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jueves, 9 de octubre de 2025

TRAYECTORIA HISTÓRICA DEL 9 DE OCTUBRE

             
     
Salida de la Real Senyera desde el Ayuntamiento. Revista Semana Gráfica

No siempre ha sido igual. La conmemoración del día de la conversión del cristianismo del Reino de Valencia como gran hecho histórico con la entrada del rey Jaime I en la ciudad liberándola del dominio musulmán ha evolucionado a través de los siglos.

                
 Xilografía de 1891 de la Ilustración Española y Americana

Cuando una gran hambruna asolaba Valencia por las malas cosechas cien años después de la entrada de Jaime I, un 9 de octubre, el Consell de la ciudad se amparó a San Dionisio con la celebración de una procesión, estando invitado el rey Pedro el Ceremonioso, pero parece ser que por motivos de salud no pudo acudir y en su lugar y como simbolismo de él se paseó el Penó de la Conquesta.

A comienzos del siglo XX la fiesta era claramente de contenido religioso. Pero el 9 de octubre de 1915 encontramos ya una celebración moderna con un homenaje de Lo Rat Penat al monarca con un Te Deum en la Catedral, un adorno de la estatua ecuestre de Jaime I en el Parterre y una manifestación por la Joventut Valencianista.

En 1923 llega Primo de Rivera y se deshizo esta manera de celebración volviendo a la manera más folklórica y menos aún comprometida.

Ya en 1931, la Segunda República y de nuevo marcha atrás. Aparecen nuevas perspectivas. Crecía Acció Cultural Valenciana, petición de la autonomía, se institucionalizó el homenaje floral a la estatua del rey, la creación del Centre d'Actuació Valencianista, y hasta se propuso el día como día de la Diada Nacional de los valencianos en 1935.

La llegada de la Guerra Civil hizo que en 1937 solo se realizaran los actos conmemorativos en interiores, como el Teatro Principal y el Ateneo. Tan solo las organizaciones más conservadoras organizaron la procesión cívica por la mañana, escoltando el Penó de la Conquesta y no la bandera tricolor. La acompañaba la escuadra falangista y un piquete del ejército para rendir honores militares a la Senyera.

Llega el franquismo y la celebración se torna con un rasgo católico y sentimental.

Al morir Franco, la celebración del 76 tuvo la afirmación autonómica, con un concurrido mitin en la plaza de toros y que ya se bautizó como día de la Diada Nacional del País Valencià.

En 1979 comenzó la doble conmemoración, la municipal y la autonómica.

        
Óleo de Richard Montesinos de 1884. Entrada de Jaime I en Valencia

Una trayectoria histórica de la celebración del 9 de octubre que refleja perfectamente la evolución de las instituciones.

Texto de Amparo Zalve

lunes, 9 de octubre de 2023

FIESTA DE LA REAL SENYERA

Archivo Municipal

Imagen en el interior del Ayuntamiento en los años 30 antes de la bajada desde el balcón el día 9 de octubre.

El "9 de Octubre" se fija en el calendario con sentimiento de conservar algo existente celebrando los orígenes de la Valencia cristiana.

Pero su celebración costó nada menos que un siglo después. Era lógico porque tuvieron que pasar muchos años para la repoblación de los cristianos, y que estos tomaran su organización social y económica.

Como suele ocurrir la mayoría de veces, cuando nos damos cuenta de que toca un centenario es cuando la fiesta empieza. Así ocurrió, llegado el año 1338, y encima era la fiesta de Sant Dionís. Ese día 9 de octubre la fiesta fue de carácter religioso con una procesión desde la Catedral a la iglesia de San Vicente Mártir (La Roqueta) y se hizo eterna.

Había que darle un ambiente más festivo, y más en Valencia que de fiesta saben los valencianos. El Consell Municipal pensó en ello dándole un vuelco a la celebración, y ya convertida en verdadera diversión salieron a la calle las agrupaciones de gremios, parroquias, músicos y juglares y prohombres que escoltaban la bandera, la Real Senyera. Hasta Sant Jordi convirtió en parada obligatoria la iglesia donde se le veneraba, que estaba en aquel momento por lo que ahora es calle de las Barcas, teatro Principal y hotel Astoria. La procesión acababa con la milicia local y el Centenar de la Ploma custodiando la Real Senyera.


Saliendo de la Catedral después de bendecida la nueva Senyera. Se confeccionó una copia exacta para que el paso del tiempo no influyera en su estado de conservación.

