viernes, 19 de marzo de 2021

BOLSERÍA TROS-ALT. FALLA EN EL CENTRO HISTÓRICO DESDE 1858

 

 Dibujo falla 1858 y un ripert.-Libro 150 Aniversario.

En la plaza del Tossal o Tros-Alt, hasta 1981 oficialmente la prolongación de la calle Bolsería hasta las de Caballeros y Quart, fue plantada en 1858 su primera falla, de estilo tradicional y autor desconocido, pero con boceto y llibret de Josep Bernat i Baldoví, quien también escribió los correspondientes a los años 1860 y 1861, para las tres fallas plantadas en ese lugar en el siglo XIX. Después hubieron fallas en 1916, 1921, 1934 y 1940, cuando comenzaron una continuidad que sólo fue interrumpida en 1941, 1943, 1948, 1949, 1951, 1954, 2020 y este año, inicialmente en su fecha tradicional de marzo.

Falla año 1858.- Réplica de José Puche.- Libro 150 Aniversario.

La Asociación Cultural Falla Bolsería Tros-Alt, cuyo presidente es Carlos Vicente Adrián y Fallera Mayor Emilia Ruiz Navarro, están a la espera de poder retomar los festejos cuando las autoridades sanitarias consideren que lo permite la desaparición de los peligros derivados de la pandemia del coronavirus.

Comisión donde los niños están representados por Carla Vicente Alfonso como Fallera Mayor, y Kike Gandía Ruiz como Presidente.

Tienen guardadas las fallas que no pudieron plantar en marzo del año pasado. La grande la construyó Art en Foc (Enrique Iborra Lobejón y Jesús de la Hoz), siendo el poeta Juan Antonio Alapont Pérez, y Cristina Martínez Cuenca, es la poetisa de la infantil, de la que es autor el veterano artista Vicente Almela Caballé, quien plantó su primera falla infantil en 1976.

Presentación bocetos 2020.- Enrique Iborra, Jesús de la Hoz, Emilia Ruiz, Carlos Vicente Adrián y Vicente Almela.- Delante Kike Gandía y Carla Vicente.- Archivo Bolsería Tros-Alt.

Parón festero en una comisión muy dinámica a lo largo del año que alcanza su cénit en los días falleros. Acuden a la Crida, a la fiesta del Beato Gaspar Bono, a las ofrendas a San José y a San Vicente Ferrer, espectadores y participantes, en ocasiones especiales, en las procesiones del Corpus y de la Virgen de los Desamparados, homenajean a Josep Baldoví, y están hermanados con una Foguera de Alicante. En cuanto a actividades: tienen cuadro artístico, participan en campeonato de bolos, verbena en San Juan, montan un Belén de libre diseño en su casal de la calle Conquista nº 5, concursos de dibujos y meriendas para incentivar el hermanamiento en los infantiles, y un largo etcétera a lo largo del año fallero que comienza el 20 de marzo y concluye el 19 del mismo mes del año siguiente.

De especial importancia es el libro que editaron, siendo presidente el actual secretario, Vicente Roig Marzal,para conmemorar el 150 aniversario de la primera falla plantada en su demarcación, aunque suponen que como era costumbre anteriormente hubieron hogueras de leña y trastos viejos, pero sin ninots.

 Boceto Falla grande 2020.- Blog Bolsería Tros-Alt

Incluye la biografía de Josep Bernat i Baldoví, la configuración paulatina del estandarte de la Falla, las letras de su himno en 1957 y la modificación en el 2008, información sobre las fallas plantadas, listados con los Presidentes, Falleras Mayores, Artistas y poetas, y las bandas de música que les han acompañado en cada ejercicio fallero hasta el año 2008. Y de éstas El Iris de Las Pedroñeras, con 30 años con ellos entre 1950 y 2006.

