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viernes, 1 de septiembre de 2023

MONUMENTOS VIAJEROS: EL DEL MARQUÉS DE CAMPO

 
Autor desconocido

Es el lugar que le corresponde: la plaza del Ayuntamiento.

La afición por las estatuas viajeras en el cap i casal viene de antiguo. El pintor Ribera, el Españoleto, mutó de la plaza del Temple a la de Emilio Castelar en el año 1905, para regresar en 1931 a la vecina en su primer emplazamiento plaza Teodoro Llorente donde actualmente se aloja. El Marqués de Campo movió sus piedras desde la plaza Castelar, donde primero sin pedestal se ubicaba desde 1905, a la de Cánovas de Castillo sita en la Gran Vía cuando discurría el año de 1933. Miguel de Cervantes abandonó la del Picadero, donde se había instalado en 1909, para situarse en el jardín de Guillen de Castro, próximo a las Torres de Quart, frente al Colegio Público con su nombre en 1931. Ya en nuestros días, a Luis Vives se lo llevaron de la plaza de Brujas para situarlo próximo a la que había sido su casa natalicia en la placita de Margarita Valldaura.

Sin embargo, quien por sus obras y mejoras urbanas puede y debe considerarse como uno de los mejores alcaldes que ha tenido la ciudad, allá cuando la regente Cristina, decimonónica, durante el período 1843/1847, bien se merece este reconocimiento con su actual traslado a la plaza del Ayuntamiento.

Y no sólo por sus actuaciones durante sus cuatro años al frente de la alcaldía, sino también por sus obras en años después que tanto contribuyeron a cambiar el aspecto de la ciudad en sus diferentes cometidos.

Tras unos años convulsos, José Campo dotó a la ciudad de grandes avances. Desde un primer momento no sólo fueron palabras ni promesas utópicas, sino realidades. Fue el autor de grandes mejoras desconocidas hasta entonces en la ciudad, como lo fueron la iluminación de calles y plazas, con sus instalaciones a gas. Fue el iniciador del empedrado para evitar el polvo y barro existente en el trazado urbano. Abasteció a los valencianos de agua potable filtrandola desde las del Turia, con fuentes públicas que ornamentaban la capital, tales como la de la plaza de la Virgen, de la Congregación, Rodrigo Botet, Redonda, Negrito, Mercado y San Lorenzo.

Fue el creador del primer ferrocarril en el viejo Reino, con su estación central en la plaza de San Francisco, frente al barrio de Pescadores, a cuya inauguración asistieron en 1852 la Regente Cristina con su esposo el Duque de Riansares. Dedicó su actividad a la creación de entidades bancarias, naciendo de su mano el primer banco instalado en Valencia, con su impulso a la puesta en marcha del Monte de Piedad. De su diario La Opinión, surgió Las Provincias cuando se lo cedió a Teodoro LLorente. Creó una sociedad naviera que impulsó el comercio por ultramar. Y como gran filántropo, fundó un asilo para niños huérfanos.

Nadie como él, tanto desde la Alcaldía como en la siguiente décadas, contribuyó a una vida más cómoda para los ciudadanos del “cap i casal”.

Próxima pues la construcción del nuevo proyecto para la plaza del Ayuntamiento, sería de justa correspondencia trasladar su monumento de la Gran Vía Marqués del Turia a la plaza consistorial, como monumento viajero que lo había sido, con su ubicación definitiva frente al antiguo Palacio de Correos, por ser justo el lugar donde José Campo se significó como el gran impulsor de la primera estación de ferrocarril con el objetivo de comunicarse con el Grao, y a su vez el más ambicioso, llegar hasta Almansa con su futura proyección al centro peninsular: la Estación de José Campo que después sería Estación del Norte, para su traslado a la calle de Játiva en 1917.

La que será nueva y flagrante plaza y con su monumento al Marqués de Campo, se convertiría éste en el mejor documento en piedra, histórico, de lo que significó su vocación decidida en beneficio de la ciudad.

