lunes, 9 de junio de 2014

EL FOTOGRAFO MINUTERO

Playa del Cabanyal – Años 30

Había una vez, una serie de personas que se dedicaban a parar el tiempo por encargo. Los podías encontrar en jardines, en lugares frecuentados en días de fiesta, en ferias, en Iglesias…
Lázaro era uno de esos “minuteros”, el que más se veía en la playa de la Malvarrosa. Sus fotos tenían sal y arena.
Cargados con su cámara a cuestas, trípode incluido, realizaban fotos al aire libre a precios populares y sin más pretensiones de arte, que el proporcionar un recuerdo del momento.
A mediados de la década de los años 10, apareció un sistema de fotografiado llamado Mandel, que básicamente consistía en una caja que contenía el revelador y fijador, permitiendo la entrega de la foto al cliente en pocos minutos; y su cobro. Para muchos ingenuos, el fotógrafo, se convertía en un mago que sacaba la imagen en papel, de la “nada”.
Era todo un artilugio de fácil transporte, aun así para deleite de niños y babeo de abuelos, estos fotógrafos, completaban el decorado con caballitos, cochecitos y composiciones turístico-festivas, que solían posar en una zona y en ella permanecían todo el día.
1964 - Foto de Lázaro la Paz  
Ca 1930 – Merendero La Paz


Años 20 – La Malvarrosa

Fotos del Archivo de Rafael Solaz

Texto de Pilar Martínez Olmos

domingo, 8 de junio de 2014

TEATRO PRINCIPAL – ENRIQUE PÉREZ ESCRICH - VALENCIA LITERARIA

teatroprincipal

1855 - A mediados del siglo XIX, un joven valenciano, Enrique Pérez Escrich (Valencia, 1829 - Madrid, 1897), estrenaba su primera obra ‘Sueños de amor y ambición’ en el Teatro Principal de Valencia, un drama en cuatro actos y en verso.
enrique perez escrich

Enrique Pérez Escrich —también conocido por sus seudónimos 'Carlos Peña-Rubia' y 'Tello'—, sin apenas estudios, marchó muy joven a Madrid, donde se convirtió en un afamado escritor y en uno de los maestros del folletín.

Hombre de creencias religiosas, alcanzó su gran éxito con su obra teatral 'El cura de aldea', que luego convirtió en una novela por entregas con grandes ventas.

Amasó una fortuna, ganaba más de 50.000 pesetas anuales (el jornal medio en aquellos años era de un duro) y vendió enormes cantidades de sus obras, superando los 200.000 ejemplares en algunas ocasiones (publicó más de 60 novelas y obras de teatro).

A pesar de su gran fortuna, murió arruinado en un asilo en Madrid. Por lo visto, fue un hombre generoso y vividor, bastante juerguista y mujeriego.

Texto de Mauro Guillén

sábado, 7 de junio de 2014

EL JUEGO DE LA PELOTA EN LA CIUDAD


1894 - En el último tercio del siglo XIX la afición por el juego de la pelota en Valencia era tan grande que llegaron a existir tres frontones de primera línea en la ciudad con aforos importantes: el de Pelayo inaugurado en 1868, el de Juan de Mena en 1877 y el de Jai-Alai en 1893. 

Años en los que el juego de la pelota en recintos cerrados alcanzó una gran popularidad, al margen de los tradicionales de “pilota valenciana” que se practicaban en las calles en sus distintas modalidades. Las partidas en los frontones “eran otra cosa” y también eran útiles para acoger otras actividades deportivas (como la esgrima), actos culturales y mítines políticos.

Tuvieron su momento de gloria los desafíos entre vascos y valencianos y eran muy frecuentes sus enfrentamientos alternando la modalidad de cesta punta con las partidas a mano (limpia o protegida) con pelota de vaqueta. La actividad en los frontones era muy frenética, y la hora de las tres de la tarde era la frecuente para su comienzo -que también significaba el de las apuestas- especialmente cuando acortaba el día. 

