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miércoles, 8 de diciembre de 2021

COOPERATIVA CASAS BARATAS DEPENDENCIA MERCANTIL

 MIRANDO HACIA ARRIBA 

Fotoplano 1957  donde se ve la avenida de Castilla (Cid) y la barriada de la Dependencia Mercantil en el recuadro. La segunda manzana de edificios altos en Archiduque Carlos a la derecha ya existía. La c/ Lorca inexistente.

A partir de que en el año 1921, ya han pasado cien años, se constituyera la Cooperativa de Casas Baratas de la Dependencia Mercantil se adquirieron terrenos de huerta en la zona que hoy es el enclave de Patraix, justo en la zona que hoy queda entre Avenida Pérez Galdós y Archiduque Carlos, mucho antes de la proyectada y construida avenida del Cid, entre los años veinte y treinta del pasado siglo se empezaron a construir varias calles de viviendas, una gran barriada alentada por la Cooperativa que inicialmente era un barrio de casas o mejor de chalets de dos plantas pareados con un jardín en la entrada con puerta peatonal y otra puerta más amplia para vehículo y puestas una hilera de ellos de espaldas a la otra con lo que se crean grupos de construcción de cuatro viviendas y con ellos unas manzanas realmente estrechas. Del barrio inicial tuvieron que eliminarse algunos pareados en cada calle al comenzar a construirse la amplia Avenida del Cid que cortó en diagonal al barrio por su parte norte.

Yo añadiría que los edificios altos en las dos manzanas de la acera derecha de la calle Archiduque Carlos, más modernos, de los años cincuenta y sesenta, también fueron promovidos por la misma Cooperativa.

Foto autor desconocido, ca. 1960. Acera derecha de Ar. Carlos completada, chalets a la izquierda, por cierto el primero de la esquina reformado y eleva un nuevo piso más terracita, ya empezaban a reformar.

El barrio ha dejado su huella en las calles de Archiduque Carlos, Chelva, Ayora, Albaida y su travesera Chiva con unas manzanas estrechas y alargadas. También alcanzó el otro lado de la calle de Chiva, hasta Mariano Ribera, pero en este caso con manzana más amplia, el espacio interior sirvió para asentar el patio de juegos y deportes de un colegio religioso. 

Par de casas Dependencia Mercantil, calle Chelva nº 8 y 10. E. Goñi 1921.

Ahora podemos ver mirando hacia arriba que los chalets quedan estéticamente constreñidos, oprimidos, por los altos edificios que los rodean.

Solar antigua vivienda Dependencia Mercantil, c/ Ayora nº 6.  E. Goñi, 1921.

Pareado de casas en calle Albaida nº 3 y 5, junto gasolinera. E. Goñi, 2021.

Todo muy bonito, pero en los años cincuenta del pasado siglo al derribar los primeros pareados y sustituirlos por edificios de ocho pisos se dio paso a la especulación por el aumento del valor del terreno, que ha hecho desaparecer prácticamente todo el antiguo barrio excepto cuatro huecos formados como vemos por enanos entre gigantes, en un caso con el vacío solar de un chalet sin edificar, dos de ellos con un conjunto pareado íntegro con residentes.

Vista de la parte sur del barrio en 1965, entre A. Carlos y Mariano Ribera. Se ve parte del patio del colegio y alguno de los chalets que quedan en pie en Mariano Ribera. Autor desconocido, Remember-València, pg 1825.

Y en la zona más alejada por el sur, en la calle Mariano Ribera, quedan cinco chalets habitados formando una hilera que nos puede ayudar a tener una idea de lo que fue el conjunto. 

Conjunto de los últimos chalets en Mariano Ribera. E. Goñi, 2021.

Todos los demás han dado paso a edificios de planta y entre seis y ocho pisos. Hoy día desde cualquier chalet hay que mirar hacia arriba para ver a los vecinos y en algunos casos para ver el sol.

Podemos llegar al barrio con las líneas nº 72 y 89 de la EMT, naturalmente también con bicicleta. 

Texto de Enrique Goñi Igual

martes, 5 de septiembre de 2023

FECHANDO UNA FOTOGRAFÍA ALREDEDOR DE LA PLAZA DE TOROS

 

Desde lo alto, y como imagen central la de la Plaza de Toros, por cierto abarrotada por el gentío, sin duda en ocasión de un mitin de la época reupublicana, intentaremos localizar con aproximación el año al que pertenece esta fotografía.

Al repasarla, ciertos datos nos van indicando la proximidad del año 1932, o como en término latino Circa, o en su abreviatura Ca. 1932, por no saberse con certeza la fecha exacta.

Poniendo como eje central la Plaza de Toros, dividiremos la fotografía en zona norte y zona sur, aunque quizás anteriormente podríamos haberla citado como intramuros o extramuros, acorde a la posición con la muralla, aquí ya inexistente.

De la zona superior parten tres aperturas: A la izquierda se ve el trazado de la avenida Marqués de Sotelo, que perdió este nombre durante la Guerra Civil, tomando el de Salmerón, y cubriendo una gran manzana el Instituto Luis Vives. A unos metros hacia dentro, al siguiente chaflán la finca del Chavo, que ya estaba desde 1928. Sin dejar los chaflanes de Marqués de Sotelo, el que hace con la calle Játiva es fundamental en la cronología que buscamos. Se ve el edificio de la Unión y el Fénix en fase de construcción, obra que se comenzó en el 31 y que hasta el 38 no concluyó. Ya se sabe que los comienzos son rápidos hasta que comienzan las vicisitudes de diversas índoles en las construcciones.

De manera paralela aparece la calle Ribera y ya se ve el cine Capitol en la parte izquierda, porque de su construcción y con su inauguración en 1931, ocupó uno de los solares que quedaron tras los derribos efectuados en el frontal de la calle Játiva.

Continuando a la otra esquina en la calle Játiva y previa a Colón, aparece la calle Pi i Margall, ahora ya Paseo de Ruzafa. Fijándose bien en el tramo medio de la parte derecha se observa la gran construcción del Teatro Lírico, que desde 1914 había sido el gran Trianon Palace, ahora ya el Maestro Serrano estaría estrenando sus zarzuelas en una sala de 1500 personas. Ese tramo de la calle es lo que se le había llamado la Russafa de dins, la de fora se ve en la mitad de abajo que continúa al cruzar la calle Játiva y la confluencia con Colón.