¡Y porqué no la plaza con su nombre!

viernes, 27 de mayo de 2022

LA ESTACIÓN CHURRA ACERCABA A TERUEL


Bivaldi (Ca 1905)

En septiembre de 1901 se trabajaba sobre los solares del Convento de San Juan de la Ribera para construir la estación del ferrocarril Central de Aragón.

Fecha esta en la que ya estaban colocados ocho arcos de hierro para la sujección de la cubierta, cuando se disponía para la nivelación del piso en el espacio dispuesto entre la misma y el futuro andén. 

Mientra tanto, circulaban comentarios no muy halagüeños referidos a la explotación del ferrocarril desde Sagunto a Calatayud, debido a una mala gestión en el montaje del servicio a cargo de la compañía belga, rumores en el sentido de su inminente venta, toda vez que tanto la Compañía del Norte como la del Mediodía, estaban interesadas en su adquisición. Sin embargo, un acuerdo mutuo entre estas dos sociedades de "buena amistad", que habían rivalizado en la explotación ferroviaria, iba a imposibilitar la adquisición por una de ellas.

Con la puesta en marcha del tramo Valencia-Sagunto, el beneficio para los viajeros interesados en la comunicación entre el cap i casal y la provincia turolense, especialmente, estaba claro.  

La inauguración de la estación de Valencia, que popularmente sería conocida como "la churra", estaba prevista para finalizar el año, aunque lo más probable era que se retrasara su puesta en servicio hasta entrado el nuevo año.

La compañía solicitó permiso municipal para tender una via provisional desde la iglesias de los Ángeles del Cabanyal a la playa para el transporte de piedras con destino a las obras.

Finalmente el 25 de febrero quedó inaugurada la conexión con Sagunto, completando una línea ferroviaria adjudicada a la compañía belga "SA de Construcciones de Caminos de Hierro de España", que iba a estar dividida en dos secciones para su explotación, una de Calatayud a Teruel bajo la dirección de Mr. Lapotre, y otra de ésta capital a Valencia a cargo del Ingeniero-Jefe Mr. Rambaud.

En la fecha de su inauguración tan solo faltaba concluir en su totalidad las estaciones de Valencia y del Cabanyal.

Decía la prensa valenciana que a juzgar por las obras realizadas, la estación de Valencia "será una de las más bonitas y mejor acondicionada de España.

domingo, 26 de mayo de 2019

SACANDO GRAVA DEL RIO


Foto autor desconocido, ca. 1905. Remember-València, pg 737.

QUÉ HACÍAMOS EN EL TURIA
 
En esta imagen, tomada hace poco más de un siglo, se ve claramente el trabajo de extracción de grava del cauce del río, justamente entre los puentes del Mar, a nuestras espaldas, y el del Real al fondo.

Algunos montones de grava, tres carros esperando para ser cargados y el utensilio clave, la criba, en primer plano, para con una pala separar la grava con el adecuado tamaño a las necesidades del cliente receptor..

Esta extracción aunque habitual allá donde pasara un río, fue prontamente suspendida por el Ayuntamiento por el riesgo de creación de indeseables pozas a lo largo del cauce.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 17 de enero de 2019