El cartel de 1894 nos anuncia “dos grandes partidos” en las que iban a participar afamados pelotaris vascos enfrentados a los no menos renombrados jugadores de la "pilota valenciana".

viernes, 6 de junio de 2014

LA “CHOCOLATÁ” DE RUZAFA

Xocolatà infantil en la plaza de Ruzafa. Años 40 ó 50

Ca. 1950 - De aquellas “festes de carrer” que hasta el siglo XIX cubrían todo el año en la ciudad de Valencia, de forma arraigada sólo nos queda su genérico nombre y el recuerdo de ellas. Hasta más de un centenar existían. El crecimiento de la fiesta fallera en toda la ciudad, absorbió año tras año otros festejos de los que apenas quedan escasos testimonios.
Reparto de panquemados y xocolatà en la plaza de Ruzafa. Foto Raga. Años 40

De gran arraigo popular y en el barrio de Ruzafa corresponden estas fotos que durante las fiestas a la Virgen del Carmen tenía lugar, entre otros actos, mediante una espectacular chocolatá en la plaza de Ruzafa con masiva asistencia de los vecinos del barrio.

Fiesta popular y religiosa con rondallas, teatro de un “cuadro artístico” y cabalgata entre senyeras y enjaezados caballos, donde para recuperar sus fuerzas, los ruzafeños, recurrían al humeante tazón de chocolate y las delicias del esponjoso panquemado. Fiesta en la “terra del gancho” ante la torre de San Valero y los puestos del mercado. Obsequios y regalos.Fiesta Virgen del Carmen de Ruzafa. 1955
(1955 – Foto cedida por la familia Vivó-González)


Fotos del Archivo de Rafael Solaz

jueves, 5 de junio de 2014

MONUMENTO AL POETA LLORENTE

monumento a llorente 1924

Fuente – Biblioteca Valenciana

1924 - Por la importancia de ser el padre de “les Lletres ValencianesTeodoro Llorente, después de su muerte, lo más natural fue la firme decisión que tuvieron de erigir un monumento en su recuerdo, si no era suficiente con  el legado de su obra literaria y periodística como director de un periódico, Las Provincias, que desde el primer día de su fundación se reconocía como el más firme defensor de las tradiciones valencianas. 

Tuvo que pasar una década para que el monumento de Gabriel Borrás Abella se inaugurara en la Gran Vía del Marqués del Turia, un 31 de Julio de 1924 cuando la Feria de Julio daba fin a su festejo. Costeado por suscripción popular en unos años de conflictos sociales, las aportaciones eran lentas y escasas, pero gracias al liderazgo de Lo Rat Penat que tuvo un papel relevante para la ejecución del proyecto, la estatua al poeta culminó con su presencia en una de las más importantes vías de la ciudad. 

Y de esta forma, el gran personaje literario, el firme impulsor de la “Reinaxença Valenciana”, aunque actualmente, su mirada permanezca oculta por la frondosidad de una intocable arboleda, cual capilla vegetal, su obra y limpia trayectoria es un legado que nos llena de orgullo.

miércoles, 4 de junio de 2014

LA ESCALERA REAL

escalera real

La vieja dársena del puerto de Valencia, tanto en cuanto en el placentero caminar a la espera de la salida de “las golondrinas” hacia la “gitá”, era la ocasión para contemplar al pescador sentado en su silla en la que ajustaba sus cañas, con su pozal al lado aún vivos los peces, próximo del noray, de donde los amarres cuando se estiraban producían breves chirridos, el hombre paciente cebaba las aguas para lanzar su sedal junto al casco del barco cercano.
escalera real 1971

Próxima, la “Escalera Real”; bajar por sus peldaños, significaba acercarse a las aguas hasta tocarlas con las manos, construida con los mismos sillares que había utilizado Tomas Güelda en su intento por construir un puerto en condiciones siglos atrás.

En su primer escalón y tras su mejora, puso los pies la reina Isabel II en el lejano 1858, instante en el que tomo su "real nombre", por donde también en 1840 había descendido María Cristina una vez cedida su Regencia al General Espartero. Cuando la construcción del Edificio del Reloj en la segunda década del siglo XX, la Escalera Real mejoró su aspecto al colocar dos farolas laterales en 1911, configuración con la que permaneció fundamentalmente hasta su desaparición con la construcción de la Estación Marítima de la Transmediterránea en las últimas décadas del siglo.

