domingo, 6 de noviembre de 2022

EL LÍRICO. LOS CINES DE VALENCIA


LIRICO antes BENLLIURE

Avenida del Puerto 273

Inicio: año 1917

Cierre: año 1968

Aforo: 918 localidades. Patio butacas: 568 General: 350

Teatro – Cine con más de cincuenta años funcionando sin importantes interrupciones. Este monumental edificio comenzó sus funciones ostentando e majestuoso nombre de BENLLIURE para después de treinta años ofreciendo espectáculos pasar a llamarse LIRICO.

Tal cambio corresponde a la intención del empresario de buscar una nueva sintonía con el público que crecía en el entorno del Puerto de Valencia.

Anteriormente el nombre de LIRICO lo mostraba otro cine situado o la céntrica calle de Calvo Sotelo esquina a Martínez Cubells.

El cine Lirico de la Avenida del Grao de Valencia ocupó y disfrutó de un magistral edificio, sin duda, uno de los mejores locales dedicado a espectáculos de la ciudad de Valencia. El edificio fue proyectado por el gran arquitecto Enrique Viedma por encargo de don Manuel Salvador.

Dúrate muchos años el LIRICO fue vecino del hermoso edificio que ocupa incluso en la actualidad Telefónica de España para dar servicio a toda esa zona de la ciudad de Valencia. Pero al igual que otros muchos cines y teatros, por desgracia, se perdió su existencia. En este caso fue una lamentable pérdida ya que 1968 la propiedad decidió demolerlo para edificar un gran edificio para viviendas particulares y unos bajos comerciales.

Fotoplano 1957

Ficha técnica: Miguel Tejedor
*LOS CINES DE VALENCIA

viernes, 4 de noviembre de 2022

BAJO LOS PUENTES EN EL PRINCIPIO DEL SIGLO XX

Tramo del río donde se aprecia el desvío de su escaso cauce, así como sus numerosas parcelas

Apenas un pequeño canal ocupaba el caudal de estiaje del río Turia, que contrastaba con la magnitud del lecho, pero sin embargo no llegaba a contener las crecidas.

El río se había estrechado a su paso por diferentes puntos de la ciudad por las construcción de los diferentes azudes que volcaban el agua a las acequias de las huertas próximas. Poco a poco se fue convirtiendo en un verdadero desastre ese lecho, porque además de que por donde no circulaba el agua, las condiciones higiénicas no eran buenas. Había un arraigada costumbre en Valencia de usar en él la extracción de grava y arena para las obras y se quedaban en su lugar profundos hoyos con consecuencia de encharcamientos de aguas podridas en las desigualdades del cauce del río.

Estas excavaciones incluso amenazaban pretiles y puentes por su proximidad a ellos.

Extracciones de grava y arena entre el puente del Real y la Pasarela en 1910. Foto Tívoli

Los lugares por donde el cauce no trazaba su paso era utilizado para el cultivo, pero no era fácil obtener sin autorización, que si bien la otorgaba la CHJ ( Configuración Hidrográfica del Júcar), solo se invadió a principios del siglo XX el tramo comprendido en entre el Azud de Rovella y el comienzo del muro de encauzamiento de la margen izquierda en la alineación del camino de Burjassot. Como el que hace ojos ciegos, iba extendiéndose hacia el puente de San José, hasta que llegado 1916, y con los ojos bien abiertos, la tolerancia fue total por parte del Ayuntamiento republicano, ya se sabe, cultivadores electoreros del partido.

Pero el mayor caos que pudo ocurrir en el lecho del río fue una consecuencia de la pobreza tras la Guerra Civil. Las viviendas, chozas, barracas, o tantas formas nominativas como las hubiera, iban tomando terreno.

Cientos de peticiones llegaban diariamente a la CHJ para establecer infraviviendas, y que se lo montaban tan bien que tenían casa, huerta, y hasta incluso cuadra. Habían tantas que se ordenaban en calles con numeración. Todo estaba permitido, era la época de la Autarquía económica, y había que abastecerse cada cual como pudiera. Las pequeñas parcelas albergaban tomates, patatas, ajos, maíz, cebollas, coles,...