LOS ITINERARIOS MÁS LARGOS DE LOS TRANVÍAS

Postal de época. Tranvía eléctrico en calle Reina, Cabañal, ca. 1905.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Desde sus inicios en 1876 los tranvías de Valencia tuvieron unos recorridos kilométricos. Según la concesión inicial a la Compañía de Tranvías de Valencia (CTV) el servicio al Grao comenzaba en la Glorieta y desde allí por pl. Alfonso el Magnánimo, Pintor Sorolla, Barcas, pl. san Francisco, Sangre, san Vicente, Campaneros, Miguelete, pl. Virgen, Caballeros, Serranos, Conde Trénor, puente del Real, Alameda, av. Puerto y regreso por av. Puerto, Puente del Mar, Navarro Reverter y Glorieta eran según CTV 6.720metros, que no está mal para un tranvía de caballos. Poco más tarde se alargó hasta el Cabañal y playa, pero se recortó el paso por el interior de la ciudad, con lo que quedó el recorrido muy parecido en longitud. Con la línea ya electrificada en época de la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) en que se volvieron a realizar los servicios a la Malvarrosa desde la pl. Ayuntamiento, el recorrido urbano más largo fue el de las líneas nº 2 y nº 12, que abarcaban desde pl. Ayuntamiento, san Vicente, Paz, Glorieta, Navarro Reverter, puente de Aragón, o la alternativa pl. Ayuntamiento, marqués de Sotelo, Alicante, Gran Vía, puente de Aragón y desde allí por av. Puerto, J. J. Dómine y Reina hasta su final en la Malvarrosa.

Aunque, para servicios de gran longitud, es muy interesante tener en cuenta el recorrido durante los años 1926 y 1927 de la entonces denominada línea nº 1 de CTFV, cuyo recorrido era desde el mercado de Ruzafa, Ruzafa, paseo de Ruzafa, pl. Ayuntamiento, Barcas, Pintor Sorolla, pl. Alfonso el Magnánimo, Glorieta, pl. Tetuán, conde Trénor, Serranos, Caballeros, pl. Virgen, Miguelete, pl. Reina, san Vicente, Sangre, pl. Ayuntamiento, marqués de Sotelo, Játiva, Guillem de Castro, Jesús y Gaspar Aguilar hasta la puerta del Cementerio, la vuelta por las mismas calles. Buen paseo turístico por toda la ciudad. La línea se llamó Ruzafa-Puente de Madera-Cno. Paiporta y en ese breve tiempo cambió para llamarse Ruzafa-Puente de Madera-Cementerio, nombre más lógico para el público. La línea que duró menos de dos años, como hemos visto era un auténtico engendro. El recorrido Puente de Madera-Cementerio era lógico y llegó a utilizarse durante varias épocas, líneas nº 9 o nº 11, y el de Ruzafa al Puente también, línea nº 6, pero la unión de esas dos líneas en una no era nada lógico como lo demuestra su corta existencia. Podemos pensar en coches llenos en unos tramos y prácticamente vacíos en otros dada la variedad de ambientes ciudadanos atravesados.

Tranvías en calle san Vicente, junto al pasaje Ripalda, 1920. El coche de la izquierda es de la línea nº 1 Ruzafa-Puente de Madera-Cno Paiporta, dirección Cementerio y el de la derecha de la línea nº 7 Matadero-Bolsería-Ruzafa, dirección Matadero. Foto Archivo Municipal de Valencia, ref. svte1.

Por otro lado las líneas tanto de caballos como posteriormente electrificadas tuvieron longitudes mayores, en general cubrían a varios pueblos en cada caso.
Postal de época. Tranvía en Burjasot.

La de Burjasot-Godella nacida en 1889 tuvo una longitud de 6.240metros.
La de Catarroja de 1890 midió 7.869metros, pero cuando llegó hasta Silla en 1912 su longitud total era de 12.438metros. Fue la más larga de las líneas rurales.















La de Masamagrell en 1892 midió 11.185metros, cuando al electrificarse en 1900 se alargó hasta Puebla de Farnals llegó a los 12.182metros.

Tranvía en Torrente. Foto Wiseman 1959.

La línea de Torrente en 1895 medía 9.167metros.  
        
Tranvía saliendo de Manises. Autor desconocido. Colección Paco Llabata.

Por último la línea a Manises, que fue inaugurada en 1925, tenía una longitud de 7.341metros.

