miércoles, 29 de enero de 2014

EL TIOVIVO EN LA GRAN VÍA

EL TIO VIVO_1953 gv ramon y cajal_solar jefatura superior de policia
(Colección Miquel Ramón Quiles, con mi gratitud)
1953 - El tiovivo con su música estridente en descanso, y alegre tras su inicio, gira y gira mientras las barras cilíndricas suben y bajan sin cesar, izando al caballito a un ritmo sostenido sobre el que cabalga, ora asustado, ora imaginativo, un jinete sumergido en su mundo de fantasías en el que asiéndose con todas sus fuerzas y entre controlados miedos, se ufana al mismo tiempo cual héroe en su briosa cabalgadura.
Y el caballo gira y gira sin cesar en su fijo horizonte, mientras el niño, que por momentos deja de ser jinete, busca entre el gentío a su papa o a su mamá quienes escudriñan sus miradas hacia el nuevo aparecer del infante caballero. Lo hacen desde el mirador sito en la Gran Vía Ramón y Cajal, frente a la llanura de la futura Jefatura Superior de Policía en un año de gracia de 1953.

martes, 28 de enero de 2014

PROYECTOS, PROYECTOS…

pyoyectos, proyectos 1914
Postal de Pilar Bravo Escriche, con mi gratitud

1912 - El derribo de la muralla cristiana iniciado en 1865 suponía la expansión de la ciudad, por lo que se hicieron necesarias nuevas vías de comunicación que unieran sus cuatro puntos cardinales de acuerdo con el criterio que estaba imperando en otras ciudades europeas, así como otros proyectos para su ensanchamiento. 

El más controvertido fue precisamente el llamado a oxigenar la ciudad mediante grandes avenidas perpendiculares en las que el eje norte sur estaba resuelto con la que uniría en línea recta las desaparecidas puertas de San Vicente y del Portal Nou, mientras que el este oeste con un trazado desde la Puerta del Mar a la calle de San Pedro Pascual en Guillem de Castro, según el proyecto de Reforma Interior de 1892 del arquitecto Luis Ferreres Soler, que fue variado más adelante por el de Federico Aymami de 1908, aprobado por el Ayuntamiento en 1912.

El eje norte llegó a ser aprobado por el Ayuntamiento, no así el segundo que suponía derribar la Iglesia de Santa Catalina, respetando su torre.

proyectos, proyectos 1911
Con muchos años de retraso y felizmente, el primero sólo supuso el nacimiento de la Avenida del Oeste, mientras que el segundo nunca se llevó a cabo. Los citados proyectos se habían desechado y Valencia se ha ido configurando urbanísticamente de la mano de su muralla cristiana que ha ido dejando la impronta de una ciudad con rondas. Tres son las que facilitan su conexión. 

Vemos del proyecto olvidado de Ferreres el nuevo y modificado de Federico Aymami de 1911 del que sólo se ejecutaría la Avenida del Oeste. Y también, el de la plaza de la Reina, que dejaba la torre de Santa Catalina exenta y el Miguelete al fondo.

lunes, 27 de enero de 2014

LA FOTO AL MINUTO

LA FOTO AL MINUTO 1949

(Colección familiar)

1949 - La foto al minuto tuvo sus fans cuando la máquina fotográfica era un artículo de lujo sólo al alcance de la clase pudiente. Los lugares elegidos por el sagaz profesional de la instantánea, eran, como no podía ser de otra manera, los de mayor concurrencia, que si en verano era en la zona de playa, en cualquier domingo solariego los Jardines de Real era el lugar ideal para fijar el caballete en el suelo que sostenía una caja que accionada a distancia por un "cordón umbilical" captaba en escaso tiempo y para el recuerdo, un grupo familiar. 

Tras la entrada a los Viveros estaba el “fotógrafo al minuto” enfocando los bancos revestidos de cerámica azul, al tiempo que instaba a la sonrisa para perpetuar un momento que en la actualidad, cada vez que cruzamos el umbral de los Jardines del Real, existe algo que nos lleva a fijar la atención en los desconchados bancos de blanco y azul, tras la verja y en nostálgica mirada. 