Chabolas frente a la Asociación Valenciana de la Caridad. 1942. Archivo de José Huguet

En los años cuarenta los distritos de Botànic, Marítim y Exposició, sobre todo la Petxina y el puente de Campanar, que estaba sin pretiles, estaban abarrotados de chabolas. El que no construía se metía entre las ruinas de los refugios antiaéreos y minas de ametralladoras abandonadas.

El departamento de Sanidad Municipal practicaba informes periódicamente sobre “Las chozas levantadas en la ciudad”

Pero llegó una riada importante, la de 1949, y creó un antes y un después. La ciudad de Valencia tomó conciencia de su río, y aunque quedaron unas cuantas chabolas en pie, con el comienzo de la trasformación llegaron a su exterminio total.

Texto de Amparo Zalve

miércoles, 2 de noviembre de 2022

SOCARRAT ARTESANÍA

Preparando un socarrat.- 2022.- Esteban Gonzalo

Cuando muchas industrias artesanas han cerrado al no encontrar continuador al jubilarse quienes las atendían, son muy loables tanto los que quieren seguir como los creadores, y más si es con éxito al ir capeando crisis, pandemia y altibajos del mercado consumidor.

José Luis Camarena Mateu es polifacético en actividades y saberes. Comenzó estudiando música en el Conservatorio y cerámica en AVEC de Manises. Al unísono formó parte de un grupo de música de cámara que actuaba para bodas en el interior de los templos (San Juan, San Agustín,…).

José Luis en el taller-tienda.- 2022.- Esteban Gonzalo

Como autodidacta ha construido instrumentos musicales, ha hecho trabajos de marquetería, e instalado saunas y cabinas como autónomo. Última actividad que tuvo que dejar en el 2008 al agudizarse la crisis con paralización de obras para viviendas. Entonces se centró en la cerámica, en la que ya trabajaba desde el año 2000, estudiando a fondo las de Manises y Paterna, los socarrats y el estilo mudéjar. En realidad, me dice, fue dedicarse definitivamente a lo que más le gustaba de niño, dibujar. Lo compaginó entre los años 2010 y 2016 dando cursos de solfeo y guitarra clásica en la academia Allegretho en El Vedat.

Muestrario de dibujos.- 2022.- Esteban Gonzalo

Comenzó su producción de socarrats con variados motivos y de diferentes tamaños en la calle Guillem Sorolla, en el barrio Velluters, en Ciutat Vella, pero por diversas circunstancias tuvo que marcharse a Patraix, al número 38 de la calle Pío XI. Pero es activo, positivo, adaptado a la última en tecnología y redes sociales, vende mucho por internet y, por su fama, los hoteles envían a los posibles compradores a su taller-tienda, donde se le puede ver ensimismado en su tarea artística.

1991.- Actuando en un grupo de rock

Socarrats con la temática y las dimensiones que quiere el cliente, incluso murales, recibiendo por ello elogiosos comentarios de España y otros países en las redes sociales.

Su lema comercial es “El regalo perfecto del siglo XXI….nacido en el siglo XII”.

2002.- Concierto de piano y guitarra.

Entre los años 2002 y 2010 participó en maratones, tanto de asfalto como de montaña, en España y otros países, y ahora ha terminado los estudios y prácticas para impartir enseñanzas de yoga.

2005.- Participando en el maratón de Lisboa.

Apasionado del Arte, la Historia y las Tradiciones desde bien pequeño, manifiesta que recuerda su infancia pegada a un lápiz y un papel, pasando horas y horas dibujando, alimentándome de un paisaje, de un atardecer…llegando a un estado donde se detenía el tiempo, en estado meditativo.

2007.- Maratón en Serra d’En Garcerán.-

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 31 de octubre de 2022

KIOSCOS JAPONESES EN LA PLAZA CASTELAR

1931 Ca.

En ocasión de la visita de los Reyes de Italia a Valencia del 6 de junio de 1924, la ciudad honró a los monarcas con un caluroso recibimiento. Habían pisado tierra sobre las 18.30 horas por la Escalera Real de la darsena portuaria para que mediante ferrocarril se trasladaran a la Estación del Norte, desde donde y en nutrida comitiva, a través de la avenida Amalio Gimeno alzanzaron la plaza Emilio Castelar.

