domingo, 20 de julio de 2014

EL CARRO DE GASEOSAS

el carro de gaseosas

Años 50 - Un servicio a domicilio que nada tenía que ver con el actual de tele pizza. Ni con móviles, ni previa llamada al 902, el vendedor de gaseosas regularmente pasaba por las calles a cuyo encuentro acudía cualquiera de los vecinos. Gaseosas y cervezas, zarza y sifones, agua de Vichy o de Benasal se ofrecían en unas cajas de madera que completaban los tres pisos de un vehículo tirado por un caballo con el conductor guiando sus pasos con las riendas en sus manos, muchas veces vestido con un pichi.

Uno más de los muchos servicios que se ofrecía por los barrios de la ciudad con una clientela fija, al tanto de los distintos oficios que mediante su voz en alto o con su inconfundible artilugio, ofrecían sus servicios con su característico sonido. 

Años de tiendas de barrio, de bodegas, pero también de vendedores ambulantes quienes se adentraban en la tranquilidad de las calles con su impronta popular.

sábado, 19 de julio de 2014

A LA OTRA PARTE DEL RIO

Puente de san jose en los años 40

Años 40 - El puente de San José, el primero de los cinco pasos antiguos en las aguas del Turia que era de utilidad para comunicar los arrabales de Valencia con la ciudad, sitos “a la otra parte del rio” por el que bajaban los troncos desde la serranía conducidos por los madereros. Al encontrar en sus tajamares el primer obstáculo, eran almacenados en la zona situada entre la entrada a Marchalenes y la Avenida de Burjasot. La que guiaba mis pasos “chano chano” una vez que -junto a la barandilla de hierro- dejaba atrás la ciudad para llegar a Benicalap.

La nitidez de la foto ayuda a los recuerdos de unos años de pantalón corto parcheado, con zapatos de medias suelas remendadas, y cicatrices que más bien eran medallas haciendo harca tras brincar por los acequias para hacer las paces con los del barrio vecino.

El puente de San José que en su origen era de madera, fue construido de piedra cuando se iniciaba el siglo XVII, en el que a su final fueron colocadas en 1694 las estatuas de San Tomás de Villanueva y San Luís Beltrán del escultor italiano Ponzonelli, que por la ampliación del puente en 1906 fueron retiradas hasta su reubicación el 13 de marzo de 1945 en el Puente de la Trinidad, donde actualmente se encuentran. 

En 1951 fue colocada la estatua de San José, de Salvador Octavio Vicent, tras sustituir las barandillas de hierro por las de piedra, del también conocido como Pont Nou. Ambos nombres, haciendo mención al Convento de San José próximo del siglo XVII, y al Portal Nou derribado en 1868.

Chimeneas y carros; y el Convento de la Zaidia que da nombre a esa zona “de la otra parte del rio”.

viernes, 18 de julio de 2014

EL CARTEL DE LA FERIA DE JULIO

Programa oficial de la Feria. 1920

Archivo de Rafael Solaz

1920 - El cartel es como el clarín de la fiesta que cada año anuncia su inicio. Y la Feria de Julio lo tiene.

En Valencia, tierra de artistas, han destacado sus hijos por aportar a todos los campos del arte, pentagramas, lienzos, bambalinas y batutas con los más altos honores.

Desde su inicio en 1871 y en ese año de autoría anónima, el cartel anunciador es el artístico pregonero pincelado por las manos de los más acreditados pintores que, en cada momento, adaptando su estilo al de la época, han acreditado al cartel valenciano como una más de nuestras esencias, al tiempo que con sus aportaciones, han asistido a los más importantes actos festivos de Europa y ultramar.

Josep Renau, José Segrelles y Pascual Capuz, entre las firmas más reconocidas a quienes se suman auténticos maestros del cartel, han contribuido a la posteridad con un legado artístico de incalculable valor historiográfico.

En el cartel del primer premio de la Feria de Julio de 1920 de F. Aguar, se representa la simbología valenciana en toda su pureza.

jueves, 17 de julio de 2014

PLAZA DEL CID

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Haciendo breve historia de las utilidades del espacio interior, en sus orígenes se utilizaba como matadero y pescadería de la ciudad, hasta mediados del siglo XIX , que debido, a las medidas higienistas del momento, se destinó el espacio para el comercio de aves. Ya a principios del s. XX, se fueron ampliando este tipo de comercios a tiendas de ultramarinos, aves y huevos.