Orgullo patrio que iba creciendo año tras año hasta que en 1428 los trabajadores no acudían al trabajo ese día, ni el comercio abría, porque se había declarado festivo, cayera cuando cayera la fecha en el calendario, ya no se haría como antaño que se guardaba para el domingo más próximo al día 9 de octubre. Además el Santo se pondría contento porque con él se demostraba el amor valenciano al coincidir su día en el que las enamoradas recibían dulces de mazapán de sus enamorados, aunque ni que decir tiene que alguna se enteraría ese mismo día por el detalle al recibir esas mini figuritas dulces con formas de productos de la huerta y muchas veces acompañadas del Tronador y la Piuleta. De estos últimos me quedo con la relación que tenían las autoridades municipales para recibir a los reyes, que lo hacían con bandeja de plata en la que se desbordaban dulces y se acompañaba de un disparo de fuegos artificiales. Por cierto que para este primer día festivo del calendario valenciano vino el rey Alfonso el Magnánimo siendo él el que organizó el majestuoso fiestón. Desde ahí, y cada año la costumbre era de comprar petardos y tirarlos desde las azoteas de las casas la víspera.

Y llegamos a 1538. ese 9 de Octubre la Real Senyera salió desde la Casa de la Ciudad hasta la Catedral. Se sacó por la ventana y se le entregó al justicia criminal en la plaza de la Seu, al tiempo que se escuchaba una descarga de arcabuces por el Centenar de la Ploma para después introducirse en la Catedral junto al altar mayor, siguiendo un oficio religioso con un sermón íntegramente en valenciano. La bandera regresó a la Casa de la Ciudad, a la vez que en la plaza del Mercado se hacían representaciones en forma de sainetes. Y seguían los festejos por la tarde, procesión, las calles engalanadas, recargadas de motivos florales y altares callejeros referidos al Santo patrón y mártir valenciano San Vicente Mártir, tocaba ir hasta la Roqueta. 

Al día siguiente otra procesión más, pero solo por la mañana, con los gremios portando sus estandartes, y carros grandes con representaciones teatrales acompañados de músicos, mimos y efectos especiales de luz y danzas. Al Centenar le seguían gigantes y cabezudos, el clero, y las autoridades civiles. Portaban también las reliquias de Sant Jordi y Sant Dionís. Parte de la comitiva se “alargó” hacia la Cruz Cubierta para honrar el lugar donde se supone que se depositó el cuerpo martirizado del patrón valenciano.

Para qué seguir si uno ya se lo imagina cuando quedaban tantos años hasta lo actual, y la fiesta de la enseña valenciana iba modificándose según la historia la mecía. A veces con sesgo político religioso, otras más que religioso, político, y algunas ultracatólico.

Lo importante es que nunca se pierda el sentido ancestral y la fiesta como reflexión de nuestro origen cristiano.

Texto de Amparo Zalve

domingo, 11 de octubre de 2020

LA REINA GERMANA

 

En 1536 la reina viuda y su vez virreina de Valencia, Germana de Foix, celebró en el cap i casal las fiestas del 9 de Octubre.

Tras los actos quiso descansar y se desplazó a la más antigua capital del Reino de Valencia, la íbera Edeta, aprovechando aquellos días de asueto con la intención de visitar la Iglesia de la Sangre del siglo XIII, y a su vez el Monasterio de San Miguel, fundado por Jaime II, así como la imagen de San Miguel del siglo XV y la del Cristo del Perdón de reciente creación.  

La Reina Germana, que venía influenciando en la vida política y social de Valencia, repentinamente se sintió indispuesta, falleciendo el 15 de octubre sin tiempo siquiera para dar aviso a su esposo el Duque de Calabria. 

Sobre ella misma penaba la represión que había impuesto sobre los agermanados de la década anterior, con más de dos años de cruel persecución con cuantos habían intervenido en la revuelta, quienes eran llevados a los muchos patíbulos instalados en la calles, donde permanecían los cuerpos de los ajusticiados para escarmiento de la ciudad. Su visita al Monasterio edetano le sirvió como lugar de arrepentimiento y de perdón por sus decisiones tomadas tras la "Germanía valenciana"

En su testamento dejó escrita la orden para la construcción del Monasterio de San Miguel y de los Reyes con el deseo de que fuera el lugar de su última morada. Y allí se encuentran.

miércoles, 9 de octubre de 2019

LA CASA DE ENSEÑANZA, ASÍ DICEN.


Archivo Municipal

Aquel piso segundo destinado a “Colegio para educación y recogimiento de doncellas de distinguido nacimiento” y el bajo y principal para la enseñanza gratuita de “niñas pobres”, que al fin y al cabo recibían una educación que por otro lado diferenciaba clases.