LA FOTO AL MINUTO_Playa _ Fotografía al minuto. Ca. 1950Archivo de Rafael Solaz

domingo, 26 de enero de 2014

MERCADO DE GANADO

mercado ganado_1888

Colección Díaz Prósper

1888 – Con seguridad debió de ser un lugar muy importante para la ciudad, tanto cuando estuvo amurallado, como posteriormente. 

Lugar de llegada y entrada a Valencia por la puerta conocida como la de Torrent por conectar al camino con esta población, también llamada “dels Ignoscents” por la proximidad de Hospital en recuerdo de su nombre fundacional, creado por el Padre Jofrens en el siglo XV, o de Santa Lucia, por la ermita al lado de mayor antigüedad; también tenía cercanos los Conventos de Belén y del Pilar, ambos del siglo XVII.

Lugar de “mercado de ganado” tal y como vemos en la foto de 1888 del francés J. Levy en un día al que acuden los huertanos interesados en alguna caballería, así como un par de chimeneas, lo que indica la actividad fabril de la zona.

sábado, 25 de enero de 2014

EL SIGLO VALENCIANO

Interior de El Siglo. Calle de San Fernando. 1911

Archivo de Rafael Solaz

1911 - La Valencia comercial de mediados del siglo XIX estaba situada en torno a la recién estrenada Plaza Redonda que la hizo aún más bulliciosa; limitada por las plazas de la Reina y del Mercado que se estiraba flanqueada por las calles de la Bolsería y de San Fernando, itinerario este que sirvió para dar paso a una de las primeras líneas de tranvías de Valencia, primero de tracción animal, que a la sazón iba a ser útil para trasladar a la numerosa clientela que acudía al prestigioso establecimiento El Siglo Valenciano, de D. Bernardo Gómez, fundado en el año 1879.

Con ínsulas de grandes almacenes de tejidos y talleres de confección, sus galerías, que para la historia han hecho honor a su nombre pues de prácticamente cien años ha sido su existencia, surtían a las familias valencianas de un género de primera calidad, tanto al por mayor como al detall, cual eran los géneros de punto, las telas y lanas, los de sastrería y camisería, todo lo que fuera vestir tanto a las señoras y caballeros, así como otros para el ornato del hogar. 

Vemos la foto de 1911 el aspecto que ofrecía en una de sus plantas, donde se atendía a la clientela con el mejor trato comercial en un establecimiento que tuvo gran renombre.

viernes, 24 de enero de 2014

LAS LLANTAS DE CARRO – UNA PECULIARIDAD DE VALENCIA

VIA DE CARROS Camino del Grao (actual Avda. del Puerto). 1930. colección Juanjo Sagi.  
Colección Juanjo Sagi

1930 - Quienes tenemos más de sesenta años recordamos la existencia en la avenida del Puerto, en la ronda de Tránsitos (avenidas de Peris y Valero, Giorgeta, Pérez Galdós, Primado Reig, Peset Aleixandre y Cardenal Benlloch ), en el paseo de las Moreras, en la también avenida Jacinto Benavente y en los puentes de Aragón, Ángel Custodio y Campanar, de dos anchos raíles de acero paralelos sobre los que circulaban los carros con mayor rapidez y menor necesidad de caballerías que sobre pavimentos de tierra o adoquines.

Valencia fue la única ciudad española y posiblemente del mundo que entre el 1889 y 1972 tuvo incrustadas en el pavimento del citado viario urbano unas peculiares vías férreas, popularmente llantas y oficialmente “rails”, que abarataron los transportes hacia y desde el puerto de El Grao.

VIAS DE CARRO_Las otras vías férreas de Valencia.-.
Con la rápida desaparición del transporte carretero, a partir de 1960 fueron quitando esos especiales raíles coincidiendo con remodelaciones de las calzadas para atender a la creciente motorización, comenzando en la Avenida del Puerto y terminando en 1972 en la avenida Primado Reig. Sólo quedaron como recuerdo testimonial dos cortos tramos en un jardín de la calle Gorgos, que era una continuación de la citada avenida Primado Reig.

Sin embargo, y a pesar del rotundo éxito para el transporte de mercancías, quedaron en proyectos los intentos de Alicante, Madrid y otras urbes: en unas por el coste de la instalación y en otras por falta de acuerdos políticos.