El parque de la plaza y en sus ángulos estaba cerrado por cuatro arcos de flores y de luces que ofrecieron la mejor impresión a los visitantes.

Y en el conjunto destacaron los nuevos kioscos flores, en sustitución de los antiguos de impresentable aspecto, que aprovechando la visita, fueron inaugurados precisamente por los Reyes de Italia, mientras que el monumento al Marqués de Campo, iluminado por miles de bombillas eléctricas presidía el centro de la plaza.

1931 Ca

Del engalanamiento de la plaza y demás calles próximas, se encargó el director de Paseos sr. Peris, quien disfrutaba de la ayuda de su hermano y demas personal municipal, con un gran derroche de arte y de buen gusto.

También se colocaron arcos de flores en la Bajada de San Francisco, en el trozo de la calle San Vicente comprendido entre las plazas Cajeros y de la Reina, en la calle de la Paz y hasta en el puente del Real.

Y allí quedaron los kioscos "japoneses", dando vida a la plaza, como puntos de venta de flores que dieron vida al lugar durante una década, al ser sustituidos después por la "tortada" de Goerlich de los años treinta. El edificio de La Equitativa de 1931 nos indica la fecha posterior de las fotos.

sábado, 29 de octubre de 2022

VÍAS METÁLICAS PARA CARROS - 12

Vías metálicas para carros valencianas.

La construcción de la Ronda de Tránsitos proyectada a finales del siglo XIX fue una constante que los sucesivos ayuntamientos de la ciudad construyeron en la medida de sus posibilidades y se alargó hasta durar casi sesenta años. En el capítulo tercero de esta serie publicado el 9 de enero de 2022 vimos como una conocida firma extranjera llegó a producir las vías o raíles necesarios.

Gracias a la colaboración de J. Vila, antiguo empleado de Altos Hornos del Mediterráneo, que una vez jubilado pertenece a la Fundación del Patrimonio Industrial de Sagunto. Fundación que conserva para su previsto Museo los materiales y datos con los que abrimos este capítulo.

Catálogo de fecha indeterminada en el que figura la “Plancha para Carreteras”. Foto Fundación.

Entre estos objetos y memorias aparece que desde 1926 la empresa sita en el Puerto de Sagunto, Compañía Siderúrgica del Mediterráneo, que más tarde fue la desaparecida Altos Hornos del Mediterráneo, comenzó a fabricar un perfil laminado en caliente que ellos denominaron “Plancha para Carreteras”.

Trozo de carril para vía de carros seccionado en la zona de empalme, en el que lateralmente aparecen las bridas de unión. Foto Fundación.

La plancha era un producto laminado en nueve pasadas en las que partiendo de un desbaste de 5,1m de longitud se obtenían 35m de plancha en forma de U invertida, que a su vez se enderezaban, cortaban y taladraban en el Taller de Acabados de la Siderúrgica formando tres piezas listas para su montaje. Su peso por metro era de 53,5kg. La vía formada por dos planchas, una para cada lateral, se une cada 50cm por traviesas metálicas sujetas con tuercas. La separación interna entre las planchas era de 107cm, lo que permitía una batalla de entre 115cm y 135cm, es decir la distancia entre rueda y rueda de un eje que podía circular por las vías metálicas de carros. En su instalación las alas del perfil quedaban embutidas en el adoquinado y el hueco interior se rellenaba con grava bateada.

Portada del Catálogo de productos presentado en la Exposición de Barcelona. Foto Fundación.

La Compañía Siderúrgica del Mediterráneo publicó el catálogo, con motivo de la Exposición Internacional celebrada en Barcelona en el año de 1929, en el cual figuraba en su página 10 junto a otros tipos de carriles la “Plancha para Carreteras” de su fabricación.

Pág 10 del catálogo citado. Foto Fundación.

