lunes, 23 de julio de 2018
ALFONSO XIII A PICASENT
jueves, 8 de julio de 2021
FERRETERÍA EL GLOBO
María Pilar Rubio y sus hijos Borja y Javier, atienden a los clientes que acuden a la acreditada Ferretería El Globo, en la esquina del número 5 de la plaza Ciudad de Brujas, en el bajo de un edificio de 1974. Es el cuarto desplazamiento desde que en 1878 los bisabuelos de María Pilar inauguraron una ferretería en una de las callejas que había en el tramo urbano, donde tras la demolición de sus edificios, a partir del año 1910, construyeron el grandioso Mercado Central, terminado en 1928 y uno de los tres monumentos modernistas principales de la ciudad.
Última ubicación en la que han efectuado un cambio expositivo espectacular en la oferta comercial, al pasar de guardar en cajones, armarios y estanterías las herramientas, menaje, máquinas, utillaje, pegamentos, y un largo etcétera de materiales y utensilios, a ofertarlos llamativamente colocados en módulos. Desde las antiguas ollas y cazuelas de barro cocido hasta las más modernas ollas exprés de acero inoxidable. Y así en todo, ofertando lo útil de antaño y lo moderno.
Fachada 2000-2020.- 2020.- Esteban Gonzalo
Asimismo, en la fachada han rotulado el nombre con diseño acorde con su larga historia comercial.
Sobre la peculiaridad del nombre comercial, me dice María Pilar, que cuando su abuelo, Mariano Moret Mustieles, se independizó de sus padres, que continuaron en su tienda hasta que expropiaron el edificio para construir el mercado, y se trasladó en 1914 a la plaza Comunión de San Juan, cayó un globo aerostático en la terraza del inmueble cuando estaban acondicionando el local. Y dijo, ya tenemos nombre, Ferretería El Globo.
Cuando derribaron los edificios de la plaza Comunión de San Juan y los siguientes a la calle Valeriola, les obligaron a trasladar la tienda. Pero fueron muy cerca, a menos de cien metros, a los bajos del edificio Monistrol, terminado de construir en 1960 en el nº 4 de la actual plaza Ciudad de Brujas. Y desde allí, en el año dos mil a la actual ubicación.
Fachada tras la reforma.- 2021.- Esteban Gonzalo
Sin embargo, no prolongaron la avenida del Oeste, frenada por el palacio de Exarchs, y porque el Ayuntamiento tuvo que desistir de la continuación a través del centro histórico, después de las protestas, iniciadas en Julio de 1957, del diario Las Provincias, el Ateneo Mercantil y otras entidades valencianas.
De los siete hijos que tuvieron Mariano Moret Mustieles y su esposa Carmen Segura Benito, continuaron con el negocio sus hijas Adela y Pilar.
Interior establecimiento.- 26-02-2021.- Esteban Gonzalo
La muy activa Pilar, en la ferretería hasta fechas recientes, tuvo pronto la ayuda de su sobrina María Pilar y más cercanamente de los hijos de ella, Borja y Javier.
Actualmente, la nonagenaria doña Pilar observa como su sobrina y sus descendientes se adaptan a los tiempos donde “el buen paño en el arca no se vende” y la electrónica es una poderosa herramienta para competir.
Es uno de los establecimientos más antiguos y acreditados de València.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
sábado, 7 de marzo de 2015
EL CAPITÁN MILÁ EN GLOBO
1944 - Llegan las fallas y con ellas Valencia se inunda de arte e ingenio. Pero no sólo de ellos. En su anuncio, como el “adelantado” de la fiesta, el estallido de pólvora se va adueñando de la ciudad, mientras nos llegan recuerdos de un tiempo que no vuelve (aunque…quién sabe) con su carrera de camareros por las calles; el acróbata que se deslizaba desde lo alto de la Equitativa ante un público ensimismado; Folgado, “el tigre de Manises” tirando con sus dientes de un tranvía al completo. Y entre otros recuerdos que desde la niñez fascina, el globo de Milá. Y siempre con la plaza consistorial repleta de gente, donde ni un alfiler hallaba su sitio.