Un bello recuerdo que marcó una época, en la que si se decía que Valencia “vivía de espaldas al mar”, no a su puerto, lugar de escarceos en cualquier día festivo.
Año 1971


martes, 3 de junio de 2014

CASA CALABUIG, EL RELAJO DEL MAR

1930 avda puerto

1930 – Habían finalizado los felices años veinte y una nueva década de temores ocupaban las portadas de la prensa. El crack del veintinueve había cruzado el océano y su reflujo impactaba en el antiguo mundo, como un ajuste de viejas cuentas que nunca habían quedado saldadas. Pese a ello, el puerto de Valencia vivía entonces sus mejores años y el oro de nuestra huerta salía de la dársena con la garantía de sus dulces quilates. En el final de la avenida del puerto la brisa y el salitre se embelesan para entrar en Casa Calabuig donde el bocadillo de calamares, las sardinas fritas y el “barrechat” de cazalla y mistela, de un trago al gaznate, dejan su impronta con nuevos bríos. Al vinatero que con su tonel trasiega su mercancía, y junto a los tranvías y demás carros  -entre peatones de paso ligero al mismo tiempo- llega, cual olla en ebullición bajo los tinglados del puerto, el vapor portuario que se desprende a escasos pasos. Del recién estrenado templete de Telefónica surgen mensajes a ultramar y Santa María del Mar recibe la rogativa de la mujer en auxilio de su esposo que lucha en alta mar por el rancho de su jornal. Brisa, salitre y tumulto, y el Faro espera las horas de la noche. 

Casa Calabuig, el relajo del mar.

lunes, 2 de junio de 2014

PAELLA Y CUCHARA

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Archivo de Rafael Solaz

1930, lugar “La Marcelina”, famoso por sus paellas hechas a leña, tal vez de madera de naranjo con un suave perfume a azahar.

"La Paella" plato típico de Valencia que no entiende de épocas ni de clases sociales, la saboreaban tanto los burgueses adinerados como la gente del campo, se comía antes y también ahora, con el mismo “ritual”. En su rededor se unían, igual que en la actualidad, tanto las familias como las amistades.

En la foto, que parece ser una reunión de amigos, de terratenientes adinerados, la satisfacción que se refleja en sus rostros es debido a la paella dispuesta a degustar que tienen entre manos, así como la cuchara lista para su cumplido.

Tal vez estén celebrando la "cullida" de la campaña naranjera y de las pesetas que habrían ganado, que serían bastantes en aquella época, no como ahora, que los campos no dan dinero.

En la tertulia de larga sobremesa, café, copa y puro; y tras los tratos "de palabra", estrechamiento de manos. Nadie rompía el acuerdo, antaño había honor en las palabras. Nada de papeles. Pollo y conejo, verdura y arroz, y para la “rúbrica”…

¡Cuchara en ristre!

Texto de María Martínez Gavilán

domingo, 1 de junio de 2014

LA SALA BLAVA, VANGUARDIA DEL ARTE EN LOS AÑOS 30

sala   blava

1929 - En los años treinta surgieron en Valencia una serie de agrupaciones culturales decididas a propagar el interés por el debate, valiéndose fundamentalmente por la renovación en el campo del arte pictórico, en contra del la oficialidad que hasta ese momento imponía el academicismo imperante. En este contexto histórico, la Sala Blava, con su espíritu renovador, fundada en el año 1929, iría acogiendo en su interior a las personalidades más importantes del momento, tales como José Gutierrez, Josep Renau, Genaro Lahuerta, Pedro de Valencia y otros.
sala blava

Como lugar de debate y conferencias, Max Aub, Juan Gil Albert, Almela y Vives y Alejandro Gaos, exponían sus opiniones ante la concurrencia de la sociedad intelectual valenciana. 

