lunes, 10 de marzo de 2014

CAMPANAS DE BODA EN LA BASÍLICA DE LA VIRGEN

cAMPANAS DE BODA_Boda en la Basílica Virgen Desamparados. 1941

Archivo de Rafael Solaz

1941 - Los valencianos tienen mucha devoción a su patrona la Mare de Deu. Quizás muchas fueron a rogarle a la Virgen la gracia de encontrar novio, o que éste volviera bien de la guerra, que se salvara de alguna terrible enfermedad, haciendo la promesa de contraer matrimonio en la Basílica delante de su presencia.

La cantidad de bodas “en la Virgen” era tanta, que llegaban a tener que estar en una larga lista de espera durante mucho tiempo, para poder celebrar el enlace. Como la pareja de la fotografía de 1941 que posa, por fin, a los pies del altar junto a los padrinos y una pequeña dama de honor, vestida con su traje de comunión y guante para aprovechar el costoso vestido.

Se trataba de la posguerra y muchas familias no podían costearse esos caros trajes, y algunas mujeres renunciaba al tan deseado “vestido blanco”, para usar uno sencillo y negro que pudieran utilizar los domingos en misa. Era una forma de ahorrar para el reportaje fotográfico que inmortalizara ese día, o algún que otro gasto que ocasionaba la boda, aunque lo importante era disfrutar de la ceremonia delante de su apreciada Patrona.

Texto de Isabel Balensiya



domingo, 9 de marzo de 2014

LA ESCALERA MECÁNICA

1909 primera escalera

1909 - Tendrían que pasar más de cincuenta años para poder disfrutar de la comodidad que supone la escalera mecánica en Valencia, pues no sería hasta 1962 cuando a través de unos grandes almacenes conocimos de sus ventajas. No obstante, y en el marco de la Exposición Regional de 1909, fue cuando se instaló la primera en España, aunque en esta ocasión más que una escalera era una cinta rodante que por el módico precio de diez céntimos transportaba a sus visitantes al primer piso del Palacio de la Industria en su lateral este, que no era otro más que la futura fábrica de tabacos cuyo edificio había sido cedido por el Estado para la Exposición. Edificio que iba a sustituir a la que estaba en funcionamiento en el Palacio de la Aduana de La Glorieta. De origen francés, la escalera mecánica se conocía como Tapis Roulant, y ya sería en la segunda parte del siglo cuando proliferara su instalación en las grandes firmas comerciales, que tanto iba a facilitar el movimiento interior de sus clientes.

sábado, 8 de marzo de 2014

DIA DE LA MUJER TRABAJADORA

dia de la mujer trabajadora

1966 - La mujer en el contexto social de la humanidad tiene la irrefutable consideración de ser la madre del mundo. Pese a ello, siempre ha sido considerada al servicio del hombre, mientras en el mundo fabril era considerada con un trato desigual y a la vez explotada. Y no sería hasta el siglo XIX cuando, gracias a la firme decisión de colectivos auspiciados por mujeres luchadoras y decididas por su dignidad, la sociedad se fuera concienciando de ello, al tiempo que sus objetivos, aunque de forma lenta pero inexorable, se iban incorporando en la vida profesional.  La mujer de la foto laborando en los fresares bajo la inclemencia del sol, consigue con esmero que el fruto de la tierra alcance cuotas de perfección, representadas en un canastillo, auténtico fruto de su trabajo.

viernes, 7 de marzo de 2014

EL CANT DE L’ESTORETA

Cant de l'Estoreta. Marzo, 1979

Archivo de Rafael Solaz

1979 - El arte y el ingenio de las fallas nacen del artista que les da vida. Pero no sería así sí allá por las últimas décadas del siglo XIX, la chiquillería de los barrios no hubieran ido recogiendo trastos viejos para quemarlos en el día de San José, patrón de los carpinteros, con gran algarabía y en número muy superior al de las fallas que plantaban las comisiones que, a la sazón, iban en aumento, aunque sería con el avanzar del nuevo siglo cuando la falla que todos conocemos fuera anulando aquella originaria tradición que los “chiquets del barri” había ido inculcando al estribillo de una sencilla cançoneta: “el cant de l’estoreta”, del que iba a nacer el himno fallero del Maestro Serrano.

-¡Una estoreta velleta per a la falla de Sant Josep, el tío Pep!