Reproducen el texto del llibret de 1858 para una falla que criticaba la moda del miriñaque, y de la que el diario El Mercantil Valenciano del 19 de marzo decía “se plantó una falla (no una hoguera) titulada Dos pollos y una pollera”

Boceto Falla infantil 2020.- Blog Bolsería Tros-Alt

Asimismo gran aportación histórica sobre las calles de su demarcación fallera. Del barrio llamado Las Partidas del Carme en el siglo XVI y cuya configuración actual data de los años 1839 al 1858.

Plantaban la falla en un ensanchamiento de la calle Bolsería, entre el enlace con las calles Santa Teresa, Conquista y Caldereros, y las de Caballeros y Quart, tramo de calle convertido en gran plaza cuando derribaron las viviendas hasta la mencionada calle Caldereros.

1928.- Falla plantada en el Tros-Alt.-Libro 150 Aniversario

 El año 1928 fue peculiar, con dos fallas en la demarcación: una en el TrosAlt, que plantó el artista M. Bañón, resaltando y homenajeando la llegada de los trenes falleros procedentes de Madrid y Barcelona, promovidos por la Sociedad Valenciana Fomento del Turismo, y otra, levantada en la plaza Guerrillero Romeu, en el extremo sur de la calle Bolsería, sobre el nuevo Mercado Central, orgullo de la ciudad. Sus autores, los artistas Josep Renau y Antonio Ballester.

 En uno de los dibujos de la falla de 1858 su autor añadió un ripert, ómnibus o tranvía sin raíles del que tiraban caballos o mulas, como recuerdo a este tipo de transporte público cuya primera línea en València fue inaugurada el 8 de julio de 1883 entre la expuerta de Ruzafa y la expuerta de Cuarte, pasando por las calles Bolsería, Conquista y Rey Don Jaime en la ida y por el Tros Alt en el retorno.

Finalizan el libro conmemorativo con un extenso álbum fotográfico y bibliografía fallera.

Comisión Els Fadrins, desde que en 1957 los mayores les cedieron las gestiones a los jóvenes.

2021.- Cartel virtual “Fiesta de la tapa y la cocina tradicional”.

Como la pandemia no permitió reanudar los festejos falleros en el resto del año pasado y tampoco en lo que llevamos del 2021, los medios de comunicación audiovisuales e impresos, están sacando de sus archivos para transmitir alegría a oyentes, televidentes y lectores. Por su parte, las comisiones falleras, demostrando su versatilidad de adaptación, han preparado actividades para difundirlas por las redes sociales. Bolsería Tros-Alt es una de ellas.Aunque en el último trimestre del año pasado efectuaron algunas actividades, con su Crida iniciaron el pasado 28 de febrero su “Programa de Festejos Culturales Virtuales Fallas 2021”, para animarse y al unísono mantener su habitual cooperación falleros-vecindario.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 17 de marzo de 2021

QUINTA DE NTRA. SRA. DE LAS MERCEDES (CASINO DEL AMERICANO)

Casino del Americano

Después de atravesar la valla, un corredor de palmeras llevaba hasta la puerta de la entrada principal. Un espacioso vestíbulo abría puerta trasera a un jardín. A la izquierda varios salones, y a la derecha la cocina, el despacho y una escalera que se dividía en dos tramos laterales.

Las habitaciones en la segunda planta, todas con baño propio. La planta tercera estaba destinada para el servicio y también se  accedía al torreón. El hueco de la escalera terminaba en una cúpula circular con cuatro retratos pintados de personas ilustres: Velázquez, Gonzalo Fernández de Córdoba, Cristóbal Colón y Cervantes.

Finca de recreo cuyo interés no era más que ese. Una bonita villa indiana que un militar granadino, llamado el americano, por haber estado destinado a Cuba, de nombre Joaquín Mejía, construyó después de comprar un terreno de huerta de cerca de 30000 metros cuadrados, acompañándola de bonitos jardines. Era la época que la burguesía valenciana destinaba dinero para lo mismo, para comprar tierras cercanas a la ciudad, edificar grandes casas solariegas donde pasar los veranos con la familia.