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Esto se mantuvo hasta la década de los 40, con la aparición del comercio de hilaturas y punto. Buena muestra de ello, a principios de siglo, una de sus plantas bajas se utilizó para venta de huevos al por mayor. Cuando el comercio pasó a manos de Rafael Torrent en 1914, este agregó la venta de caza y aves, que se prolongó hasta la década de los 60.

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Curioso todo ello en estos tiempos, desde la exposición de las aves muertas colgando en el umbral de la puerta de entrada, hasta el mostrador de venta.

Texto de Amparo Zalve Polo

miércoles, 16 de julio de 2014

CASA PEDRO

casa pedro

Años 50 - Casa Pedro, casa de culto. Cenáculo intelectual de una Valencia que deseaba encontrarse así misma entre lo más florido de la época.

casa pedro
Rincón urbano, rincón de certámenes y premios literarios en el lugar más recóndito de la ciudad, sito entre callejuelas estrechas que convergen en una pequeña plaza, antiguo picadero de noble linaje, que igual servía para presentar en sociedad a un cantante venido de la Costera, que como tertulia pública en un oasis de osada libertad gracias al intelecto de lo más granado de la sociedad valenciana y gentes llegadas de afuera.

En la década de los cincuenta Casa Pedro era como un recinto sagrado, el ágora taberna a la que acudían personajes dispuestos a la discrepancia, pero dominando el timón de sus inquietudes que garantizaba la permisividad.

Casa Pedro, lugar de ingenios y  coloquios,  de arte y de letras, de ilusiones y de cultura ofrecida, que después se convertiría en un restaurante perdiendo su identidad
.

 

Casa Pedro_

martes, 15 de julio de 2014

ATRACCIONES PÉREZ

Feria de Valencia. Atracción, tranvía. 1951 Archivo de Rafael Solaz

En los años 50 “Atracciones Pérez” era todo un clásico de aquella feria de Navidad que se concentraba en el paseo de la Alameda, donde acudían sus fans de las manos de sus papás. Los niños en su afán de ser mayores, asían por un instante de gozo volantes y manivelas de aquellos vehículos que más les llamaban su atención, en especial coches de bomberos, ambulancias, trenes y tranvías para demostrar su pericia dando que dando vuelta tras vuelta, hasta que la sirena anunciaba el final del para ellos siempre corto viaje.

Casitas de madera que permanecen en nuestro recuerdo totalmente olvidadas en el baúl de un tiempo próximo a la Navidad, lo que hace que nos preguntemos qué mejor sitio sería el de un “museo infantil”, el que albergara aquellos vehículos en los que jamás faltaba una campana, dispuesta para anunciar el inicio y final a un viaje sin otro destino que el de hacernos felices en tan fugaz travesía.

lunes, 14 de julio de 2014

LOS PASOS A NIVEL

1940 paso nivel avenida puerto

Años 40 – Avenida del Puerto

Si en 1865 el lienzo de la muralla cristiana frenaba la expansión de la ciudad, avanzado el siguiente siglo, los innumerables pasos a nivel impedían el acceso rápido a la ciudad desde su área metropolitana. Barreras que daban seguridad al cada vez más abundante tráfico motorizado que se veía obligado a cruzar los viales ferroviarios sitos en los cuatro puntos cardinales de Valencia.

En las carreteras que conectaban con el exterior, y en especial por la noche, eran frecuentes los accidentes, toda vez que la más eficaz protección residía en que el conductor del tren redujera su marcha, anunciando su presencia con la sirena que despertaba la noche. Y a más, en la ronda de Tránsitos, se asfixiaba el tráfico con la intermitente presencia de vagones que circulaban tanto por vía ancha como estrecha.

Máquinas con pitidos de sirena y humo negro de carbonilla eran vecinos asiduos de la ciudad y sus barrios aledaños, con un centenar de pasos a nivel –se decía- que por momentos retenían tranvías y carros, coches, motos y motocarros.


domingo, 13 de julio de 2014

EL PALACIO DEL REAL

palacio del real 1807

1807 Ca.- El Palacio del Real tuvo su encanto. El origen de su nombre -sin connotación regia- del árabe “rahal”, casa de campo, lugar de residencia temporal de los reyes musulmanes y su antigüedad, contribuyen a ello. 

