1973 - INTER CASSETTE
miércoles, 10 de julio de 2024
martes, 9 de julio de 2024
MURALLA CRISTIANA. ASÍ ERA LA CIUDAD
Vista general autor desconocido
Una foto para disfrutarla, tomada desde un punto alto del barrio de Ruzafa, con la plaza de toros con muy pocos años de vida. Una foto en torno a 1860.
La muralla cristiana, derribada a partir de 1865, nos fija el trazado de la futura calle Colón, entonces conocido ese tramo como “Muro de los Judios", que desde la puerta de Ruzafa, próxima al coso taurino, alcanzaba la puerta del Mar, donde extramuros estaba la fábrica de gas de José Campo, cerca del Llano del Remedio.
Al fondo la ciudad, y en primer término una zona compuesta de huertas, ante la muralla, llamada a convertirse en el “Ensanche” y en su primer proyecto, limitado por la calle Colón y la Gran Vía Marqués del Turia.
Pero tendrían que pasar varías décadas para ir construyéndose edificios con una retícula a base de calles paralelas y perpendiculares, proyectada según plano de 1858 por los arquitectos municipales Sebastian Monleón, Antonino Sancho y Timoteo Calvo, que sería considerado, como decía, el “primer ensanche” de la ciudad.
Tras la muralla y muy próximo a ella, imaginamos el Colegio Imperial de San Vicente y un poco más distante la Iglesia de las Monjas Catalinas -en la actualidad El Corte Inglés- ya muy cercana a la Aduana, que después sería Fábrica de Tabacos.
La fotografía de autor desconocido es espectacular y nos informa de cómo era la ciudad en la segunda mitad del siglo XIX.
lunes, 8 de julio de 2024
domingo, 7 de julio de 2024
DE LAS PIELES Y MADERAS AL PASEO ROMÁNTICO
Postal de época
Estamos viendo un camino estrecho y ajardinado al estilo romántico valenciano.
En aquellos momentos nadie podría pensar que un lugar extrarradio de la ciudad, del que solo a su paso se notaba la emanación fétida de las pieles de los animales, se convertiría en un agradable paseo junto al río Turia.
Este jardín, más que por jardín, radica en interés por su historia. La más antigua es de la Valencia musulmana, pasando por la cristiana y hasta 1830, año en el que el Barón de Hervés dijo que ya estaba bien que sufriera de tanta inmundicia.
Yendo hacia atrás, era el lugar propicio para dos cosas, e imaginando el tramo ajardinado podremos situarnos en el tiempo.
Imaginemos cuando todo era un terregal con desniveles, desde el Puente de San José hasta el Puente de la Trinidad, pasando por el de Serranos. Avanzando un poco más en el tiempo ya estaríamos viendo la muralla cristiana cercando la ciudad por detrás del pretil del río. Justo comprendiendo medio tramo del citado y entre la puerta de San José y la de Serranos, tras la gruesa muralla trabajaban los curtidores de pieles, bajo el gremio de los Blanquers. Un pequeño portillo en el muro dejaba paso hacia un terraplén que descendía al río, y a un ramal de la acequia de Rovella. Con ello aprovechaban para lavar las pieles, y extendidas blanquearlas, por eso lo de Blanquers. El olor se hacía imposible, y no solo en el sitio, sino que imaginemos un día ventoso o de ponentazo, como se podría extender por toda la ciudad.
Por otro lado, a la altura del Puente de San José, el cauce del río hacía una curva muy pronunciada, situación que aprovecharon los madereros durante el siglo XVIII para usar como almacenaje de troncos. Aquí la situación era otra, pues imaginaremos las ratas, el acumulo de inmundicias circulantes de las aguas del río y además la proliferación de menesteros y maleantes.
¿ Qué pasó? Pues que llegó el Barón de Hervés, corregidor de Valencia, en 1830, hizo trasladar ese deposito maderero y limpiar esos terrenos. ¿ y cual sería la mejor manera para ese saneamiento? Crear unos jardines de esparcimiento, “las Alameditas de Serranos”. También hay que pensar que los Blanquers ya se habían ido un siglo antes, en el XVII.