Realmente el producto del catálogo solamente se fabricó entre los años 1926 y 1929 en los que laminaron 3.040 toneladas, destinadas al Ayuntamiento de València, que totalizan un total de 56.827metros de carril de carreteras con lo que se pudieron instalar 14,2 kilómetros de doble vía, como era habitual en su uso, para la circulación de carros. Sirvieron para su instalación en nuevos tramos y también para sustituciones o modificaciones en zonas dotadas con las primitivas vías para carros.

Vía metálica para carros. Foto E. Goñi, febrero 2014

Foto de uno de los dos únicos pequeños tramos de planchas metálicas que todavía quedan a la vista en València tapadas por la suciedad acumulada. Están incorporados sin ninguna referencia que indique de qué se trata en un pequeño jardín en la calle de Gorgos, junto a la tapia trasera del Colegio del Pilar.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 27 de octubre de 2022

EL TYRIS. LOS CINES DE VALENCIA


Av. Reino de Valencia, 10

Aforo. Primer diseño en 1933: 1.160: 840 butacas de platea y 320 asientos de general

Segundo diseño 1970: 2.000 butacas de platea.

Inaugurado: 1933

Cese: 13 enero 2002

Arquitecto: Joaquín Rieta Sister. (1932)

El cine Tyris fue una excelente sala de proyección del cinematógrafo de la ciudad de Valencia. Con una experiencia de 70 años de funcionamiento en una de las zonas de la capital más partidarias a consumir cine prácticamente todas las semanas en cualquier época del año.


El Tyris instalado en el eje que fijó el trazado de la vida del ferrocarril Valencia – Grau que al desaparecer por traslado más al sur permitió alumbrar una de las bonitas avenidas de la ciudad y que además ha tenido ocasión de disfrutar un variado repertorio de nombres largo de su siglo de existencia y que sí ahora, se le conoce por Avenida del Reino de Valencia también sobrellevó: Cami del Ferrocarril, 4 de Octubre, Victoria Eugenia, José Antonio, Antic Reino de Valencia y por fin el actual: Reino de Valencia.

El cine Tyris, propiedad de la familia Pechuán, logró situarse como uno de los cines de más solera de Valencia. Durante su larga trayectoria siempre fue muy bien acogido, diferentes, pero buenas condiciones ya que estaba en una zona donde ver cine era el entretenimiento favorito, buenas condiciones técnicas de visión y audición, además de cuidados motivos en la de decoración que le configuraban cierto confort doméstico y la cuidada programación que el empresario cuidaba uno de sus mejores salones de cine para sacar rendimiento a sus películas en la fase de “reprís” o reestreno de primer nivel con asequible precio.

Habían pasado más de cuarenta y cinco años ofreciendo cine de reestreno. Emilio Pechuán quiso darle un nuevo giro al inmejorable local que ocupaba el consumido cine Tyris por lo que decidió reconvertirlo en uno de los mejores salas de cine, capaz de llegara a ser la mejor de Valencia en los años setenta, atendiendo a la calidad técnica dotando a la nueva sala de 2.000 butacas con la misma visión y audición en todas las plazas con similar calidad. Esto se logró instalando el sistema VISTARAMA. La primera película que pasó por el nuevo TYRIS fue: La leyenda de la ciudad sin nombre de Joshua Logan (1969). Existe la popular leyenda en el mundillo del cine que el estreno de esta película supuso el mejor pase de cine visto en Valencia.


Fotoplano 1944

Ficha técnica: Miguel Tejedor

*LOS CINES DE VALENCIA

martes, 25 de octubre de 2022

TRADICIÓN EN EL DÍA DE LA VIRGEN: L´ESCURAETA

 
1960 - Escuraeta en la Puerta de los Hierros de la Catedral

La Puerta de los Hierros de la Catedral se llenaba de loza artesana, al igual que tiempo atrás lo hacia la Puerta de los Apóstoles, cuando al llegar el día de la Virgen era de vista obligada para reemplazar por nuevos los utensilios de la “escurà per a la cuina”.

Costumbre que por otro lado la trajeron los alfareros valencianos en tiempos de Jaime I, entre los siglos XIII y XIV, con el fin de ser reconocidos en el gremio y poder convertirse en maestros. Así que la Escuraeta valenciana ya tiene ocho siglos en la memoria.


