1923 - Noviembre - El Pueblo
lunes, 7 de noviembre de 2016
domingo, 6 de noviembre de 2016
LAS PUERTAS DE LAS TORRES DE QUART
Archivo Municipal
1950 Ca - Corría el año 1449 cuando en las Torres de Quart, cuyas obra
de construcción se había iniciado ocho años antes, se colocaron las grandiosas
puertas que iban a cerrar su paso. Contribuirían por sí mismas y con el tiempo
al dicho de “a la luna de Valencia” a quienes se iban a quedar fuera de la ciudad,
una vez cerradas al toque de campana del Micalet, torre campanario, que, a la sazón, había sido culminada unos años antes, en 1426.
El Palau de la Generalitat estaba casi concluido en su
primer estadio, cuando llevaba veintisiete años en construcción, a falta de la torre. El esplendor
del XV en Valencia se manifestaba con sus obras.
Archivo Municipal
La construcción de las torres estaba tan avanzada en aquel año de 1449 que la instalación de sus puertas era de necesidad. De contextura muy sólida, a diferencia de las de Serranos, predomina en ellas la mampostería.
Cuentan las crónicas que la colocación de las puertas supuso todo un espectáculo, pues congregó a una enorme multitud admirando la esbeltez de las torres que en aquel momento estaban rodeadas de un gran andamiaje que no dificultaba su visión.
Próxima a la torre norte, estaba situada la Casa de la Fundición, considerada la más famosa de España, lugar donde se fundían metales para la fabricación de campanas y otros herrajes. En sus hornos se fundió y templó la espada de Isabel la Católica, que hacía juego con la firmeza de su carácter.
Próxima a la torre norte, estaba situada la Casa de la Fundición, considerada la más famosa de España, lugar donde se fundían metales para la fabricación de campanas y otros herrajes. En sus hornos se fundió y templó la espada de Isabel la Católica, que hacía juego con la firmeza de su carácter.
sábado, 5 de noviembre de 2016
viernes, 4 de noviembre de 2016
BUSTO A ESCALANTE
Archivo Municipal
1935 Ca. - La idea de erigir un monumento en homenaje a Eduardo
Escalante partió de D. Enrique Gaspar, escritor valenciano que sentía
admiración por el entusiasta sainetero hijo del Cabanyal, fallecido
cuatro años antes, en 1895.
El eco de la sugerencia lo hizo suyo "Lo Rat Penat", que
al mismo tiempo tenía deseos de homenajear al autor de “la escaleta del dimoni”.
Mariano Benlliure recibió el encargo de la obra costeada por suscripción
popular que consistía en un sencillo busto, tanto en cuanto la idea de la entidad "dels jocs florals" cultural, era la de recrear un homenaje
permanente.
En plena Feria de Julio, el 22 de julio de 1899, sin alharacas oficiales pero con la presencia de numeroso público, se concentraron
en la Glorieta junto al alcalde los comisionados del Ayuntamiento y de Lo Rat
Penat para la inauguración del busto de
bronce cima una base circular torneada del mismo metal con cuatro alusiones a sus principales obras, elevado sobre un pedestal
de mármol blanco donde queda labrada la dedicatoria al insigne escritor. Estaba situado entonces junto a la fuente de Tritón, en el vértice del parque, mirando las
puertas de la verja ante la plaza de Tetuán.
Dispuesto para el acto los jardineros municipales y de forma
provisional adornaron el monumento con un macizo de plantas para el que
se había pensado cercarlo con una verja de hierro.
El sencillo acto se redujo a la de lectura de la "Memoria de
la Comisión", por la que se hacía entrega al Ayuntamiento del monumento, condicionada a que en el caso de variar su emplazamiento fuera a un lugar decoroso, y en su defecto,
entregado al Museo de Bellas Artes.
El Alcalde Sr. Dorda descubrió el busto cubierto por un
damasco rojo, agradeciendo a Lo Rat Penat y a la comisión municipal la
dedicación mostrada y el éxito obtenido.
La imagen se corresponde con la década de los treinta, años antes de que fuera robado el busto, sustituido por otro labrado en piedra en la siguiente, para ser trasladado en los años sesenta a el Cabanyal.
jueves, 3 de noviembre de 2016
miércoles, 2 de noviembre de 2016
NACIMIENTO DE UN COLEGIO: ESCOLAPIOS DE MICER MASCÓ.
1952 - Quiero relatar grandes cosas en
pequeños espacios, tarea dificultosa, pero con buena disposición, me lanzo a
ello.
Corría el año 1949, las Escuelas
Pías resuenan en toda la ciudad de Valencia, la traída de las reliquias de su
fundador, San José de Calasanz. Grandes eventos se llevaron a efecto.
Un antiguo alumno José Fuenmayor,
al que conocí ya de lejos, pues “era de los mayores” junto con la comunidad del
Padre Jesús Gómez, se le ocurrió la brillante idea, como mentor hacia la
Comunidad, de comprar en su subasta, los terrenos que ocupaban, el medio
edificado colegio de la Asociación Alemana de Enseñanza, en la calle Micer
Mascó. Tras muchas dificultades, Bancos, Notarios, Hipotecas, Pagos y sudores… ¡el
solar es nuestro!
Comenzando los 50, todavía un
barrio en ciernes, muchas huertas en derredor, naves industriales, y edificios
consolidados, como el Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón, Las
Facultades de Ciencias y Medicina, palacio de Ripalda, la Feria de Muestras, el
chalet del Marqués de San Juan, Tabacalera o aquel viejo Mestalla. Se comentaba
que estaba al otro lado del rio, y eso “separaba mucho”.
Don Cayetano Borso di Carminati
como arquitecto, y don Vicente Mortes Alfonso, como ingeniero y director de la
constructora SICOP, asistidos por otros técnicos, realizaron la obra que
actualmente luce en la calle Micer Mascó.