Si nos vamos a la mitad de abajo de la fotografía, las calles de Alicante, Castellón, Alcoy y Segorbe ya estaban configuradas. Se rotularon el mismo día, durante la Fiesta de la Primavera en el 14 de mayo de 1926, y las autoridades competentes que allí acudieron lo hicieron por ese orden a ritmo de banda municipal. La que todavía no había dado a luz era la calle General San Martín, aunque sí que se ve ya el trazado en el gran solar que iba a ocupar la gran manzana. Junto a la plaza de Toros ya estaba el Museo Taurino desde 1929. Otras construcciones del solar eran el almacén de papel, La Papelera Española, y el almacén de Jarabes y Licores de Ayelo de Malferit.

Echamos en falta en la calle General San Martín el Frontón Valenciano de Goerlich, inaugurado en el año 1933, por lo que nos inclinamos por datar la fotografía en el año anterior.

Texto de Amparo Zalve

jueves, 11 de enero de 2018

LA CALLE RIBERA

Archivo Municipal

1923. - Estrecha calle, aún lo debería ser más cuando se titulaba “carrer Nou de Peixcadors”, por su conexión con el próximo barrio de Pescadores, al que se accedía desde el “carrer del Pont dels Anets" en la continuación de aquel, en especial por los vecinos del barrio de Ruzafa, quienes mediante carros transportaban sus dañadas barcas para su restauración por los calafates cuya actividad ya había cesado en las últimas décadas del XIX. 

Calle muy antigua pues ya al comienzo del siglo XV se denominaba de esta forma, y no sería hasta 1872 cuando tomaría el actual nombre de Ribera en homenaje al pintor setabense, también conocido como “el españoleto”, por su largo periplo en Italia donde falleció en la ciudad de Nápoles.

Tras el traslado de la estación del ferrocarril a la calle Játiva ganó en su recorrido por la construcción del edificio de la Telefónica que ocupaba una parte de viejo enclave ferroviario, mientras que su anchura seguía siendo inferior a la convergente del Paseo de Ruzafa con el que formaba el muy concurrido chaflán de Casa Balanzá. 

En la foto vemos su aspecto desde la calle Játiva con sus viejos edificios todos desaparecidos tras la remodelación de la zona en la década de los treinta.

viernes, 23 de enero de 2026

EL CALL O EL BARRIO JUDÍO DE VALENCIA


Esta entrada la dedico al “Call” como se le llamaba en Valencia al gueto donde habitaban los judíos con la entrada del rey Jaime I en la ciudad y tras la expulsión musulmana.

Me baso en las conclusiones de Francisco Dávila según los apuntes del notario Menarques y en el plano posterior del Padre Tosca de 1704, no modificándolo pero si aclarando con mis apuntes dicho encerramiento del barrio.

Teniendo en cuenta que en 1423 y 1586, en los dos incendios que sufrió la Casa de la Ciudad, la sede municipal de Valencia, la desaparición de documentos fue extensa y pocos quedaron sobre este tema y la mayoría de autores se han basado en conjeturas.

Lo cierto es que durante la dominación árabe existió ya una judería, un barrio separado de la población musulmana que habitaba la raza hebrea.

Cuando Jaime I llegó a Valencia los hebreos le prestaron sus servicios, incluso los rabinos le presentaron la Thora (se refiere a los cinco primeros libros de la Biblia hebrea), el libro de la ley. Agradecido les donó un barrio y a algunos en concreto, como recompensa a sus servicios, les ofreció campos y casas que habían sido desalojadas por los moros. Pronto se establecieron unas normas en las que ningún judío ni judía podía estar ni habitar fuera de las puertas de la judería, y tampoco comer o habitar casa de ningún cristiano.

Ahora vamos a seguir el plano y veremos el interior del gueto con su delimitación, sobre todo hay que comprender que sobre el plano de Tosca ya hacía años de su desaparición y las calles habían tomado otra estructura y otras denominaciones, al igual que la desaparición de ciertas casas y construcciones importantes.

Situándonos a la derecha del plano de Tosca, tal y como he escrito estaría la primera puerta por donde empezó a crearse el cerco, la puerta de En Esplugues. Seguiría por la calle del mismo nombre uniéndose a otra mas cortita, la de la Cullereta, hasta llegar a otra puerta, la puerta Exarca, en la pequeña placita del mismo nombre. Esta acabó derribándose al estar maltrecha, y ahora a continuación llegaríamos a la puerta que sustituyó a esta tras pasar por la zona trasera de la Congregación de san Felipe Neri. Se le llamó Portal Nuevo de la Judería y se situaba junto al fosar de San Juan del Hospital, quedando su tapia en la parte derecha, por el callejón de En Cristóbal Soler, y por detrás de la calle del Milagro (muy cerca del baño del Nalmelig, lo que se llamaría después los baños del Almirante) para trazar un ángulo de 90º dirigiéndose hacia el Norte por la calle Avellanas a la altura de la iglesia de Santo Tomás. En la plaza de la Figuera a la entrada de la calle del Mar se abre otra puerta, la que se considera la principal de la judería. Dejando atrás Santa Tecla, prisión de San Vicente Mártir, titular del Reino, el recorrido del recinto sigue sinuoso por la calle de Escribans, donde se encuentra la casa de Na Escribana y por la calle Cardona a la casa del mosén Pedro Boil, dando a la plazuela del Flaquer, a la calle Forn de les Rates, girando la calle de Pobres Estudiants por delante del colegio de Santo Tomás hasta llegar de nuevo al inicio, la puerta de En Espluges.

En el interior, entre las casas, habían dos Sinagogas, tal y como se ve en el plano reconvertido, la Sinagoga mayor y la Sinagoga menor o Cruz Nueva. Entre ellas estaba el mercado judío, además de otros comercios como eran varias carnicerías.

Todo este barrio se destruyó en el año 1390 teniendo su final en el mismo punto desde donde comenzó, en la puerta de En Espluges. A toque de trompetas y timbales se derribó el portillo tirando de cuerdas amarradas al arco con forma morisca.