Los puestos, “paraes”, estaban sostenidos por mujeres de los pueblos, poniendo a la venta sobre todo alfarería de Alacuás, porque para los guisos en estos recipientes saben mejor. Todos los arroces que no se cocinaban en paella ,lo hacían en “casola” de barro. 

El Micalet, el “Pardalero”, vendía pajarillos de barro cocido, al que le pintaba muy bonitas plumas de colores, y se llegó a hacer tan popular que su tonadilla ha sido incluida en el acervo folclórico valenciano.

“Tres pardelets, una aguileta
sempre vaig en biscicleta.
¡Chiquets , ploreu,
que pardelets tindreu!”

Los buenos padres, los llauradors, acompañaban a las muchachas de los pueblos sobre todo para cargar para todo el año, en la cocina que no podía faltar el barro, y para els chiquets una escuraeta. Los badajos de las pequeñas campanitas de barro con la imagen de la Cheperudeta se hacían escuchar por toda la plaza.


Hasta el día del Corpus duraba la Fira de la Escuraeta.

Texto de Amparo Zalve

domingo, 23 de octubre de 2022

JAN HANTKE, ANTIGUEDADES

Jan Hantke en la calle Verger - 2004 - Esteban Gonzalo

Jan Hantke, es un artesano alemán que tiene desde el año 2014 su tienda de antigüedades en el número 4 de la calle Bretón de los Herreros, en el barrio de la Xerea. Vía urbana dedicada al dramaturgo, poeta, periodista y traductor Manuel Bretón de los Herreros ( Quel, La Rioja, 1796 – Madrid 1873). Una de las figuras más destacadas del costumbrismo español.

Jan nació en Hamburgo, aprendió restauración en una escuela similar a las españolas de artesanos entre los años 1983 y 1986, y pasó los dos años siguientes en Moraira, en la costa de la Marina Alta. Después se vino a València, trabajando en empresas de restauración de antigüedades hasta que se montó la suya, en el número 2 de la calle Verger, en el barrio de la Universidad Literaria.

Jan Hantke en Bretón de los Herreros - 2022 - Archivo famailiar.

Allí nos conocimos en el año 2004 cuando le visité para que me contara su vida artesana y artística para un artículo que la recientemente desaparecida revista Top Turisme publicó en octubre de ese año.

Estaba restaurando un escritorio del siglo XVIII y varias sillas de un comedor que habían resistido el paso de los años.

Me manifestó su satisfacción porque siempre tenía trabajo, incluso pidiendo ayudas a otros artesanos para poder cumplir con los clientes.

El local actual es el último desde entonces, siempre acuciado por la falta de espacio para guardar mobiliario y otras antigüedades.

Jovial y emprendedor, se ha afincado muy bien en València, donde reside con su mujer y sus hijos.

Su vieja y entrañable moto con sidecar - 2019 - Archivo familiar

Me dice que sus pasiones son: las antigüedades, las motos y la montaña. Le gusta hacer partícipes a los demás de sus aficiones, en particular llevando a compatriotas en su moto con sidecar para que conozcan llamativos y peculiares rincones montuosos valencianos.

Actualmente se dedica prioritariamente a las antigüedades.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 21 de octubre de 2022

DEL PATRONATO A NUEVO CENTRO


1970 Ca - El lugar comercial conocido como NUEVO CENTRO inició su andadura a finales del año 1982. La proximidad de las fiestas navideñas invitaba a su inauguración como ideal fecha y su nombre era el más indicado como invitación a los valencianos a quienes se les ofertaba un nuevo centro comercial alejado del corazón de la ciudad, de su centro histórico.

Su puesta en marcha significó un cambio rotundo para una zona muy próxima al pequeño barrio de “la figuera” y al más histórico de Campanar, a los que se accedía cruzando el puente de Ademuz o por el peatonal del Patronato.

La fotografía torno a 1970, más o menos, nos recuerda su anterior aspecto, en una zona de huerta donde ya se observan las primeras edificaciones que en corto espacio de tiempo el paso a la modernidad  estaba cantado. 