Tradición que aunque se fue apartando de los programas falleros, aún existen comisiones que lo celebran con gran entusiasmo popular, como es el caso de la plaza del Árbol donde cada año lo festejan con mayor dedicación. Vemos en la foto de 1979, cómo el artista fallero da los últimos toques para la representación en cabalgata del “cant de l'estoreta” por las calles de su demarcación, en su decidido intento de mantener una antigua costumbre. 

jueves, 6 de marzo de 2014

LA FARMACIA PÉREZ LÓPEZ


farmacia perez lopez2

1907 - Entras por las torres de Serranos y la calle de su nombre te conduce hasta el Palau. Calle de Serranos muy comercial, fronteriza entre los barrios del Carmen y el de la Seu, con la Torre de San Bartolomé al fondo, donde antaño estaba la “Mare de Deu Grosa”: -¡Adeu Marióta! - ¡Adeu Joanet!-

D. Eduardo Pérez López, nacido en Madrid en el último tercio del siglo XIX, hijo de un militar que había sido condecorado en Cuba, se había trasladado a Valencia para abrir una farmacia, lo hizo primero en el cercano pueblo de Alboraya que más tarde cerró. Doctorado por Madrid y ya establecido, conoció a la valenciana Trinidad Puchal Serra, con quien se casó. Fruto del matrimonio nació Trinidad Pérez Puchal y pocos años después se trasladó a Valencia, donde en 1907 abrió una nueva farmacia en la calle Serranos nº 4, esquina a la calle Samaniego, a cuatro pasos de donde le parecía escuchar el:

 -¡Adeu Mariota!
farmacia perez lopez3

Pasaron unos años y en 1936 Trinidad fue testigo del incendio de la Iglesia de San Bartolomé de la que (tras su derribo de años después) sólo queda el campanario y su estructura.

La Farmacia Pérez López era de estilo modernista, con mostrador, anaqueles y botamen a la vista.

A la muerte de D. Eduardo, regentó la farmacia su hija Trinidad Pérez Puchal, quien se había licenciado en Barcelona y que más tarde abriría una nueva farmacia en el Canyamelar, en la calle de José Benlliure nº 74 de la zona marítima hasta los años ochenta.

farmacia perez lopez1
Hasta su final, en la farmacia de Alboraya, en la de la calle de Serranos y en la del Canyamelar, ya propiedad de Trinidad Pérez Puchal, se elaboraban "el anti neurasténico del Doctor Pérez López, poderoso tónico reconstituyente, sin rival" y las "Sales del Dr. Pérez López, contra las molestias del hígado y del estómago", así como otras que ya no recuerda el nieto de D. Eduardo, D. Ulises Ribelles Pérez, quien sí recuerda de Alboraya cuando por las noches el sereno picaba en la puerta y les decía:


-Don Ediguardo, una reseptita…


 


(D. Ulises Ribelles Pérez y su hija D. Irene Ribelles viven actualmente en Asturias, y no saben si la Farmacia Pérez López de la calle Serranos nº 4 se cerró, o cambió de ubicación.)

miércoles, 5 de marzo de 2014

SALÓN O TEATRO DE NOVEDADES

Salón Novedades. Cartel de 1927

Archivo de Rafael Solaz

1927 - Este teatro, situado en la calle de Las Barcas nº 11 (o calle del Pintor Sorolla, según épocas), se inauguró en 1898 como cinematógrafo. Dos años después ya se ofrecían sainetes valencianos. Posteriormente ofrecía espectáculos de variedades destacando artistas como La Fornarinay La Margot (en el recuerdo la falla de la plaza del Doctor Collado, de 1912). Margot cantaba: “Cuando salgo yo a escena, advierto sin tardar, que los viejos abundan y los casados aún más.” El teatro tenía una capacidad para 500 espectadores repartidos en localidades de platea y general. En la temporada de 1925 se remodeló totalmente, ofreciendo sainetes, varietés y espectáculos musicales. Fue famosa la cupletista Cachavera y sus destapes ofrecidos en los años 30. Después de la guerra este salón volvió a su origen y se convirtió en cinema hasta 1948 en que cerró definitivamente.

Cartel y texto de Rafael Solaz.

martes, 4 de marzo de 2014

EL GAS LEBÓN

Gas Lebón, calle de la Libertad, 133. 1927

Archivo de Rafael Solaz

1927 - Fue en la Glorieta cuando un 9 de octubre de 1844 se inauguró el servicio de gas para el alumbrado suministrado desde la fábrica próxima en el Llano del Remedio, propiedad de José Campo, cuyo servicio se fue extendiendo por la ciudad desde la compañía Sociedad General del Gas Peninsular (pues tenía la concesión a otras ciudades españolas), quien había comprado la concesión municipal del Ayuntamiento de Valencia de 1843 a sus propietarios, los ingenieros Julio Lecoq y Carlos Lebón de la Sociedad Catalana para el Alumbrado por Gas. 