La aversión de la población valenciana ante este barrio de hebreos acabó con asesinatos y bautizos a la fuerza. A los conversos que quedaron se les llamaba despectivamente “Rates de Faraó”. De ahí ya al olvido.

Como alguna anotación añadida: El portillo de En Esplugues que estaba muy cerca del cementerio de los judíos dejó solar para levantar el monasterio de Santa Catalina de Sena. La Sinagoga Mayor se convirtió en la iglesia de San Cristóbal. En el solar de 49 casas y algunas calles compradas por el Patriarca Juan de la Ribera se construyó el colegio del Corpus Christi en el año 1586. La citada casa del mosén Pedro Boil fue después la plaza de Villarrasa.

Texto de Amparo Zalve

viernes, 3 de julio de 2020

CALLE JÁTIVA: ¿PEATONAL?

Archivo Municipal

1923 - Habia quedado algunos meses atrás la temporada de verano en el Luna Park frente a la Estación del Norte y el parque de atracciones quedaba en silencio, el teatro de verano dejó atrás las comedias que tanto hacían paliar los cálidos días.  

El día a día volvió a la normalidad y la calle Játiva seguía siendo un ir y volver de transeuntes que caminaban por el suelo adoquinado, el mismo que solían comentar las señoras cuando los finos tacones se les incrustaban entre piedra y piedra.

Las casas no levantaban más de dos alturas, la que más tres, aunque apenas se notaba el desnivel, con la estrecha calle Ribera en el centro del tramo. Los anuncios publicitarios llenaban las fachadas con carteles que anunciaban cualquier negocio que distaba de allí pocas manzanas. Los carros se adueñaban del adoquinado, siendo el tráfico principal, razón por la que ciertos “fematers” recogían los excrementos de las caballerías que servían como buen abono para la huerta.

Archivo Municipal

Pocos coches se veían, y el que pasaba llamaba la atención. Si no iban de techo cubierto, pasaban con cierta arrogancia cubiertos de guardapolvo, gafas grandes y gorro. Diligencias también, especialmente las que venían de los pueblos. Ocupaba el centro de la calle la línea del tranvía de circunvalación .

¿Podrían ir a pasear desde la esquina de la calle Pi y Margall hacia Amalio Gimeno, llegando a misa en San agustin?, ¿Sería diciembre y se dirigían a sacar las entradas del recien acabado Gran Teatro en Amalio Gimeno, puesto que se inaugura el dia 6 con la zarzuela Doña Francisquita? ¿O quizas a esperar al Tren expreso de Madrid que llegaba a la novísima Estación del Norte inaugurada tan solo apenas seis años antes?

Raro no ver a los “paseantes”, no sería la hora, con los niños de dos en dos y en filas paralelas, llevándolos al colegio, o de vuelta  a sus hogares en la ruta diaria.  

Eso sí, mujeres con cestas y buen peso, llenas de hortalizas, de vuelta del Mercado Central.

Texto de Amparo Zalve Polo

miércoles, 21 de marzo de 2018

LA CALLE CULLA


Archivo Municipal


1922 Ca- La desaparecida calle de Culla del distrito Teatro tenía un trazado en ángulo recto que comunicaba la calle Arzobispo Mayoral con la de Juan Lorenzo formando una manzana que a su derribo daría lugar a la más ancha calle del Periodista Azzati, junto al Ayuntamiento, que en aquellos años iba en camino de adoptar su actual configuración, tras las unificación de abigarrados centros religiosos y docentes .

Calle de ordinarios, en ella se concentraban más de una veintena que daban servicio a los pueblos de la Safor, de la Costera, de la Ribera, de la Hoya de Buñol, a Utiel-Requena y otros lugares de la provincia.

Se tiene constancia de la calle Culla desde finales del siglo XVI, sin quedar claro que su nombre tenga relación con el apellido Culla, o bien por la corrupción de la palabra Fulla -hoja- por una morera que existió durante muchos años en la misma calle.

Por su situación, ya trasladada la Estación de Norte a su nuevo emplazamiento y cuando les quedaban muy pocos años de vida, las paredes de los edificios en ruinas en los años veinte eran apetecidos para la publicidad, cuando por el abandono de la zona el "prohibido poner carteles" carecía de sentido.

sábado, 4 de diciembre de 2021

SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA, LA ENSEÑANZA EN EL XVI

 

Archivo Municipal

Durante doscientos doce años Santo Tomás de Villanueva, quien fuera arzobispo de Valencia en 1544, estuvo sobre las baranda del Puente de San José, y tras una estancia de treinta y nueve años en el Museo de Bellas Artes, en 1945 el fraile agustino pasaría a decorar el puente de la Trinidad, donde en la actualidad permanece frente a San Luis Beltrán. 

Pero fue en 1550 cuando fundó en Valencia el Colegio de la Presentación o Santo Tomás de Villanueva en la calle de las Barcas, el que sería Colegio más importante de la ciudad, en la actualidad del Pintor Sorolla, con el objetivo de procurar una buena formación para los destinados al sacerdocio.

Años aquellos desde el XVI, que como decía el historiador dominico padre Teixidor, "era altamente embelesador contemplar en aquellos siglos, tachados de retrógrados y oscurantistas, la santa emulación, el noble altruismo, como hoy se dice, que predominaba especialmente entre el clero y las comunidades religiosas, en fundar colegios de enseñanza para los pobres, facilitando los medios necesarios para su instrucción, hospedaje, vestido y comida, parta proporcionarles un término brillante en la carrera de sus estudios".

Junto a otras instituciones como el colegio de San Pablo fundado en 1552 por el jesuita Jerónimo Doménech, el colegio de San Jorge junto a la calle Barcelonina de 1596. Como también en 1586, año de la primera piedra para el colegio del Corpus Christi del beato Juan de Ribera, diez años antes que las religiosas agustinas fundaran el Colegio de San Fulgencio de la calle Ruzafa intramuros. 

O el secular de Na Monforta de la Asunción, en 1565, frente al Colegio de nuestro Arzobispo Villanueva en la misma calle.

