viernes, 13 de junio de 2025
LA PLAZA YA TIENE SU MERCADO NUEVO
jueves, 6 de febrero de 2020
INICIOS DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO - II PARTE
Colección Diaz Prósper
Texto de Amparo Zalve Polo
domingo, 29 de marzo de 2015
EL COLEGIO DE SORDOMUDOS Y CIEGOS DE LA PLAZA LA BOCHA
domingo, 7 de diciembre de 2014
ALFOMBRA DE VIDA
domingo, 18 de mayo de 2014
TIEMPOS DE RECATO
miércoles, 16 de abril de 2014
CAIXER DEL TURIA, DE DIAZ PROSPER
La vista del puente de la Trinidad y el entonces Hospital Militar San Pio V centra la atención de la imagen, y al mismo tiempo la presencia al fondo de la espigada torre del Palacio de Ripalda, obra del arquitecto Joaquín María Arnau Miramón realizada entre 1889 y 1891, según se le atribuye en variada documentación.
Sin embargo la aportación gráfica de Esplugas de 1888 nos dice otra cosa, pues si en el mismo aparece el remate del Palacio, el año de su inicio debió de ser, o en ese año, o lo más probable que fuera en el anterior.
O lo que también pudiera ser, que la fecha atribuida a Esplugas, sea posterior.
domingo, 2 de febrero de 2014
CASA INSA
1900 – Colección Díaz Prósper
1928 – Archivo de Rafael Solaz
domingo, 26 de enero de 2014
MERCADO DE GANADO
Colección Díaz Prósper
Lugar de llegada y entrada a Valencia por la puerta conocida como la de Torrent por conectar al camino con esta población, también llamada “dels Ignoscents” por la proximidad de Hospital en recuerdo de su nombre fundacional, creado por el Padre Jofrens en el siglo XV, o de Santa Lucia, por la ermita al lado de mayor antigüedad; también tenía cercanos los Conventos de Belén y del Pilar, ambos del siglo XVII.
Lugar de “mercado de ganado” tal y como vemos en la foto de 1888 del francés J. Levy en un día al que acuden los huertanos interesados en alguna caballería, así como un par de chimeneas, lo que indica la actividad fabril de la zona.
viernes, 17 de enero de 2014
EL RAVACHOL
Mientras tanto, entró en uso el tranvía de vapor con tres líneas en 1892. La primera en el mes de abril, que unía la plazas de Tetuán de Valencia con la de Espartero en el Grao. Unos meses después entraron en servicio las dos restantes: El Grao con la playa del Cabanyal en el mes de julio, y ya en agosto la que uniría Tabernes Blanques con Rafelbuñol.
El nuevo tranvía soltando vapor por la calles, con su aspecto “agresivo”, su velocidad y el que causara algún que otro accidente, tomó el nombre popular de Ravachol, por ser éste el apodo con el que era conocido un anarquista francés que se había hecho famoso por sus atentados y que había sido guillotinado en el mismo año de 1892.
Vemos al aspecto que ofrecía el “temerario” tranvía de vapor en una foto de la colección de Díaz Prósper.
sábado, 23 de noviembre de 2013
MUSEO BELLAS ARTES SAN PIO V
Su construcción iniciada en 1683 fue frenada por la muerte de su fundador, el Arzobispo de Valencia Juan Tomás de Rocaberti (1699) y unos años después la de su arquitecto Juan B. Pérez Castiel, así como por la crisis económica de la Guerra de Sucesión, reanudándose en 1728 hasta su terminación en 1744.
Ya en el siglo XIX y por el gobierno liberal de 1820, dejó sus funciones de Colegio Seminario para convertirse en Academia Militar de Cadetes durante unos pocos años, continuando como Casa de Beneficencia hasta 1835 cuando el Ministerio de la Guerra lo dedicó a almacén del ejercito; en 1843 se convierte en Hospital Militar, función que desempeñó casi cien años.
En la actualidad el Museo Pio V, alberga una de las pinacotecas más importante de España. Vemos el aspecto que ofrecía en 1851.
viernes, 1 de noviembre de 2013
LA PARTIDA DE DOMINÓ
jueves, 31 de octubre de 2013
LA EPIDEMIA DEL CÓLERA
Fue en la ciudad de Valencia donde el cólera mostró su mayor virulencia, manifestada por la cantidad de muertes que a diario se producían cuya magnitud sobrepasaba la de ciento cincuenta en alguno de ellos. Se cree que la epidemia entró en la ciudad a través de un ferroviario procedente de Játiva, ciudad que sufría la lacra, al igual que otros pueblos de la provincia.
Las autoridades dispusieron de todos los medios para combatir la epidemia recurriendo los servicios del Dr. Ferrán, quien había descubierto la vacuna contra la enfermedad aunque no exenta de cierta polémica, tanto en cuanto había quienes no creían en su eficacia, siendo incluso el Gobierno de la época quien impidió su utilización.
La ciudad fue sitiada por el ejército para impedir la entrada y salida de la población, paralizándose la actividad exportadora. Finalmente la vacuna del Dr. Ferrán fue autorizada y a partir de Septiembre de 1885 la mortandad fue decreciendo hasta extinguirse dando fin a una epidemia que durante dos largos años había hecho acto de presencia en un buen número de poblaciones valencianas.
Tuvieron que pasar muchos años para que al Dr. Ferrán se le reconociera sus méritos, cuando en 1907 la Academia de Ciencias de Paris le otorgó el premio Bréant.
miércoles, 16 de octubre de 2013
MERCADO DE CABALLOS, YEGUAS Y BURROS
Al lugar acudían los tratantes con sus caballos, yeguas y burros donde se negociaba el precio del animal con quien acudía interesado en adquirir la especie que necesitaba.