En 1869 ya estaba la casa terminada y los jardines poblándose. Joaquín ya podía disfrutar allí junto a su esposa  Mercedes a la que había dedicado el nombre de la finca, aunque vulgarmente cuando la nombraban le decían el Casino del Americano, obviamente lo de americano se entiende, y lo de casino era porque como he dicho antes, cuando he descrito la zona interior, habían varios salones donde se convocaban bailes y reuniones. Todos recordarían un gran rosetón en la fachada que fechaba el año de la construcción.

Diario Levante

Para comprender cuál fue el destino de la villa primero he de contar que el ejecutor de la obra fue Manuel Piñón. Tomaron gran amistad y juntos adquirieron una fábrica de azulejos que estaba en decadencia, La Alcudiana, siendo un gran acierto. La segunda cosa es que en 1880 el terreno ya no era tan grande porque Facundo Burriel le compró una parte de las huertas, construyendo allí su propia casa.

Ahora viene el destino: Tras la muerte de Mercedes, Joaquín retornó a su ciudad natal, Granada. Esto ocurrió en ese mismo año antes citado, en 1880, y vendió su parte de la fábrica a Manuel Piñón, y a su hijastro (del primer matrimonio de su esposa) le dejó la finca. Años después pasó a la hija de éste, y en 1941 la vendió a un industrial valenciano que fueron los últimos moradores del palacete.

Texto de Amparo Zalve Polo

lunes, 15 de marzo de 2021

MIRAMARES. VALENCIA, SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX

 MIRANDO HACIA ARRIBA

 València desde el Miguelete, autor desconocido. Remember-València

Tenemos ante nosotros una foto, que suponemos tomada desde el Miguelete, en la segunda mitad del siglo XIX. La imagen precisamente mira hacia el mar. En principio aparece fechada en 1861, pero no me atrevo a dar por buena la fecha, aunque no se ve ni un cable eléctrico por las alturas, lo que nos da para pensar en la segunda mitad del siglo XIX.  

En la parte izquierda superior están la cúpula y el campanario de la iglesia de Santo Tomás y san Felipe Neri en la plaza de san Vicente Ferrer, un poco a su izquierda se ven los campanarios de san Juan del Hospital y de la iglesia del Milagro en la calle Trinquete de Caballeros, a la derecha y enmarcado por dos miramares se ve el edificio del Palacio de Justicia. Al otro lado del río, en la Alameda, se deja ver el desaparecido gran convento de san Juan de la Ribera.

Si tenemos tiempo para buscar y nos centramos en localizar miramares, en la foto podremos distinguir como una decena, ojo no confundir con algún campanario, basta que recordemos que no son para salir a los tejados ni terrazas, son más altos, algunos hacen dos pisos, para poder llegar a ver el mar cómodamente desde casa.

Fijaos que estos miramares de hoy, al contrario de lo lógico, los vemos desde arriba, no mirando hacia arriba

Texto de Enrique Goñi Igual.

sábado, 13 de marzo de 2021

LA RENACIDA FALLA MURILLO-PALOMAR

 

1906 - Archivo Falla

Comisión fallera que está, como las restantes de la Comunidad Valenciana, a la espera que la vacunación masiva y el freno a la pandemia del coronavirus, les permita, posiblemente a partir del mes de septiembre, plantar sus fallas, guardadas desde marzo del año pasado, realizar festejos y quemarlas. Por ello, continúan los mismos responsables y representantes que eligieron para el año 2020. 

Murillo-Palomar es la octava comisión fallera más antigua de València, plantando desde 1862 en el barrio Velluters, en pleno centro histórico, aunque en Junta Central Fallera solo reconocen su antigüedad a partir de 1887, ya que no hay documentos anteriores que atestigüen su existencia.

1922 - Archivo Falla

En tan larga historia han tenido altibajos, pero nunca tan graves como en el año 2014, cuando estuvieron al borde de la desaparición al quedar con un censo de 14 falleros, incluidos mayores e infantiles, por derribo de viviendas y disminución de vecindario. Pero no se arredraron y con tesón y utilización de las redes sociales superaron el bache con apreciable cantidad de altas, siendo 50 de comisión en el ejercicio 2020. En el año 2019 por enfermedad del artista tuvieron que terminar como pudieron las fallas mayor e infantil, y en el 2020 militando en una categoría superior a la del año anterior, se encontraron con el contratiempo del Covid-19. 