Remitiéndome al principio, y
antes de dar las primeras paladas, fueron varios los actos que celebraron, como
fue la colocación de la primera piedra, piedra vaciada, donde se introdujeron
varios periódicos del día y monedas varias de curso legal, así como un
documento firmado por los artífices del proyecto y autoridades del momento,
como fueron entre otros, el Arzobispo de Valencia don Marcelino Olaechea, don
Manuel González Martí, don Martín Domínguez, don Vicente Mortes, don Cayetano
Borso, el provincial padre Jesús Gómez, el rector padre José María Blay, don
Godofredo Ros, etc., el documento empezaba con una oración dando las Gracias al
Altísimo, y terminaba diciendo que el Colegio deberá ser Altar y Escuela, para
hacer fecundo el perenne Lema: Piedad y Letras A.M.P.I., se cerró con su tapa
la piedra, y se fundió con los cimientos.
Fotos Luis Vidal.
martes, 1 de noviembre de 2016
VALENCIANOS EN NUEVA YORK, EL CÍRCULO VALENCIANO
Junta Directiva
1928 - Luis de Santángel, valenciano, judío converso, hizo posible
económicamente el descubrimiento de América. En las dos últimas décadas del
siglo XIX un valenciano fue conocido como el arquitecto de Nueva York; hablamos
de Rafael Guastavino, quien proyectando más de cien edificios en la ciudad
considerada como la capital del mundo, también contribuyó con sus diseños a más
de mil edificaciones a los largo de los Estados Unidos. Joaquín Sorolla era el
encargado de trasladar al Hispanic Society of America de Nueva York, mediante
lienzos, sus visiones de España. Blasco Ibáñez informaba con sus crónicas desde
París de los avatares de la I Guerra Mundial, mientras que sus novelas fueron llevadas al
cine con las estrellas de Hollywood como protagonistas. Años después José
Iturbi dejaría su magia en la gran pantalla del cinematógrafo con exitosas
comedias musicales.
Sección de Damas
No puede extrañarnos pues la presencia de valencianos avanzado el siglo XX, quienes tenían su lugar de encuentro en la ciudad neoyorquina
a través del Círculo Valenciano, entidad que fue incorporada al "Registro Público" el 10 de enero de 1928, con sus primeros trescientos socios muy activos
un par de meses después.
De forma inmediata se creó la sección de Deportes con un
buen gimnasio para mantener la adecuada forma física. Tuvo su Cuadro de
Declamación, en el que se daban funciones semanales en castellano y valenciano.
No podía faltar la de Música, que tuvo su orquesta compuesta por siete
asociados que daban brillo a las veladas del Circulo, sin olvidar la caridad a
cargo de la Sección de Beneficencia iniciada en el mismo año de la fundación.
La Comisión de Fiestas y el Comité de Damas se encargaban de organizar festivas veladas, en cuyos programas
no faltaba la “paella valenciana”, banquetes, giras campestres y la
práctica del deporte.
Disponía de su Junta Directiva, donde los apellidos Gil,
Ferrer, Quiles, Montserrat, Domenech Sendra, Ribes… certificaban la
autenticidad del Círculo Valenciano.
Ya en el siglo XXI la identidad valenciana se mantiene con
la prestigiosa firma LLadró situada en Madison Avenue de Nueva York.
"Valencia en blanco y negro" manifiesta su satisfacción
por este inicio hacia el éxito, como ya lo tuviera en el Marsa Malaz Kempinski de
Doha en Qatar, que bien se merece.
lunes, 31 de octubre de 2016
EL CONVENTO DE LA TRINIDAD
1965 Ca. - En un principio era conocido como el “puente dels catalans”
pero sería en la segunda parte del siglo XV cuando tomó el nombre de la
Trinidad por propia decisión del pueblo valenciano. En la construcción del Real Monasterio de la Trinidad situado enfrente y a la otra parte del río, residía
el motivo.
Efectivamente el 9 de
Junio de 1445 fue cuando se colocó su primera piedra en terrenos del antiguo
convento y hospital de San Guillem, que había sido atendido por los religiosos trinitarios quienes
practicaban una conducta escandalosa, nada acorde a su Orden, lo que motivó su
expulsión en el año anterior.
Sustituyeron a los frailes las monjas clarisas del convento
de Gandía por deseo de la Reina doña María, albergándose en un principio en el viejo convento a la espera de la
construcción del nuevo edificio.
Ya desde su inicio fue todo un referente cultural por la ejecutoria
de su abadesa Isabel de Villena, cuya obra literaria es una clásico de la Lengua
Valenciana. La reina María, esposa del rey Alfonso el Magnánimo fue enterrada en su interior, donde en la actualidad permanece.
domingo, 30 de octubre de 2016
sábado, 29 de octubre de 2016
LAS TORRES DE QUART, CAMINO A SU NOMBRE
Archivo Municipal
Ya en el siglo XV en plena de gestión de nuevas obras que la
ciudad necesitaba por la importancia comercial que iba adquiriendo, los Jurados decidieron que debía existir otra
semejante en su monumentalidad, orientada al cercano caserío de Quart de
Poblet, del que tomaría su nombre.
Y en el mismo lugar donde existía una sencilla puerta conocida como de “la Cals”, en 1441, se iniciaron las obras para su
construcción que en un principio encomendaron al arquitecto Tomás Oller.
Su ejecución y por diversas circunstancias no fue tan rápida
como la llevado a cabo en las Torres de Serranos, pues hicieron falta el paso de 19 años para
su inauguración, debido a frecuentes interrupciones.
Puerta que se concluyó en 1460 aunque continuaron las obras y que estuvo a cargo de otros
“mestres en el noble art de la pedra”, como lo fueron además del citado para su inicio, Francesc Valdomar, Jaume Pérez, Pere Compte y Pere Bonfill.