Con el nombre de Sociedad Valenciana para el Alumbrado de Gas fue extendiendo su actividad para alumbrar la ciudad, y en 1893 y ya como Gas Lebón, contrató la primera póliza para usos domésticos con El Círculo Valenciano; al tiempo que también suministraba energía eléctrica hasta 1923.
fabrica del gas _camino hondo del grao

Por el proyecto del Ensanche en la primera década del siglo XX, Gas Lebón había abandonado sus instalaciones próximas a la calle de Colón hacia el Camino Viejo del Grao, donde estarían hasta los años ochenta. 

En el año 1869 había iniciado su actividad en Pueblo Nuevo del Mar de cuyo testimonio nos queda esta fotografía de 1927, de cuando la compañía de Gas Lebón tenía una de sus oficinas en la calle de la Libertad nº 133, actualmente calle de la Reina,  111, en un edificio que aún existe, aunque con una nueva planta y frente al “Restaurante el Cabanyal”.

lunes, 3 de marzo de 2014

ESPERANDO LAS BARCAS

la pesca del bou 1920 las arenas

Ca. 1920 - Apoyado en su largo bastón el hombre observa el mar del mediodía en su tarea diaria de esperar la llegada de las barcas a la playa. Sombrero encajado hasta las cejas como poco después lo estarán en el mar las barcas atiborradas de pescado para arrastrar de ellas con la fuerza de sus bueyes hasta vararlas en la arena. 

El hombre mira y observa el estado de la mar, protege su mirada del sol mientras recibe en su rostro el perfume del salitre y las caricias de un viento que de levante o de poniente le obligara a una maniobra diferente. 

Curtido en su trabajo, “el home dels bous” y fiel a la cita junto a los bueyes unidos por el yugo, configuran una de las estampas más genuinas de la playa del Cabanyal: la propia de un oficio ya desaparecido que en su poco más de siglo y medio de existencia y desde el XVIII, fue una institución.

domingo, 2 de marzo de 2014

JOSÉ MARTÍNEZ ALOY

José Martínez Aloy. Ca. 1877

Fotografía de 1877, cuando tenía 27 años

Nació en Valencia, en 1855. Se licenció en Derecho en la Universitat de València. Fue historiador y político.Formaba parte del Partido Liberal Conservador, llegando a ser concejal, Alcalde en 1907 y Presidente de la Diputación Provincial en 1914.

Geografía General del Reino de Valencia
Fueron importantes sus estudios de investigación histórica llegando a ser cronista de la provincia de Valencia y director del Museo de Bellas Artes, entre otros, promoviendo la creación del Centre de Cultura Valenciana. 

Escribió, entre otras obras, “El Palau de la Generalitat de València”, y “La Casa de la Diputación”.

Colaboró en la obra “Geografía General del Reino de Valencia”. Poseía una extensa biblioteca de temática valenciana que a finales de los años 80 fue comprada por el librero Andrés Ortega quien, a su vez, la ofreció a sus clientes en diversos catálogos.

Martínez Aloy murió el 3 de abril de 1924 y está enterrado en el Cementerio General de Valencia, sección 1ª izquierda, en el pasillo central. El Ayuntamiento le dedicó una calle de la ciudad.

Texto de Rafael Solaz

Archivo de Rafael Solaz

sábado, 1 de marzo de 2014

LA EXPOSICIÓN DEL NINOT

exposicion niot 1934 en bajos mercado_1ª exp

1ª EXPOSICIÓN DEL NINOT EN LOS BAJOS DEL MERCADO CENTRAL

1934 – A finales de la década de los años veinte que se acentuó en la de los treinta, el Ayuntamiento de Valencia quiso potenciar turísticamente la ciudad y sus fiestas. En su promoción, organizó un concurso de ideas en 1934, siendo la de Regino Más con “El indulto del fuego” la opción ganadora. Básicamente consistía en tres partes: Las comisiones falleras llevarían en comparsa un ninot -la Cabalgata del Ninot- para someterlos a una votación popular –la Exposición del Ninot- de la que saldría uno indultado para llevarlo en Cabalgata del Fuego el día de San José hasta el futuro Museo del Folklore, hoy Museo Fallero. Con los años el lugar de la Exposición ha ido variando de sitio, pasando por el Mercado Central (1934-1936), Salón columnario de la Lonja (1940-1996), Mercado Central (1997-1999), Mercado de Russafa (2000-2003) y en la explanada de Nuevo Centro (desde 2004). En la foto de 1934, vemos un conjunto de ninots expuestos en los bajos del Mercado Central en su primera edición.