jueves, 28 de abril de 2016
EL TRANVÍA AÉREO... FASCINACIÓN
sábado, 25 de abril de 2026
ANTIGUA Y PASEADA: PUERTA DEL MAR
viernes, 5 de junio de 2020
CESTERÍA EL GLOBO DESDE 1856
martes, 24 de marzo de 2026
SINGULARIDADES DE UN PUENTE Y UNA PUERTA
domingo, 18 de marzo de 2018
EL PRIMER PREMIO PARA EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES
El escenario elegido por el Circulo fue la calle de la Paz y a lo largo de la vía situó diferentes personajes que habían alcanzado protagonismo, como por ejemplo “ Peret el de Bétera” que muy ducho en el arte de empinar el codo a diario y montar cachirulos, era conducido con frecuencia por los municipales al Asilo. En otro se representaba la lechera, con una criada dispuesta para ordeñar la vaca.
domingo, 12 de febrero de 2023
VICENTE BLASCO IBÁÑEZ Y EL CINE - I
VALENCIA de CINE
domingo, 20 de noviembre de 2022
PLAZA DEL CEMENTERIO DE SAN JUAN
Dentro de la "Reforma interior de la ciudad", en el grueso paquete de proyectos urbanisticos que comprendía para el "cap i casal", elaborado por las manos del avanzado arquitecto municipal Federico Aymami en el año 1908, uno de los más ambiciosos por su afán demoledor, era el de la construcción de una gran avenida, extendida de un extremo al otro de la ronda que circulaba la ciudad, siguiendo el trazado de la medieval muralla cristiana desaparecida en el siglo anterior.
Aymami, y sobre la mesa de su puesto de trabajo, cubierta por un mapa urbano de la ciudad, cogió una regla y trazó una recta desde la plaza de San Agustín con su punto y final en el puente de San José, de acuerdo con su imaginario como diseñador de la reticula urbanística de Valencia.
Con su aprobación pocos años despúes, se daba luz verde a una futura y amplia avenida que en un principio se denominó del Oeste y que pronto tomaría el nombre del alcalde, Barón de Cárcer, con el inicio de la obras en el primer tercio de los años cuarenta.
Pero su propósito se quedó en un simple boceto. El mordisco al Barrio del Carmen tuvo sus opositores y la nueva avenida se vio frenada justo en la calle Belluga, que nacía en la entonces plazoleta del Cementerio de San Juan, desde la que se divisaba el frontal de "la O de los Santos Juanes", un óculo cegado sito sobre una de la puertas de uno de los laterales de la Iglesia de los Santos Juanes.
Daba vida propia a la plaza el comercial Pasaje de San Juan, con salida trasera a la Calle de las Rejas.
Un pequeño pasadizo convertido en un lugar de venta de toda clase de articulos de ferretería, tanto de los de uso doméstico como de labranza, con sus ofertas para carpinteros, fontaneros y otros profesionales de oficios varios, al igual que para los "manitas" de turno en sus "arreglos" del hogar.
En la foto de la plaza vemos desde azadas a braseros de casa, desde sierras a pucheros, lebrillos y lamparas de aceite que llaman la atención de quienes la pasean, como invitación directa a que se adentren en el corto pasaje donde encontrar lo que fuera de su necesidad.
Plazuela del Cementerio de San Juan que daría paso a la actual plaza de Brujas, amplia y peatonal, donde la existente Ferretería el Globo entronca con su pasado.
martes, 17 de noviembre de 2020
LOS PLANOS DE GUESDON ¿SIGUEN SIENDO UN MISTERIO?
Nadie como Alfred Guesdon, con sus planos, muestra la cantidad de campanarios y cúpulas que con cierta altura se veían ya a mediados del siglo XIX en la ciudad de Valencia.