El arquitecto suizo afincado en Valencia, Alfredo Baeschlin, que con anterioridad se había enamorado del paisaje rural vasco donde había profundizado en la arquitectura de sus caseríos era un habitual asistente a las tertulias de la Sala Blava, situada entre las calles de la Soledad y de la Redención, próximas a la Universidad Literaria, donde en 1932 se concentró la parte disidente del Circulo de Bellas Artes, entidad cultural ésta más acorde con la línea tradicional y sorollista.

sábado, 31 de mayo de 2014

EL TRANVIA MODERNO DE VALENCIA CUMPLE YA VEINTE AÑOS

VALENCIA.- 21-05-1994 Siemens por delante estación Pont de Fusta. Esteban Gonzalo

1994 - El pasado día 21 de este mes la primera línea del tranvía moderno de Valencia cumplió veinte años de su inauguración y apertura al servicio público y hoy, sábado día 31, la Asociación Valenciana de Amigos del Ferrocarril (AVAF) conmemora la efeméride con un viaje íntimo (aunque puede participar quien lo desee) que comenzará a las 10 horas en la parada de Empalme, donde enlaza la línea 4 del tranvía con la 1 del metro.

La historia antigua de los tranvías valencianos comenzó el 23 de junio de 1876 y finalizó el 20 de junio de 1970, cuando ya se estaba consolidando la corriente de opinión, principalmente en países europeos y norteamericanos, para reconsiderar la utilidad de los vehículos eléctricos sobre raíles como la alternativa más moderna y eficaz para el transporte urbano en superficie. La crisis del petróleo, la necesidad de mayor capacidad de transporte, y la creciente contaminación en las ciudades europeas por el constante aumento del parque de vehículos privados, fomentaron la modernización y ampliación de las redes existentes, la reimplantación en otras que tuvieron tranvías, e impulsó su construcción en municipios de tamaño mediano. Reacción muy destacable en Estados Unidos, un país donde en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado las poderosas empresas del motor compraban redes tranviarias para seguidamente desmantelarlas y poner autobuses en su lugar.

En Valencia el duro batallar de instituciones y medios de comunicación para mejorar la imagen hacia un transporte que en España se había dejado sucumbir, en parte por una pretendida modernidad, facilitó el camino, en unos municipios más que en otros, para que actualmente haya tranvías, metros ligeros o trams en Alicante (3 líneas), Barcelona (cinco líneas), Bilbao, en Madrid tres tramos prolongando finales de líneas de metro, Murcia, Sevilla, Tenerife, Valencia (dos líneas con 4 ramales), Vitoria y Zaragoza, varios proyectos en fase de ejecución, otros con obras paralizadas, líneas terminadas sin ponerlas en servicio ya que sus promotores dudan hasta de su rentabilidad social, algunas en estudio y la de Vélez Málaga suprimida.
A partir de mitad de los años noventa en España hubo una eclosión de proyectos, como ha ocurrido con la alta velocidad, las autovías y los aeropuertos, hacia los raíles urbanos, por no querer ser menos unos de otros.
VALENCIA.- 28-09-2007 Bombardier en Tossal del Rei. Esteban Gonzalo

En Valencia, con 8.269.450 de viajeros registrados en 2013 conjuntamente por las líneas 4 y 6, los últimos tramos tranviarios inaugurados fueron los de la línea 6 entre Tossal del Rei y la calle Almassora y entre Doctor Lluch y la estación Marìtim-Serrería el 27 de septiembre de 2007. En cuanto a la línea T-2 está en fase de construcción paralizada.

El sistema valenciano está conformado por una línea transversal que por el norte de la ciudad enlaza barriadas y centros universitarios entre la fachada marítima y los municipios de Burjassot y Paterna, y tiene conexiones con las líneas 1, 3 y 5 del metro en las estaciones de Empalme, Benimaclet y Marìtim-Serrería, respectivamente. De los 9,8 km. en 1994 a los 20 km. actuales. El Gobierno Valenciano ha invertido en dos décadas 375 millones de euros entre instalaciones y material móvil.