Enrique Goñi nos lo cuenta en su libro de bolsillo titulado “Los carros en Valencia, sus caminos de hierro”, donde comienza con el guiado por surcos en la calzada (Castellar de Meca, cerca de Ayora) e incluye una pormenorizada historia del transporte con tracción animal, principalmente en Valencia.

Interesante la aportación cartográfica y fotográfica en 68 ilustraciones.

Texto - Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 23 de enero de 2014

LOS FIELATOS

fielato en 1880

La finalidad de los fielatos era recaudar un impuesto que gravaba sobre una serie de alimentos de forma directa al consumidor desde mediados del siglo XIX. Para tal fin, se situaban unas pequeñas casetas en lugares estratégicos de acceso a la ciudad donde los empleados municipales ejercían también su labor de control sanitario. Con la existencia de las murallas, los fielatos se situaban en las puertas de entrada, así como en la estación del tren sita en el centro. Tras su derribo se instalaron junto a los caminos de llegada a Valencia, como eran los puentes sobre el Turia, la ronda de circunvalación, así como en la posterior de tránsitos y las estaciones de ferrocarril, mediante unas casetas de obra que en ocasiones eran de madera, denominadas como “estación sanitaria”. Para cumplir con mayor eficacia su trabajo y cuando en su situación urbana coincidía con el paso del tranvía, el consumero subía a éste para ejercer su trabajo. Los productos que estaban sujetos al tributo, básicamente, eran los aceites y vinagres, vinos y bebidas, carnes y pescados, legumbres y frutas y otros de uso alimentario en un impuesto que estuvo vigente hasta el año 1963.

fielato avenida cid 1963

Vemos en una foto de ese año el fielato que había en la entonces avenida de Castilla, ya fuera de servicio por la derogación del impuesto y otro en servicio del siglo XIX ante las torres de Serranos una vez pasado el puente.

miércoles, 22 de enero de 2014

SAN VICENTE MÁRTIR

ermita de san vicente años 40 
Años 40 - De las cruces hacia dentro. Es una frase que sólo tiene sentido en nuestra ciudad y que indica o anuncia la festividad de San Vicente Mártir como nuestro patrón local. Natural de Huesca y como diácono, acompañaba al obispo Valero debido a los problemas de éste en su habla. Sufrió martirio por orden del prefecto Daciano a comienzo del siglo cuarto, cuando la persecución ordenada por Diocleciano antes de que la doctrina cristiana fuese aceptada como oficial por el Imperio Romano.  Tras sufrir un cruel martirio, sus despojos fueron depositados en un muladar en los arrabales de la ciudad primero y después, atado a una piedra de molino, arrojado al mar cuyas aguas depositaron su cuerpo en las playas de Cullera para ser enterrado, finalmente, en el lugar donde fue construida una ermita, lugar de peregrinación en época musulmana siendo uno de los mártires de mayor reconocimiento europeo como lo demuestra la gran cantidad de templos existentes en su advocación, no sólo en España y Portugal, sino allende los Pirineos. Valencia tiene diversos centros vicentinos en su recuerdo, como son el lugar donde sufrió martirio, la cárcel que lo alojó, la ermita donde abandonaron sus despojos y el muy próximo Monasterio de la Roqueta que desde el siglo XIII ha tenido continuas remodelaciones configurando su actual aspecto en el siglo XIX, donde según la tradición descansan sus restos. Vemos en un dibujo el aspecto que ofrecía la Ermita de San Vicente Mártir hasta los años cuarenta del pasado siglo, situada en la calle de la Ermita.

martes, 21 de enero de 2014

LA CALLE SAGUNTO

Calle de Sagunto, ca. 1915

Archivo de Rafael Solaz 

1915 - También fue conocida como “carrer de Morvedre” la actual calle de Sagunto que cuando tras la Reconquista y con el repoblamiento de la zona, era como la “calle mayor” del que fuera arrabal de la Alcudia, por donde un largo tiempo después se encaraba al puente sobre el Turia para que el caminante de la serranía se adentrase por la puerta sita bajo las torres de Serranos, en su camino hacia el “cap i casal”.