José y Juanjo, Valèria Arroyo, Amparo Carreño y Jesús Sánchez.- Archivo Falla.

“Somos positivos, es una experiencia, fallas en verano u otoño, helados y horchata con fartons”, manifiesta el Presidente de la Falla, Jesús Sánchez-Gómez.

Amparo Carreño Aguilar, es la Fallera Mayor, y Valeria Arroyo Torres, la Infantil.

Fallera Mayor y Artista falla grande 2020.- Archivo Falla.

Adrián Forner García es el autor de la falla grande, que concursa en la sección 7ªC con el lema “Pim, pam, pum,…..Traca!!!“, y Juanjo y José (Senior&Priol Arts) los que han construido la infantil con el lema “Carme i Velluter, romanç faller" para la sección 21.


Bocetos fallas infantil y grande año 2020.- Fotos Pasión Fallera.

Una comisión del sector El Pilar-Sant Francesc por y para sus falleros y convecinos, que planta al tombe, participa en El Cant de l’Estoreta, en la fiesta del Beato Gaspar Bono de la calle Cañete, y realizan diversas actividades para infantiles y mayores a lo largo del año fallero, aunque desde que comenzó la pandemia sólo montaron en la pasada Navidad un Belén de tipo tradicional en su casal de la calle Palomar nº 4.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 11 de marzo de 2021

HISTORIA DE UNA DESDICHADA TARTANA

Sobre ella va, sobre la tartana, esos armatostes que en cada uno de ellos se encerraba la historia de muchos o pocos habitantes. Tablones y lona que nos cuentan historias que han presenciado, pudiendo escribir una infinita lista de singulares y extravagantes acontecimientos.

Y eso es lo que se me ocurre hacer, contar la historia de una de esas tartanas, que una vez leí, que sé como empezó, pero no he llegado a saber como acabó. Puede ser que cada uno al leerlo le ponga su final, a su manera, pero habrá que dárselo.

Nos situamos en la Valencia de 1818, tendremos que visualizar la cantidad de tartanas que circulaban por aquellas calles empedradas de la ciudad, de las que había de todo tipo, para diferentes usos, pero al fin y al cabo madera, lona y mula o caballo.

1900 Ca - Archivo Rafael Solaz

Vivía un canónigo de cierta edad, con achaques propios de ella, con el que convivían una sobrina de  diecisiete y un sobrino con catorce años, por los que el hombre sentía gran cariño y que le ayudaban a soportar la edad y a compartir su renta, eran huérfanos de padre y madre.

La propia edad adolescente de la joven le hacia desear un carruaje donde poder brillar con algo de ostentación, aunque no demasiada. Con argucia y convencido su tío de que podría salir a pasear sin que la gota se lo impidiese, compró la deseada tartana. El encargo fue rápido, el maestro de coches ya le estaba haciendo aquel artefacto con toda clase de comodidades, y un caballo para que tirase de él, no una mula, como solía ser, porque el sobrino quería aprender a montar.

1870 - J. Laurent

Tuvieron su tartana, se lucieron y brillaron sobre ella, pero a los dos años el canónigo falleció debido al vuelco en uno de sus paseos. Pasó a manos de la sobrina en repartición de los bienes, pero ésta estaba loquita por un joven empleado de Hacienda de no muy buena conducta y se la cedió.

La tartana había abandonado los plácidos paseos y las tranquilas conversaciones del canónigo y los sobrinos y ahora se convertía en cubículo de bulliciosas carcajadas de aquel nuevo dueño bromista e irresponsable, que pronto cambió las opacas persianas por cristales; pocos la reconocerían en sus paseos libertinos por la ciudad.

Le duró poco tiempo porque en ese mismo año, 1820, y durante los tres siguientes, fue nacional de caballería, solo por el hecho de lucir el caballo que adquirió con la tartana.