Tranvías valencianos que en veinte años han facilitado la movilidad de 109.244.512 millones de viajeros registrados, recorrido 22,7 millones de kilómetros equivalentes a 567,9 vueltas al mundo y evitado: 42,1 millones de viajes en vehículos privados en Valencia y su área metropolitana y la emisión de más de 36.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

El tranvía es un eficaz medio de transporte, con mucha capacidad y mayor duración de sus vehículos que los diesel (los Siemens adquiridos en 1994 comparten servicios con los Bombardier de 2005), pero exige unas servidumbres para su implantación y una normativa de tráfico que facilite su circulación, como es la prioridad de paso en los semáforos, ya que la excesiva tardanza en los desplazamientos son inhibidores para su utilización. Un apartado en el que ha mejorado Valencia

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 30 de mayo de 2014

BARRACAS DE LA HUERTA

Barracas de la huerta. 1958

Archivo de Rafael Solaz

1958 - Hablar de la huerta valenciana y de sus abundantes barracas laborando con la moviola del tiempo y con el recurso del zoom de la nostalgia, merced a esta foto de 1958, nos sugiere iniciar un viaje al pasado, pero sin alejarnos de la ciudad presente en la imagen. Barracas, unas casadas a otras, adobe vestido de cal, huerta que limpia y perfuma cual cordón sanitario que protege la urbe junto a la alquería, un collage, una remembranza que fascina al entusiasta de nuestro pasado. La siega de la cosecha ha dejado expedito el campo al que acude un rebaño de ovejas conducido por el perro pastor ante la mirada de su dueño para aprovechar hasta la última brizna del forraje. El tendido eléctrico une una ciudad que irá creciendo con los años, muy próxima a una huerta cada vez más exigua. Ausente la tradicional barraca donde de aquel verde alfombrado apenas queda nada, sólo nos queda la imagen. Y la blanca barraca, por supuesto, pero llamada a su destino como pieza de etnológico museo.

jueves, 29 de mayo de 2014

CINE COLISEUM - FEDERICO GARCÍA LORCA - VALENCIA LITERARIA

cine coliseum 1945
En 1934, Federico García Lorca estuvo en Valencia con el grupo de las Misiones Pedagógicas ‘La Barraca’, un grupo de teatro universitario, ambulante y de orientación popular, que representaba obras teatrales del Siglo de Oro por ciudades y pueblos de España. Todos los componentes de la compañía disponían de un mono azul y las mujeres un vestido también azul con cuello blanco. El equipo técnico se transportaba en camiones, proporcionados por el Departamento de Instrucción Pública, y las tareas de cargar, descargar, montar y desmontar escenarios la realizaban los propios actores.
Durante varios días representaron en el Cine Coliseum la obra ‘El caballero de Olmedo’ de Lope de Vega. La compañía teatral se alojó en el Hotel Reina Victoria (que en aquellos años, II República, pasó a llamarse simplemente Hotel Victoria).
El Cine Coliseum, propiedad de D. Emilio Pechuán, se inauguró a finales de los años 20. El cine, obra del arquitecto Francisco Mora, tenía un aforo de 2.627 personas, uno de los mayores de España. El ‘Coli’ como se le conocía popularmente en el barrio de Ruzafa, se encontraba en la Gran Vía Germanías, esquina con la calle Castellón, y fue derruido en el año 1972.
Texto de Mauro Guillén

miércoles, 28 de mayo de 2014

LAS TORRES DE SERRANOS

torres de serranos_murallas 1853
Fuente – Biblioteca Valenciana
Ca 1853 – Pasen, véanlo, recréense en él, pocas veces encontrarán mejor zaguán…
Efectivamente, probablemente una de las fotos más antigua de nuestras Torres de Serranos de Photografique Lemercier de Paris, en los años que cumplían con su misión de cárcel y que en gran medida, por su utilidad, influyó para que en la década siguiente, cuando se inició el derribo de las murallas y demás puertas de la ciudad, quedara en pie, junto a las de Quart, dispuestas entonces para el mismo fin.
Sus ventanas enrejadas nos hablan de presidio, y su esbeltez de fortaleza inexpugnable. Su tracería gótica nos lleva a sus años de construcción, allá por el 1392; y sus carros y carretas estacionados nos hablan de su disponibilidad para servicios de fuera al interior de la ciudad o de sus calles a los arrabales, transmitiendo una atmosfera de tranquilidad en la que se adivinan tan solo dos personas, una de ellas descansando sentada en la barandilla de piedra que accede al rio.
 Dos casetas de obra, seguramente fielatos, cumplen con su misión de control municipal, sin descartarse que estén al servicio de la cárcel. La frondosidad del árbol, no impide observar la muralla almenada que años después se desgajaría de la torre, justo en el mismo sitio donde en la actualidad queda la huella descarnada.