Con el siguiente siglo, en 1683, sería el Colegio de San Pío V del Arzobispo fray Tomás de Rocaberti, su fundador; y al siguiente, en 1737 se facultaría para el escolapio de la calle Colomer, titulado San Joaquín, que el Arzobispo Mayoral ensanchó a su expensas, y lo dotó con becas como Colegio Andresiano. O el más modesto de San Pedro Nolasco de la barriada de la calle Sagunto. 

Tomás de Villanueva, fraile agustino muy ligado al Convento de Socós, donde pernoctó la noche de su llegada a Valencia como nuevo Arzobispo en una costumbre que ha perdurado en el tiempo, donde se levantó una estatua de mármol en su recuerdo que hoy podemos contemplar en el interior del Palacio Arzobispal, todo un ejemplo de buen hacer en favor de la enseñanza.

miércoles, 27 de marzo de 2024

LA CALLE JÁTIVA LUCIRÁ NUEVO ASPECTO

 

Archivo Municipal

1927 - En la cabeza de los munícipes estaba el cómo iba a ser la futura plaza Castelar, llamada a configurarse de forma triangular; había desaparecido la Bajada de San Francisco y la fachada del nuevo Ayuntamiento reinaría en la plaza frente al nuevo Palacio de Correos y Telecomunicaciones, en lado angular al edificio de la Telefónica que se estaba culminando.

El traslado de la Estación del Norte a la cercana calle Jativa había posibilitado el nuevo aspecto de la plaza donde la tortada de Goerlich esperaba su puesto. La segunda mitad de los años veinte fue frenética en nuevas construcciones en una zona llamada a convertirse en el centro comercial, lúdico, bancario y social de la ciudad, mientras que la burguesía valenciana se ufanaba en la zona como el más óptimo lugar de residencia.

No podía quedarse atrás en aquel objetivo la calle Játiva, frente a la Plaza de Toros y la nueva Estación del Norte. A la retícula entre la calle Pi y Margall y la avenida Amalio Gimeno le había llegado su hora y en noviembre de 1927 el alcalde Marqués de Sotelo cito en reunión a todos los propietarios de este tramo para anunciarles la necesidad de los derribos, con el fin de levantar nuevos edificios en consonancia con los que se estaban construyendo en la plaza consistorial.

La asistencia de los interesados fue masiva, recibiendo el alcalde por parte de ellos toda clase de facilidades. Reunión a la que solo faltó don Enrique Monforte, propietario de la casa de la calle Játiva lindante con la Avenida Amalio Gimeno, que por su importancia fue citado de inmediato.

Edificio este que fue reemplazado por el de la Unión y el Fénix, construcción de Enrique Viedma que entró en servicio en el año 1933. El cambio en la zona fue radical junto al Hotel Metropol en el otro extremo del arquitecto Francisco Almenar, que había sido inaugurado un par de años antes. Y el City Bar en la esquina de la calle de Ribera: lugar bohemio de los años cincuenta y sesenta.

La Valencia de los primeros años de la década de los treinta estaba en ebullición y la antigua zona torno al Convento de San Francisco derribado en su totalidad en la última década del XIX, con su vecina Estación del Norte, iba a ser el punto de llegada de los visitantes por ferrocarril.

domingo, 18 de julio de 2021

SOLARES EN LA CALLE JÁTIVA

 

Archivo Municipal

La torre del edificio de la Telefónica es la que fija nuestra atención en la foto del Archivo Municipal que nos lleva al año de su inauguración. Que lo fue a finales de 1928. También destaca un miramar en una costumbre muy arraigada en la ciudad. 

Una foto tomada dejando a la espalda la plaza de Toros, desde donde vemos los recientes solares de la calle Játiva y la muy estrecha calle Ribera, cuyos derribos iban a procurar a la zona un nuevo aspecto urbano, merced a una edificación muy de acorde con la que al mismo tiempo se iba construyendo en la plaza de Emilio Castelar. 

Los inicios de la década de los treinta significaron una nueva perspectiva para el centro urbano del cap i casal: que por lo común gran parte de sus edificios iban a ofrecer vistosos templetes en lo alto y suntuosos chaflanes al estilo de los que se venían construyendo en el “ensanche” y en la calle de la Paz.

La obras de derribo se habían iniciado en la segunda mitad de la década de los veinte, para la entrada en servicio de gran parte de la nueva edificación en los primeros años de la década de los treinta.

Uno escasos caminantes se dirigen hacía el futuro por los escombros del pasado.

domingo, 8 de febrero de 2026

LA NOCHES VALENCIANAS DE NEÓN EN LOS 60


Bonita postal a color de los años 60, quizás la más representativa de la noche valenciana de aquellos años en los que la noche se alargaba mientras el resto de la ciudad dormía.

La época en que se estilaba salir de noche y porque así lo pedía la noche valenciana porque estaba de moda ir al teatro y al cine, sin antes pasar a “pegar un moset” por cualquiera de las cafeterías del centro, especialmente desde la plaza del Caudillo hacia las dos calles que de ella se abrían, mientras los carteles publicitarios de neón ayudaban a las altas farolas en la iluminación que la hacían festiva.

Desde la plataforma del guardia urbano que ya había quedado vacía bajo los luminosos del reloj Longines, de la renombrada marca de calcetines Molfort´s, muy conocida por sus campañas publicitarias, y la de la Coca-Cola, se abría la calle, en aquel momento Calvo Sotelo, haciendo chaflán con la calle Ribera, la más antigua de las tres cafeterías que refleja la fotografía, era Casa Balanzá. Era la nueva Balanzá en 1932 cuando se hizo el edificio nuevo en el que ya estaba en 1881 con el anterior. Muy característica por sus grandes cristaleras redondeando el chaflán.