Cualquiera de ellas en un día primaveral y sin prisa era una magnífica ocasión para recostado sobre la ventanilla disfrutar de un paisaje puramente huertano.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 7 de mayo de 2015

TALLA DE QUINTOS

1905 talla de reclutas Archivo de Rafael Solaz

La talla, sorteo y despedida de quintos eran los pasos previos al cumplimiento del servicio militar en el que el “Todo por la patria” tenía su sentido en un cumplimiento social que venía del sistema liberal de la Constitución de Cádiz, que había implantado la obligatoriedad para todos los varones.

Desaparecido el servicio obligatorio en el año 2001,  “los años de mili” se enmarcaban hasta entonces en un corto -aunque en muchas ocasiones demasiado largo- periodo de nuestras vidas, en el que si se destacaba por la inicial formación en los sectores más degradados de la sociedad, algo en lo profesional y en especial como de alfabetización a los reclutas provenientes de zonas más atrasadas, el descarnarse del lazo familiar por primera vez en la vida se entroncaba con el “cumplimiento con la patria” al que nos sentíamos obligados.

En la foto hacia 1905 se representa el momento del peso y tallado de reclutas, en el que si el nivel no alcanzaba el mínimo exigido, por corto de talla, te exoneraban del servicio.

Llegado el momento del sorteo en la Caja de Reclutas, saltaba la bolita que significaba el destino para un determinado número de futuros soldados:

- ¡ ÁFRICA !

domingo, 15 de marzo de 2015

EL TRANVÍA DE FUERZA

1900 - Tranvia de tracción animal,
Archivo Rafael Solaz

En 1801 se inauguró el “Nuevo Camino al Grao” con la presencia del Rey Carlos IV que disfrutaba por unos días de la “conveniente tranquilidad”, alejado de la Corte. El Camino Hondo y el Camino Viejo, ambos al Grao, quedaban como alternativas al nuevo trazado, recto y ancho, que se adivinaba necesario para las infraestructuras a realizar en la zona portuaria, de cuya proyección se venia teniendo en cuenta desde hacia décadas.

Por la nueva vía iban a pasar naranjas, cerámicas, cebollas, vinos, esparto… Carros y tartanas iban a unir la ciudad con el mar, y las “vías de carros” iban a otorgar a Valencia su peculiaridad emblemática en los últimos años del siglo.

En 1876 se crearía la sociedad “Tranvía de Valencia al Grao y Cabañal”  y en el mes de junio los primeros tranvías de tracción animal, llamados  también de fuerza, enfilarían el Camí del Grao bajo la sombra de sus chopos. A través del Puente del Mar que, como su nombre indica, era la salida natural desde la ciudad a los ya anexionados  y antiguos pueblos de Villanueva del Grao y Pueblo Nuevo del Mar.

Vemos en la foto hacia 1905 un tranvía de tracción animal sobre el puente con un diseño que bien pudiera representar el antecedente del tipo Imperial, en una línea que iba a circular “empujado” por la electricidad a partir de marzo de 1908.

domingo, 21 de diciembre de 2014

TIENDA DE BARRIO

1905 CA TIENDA VALENCIANA

Archivo de Rafael Solaz

1905 Ca. -  A fe que había trabajo. La tienda llena de género hasta los topes, cuatro empleados tras el mostrador y los clientes participando de una foto con sabor familiar, en la que no falta un niño en su disfrute, tanto en cuanto protagoniza un momento dispuesto para el recuerdo.

Las dos balanzas denotan actividad, género y pesas de metal, que a tanto el cuarto hacen caja. Moños y agujas más enseres varios, en un totum revolutum con esencia de mercado; la propia de una mercería de barrio en aquella Valencia de 1905 siempre bulliciosa de tiendas y comercios cercana a la Lonja de la Seda. O, alejada de ella.

