Va a ser un corto recorrido por una pequeña zona de la ciudad que se remonta a muchos siglos atrás con los sucesivos cambios que se fueron estableciendo referidos a diversas causas.
Muchas veces hemos pensado como sería esto o lo otro en cada momento de la historia de una ciudad, pero esa parte tan antigua solo podemos saberla a través de dibujos y grabados, unas veces a pie de calle recorriéndola, otras desde lo alto con un globo aéreo.
El fin concreto de esta entrada es ver la evolución de esa pequeña zona como era la del Puente del Real y la Puerta del Real, como por así llamarlo de alguna forma en un momento de coincidencia de nombre.
Empezaremos en el año 1253 con un plano de Valencia (foto de portada) poco tiempo después de la conquista cristiana de Valencia por el rey Jaime I en 1238. Se observa ya una puerta para entrar a la ciudad a través de la muralla árabe. La puerta árabe era la de Batbazachar, llamada posteriormente Puerta del Temple y de Montesa.
Llega el año 1375 y al levantarse la muralla cristiana se construye la primera Puerta del Real en el tramo comprendido entre la Torre del Temple y la Ciudadela, y coincidiendo con la salida del antiguo puente frente al Palacio Real.
Ese puente iba a sufrir de las Avenidas del Turia y por alguna cosilla más. Una bien notable fue la de 1517. Entre ellas también un suceso en los escritos: En 1528 debido a la afluencia de gente sobre el puente con ocasión de la entrada del emperador Carlos V, la baranda cedió, los espectadores cayeron al río y algunos fallecieron.
Como se ve estoy siguiendo orden cronológico.
Y es aquí cuando ya podemos ver puerta y puente gracias a que Anton Van Der Wyngaerde dibuja en el año 1563 el puente de paso al Palacio Real, en los que se aprecia bien que los soportes eran de piedra pero el paso y las barandas eran de madera. Hay inexistencia del pretil del río.
No tardó muchos años en desaparecer ese puente debido a una de las avenidas del río, mismamente la del año 1589.
Llegan las bodas de Felipe III, en 1598. No quiero olvidarme de decir antes que el pretil que iba desde la Puerta del Real a la de la Trinidad se hizo durante los años 1591y 1592. Por lo tanto en el momento de las bodas ya había pretil. ¿ Y que pasó en el puente y en la puerta? Pues que aprovechando que no había puente desde la última riada se hizo uno de nuevo, pero unos metros más allá, hacia Levante. El portal antiguo se tapió y se abrió uno nuevo algo más grande que el anterior, pero de un solo arco. Y Ahora lo veremos en el plano de Manceli de 1608, con las esculturas de los dos santos valencianos, San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir a ambos lados del puente aunque todavía sin casalicios. Y ya con pretil.
Ya hemos llegado al siglo XVIII, y en el grabado de José Fortea de 1738, basado en el dibujo del Padre Tosca se ven perfectamente las esculturas de los dos Santos ya con sus casalicios.
A la vez en ese mismo año Thomas Planes hizo un grabado que nos permite ver la puerta.
En 1800 hubo un festejo en la ciudad. Se corrió la voz de que un toro de la fiesta iba hacia allí. Un inmenso tropel de gente quiso atravesarla al mismo tiempo en la huida del toro. El suceso causó muchas desgracias. Este infortunio es el que inició el planteamiento de hacer la puerta más grande. Así que en 1802 la Puerta del Real era de tres arcos. El del centro de medio punto, y los de ambos lados rectangulares. Pilastras dóricas lo adornaban y sobre el remate principal estaba el escudo de la ciudad.
Ahora lo vemos en el grabado de Alfred Guesdon del año 1858. La última puerta para el Puente del Real.
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