Al otro lado, cubriendo el chaflán con la calle del Almirante Roger de Lauria, en un edificio del año 1882 junto al edificio de Correos, se abría la cafetería Lauria. Decían que si era la más cara de Valencia. Fragmento del libro de Manuel Vicent, Tranvía a la Malvarrosa: “Había una línea divisoria que nunca transgredían las chicas de servicio. Ellas paseaban por Calvo Sotelo y nunca pasaban de la cafetería Lauria hasta donde llegaban los señoritos”

Algo más adentrada la calle Calvo Sotelo en 1948 se abre la cafetería Hungaria. Aunque en ese momento todavía no estaba junto al cine Lys, más tarde sí lo estuvo al inaugurarse este en el año 1953. Abrían de 8 de la mañana a 2 de la madrugada. Como las otras cafeterías y según el momento del día se servían cafés, batidos, platos combinados y bocadillos. Una nota curiosa es que cuando entraba una señorita que el encargado creía de dudosa reputación le entregaba con discreción una tarjeta con la que en pocas letras y de manera educaba la invitaba a que abandonara el local. Fragmento del libro de Manuel Vicent, Tranvía a la Malvarrosa: “soltaba chispas verdes el neón de la reciente cafetería Hungaria y al al lado se acababa de levantar el cine Lys”.

Texto de Amparo Zalve

martes, 29 de marzo de 2016

LA NUEVA CASA BALANZÁ

Archivo Rafael Solaz

1931 - Don Julio Balanzá, en este año, no pudo cumplir con el deseo de inaugurar su elegante Bar-Café justo cincuenta años después de un 2 de febrero de 1881, cuando su padre, Antonio Balanzá, había fundado la casa. Establecimiento que con el tiempo iba a adquirir tal fama, que su nombre conseguiría traspasar no solo el ámbito de la ciudad, sino el de la región valenciana. Y ello, pese al modesto recinto que ocupaba haciendo esquina con la calle Ribera.

Tuvieron que pasar casi dos meses y el 29 de marzo, Casa Balanzá, ocupando el bajo de un nuevo edificio, abría su local de diez puertas cuya curvatura completa un bello chaflán, dando vida y bullicio al comienzo de las calles Ribera y Pi y Margall ante la plaza Castelar. Centro urbano que en aquel año estaba consiguiendo su mayor superficie y a la vez esplendor, merced a su innovador diseño y bella urbanización a base de nuevos edificios proyectados por los más prestigiosos arquitectos de la ciudad.

Y si en su exterior lucía “su gallarda marquesina, la de mayores proporciones que existen en Valencia” -manifestaba el cronista de Las Provincias- no le iba a la zaga su interior, donde destacaban dos bellísimos retratos de doña Dolores Pascual y de don Antonio Balanzá, como recuerdo a los fundadores. A su planta elíptica se adaptaba un céntrico mostrador dispuesto con una exuberante decoración, donde a base de mármoles, de cristales de Venecia y con la exquisitez de sus dorados y mosaicos, el nuevo café iba a satisfacer a su clientela con la misma profesionalidad que lo había hecho en un pequeño recinto de la calle Pi y Margall durante sus dos años de parada, ahora en un lujoso local pleno de luz solar y con lámparas de moderno diseño para las noches de glamour. 

Como anécdota curiosa del nuevo establecimiento regido por Julio Balanzá junto a sus hermanos, destaca que mantuvo su carta de precios, excepto el del café, que “servido en las mesas costará diez céntimos más que hasta ahora”, con la novedad de ofrecer “la exquisita Leche Wissin, a 45 grados de densidad, única en España”, cuya elaboración a cargo de don Enrique Larruy “no reconoce rival

martes, 17 de octubre de 2017

EL RAVACHOL LLEGÓ EN 1892 A LA PLAYA DEL CABANYAL

Archivo Rafael Solaz (1895 ca.)

Entre los días 8 y 24 de julio de 1892 hubo un cambio drástico en los transportes de viajeros entre Valencia, Villanueva del Grao y Pueblo Nuevo del Mar (Cabanyal y Canyamelar). Fueron las fechas del comienzo, respectivamente, de la explotación del Trenet  Pont de Fusta-Grao y de la prolongación hasta la playa del Cabanyal del tranvía El Ravachol, ambos remolcados con locomotoras de vapor, que marcaron un antes y un después en las facilidades de desplazamiento masivo a las playas del Cabanyal y la Malvarrosa.

El trenet ya ha tenido su apartado correspondiente, por lo que ahora le toca el turno al Ravachol, un tranvía con motor a vapor cuya concesión obtuvo el 11 de junio de 1891 la Sociedad General de Tranvías (SGT). Su primer tramo entre la plaza de Tetuán de Valencia y la plaza Espartero de Villanueva del Grao fue abierto al tráfico el 25 de abril de 1892, y la continuación hasta la playa del Cabanyal el 24 de julio siguiente. Se detenían para tomar o dejar viajeros en los siguientes lugares: Óvalo primer tercio de la Alameda, Cuarteles San Juan de Ribera, Portazgo, Cruz del Camino del Grao, Empalme del camino Hondo con el nuevo, Óvalo del Grao, calle del Cementerio (frente al mercado), plaza Espartero, calle Mayor del Grao, puerto, calle Reina y playa frente a los Baños de Las Arenas.


El Ravachol entrando en la Alameda en 1892. 
Foto de la acuarela de A. Ramón. Archivo Esteban Gonzalo.

Tres unidades de dos ejes era la composición normal del tranvía: dos coches de viajeros, construidos por la inglesa Willnes, uno de ellos imperial, y una de las diez maquinitas, de dos ejes motrices, carrocería tranviaria y velocidad máxima 30 kilómetros por hora, que compraron a la británica Thomas Green de Manchester. Quince céntimos en los coches cerrados y diez en los imperiales eran las tarifas para el recorrido total.

Entre Valencia y Villanueva del Grao el tranvía de vapor recorría 4.342 m. de trazado y 1.658 m. en su continuación hasta la playa, invirtiendo veinte minutos para la realización del viaje. El trazado era de vía única con ancho métrico y tenía cinco apartaderos para el cruce de los convoyes, igual sistema que el empleado en las líneas de tranvías hasta Burjassot-Godella, Catarroja, Pobla de Farnals y Torrent, y en las prolongaciones posteriores hasta Silla y Manises


El Ravachol por calle del Cabanyal.
 Foto Bernardo Villalba.  Archivo Díaz Prósper

El Ravachol fue famoso, tanto por la rapidez de sus servicios como por los accidentes que provocaba, principalmente por la poca atención de viajeros y viandantes acostumbrados a carros, carruajes y tranvías, éstos desde el 24 de junio de 1876, arrastrados pausadamente por acémilas. Por ello al nuevo tranvía le apodaron Ravachol, el sobrenombre de un terrorista francés guillotinado en 1892.