Así el tramo de Puente de San José hasta el Puente de la Trinidad estaría partido en dos partes con un eje central que era el Puente y las Torres de Serranos, las Alameditas Nuevas y las Alameditas Viejas.
Pero faltaba algo importante, salvar el desnivel del terreno, y esto llegó siete años después, en 1837, con unas amplias escalinatas entre puentes, el de Serranos y el de la Trinidad, rematadas por dos esfinges de piedra una a cada lado.
Archivo Municipal
Como siempre, y el paso de los años, el paseo ha ido cambiando. Las esfinges de un sitio para otro, un estanque que se convirtió en fuente, y los árboles, unos por viejos, otros por riada, fueron despareciendo. Uno queda de ellos, una acacia. Pero al menos la esencia gráfica es lo único que se puede mantener, y aquí se muestra.
Texto de Amparo Zalve
sábado, 6 de julio de 2024
viernes, 5 de julio de 2024
SEU-XEREA. PARROQUIA DE SAN LORENZO
IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA
En el barrio de la Seu, en la peatonal plaza de San Lorenzo nº 1, radica la antigua Iglesia de San Lorenzo, una de las 10 parroquias primitivas de la conquista designadas por Jaime I, se comenzó a construir en estilo gótico en el siglo XIII sobre una anterior mezquita. Como otras parroquias de la ciudad se renovó su interior pasando a estilo barroco entre los años 1681 y 1684. Su apariencia exterior fue remozada a principios del pasado siglo XX.
Fachada de San Lorenzo, foto E. Goñi, septiembre 2021.
En la esquina con la calle Franciscanos en la parte superior encontramos un bello templete octogonal que equilibra en lo alto al campanario.
San Lorenzo, foto E. Goñi, septiembre 2021.
El bonito campanario exagonal de estilo barroco es de 1746. En la veleta se puede ver una parrilla alegórica.
Imagen de San Lorenzo con su parrilla en la hornacina, sobre la puerta de la Iglesia. Foto E.Goñi, noviembre 2019.
En el año 1902 dejó de ser parroquia con la reforma que hizo el arzobispado para reordenar las parroquias a causa del crecimiento de la ciudad. Pasó entonces a propiedad de la Orden de los Franciscanos que situaron su convento en la misma manzana, pegado a la Iglesia. Actualmente el acceso se realiza por la puerta lateral de la calle Franciscanos.
Pararrayos-veleta que culmina el campanario con una vista del Santo con su alegórica parrilla. Foto E. Goñi, enero 2019.
Para su visita un paseo por el centro nos lleva a su entorno, también con bici se llega a ella, situada frente al Palacio de Benicarló, sede de las Cortes Valencianas.
Texto de Enrique Goñi Igual
jueves, 4 de julio de 2024
miércoles, 3 de julio de 2024
PAISAJES CAMBIADOS. LA SEGURIDAD DEL TRENET EN EL CRUCE CON RENFE
Tras el choque entre el Talgo Mare Nostrum y una composición belga del trenet el 9 de septiembre de 1977 en el cruce a nivel del Cabanyal de la línea del Grao con la del ferrocarril hacia Aragón y Cataluña, con el resultado de seis muertos y 23 heridos, FEVE, la entidad estatal que gestionaba los Ferrocarriles Eléctricos de Valencia, extremó las medidas de seguridad para evitar accidentes.
1990.- Entre La Cadena y la Carrasca.- Semáforo, barrera y descarrilador.- Esteban Gonzalo
Consistían en semáforos, barreras y descarriladores, como se ven en las fotos del 27 de Enero de 1990, siendo los últimos como método expeditivo final, para los trenes provenientes tanto de las estaciones de La Carrasca como de La Cadena. Quedaron como adornos las viejas señales indicando el cruce a nivel.
1993.- Entre La Cadena y Termas.- Esteban Gonzalo
Desaparecieron las vías férreas del trenet en 1990, las de Adif (a) por soterramiento el año siguiente, y los terrenos de huerta fueron ocupados por doble vía para tranvías en la parte central con servicio desde el 21 de mayo de 1994, y a sus lados las calzadas de la amplia avenida de los Naranjos, orillada paulatinamente por instalaciones de la UPV e inmuebles para usos privados o de entidades.