Blusones comerciales eran la habitual prenda tanto del dueño como de oficiales y aprendices con el único distintivo de los años, cuando las gorras a juego completaban la indumentaria, tanto si vendían azúcares y canelas, como botones y dedales.

lunes, 17 de noviembre de 2014

LA VERJA DE LA GLORIETA


1905 Ca. - La Glorieta tuvo una verja que llegó a tener siete puertas para el acceso a la tranquilidad que ofrecía su arbolado; verja que había sido instalada en 1860 en sustitución a la anterior de madera, derribada aquella 
en su totalidad en 1925, con una importante modificación de la Glorieta  en su aspecto y arbolado, para una mejor conexión del tráfico que  desde la
calle de la Paz, se dirigía, principalmente, hacia el camino
del Grao, que a la sazón  hizo que La Glorieta del Duque
de la Albufera, su iniciador, se partiera en dos.

La verja de hierro fue aprovechada finalmente con su traslado a los Jardines del Real, donde se puede observar en la actualidad, cercando "los Viveros".

En la foto de la plaza de Tetuán se realza su aspecto con las pilastras de piedra que la sujetaban, donde se contempla el lateral de una de sus puertas que se abría ante la Capitanía General.

Hierro y piedra en su artesanal acabado, cerraban aquella Glorieta también rodeada de edificios y palacios de especial relevancia para la ciudad, siendo el más antiguo el convento dominico de suntuosa fachada que nos ofrece la imagen.

sábado, 25 de octubre de 2014

CALLE DE SAN VICENTE

calle de san vicente

Ca. 1905 - El coche aún no se ha adueñado de las calles. Es en un día de fiesta, con sus ventanales engalanados, cuando el peatón, convertido en el protagonista de una instantánea que por sí sola brilla, refleja el deambular de la sociedad de una época en los comienzos del XX. Un niño con babero y gorra, muestra el mismo semblante de un señor mayor, también con gorra, pero con el bastón de los años que nunca se detienen.

En la foto se observa vida. Trasiego humano en la siempre concurrida calle de San Vicente, con la de Derechos a la izquierda, con toldos y farolas en un día invernal. Señoras de largos faldones que se desplazan sobre un suelo adoquinado, aún no desgastado por una motorización que años después desplazaría hacia las aceras al tranquilo peatón.

Los sombreros en damas y caballeros pasean su porte y distinción, y el gentío se desplaza en sus inquietudes a través de una calle siempre elegante, merced a sus edificios de suntuoso acabado. 

Una línea de traca en lo alto nos confirma la rica tradición de la pólvora con su ruido, que llegado el momento darán mayor vida a la foto. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

EL PORRAT DE SANT VICENT

 Porrat en Sant Vicent de la Roqueta. Ca. 1905
Archivo de Rafael Solaz

Ca. 1905 - La ocasión del “porrat” en les “festes de carrer” de nuestra ciudad, el garbanzo que tras tostarlo muda su piel al blanco ceniza, se remonta a época muy antigua, que, (costumbre mora, quizá aún más antigua pues hay quien la documenta en la Valencia romana) básicamente consiste en unos puestos de ventas en ocasión de las fiestas más antiguas de Valencia, en los que igualmente se ofrecen, orejones, almendras, chufas secas, avellanas y otros sanos nutrientes, tan alejados de los actuales chuches que durante todo el año se ofrecen por doquier.

Y en paralelo a las fiestas de barrio, el primer “porrat” del año lo situamos en la calle Sagunto en la fiesta de San Antoni del Porquet, al que le sigue a pocos días en la festividad de San Vicente Mártir, junto a su ermita. La fiesta de San Blas en el barrio de Ruzafa, también tiene el suyo, e igualmente destaca en la de Sant Donis, el 9 de Octubre, terminando el año junto a la ermita de Santa Lucia, de la calle del Hospital, como remate a un circuito anual, en el que siendo éstas las más destacadas, también se ofrecen en otros fiestas de barrios, aunque cada vez en menor número, muy alejado al de épocas antiguas, cuando se celebraban “festes de carrer” y de forma intermitente a lo largo de todo el año.