En 1979 el Patronato de la Juventud Obrera hacía las maletas y se trasladaba a Benimaclet dejando su solar para el construcción del "nuevo centro comercial". La foto nos muestra sus instalaciones como centro escolar y deportivo.

Se observa al fondo el Hospital de La Fe, que había iniciado su construcción a finales de la década de los sesenta, para ser inaugurado en 1971 con la presencia de la Princesa Sofía. 

Hacia la derecha de la foto, las nuevas edificaciones como amplias tribunas de observación ante el cauce del Turia cuando aún pasaban sus aguas, situándose a sus espaldas el barrio de Tendetes, a la espera del año 1973 con su desvío fulminante a las nuevas obras del Plan Sur.

A la izquierda de la foto, tras la llamativa manzana en su inicio de la amplia avenida de Pio XII, vemos escondido el barrio de la Figuera con el testimonio de un viejo edificio de seis alturas en su frontal, que en la actualidad resiste el paso del tiempo totalmente cegado y fuera de uso, y que en la actualidad podemos observar con un lavado de cara de sus fachadas. Pese a ello, sería aconsejable su derribo para esponjar la zona y evitar el ejercicio de los okupas, en ocasiones de fatales consecuencias. 

El cauce del Turia en su zona ante el Jardín Botánico, aprovechado para un campo de fútbol en el que se observa una cumplida expectación a la espera de que el balón entre en una de sus porterías.

Cauce del Turia en la actualidad convertido en un espléndido jardín con su nombre, mientras la foto nos informa de su aspecto de hace cincuenta años, flanqueado por barrios.

miércoles, 19 de octubre de 2022

VÍAS METÁLICAS PARA CARROS - 11

Puente de Aragón.

El nuevo puente de Aragón fue inaugurado en julio de 1933, pero gracias a una modificación del proyecto de abril de 1932 fue dotado de planchas metálicas para la circulación de carros. Este puente que enlazaba directamente la Gran Vía del Marqués del Turia con la avenida del Puerto estaba destinado a sustituir al estrecho e incómodo puente del Mar, debido a sus fuertes rampas de acceso, como enlace fundamental entre la ciudad y el puerto, por lo que tras su inauguración, el cercano puente del Mar convertido en peatonal, perdió todo tipo de tránsito rodado, carros, tranvías, automóviles, etc.


Parcial de la hoja 54-II del Plano Geográfico y Catastral de 1929 a 1944.

Desaparecieron sus rampas de acceso, sustituidas por las escalinatas que podemos ver hoy. También desapareció el tramo de vías para carros que llegaban hasta sus rampas desde el tramo, hoy Alameda, que enlazaba con el camino al Grao. Aprovechando la ocasión se instalaron también vías metálicas en la av. Jacinto Benavente que enlazaba con Peris y Valero para dar continuidad a los tramos dotados de vías metálicas para carros.


Corte del Plano del nuevo puente.

En el plano del corte del nuevo puente podemos ver la distribución espacial de su suelo, incluso de su subsuelo, muy ilustrativo de lo que el Ayuntamiento de entonces deseaba realizar para mejorar el tráfico entre la ciudad y su puerto.


Foto autor desconocido del puente en su finalización. Remember-València, pg 133 (III).

Tenemos esta vista elevada del puente tomada desde la pz. América donde se aprecian en la parte de la Alameda, a la derecha las naves de unas cocheras de la compañía de tranvías.

La siguiente foto nos muestra el puente desde la av. del Puerto y nos deja ver las vías tranviarias y las de carros, junto con la amplia calzada central.


Foto puente de Aragón ca. 1940. Autor desconocido.

Las vías de carros desaparecieron del puente a partir de 1949 consecuencia de la inauguración del puente del Ángel Custodio y el tramo de la av. Eduardo Boscá, ambos dotados de vías metálicas para carros. A partir de ahí el enlace con Peris y Valero era ahora directo por este nuevo puente.


Foto autor desconocido. Remember-València, pg 1288.

Imagen nocturna del puente en 1962 en el que ya no había rastro de las vías metálicas y se había modificado la situación de las vías tranviarias.

Texto de Enrique Goñi Igual