martes, 27 de mayo de 2014

EL CORPUS “BAJO PALIO”

1919 Fiesta del Corpus

1915 - La Plaza de la Virgen en mención a su Basílica con pasadizo elevado a la Catedral que abre su Puerta de los Apóstoles a la plaza que también tuvo el nombre de la Seo, es el centro festivo y procesional por excelencia de la ciudad desde tiempos remotos. Su puerta gótica es el punto de arranque de la procesión del Corpus, tradicional en Valencia desde 1355, que para mayor lucimiento y defensa del rigor solar de los fieles que a la misma acudían (y en la actualidad igualmente lo hacen) desde el siglo XV, se instalaba un toldo protector a bandas blancas  y azules sujeto gracias a unos elevados postes de tronco de árbol anclados al suelo mediante unas zancas que a golpe de mazo garantizaban su apoyo.

postes toldos

Y con la misma utilidad, tanto en la festividad de la Virgen de los Desamparados, con su fervoroso traslado, o en ocasión de la Ofrenda de Flores josefina, se ha venido procediendo a su instalación, hasta que hace unos cincuenta años se optó por la sujeción mediante cableado, eliminando la vieja costumbre que durante seiscientos años, en los tradicionales días festivos y por la inclemencia del Sol, el toldo blanco y azul era como un “palio” que focalizaba en la plaza el esplendor del momento.

lunes, 26 de mayo de 2014

LAS TORRES DE SERRANOS, SUS RAICES ECHADAS

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Esto es un grabado anónimo de una web llamada "Todo Cuadros", y me gusta porque es simple y sencillo; el que lo pintó, no pintó gente ni puso fecha, no dio ningún dato y habría que deducirlo mirando alguna pista que lo delate, que nos asegurara su época…

En este dibujo anónimo las Torres de Serranos se ven con esplendor; y mirándolas, pienso que a través del tiempo, de las épocas, de los siglos... Siguen ahí majestuosamente, para quien quiera admirarlas, para los valencianos, para los residentes, para los turistas, para ti, para mí.

En este dibujo, no hay caballos bélicos, ni carrozas, no hay carros ni trenes, no hay coches ni personas, y lo digo por el mismo orden en el que estamos acostumbrados a verlas en las fotos antiguas según cada época. Están ahí acompañándonos y cambiando en cada siglo con nosotros y nuestros cambios, y seguirán pasando los años y seguirán ahí en la Historia, para los que estuvieron, para los que estamos, para los que estarán. Ojalá sigan admirando la belleza de su Historia como nosotros lo hacemos.

Texto de María Martínez Gavilán.

domingo, 25 de mayo de 2014

ALMACENES CUADRADO

Almacenes Cuadrdado. Ca. 1930

Archivo de Rafael Solaz

Ca. 1930 - El siglo XX comenzaba con muy buenos auspicios para el entorno de la plaza Castelar donde se había iniciado el ambicioso proyecto de un Ayuntamiento con nueva fachada a la plaza que luciera una simbología arquitectónica como peana de un esplendido carrillón. El barrio de Pescadores se había convertido en un solar llamado a ser el centro comercial y bancario de la  ciudad, con el ángulo recto formando sus lados la calle de las Barcas, bancaria, y el del actual Paseo de Ruzafa, el pequeño Broadway valenciano. Desde la bajada de San Francisco, donde tenía su "casa fundada en 1870" con acceso a la calle San San Vicente, dirigió entonces su mirada José María Cuadrado hacia el lugar que tras el derribo del Convento de Santa Clara, abriría paso a una nueva calle rotulada como Martínez Cubells en 1915, esquinera a la de Pi y Margall, en nuestros días el citado paseo, donde en un goloso chaflán se decidió por ubicar sus Almacenes Cuadrado, tal y como nos muestra el cartel publicitario torno a 1930.