Utilizado tras la Reconquista por los reyes de la Corona de Aragón en su visita a la ciudad, fue embellecido en diferentes épocas, alcanzando su mayor esplendor tras las reformas llevadas a cabo bajo reinado de Alfonso el Magnánimo. De grandes dimensiones, fue conocido como el “palacio de las 300 llaves” con una fachada que alcanzaba los doscientos metros.

Utilizado por los Austrias con gran boato en sus visitas, inició su declive con los Borbones hasta el punto de aconsejar su derribo por razones estratégicas en marzo de 1810 por orden del general Joaquín Blake, al mando de la ciudad, para evitar que fuera utilizado por el ejército invasor del Mariscal Suchet en su ataque a Valencia, sin conseguir aquel el objetivo de su defensa. Su solar está ocupado por los Jardines del Real (“los viveros”) tras cruzar el puente del mismo nombre sobre el viejo cauce del rio Turia.

El dibujo de Antonio Rodríguez torno a 1807, nos ilustra de su belleza, que la reúne aún más por el Colegio de San Pio V anexo.

sábado, 12 de julio de 2014

ERNEST HEMINNGWAY - VALENCIA LITERARIA

Heminway pasaporte Su pasaporte

Años 20 - El conocido escritor (Premio Nobel) y periodista (Premio Pulitzer) fue un gran amante de nuestro país, de la fiesta taurina y de la gastronomía. De sobra es conocida su pasión por los Sanfermines, pero a Hemingway también le gustaba mucho nuestra ciudad y en ella estuvo en muchas ocasiones. De hecho, en sus libros, Por quién doblan las campanas, Muerte en la tarde y Fiesta, hay numerosas referencias a Valencia. Y también en la correspondencia que mantenía con sus amistades, podemos encontrar buenas palabras sobre Valencia.

Estos son algunos de lugares de nuestra ciudad que frecuentaba el escritor:

1. Hoteles.

- Hotel Inglés (c/ Poeta Querol): allí se hospedó con su primera mujer, Hadley Richardson, una bella pelirroja norteamericana, en su primera vista a nuestra ciudad en 1923.

- Hotel Palace (C/ Paz), actualmente conocido como Hotel Vincci Palace. Durante la Guerra Civil española, el periodista enviaba desde el teléfono de este hotel sus crónicas periodísticas a los diarios americanos de los que era corresponsal.

- Hotel Reina Victoria: era el preferido por Hemingway, reconocido aficionado al arte de los Toros, ya que en el mismo hotel se solían hospedar sus amigos toreros, como Antonio Ordoñez o Luis Miguel Dominguín. Alojado en este hotel, comenzó a escribir una de sus más grandes novelas Fiesta, en 1925.

- Hotel Metropol (C/ Jativa): Hemingway también se alojó en el Metropol, justo enfrente del coso taurino. Existe la leyenda, tal vez sea cierta, que fue expulsado del Metropol por hacer prácticas de tiro con una colilla que su amigo Orson Welles —otro gran aficionado a los toros—, sujetaba en su boca.

- Hotel Royal: allí fue donde se hospedó en su última visita a Valencia en el año 1959.

1959 valencia foto de canito En ocasión de su última visita – Foto de Paco Cano (Canito)

2. Oficina de Correos (actual Plaza del Ayuntamiento)

En 1925, desde esta oficina, mandó a su padre (Illinoise – USA) una reveladora carta donde le anunciaba, con la expresión "Tengo 60.000 palabras”, el nacimiento de su primera gran novela: Fiesta, basada en la vida del torero Cayetaño Ordoñez.

3. Restaurante La Pepica – La Malvarrosa

Hemingway disfrutó mucho en Valencia, de los toros, el mar, del buen tiempo y también de su gastronomía. En una carta enviada a su amigo Waldo Pierce en 1928, le cuenta: “En Valencia es condenadamente estupendo comer en la playa ...”.