Este arquitecto, formado en París, derivó su vida profesional al dibujo, especializándose en monumentos y restos arqueológicos, hasta que en 1845 tomó la iniciativa de dibujar vistas panorámicas.
¿Dónde está el misterio?
Su precisión era de extremado detalle, tanto que para la época no era posible si no es que se tomaran unas fotografías previas y por supuesto desde un globo, para esas vistas no era suficiente subir arriba de un edificio.
Todo comenzó cuando en 1851 un inglés de apellido Clifford, y fotógrafo de profesión, elevó su globo sobre la plaza de toros de Madrid en una corrida con demostración aerostática. En el cartel del espectáculo figuraban los nombres de Clifford y Goulston. Se supuso que el segundo era el nombre mal escrito de Guesdon, y con esta confusión llegó el enredo. Al final se pudo desenredar, y el tal Goulston era un empresario con el que Clifford ya había compartido ascensión en Burdeos.
Hay que pensar que en aquella época era el principio de la fotografía, el tiempo de exposición era muy largo, y las imágenes desde allí arriba habrían salido totalmente movidas.
La pregunta sería: ¿Cómo pudo hacerlo entonces?
Cierta o incierta, siempre quedará en misterio, la respuesta es que junto a su pericia para dibujar se añadía que ya habían unos cuantos planos fidedignos de las ciudades, datos de campo, cuando se las recorría previamente fijándose al detalle y sobre todo un gran conocimiento de la perspectiva, pudiendo levantar cualquier punto que eligiera.
Sus espléndidas vistas de Valencia, en número de dos, se publicaron en París en 1853.
Buscó un editor, Francois Delarue, que con una compleja y minuciosa técnica litográfica les dio color.
De las dos vistas, la más conocida la tomó desde lo alto de la avenida de Burjasot, el Portal Nou, y el barrio del Carmen en primer plano. La otra menos conocida, sobre el puente del Mar, la Alameda y la Ciudadela.
Ofrecía una Valencia amurallada, atrapada y constreñida por las murallas que poco después, en 1865, serían demolidas, con sus habitantes, carros, fábricas y todo detalle que podía representar la vida social, además de la infinidad de huertos que la rodeaban, teniendo en cuenta que de los 130.000 habitantes, la mitad vivía intramuros, y la otra mitad extramuros.
Texto de Amparo Zalve Polo
domingo, 25 de junio de 2017
LA FALLA DEL MUNDIAL DE 1982
miércoles, 18 de noviembre de 2015
PANORÁMICA DEL GRAO Y EL PUERTO.
viernes, 15 de mayo de 2015
PANORÁMICA DEL GRAO Y EL PUERTO DE VALENCIA.
Con esta panorámica del puerto de Valencia y del Grao tomada desde algún ingenio volador (avioneta o globo) en 1930, la Organización Lurbe, cuando su director era Enrique Lurbe Tortosa, felicitó a sus clientes en alguna festividad y época que desconozco, ya que falta parte del tarjetón.
sábado, 19 de julio de 2025
MALILLA. PARROQUIA DE SANTA CECILIA
IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA
martes, 6 de febrero de 2024
LUGAR DE FERRETERIAS
Plaza del Cementerio de San Juan. Lugar de paso en mis primeros años de infancia, allá por los cuarenta, para asistir como párvulo a un colegio de monjas de la calle Exarchs, de las que tan solo recuerdo sus pellizcos.
Trás él, el tránsito humano de entrada y salida del mercado, del que la presencia de la gorra nos indica su humilde condición.
El centro de la foto lo ocupa una persona atenta al fotógrafo, mientras es observado por tres paseantes, uno de ellos con su chaqueta huertana.
Plaza del Cementerio de San Juan, punto y final de la nueva avenida del Oeste en aquellos años, que con su derribo ha dado ha dado lugar a la actual Plaza de Brujas, ciudad en la que Luis Vives fue muy bien acogido, tanto en cuando elogiado por su humanismo.














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