viernes, 11 de febrero de 2022
jueves, 10 de febrero de 2022
EL PALMAR. PARROQUIA DEL NIÑO JESÚS DEL HUERTO
IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA
El Palmar es una isla en el interior de la Albufera, que Jaime I cita en sus donaciones tras la conquista de València cuando entrega en 1239 la alquería de la Alcudia en la Isla de El Palmar a la Orden de San Juan del Hospital.
Se supone que pescadores de Ruzafa dieron origen al poblado moderno, el padrón de Ruzafa en 1854 citaba una Ermita y 65 barracas, con 289 personas en 1855. Todo pasó a València cuando Ruzafa se integró a la ciudad en 1877. En los años treinta del siglo pasado se construyeron los tres puentes que le hacen perder la insularidad y aunque estrechos para las actuales necesidades del tráfico mejoraron notablemente la comunicación de la isla.
Vista de la Iglesia, foto E. Goñi, diciembre 2019.
En el centro del lugar está la plaza de la Sequiota, donde en su número 14 encontramos la Parroquia del Niño Jesús del Huerto, que suponemos en el lugar de la anterior Ermita. La Parroquia situada entre medianeras encaja con los edificios que la rodean y da una idea de continuidad de edificios. Dispone de una gran espadaña y reloj mecánico.
Reloj y espadaña, foto E. Goñi, diciembre 2019.
Para los curiosos el nombre de Niño Jesús del Huerto procede de una imagen que hubo en el huerto del Convento de la Corona, para la que el lego José Cots fundó una Cofradía con ese nombre en El Palmar. El Niño figura en una de las placas de azulejos en la fachada de la Iglesia.
Para su visita recomendamos la bicicleta, coche o mejor el servicio de la línea nº 24 de la EMT, ojo a los horarios.
Texto de Enrique Goñi Igual
miércoles, 9 de febrero de 2022
martes, 8 de febrero de 2022
EL MERCADO EN LOS INICIOS DEL SIGLO
lunes, 7 de febrero de 2022
domingo, 6 de febrero de 2022
VIDA EN COMÚN DE LA MUJERES ARREPENTIDAS EN LA CASA DE SAN GREGORIO
El señor D. Juan de la Ribera, Arzobispo de Valencia, por el año 1600 creó una Casa de Recogimiento para mujeres públicamente escandalosas con el nombre de San Gregorio el Magno para compromiso de esta ciudad y de todo el Reino de Valencia en la conservación espiritual y corporal.
Para ello se formó una institución formada por Administradores, un Clavario anual, Vicario, médico y cirujano, una Regidora, una maestra, una tornera (se encargaba del torno), una portera, sacristana y sacristán, refitoleras (Eran dos y se encargaban del refitorio, o lugar donde se juntaban a comer), mayordomo , demandero y demandera. Todos ellos debían observar, guardar y cumplir unas Constituciones de las que nadie se libraba, tanto para los que gobernaban como para las religiosas y las mujeres que allí vivían, y para todos los encargados de la asistencia y servicios.
Así pues, el convento y la Casa de Recogimiento formaban un conjunto que con el nombre de San Gregorio daba sitio para que aquellas mujeres que arrepentidas quisieran seguir el camino religioso posteriormente. Para ello tenía que haber pasado como mínimo un año desde el ingreso en la Casa.
El provechoso retiro era voluntario para las que espontánea y libremente quisieran entrar, ya que si lo hacían a la fuerza podrían ser causa de perversión para las demás.
Eran mujeres de edad comprendida desde doce hasta cuarenta y cinco años, que fueran pecadoras públicas, de mal ejemplo y escándalo y que no padecieran de mal contagioso. No ser doncellas, ni haber estado en otra casa anteriormente, ya que hacía suponer de su expulsión por escandalosa.
Aunque no fuera de la ciudad, ni del Reino de Valencia, se le podía admitir, mientras que no fuesen moras o judías, sino Católicas Romanas. Y las preñadas, por supuesto, tenían vetada la entrada. De las casadas alguna era aceptada, aunque en este caso se ponía difícil, ya que se hacía a juicio de más personas.
Veamos unos detalles del día a día en el recogimiento:
No podían recibir ninguna carta, ni dinero, ni recado, si no era habiendo pasado por la revisión de la Regidora o de la Maestra, con el conocimiento de quien la envía.