En su caminar, había dejado atrás el Hospital de San Lázaro y los conventos de San Antonio Abad, San Julián, San Pedro Nolasco y el de Santa Mónica, agustino, donde en 1902 la Iglesia terminada en 1691 con advocación a la Santa y como madre de San Agustín, recibió la consideración de Parroquia con el nuevo nombre de El Salvador y Santa Mónica.

Con el derribo de algunos de ellos se fueron construyendo años más tarde edificios con un tramo como el que vemos al comienzo de la calle, en una foto tomada desde el campanario de Santa Mónica, construido en 1915, fecha de la foto, donde de la misma calle nada se observa en la actualidad.

lunes, 20 de enero de 2014

LA PISCINA DE LAS ARENAS

piscina las arenas años 30

Años 30 - Dentro del complejo del Balneario de Las Arenas, situado en la playa del Cabanyal e inaugurado un 28 de Junio de 1888, se construyó años más tarde, en 1934, la piscina Las Arenas que iba a convertirse en la época estival en todo un referente social desde el primer año de su puesta en marcha. 

En su construcción intervinieron los arquitectos Luis Gutiérrez Soto y Cayetano Borso di Carminati quienes dejaron la impronta racionalista en unas instalaciones con gran accesibilidad entre las zonas de vestuario, de juegos, con la piscina infantil, solárium y con la playa. 

Dispuesta con un excelente servicio de bar y cafetería grupos de amigos y familias valencianas pasaban el día completo en sus umbráculos laterales. 

De planta en forma de L, además de la palanca donde los menos osados se lanzaban a sus aguas extraídas del mar, disponía de un trampolín de dos alturas. En su pileta se celebraron en 1935 y 1957 los Campeonatos de España de Natación. 

En la década de los 60 al derrumbarse el trampolín con bañistas en sus dos plataformas, se produjo el fatal desenlace de sufrir víctimas mortales y otras de mucha gravedad. 

Vemos en la foto de los años treinta el aspecto que ofrecía y el interés de sus adeptos que completaban la jornada superando la canícula de un día de verano. 

En la actualidad pertenece al Hotel Balneario Las Arenas de 5 estrellas Gran Lujo.

domingo, 19 de enero de 2014

EL “NANO DEL CARRER D’EN LLOP

el nano ca 1920

Ca. 1923 - Hasta los años veinte del pasado siglo se había hecho popular en la calle En Llop el que fuera conocido como “el nano del carrer d´en LLop”, que no era más que una tosca estatua de piedra abrazada a una columna junto al portal de una casa. 

La basta figura repre­sentaba a un hombre desnudo y con las nalgas hacia la calle en situación algo maliciosa. “El nano” tuvo su origen en la rencilla surgida entre Castillo y Merita que, ambos regido­res del Concejo, habían estado en Madrid en el acto de la Jura del Príncipe de Asturias y después rey de España, Carlos IV. 

Por la asistencia a este acto, el noble valenciano Castillo adquirió el título de Marqués de Jura Real, por lo que Lorenzo Merita se consideró agraviado.

Tiempo después, aquel se empeñó en comprar la casa de éste para hacer la carrocería de su palacio, cosa que nunca consintió su dueño. Y no quedó ahí la cuestión, pues Merita, como burla, hizo colocar la estatua que vemos en la foto, dando a entender que se “cagaba” en los honores y dine­ros del Marqués de Jura Real. 

Al derribo del edificio, “el nano” pasó a manos del editor Vicent Miquel Carceller, director de las revistas La Traca y el Cuento de Dumenche, -que lo había recibido como un regalo del relojero Carbonell- quien se lo llevó a una finca que tenía en La Cañada.

sábado, 18 de enero de 2014

MAÑANAS DE DOMINGO

mañana de domingo ca 1960
(Con mi agradecimiento a Pilar Bravo Escriche)

Ca. 1960 - Los años transcurren inexorables y con ellos y a más velocidad los hábitos y las costumbres. Mutan su piel y aparecen en escenas modos  y formas que nos convierten en seres que nunca habíamos imaginado. La década de los sesenta avanzaba a velocidad de crucero cuando aún faltaban muchos años para su llegada a la dársena del puerto. La televisión,  el seiscientos,   el butano, la casita de campo, el desarrollo de López Rodó,  los cómodos plazos, aparecían todos exultantes  y con ellos el chándal y el fin de semana  a la inglesa empezaban a picar en nuestras puertas.   Todo empezó a ser diferente, pese a que tuviéramos que pagar un peaje que a largo plazo nos iría a llevar al estrés y a la hipoteca. Con los años, aquellas mañanas con traje de domingo, misa de doce, paseo por el puerto, y aperitivo con sepia a la plancha  y vermut de garrafa con bolitas de seltz, nos iban  abandonando de forma lenta, a la sazón ilusionados con el pádel que poco después se instalaría en nuestras agendas. 