Y en su libro Fiesta nos descubre su restaurante preferido en Valencia:

la pepica Fuente – Restaurante La Pepica

“La cena en casa de Pepica fue excelente. El restaurante era grande, limpio y al aire libre, y todo lo cocinaban a la vista del cliente. Se podía elegir lo que desearas, asado o a la plancha, y el mejor pescado, y los arroces eran los mejores de la playa. Estábamos de buen humor y hambrientos, y comimos bien. Pepica es un negocio familiar y todo el mundo se conocía.[...]".

En el restaurante La Pepica podemos ver muchas fotos del escritor degustando su famosa paella.
4. Plaza de Toros (C/ Jativa)

Indudablemente fue el lugar preferido de Hemingway en nuestra ciudad. En ella paso muchas tardes disfrutando de corridas de toros que tanto le apasionaban.

 Hemingway- Años 50
Años 50 - © Paco Cano (Canito)

El fotógrafo alicantino Paco Cano, más conocido como "Canito", inmortalizo en muchas ocasiones al genial escritor en la Plaza de Toros de Valencia, siempre bien acompañado de amigos, gente de cine y, por supuesto, de maestros del toreo.

Texto de Mauro Guillén

Fuente: “ABC”

viernes, 11 de julio de 2014

CARDOS EN LA HUERTA

 Recogiendo cardos en la huerta. Ca. 1950 Archivo de Rafael Solaz

1950 Ca. - La riqueza de la huerta valenciana estaba fundamentada en toda clase de cultivos, de los que en la actualidad, algunos de ellos, han desaparecido. Recuerdo aquellos campos cultivados de algodón que en el momento de su recolección parecían como colgajos de nieve sobre las ramas secas. O los de tabaco, que tras su secado, sus grandes hojas estaban llamadas a convertirse en hileras de colgajos a las espera de su picado. Sin embargo, otros cultivos aún persisten, pero no como antaño.

El cardo, verdura fundamental en el arroz “ab fesol i naps”, es de poca utilidad en la cocina actual pero en otra época su consumo tenía mayor relevancia. Una hortaliza que al alcanzar más de un metro de altura, ascendían por su penca los hambrientos caracoles “avellanec”.

La imagen de 1950 nos muestra a una bella muchacha con sencillos pendientes y con su haz de cardos en medio de la huerta, entre plantas que habían perdido su lozanía y la seca tierra, gozosa de su cosecha que también iba a servir para un saludable “bollit de carts i creilles” en la hora de la cena.

jueves, 10 de julio de 2014

LA AVENIDA DEL CID, MEDIO SIGLO A CUESTAS

 
1962 avenida del cid

1962 - Han pasado más de cincuenta años, medio siglo bien contado, y la foto de la avenida del Cid en ocasión de la visita del entonces Jefe del Estado, nos sirve para ver cómo ha cambiado la ciudad en uno de sus accesos más importantes, el de la avenida del Cid rumbo a la nacional III.

Zona de huerta a la derecha donde se observa al fondo, agazapado entre edificios de moderna construcción, el popular barrio de la Aguja –por el que años atrás pasaba ceñida la vía del tren que unía la estación del Norte con la Aragón de la calle Cuarte para conectar con Liria- que con los años ha terminado por esconderse aún más por el crecimiento de la ciudad. La avenida del Cid en una foto probablemente tomada desde alguna altura próxima a la calle Archiduque Carlos, nos muestra su aspecto que nada tiene que ver con el actual, de pasos elevados de peatones, línea de metro, ajardinada y con fuentes, y con gran afluencia de tráfico en sus distintas vías de circulación.

Huerta y restos de alguna alquería junto casas de una o dos alturas llamadas a desaparecer, y ribazos de arbustos y de piedras en el desnivel. Unos años después, por esa huerta inundada, aparecería nuevas calles, como las de Linares y Totana, y la ciudad, cambiando sus escamas, iría creciendo para fusionarse con Mislata por la que despunta lejana una chimenea fabril.

Más de medio siglo en el recuerdo que nos sirve para ver cómo era la Avenida del Cid, cuando también era conocida como de Castilla.

miércoles, 9 de julio de 2014

LA CALLE COLÓN, CARROS Y TRANVÍAS.