En la foto tomada el 27 de Octubre del 2023, al fondo la rotonda arbolada, en cuyo centro estuvo el mencionado cruzamiento de vías, y desde 1990 cruce perpendicular entre las avenidas de los Naranjos y la de Serrería con su continuadora Luis Peixo.
2023.- Entre La Cadena y Termas.- Esteban Gonzalo
Descarrilador, una rareza en la línea del Grao, como también lo es el cruce propio para cambiar el sentido de la circulación de los tranvías, realizando la ida por la zona más cercana al mar y el retorno por el interior. En la foto tomada el 20 de Noviembre de 1993 solamente con las vías para tranvías, el popular bar Polit, y sin urbanizar la avenida de los Naranjos, y en la imagen del 27 de Octubre del 2023 con vías entre zonas verdes, explanada para estacionamiento de vehículos, viviendas en la parte sur, y amplias calzadas, poca circulación rodada, e inmuebles en el lado norte.
2023.- Entre La Cadena y Serrería.- Esteban Gonzalo
Tranviarización y urbanización facilitaron la inversión inmobiliaria en la zona, según comenté en el diario Levante-EMV el 19 de febrero del 2015.
Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, entidad que se ocupa desde el año 2005 de la gestión y mantenimiento de los trazados, estaciones y restantes instalaciones ferroviarias de la redes de ancho ibérico y estándar de España, y desde el 2013 también de las líneas estatales de ancho métrico.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
martes, 2 de julio de 2024
lunes, 1 de julio de 2024
LA FESTIVIDAD DE LOS "NIÑOS HUÉRFANOS DE SAN VICENTE".
Años 50 - Foto autor desconocido
El origen de la festividad de “los niños huérfanos de San Vicente” se remonta al siglo XV cuando en la proximidad de la iglesia de San Agustín se hallaba el hospicio de los Beguines, centro creado por San Vicente Ferrer en protección de los niños abandonados.
Una fiesta que se celebra en los día del mes de mayo con una procesión que en su inicio en la plaza de San Agustín recorre una parte de las calles del centro histórico, fundamentalmente la avenida del Oeste, Bolseria, con su punto final por la Almoina para su regreso por San Vicente y Maria Cristina, hasta su inicio al lugar de origen.
Basicamente consiste en el reparto de reposteria que alcanzó este formato en el siglo XVII en ocasión del traslado de su sede al Colegio Imperial de los Niños de San Vicente, construido con sus limites entre las calles Lauria y Pérez Bayer con su chaflán en la de Colón, donde permaneció hasta los años setenta del pasado siglo.
El deterioro del colegio se inició en 1968 y muy en precario aguantó hasta el año 1977, cuando por su derribo se trasladó al poblado de San Antonio de Benagéber donde subsiste en la actualidad, con su labor social de ayuda a los niños, adaptándose a las necesidades actuales.
En su interior existe una reliquia del “Pare Visent” traida desde Vannes que se guarda en la capilla del Colegio Imperial.
La foto de autor desconocido, nos sitúa al inicio de la calle Cuart, cuando partía desde la calle de la Bolsería, con sus edificios a la espalda, donde se observa la Funeraria Casañ, al ser la actual plaza del Tossal aun inexistente, con su creación en la década de los ochenta.
domingo, 30 de junio de 2024
sábado, 29 de junio de 2024
LAS NIÑAS DEL ASILO DE NTRA. SEÑORA DEL CARMEN
Sor María Delfina, Hermana
Hospitalaria, venía mucho por Valencia a postular o pedir limosna
para un asilo de Barcelona. En uno de sus viajes a la capital conoció
a Dña. Eugenia Viñes que había enviudado, y como no tenía
descendencia dedicaba sus recursos caritativamente a la gente
necesitada. En la mente de Dña. Eugenia estaba hacer un asilo para
niñas huérfanas y pobres, aún así escuchó la proposición de la
Sor y dedicaría el asilo para acoger a las niñas que estaban
sufriendo las consecuencias del mal de la Polio que tantos estragos
estaba haciendo.
