Archivo de Rafael Solaz
1941 - Los valencianos tienen mucha devoción a su patrona la Mare de Deu. Quizás muchas fueron a rogarle a la Virgen la gracia de encontrar novio, o que éste volviera bien de la guerra, que se salvara de alguna terrible enfermedad, haciendo la promesa de contraer matrimonio en la Basílica delante de su presencia.
La cantidad de bodas “en la Virgen” era tanta, que llegaban a tener que estar en una larga lista de espera durante mucho tiempo, para poder celebrar el enlace. Como la pareja de la fotografía de 1941 que posa, por fin, a los pies del altar junto a los padrinos y una pequeña dama de honor, vestida con su traje de comunión y guante para aprovechar el costoso vestido.
Se trataba de la posguerra y muchas familias no podían costearse esos caros trajes, y algunas mujeres renunciaba al tan deseado “vestido blanco”, para usar uno sencillo y negro que pudieran utilizar los domingos en misa. Era una forma de ahorrar para el reportaje fotográfico que inmortalizara ese día, o algún que otro gasto que ocasionaba la boda, aunque lo importante era disfrutar de la ceremonia delante de su apreciada Patrona.
Texto de Isabel Balensiya