Los bailes no
estaban permitidos, ni los juegos de naipes, músicas profanas, ni que dos
mujeres (A las mujeres ingresadas se les llamaba Hermanas) pudieran dormir en
la misma cama. Todo pensamiento en estos actos podría hacerles recordar sus
anteriores devaneos. Las amistades
estrechas y los abrazos estaban prohibidos.
Mientras
trabajaban en conjunto, una de ellas leía un libro devoto, la que fuera designada.
Cada semana,
al menos dos veces había que barrer. Unas se encargaban de echar el agua,
mientras que otras pasaban la escoba, y todo ello con silencio y compostura.
Ninguna podía faltar a los actos de la comunidad, como al Refectorio o al comulgador, de no ser por impedimento de enfermedad o tarea. La Regidora o la Maestra se encargaban de hacer la ronda de vigilancia. Ni que decir tiene que si alguna estaba encamada por enfermedad, ninguna otra podía estar acompañándola a solas. Otro detalle es la ausencia de espejos en la Casa.
Ahora vemos las faltas durante el recogimiento:
Para las faltas leves la Regidora podía establecer juicio sobre ellas, pero no así para las graves, que tenían que pasar por el consenso del Clavario.
Faltas de ligera culpa:
- Las risas en
el coro o en el refectorio.
- Llegar tarde
a los actos comunitarios.
- Dejar de
ejecutar una orden de manera intencionada.
- Las
murmuraciones sobre alguna corrección de la regidora o de la Maestra hacia otra
mujer.
- El robo de
comida a otra.
- Mentir con perjuicio de otra.
Faltas de mediana culpa:
- Palabras de
injuria y afrenta.
- Golpear a
otra con las manos o algún objeto.
- Hablar a
través del torno con el exterior, o por la reja, sin el permiso de la Regidora
o la Maestra.
- Negar el
perdón de cualquier otra si humildemente se lo pide.
- Desobediencia a la Maestra, Regidora o Tornera.
Si alguna incurría frecuentemente en estas faltas, se consideraba incorregible y la Regidora la enviaba al “cepo”, de un día de pan y agua, acompañada de otra que fuera virtuosa para que caritativamente le diera consuelo.
Faltas graves:
- Jurar o
perjurar.
- Faltar al
ayuno cuando la Santa Iglesia ordena.
- Uso de
palabras o frases deshonestas, que pudieran escandalizar a quien las oyera.
- Sembrar
discordia y hablar mal de los demás de manera repetitiva.
- El hurto.
- Intentar
salir de la Casa con engaño.
- Cometer
algún pecado con referencia a la sensualidad.
- Intento de agresión a la Regidora, Maestra o Tornera.
Queda decir
que el fin de su estancia allí de buen fin y con arrepentimiento se debía a
varias causas: Por regreso con la familia, con el marido, o por deseo de ser
religiosas. Para esta última, cada
Administrador hace elección de dos señoras como Madrinas. El día de antes de
San Gregorio, acudirían para ver el tallaje, con el fin de enviarles los nuevos
hábitos religiosos.
Texto de Amparo Zalve Polo
sábado, 5 de febrero de 2022
viernes, 4 de febrero de 2022
PAISAJES CAMBIADOS: DE TRENES A TRAVÉS DE LA HUERTA A CALZADAS DE LA CALLE LUIS PEIXO Y EDIFICIOS
1936 - Locomotora de vapor acercándose al cruce al cruce a nivel con trenet. Colección Manuel Lozano. Foro Remember entrada 12239
En la foto del año 1936 una locomotora de vapor, tipo 2-3-0 (carretón delantero y tres ejes motrices) de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España (NORTE), supongo remolcando un tren, se acerca al cruce a nivel con el trenet, que estuvo en el centro de la rotonda de la actual intersección de la avenida Taronchers con la calle Serrería y su prolongación norte denominada Luis Peixo. La línea del trenet fue suprimida el 31 de enero de 1990 para su transformación en tranviaria, y la de ancho ibérico el 13 de abril del año siguiente con su sustitución por un trazado soterrado que emerge cerca del linde municipal con Alboraya.
2021 - Actualmente desde donde tomaron la foto de 1936 - Esteban Gonzalo.