1888 - A. Esplugas

Acabó vendiéndose a un comerciante, si cabe aún más espabilado que él, un joven aficionado a la diversión y que rápidamente reformó los arreos, la pintó de nuevo, y quiso que su amada tuviese la fortuna de ser la primera en verla así de lucidora.

De nuevo la tartana iba a ser escenario de un ambiente impropio de la gente de bien de la época, que volvía a caer en las manos libertinas del tercer y nuevo propietario, y que sobre sus mullidos asientos se sentaban mujeres de dudosa reputación, además de jugadores profesionales, ya que era aficionado al juego clandestino. En una noche perdió gran parte de su fortuna, su amada, y también su tartana.

Y hasta aquí llego, aunque me gustaría saber donde fue a parar de nuevo la desdichada tartana.

Texto de Amparo Zalve Polo

martes, 9 de marzo de 2021

TEMPLETE AV. REINO DE VALENCIA

 MIRANDO HACIA ARRIBA

1920 Nueva Avenida Reina Victoria

Esta avenida, creada por el paso de la vía ferroviaria, que iba desde la primitiva Estación de Valencia rodeando la Plaza de Toros hacia el Puerto en línea recta. La avenida corta en diagonal todo el callejero de la Ruzafa moderna entre la Gran Vía del Marqués del Turia y la avenida Peris y Valero. Básicamente su edificación se desarrolla entre los años veinte y cuarenta del pasado siglo.

 Finca esquina av. Reino, Pintor Salvador Abril. Foto E. Goñi, marzo 2019.

Allí en la esquina con la calle Pintor Salvador Abril, donde estuvo el cine Avenida, o era el Tyris, no recuerdo bien, hay una finca que en cuanto miramos hacia arriba nos descubre un bonito templete con una veleta en su cúpula. A notar la pintura del techo del templete y la trampilla para subir a la cúpula, suponemos que para su buen mantenimiento.

 Aspecto del templete. Foto E. Goñi, marzo 2019.

Disponemos de una foto de la avenida, que yo dataría entre 1935 y 1940, en la que aparece el templete y podemos observar que actualmente han desaparecido unos adornos situados en la parte superior, en la prolongación de cada uno los ocho pilares del templete.

 

Foto autor desconocido. Remember-València

La vista de la fotografía nos ha llevado a ver, además de a la señora que apaciblemente lee en su balcón, una gran cantidad de ciclistas, que avanzados y con buen criterio ya circulan mayoritariamente por la parte izquierda de su calzada, justo en lo que unos ochenta años más tarde sería su camino independiente. Digamos que los coches no abundan en la foto, algo lógico para aquellas fechas.

Texto de Enrique Goñi Igual.

domingo, 7 de marzo de 2021

EL MUSEO FALLERO CUMPLE CINCUENTA AÑOS

Museo Fallero años 70

El Museo Fallero de València, un compendio expositivo que a los visitantes les informa sobre la principal fiesta del ámbito de la Junta Central Fallera, la Ciudad y los municipios de Burjassot, Mislata, Quart de Poblet y Xirivella, cumple 50 años.

1934.- En la primera exposición del ninot.- Biblioteca Valenciana.

Gran exposición donde están los ninots y grupos que por votación popular se han librado del fuego purificador de cada 19 de marzo desde 1934, excepto los años bélicos 1937/1939, con el añadido, desde 1963, de los indultados anuales de las fallas infantiles.

1944.- Asilados van a un entierro (para hacer bulto).-Falla plaza Mercado Central.- Junta Central Fallera.

Museo donde no están los indultados del año pasado, ya que, al anular los festejos por la pandemia del coronavirus, esperan poderlos colocar en sus fallas correspondientes, las guardadas del año pasado, el próximo mes de marzo, y después los llevarán a la exposición permanente.

1946.-Don Manolito enseña a Cantinflas un libro de cuentos (Cuentas compañías agua y electricidad con malos y caros servicios).- Falla Felipe Valls-Campamento.- Junta Central Fallera.