Archivo Municipal
Inaugurada la obra causó admiración por su pronunciado
resalte en talud que hace las funciones de pedestal y los matacanes que rematan
las torres almenadas.
Los Jurados ya tenían sus deseadas en grandeza Torres de Quart.
Los Jurados ya tenían sus deseadas en grandeza Torres de Quart.
viernes, 28 de octubre de 2016
jueves, 27 de octubre de 2016
JOSÉ RODRIGO BOTET
Archivo Municipal
1950 Ca - Los restos de una figura ilustre e hijo de Manises yacen en
un sencillo panteón del cementerio de Valencia: D. José Rodrigo Botet.
Hombre importante porque su legado situado durante noventa años en el Almudín ha fascinado a muchas generaciones de valencianos, fundamentalmente en sus años de infancia.
¿Quién no se recuerda admirando al famoso megaterio que alzado dirigía su colosal cuerpo hacia el techo del que fuera almacén de trigo medieval lleno de grafías de su identidad?
Fallecido en Madrid en 1915, en la más ingente pobreza, sus restos fueron trasladados a Valencia el 14 de Julio de 1920 siendo recibidos con gran agasajo en la Estación del Norte donde se había instalado una capilla en una de sus salas, siendo muy visitado por los valencianos. La hermana y otros familiares depositaron una corona de flores sobre el féretro.
Por la tarde se congregaron las autoridades e invitados al entierro en representación de la Audiencia, del Ejército, de la Universidad, de la Academia de San Carlos, de la Cámara de Comercio, de la Liga Católica, de la Unión Valencianista, sindicatos católicos, Escuela de Artesanos, de Lo Rat Penat, de la Unión Gremial, del Ateneo Científico y otros muchos, entre quienes se encontraban el pintor Benlliure, el doctor Gómez Ferrer y el cronista de la ciudad Sr. Cebrián.
La presidencia, delegada por el Gobernador, estaba formada por el Alcalde, un representante real, un sobrino del finado y un mandatario del Capitán General. Organizada la comitiva, salió de la Estación y por las calles Játiva, Ruzafa, Sangre y San Vicente se alcanzó la plaza de San Agustín para despedir el duelo. La Banda Municipal cerraba el cortejo.
Y desde aquel día, los restos de don José Rodrigo Botet descansan en el Cementerio General de Valencia tras una azarosa vida llena de avatares, de enriquecimientos y de pobreza final.
miércoles, 26 de octubre de 2016
martes, 25 de octubre de 2016
LA CRUZ DEL CAMINO DE ARAGÓN
Archivo Municipal
"LA
CREU DEL CAMI FONDO DE BENICALAP"
Años 30 - Actualmente en la Avenida de
Nicasio Benlloch a la altura del barrio del Canyaret y el Palacio de Congresos, hay una cruz de
las llamadas terminales que es la última que se construyó por el Ayuntamiento
de Valencia, alrededor de 1940. Estaba ubicada, antes de realizar la pista de
Ademuz, en un punto que era bifurcación de dos caminos. Los dos conducían al
mismo sitio, al "Camino de Aragón". El camino por la derecha
arrancaba en Valencia, pasaba por Marchalenes, Benimamet y Paterna hasta llegar
a Liria, y de allí a Segorbe, enlazando
con el Camino de Aragón.
Era conocida como la Cruz del Camino de Aragón.
Posteriormente se nombró como Cruz del Sisado, por la partida donde estaba ubicada. En la parte izquierda,
el camino se bifurcaba hacia Beniferri, Paterna y Liria, donde enlazaba de
nuevo en dirección a Segorbe y el Camino de Aragón.
Cabe hacer una pequeña
introducción para aclarar que no eran cruces que señalaban el termino entre
pueblos, sino más bien significaban algún hecho importante que había
ocurrido, sea político, milagroso o tan solo para recordar a los creyentes la
realización de invocaciones piadosas. De todas las Cruces erigidas ésta era una
de la mas sencillas.
Su origen arranca
el 24 de marzo de 1459, en principio por ser el único camino principal
en aquella época en la que no había
ninguna. La primera se construyó con piedra traída de Benidorm, y consta que en
1535 solo quedaba en pie la espiga. Se volvió a rehacer, esta vez de la cantera
de Barcheta. Se cita en la "JUNTA DE MURS e VALLS" que “por ser este camino muy frecuentado por
moriscos en camino a ARAGÓN, la senyal
de la creu está molt be en dit cami “.
De ésta sólo se conservaba el capitel
con cuatro escudos de Valencia, la espiga y la basa, descansando sobre tres
gradas octogonales. Se realizó a iniciativa de la Comisión Municipal de
Monumentos alrededor de 1928. Cabe pensar que se destrozó y desapareció en la contienda civil. La actual cruz, perfectamente conservada, se
alza sobre una base octogonal en cuyas caras, de forma alternada, se encuentra el
escudo de la ciudad de Valencia. Sobre esta base se apoya la columna octogonal
que termina en un capitel en el que hay columnitas y en unas bóvedas se
encuentran talladas imágenes de santos.
Terminando en una cruz ornamental de estilo barroco. La Cruz con el Cristo
Crucificado tiene en los extremos de los palos del madero los símbolos de los
evangelistas.
Texto de Eduardo Donderis Folgado
Texto de Eduardo Donderis Folgado
lunes, 24 de octubre de 2016
domingo, 23 de octubre de 2016
GRUPO LUIS VIVES, PARA NIÑOS, NIÑAS Y PÁRVULOS
Archivo Municipal
A finales del año 1911 fue cuando se anunció el proyecto
para la construcción del Grupo Escolar Luis Vives en la calle Cuenca bajo el paraguas de las
Escuelas Nacionales Graduadas, proyecto que iba firmado por el arquitecto municipal Eugenio López.