1957 calle colon

1957 - Carros, carros en la calle Colón tirados por caballos en una y otra dirección, y poco más de cuatro coches. Raíles de tranvías que se cruzan y gente al paso, sin cebra de peatones al que obligarse. 

La Nueva Torera se anuncia en el chaflán y la cristalería Prats, cercana, refleja a los peatones su aspecto más estrambótico al gusto de cada cual, tanto en cuanto adelgaza su figura a lo Stand Laurel que la recrea gruesa a lo Oliver Hardy. Espejos cóncavos y convexos eran como un espectáculo callejero y gratuito que hacía las delicias a quienes deseaban cambiar su aspecto.

Nuevos edificios anuncian la desaparición de unos balcones que aún mantienen su uniformidad, y la catenaria indica la ruta de los tranvías donde vemos al 6, con su veraniega jardinera, dispuesto a torcer hacia Ruzafa. El cinco, que se adentra en la calle, fiel a su constante circunvalación por la ronda fruto de la antigua muralla cristiana, se cruzará a escasos metros con el del mismo número que viene de la puerta del Mar. 

La actual calle de Colón, comercial y concurrida, ya de una sola dirección, nada tiene que ver con aquella de 1957 que nos muestra la foto. Pero igual sucede con la ciudad, entonces provinciana, que ha ido cambiando su piel con el transcurso de los años. Para bien o para mal: como los tranvías de entonces, opiniones enfrentadas discurren por la ciudad. Antes sin semáforos y hoy con pasos obligados.

martes, 8 de julio de 2014

125 AÑOS DE TREN ENTRE VALENCIA Y MANISES

Correo hacia Villamarchante saliendo de Valencia a los 19 h. 40 m. años sesenta.  Foto P. Ransome-Vallis Colección E. Gonzalo
1960 - Archivo de Esteban Gonzalo


A las 19:40 horas de un día de 1960 el tren de la imagen salía de la Estación del Norte de Valencia con destino a Villamarchante (actual Vilamarxant), ya que estaba cortada la continuación hasta Llíria por la rotura parcial del puente sobre el río Turia desde las riadas del 14 de octubre de 1957.
Era el Correo, donde una locomotora de vapor de la ex Compañía del Norte, construida por Hartmann en 1882, remolcaba el preceptivo furgón protector, cinco coches de viajeros (Uno de 2ª clase y los restantes de tercera), el coche para el ambulante de Correos y otro furgón para equipajes y mercancías, todos de dos ejes y con muchos decenios sobre sus ruedas.

Dos años después llegó la modernización con los ferrobuses, ligeros trenes diesel de patente alemana, que a su vez fueron relevados en 1982 por los grandes automotores diesel Man, oficialmente tipo 592 y popularmente camellos, que finalizaron su cometido en el Ferrocarril de Valencia a Llíria por Manises cuando el 6 de octubre de 2007 fue cerrado al tráfico el tramo entre Xirivella-L’Alter y Quart de Poblet, ya que el servicio estaba atendido desde el 18 de abril de ese año por la prolongación de la línea 5 del metro entre Mislata-Almassil y el Aeropuerto de Manises. Quart de Poblet tuvo dos ferrocarriles durante 170 días mientras que Manises careció de tren 2 años y 17 días, el tiempo para construir el túnel y colocar vías y catenaria por el mismo trazado del suprimido.

Fotografía del aficionado inglés P. Ramsome-Vallis, publicada en el libro Last Steam Locomotives of Spain&Portugal (Últimas locomotoras de vapor en España y Portugal), para recordar que el pasado 22 de mayo pasado se cumplieron 125 años de la llegada del ferrocarril a Mislata, Quart de Poblet (entonces Cuarte) y Manises, como primer tramo de la Compañía de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón (VA), que pretendía llegar a Teruel por Llíria y Chelva. El día siguiente fue el de la inauguración oficial con pomposos actos sin olvidar el banquete, muy a la moda de la época, el 7 de noviembre de 1889 llegaron los trenes hasta Villamarchante y el 17 de agosto de 1890 hasta Llíria, de donde ya no pasó pese a varios intentos en los decenios siguientes.