El audiovisual del vestíbulo del museo es el mejor preámbulo antes de iniciar la visita en las dos plantas de que consta para ver figuras o escenas divertidas, satíricas, jocosas o enternecedoras, que protagonizan la temática que para concursar tuvieron más importancia según épocas, con información del año y falla donde estuvieron plantados, artista que los hizo y con qué materiales.

1958 - Las abuelas se motorizan. Van a misa. Falla Convento Jerusalén.-13-08-2016.- Esteban Gonzalo

Los ninots, los protagonistas falleros, a mitad del siglo XIX los construían con un esqueleto de madera o alambre con estopa y revestidos con ropa vieja, una careta, y si acaso viejos calcetines y guantes rellenados con paja para conformar los pies y las manos. A partir de 1863 tuvieron la enorme mejora artística de la cara y las manos realizados con cera, en los años treinta del siglo pasado se fue estandarizando el uso del cartón con su apogeo en los años cincuenta, que fue mayoritariamente sustituido por el poliéster reforzado con fibra de vidrio en los años setenta, y a su vez desplazados, generalizadamente, desde los años ochenta por el corcho blanco, material que permite esculpir directamente las figuras.

1976 - Despertar el erotismo con la revista pornográfica.- Falla Juan de Vilarrasa-Pie de la Cruz.- 22-01-1999.-  Esteban Gonzalo

Completan la muestra carteles ganadores y finalistas desde 1921, retratos de las Falleras Mayores desde 1995, fotografías de Fallas que obtuvieron el primer premio y cambios en los sistemas de montajes, siendo “al tombe”, el antiguo modo de plantar la falla que continúan realizando algunas comisiones y otras lo han recuperado, pero coincidiendo con fallas pequeñas y la mayoría en el centro histórico de la ciudad. Y para no olvidar la pólvora hay una mascletá en maqueta.

1980 - Jubilados en la cuerda floja (de su pobre pensión).- Falla Obispo Amigó-Cuenca.-Junta Central Fallera.

Además de la valía artística de las figuras y grupos expuestos llama grandemente la atención de los visitantes, si se lo dicen ya que no consta en los letreros informativos, el ingenio y gracia de los artistas para soslayar, con doble lectura y apurando al máximo posible, las limitaciones de expresión en épocas de censura. Por ello es recomendable ir con guía que explique lo que el turista no ve hasta que subsanen el error. Mientras que en algunas figuras o escenas el mensaje es fácilmente perceptible en otras no, tanto en la referida época con censura como posteriormente.

Indultat infantil año 2002.- en falla Sueca-Literato Azorín.- 16-03-2002.- Esteban Gonzalo

QUINCUAGÉSIMO ANIVERSARIO

El Museo Fallero está instalado desde 1971 en el antiguo convento de la casa misión de San Vicente de Paül, que fue acabado en 1831 y tras la desamortización tuvo múltiples usos, entre ellos prisión, cuartel y almacén, hasta que finalmente lo compró el Ayuntamiento de València, excepto la iglesia, Santuario de Santa María de Monteolivete, que está abierta al culto.

2014.- La pluma es la lengua del alma.- Quart Extramuros-Velázquez.- Junta Central Fallera.

Museo rehabilitado y reestructurado a principios de los años noventa del siglo XX, reinaugurado en 1995, y en el 2016 homologado como Museo oficial de la Generalidad Valenciana y nuevamente reestructurado en sus planteamientos museísticos, siendo una de las novedades la puesta en marcha de la sala de exposiciones temporales "Josep Alarte", como homenaje al promotor del museo y dedicada a muestras antológicas de la obra de artistas falleros. 

Cartel de 1921.- 30-07-2020.- Esteban Gonzalo.

En la larga historia fallera siempre ha habido algún indulto por deseo de las comisiones u orden de las autoridades, pero salvar ninots oficialmente se debe a la aceptada propuesta del artista Regino Mas, de indultar una figura o grupo cada año a partir de 1934. El día 19 de marzo de ese año una comitiva llevó el primero, una abuela con su nieta, al Palacio de la Exposición, sede de un Museo del Folklore que no cuajó.