El plazo de ejecución de las obras se estimaba en seis meses
una vez adjudicadas al contratista. Su destino era la enseñanza para niños, niñas y párvulos en
una zona adscrita al distrito del Hospital, barrio populoso y escaso en centros
docentes. Grupo escolar que iba a ser dotado para satisfacer las exigencias
modernas de la Pedagogía.
A su término, sería entregado a la Corporación Municipal para
su puesta en marcha, aunque tuvieron que pasar unos años, pues no sería hasta el 22 de diciembre de 1915, por la tarde, cuando se procedió al acto de su inauguración, al que asistieron diversas personalidades. Allí se encontraban el ex alcalde don José Ferraz, el delegado regio señor Jorro, el contratista de las obras señor Albors y el arquitecto Eugenio López, quienes recibieron muchas felicitaciones. Bendijo el centro escolar el cura párroco del Pilar señor Piñana.
Como curiosidad, habría que esperar hasta el mes de abril de 1916 para que el Ayuntamiento acordará la recepción provisional del Grupo Escolar y al mismo tiempo solicitar la suscripción al “Boletín Oficial del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes". La recepción definitiva de las obras tendría que esperar aún hasta marzo de 1917.
Como curiosidad, habría que esperar hasta el mes de abril de 1916 para que el Ayuntamiento acordará la recepción provisional del Grupo Escolar y al mismo tiempo solicitar la suscripción al “Boletín Oficial del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes". La recepción definitiva de las obras tendría que esperar aún hasta marzo de 1917.
Centro docente que en la actualidad ejerce su función como
Colegio Público de Educación Infantil y Primaria.
Cien años después realiza el mismo fin para el que fue creado.
sábado, 22 de octubre de 2016
viernes, 21 de octubre de 2016
LA CRIPTA DE LAS ESCUELAS PIAS
2010 - Ésta desconocida cripta, descubierta hace años atrás, lo fue a raíz de la restauración que se llevó a efecto en el edificio. Se había observado que en determinado lugar del suelo de la Iglesia, había una zona del pavimento algo mas hundida que en el resto del mismo.
Se levantaron varias baldosas de mármol para colocarlas correctamente, y se vio que había un hueco debajo de las mismas. Ampliando dicho hueco apareció la cripta.
En ésta cripta fueron enterrados
personas que pertenecieron a la orden escolapia, desde 1737, hasta que se inauguró el
cementerio General de Valencia, el 7 de
junio de 1807, en la que a partir de entonces ya fueron prohibidos los
enterramientos fuera del mismo.
Aproximadamente fueron de 30 a 35
las personas enterradas. Existe un pozo a modo de osario,
donde se echaban los restos óseos. Aparecieron ladrillos de terracota, con
inscripción de fallecidos.
Parece ser, que a partir de la inauguración del Cementerio General de Valencia, y vaciada la cripta, ésta se enlosó, y cayó en el olvidó de que en ese lugar existió la misma.
Parece ser, que a partir de la inauguración del Cementerio General de Valencia, y vaciada la cripta, ésta se enlosó, y cayó en el olvidó de que en ese lugar existió la misma.
Texto y fotos Germán Gómez.
jueves, 20 de octubre de 2016
miércoles, 19 de octubre de 2016
EL PUENTE DE SERRANOS
Archivo Municipal
1935 Ca. - Desde la riada de 1321 y otras después, según las crónicas, se citan las repetidas veces que los "viejos puentes" que entonces se denominaban "palancas" (puente estrecho hecho de tablas) tuvieron que ser remplazados con la utilización de mampostería, reforzándose el que nos ocupa y ya en piedra por decisión de los Jurados en 1349, al igual que se hizo en sucesivas riadas, hasta llegar a la de 1517 que lo hizo desaparecer por completo.
El nuevo puente de Serranos inició su construcción en 1518 inmerso en la polémica. El año anterior una fuerte avenida del río Turia, la más grave que había sufrido la ciudad hasta entonces, destrozó el puente de piedra existente. La Junta de Murs i Valls puso manos a la obra y decidió que se construyera otro para cuyo cimentación fueron utilizadas piedras talladas de origen romano recogidas del centro de la ciudad, cuando la construcción del Micalet, del Palau de la Generalitat y de excavaciones en otras casas. Esto provocó rifirrafes entre la intelectualidad de la época que veían en las inscripciones de aquellas piedras motivo para su estudio, mientras quienes las consideraban como paganas, optaban por su desaparición.
Y en medio de las discrepancias, los
responsables de su ejecución aseguraban que ninguna piedra de valor estimable
había sido utilizada, sólo escombros sin interés alguno, era lo que decían. Corrió la voz
que Juan de Celaya, rector de la Universidad, recomendó desprenderse de las
viejas piedras para que los curiosos no se “embobasen” perdiendo su tiempo.
Sea como fuere se labró una lápida en el puente con los nombres de la personas a cuyo cargo se había iniciado la fábrica, con
alusión a la causa que obligó su ejecución:
"Habiendo destruido una grande y casi increíble inundación del Turia el antiguo puente, cuidaron de levantar este desde sus cimientos Olfo de Proxida, Vocal eclesiástico, Galcerán Carroz y Pardo, Vocal militar y Miguel Ros, vocal de los ciudadanos procuradores de la obra de los Muros, aprobándolo Gaspar Felipe Cruilles, Francisco Gil, Miguel Angel Bou, Guillermo March, Bartolomé Bernegal y Miguel Berenguer. Jurados de la Ciudad, año de la Salvación de los hombres 1518".