Por extensión aplicaron el diminutivo “Ravacholets” a dos líneas de tracción animal que también explotaba La General: la del apeadero de la plaza de Tetuán hasta la estación de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón en la calle de Quart (entonces Cuarte), y la transversal, entre las plazas de Ruzafa y Serranos con retorcido recorrido a través de la Ciutat Vella.

En una ciudad, con menos de 200.000 habitantes y pequeños municipios en su derredor, era muy buena la oferta de transporte entre Valencia y los municipios marítimos, ya que a los 10 minutos en cada sentido del Ravachol, se añadían: frecuencia similar en los tranvías de tracción animal, los viajes que realizaba el ómnibus El Barco –especie de autobús con tracción de sangre-, y, aunque con poca cadencia pero mucha capacidad, los trenes de La Valenciana para las playas de Cabanyal y la Malvarrosa, y los de la Compañía del Norte, que eran principalmente utilizados para ir a la cercana playa de Caro. Oferta a la que añadir las tartanas, galeras y otros vehículos de servicio público.

La fuerte competencia entre la General, la Valenciana y el Barco, que llegaron a bajar los precios a extremos irrisorios, desembocó en la crisis de 1895. En 1898 las líneas de la General pasaron a ser gestionadas por la "Compagnie Genérale des Tranways Electriques de Valence (Espagne)" con sede en Lyon, que en breve plazo promovió su electrificación. El 24 de marzo de 1900 ese año comenzó el servicio público de tranvías eléctricos entre la plaza de Tetuán y El Grao, tres meses después hasta la playa de Levante, y el 18 de agosto el primer adentramiento urbano por la calle de la Paz. Año en el que también cambiaron la tracción animal por la eléctrica las líneas hasta Catarroja, Pobla de Farnals y Torrent.

La tracción vapor en los tranvías urbanos y suburbanos de Valencia, ya que la línea de La Pobla de Farnals era mixta de vapor y sangre, sólo duro ocho años (1892-1900).

Texto de Esteban Gonzalo Rogel 
  

martes, 25 de junio de 2024

CHOCOLATES XOCO & VERO


Pedro Melero y Encarna Comes.- 2002.- Museo del Chocolate.- Esteban Gonzalo

Guillermo Melero Comes y su esposa Verónica García Fernández-Bobadilla, en el año 2014 abrieron Xocolates Xoco & Vero en el número 38 de la calle Derechos, en pleno centro histórico de Valencia y donde hubo anterior y sucesivamente, una fontanería y una crepería. Además, tienen un atractivo palco en el pasillo Luis Vives del Mercado Central, que atiende Alejandra, hermana de Verónica.

Son continuadores de una larga saga de artesanos chocolateros que en 1834 inició Bernardo Comes Villarrolla en la calle San Roque número 14 de Torrent, y era descendiente de las familias Andreu, Silla, Chuliá y Mora, de ese municipio y dedicadas al delicioso derivado del cacao, según consta en el padrón de 1823.

Verónica y Guillermo.- Chocolateros Valencianos

El protagonismo chocolatero en Sueca comenzó en 1870 cuando Bernardo Comes Andreu y su mujer María Matoses Expert trasladaron su obrador desde Torrent hasta la calle Pou, del citado municipio de la Ribera Baja del Júcar.

Guillermo en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.- 2024.- Esteban Gonzalo

Su hija Encarna se casó con Pedro Melero Pastor y en 1966 trasladaron tienda y obrador al número 29 de la calle Sant Josep. Relanzaron el negocio, añadiéndole a los clásicos a la pedra y bollet, variedades con leche y frutos secos, y se dedicaron a promocionarlos por toda España, en mercadillos, mercados medievales y ferias, y siempre con la calidad como bandera. Recorridos promocionales donde a Pedro le acompañaba su hijo Guillermo desde el año dos mil.

EL MUSEO DEL CHOCOLATE

Para sendos reportajes, que publicaron Top Turisme y Ven Aquí Valencia en diciembre de 2002, el Sr. Melero me dijo que en uno de sus viajes por España conoció en Astorga a un artesano que tenía una colección de antiguos utensilios para la fabricación, comercialización, y preparación doméstica del chocolate, y pensó que sería interesante montar en su tierra un pequeño museo en recuerdo y homenaje a casi dos siglos y medio de tradición chocolatera en tierras valencianas. Para ello, fue recogiendo en unos casos y comprando en otros, una amplia y variada colección de utensilios, utillajes, escritos, recetas, manuales, etiquetas, cerámicas, sistemas de iluminación, de calefacción, libros y variados objetos domésticos, algunos de los siglos XVIII y XIX, sobre la transformación del cacao en chocolate, así como su comercialización, transporte y consumo, que tras su limpieza y acondicionamiento expuso en el vestíbulo de su Fábrica de Chocolate en Sueca, en el edificio que sustituyó al derribado en el año dos mil.

Alejandra en el Mercado Central.- 2024.- Esteban Gonzalo

El Museo fue inaugurado por la Consellera de Agricultura, María Ángeles Ramón Llin, el 22 de abril del 2002, el mismo año en el que la empresa fue distinguida por la Generalitat Valenciana.

EL BOLLET

Me dice Guillermo, hijo de Pedro Melero y Encarna Comes y nieto del fundador en Sueca, que el producto principal y más antiguo es el Bollo o Bollet, cilíndrico autóctono de la zona, del que ya se conocen referencias escritas desde antes del año 1800, y que para su fabricación no se utilizan moldes, sino folios de papel, mediante los cuales y haciendo rodar una porción de chocolate se moldea en forma cilíndrica. Que han aumentado las variedades con distintos aditamentos, sabores y aromas, pero sin modificar la receta clásica de cacao, azúcar y harina de arroz, aunque también con la modalidad para diabéticos.

En la calle Derechos.- 2024.- Esteban Gonzalo

Un producto peculiar que llama mucho la atención es la paella de chocolate con leche, arroz hinchado, frutos secos y chucherías. En pequeño tamaño para venta turística, pero en grandes dimensiones, previo encargo, para conmemoraciones y actos de diversa índole. También están los licores con chocolate, siendo uno de los más demandados el de orujo.