Comienzo del museo.- Abuela con su nieta.de 1934.- 30-07-2020.- Esteban Gonzalo

El Museo Fallero es muy atractivo e interesante, pero con arduo problema de falta de capacidad. Por ello, es urgente ampliar el espacio expositivo ocupando el resto del edificio ex conventual, donde actualmente está la Junta Central Fallera, o buscar otro lugar, siendo el céntrico y casi desocupado gran edificio de Correos, uno de los estudiados. En su amplio y bello vestíbulo cabría una falla muy representativa. Sería un gran museo acorde con la importancia internacional de las Fallas, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Falleras Mayores.- 30-07-2020.- Esteban Gonzalo

Desde el 17 de febrero del 2020 hay un protocolo general de actuación para potenciar institucionalmente la red valenciana de museos falleros, estando adscritos los de Alzira, Cullera, Gandía, los dos de València (Fallero y Artista Fallero) y el de Xàtiva.

Indultado infantil 2019 en la falla Ciscar-Burriana.- 16-03-2019.- Esteban Gonzalo

El ex convento y su iglesia resaltan grandemente con su estilo colonial en el entorno de los modernos edificios de su vecina Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Indultado 2019.- En la huerta.- En la falla Exposición-Micer Mascó.- 17-03-2019.- Esteban Gonzalo. 

Plaza de Monteolivete nº 6.-  Horario visitas: lunes a sábados de 10 a 19 horas, domingos y festivos de 10 a 14 horas.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 5 de marzo de 2021

EL REY FERNANDO VII LLEGÓ A VALENCIA

 

Fernando VII - Biblioteca Valenciana

Jactábase Valencia de haber sido la primera en proclamar a Fernando VII, desafiando arrogantemente a Napoleón, con el grito del Palleter. El mismo Rey que en su retorno a España por 1814 y que a su paso por nuestra ciudad dejó la bomba que estallaría sobre la cabeza de los liberales, destruyendo las Cortes y el régimen constitucional, dejando a España en la más absoluta incultura, inseguridad y falta de modernidad.

Pero no voy a hablar sobre la biografía del monarca, ni del rey al que Napoleón devolvió la corona, ni del que fuera “El deseado” o “El rey felón”, ni tan siquiera del hecho histórico tanto para la ciudad de Valencia como de España en general, sino del entusiasmo como fue recibido en Valencia, de los preparativos para su llegada y los actos en su honor durante su estancia. Porque esta tierra tenía que quedar a la máxima altura para agasajar al Rey.

Todo comenzó cuando el 12 de marzo de 1814, el jefe político Valdemoros remitió al Ayuntamiento un decreto que hizo reunir al Cabildo de la Catedral y haciéndolo público de esta manera:

“A las ocho de esta mañana he recibido de orden de la Regencia, y por el Ministro de la Gobernación de la Península, ejemplares del Soberano Decreto de 8 del corriente, mandándose hagan rogativas públicas en todas las iglesias de la Monarquía, por la feliz llegada de nuestro amado rey a la capital de España y por el buen éxito de su gobierno bajo la égida sagrada de la Constitución. Me apresuro a pasar a V.M, un ejemplar para que pueda disponer inmediatamente su ejecución en esta capital, poniéndose de acuerdo con el Ilustrísimo Cabildo y Gobernador de la Mitra en lo que a cada uno corresponde, dándome el aviso correspondiente para mi gobierno “.

Su entrada triunfal. Obra del pintor Fernando Brambila

Hubo tres días de rogativas al Rey, vuelo de campanas y procesión con la Virgen de los Desamparados.

Valencia se engalanó como nunca lo había hecho. El Ayuntamiento se encargó de adornar la calle de Murviedro por donde sería el acceso al interior de la ciudad, junto con el puente y la Puerta del Real, y todas las calles que formaban el camino a la Catedral.