En la foto tomada el 27 de septiembre del año pasado se ve el gran cambio habido: la pared de un edificio de la Universidad Politécnica, y a continuación la cochera de tranvías Taronchers, cuyas vías dobles por el centro de la calle están colocadas donde estuvieron las de ancho ibérico, también dobles desde el 25 de octubre de 1983.
2021 - Barraca de Toni - Esteban Gonzalo.
Después de la cochera de tranvías, la de EMT y la calle Agustín Alamán Rodrigo, linde de la expansión urbana del cap i casal y comienzo de superviviente huerta hasta el muy cercano término municipal con Alboraya, donde la barraca de Toni resiste como recuerdo de las muchas que hubo decenios atrás.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
jueves, 3 de febrero de 2022
miércoles, 2 de febrero de 2022
CARMEN. CONVENTO DE SANTA ÚRSULA
IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA
Plaza de Santa Úrsula, nº 2, tras las Torres de Quart. Allí estaba hasta hace pocos años el Convento de Santa Úrsula y su Iglesia, ahora cerrados. Allí sigue el conjunto conventual de Santa Úrsula que ahora forma parte de la Universidad Católica. Como pasa con otros templos o conventos de nuestra ciudad cerrados por falta de vocaciones cambia su destino.
Al parecer aquí quedaban muy pocas monjas, además mayores y abandonaron el convento, yéndose a otro.
En 1605 se fundó un Convento de Agustinas, del cual su Iglesia, bajo la advocación de Santa Úrsula, de una única nave fue acabada en 1645, y a los pocos años, en 1691 se tuvieron que reconstruir todas las bóvedas.
Excepto la Iglesia que nos queda actualmente todo el resto del conjunto conventual fue renovado en 1960.
2019 - Vista de la Iglesia de Santa Úrsula, foto E. Goñi.
En la parte frontal de la Iglesia se ve una espadaña vacía, aunque al fondo en la parte derecha hay una dotada con un par de campanas.
En la vista lateral, desde Guillem de Castro, se puede apreciar el tejado de la Iglesia de doble vertiente con una fuerte pendiente estilo ajeno a la tipología de edificación valenciana.
2019 - Imagen de Santa Úrsula sobre la puerta del templo. Foto E. Goñi.
Su visita en bici es fácil, si queremos ir andando nos va bien tomar la línea C1 o la 28 de la EMT hasta Torres de Quart.
Texto de Enrique Goñi Igual.
martes, 1 de febrero de 2022
lunes, 31 de enero de 2022
JERÓNIMO VICH, UN ILUSTRE PESONAJE
Más conocido por los valencianos como el Embajador Vich, tuvo sus pasos en una carrera donde la guerra y la política significaron su horizonte.
Embajador en Roma del rey Fernando el Católico entre 1507 y 1521 en un tiempo en el que su cometido era con seguridad el más importante de Occidente, dado el beneplácito entre el papado y la monarquía española, a lo que se sumaban las guerras de la época entre Francia y España, en las que el Vaticano jugaba un papel de primer orden.
Pero veamos el origen de tan ilustre apellido: se cree que los Vich fueron originarios de Castelló d’Ampuries cuya nobleza acompañó a Jaime I durante la reconquista, extremo éste que no está documentado.
Sin embargo, con la aparición de una nueva nobleza a finales
del siglo XIV, ligada con el Duque de Gandía primero y a las órdenes de los Trastámara después, los Vich fueron encontrando su puesto en el viejo reino.
Guillem de Vich participa en Cerdeña a la órdenes de Alfonso
el Magnánimo y mediados del siglo XV sería elegido Jurado de Valencia y Mestre
Racional más tarde, en un cargo que recaería sobre su hijo LLuís.
Y de los hijos de éste último, tenemos a Guillem Ramón Vich, canónigo de Catedral de Valencia en 1485 y años después Cardenal, y a su hermano, nuestro protagonista, Jerónimo Vich, el embajador, que a su vuelta de Roma se hizo construir un palacio renacentista muy próximo al Convento de San Francisco, cuyo testimonio lo podemos disfrutar reconstruido en el interior del Museo de Bellas Artes.