(Mi agradecimiento a Javi Mozas por la información facilitada) 

viernes, 28 de febrero de 2014

LA ESTACIÓN DE ARAGÓN DE LA CALLE DE QUART

estacion de aragon años 40

Años 40 - La Estación de Aragón fue un proyecto ferroviario con destino a Teruel en su inicio y con la posibilidad de conectar más tarde con Calatayud, cuya concesión fue otorgada en el año 1881, aunque tuvieron que pasar unos años para construir la estación de la calle de Cuarte llevada a cabo en 1889. Tras litigios entre compañías interesadas en su explotación, finalmente le fue concedida a la “Sociedad de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón” para entrar en servicio en su primer tramo hasta Manises en éste año, y meses más tarde del mismo hasta Villamarchante y finalmente en 1890 hasta Liria, estando comunicada con el centro de la ciudad a través de un tranvía de tracción animal. Aunque se pensó en su prolongación hasta Chelva y Segorbe nunca se llevó a cabo debido a problemas económicos que impidieron su inicial proyecto. La estación de Aragón estaba conectada con la del Norte de la calle de Játiva con salidas de este inicio, y diez minutos después desde la calle de Cuarte con destino a Liria.

Estacion de aragon de cuarte
A partir de 1940 la Compañía del Norte de España se hizo cargo de su explotación, anulando su uso la vieja estación en su nuevo servicio como almacén ferroviario hasta 1946, para ser derribada finalmente en 1952. Vemos su aspecto de los últimos años con la Iglesia de San José de la Montaña al fondo, y otra de su interior, ya fuera de servicio.

(Con mi agradecimiento a Vicente Ferrer por sus fotos.)

jueves, 27 de febrero de 2014

SAN VICENTE FERRER, SU CASA NATALICIA

Casa natalicia de Sant Vicent. Fachada. Años 30


Ca. 1930 - El dominico Vicente Ferrer que llegaría a los altares al ser canonizado por un papa valenciano, Calixto III, tuvo tres facetas en su vida que le marcaron la impronta de la celebridad. Las de erudito teólogo, filósofo y predicador. Fue tal la consideración que de él se tuvo que fue decisivo en su participación en el Compromiso de Caspe y el cisma de Avignón, al igual que en su afán apaciguador entre las familias valencianas de los Vilaragut y los Centelles.
Pouet de Sant Vicent. 1926

Tras una alucinación en su último tercio de vida se dedicó a la predicación por países europeos siempre en su Lengua Valenciana, en los que gracias a su don de lenguas era entendido en todos los lugares, realizando múltiples milagros entre sus apocalípticos sermones y ante los enfervorizados seguidores. 

Nacido en la calle del Mar, vemos en la foto torno a 1930 el aspecto que ofrecía su casa natalicia, así como el “pouet de Sant Vicent” sito en su interior de 1926.

Archivo de Rafael Solaz



miércoles, 26 de febrero de 2014

LOS COLOMBAIRES, Y EL PALOMAR EN LA CIUDAD

 1935 José Ara Romeu

Foto de José Ara Romeu

Ca. 1935 - Cuando a vista de pájaro las antenas de televisión aún no hacían acto de presencia por los tejados de la ciudad, sí destacaban unos habitáculos que servían de residencia a las palomas deportivas. Aunque en la actualidad sea una afición de ámbito estatal, histórica y de forma casi exclusiva lo ha sido tanto en la Región Valenciana como en la de Murcia, donde la actividad al logro de la mejor especie de palomo macho, capaz de enamorar a la paloma llevándola hacia su palomar, ha sido donde ha tenido un mayor predicamento.

palomar 1
No obstante, fue en el “cap i casal” y desde principios del siglo XX donde empezaron a concentrarse el mayor número de asociaciones dispuestas a competir entre unos aficionados que se apoyaban con los pintorescos palomares dejados caer sobre en los tejados, pero bien amarrados, lo que le daba a la ciudad un encanto singular al contemplarla desde lo alto:

-¡Mira, un palomar!