Valencia ensanchaba su círculo comercial y desde el antaño limitado a las calles de Zaragoza y Paz, unidas a la plaza Santa Catalina (zona de famosos almacenes) y la Bajada de San Francisco, la nueva ubicación de los Almacenes Cuadrado era el anuncio de que años más tarde, otros iban a hacer acto de presencia en la zona bajo la influencia de su plaza mayor, la de Ayuntamiento. 

sábado, 24 de mayo de 2014

LA CAJA DE AHORROS Y MONTE DE PIEDAD


Archivo Municipal

1895 - La que popularmente se conocía como Caja de Ahorros y Monte de Piedad fue fundada en el año 1878. Un año antes, en un local cedido por el Colegio de San Pablo, tuvieron lugar las reuniones de trabajo para su creación bajo el patrocinio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, con su primera sede en la calle de San Cristóbal, donde en sus inicios sólo estaba operativa los domingos. Es interesante tener en cuenta que el origen de la idea de los Montes de Piedad se remonta al siglo XV y en Italia, donde iniciaron su actividad en las ciudades de Florencia y Perusa por decisión de los franciscanos para combatir la existente usura, entregando los préstamos a cambio de prendas.
una accion caja ahorros

Antes de su fundación en 1878, ya operó en Valencia y desde 1842 la “Caja de Ahorros y Banco de Socorro que entregaba sus préstamos con la entrega de joyas de oro y plata en una idea planteada por la misma RSEAP.

La primera sucursal fue inaugurada en el año 1889 en la calle Jabonería Nueva nº 1, y unos años más tarde, en 1895, se estableció la sede en el Palacio de los Crespí de Valldaura, propiedad del Conde de Castrilla de Orgaz de la Glorieta, que fue derribado en 1928 para la construcción de un suntuoso edificio que entró en funcionamiento en 1932, en la actualidad convertido en el Centro Cultural Bancaja. Con la reciente creación y absorción de Bankia en 2011, ha dado fin a las populares Cajas de Ahorros y Monte de Piedad, en las que hubo un tiempo que a cambio de un prenda se obtenían unas pesetas. Gabán y lentejas.

viernes, 23 de mayo de 2014

¡NI MOZART!

 
ni mozart

1928 - José Serrano Simeón (1873-1941), conocido popularmente como el maestro Serrano, compuso más de 50 zarzuelas y un increíble número de obras de los más diversos tipos. Desde niño era un prodigio, a los 5 años ya sabía solfeo, a los 12 tocaba la guitarra y el violín dejando a todos asombrados. Como cualquier gran genio tuvo una vida plagada de anécdotas que le dieron fama de despistado. Entre todas ellas destaca la de El Fallero.

Corría el año de 1928 cuando el 10 de febrero se creó el Comité Central Fallero con la finalidad de organizar las celebraciones de las Fallas. Se acordó con el Ayuntamiento que comenzarían el 16 de Marzo. Pero no todo comenzó en esa fecha, un año antes habían emprendido los preparativos, entre ellos encargar al maestro Serrano un pasodoble para que fuera tocado por las más de 100 bandas que recorrerían la ciudad.

Había que realizar las disposiciones y el orden de muchas cosas viejas y nuevas: los trenes falleros, la recién creada revista Valencia y su fiesta, la Crida, la Exposición del Ninot, la Nit de Foc, la Cabalgata del Reino, la Cabalgata del Ninot, la elección las bellezas falleras, una reina de las Fallas, antecesora de la Fallera Mayor y su corte de honor. En el ajetreo nadie se preocupó por el pasodoble encargado al maestro Serrano hasta principios de marzo, así que raudos como una centella le escribieron, a lo que él contestó: "Esto está en casa", algo que hizo presagiar lo peor conociendo los despistes del maestro; tampoco se había acordado.

Serrano estaba trabajando en Madrid. En pocos días el comité se gastó unas 2000 pesetas en telefonemas, cartas y sellos, el maestro siempre respondía lo mismo; estaba en ello. Se dio por seguro que el pasodoble no vería la luz para Fallas, pues quedaban cuatro días como quien dice. Y no les faltaba razón, ni había comenzado con la anhelada partitura.