La foto torno a 1905 nos ilustra de tan arraigada costumbre en la calle de la Ermita, en el “porrat de Sant Vicent”

porrat 1849 vicente Boix
Así se refería Vicente Boix, cronista de la ciudad, en 1849 “als porrats”

martes, 22 de julio de 2014

LA CORAL L’ANTIGOR Y DON SALVADOR GINER

1905 - Comisión de l'Antigor al descubir la placa. Foto Lázaro. 1905
Archivo de Rafael Solaz
Foto de Lázaro

1935 – La Sociedad Coral Humorística L’Antigor, había cesado en su actividad en el año 1910. Ya en 1905, en plena fiestas de la Feria de Julio, que se aprovechaban sus días para llevar a buen fin diferentes actos sociales, ésta sociedad coral, había costeado la lápida en ocasión de un pequeño homenaje al maestro D. Salvador Giner, al tiempo que servía para que la calle de Liria, donde habitaba el músico, un 23 de julio, tuviera una nueva denominación a partir de entonces: la de su nombre.

A pesar de su fin como sociedad y por la consideración que tenían a la persona de D. Salvador Giner, cuando en 1935 se cumplió el 25 aniversario de su desaparición como coral, L’Antigor volvió a reunirse un 14 de julio, un año antes de la muerte del músico, ante la placa que en su día la misma sociedad había costeado, tal y como se observa en la foto.


martes, 17 de diciembre de 2013

LA VIEJA FÁBRICA DE TABACOS

fabrica de tabacos 1905

Ca. 1905 - Desde 1763 el edificio de la Glorieta, en la actualidad sede del Palacio de Justicia, cumplía con sus funciones de Aduana bajo el reinado de Carlos III para cuyo fin fue construido. Pero al cesar en esta actividad en 1828 y dado el incremento del consumo de tabaco que se estaba produciendo en España, se tomó la decisión de que tan suntuoso edificio diera cobijo a la Fábrica de Tabacos. Hasta entonces nuestra ciudad contaba con dos casas para este cometido: una situada muy próxima a la plaza de la Compañía y otra a la de Porxets, sin poder determinar el sitio exacto de ambas.

Las funciones de la nueva fábrica de tabaco se repartían entre su planta baja, entresuelo, principal, segundo y buhardillas. El piso principal era el de mayor superficie, y en él se albergaba el Administrador General de Rentas, la Contaduría de Tabacos y demás funciones administrativas, mientras que en el bajo y entresuelo estaban situados las máquinas de picar, los talleres de empaquetadura y desvenado, almacenes de distribución, máquinas de vapor, generadores y otros servicios. Su funcionamiento daba trabajo a 3.500 mujeres y 50 hombres a mediados de siglo XIX. La producción giraba en torno a cuatro talleres: de cigarros, de cigarrillos, de picadura y de desvenado. 

Conforme avanzaba el siglo se produjeron enfrentamientos entre la dirección y el ayuntamiento, motivados por la inquietud vecinal ante la insalubridad que producía el humo por la quema diaria de vena, la proximidad de la fábrica de gas y el riesgo de incendios, tal y como sucedió en 1895 cuando se produjo un fuego que ocasionó importantes daños en el lateral recayente a la calle Colón. 

Éste percance unido a la necesidad de un mayor espacio para sus trabajos, el entorno urbanístico una vez abierta la calle de la Paz, la Glorieta enfrente y la majestuosidad del edificio más apropiado para otros fines, hicieron que se tomara la decisión de su traslado en 1914 a otro de mayores dimensiones que había sido utilizado de forma temporal para la Exposición Regional de 1909 y Nacional de 1910, situado en la actual calle Amadeo de Saboya, que había sido mandado construir para la industria del tabaco. 