Vemos torno a 1935 a un grupo de colombaires en el puerto de Valencia disfrutando con su afición, dispuestos a la suelta de sus palomos que una vez agotadas su fuerzas, volverán al palomar, que igual lo harán solos, o uno de ellos bien acompañado.

martes, 25 de febrero de 2014

LOS AÑOS 60 DE LAS VALENCIANAS

los años 60 de las valencianas

Archivo de Rafael Solaz

Años 60 - Llegaban los años sesenta a la ciudad de Valencia gobernada por aquel entonces por el alcalde Adolfo Rincón de Arellano. Era una época de cambios, de la “contracultura”, del “movimiento hippie”, de la “música pop y rock”. De la llegada de Armstrong a la Luna. América estaba de moda, de allí venían grandes innovaciones como el estilo loco psicodélico, lleno de multitud de colores, inspirados en drogas alucinógenas de la época. La gente empezaba a tener los primeros televisores en sus casas, eran familias con posibles, hasta el punto de poder tener un “Seiscientos”, comenzaban a surgir los primeros domingueros, recorriendo las calles y pueblos de Valencia.

Estaban de moda las canciones de Los Beatles, Fórmula V, Camilo Sesto… cantantes que eran los favoritos de las chicas jóvenes, que se atrevían a vestirse la minifalda que había puesto de moda la revista Vogue para mujeres emprendedoras, ya que era una época donde la mujer era libre, podía vivir económicamente independizada, pudiendo tener un buen trabajo. Una chica, como la que podemos ver trajeada en la izquierda de la fotografía, con el bolso en la mano y caminando airosa por la Gran Vía del Marqués del Turia, donde muy pronto los raíles de los antiguos tranvías desaparecerían… El feminismo y la modernidad ya estaban en Valencia, ya lo decía la canción de moda de aquel entonces:


“Búscate una chica, una chica ye,ye
que tenga mucho ritmo, y cante en ingles
con el pelo atolondrado y las medias de color ”
 
Texto – Isabel Balensiya

lunes, 24 de febrero de 2014

LA CASA DEL PUEBLO


Foto Finezas

1946 - En 1919 el arquitecto municipal Francisco Javier Goerlich Lleó, proyectó la Casa del Pueblo como lugar de reunión y de carácter privado como era costumbre en muchas ciudades donde existían agrupaciones de ideología socialista. 

Su emplazamiento fue en la calle Guillem de Castro, esquina a la calle de Quevedo, donde entre ésta y la Iglesia de San Agustín estuvo durante un tiempo el Mercado de Abastos. La Casa del Pueblo nunca llegó a inaugurarse y estuvo en pie, tal y como se observa en la foto, hasta avanzados los años sesenta.

El tranvía de circulación corta el paso de un carro que con toda probabilidad va a depositar sus mercancías al mercado, lugar donde estuvo desde 1923 hasta unos pocos años antes de su actual emplazamiento de la calle Alberique, cuando se trasladó a unos solares anexos y a la espera de su inauguración que tuvo lugar en 1948.

domingo, 23 de febrero de 2014

LA GOTA DE LECHE

gota de leche_asistencia
1910 - La idea surgió ante la necesidad de atender a la población infantil en un contexto social con un elevado índice de mortalidad infantil que en 1880 había sido de un 256 por mil en el primer año de vida y de 149 por mil en el segundo; y a la vez porque en Francia se había creado el primer centro asistencial para atender a los más necesitados, conocido popularmente como “la gota de leche”, proyecto que fue imitado en España a principios de 1904 en la capital madrileña y que muy pronto se iba a extender por otras ciudades.
gota de leche calle colon
Pasaron unos pocos años y fue en 1910 cuando se puso en marcha en Valencia por parte del Ayuntamiento el primer centro de la ciudad y con el mismo nombre, como lugar de asistencia lactante a los niños de la familias pobres, utilizando “la casa de la lactancia” de la antigua fábrica de tabacos de la calle Colón, donde se procuraba no sólo su razón existencial de amamantar a los más necesitados, sino de un asistencia sanitaria más completa.
El lugar elegido no podía haber sido mejor, toda vez que era donde las cigarreras habían dejado sus hijos para su cuidado desde 1828 en sus horas de trabajo.