El director de la obra fue el mestre pedrapiquer Juan Bautista Corbera. A su paso, el puente dispuso de casilicios al cobijo de estatuas, con la instalación del llamado "Casilicio de la Cruz Patriarcal", el primero sobre los viejos puentes del cauce, acordado por los Jurados e inaugurado en 1539. Frente a éste, el 13 de octubre de 1670 se instaló otro dedicado a San Pedro Nolasco, financiado por la Orden de la Merced como fundador de la misma, disponiendo sobre su cubierta imágenes de San Pedro Pascual y Fray Gilabert Jofré, frailes mercedarios, y Doña Teresa Gil de Vidaure, obra del cantero Pere Leonart Esteve.
Ambos casilicios fueron derruidos en 1809 por los mismos valencianos ante el segundo asedio francés, para que no fuesen utilizados como lugar propicio a piezas de artillería, siendo en la actualidad el único de los cincos puentes antiguos que carece de estatuas.
"Habiendo destruido una grande y casi increíble inundación del Turia el antiguo puente, cuidaron de levantar este desde sus cimientos Olfo de Proxida, Vocal eclesiástico, Galcerán Carroz y Pardo, Vocal militar y Miguel Ros, vocal de los ciudadanos procuradores de la obra de los Muros, aprobándolo Gaspar Felipe Cruilles, Francisco Gil, Miguel Angel Bou, Guillermo March, Bartolomé Bernegal y Miguel Berenguer. Jurados de la Ciudad, año de la Salvación de los hombres 1518".
El director de la obra fue el mestre pedrapiquer Juan Bautista Corbera. A su paso, el puente dispuso de casilicios al cobijo de estatuas, con la instalación del llamado "Casilicio de la Cruz Patriarcal", el primero sobre los viejos puentes del cauce, acordado por los Jurados e inaugurado en 1539. Frente a éste, el 13 de octubre de 1670 se instaló otro dedicado a San Pedro Nolasco, financiado por la Orden de la Merced como fundador de la misma, disponiendo sobre su cubierta imágenes de San Pedro Pascual y Fray Gilabert Jofré, frailes mercedarios, y Doña Teresa Gil de Vidaure, obra del cantero Pere Leonart Esteve.
Ambos casilicios fueron derruidos en 1809 por los mismos valencianos ante el segundo asedio francés, para que no fuesen utilizados como lugar propicio a piezas de artillería, siendo en la actualidad el único de los cincos puentes antiguos que carece de estatuas.
Su nombre lo tomó por la procedencia de las gentes que llegaban a la ciudad de la serranía y para su finalización tuvieron que pasar más de treinta años.
martes, 18 de octubre de 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
DUENDES EN LA PLAZA DEL ESPARTO
Foto cedida por Mado Martínez de
Año Cero
1915 - El almanaque estaba fijado
en la primera semana del mes de julio. El cinematógrafo ya había iniciado su
andadura con una amplia cartelera en la prensa que ofrecía distracción. Hacía
calor y los cines de verano aún no existían. La Feria de Julio casi estaba
dispuesta y los valencianos gozaban el frescor de la noche.
De repente y como la pólvora,
surgió la noticia de que en la plaza del Esparto, entre otras espeluznantes
alarmas, se oían repetidos golpes que se atribuían estar producidos por una
mujer que estaba secuestrada en el interior de la casa con el número 7,
pidiendo algo así como socorro. El foco de atención estaba creado y ante la
casa de los duendes se concentró el gentío.
Cada una de las personas en su fascinada imaginación exclamaba causas
dispares.
La prensa local se hizo “eco” de
la noticia y en su diaria columna su titular llamaba la atención con diferente
tono: la “Casa de Tócame Roque” aludía el diario El Pueblo, mientras que la
Correspondencia envolvía el edificio como “La casa misteriosa”. Más concreto
era Las Provincias con su crónica anunciado “la casa de los ruidos” de los que
también informaba el Diario de Valencia. Pero todos coincidían en que había que
poner fin a tanta superchería, descubriendo al osado bromista que producía
expectación.
Los ruidos, golpes, gritos o lo
que fuere, iban adquiriendo verosimilitud merced al gentío que se concentraba
en la plaza con una variada versión de lo acontecido en el interior de aquel
entresuelo en el que vivía un guardia civil retirado. Tenía contigua una casa
deshabitada donde por orden del Gobernador se iniciaron las pesquisas
necesarias en busca de quién producía tanto jolgorio. Tabiques vecinos, tejados
y alcantarillas fueron investigados, con la utilización de hambrientos
micrófonos de noticias que tan solo supieron del ayuno. Intervinieron el Juzgado y el Ayuntamiento, también la
Guardia Civil con cargas para despejar la zona en la que se habían lanzado
petardos por quienes querían amenizar la fiesta que se transformó en causa de
desorden público con algunos heridos.
Los ruidos cesaron pasados unos
pocos días y nunca se supo de su autor.
Pasado un siglo, un halo de
misterio envuelve aún la plaza del Esparto. En ello estriba su verdadero encanto.
¿Hubieron o no ruidos? ¿Hablaron
los espíritus?
Queda tan solo el eco de la noticia.
Queda tan solo el eco de la noticia.
domingo, 16 de octubre de 2016
sábado, 15 de octubre de 2016
LA SOLUCIÓN SUR
Archivo Municipal
La riada de 1957 que inundó la ciudad indicando el nivel de
sus aguas la ruta primigenia del brazo del río de la época romana que la
abrazaba, supuso un antes y un después en la historia evolutiva de la ciudad,
como lo había sido un siglo antes el derribo de la muralla cristiana,
modificando en ambos casos, su aspecto urbano.
En esta ocasión lo que había que erradicar se corresponde
con el paso de las aguas bajo los puentes, cinco de ellos muy viejos,
desviándose por un nuevo cauce en un proyecto conocido como el “plan sur” que
vio su inicio en los años sesenta con obras hidráulicas que se iban a
complementar con nuevas ejecuciones en carreteras, ferrocarriles y urbanismo.