Las autoridades municipales extremaron el aseo de las calles, prohibiendo toda circulación de vehículos y de caballos, ausencia de perros y los que hubiera, con bozal. Los labradores con manta no entrarían en la ciudad, que no hubiera puestos portátiles ni pesos públicos. Los establecimientos de comidas abrirían de siete de la mañana hasta las nueve de la noche y las tabernas una hora antes. Las puertas de las casas abiertas y con la luz del zaguán toda la noche desde la puesta de sol, por si los forasteros no encontraban albergue debido a la escasez de hospederías y las pocas que habían estaban reservadas para el séquito del rey, con lo cual ningún vecino podía negarse al alojamiento de quien lo necesitara.

Para el descanso de él y su séquito se había acondicionado el Palacio de Cervelló, a falta del ya malogrado Palacio Real, y que con la opinión de los patriotas, quedaría limpio de la mancha francesa que dejó el Mariscal Suchet  cuando se alojó en él. Delante de palacio se instaló un entarimado para orquesta y también otro en la Casa Vestuario para la orquesta Municipal.

El 15 de abril ya estaba en Segorbe retomando el camino hacia Valencia, que un mes antes había abandonado por rebeldía, cuando había salido de Gerona. El General Elío fue a su encuentro, le regaló su espada y le prometió restaurar el trono. En Puzol le esperaba Luis María de Borbón.

Llegó el día, el 16, y cientos de labradores se acumulaban a su paso en las cercanías del Monasterio de San Miguel de los Reyes. Le abrían camino tropas de los regimientos militares. Un improvisado arco a la entrada del puente del Real, sobre las cuatro de la tarde le daba la bienvenida con la presencia del Ayuntamiento en Corporación, para llegar a su lugar de alojamiento, que como he citado antes era el Palacio de Cervelló, que como se puede imaginar, era acompañado por una gran agitación popular desde ventanas y balcones, a pie de calle sin temor a enredarse entre los caballos, desde lo alto de farolas y tapias, todo el espectáculo de los que solo pensaban en el jolgorio general y en ver de cerca la cara del rey, que la perfidia francesa arrebató seis años atrás. Tras ello, besamanos, volteo de campanas, orquestas, estampido de cañón; y al anochecer una orgía de luces por toda la ciudad, dejando atrás la oscuridad de la que sufría normalmente cuando se sumía en la noche, castillo de fuegos artificiales y general alboroto y alegría hasta la medianoche.

Ni un solo día se desperdiciaron actos, visitas a modo de excursión por distintos lugares, cabe reseñar la agradable visita que tuvo en el Grao. Así un día tras otro hasta el 5 de mayo, en el que voy a recalcar algunos hechos tan solo por importantes para los valencianos. Por citar, y por orden de día: Solemne misa en  la Catedral, donde se entonó el "Te Deum", y visita a la Basílica de la Virgen. Procesión de San Vicente Ferrer y velada en la Real Maestranza. Excursión al Grao. Peticiones de favores al Rey por autoridades eclesiásticas y por el Claustro Universitario. Visita al Colegio del Corpus Christi. Visita a la Academia de Bellas Artes. Visita al lago de la Albufera. Segunda visita al Grao para la fiesta que le habían preparado los matriculados marineros. Solemne misa en la Catedral y obsequios de los canónigos como despedida.

1870 - Palacio de Cervelló - J. Laurent

Llegó el día 5, a las siete y media de la mañana el rey salió del Palacio de Cervelló, con el gentío agolpado vitoreando con exclamaciones de “Viva el Rey”, pese a la hora temprana, y acompañado de corporaciones y autoridades. A las ocho suben al coche con el cortejo del Real Cuerpo de la Maestranza. Unos estudiantes de la Universidad estaban esperando a su paso en la Cruz Cubierta del camino de Játiva y el Rey se detuvo para escuchar los cantos que le habían preparado; enarbolaban una bandera negra en señal de luto por la partida del monarca y tras entonar las canciones con sus instrumentos rompieron estos para demostrarle que nunca más servirían para agasajar a otro. Y siguió hacia Madrid.

Texto de Amparo Zalve Polo