La foto de la primera década del siglo XX nos muestra el aspecto del palacio en su parte central, con su portada e indicación de cuál era su uso.

domingo, 15 de diciembre de 2013

EL ARROZ

arroz 1910

1905 - La existencia del lago de la Albufera ha sido el determinante de que sus alrededores fueran los propicios para el cultivo del arroz, puesto en práctica por los árabes desde su llegada a la zona. Esta actividad fue creciendo con los siglos, dando lugar a problemas de salud por las enfermedades que producían las aguas estancadas, lo que obligo a las autoridades a dictar normas entre las que estuvo la prohibición de su cultivo en algún periodo. La superficie de los campos de arroz fue creciendo con gran intensidad a lo largo del siglo XIX, en detrimento de la del lago que vio reducida la suya a un 10%. El cultivo del arroz pasaba por siete etapas: siembra, plantado, siega, trilla, secado, almacenado y el molido, en las que el trabajo manual era fundamental en todas ellas. Con la llegada de la mecanización y los mejores abonos, se han introducido cambios muy importantes en todo su proceso al acortarlo en el tiempo, para, finalmente, conseguir una mayor producción y de mejor calidad, con el beneficio añadido de eliminar muchos de los problemas ambientales que hasta entonces existían. En la postal de principio del siglo XX vemos el momento de airear el grano para eliminar las partículas de paja que lo acompañaban.

viernes, 8 de noviembre de 2013

FÁBRICA “LA CERAMO”

la ceramo 1905_jose huguet
Fuente – José Huguet

1905 - La fábrica de cerámica fue construida en 1885 por su propietario Josep Ros Furió para la producción especializada de cerámica tradicional valenciana, y, particularmente, en la recuperación de las viejas técnicas artesanales, en ellas, la de los alfares musulmanes de reflejo metálico.

El edificio fue decorado a la manera oriental, incluyendo piezas ornamentales elaboradas en la propia fábrica. La portada, en arco de medio punto, se decoró con mocárabes, yeserías nazaríes, columnillas con motivos neoegipcios y dos torrecillas de traza gótica. En su composición se integró una placa con los nombres de la fábrica, la actividad y su propietario. Sobre ésta, simplificado, el escudo de la ciudad y otra placa con inscripción, al parecer, en árabe.

Sus instalaciones siguieron el modelo de casa-factoría de la primera industrialización valenciana donde se distinguieron dos zonas: la residencial o doméstica, donde se localizaban las viviendas de los propietarios, y la zona de producción. En el caso de “La Ceramo” esta última zona comprende las siguiente áreas: el patio, debajo del cual se localizaba la cisterna; las balsas para decantación y limpieza del barro; la nave de obrador-almacén-laboratorio; la nave de trasiego de piezas para su cocción y posterior selección; los hornos, tres para cocción normal y uno para reflejos metálicos, construidos en mampostería y ladrillo macizo; y la leñera, ubicada en la parte trasera, con acceso directo a la calle, y, mediante una escalera de caracol, a la cubierta de los hornos, lo que permitía la regulación manual del tiro de las chimeneas durante el proceso de cocción.

Tal fue la importancia de la fábrica que muchas de sus piezas decoran todavía hoy algunos edificios valencianos más emblemáticos del siglo pasado y principios de este, como la Estación del Norte, Mercado de Colón, Mercado Central y Ayuntamiento de Valencia. Piezas que fueron pintadas por las laboriosas de manos de muchas mujeres, como las que se ven en la imagen, que durante generaciones dieron color a esa cerámica, que caprichosa, no solo daba de vivir a esas mujeres e hijos, sino que también se cobraba vidas por la lamentable enfermedad de la silicosis.

Texto – Isabel Balensiya

Fuente - Área Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia

jueves, 17 de octubre de 2013

MONUMENTO A CERVANTES

Monumento a Cervantes. Ca. 1915

Fuente – Rafael Solaz

Ca. 1915 - Otra de las estatuas viajeras en nuestra ciudad, la de D. Miguel de Cervantes Saavedra. Obra del escultor Mariano Benlliure, corresponde en homenaje al autor del Quijote mediante su fundición en bronce. 