Pero ¿qué destino esperaba el antiguo? Lo vemos en la
maqueta que refleja en sí mismo el Decreto Ley de diciembre de 1961,
básicamente sustentando en unir de forma directa la entrada oeste de la ciudad
con el puerto a través de una autopista, al tiempo que los terrenos anexos iban
a quedar a disposición del Ministerio de la Vivienda. Su desvío se presentaba
como una solución ante los problemas que nuevas riadas pudieran ocasionar,
poniendo en marcha el acuerdo del Consejo de Ministros de julio de 1958.
En cuanto al coste de la inmensa obra que iba a modificar el
aspecto de la ciudad, el mismo decreto contempla una serie de impuestos que
gravan determinados usos comerciales, industriales y de servicios. El más
conocido por su popularidad, fue la emisión de sellos de correos a cuyo
franqueo se obligaba la correspondencia que salía de la ciudad.
viernes, 14 de octubre de 2016
jueves, 13 de octubre de 2016
AL PALMAR EN AUTOMOVIL
1920 - Colección Germán Gómez
En el año 1920 la posibilidad de visitar la Albufera desde
Valencia y en coche era una oferta sugerente. La idea nació de la Comunidad de
Pescadores del Palmar que constituyeron la sociedad anónima “La
Palmarista”. En un principio disponían de tres automóviles y su objetivo era aumentar su número y poner al alcance de los interesados la belleza del lago, la Dehesa y la isla del Palmar:
un conjunto paisajista desconocido para la mayoría de los valencianos, que de
forma cómoda iban a poder visitar en un solo día.
El inicio del viaje se anunciaba por dos veces al día, a las
6.30 de la mañana y a las 16.30, siendo el lugar de partida la calle Pi y
Margall en su esquina a la de Colón, en su camino hacia la Dehesa a través de
Monte Olivete, la Punta, Pinedo, el Pont de Peransa y el Saler. Con la llegada
del automóvil a la Mata del Fanch, ya en plena Albufera, se disponía de un
servicio de barcas que en 45 minutos, según el viento, el viajero llegaba al
Palmar.
El servicio fue inaugurado el 19 de julio de aquel año y el
proyecto era muy ambicioso. Por lo que "La Palmarista" invitó a la Corporación Municipal en el día inaugural para que tomaran conciencia de la importancia que significaba para los
habitantes del Palmar, necesitados de una mayor atención en el camino hacia el
Pont de Peransa, mejorar también las comunicaciones y la conveniencia de construir un
cementerio en la isla, evitando así el traslado en una barca del féretro hacia
el Cementerio General, que imposibilita además, la visita frecuente al familiar
fallecido.
El alcalde accidental don Vicente Coscollá acudió al Palmar
donde se reunió con la autoridad municipal pedánea y los componentes de la nueva sociedad, quienes fueron
presentados al Sr. Coscollá por los concejales del distrito de Ruzafa que aprovecharon la ocasion para alabar el proyecto
de "La Palmarista", haciendo hincapié en la necesidad de atender sus peticiones.
De inmediato pasaron a celebrar una comida en el local de la
Comunidad de Pescadores, a la que también asistieron los excursionistas de aquel
día, a base de paella, “all i pebre de anguiles”, “llisa torrá”, entremeses y
fiambres, dulces, licores y “melones insuperables”.
Hasta puros habanos tuvieron.
miércoles, 12 de octubre de 2016
martes, 11 de octubre de 2016
RARA SIMBIOSIS
Foto de Esteban Gonzalo
2000 - En su rápido crecimiento en la plaza interior de un pasaje,
ubicado entre el nº 25 de la avenida Giorgeta y los números 26 y 28 de la calle
Maestro Sosa, un Ailanthus Altissima (ailanto, árbol de los dioses, árbol del
cielo o falso zumaque) se fusionó con una verja que habían dejado contra un
muro. Cuando en los años noventa del siglo pasado derribaron el muro para
utilizar parte del patio y los bajos de los bloques de viviendas vieron que el
árbol se había enroscado a la verja, deformándola de tal manera que componían
una rara escultura. En el 2008 hicieron obras para una guardería y pensaron
dejar la rara simbiosis, pero un año después quitaron el árbol-reja, ya que lo
consideraron peligroso al no poder suprimir las partes metálicas.
Según el diccionario Larrouse los ailanthus pueden crecer
hasta 30 metros de altura, pertenecen a la familia de las simarubáceas y sus 12
especies proceden de Asia Oriental. Crece como mala hierba, muy rápidamente en el clima
valenciano, y según la guía de plantas medicinales la cultivan para fijar los
terraplenes. Es de hoja caduca, su resina es tóxica y coloniza con rapidez los
solares y descampados.
Según Wikipedia resiste la contaminación, la mayor parte de
las inclemencias ambientales, produce enorme cantidad de frutos que el aire se
encarga de expandir, tiene gran capacidad de rebrote, suele utilizarse para
conservar suelos y libera alelopáticas a través de sus raíces.
Por ser especie exótica invasora, según el Real Decreto 630
del 2 de agosto de 2013 en España está prohibida su introducción en el medio
natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.
Contrasta esa prohibición cuando persiste la colonización
con invasores eucaliptus en área forestales de la España húmeda y en la seca,
básicamente las repoblaciones con pinos-caña, fácilmente convertibles en teas,
sin prestarle atención generalizada a otras especies autóctonas más resistentes
a los incendios.
Texto de Esteban Gonzalo Rogel.
lunes, 10 de octubre de 2016
domingo, 9 de octubre de 2016
EL ESCUDO DE LA CIUDAD
Como lo es por su naturaleza, en el escudo de una ciudad se
representa parte de su historia.
Valencia ya lo había tenido con figuraciones alusivas al Turia y a su abundancia de época romana, y otro posterior en una representación de la ciudad sobre las aguas, reproducido en la Catedral.
