ed. Fundación Germán Sánchez Ruperez, 1996) y Reseña histórica de las imprentas que han existido en Valencia, de José Enrique Serrano y Morales (Ed. Ayuntamiento de Valencia, 2000)

Texto de Mauro Guillén

viernes, 6 de febrero de 2015

BLASCO IBÁÑEZ ENCARCELADO EN EL CONVENTO DE SAN GREGORIO - VALENCIA LITERARIA

Blasco IbanŢez en la Carcel de San Gregorio

En el Convento de San Gregorio (1343), convertido tras la Desamortización en prisión, estuvo detenido Vicente Blasco Ibáñez, quien fue detenido el 27 de octubre de 1898 por publicar un manifiesto acerca de la cuestión local de la fábrica de gas. EL 1 de noviembre fue puesto en libertad.

En aquella época se publicó su libro Cuentos Valencianos, donde se recogían varios cuentos como Dimoni, Cosa de hombres y El dragón del Patriarca, y se comenzó a publicar su famosa obra La Barraca en el diario El Pueblo.

La cárcel (convento) de San Gregorio se encontraba en la calle San Vicente, en el lugar que ocupa en la actualidad el Teatro Olympia, regentado por la familia Fayos.

Y, otra curiosidad, cuando se demolió el convento en el año 1911, el reloj de su torre de instaló en la iglesia de Benimaclet, donde sigue en la actualidad.

Fuente:Vicente Blasco Ibáñez, de J.L. León Roca (Ed. Ayuntamiento de Valencia, 1997).


Texto de Mauro Guillén

viernes, 23 de enero de 2015

JACINTO BENAVENTE EN VALENCIA – LA VALENCIA LITERARIA

Estudiantes en el Hotel Victoria aclamando a Benavente

El 21 de mayo de 1913, el dramaturgo, premio Nobel de Literatura en 1922, Don Jacinto Benavente (Madrid, 1866 -1954), llegó a la estación del Norte de Valencia donde fue recibido por una importante comitiva, encabezada por el Alcalde de la ciudad, quien le acompañó hasta el Hotel Reina Victoria, donde fue aclamado por cientos de estudiantes que le esperaban.

Por la noche, asistió a una representación de tres de sus obras en el Teatro Principal, una función en beneficio de la Institución del Desayuno Escolar. Al finalizar la representación de su obra La fuerza bruta, el escritor, ante la gran ovación, se vio obligado a salir a escenario donde agradeció el cariño recibido con un discurso sobre la ironía.

Banquete en la huerta de Silla

Al día siguiente, acompañado de periodistas valencianos de la Asociación de Prensa, se desplazó al pueblo de Silla, donde fue agasajado con la clásica paella valenciana; tras los discursos de rigor, un dulzainero interpreto el himno de la Exposición,se dispararon tracas y seis parejas con trajes regionales bailaron danzas populares. Vaya, que a D. Jacinto no le faltó de nada.

Fuente: La Ilustración Artística (28.04.1913)

Fotos: V. Barberá Masip

Mapa Literario de la ciudad de Valencia

Texto de Mauro Guillén

lunes, 12 de enero de 2015

ASAMBLEA NACIONAL DE EDITORES Y LIBREROS – LA VALENCIA LITERARIA

Asamblea de Editores y libreros

Durante los días 22, 23 y 24 de mayo de 1911, tuvo lugar en Valencia la II Asamblea Nacional de Editores y Libreros (la primera se celebró en Barcelona en 1909). En nuestra ciudad se dieron cita los más importantes editores y libreros de toda España, y se trataron dos importantes temas para el sector del libro: el descuento que se les debería conceder a los libreros para la venta de libros de texto en comisión y la expansión comercial del libro en la 'repúblicas americanas'. Curiosamente, dos temas que siguen muy vigentes.

La sesión inaugural tuvo lugar en el salón de actos de la reciente Exposición Regional de Valencia (1909), y estuvo presidida por D. Fernando Fe, siendo elegidos presidente y secretario de la Asamblea D. Federico Doménech y el Sr. Maraguat. Tres apellidos muy conocidos, incluso actualmente, en el mundo editorial de Valencia.

Los editores y libreros, como se puede apreciar en la imagen, llegaron acompañados de sus familias. El día 25 la Comisión organizadora, se llevó a los participantes en la Asamblea, junto con sus familiares, de “jira” [sic] a la Dehesa y la Albufera.

Fuente: La Ilustración Artística, 29 de mayo de 1911.


Texto de Mauro Guillén