Su base está configurada por cuatro libros de caballerías que tanto iban a influir en el protagonista del clásico libro del Siglo de Oro de la Lengua Española, el del Ingenioso Hidalgo y que a la sazón sirven de sustento al Caballero de la Triste Figura que a su vez, alza con sus manos a su creador. 

Sobre pedestal de piedra, fue inaugurada la estatua de bronce en la plaza del Picadero en el año 1909, no sin antes haber sido homenajeado el autor en su primera presentación, entonces en yeso, con motivo del tercer centenario de la aparición de tan universal libro. 

El 7 de mayo de 1905, aunque en esta ocasión ante el futuro Colegio Público Cervantes, lugar en el que se había pensado para su ubicación, aunque para ello tuvieron que pasar muchos años. 

Situada en la actual de Los Pinazo, hasta que en 1931 fue trasladado el monumento a los jardines de la calle de Guillem de Castro, donde estaba previsto. 

En la foto en torno a 1915 vemos el aspecto que ofrecía la plaza con una vista parcial de la existente entonces Iglesia de Santa Catalina de Siena y un grupo de mujeres que disfrutan del sol del mediodía mientras se observa el caminar tranquilo de otras dos personas.

viernes, 6 de septiembre de 2013

EL TENIS EN VALENCIA

Faulcombridge jugando al tenis en el huerto del Santisimo a principio de siglo XX

1905 - Junto al paseo de la Alameda se crearon dos pistas de tenis, entonces llamado “skating”, por la Sociedad Sporting Club que había sido creada el 23 de febrero de 1905 por iniciativa de Alfredo Faulcombridge, exportador de naranjas, quien había introducido su afición en nuestra ciudad. 

Así fue como inició su carrera deportiva tan elitista deporte de la mano de este club que cambió su nombre por el de Club de Tenis Valencia una vez terminada la guerra civil. Durante sus primeros años la afición fue en aumento con la creación de un segundo club, el Algiros Tenis Club, que supuso una incipiente rivalidad entre unos aficionados que asistían complacidos a los enfrentamientos de los Faulconbridge, Dicenta, Monllor, Albiol y Alapont cuya popularidad crecía. 

Así fue como en 1934 se organizó el primer Campeonato de España en Valencia. Con el fallecimiento de Alfredo Faulcombridge se creó con carácter nacional la Copa que lleva su nombre, cuya primera edición la ganó el madrileño Jorge Villota en 1933, torneo que se convirtió en internacional tras la guerra con la participación de los mejores tenistas europeos, así como los nacionales Gimeno, Santana y los hermanos Arilla y los también hermanos Gisbert. 

En la foto de principios del siglo XX vemos al tenista inglés en los terrenos situados en el huerto del Santísimo, junto a la Alameda y el Palacio Ripalda.

sábado, 20 de julio de 2013

LA ALAMEDA

la alameda ca 1905

Ca. 1905 - Con la finalización del pretil del Turia en el año 1674 en su área de influencia, la zona hasta entonces conocida como El Plantío fue cambiando su configuración. Fue entonces cuando se llevó a cabo la construcción de un paseo que pronto iba a ser conocido como la Alameda, debido por la gran cantidad de álamos existentes de los que en la actualidad tan solo permanece un ejemplar. 

La primera plantación de álamos se alineó mediante dos filas por decisión del Duque de Arcos en 1644. 

La Alameda estaba muy vinculada al Palacio Real como una prolongación de los jardines que tenía en derredor. 

Con anterioridad, el Plantío y en su depresión hacía el cauce del rio, era en éste el lugar donde la Fabrica de Murs i Valls utilizaba para almacenar los troncos que le eran de utilidad para sus cometidos.

lunes, 6 de mayo de 2013