Pero sería en el reinado de Pedro II el Ceremonioso (1336-1387) cuando por decisión de los Jurados se oficializó un escudo que en lo fundamental llega hasta nuestros días.
Pero sería en el reinado de Pedro II el Ceremonioso (1336-1387) cuando por decisión de los Jurados se oficializó un escudo que en lo fundamental llega hasta nuestros días.
En el escudo que nos ilustra la foto vemos el recuerdo al
Conquistador que aparece con la figuración del “rat penat” en lo alto, tan ligada
al rey Jaume I, sobre una corona otorgada por privilegio del rey Pedro. Como base, cuatro palos de gules sobre campo de oro que forman un cuadrado que se sostiene
en uno de sus vértices.
Las dos eles a los flancos vienen de la “guerra de los dos
pedros” (1356-1365) cuando por dos veces la ciudad manifestó su lealtad al Ceremonioso en
su defensa a la invasión que se vio sometida por el rey Pedro de Castilla, por
dos veces. Y en su agradecimiento Pedro II, rey de Valencia, también conocido
como el “del puñalet” tras la guerra de "la Unión", reconoció a la ciudad como por dos veces leal, aunque su
simbología no apareció en el escudo
hasta avanzado el siglo XVII.
Descansa todo el conjunto sobre unas ramas de laurel que nos
traen el recuerdo de la defensa de la ciudad tras la invasión francesa por las
tropas napoleónicas.
sábado, 8 de octubre de 2016
viernes, 7 de octubre de 2016
EL ATENEO MERCANTIL EN SUS PRIMEROS AÑOS
En Valencia cuando corrían los días de 1879 cinco entidades
ejercían su actividad encaminando sus frutos en beneficio de la vida social,
cultural y mercantil de la ciudad. Extendían sus objetivos más allá del “cap i
casal”: la Real Sociedad Económica de Amigos del País, el Ateneo Científico,
Literario y Artístico, el Ateneo Casino-Obrero, la Sociedad Valenciana de
Agricultura, y Lo Rat Penat, que iniciaba aquel año los Juegos Florales.
Es en este año cuando "los dependientes de comercio", que
desde 1871 se mostraban inquietos por una mejor cualificación, tras las
necesarias deliberaciones, el 29 de marzo fundan el Ateneo Mercantil, aprobando
sus estatutos y reglamento en Junta celebrada en el Colegio de San Pablo,
tendente en su objetivo a dignificar su profesión en todos los campos, en
especial en los del aprendizaje y en la práctica de las buenas costumbres, creando cátedras al efecto.
Como primera sede se optó por la calle Ruzafa 7, en un local
del Marqués de Dos Aguas. De forma temporal se ubicaron en la plaza de Correos,
para pasar a la calle Libreros 2 en 1883, que también era propiedad del citado noble, hasta cuatro años
después cuando se establecieron "los dependientes de comercio" en la cercana plaza Villarrasa número 1, que fue
posible gracias a la ayuda del Marqués de Campo. La nueva sede fue inaugurada
el 10 de marzo de 1888 con la presencia de D. Emilio Castelar.
En este lugar permanecieron durante 18 años. Una vez pasado el año 1890, el Ateneo
Mercantil entró en un periodo de dificultades económicas que se vieron agravadas por el estado ruinoso del edificio. Años de incertidumbre que llevaron al
Ateneo, tras numerosas gestiones infructuosas por la búsqueda de la necesaria sede, a su
anuncio de clausura al inicio de 1901, debido al inminente derribo, pese al
incremento de sus socios.
Se hicieron gestiones en diversos locales, dirigiendo los pasos en un principio hacia la Bajada de San
Francisco, la calle la Paz, la Linterna, Pelota, Ribalta,
Barcas, Rey Don Pedro, Lope de Vega, con el mismo Palacio de Jura Real, otra
vez en la calle la Paz esquina Comedias, Transits, todas ellas negativas. Por fin lograron su nueva sede en 1905 en la calle de la Paz
letra S, en una casa de la Viuda de Moroder, donde estuvieron hasta el
siguiente año, cuando se establece la entidad en la plaza de la Pelota 8 en un
inmueble del Sr. Pampló, con balcones a la calle San Vicente.
Vemos en el plano el lugar que ocupaba a finales del XIX en su tránsito al nuevo siglo, en un periodo que se caracterizó por las enormes dificultades a las que se enfrentaron. Momentos críticos que superaron con gran éxito, tal como se demostró tras la Exposición Regional de 1909.
Bibliografía: "Crónica del Ateneo Mercantil" de José Martí Soro
Bibliografía: "Crónica del Ateneo Mercantil" de José Martí Soro
jueves, 6 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
SOBRE LA EDUCACIÓN ESCOLAR EN EL BARRIO DE BENICALAP - II
Colección Almenar Blayet
ESCUELAS DEL CARMEN
1943 - En su primera época fue casa de reposo de las hermanas de la Caridad. Hay una interrelación con la parroquia de S. Roque de manera que fueron las primeras escuelas religiosas del barrio. Las clases eran impartidas por las hermanas. Había una separación entre niños y niñas. La docencia comenzaba con la infancia y hasta los cuatro años. Después se separaban por sexos de manera que los niños llegada la edad, abandonaban el colegio. De esta primera etapa cabe recordar a Sor Josefa que impartía clases a los más pequeños, “els cagóns”, para después comenzar a saber las cuatro reglas.
1943 - En su primera época fue casa de reposo de las hermanas de la Caridad. Hay una interrelación con la parroquia de S. Roque de manera que fueron las primeras escuelas religiosas del barrio. Las clases eran impartidas por las hermanas. Había una separación entre niños y niñas. La docencia comenzaba con la infancia y hasta los cuatro años. Después se separaban por sexos de manera que los niños llegada la edad, abandonaban el colegio. De esta primera etapa cabe recordar a Sor Josefa que impartía clases a los más pequeños, “els cagóns”, para después comenzar a saber las cuatro reglas.