Dña. Eugenia adquirió unos 450 metros cuadrados junto a la playa de la Malvarrosa, poniendo la primera piedra un verano de 1916, aunque tardó tres años en acabarse, en otro verano de 1919.
El objetivo era dar acogimiento gratuito a las niñas raquíticas, escrufulosas y lisiadas, así es como se rezaba. Las que no tienen cabida en ningún otro lugar u hospital. También las que no podían asistir a escuelas, ni aprender arte ninguno en taller debido a sus deformidades y a sus llagas.
El centro se ocupó pronto por Hermanas Hospitalarias a cargo de una Madre Superiora de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús.
La vida se desarrollaba con diferentes actividades distribuidas para todo el día, a excepción de las que tenían que guardar cama. Alternaban los paseos, las clases y otras ocupaciones, todo ello con el fin de contribuir al desarrollo físico y a utilizar la capacidad e inteligencia.
El asilo se sostenía de limosnas y donativos, bien en especie o en metálico, así como ropa y mobiliario. Las niñas siempre rogando por el bienestar de sus bienhechores.
Al alcanzar la edad competente, la Supervisora cuidaba de su colocación. En el caso de encontrarse completamente desamparada, o que no quisiera volver con sus padres, o también que pudiera encontrarse huérfana de padre y madre sin opción tampoco a colocación, la Superiora la conservaría en el asilo.
Pasaron varios malos momentos. Uno durante la Segunda República y la Guerra Civil, viéndose algunas de las monjas encarceladas y cerrando puertas del asilo, y otro en la riada de 1957. Tuvieron que empezar de cero por esas dos veces. En 1966 y debido a que la Polio ya estaba erradicándose, el asilo cambió su función como centro sanitario de Traumatología y Rehabilitación en concierto con la Seguridad Social.
Texto de Amparo Zalve
viernes, 28 de junio de 2024
jueves, 27 de junio de 2024
SOBREELEVADO. CALLES FÉLIX PIZCUETA Y COLÓN
MIRANDO HACIA ARRIBA
Aquí tenemos la coincidencia de que con el tiempo los edificios de las dos esquinas entre Colón y Félix Pizcueta han sufrido su correspondiente sobreelevación, pero en ambos casos han sido retranqueados.
La más antigua, la de la parte izquierda de la foto, que debe contar con diez o más años, retranquea sus tres nuevas plantas en Félix Pizcueta pero no sobre Colón.
Calle Colón números 16 y 18. Foto E. Goñi, enero 2024.
La obra de la derecha creo recordar que terminó a principios de 2023, y es de menor altura, dos plantas y esta retranqueada tanto en la parte de Colón como en Félix Pizcueta. Los dos edificios coinciden también en que tienen mucha más longitud por la calle de Félix Pizcueta y pese a la nueva altura añadida quedan por debajo de sus respectivos vecinos.
Calle Félix Pizcueta desde Colón. Foto E. Goñi, enero 2024.
Para su visita paseo peatonal o ciclista al centro y Mirar hacia Arriba
Texto de Enrique Goñi Igual
miércoles, 26 de junio de 2024
martes, 25 de junio de 2024
CHOCOLATES XOCO & VERO

Pedro Melero y Encarna Comes.- 2002.- Museo del Chocolate.- Esteban Gonzalo
Guillermo Melero Comes y su esposa Verónica García Fernández-Bobadilla, en el año 2014 abrieron Xocolates Xoco & Vero en el número 38 de la calle Derechos, en pleno centro histórico de Valencia y donde hubo anterior y sucesivamente, una fontanería y una crepería. Además, tienen un atractivo palco en el pasillo Luis Vives del Mercado Central, que atiende Alejandra, hermana de Verónica.
Son continuadores de una larga saga de artesanos chocolateros que en 1834 inició Bernardo Comes Villarrolla en la calle San Roque número 14 de Torrent, y era descendiente de las familias Andreu, Silla, Chuliá y Mora, de ese municipio y dedicadas al delicioso derivado del cacao, según consta en el padrón de 1823.