Trenes de viajeros sobre ancho ibérico (1.668 mm) que sufrieron la competencia desde 1925 del tranvía eléctrico entre Valencia y Manises, y del Trenet de Pont de Fusta para los servicios entre Valencia, Benaguacil y Llíria, principalmente desde que éste completó su electrificación en 1926, Sin embargo, para las mercancías tenía la ventaja de su ancho de vía que facilitaba el envío y la recepción de vagones con el resto de España.

Su vida independiente finalizó en 1940 cuando se hizo cargo la Compañía del Norte de su deficitaria explotación, y en 1941 pasó a formar parte de Renfe. Después larga etapa con pocos y malos servicios hasta la llegada de los ferrobuses.

Trenes del Valencia-Aragón (VA) que hasta 1940 utilizaron su estación en la calle Cuarte Extramuros, ubicada donde actualmente los edificios entre los números 133 al 139, a buen trecho del centro urbano de Valencia, un inconveniente que trataron de remediar, sucesivamente, con coches de caballos, tranvías de sangre y finalmente los eléctricos.

QUART DE POBLET. junio 2007. automotor Man 592. Esteban Gonzalo 2007 - Quart de Poblet. Foto de Esteban Gonzalo

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

lunes, 7 de julio de 2014

BODA VALENCIANA

Boda valenciana. 1895

Archivo de Rafael Solaz

1895  - Cuba quedaba muy lejos y las noticias que llegaban de ultramar en aquella España convulsa, dejaban en sueños de fatiga a los padres sin posibles ante el temor de las reiteradas levas.

Pero no todo eran ecos de llantos. También cortejos de fiesta ante la boda de los jóvenes enamorados cuando llegaba el momento ansiado de enlazarse las familias para escuchar el si quiero ante el altar.

Y luciendo tan vistosa indumentaria valenciana y artesanal, con la “manta al coll” y los alegres agudos de la “dolçaina”, con vestidos de “torrenti y saraguell”, el grupo va a la ceremonia o regresan ya casados para celebrar tan feliz jornada repartiendo su alegría por las calles valencianas.

Estandarte al aire y… ¡Vivan los novios!

Una entrañable imagen que nos informa de cómo se celebraba un enlace matrimonial, en festivo acto con visos de gran arraigo popular.

domingo, 6 de julio de 2014

LA UNIÓN NAVAL DE LEVANTE, SU PRIMER GRAN HIJO

1926 botadura del miguel primo de ribera
Foto de Barberá Masip

1926 - La Unión Naval de Levante había iniciado su actividad en el año 1924 y fue tal su importancia, que pronto recibió sus primeros pedidos, siendo el de mayor envergadura entonces el destinado a entrar al servicio de las líneas del estrecho. En los primeros meses de 1925 se inició su construcción en el astillero valenciano y en el mes de junio, con el primer tramo de su quilla configurado, se aprovechó el momento para la inauguración oficial de la UNL con la presencia del Príncipe de Asturias, Alfonso de Borbón.

1926 BOTADURA PRIMO DE RIBERA 
Un año después, ya terminado el buque, tuvo lugar su botadura el 28 de Julio de 1926 con asistencia de Miguel Primo de Rivera, quien actuó como padrino de la ceremonia, acompañado por la Marquesa de Malferit, siendo bautizado con el mismo nombre del Presidente del Gobierno. Nominación que tuvo hasta la llegada de la I República en la que pasó a ser conocido como el “Ciudad de Algeciras”

En las fotos de 1926 vemos el día de su botadura desde el astillero con una masiva asistencia de público en torno a la tribuna presidencial, mientras el buque se desliza hacia las aguas por las que navegaría hasta el momento de su desguace en 1984.

sábado, 5 de julio de 2014

LA CASA CARIDAD

1909 comedor casa de la asociacion valenciana de caridad
Fuente – “1900-1936 Colecciones ABC”

1909 - Desde hace más de cien años la Asociación Valenciana de Caridad, la institución que fuera creada por el alcalde de la ciudad, D. José Sanchis Bergón, sigue fiel a su trayectoria de auxiliar al necesitado que acude a sus puertas.

Fundada en el año 1906, tuvo su primer establecimiento en la calle de Guillem de Castro para construir su sede definitiva junto al rio Turia que fue inaugurada con la presencia de rey Alfonso XIII en 1909.