El día 5 de marzo Serrano visitó la copistería avisándoles que tuvieran todo preparado para imprimir 100 copias de una composición musical... que no había escrito. Esa noche se encerró en su gabinete, y un compas tras otro creó el pasodoble El Fallero, aunque verdaderamente usó el título de pasacalle. Por la mañana, tras hacerse las copias, un empleado de los coches cama las transportó a Valencia.

Se intentó repartir lo más pronto posible a las bandas sin dejarse ninguna. Con los medios de entonces, y los nervios, sin tiempo para ensayar, más de una lo recibió la víspera de comenzar las fiestas. Por algo estaban entre los mejores músicos del mundo, ante el asombro del Comité fallero todas amanecieron desde el primer día tocando El Fallero. Su éxito fue tal que a las pocas horas se tarareaba el pasacalle de un extremo a otro de la ciudad.

El Fallero traspasó fronteras y ha representado en el extranjero a Valencia muchas veces. En 1931 el poeta valenciano Maximiliano Thous adoptó a la música la letra con que lo conocemos hoy en día.

Texto de Paco Mañez

jueves, 22 de mayo de 2014

UNA VISTA AÉREA

vista aerea _primer ensanche_1920

Ca 1920 - La foto aérea nos da la mejor perspectiva de cómo era nuestra ciudad en un momento dado. Tras el inicio del primer "ensanche", el situado desde la calle Colón a la Gran Vía Marqués del Turia, la nueva zona urbana de la clase acomodada había tomado cuerpo urbano, limitada por nuevas vías aptas para una motorización que iba apoderándose de la ciudad, con calles perpendiculares en las que hacían acto presencia colegios y centros religiosos; zona de mercado y la construcción de arquitectónicos bloques con lujosas viviendas entre los que destaca el “edificio Chapa” que se observa en la Gran Vía en su tramo final. El Mercado de Colón, bello y modernista; la Alianza Francesa de la calle Isabel la Católica, donde también se vislumbra la Parroquia de San Juan y San Vicente; como la Basílica de San Vicente Ferrer, situada en Cirilo Amorós, al igual que el próximo colegios de las Teresianas. El de las Adoratrices en la calle Hernán Cortés, y vemos el inicio y en su construcción del de los Dominicos en la Gran Vía, mientras se observa el Convento de los Capuchinos en la calle Salvatierra de Álava, esquina Cirilo Amorós. Y los solares en la Gran Vía, cuando ya había iniciado el “segundo ensanche”, a ubicar desde la misma, hasta la actual Avenida del Regne.

miércoles, 21 de mayo de 2014

LA MAQUINISTA VALENCIANA, LA “REVOLUCIÓN INDUSTRIAL” EN LA CIUDAD

sala de tornos de la maquinistas valenciana  fuente alvarez rubio

Sala de tornos de La Maquinista Valenciana – Fuente: Álvarez Rubio

Ca. 1890 - La revolución industrial en Gran Bretaña, que se había iniciado lentamente ya avanzado el siglo XVII, no fue fruto de una estrategia previamente diseñada, sino por la espontanea coincidencia en el tiempo y lugar de una serie de circunstancias concatenadas que la hicieron posible, enmarcadas  en lo político, lo social y lo geológico, así como con el viento a su favor de las nuevas tecnologías y con su geografía fluvial favorable. 

Sus efectos tardaron en llegar al continente, y aún mucho más tardíamente a España, donde el convulso siglo XIX hacia de barrera infranqueable. 

Sin embargo, su empuje encontró resquicios por donde penetrar, y tras la Restauración, estos vientos favorecieron unos frutos que se exhibieron en Valencia años más tarde con la Exposición Regional de 1909, que iba a significar de forma clara un antes y un después en el nuevo tejido social de la industria manufacturera valenciana, que había buscado y encontrado su espacio en la sociedad agrícola hasta entonces imperante, en donde "La Maquinista Valenciana" fue una referencia relevante.