Llegó una Superiora para la dirección, monja de vocación, y varias maestras, eso sí, algunas instruidas en el país galo, pero todas ellas deberían ser sumisas y someterse a una severa disciplina interna, como a un sometimiento religioso, con vida casi monástica. Tanto es así, que a los seis meses pronunciarían los votos de castidad y obediencia, si bien, ni solemnes, ni perpetuos, sino por el tiempo que permaneciesen en esta “Casa de Enseñanza”

Cantó el gallo, o antes de ello, ya que aún no había amanecido, cuando a las cuatro de la mañana se han levantado para entonar, a medio tono, maitines y laudes, y tras ello, por elección y con una duración de tres años, se dirige hacia la dependencia para realizar su cargo de Consiliaria y de Provisora o Dispensera, mientras que la Superiora, el Confesor, y más tarde acudiría la  misma Consiliaria, se dirigen con tres llaves en el bolsillo que la apertura de la puerta requería, para abrir el área donde reposan los documentos y cuentas de la administración.

Hoy toca cobrar, pues como se cobra a mes vencido tendremos una libra más. Por ser valencianas no tuvimos la suerte de que nos pagaran como a las francesas, que vinieron y les dieron veinticinco nada más ingresar para sus primeros gastos.

Estaba a punto de comenzar la primera clase de la mañana, aún les quedaban dos más. Por la tarde harían otras tres. ¡Ya tendremos tiempo libre para sobrepellices, albas y objetos de culto!

Unas a los desvanes y al segundo piso, donde les esperaban las doncellas de distinguido nacimiento, de siete a doce años, edad suficiente para poderse vestir y comer solas, sanas, procedentes de abuelos y padres decentes, y sobre todo que presentasen persona que se ocupase del pago de la pensión, y por supuesto que aportasen un buen ajuar.

Las familias ricas, allí podían encontrar unas buenas maestras y recibir una cristiana educación. Cosa diferente eran las de familia pobre y sin parientes próximos (huérfanas), que eran compensadas con su permanencia en el colegio una vez acabara su educación, para hacer de la religión su vida, en régimen de recogimiento, bien pagando una pensión, al igual que las colegialas, o bien constituyendo una dote única de  mil pesos.

Este punto no lo digo yo, está escrito en los manuscritos del ilustre Arzobispo.

Hubo una Superiora, que saliendo en rebeldía, en 1851, Doña Ramona Santibañez, y por su renuncia al cargo, acabó con éste y el entonces Gobernador D. Melchor Ordoñez, inspirándose en el espíritu de la fundación, en las aspiraciones del señor Mayoral y en prevención de otra nueva desertora, confió la dirección del colegio a las Religiosas del Loreto, concediéndoles ese mismo local, del segundo piso, los bajos, los claustros y el jardín ( Se construyó la escalera independiente que hoy en día existe para el piso principal y que continuó en la enseñanza de las pobres niñas)

Incluso en 1869 por impulso de la Junta se albergó en el edificio una asociación en beneficio de las maestras de escuela para reivindicar sus deseos.  

Estos apuntes estan contados al final, cuando el inicio mejor sería con unas anotaciones de enclave y tiempo:

Todo comenzó cuando Felipe V propuso en 1737 a D. Andrés Mayoral Alonso de Mella para el Arzobispado de Valencia, persona cuya poderosa iniciativa y anticipándose a la vida moderna, con las exigencias de cultura y la importancia de la educación cristiana, fundó dos  Establecimientos. 

Uno de los cuales es el referido (del otro para otra ocasión) La Casa de Enseñanza” y su iglesia.

¿Lugar? Recayente a las calles de la Sangre, Renglons, y de Pouet o Llonganisa, adquirió los  solares para la realización de estas Fundaciones y mediante Real Licencia las puso al amparo de la ley, sobre los terrenos de la extinta Archicofradía de la Sangre. En 1762 ya estaba funcionando.

Debido al estado ruinoso que en 1854 ocupaban las oficinas municipales en la antigua Casa de la Ciudad, junto al Palacio de la Generalitat, se trasladaron  de forma interina (aunque allí se quedaron) a la Casa de Enseñanza del Sr. Mayoral.

Al día siguiente al 18 de mayo de 1854, y dada la urgencia, el Gobernador D. Joaquín Ferreres autorizó el traslado.

Texto de Amparo Zalve Polo

lunes, 9 de octubre de 2017

LA SENYERA ANTE SU PÚBLICO

Archivo Municipal

En 1930 y según Las Provincias que recogía la información sobre el homenaje al rey Don Jaime, mencionaba que “a pesar del intenso movimiento valencianista que, de algún tiempo a esta parte se viene observando, hay que reconocer… que la efeméride gloriosa de la Conquista de la ciudad...no estuvo a la altura que las circunstancias y su entusiasmo deben exigir”.

Un acto que no siempre ha sido festivo, como en la actualidad, que se remonta en su origen al primer centenario de la Reconquista cuando los Jurados dieron importancia a la fecha. 