Si en un principio su fin era ayudar a la inexistencia de la mendicidad, con el paso de los años, han ampliado sus objetivos, dando cobijo, auxilio y orientación a quienes carentes de cualquier tipo de ayuda encuentran en la popularmente conocida como “Casa Caridad” un rayo de esperanza a sus problemas sociales. Y todo ello es posible gracias a la ayuda de los valencianos que con sus aportaciones contribuyen al 70% de un presupuesto que es cubierto en su resto por las instituciones oficiales. De la vieja casa junto al jardín Botánico, sólo queda su fachada, adaptándose su interior en la atención de las diversas funciones que ha ido acumulando con los años.

La foto corresponde al aspecto que ofrecía su interior tras su inauguración por el monarca en ocasión de un festejo en el que se observa la presencia masiva de personas de avanzada edad.

viernes, 4 de julio de 2014

GRUPO DE EMPLEADOS DE TABACALERA S.A.

Empleados de Tabacalera, Valencia. Años 50
Archivo de Rafael Solaz

Años 50 - Después de que el edificio formara parte de la Exposición Regional de 1909 y Nacional de 1910, y se adaptara su interior para la industria del cigarrillo y puro, hasta entonces ejecutada en el viejo Palacio de la Aduana de la Glorieta, la nueva fábrica de tabaco de la calle Amadeo de Saboya inició su actividad en 1914.

En sus naves se continuó con la elaboración de cigarrillos entre los que destacaban por su mayor consumo, los de “Ideales al cuadrado” popularmente conocidos como “de caldo de gallina” que se liaban a mano tras pasar la lengua por su canto engomado, las cajetillas de tabaco rubio Bisonte, los sufridos Ideales con sus tronquitos incrustados y de bajo coste, al igual que las cajetillas de Diana, Celtas y los cigarros Farias de gran reconocimiento popular. Producción que desde la década de los años veinte, se suministraba de la huerta de Valencia y de otras poblaciones cercanas, como las de Picassent, de Albal y de la zona de la Costera, entre otras, toda vez que la importación de hojas había sufrido un fuerte descenso.

En la foto de los años cincuenta un grupo de uniformados empleados posa ante la cámara, y nos recuerda “la Central del Fumador” y su teléfono de cinco cifras en su cartel publicitario.

jueves, 3 de julio de 2014

EL CINE SARE

Cine Sare San Juan del Hospital

Ca. 1957 - En el Conjunto de San Juan del Hospital, entonces entrando por la calle del Milagro, hubo un cine.

El centro de la Orden Hospitalaria de San Juan del siglo XIII había entrado en tal proceso de degradación que para su salvación fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1943.
cine sare

Pese a ello, fue adaptado como cine en la década de los cincuenta fijando en el presbiterio la blanca pantalla del cinematógrafo. Las capillas laterales se hallaban cegadas y las filas de “butacas” invadían su nave central.

Asistí con frecuencia en las tardes de domingo al pase de unas películas que tenían siempre la consideración de “autorizadas para todos los públicos”; el blanco y negro de aquellas cintas de vaqueros –Wichinter 73-, de cine urbano, las que daban paso al tecnicolor, como las de romanos y algunas de amoríos en las que el beso en la pantalla nunca llegaba, configuraban la programación habitual.

Tenía el SARE la consideración de cine-club, nada que ver con aquellas salas de “arte y ensayo” que llegarían en la década siguiente, donde el 3-R sería la antesala del destape. Cine sin palomitas, pero sí con supletorias sillas de enea tal era el lleno acostumbrado.

miércoles, 2 de julio de 2014

CERVANTES Y VALENCIA - VALENCIA LITERARIA

lapida conmemorativa el quixote
En Valencia, nuestra ciudad, podemos encontrar varias referencias a la máxima figura de la literatura española y universal, Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 1547 – Madrid, 1616).

Así, en la calle San Vicente Mártir número 3 encontramos una lápida en piedra —del escultor Rafael Aixa—, que señala el lugar donde se encontraba el taller del impresor Pedro Patricio Mey, quien imprimió la primera y segunda parte, de D. Quijote de la Mancha (en 1605 y 1616, respectivamente). El taller ocupaba el espacio de los números 5, 7, 9 y 11 de la calle (prácticamente toda la manzana). 