Verónica y Guillermo.- Chocolateros Valencianos
El protagonismo chocolatero en Sueca comenzó en 1870 cuando Bernardo Comes Andreu y su mujer María Matoses Expert trasladaron su obrador desde Torrent hasta la calle Pou, del citado municipio de la Ribera Baja del Júcar.
Guillermo en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.- 2024.- Esteban Gonzalo
Su hija Encarna se casó con Pedro Melero Pastor y en 1966 trasladaron tienda y obrador al número 29 de la calle Sant Josep. Relanzaron el negocio, añadiéndole a los clásicos a la pedra y bollet, variedades con leche y frutos secos, y se dedicaron a promocionarlos por toda España, en mercadillos, mercados medievales y ferias, y siempre con la calidad como bandera. Recorridos promocionales donde a Pedro le acompañaba su hijo Guillermo desde el año dos mil.
EL MUSEO DEL CHOCOLATE
Para sendos reportajes, que publicaron Top Turisme y Ven Aquí Valencia en diciembre de 2002, el Sr. Melero me dijo que en uno de sus viajes por España conoció en Astorga a un artesano que tenía una colección de antiguos utensilios para la fabricación, comercialización, y preparación doméstica del chocolate, y pensó que sería interesante montar en su tierra un pequeño museo en recuerdo y homenaje a casi dos siglos y medio de tradición chocolatera en tierras valencianas. Para ello, fue recogiendo en unos casos y comprando en otros, una amplia y variada colección de utensilios, utillajes, escritos, recetas, manuales, etiquetas, cerámicas, sistemas de iluminación, de calefacción, libros y variados objetos domésticos, algunos de los siglos XVIII y XIX, sobre la transformación del cacao en chocolate, así como su comercialización, transporte y consumo, que tras su limpieza y acondicionamiento expuso en el vestíbulo de su Fábrica de Chocolate en Sueca, en el edificio que sustituyó al derribado en el año dos mil.
Alejandra en el Mercado Central.- 2024.- Esteban Gonzalo
El Museo fue inaugurado por la Consellera de Agricultura, María Ángeles Ramón Llin, el 22 de abril del 2002, el mismo año en el que la empresa fue distinguida por la Generalitat Valenciana.
EL BOLLET
Me dice Guillermo, hijo de Pedro Melero y Encarna Comes y nieto del fundador en Sueca, que el producto principal y más antiguo es el Bollo o Bollet, cilíndrico autóctono de la zona, del que ya se conocen referencias escritas desde antes del año 1800, y que para su fabricación no se utilizan moldes, sino folios de papel, mediante los cuales y haciendo rodar una porción de chocolate se moldea en forma cilíndrica. Que han aumentado las variedades con distintos aditamentos, sabores y aromas, pero sin modificar la receta clásica de cacao, azúcar y harina de arroz, aunque también con la modalidad para diabéticos.
En la calle Derechos.- 2024.- Esteban Gonzalo
Un producto peculiar que llama mucho la atención es la paella de chocolate con leche, arroz hinchado, frutos secos y chucherías. En pequeño tamaño para venta turística, pero en grandes dimensiones, previo encargo, para conmemoraciones y actos de diversa índole. También están los licores con chocolate, siendo uno de los más demandados el de orujo.
Paellitas de chocolate.- 2024.- Esteban Gonzalo
Utilizan materias primas de primera calidad, y poseen el sello de calidad artesana de la Comunidad Valenciana D.C.A. 5453.
Tras la jubilación de Pedro y Encarna, los hermanos Pere, Guillermo y Marina, continuaron siendo socios de la empresa pero cada uno con su comercialización: el mayor sigue en Sueca, la pequeña gestiona el museo y su tienda, y Guillermo creó con su mujer la comercial artesana Chocolates Xoco&Vero y se estableció en el 2014 en la mencionada calle Derechos de Valencia, donde también tienen obrador, que atienden su esposa Verónica y él, que compagina con la asistencia a ferias y fiestas, además de estar siempre pensando en añadir novedades.