Al igual que en una calle con su nombre, la del Embajador Vich, en un trazado urbano que se corresponde con el mismo lugar que ocupaba el palacio antes de su demolición, cuando finalizaba el año 1859.
domingo, 30 de enero de 2022
sábado, 29 de enero de 2022
SENTADOS EN LOS ESCALONES DE LA IGLESIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
Archivo Municipal
Veníamos por la calle de las Danzas, pensamos que echarnos unas risas no estaría mal, y nos pusimos a bailar recordando aquel colegio en el que se daban clases de danza y también de dolçaina por el que había tomado nombre la calle. Más de una torcedura sufrieron nuestros pies, que aunque ya no guardaba cierto desnivel como antaño, sí que el empedrado introducía el borde de nuestros zapatos, aunque esto nos provocaba si cabe unas risas más.
Al llegar a la plaza de la Compañía, nuestros extenuados cuerpos no vieron más alivio que los escalones de la iglesia y caímos rendidos en los primeros que encontramos a nuestro paso, los de la puerta de la izquierda, porque además permanecía cerrada, ya que para el uso solo se abría de las tres que hay, la del medio.
Por unos instantes permanecimos los tres callados, tan solo nos apetecía mirar lo que desde allí veíamos y nuestra imaginación iba tras ello porque daba mucho de sí. No, no sólo mirábamos al frente y a los lados, sino que también mirábamos hacia arriba, porque a veces las mejores cosas se encuentran altas.
Uno de los tres comentó: Si fuéramos tiempo atrás, al siglo XIV, ¿qué estaríamos oliendo ahora? Pensad en el aroma que desprende el esparto, la cuerda y las alpargatas enteras. Vendría de esa calle de enfrente, de la calle Cordellats.
Había un escudo esquinero en piedra de la ciudad en el muro de la calle Cordellats con la plaza. Es el muro de la Lonja. Simplemente es un muro sin más transcendencia que el de la antigüedad, es la tapia del Patio de los Naranjos de la Lonja. Al escuchar la palabra naranjo, se esfumó rápido el aroma del esparto dando paso al del azahar .
¿Escucháis sonido de agua? Viene del Patio de los Naranjos, de una fuente que se abastecía del pozo que había aquí al lado, en la calle de la Cenia, de ahí su nombre, pero tampoco está ya .
Nos quedamos mirando porque nos llama la atención una placa en el muro, muy cercana al escudo anterior. Se conserva bien y fácilmente se puede leer. Un hecho histórico de gran relevancia aconteció en esta plaza un 23 de mayo del año 1808, cuando un vendedor de pajitas de azufre, el Palleter, alzó su voz declarando la guerra a Napoleón.
Tras el muro
del Patio de Naranjos asoma parte de la Lonja con el maravilloso remate del
Pabellón del Consulado unido a la Torre, que por cierto, una de las ventanas
de las dos que posee esta torre se abre ante nuestros ojos, porque la otra
recae a la Plaza del Mercado. Las elucubraciones se disparan inmediatamente
pensando cómo se llegaría a la parte más alta de la torre, más que nada por si
se trababa de una escalera de caracol, muy común en las construcciones de esa
época.
Entre dudas, creemos que a un lado de su pared, y pegado a la sala de Contratación una forma cilíndrica albergaría en su interior la escalera de caracol .
Con el atrevimiento de juventud, y aprovechando el paso de una mujer entrada en años, vestida de negro hasta los tobillos, con toca negra en la cabeza y una cesta en la mano de la que asoman varios panes, unas hojas de acelgas y otras hortalizas, pensamos que vive por aquí y que acaba de comprar en el mercado, por lo que sería sabedora de la cuestión que nos tiene inquietos, no ya porque lo sepa, sino por las veces que puede haber subido a la torre. Y a nuestra pregunta nos dice:
- Si os fijáis viendo la sexta y última ventana que tiene la escalera, detenidos allí en el
escalón 79, aún os quedan unos cuantos para llegar a la cúpula que son en
total 97. Y una vez llegáis, respiráis un poco para subir 45 más para alcanzar
la parte mas alta de la torre. Fijaos en las dos ventanas que dejan pasar la
luz en esa última subida -
Se despide de nosotros no sin antes decirnos que estábamos en la Plaza de les Panses, que bien ricas estaban las que se vendían en un antigua casa que había allí mismo.
Hemos
aprendido un poco más de lo que vemos, a un lado y al otro, y hacia arriba
donde siempre hay que mirar, pero ya que está abierta la iglesia entramos para
ver un cuadro situado en una de las capillas que obedece a una leyenda. Se
trata de un cuadro de la Virgen del famoso pintor valenciano Juan de Juanes por
encargo de un jesuita, fruto de un sueño que tuvo en que se le apareció la
Virgen y le encargó ser pintada tal y como él la veía.