El mercado producía mucha expectación, toda vez que al igual que bajaban al cauce gente para escuchar de cerca cómo se acordaba el precio del animal deseado, también y desde el pretil de las Alameditas, como del alto de los puentes, se acomodaban los espectadores ociosos para presenciar el trajín del mercado con la bajada y subida de animales por la rampa de piedra anexa al puente de Serranos.
El aspecto huertano de los interesados en la compraventa de animales con sus blusones negros y gorras, daba el toque adecuado a tan singular mercado que estuvo funcionado hasta avanzados los años cincuenta del siglo pasado.
viernes, 11 de octubre de 2013
LA FUENTE DE LAS CUATRO ESTACIONES
A lo que no estuvo ajena nuestra ciudad que hizo su encargo para emplazarla en el paseo más lúdico y bello de Valencia con gran semejanza a las de otros lugares. Se instaló justo en el principio de la Alameda en el año 1863 con el nombre de “Fuente de las Cuatro Estaciones”, lo que hace pensar que se refiriese a las cuatro épocas del año, cuando lo cierto es que su representación es la de personajes mitológicos griegos: Anfitrite, Poseidón, Acis y Galatea.
Vemos en la foto de 1888 la belleza de su acabado en un marco incomparable, cual se manifiesta con el Palacio de Ripalda al fondo y una frondosa arboleda en el mismo instante que posa el encargado de mantener su limpieza.
viernes, 4 de octubre de 2013
FESTIVIDAD DEL CORPUS
En la ciudad de Valencia el obispo Hugo de Fenollet quiso dar el mayor realce a la festividad y en 1355 y de acuerdo con el poder civil, los Jurados, promovieron un acto procesional en itinerario urbano a cuya participación invitaron a las instituciones más representativas con el deseo expreso de que la misma discurriese con la mayor solemnidad, iniciando su recorrido desde la Catedral e instando al mismo tiempo mediante un bando a que el vecindario adornase sus casas, limpiara las calles y las impregnara de hierbas aromáticas en honor a la Custodia.
Durante unos años la festividad entró en declive, hasta que renació en 1372 incorporando a la misma a los Gremios que con su participación mediante danzas, algunas de las cuales aún perduran, banderas y velas que portaban los miembros de cada gremio, lograron un mayor esplendor a la fiesta. Y tal fue la importancia que iba adquiriendo que durante los siglos XV y XVI era muy frecuente la presencia de los Reyes en su celebración, incluso hasta el siglo XVIII, aunque ya lo fuera en menores ocasiones.
Con las desamortizaciones del XIX y la desaparición de un buen numero de órdenes religiosas y el vacío de los Gremios, la procesión entró en un proceso de regresión. Durante la II República la fiesta se limitó al interior de las Iglesias y ya no sería hasta terminada la guerra civil cuando volviesen sus actos pero limitados a la presencia religiosa, por lo que ausentes las instituciones civiles, la festividad volvió a conocer años de declive.
Durante la década de los cincuenta un “grupo de amigos del Corpus” se decidió por dar a la procesión todo el boato mantenido desde su origen; prístinos años de los que se tiene constancia de la existencia de las “rocas” cuyo número fue aumentado con los siglos, así como la representación de personajes del Antiguo y Nuevo Testamento, danzas y bailes ancestrales. Al igual que la nueva participación de las instituciones civiles de la ciudad.
La foto corresponde al inicio de la procesión a su salida por la puerta de los Apóstoles de la Catedral.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
BARRACA VALENCIANA
viernes, 16 de agosto de 2013
LA HORCHATA
sábado, 10 de agosto de 2013
PARTIDA DE BOLOS
También en Valencia hubo una gran afición a este juego con sus partidas que se celebraban especialmente en las mañanas de los domingos. El lugar era el “carrer”, popularmente conocido como “Joc de birles”. Sobre ellas se colocaba el premio en disputa, que si entre los infantiles años eran el de chapas y cromos, ya entre los adultos se cruzaban apuestas monetarias.
En tan fantástica foto vemos una de estas partidas en las que no falta la autoridad, no sabemos si con ánimo de distracción u otro cometido, al tiempo que todos los asistentes fijan su atención a la cámara que nos deja testimonio de una afición que en la actualidad se limita a las boleras en establecimientos públicos.
miércoles, 7 de agosto de 2013
8º REGIMIENTO DE ARTILLERÍA
martes, 2 de julio de 2013
"EL FEMATER"
Campos de huertas y de flores, de frutales y de algarrobos, de pimientos y tomates, de acequias y de pozos. Perfumes de hierbas mojadas, pinceladas de blanqueadas alquerías, sinfonías de carros y caballerías, perros que ladran y gallos que despuntan el alba. Caminos hacia el “cap i casal” con retorno a las huertas tan necesitadas de su alimento y de su cuidado.
Y si algo había que unía a la huerta con la ciudad, lo era la figura del “femater”, auténtico cordón umbilical que al pregón de “ama, ¿hi ha fem?” recorría sus calles a la búsqueda de la basura del interior de las casas, incluso accediendo a las cocinas cuyo basurero luego limpiaba con sus propias manos, gozosas de recoger hacia su huerta el abono necesario para las buenas cosechas.
Y para agradecer tan preciado alimento, que “el femater” recogía a lo largo del año, cuando llegaban las fiestas navideñas, no faltaba nunca el mejor de los regalos; y entre otros de sus frutos, el de la lustrosa calabaza que luego iba a reinar en la mesa en la hora del postre, obsequio rey, como señal de agradecimiento y de fidelidad a su servicio.