En esta etapa cabe recordar a Sor María Anceta, Sor Piedad… La
Superiora que empezó la obra en esta época fue Sor Manuela que durante
estos años la dinamizó y preparó lo que después sería el actual colegio de la
Virgen del Carmen. No obstante, aún había religiosas en este lugar de reposo y
que a veces contaban anécdotas de las misiones o lugares donde habían estado.
Cabe recordar a Sor Victoria. Era curioso observar a la entrada al convento por la Avenida de
Burjasot (las escuelas y el convento tenían la entrada por el Camino Viejo de
Burjasot) un cobertizo con una tartana. En las conversaciones mantenidas me
explican que las monjas se desplazaban en tartana, bien para trasladarse a
otros conventos o al Puig de Sta. María, lugar que sustituyó la casa de reposo de Benicalap.
La segunda época pertenece a la década de los años sesenta. El Viejo
colegio-caserón se sustituye por un
colegio nuevo que seguirá aplicando la separación por sexos en una primera
etapa, hasta la aplicación de la nueva normativa donde se imparte formación
mixta con los alumnos. Se incorporan los nuevos planes de enseñanza
desapareciendo la figura del alumno libre comenzando una época con profesorado
especializado en las materias, y desapareciendo la figura del maestro
multidisciplinar. Se cursarán los cursos de bachillerato y una vez terminados estos, el PREU y el COU (cursos para acceder a la Universidad) se
llevan a cabo en Centros Oficiales. Cabe recordar que esta época fue la de la
inmigración. Aparecen nuevos barrios que se repueblan con gente venida de otros
lugares que cubrirán en gran parte la
oferta docente.
Texto de Eduardo Donderis Folgado
martes, 4 de octubre de 2016
lunes, 3 de octubre de 2016
MONUMENTO AL DR. MOLINER
Archivo Municipal
De su problemática nos informa la prensa en agosto de aquel año tanto en cuanto se había paralizado su ejecución por diferencias con los contratistas, lo que motivó al “Comité
Ejecutivo del Monumento al Dr. Moliner” para aumentar la calidad del grupo
escultórico optando por el mármol en todo el conjunto, anunciando al mismo
tiempo su terminación a final en aquel año, para ser inaugurado durante las
“fiestas del mes de mayo” de 1920. La fecha propuesta había sido la de dos años antes, con la instalación entonces de su pedestal cuando no se esperaba interrupción alguna.
No había sido así, y en el mes de septiembre el maestro Capuz anuncia el acabado de su obra, a la espera de la reproducción en mármol por la empresa contratada al efecto.
Durante unos días el grupo estuvo expuesto en el establecimiento de mármoles de
la calle Peris y Valero.
En febrero de 1920 José Capuz recibió el encargo de
modelar el busto de Alfonso XIII, y se anunciaba al mismo tiempo que regresaría a Valencia para
la prevista inauguración del monumento al Dr. Moliner en el mes de mayo.
Pasados unos meses, en el
mes de agosto el Gobernador informó de que había sido visitado por el Sr. Lasarte, presidente de la junta encargada del
monumento, rogando su intervención para
la asistencia del monarca al acto inaugural, toda vez que se tenía noticias de
su próxima visita, manifestando que no se tendría inconveniente en su
aplazamiento hasta la fecha que D. Alfonso dispusiera.
A lo que contestó el Sr.
Sousa que la visita real era segura, “pero no creía fuese en lo que
resta de año”. No obstante comunicaría al monarca los deseos de la Junta. Palabras que pasaron al olvido, pues el Dr. Moliner se quedó sentado esperando un acto inaugural que no se llevó a cabo.
En la foto se observa tras el monumento la casa neo árabe de Lucas García Cardona, construida en 1888.
En la foto se observa tras el monumento la casa neo árabe de Lucas García Cardona, construida en 1888.
domingo, 2 de octubre de 2016
sábado, 1 de octubre de 2016
LA DISEMINADA Y OLVIDADA VALENCIA MORUNA
1955 Ca - A la entrada de la calle Visitación, y más concretamente en
el Llano de la Zaidía, se encuentra desde la década de los años 60, el único
vestigio histórico que perpetua en la ciudad de Valencia la existencia de un
arco moruno; se trata del Arc, o Portalet, que originariamente se encontraba
junto a la flamante torreta; tan histórica era ésta, que de ella tomaba su
nombre un importante y cercano molino harinero.
El histórico Portalet está compuesto por tres centros, de
más de cuatro metros de altura y poco más o menos igual de alto, de ladrillo
rojo –cara vista-, cornisa formada por el canto de varias hileras de ladrillos
con un bordón al centro de ella, y cuatro almenas de base y alzados
rectangulares. A la izquierda un “socarrat”, azul sobre blanco, de J. de Scals,
que dice: “Soc l`arc del Molí de la Torreta: Tendetes” (Soy el arco del Molino
de la Torreta: Tendetes).
Foto Archivo Municipal
El Portal de la Torreta uno de los pocos vestigios morunos
conservados en Valencia.
El texto correcto que debería figurar, sería el siguiente:
“Soc l`arc de la Torreta de Tendetes”. (Soy el arco de la Torreta de Tendetes).
A la derecha un fragmento desconchado de muralla, todo un
recuerdo de la Valencia antañona.
Es una verdadera lástima que el referido Portalet, "l `arc de la Torreta de Tendetes”. (Portal del arco de la Torreta de Tendetes)
no se haya restituido a su primitivo y originario lugar para de esa manera
perpetuar su origen y su historia, y no quedar olvidado, relegado y fuera de
sitio como ahora se encuentra.
Texto: Juan B. Viñals Cebriá.
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