No obstante, en el año de la foto, se cifraba en más de 50.000 las personas que se congregaron en la plaza Castelar, donde se izó la Senyera desde el Ayuntamiento.

Archivo Municipal

Y aunque se había acordado la asistencia de la corporación en pleno, la realidad fue que sólo asistieron a la plaza del Príncipe Alfonso el concejal Manuel Oller, el secretario Jiménez Valdivieso y el cronista de la ciudad Cebrián Mezquita, en un acto que tuvo lugar a las 11 de la mañana.

Ante la estatua del monarca en el Parterre se congregó Lo Rat Penat con su senyera,  donde la Banda Municipal interpretó “Lo cant del Valenciá” y tras la colocación de tres coronas: una del Ayuntamiento, otra de la Derecha Regional Valenciana y una tercera de valencianos residentes en Madrid, se procedió a elogiar la figura del Conquistador por parte de Manuel González Martí, como presidente de Lo Rat Penat, también por parte del Sr. Oller, a su vez vicepresidente de la asociación cultural, dando por finalizado el acto entre vítores y aplausos con la interpretación por parte de la mencionada banda del Himno Regional y L’entra de la Murta.

Un homenaje celebrado con sus intermitencias a lo largo de los siglos, pero ya consolidado desde el actual periodo autónomico.


jueves, 9 de octubre de 2014

EL DÍA DE SANT DIONÍS

 Manuscrito sobre la mocadorá en 1747

Sant Dionís, el patrón de los enamorados, el sanvalentín de los valencianos. Su halo protector nos viene de antiguo, acrisolado en las páginas de la historia de la ciudad de Valencia. Nada tuvo que ver su aparición con los intereses comerciales de los grandes almacenes al servicio de las tarjetas de plástico.

Un pañuelo anudado y unos besos de mazapán.

La mocadorá de Sant Dionís cuyo origen se remonta a la Reconquista por el agasajo de las mujeres en el 9 de octubre de 1238, en el santoral San Dionisio, a los conquistadores según nos cuenta la leyenda: frutas ofrendadas sobre un sencillo pañuelo.

Las frutas y con el paso del tiempo, fueron remplazadas por las dulces figuras de “la piuleta y el tronaor” en representación del estruendo de los petardos, que por su ancestral recurso ante cualquier día festivo, somos tan proclives los valencianos.

La "mocadorá de Sant Dionís": un pañuelo de atractivos colores que esconde dos singulares figuras con ensoñaciones libidinosas y enamoradizas en un túmulo de dulces frutas confeccionados en mazapán por los orfebres valencianos de tan genuina repostería.

viernes, 20 de junio de 2014

DOS IMAGENES DE LA VALENCIA DE 1955

1955. Nou d'Octubre a València

1955. Fue un año de hechos destacados en la ciudad. En enero ya se había aprobado el "Plan de Urbanización de la Dehesa" un proyecto fundamental para la conservación del emblemático lugar. En abril tendría lugar la gran Exposición Vicentina celebrada en el claustro y dependencias del convento de Santo Domingo. Cientos de piezas artísticas engrosaron la muestra que fue muy visitada. En el mes de octubre se realizaron distintos actos.
Semana de Información Infantil en la plaza del Caudillo. 1955

En la Feria Muestrario se presentó la "III Exposición Nacional de las Escuelas de Trabajo y de Artes y Oficios", una muestra de los trabajos realizados por los alumnos de más de cien centros valencianos.

Ese mes tuvo lugar la Apertura de Curso en la Universidad. También lo que se llamó "Aniversario de la Reconquista", la actual celebración del Nou d'Octubre, que contó con los actos acostumbrados en los años anteriores: Tedéum en la Catedral, procesión cívica y homenaje a Jaume I en su monumento del Parterre. Ese mismo día tuvo lugar la apertura del Curso de Lo Rat Penat con una conferencia de Vicente Badía Cortina.

Acabó el año con la "Semana de Información Infantil", con una feria instalada en la entonces plaza del Caudillo en la que se podían ver representaciones de guiñol y otros espectáculos infantiles, así como una feria del libro dedicada a los niños y maestros.

Texto de Rafael Solaz
Fotos del Archivo de Rafael Solaz

sábado, 15 de diciembre de 2012

1924 - Aplec valencianista del 9 de Octubre
Estación Pont de Fusta
Fuente - Rafael Solaz

sábado, 20 de octubre de 2012

1933 - Celebración día "9 de Octubre"
Nicolau Primitiu sostiene la borla más a la izquierda.
(Pie rectificado gracias a la ayuda de un buen amigo y
sagaz investigador)

martes, 9 de octubre de 2012

domingo, 9 de octubre de 2011

viernes, 9 de octubre de 2009