Texto de Amparo Zalve Polo
viernes, 28 de enero de 2022
jueves, 27 de enero de 2022
LAS ATARAZANAS DEL GRAO
Atarazanas en los años sesenta.-revista de arte 2008.- blascoimagenypalabra.blogspot.com
Con fachada en la parte este de la alargada plaza Juan Antonio Benlliure Gil, y contorneadas en los restantes lados, por las calles Salvador Gasull y José Aguirre, y la plaza Tribunal de las Aguas, las Atarazanas del Grao se yerguen esplendentes tras haber pasado por periodos de gloria y de decadencia. Actualmente son utilizadas para exposiciones temporales, conciertos, presentaciones falleras y otros eventos.
Fachada a calle Juan Antonio Benlliure Gil.- 2021.- Esteban Gonzalo
El Consejo de la Ciudad acordó el 27 de agosto de 1338 la construcción de cinco naves de estilo gótico para construcción y reparación de embarcaciones, guardar aparejos marinos, armamentos, y en determinadas épocas almacenar trigo y otras mercancías. Con paredes y columnas de ladrillo, grandes arcos ojivales, contrafuertes exteriores en la fachada norte, y cubiertas a dos vertientes con tejas morunas sobre vigas y travesaños de madera. Constan como terminadas en agosto de 1391, y que en 1409 le encargaron a Francesc de Tona, cantero de Valencia, que añadiera un “bellportxe”.
Interior naves.- 2021.- Esteban Gonzalo
Tuvieron su tiempo de gloria en los siglos XIV, XV y XVI y fueron mantenidas en buen estado con las obras de mantenimiento necesarias.
En el año 1802 pasaron a la Hacienda Real como pago de deudas de València, el 9 de Septiembre de 1840 las enajenaron, el 24 de Noviembre de 1949 fueron declaradas Monumento Histórico Artístico de carácter Nacional, y en 1980, tras muchos años de abandono, el Ayuntamiento de València inició el proceso de compra para su lenta restauración, que fue dirigida por el arquitecto valenciano Manuel Portaceli Roig, quien en un extenso informe, con preludio histórico del monumento, detalló minuciosamente el lamentable estado del edificio, con numerosos deterioros en sus estructuras, y las obras realizadas desde 1979, con aportaciones municipales y del ministerio de Cultura, hasta llegar a su apertura en 1994 como lugar polivalente para actos y exposiciones. Hasta dos años después albergó el Museo Joaquín Saludes de materiales marinos, que habían trasladado desde las Torres de Serranos donde estuvieron desde 1974. Material museístico que supongo tendrán almacenado para posible nueva ubicación.
Una exposición.- 2021.- Esteban Gonzalo
Últimamente hubo en ellas:la empresa de los sucesores de Enrique Illueca, un almacén, una vivienda con fachada modernista de comienzos del siglo XX sobre una constructora de efectos navales y un taller de reparación de automóviles.
Cinco naves, de 49,50 metros de longitud y 13,20 m. de anchura media cada una, que están intercomunicadas mediante arcadas, yen 1985 fueron declaradas BIC. Según Manuel Portaceli“Un impresionante espacio gótico de 45 arcos diafragma formeros y los 32 transversales que los comunican”.
Cine Alhambra.- prospectosdecine.com
Desde su construcción las aguas pluviales son recogidas por
gárgolas de piedra caliza que en su parte inferior tienen esculpido el escudo
de la ciudad.
Han creado un pórtico en la fachada construyendo el cerramiento a nivel de la primera arcada de cada nave y colocando verjas en el lado calle.
Las atarazanas en los años sesenta.- prospectosdecine.com
Atarazanas edificadas en la entonces playa, donde había sencillas instalaciones para el embarque de mercancías. Cuando excavaron para construir los cimientos para el edificio, terminado en el 2004, que alberga el Sea you Hotel Port Valencia, anterior Atarazanas, en el lado este de la plaza Tribunal de las Aguas, encontraron restos de los muelles de madera de la época romana, que por su deterioro no los pudieron conservar para exponerlos.