Y como hay que estar al día tienen tienda on line.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
lunes, 24 de junio de 2024
domingo, 23 de junio de 2024
IN MEMORIAM: DR. RAMÓN GÓMEZ FERRER
Archivo Municipal
Justo es rescatar de la memoria la figura del dr. Ramón Gómez Ferrer, cuando se ha cumplido el primer centenario de su muerte, quien entre todos sus deberes como médico, destacaba por su consagración al periodismo médico, en su estimulación a la cultura general de la que tan necesitada estaba la sociedad, indicando los derroteros a seguir en la mejora de la enseñanza, en la defensa de los ideales políticos y en su colaboración constante por la gran obra social de la lucha contra la tuberculosis dirigiendo el Sanatorio Marítimo de la playa de la Malvarrosa.
De él se explayó quien había sido alcalde de Valencia un par de décadas antes, el dr. Sanchis Bergón, exhortando a las madres para que lloraran por él, a sus discípulos para que le adoraran, a los pobres para que bendijera su memoria, a los creyentes a que se inspiraran en su caridad, a los escépticos para que imitaran su generoso desprendimiento en su amor al prójimo, y a todos para que rindieran junto el tributo de sus lágrimas, una plegaria, un pensamiento, y en general pedía por el piadoso recuerdo de una oración, a quien, como divino taumaturgo, hizo renacer la vida en el seno de un moribundo familiar.
Al insigne maestro de la medicina que levantó a la ciencia un altar en su cátedra y que convirtió su sala del Hospital en sagrado templo: el sacerdote del bien que no se limitó a predicar como apóstol, sino que lo ejercicio como Santo.
Triste es morir - había terminado el alcalde- pero ¡dichoso aquel cuya muerte deja transido de dolor a todo un pueblo.
Pocas veces la Muerte anduvo mas ciega e injusta en la elección de su víctima, ni empleó procedimiento tan cruel y artero para introducirse en un hogar tranquilo, honrado y dichoso. Pareció venganza del dios de las tinieblas, hiriendo al moderno Esculapio, y no el inexcusable tributo a la Naturaleza, que exige la muerte de uno para perpetuar la vida de los otros.
sábado, 22 de junio de 2024
viernes, 21 de junio de 2024
UN AÑO DE REFORMAS EN LA PLAZA EMILIO CASTELAR
La fotografía gira durante un animado y soleado día del año 1928. Era la plaza de Emilio Castelar de entonces cuando se reunían en torno a la estatua dedicada al pintor setabense José de Ribera. Unos al sol, otros a las sombra, sentados o en pie, podían muy bien estar comentando las obras que un poco más allá, tras sus espaldas, se estaban ejecutando para crear una plaza novedosa, puesto que la gran reforma de Goerlich estaba levantando sus cuatro metros al otro lado de la plaza para construir su “Tortada”.
Aún así, el pintor todavía compartía plaza con el Marqués de Campo, cuya escultura con fuente llegó más tarde que él, pero también se fue después. El caso es que los dos ya duraron poco ahí. El pintor se fue en el treinta y uno, y el Marqués en el treinta y tres.
También pudieran estar opinando sobre los edificios monumentales que estaban repoblando la plaza, que a costa de derribos, del 1927 al 1933 ya se completarían.
Llama la atención el florista que con esfuerzo porta sobre su hombro izquierdo un gran manojo de flores. De alguno de los kioskos orientales, al estilo japonés que habían poblado la plaza desde hacía ya cuatro años atrás. A la derecha de la fotografía se ve uno de estos kioskos de flores.
Curioso es saber que el pintor desde los diecisiete años que había partido hacia Italia ya nunca más volvió, eso sí, lo que hacía era firmar sus obras como hispanus, valentinus y setabensis.
Este pintor nacido a finales del siglo XVI, se había hecho con una calle muchos años antes (en 1872) cambiándole el nombre a la calle Nueva de Pescadores, para después recibir su estatua “viajera”. Ahora ya luce tranquilo en la plaza del Poeta Llorente.
Texto de Amparo Zalve
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