Paellitas de chocolate.- 2024.- Esteban Gonzalo

Utilizan materias primas de primera calidad, y poseen el sello de calidad artesana de la Comunidad Valenciana D.C.A. 5453.

Tras la jubilación de Pedro y Encarna, los hermanos Pere, Guillermo y Marina, continuaron siendo socios de la empresa pero cada uno con su comercialización: el mayor sigue en Sueca, la pequeña gestiona el museo y su tienda, y Guillermo creó con su mujer la comercial artesana Chocolates Xoco&Vero y se estableció en el 2014 en la mencionada calle Derechos de Valencia, donde también tienen obrador, que atienden su esposa Verónica y él, que compagina con la asistencia a ferias y fiestas, además de estar siempre pensando en añadir novedades.

Y como hay que estar al día tienen tienda on line.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL EDIFICIO DE LA ESTACIÓN “GRAO DE VALENCIA “

   GRAO DE VALENCIA.- 15-09-1986 Esteban Gonzalo.

1852 - Frente al puerto y con fachada a la calle Ingeniero Manuel Soto está solitario, con las puertas y ventanas tapiadas para evitar robos, y a la espera de su utilización para actividades culturales, el que fue edificio para servicio de viajeros y mercancías de la desaparecida estación Grao de Valencia. 

Es el más viejo de España, está incluido en el Plan de Patrimonio Industrial de Valencia, y fue el punto de partida del Ferrocarril que en 1854 llegó a Xátiva y posteriormente prolongaron hasta Almansa por el sur y a Tarragona por el norte para conformar la Compañía de los Ferrocarriles de Almansa a Valencia y Tarragona (A.V.T.), popularmente conocida como el Ferrocarril de Campo. 

La AVT se unió en 1891 a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, Norte a nivel calle, y ésta pasó en 1941 a formar parte de Renfe.(Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles).

GRAO DE VALENCIA.- avda. Manuel Soto 23-03-2002 Esteban Gonzalo

El espacio que ocupaban los muelles para carga y descarga de mercancías y las vías para el estacionamiento de vagones y las maniobras de los trenes en la estación Grao de Valencia fueron convertidas en una gran explanada pavimentada que fue utilizada como estacionamiento durante la Copa de América y posteriormente para montar la feria de Navidad, alguna fiesta tipo botellón y prácticas de conducción de vehículos. 

Según la planificación urbanística municipal el edificio quedará en el centro de una rotonda a la que confluirá, principalmente, la continuación de la avenida Francia cuando lo permita la realización de las varias veces postergada prolongación, sobre un kilómetro en sentido sur, del túnel de 4,5 kilómetros que fue inaugurado en 1991 para evitar numerosos pasos a nivel en zonas urbanas con gran intensidad de tráfico.

GRAO DE VALENCIA.- Parte de la playa de vías. 24-02-2001 Esteban Gonzalo

Un edificio BIC, de estilo neoclásico y más interés histórico que artístico, oficialmente inaugurado el 21 de marzo de 1852, y cuya vida comercial comenzó el día siguiente para el tramo de vía férrea entre Villanueva del Grao, entonces municipio independiente, y la estación de Valencia, que estuvo ubicada en el espacio intermedio entre los actuales instituto Luis Vives y la calle Ribera, para el Ferrocarril que dos años después llegó a Xátiva.

Además de canalizar el transporte de mercancías hacia y desde los muelles del puerto y el que aportaban las bodegas e industrias graueras, hasta 1916 tuvo un importante movimiento de viajeros, 109.624 ese año, principalmente durante la temporada de baños para facilitar la afluencia de los capitalinos a la playa de Caro. Después pocos servicios de viajeros y escasísima utilización hasta la supresión de éstos en 1925, motivados por el mayor recorrido de la variante ferroviaria cuando inauguraron en 1917 la actual terminal Valencia Nord, la ocupación de la playa de Caro para la prolongación sur del puerto y la construcción de astilleros, y la mejora de los servicios urbanos de transporte con la total electrificación de las líneas de tranvías.

Las conexiones de la estación con el puerto fueron suprimidas cuando el 2 de mayo de 2006 entró en servicio el enlace entre la estación Fuente de San Luis y la expansión sur portuaria. Poco tiempo después la carga y descarga de mercancías en el Grao, promovidas por las industrias de la zona, fueron transferidas a las nuevas instalaciones de la citada Fuente de San Luis. Con ello finalizaron 154 años atendiendo el movimiento de mercancías.
GRAO DE VALENCIA.- Tren hacia el puerto. 12 h. 09-01-2004 Esteban Gonzalo

Los últimos servicios de viajeros, y de tipo especial, fueron el 21 de mayo de 1952 y el 23 de marzo de 2002. El primero con la llegada al Grao del Tren del Centenario (imitación al que inauguró en 1848 el primer ferrocarril peninsular entre Barcelona y Mataró) y un Taf , el tren más moderno que había incorporado Renfe a la red ferroviaria española, para recordar el Centenario de la inauguración oficial, el 21 de marzo de 1852, del tramo Grao-Valencia. El segundo, menos solemne pero más íntimo, lo promovió la Asociación Valenciana de Amigos del Ferrocarril para rememorar el 150 Aniversario de la apertura al servicio público del citado tramo el 22 de marzo de 1852. Fue con un automotor diesel tipo 596, popularmente un Tagamochi.

Falta la última fecha importante, la inauguración, tras la necesaria restauración con reconstrucción de lo robado, para actividades culturales o turísticas, que también podría ser un buen destino.

Las estaciones de Grao y Valencia las proyectaron en 1851 los ingenieros James Beatty y Domingo Cardenal.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 26 de diciembre de 2024

PAISAJES CAMBIADOS EN LA CALLE JAIME BELTRÁN

Unidad eléctrica 3600 por la calle Jaime Beltrán en 1988.- Esteban Gonzalo

El 17 de septiembre de 1988, 17 días antes de suprimir la circulación de trenes en superficie, un tren eléctrico de la serie 3600 circula por la vía única provisional montada en 1981 muy pegada a los edificios del lado sur de la calle Jaime Beltrán para que pudieran construir a cielo abierto el túnel para la unión soterrada, bajo viarios de Valencia, de los ferrocarriles de ancho métrico de la zona norte con la línea que por el sur continua por la Ribera Alta.