sábado, 22 de febrero de 2014

PADRÍ, RONYOS, HAS PARIT UN GOS…


Plaza de San Roque de Benicalap

Ca. 1955 - Era en el primer lustro de los cincuenta y la verdad, es que era lo que cantábamos, pero... sólo recordarlo y uno se pregunta si hoy seríamos capaces de entonar lo mismo, pero comparando con otros actos vandálicos de nuestros días, aquella entonación salvaje se queda en un puro suflé que se diluye en la nada:

-¡Padri ronyos ha parit un gos,  madrina ronyosa has parit una gosa, padri ronyos,  si no tires confitura que es...! Y era entonces cuando una lluvia de caramelos y de calderilla a base de chavos y perras chicas, entre las que incluso volaban, ocasionalmente, las monedas agujereadas de veinticinco céntimos,  caía sobre la tierra de la plaza de la Iglesia en la que envueltos del polvo ocasionaba más de una raspadura en nuestras rodillas, ya curtidas por los cientos de porrazos que más que cicatrices eran medallas que aumentaban nuestro orgullo.

Vemos en la plaza de San Roque de Benicalap a la chiquillería dispuesta a llenarse los bolsillos... si la generosidad del padrino lo permitía.

viernes, 21 de febrero de 2014

LA CREMA DE PEPINOS

Anuncio del Pepino años 30

Archivo de Rafael Solaz

Años 30 - Hubo un tiempo en el que los remedios caseros surgían de la cesta de la compra en su sentido literal, aprovechando los efectos de ciertos productos del campo, en especial para el aseo y limpieza del cutis entre los que destacaba el pepino, el machaca de las almendras, nutridas aún más con unas gotas de aceite de oliva y otros recursos vegetales. Tiempos aquellos en los que el “jabón de manos” era más bien escaso y el hecho en casa, el casero, había que hacerlo con especial cuidado prescindiendo de la sosa. Pero fue por los años treinta cuando la publicidad iba ofreciendo al ama de casa la mejor solución para su cutis: de cara, brazos y piernas, ofreciendo la posibilidad de su mejor cuidado gracias a unas cremas que, a su vez y según decía el provocador folleto, era el ejemplo de “cómo las señoritas que cuidan de su belleza pasan a ser señoras y triunfan en la sociedad”. La crema de pepinos Gemey ocupó parte del armarito de baño y se transformaba así en “la ilusión de toda su vida”.

jueves, 20 de febrero de 2014

EL CUPÓN REGALO COMERCIAL

cupor regalo comercial años 50
Años 50 - Ciertamente era un pintoresco sistema de ahorro. Directo y sencillo. Ahorrar comprando. Y al estar introducido en numerosas tiendas de barrio, los ultramarinos, las mercerías, las de carnes y pescados, las bodegas de cada calle, lo hacía aún más eficaz, pues en las habituales compras del día y al pedir los “cupones del regalo comercial” para llenar la cartilla pegándolos en sus páginas, te daba la posibilidad de acudir un día a  la tienda de la calle de Marqués de Sotelo, o finalmente a la que estaba situada en unos bajos de la “finca de hierro”, con sus estanterías repletas de un gran número de artículos, en especial los de cocina y hogar, y de esta guisa conseguías artículos de primera necesidad al intercambiar los cupones por vajillas, pucheros, ollas, cuchillos, batidoras, cafeteras, vasos, infiernillos, toallas, y un largo etcétera. Artículos que gracias al cupón regalo comercial se convertían mediante su adquisición en una forma de ahorro mensual.

miércoles, 19 de febrero de 2014

LA HUERTA

la huerta ca 1910

Ca. 1910 - La huerta valenciana ha estado de siempre situada justo a partir de sus murallas, regada por las aguas del Turia y por la acequias en estratégico sistema de conducción, a la sazón judicialmente protegido por el Tribunal de las Aguas, y en su beneficio gracias a la bondad de un clima que ha procurado cosecha tras cosecha, sin necesidad del barbecho del interior peninsular. 

El paso del tiempo y la explosión demográfica de nuestra ciudad, la tercera de España, al igual que los municipios que configuran su área metropolitana, ha tenido como resultado que la superficie que en tiempos ya lejanos diera a nuestra ciudad la consideración de florido vergel, se haya convertido en un valor residual con ribazos de añoranzas. 

Los carros han desaparecido, los blusones yacen estrujados entre naftalinas en alguna cómoda imaginaria, y la que fuera placidez familiar en la puerta de casa, se manifiesta con el huertano descansando tras su derroche de fuerzas, con la esposa que por momentos ha abandonado al puchero en cocción, y la curiosidad de la niña abrigada y con guantes que posan al fotógrafo en un día invernal.