De todas las utilizaciones posteriores a su venta, de la que más se ha escrito ha sido del cine Alhambra, cuya historia comenzó cuando el empresario metalúrgico Enrique Illueca adquirió las tres naves más hacia el sur, y en 1913 la intermedia la transformó en teatro, que dos años después adaptó para cine, negocio en el que calculó mejor futuro. Estuvo activo para sesión continua hasta los últimos años cuarenta, aunque cerrado entre 1937 y 1939, ya que por miedo a los bombardeos los vecinos que continuaban viviendo en El Grao y en los cercanos Canyamelar y Cabanyal no querían acudir. Su historia ha perdurado gracias a Severiano Iglesias Tortosa, un entusiasta escritor sobre los cines olvidados.
Cartel cine Alhambra año 1947.- prospectosdecine.com
-Rehabilitación de Las Atarazanas para uso cultural. Valencia 1979-1993.- Manuel Portaceli Roig
-Cines Olvidados. Valencia, periferia y pedanías. Severiano Iglesias Tortosa.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel
miércoles, 26 de enero de 2022
martes, 25 de enero de 2022
CAMPANAR. IGLESIA DE SAN FRANCISCO JAVIER
IGLESIAS, CONVENTOS Y MONASTERIOS DE VALÈNCIA
En el gran solar triangular que quedó entre la avenida Campanar, av Pío XII y calle Monasterio de Poblet se instaló en la posguerra lo que fue posiblemente el último gran establecimiento benéfico para niños de València. Lo recuerdo como Preventorio de San Francisco Javier, allí había niños y niñas internos desde muy baja edad hasta unos 18 años, que podían ser huérfanos, hijos o varios hermanos de padres que no podían mantenerlos, estudiantes externos que cursaban allí como colegio público, y también chavales más o menos rebeldes, un poco de todo. El conjunto estaba formado por dormitorios, comedores, aulas, talleres de aprendizaje de oficios y como no una Iglesia, bajo la advocación de San Francisco Javier.
Todo este conjunto en la transición pasó a la Generalitat y una vez liquidado su carácter benéfico se replanteó su utilidad como base de la Consejería de Educación, dotándola de nuevos edificios propios, incluyendo escuela pública y allí quedó en una esquina la antigua iglesia, que como todo el resto del primitivo conjunto tenía una arquitectura muy imbuida de un estilo arabizante, más propio de Ceuta o Tánger que de nuestra ciudad como se puede apreciar en las fotos.
La iglesia, en la actualidad, cumple su función como salón de actos de la institución educativa.
Cualquiera de las líneas de la EMT nº 60, 89 y 90 vale para acercarse. La bici también nos sirve para ir.
Texto de Enrique Goñi Igual
lunes, 24 de enero de 2022
domingo, 23 de enero de 2022
EL MERCADO DEL CABANYAL
Con anterioridad a 1869 no existía un lugar de mercado en Pueblo Nuevo del Mar; los mercaderes y con sus carros hacían su recorrido por la población, que tras su anexión a Valencia en 1897 pasó a ser reconocida una de sus zonas como la del Cabañal. Ello facilitó que en el destartalado mercado con ya casi treinta años de existencia se iniciará un largo proceso de mejoras.
En diciembre de 1902 estaba en ejecución la cubierta del mercado del Cabañal y la instalación de una marquesina, una tarea de mantenimiento que se repetiría con los años, como sucedió en 1904 aunque con menor presupuesto: en esta ocasión fue necesaria una dotación de 10.000 pts para la cubierta.
En 1906 se dispuso mejorar su alumbrado con la sustitución de unas viejas farolas por mecheros de incandescencia, lo que suponía un cierto avance tecnológico. El adoquinado en las calles travesías al mercado se plantearía en el otoño de 1907, y la instalación de un mejor alumbrado llegaría en el tiempo de la Exposición Regional de 1909.
En 1914 con el asfaltado de la zona se instaló una fuente de agua potable tan necesaria para los mercaderes, y en 1918 se aboga por una más moderna marquesina. Cinco años después se requería al ayuntamiento para la construcción de unas casetas al servicio del mercado.
Y en 1930 con la instalación de un mingitorio nos acercamos al año de la foto de un mercado que estaba situado en la plaza Lorenzo de la Flor, donde permaneció hasta 1958 por la entrada en servicio del nuevo mercado del Cabañal, lo que significó su derribo.