Desde el mismo lugar en 2023.- Esteban Gonzalo

El tren muy inclinado, por la curva y por el deterioro de la vía a suprimir, casi roza los coches estacionados, principalmente un Renault 6.

En la instantánea tomada el 1 de agosto del 2023 los pequeños inmuebles han sido sustituidos por altas construcciones, entre ellos la levantada en 1993 con ladrillo rojo cara vista en sustitución del palacete esquina a la calle Misser Rebassa.

Calle en curva, pavimentada, para dos sentidos de circulación con divisoria central, y en la acera marquesina para la línea 9 de la EMT.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

domingo, 28 de diciembre de 2025

RECTIFICAN, EL TRANVÍA LLEGARÁ A LA CALLE XÁTIVA

 

Desde la estación Xátiva.-2025 12 26.- Esteban Gonzalo

Sólo han necesitado un par de días para comprobar las autoridades valencianas el error, aunque otros lo califican más duramente, y por ello necesitan tramitar su urgente y costosa rectificación, al abrir como peatonal el túnel de 260 metros de longitud entre la estación Alacant del tranvía y la estación Xátiva del metro, en lugar de prolongar las vías tranviarias, para hacer más atractiva la utilización del tranvía, floja actualmente respecto a las expectativas iniciales, pese a los viajes gratuitos y subvencionados, ya que dejan más céntricamente a los viajeros los servicios de la EMT. 

Estación Alacant. Desde aquí continuarán las vías.-2025 12 26.-Esteban Gonzalo

En reportajes publicados en medios de comunicación desde el año 2018 se apoyaba la continuación del trazado tranviario, para facilitar el desplazamiento a las personas mayores y evitar la incomodidad de arrastrar equipajes, coches de inválidos y de niños y otras pertenencias, y, principalmente, la inseguridad cuando fuera muy baja la cantidad de peatones. No han tenido en cuenta que cuando hay poca afluencia de viandantes en el túnel de Germanías, muchos en lugar de pasar por él prefieren contornear la estación del Norte o utilizar los autobuses de la EMT entre la última parada de la Gran Vía Germanías y la primera de la plaza España, o al contrario.

El 12 de febrero del año pasado la Alcaldesa María José Catalá y la Consellera Salomé Pradas acordaron el Plan de Expansión de la red de Metrovalencia con dedicación preferente a la llegada de la L10 para que enlazara con las líneas del metro en la estación de la calle Xátiva y como primera etapa para continuar bajo el centro histórico. Para que ello fuera posible la alcaldesa consiguió que modificaran el proyecto, procurando no perjudicar la ayuda concedida por la UE, para que el galibo del pasaje permitiera la prolongación del recorrido del tranvía.

Sin embargo, la consellería que ahora preside Vicente Martínez Mus, estimando como bueno el proyecto del anterior consistorio e inconcebiblemente puenteando al actual de su mismo partido político, ha optado por rebajar el techo con cielo raso, recubrir las paredes con aluminio, y colocar pavimento, iluminación y cámaras de seguridad, incluso paneles luminosos con paisajes urbanos para una instalación calificada de provisional.

Y ahora a desmontar lo hecho y poner vías y cable, gasto a pagar del erario, de lo pagado con impuestos.

El túnel y su acondicionamiento han costado 24 millones de euros, pero creo que los ciudadanos debemos saber el coste del acondicionamiento realizado para poder compararlo con el de solo colocar vías, cable y hacer un sencillo un andén uniendo las dos vías antes de llegar a su término. No inventamos nada, en otra ciudad española lo han hecho.

Y con lo que no contaban, y les fuerza a rectificar, el perjuicio para los comerciantes de las calles Alicante, Castellón y travesías, quienes se quejan de que un elevado porcentaje de los viandantes, por la novedad o por pasar ahora menos frío, utilizan el túnel evitando pasos peatonales entre la calle Ribera y la Gran Vía de Germanías. Antes no iban en superficie por las obras y ahora porque pueden pasar bajo la calzada.

Además, no hacer esa pequeña inversión es incongruente comparada con el ambicioso plan de inversiones anunciado por FGV hasta el 2030.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 3 de marzo de 2021

TEMPLETES: PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

 MIRANDO HACIA ARRIBA 

1931 - Templete del lado norte de la plaza. Edificio Los Sótanos

Si nos plantamos en el centro de la plaza del Ayuntamiento y miramos hacia el norte, es decir hacia la calle San Vicente, alzando un poco la mirada tenemos un par de templetes a la vista. El más alto, posiblemente sea el templete con más altura de València, está en la finca que antiguamente llamábamos de Los Sótanos porque hubo allí, en ellos, unos conocidos Grandes Almacenes con ese nombre, que tenían acceso directo desde la calle (hoy impensable esa circunstancia) amplias escaleras abajo.

Tiene el aspecto de ser un templete sobre otros varios templetes, a su derecha vemos otro templete de doble piso, con solo tres lados, realizado todo en ladrillo cara vista con adornos de cerámica, tipología que no es nada habitual en la construcción de templetes.
  
 Vista actual de Enrique Goñi 

Girando el cuerpo, mirando a los templetes del lado sur, el de la finca donde está Balanzá, esquina al Paseo de Ruzafa con calle Ribera es un elaborado y bello templete de dos pisos que hay que mirar con calma.

 Templete de Balanzá. Foto E. Goñi, febrero 2020.

A continuación nos vamos a la esquina de plaza del Ayuntamiento con avenida Marqués de Sotelo y allí, en lo alto, encontraremos otro soberbio templete, en este caso con un bonito techado en forma de cúpula, del que podemos dar una primera visión de su construcción, allá sobre 1927/28, con la avenida falta de edificios y la obra del nuevo  Ayuntamiento a medio acabar. 

Esquina a Marqués de Sotelo en construcción. Archivo Municipal

Disponemos aquí de una vista actual del templete ya concluido.

 Esquina a Marqués de Sotelo, vista actual. Foto E. Goñi, noviembre 2019.

 Texto de Enrique Goñi Igual