La familia Mey, de origen flamenco, se instaló en España hacia mediados del siglo XVI con la figura de Juan Mey (Ioan Mey), que se establece en la ciudad de Valencia sobre 1535. Sus obras serán reconocidas como el punto mayor de apogeo que alcanzó la producción tipográfica valenciana.

Plaza de los Pinazo. Ca. 1915 1915 – Plaza del Picadero

Por otra parte, en Valencia, también tenemos la original escultura del Quijote, sosteniendo el busto de Miguel de Cervantes. El 7 de mayo de 1905 se conmemoraba en España el tercer centenario de la publicación de El Quijote. En Valencia se estaba construyendo un nuevo grupo escolar en la calle de Guillem de Castro, que recibiría el nombre de Cervantes, por lo que le encargaron al gran escultor valenciano Mariano Benlliure (Valencia, 1862- Madrid, 1947), una estatua conmemorativa para colocarla frente a la puerta principal.

Benlliure, gran amante de su ciudad, no quiso cobrar por su trabajo y entregó en la fecha prevista la figura en yeso, la cual no se pasó a bronce hasta el año siguiente, 1906. El problema fue que no disponía de un pedestal para su asiento, ya que este debía correr a cargo del Ayuntamiento, así que fue ubicándose en diferentes sitios: hasta 1909 estuvo en el Ayuntamiento, después pasó a la plaza del Picadero (hoy Pintor Pinazo) aprovechando un simple pedestal de piedra artificial, hasta que, finalmente, el día 20 de marzo de 1929, se publican los planos del pedestal y el concurso de la obra definitiva para ubicarla frente al colegio Cervantes, en los jardincillos de las torres de Quart, donde se encuentra en la actualidad.

Pero siempre nos quedará una duda ¿Estuvo Cervantes alguna vez en Valencia?

Puede ser que sí, no hay ninguna certeza, pero en su conocida obra El Quijote, en el Capítulo III, de la 1ª parte, Miguel de Cervantes nos cuenta que el ventero que debía armar caballero a Don Quijote, había visitado en su mocedad los lugares donde mostrar “la ligereza de sus pies, sutileza de sus manos, haciendo muchos tuertos, secuestrando muchas viudas, deshaciendo algunas doncellas y engañando a algunos pupilos…”. Y al enumerar estos lugares, barrios de mala vida, menciona los siguiente: “Los Percheles de Málaga, Islas de Riarán, Compás de Sevilla, Azoguejo de Segovia, la Olivera de Valencia...”
comedias en 1900 Ca. 1900 - Calle Comedias

La Olivera, parece ser que estaba en la calle de las Comedias, ya que por el siglo XVII existió en la misma el teatro denominado de la Olivera. Los estudiantes (tunos) eran junto a los pícaros y personas vinculadas al teatro, gente de ingenio, pero también lindantes con el mundo marginal.

La pregunta es ¿Por qué Cervantes conocía la Olivera de Valencia?


Texto de Mauro Guillén.

Fotos del Archivo de Rafael Solaz

martes, 1 de julio de 2014

RETENCIÓN EN LA PLAZA CASTELAR

1938 manifestacion _ateneo en construccion

Fuente – Biblioteca Valenciana

Ca 1938 - La primera piedra se había colocado en 1935 y el edificio destinado a albergar el Ateneo Mercantil mostraba su férreo esqueleto. El Actualidades Films en sesiones de mañana y tarde ofrecía horas de cine en aquellos años de guerra civil cuando la tranquilidad lo aconsejaba.

Años en los que era frecuente la convocatoria de una manifestación como la que se presupone en esta ocasión en la plaza Castelar que retiene el paso de autobuses llenos de viajeros, al tiempo que concentra la atención desde el balcón de Izquierda Republicana a sus afiliados, quienes dirigen sus miradas hacía un mismo foco.

Corrilllos de gente con gorra, blusa y sombrero comentan el suceso de forma distendida. El conductor del automóvil descansa su brazo sobre la ventanilla esperando que le abran el camino.

Y en el poste de alumbrado vemos ascender al ratón Mickey a la busca del mejor lugar, al tanto de todo lo que acontece en torno a la plaza para observar una manifestación que va o viene del Ayuntamiento.