La pareja endomingada ha abandonado la Iglesia de Santa María del Mar; está ante los porches de J.J. Domine; se detiene ante el fotógrafo y va a cruzar la verja del puerto para un plácido paseo junto a los tinglados modernistas entre brisas con salitre en un día de descanso dominical.  Era la década de los sesenta. 

viernes, 17 de enero de 2014

EL RAVACHOL

ravachol_valencia al grao_1890

Colección Díaz Prósper

1892 - Los tranvías de tracción animal que habían comenzado a unir Valencia con el Grao en 1876, dieciséis años después y debido al mayor asentamiento poblacional en la zona del marítimo, se hizo necesario un medio de comunicación que fuera más rápido, cuando los tranvías eléctricos aún no se habían impuesto: tendría que llegar el cambio de siglo para ello. 

Mientras tanto, entró en uso el tranvía de vapor con tres líneas en 1892. La primera en el mes de abril, que unía la plazas de Tetuán de Valencia con la de Espartero en el Grao. Unos meses después entraron en servicio las dos restantes: El Grao con la playa del Cabanyal en el mes de julio, y ya en agosto la que uniría Tabernes Blanques con Rafelbuñol. 

El nuevo tranvía soltando vapor por la calles, con su aspecto “agresivo”, su velocidad y el que causara algún que otro accidente, tomó el nombre popular de Ravachol, por ser éste el apodo con el que era conocido un anarquista francés que se había hecho famoso por sus atentados y que había sido guillotinado en el mismo año de 1892. 

Vemos al aspecto que ofrecía el “temerario” tranvía de vapor en una foto de la colección de Díaz Prósper.

jueves, 16 de enero de 2014

EL PUNTO DE MEDIA

punto de media años 40

Años 40 - Si en las décadas de los cuarenta y cincuenta era muy frecuente el recurso al remiendo en la ropa de vestir o al cambio de las medias suelas o del tacón en el zapato de caballero, en cambio, en las mujeres, el mayor problema, especialmente en la primera década, se le presentaba por la gran facilidad que en sus medias de nylon se producía una “carrera” ante el más mínimo enganche. Las medias de nylon que por su economía se habían impuesto a las de seda, debido a la II Guerra Mundial que por la demanda para los paracaídas la producción se había visto muy mermada convirtiéndose en un artículo de lujo, la única forma para alargarles su vida era acudir a los comercios de barrio que se ofrecían para “subir el punto a la media”, aunque las más mañosas conseguían su arreglo en casa. Con la aparición en los años 60 de las medias indesmallables (en las que según la publicidad ya no se producían carreras) y el mayor poder adquisitivo alcanzado, dejó de verse tras los escaparates a la empleada intentado con su puntero eliminar el surco abierto en unas medias que daban mayor esbeltez a la pierna femenina.

miércoles, 15 de enero de 2014

A WALT DISNEY

Walt Disney Viveros 1968 año de su instalacion

(Con mi agradecimiento a Encarna Tello)

1968 - Salvo la visita esporádica, o la del que por su proximidad se recrea a diario en los Jardines del Real, el jardín popular conocido como Viveros, ha formado parte de nuestras vidas por tres etapas claramente definidas: la de nuestra infancia con el recuerdo de la foto al minuto ante los bancos de cerámica maniseros sitos en la entrada antes de escalar la ”montañeta de Elio”; ya como padres llevando a nuestros hijos al circuito urbano con columpios y máquina de ferrocarril para inculcar en sus infantiles años las señales de tráfico; o como abuelos con los nietos para el disfrute mutuo echando chuches a los patos del estanque mientras nos llegan recuerdos en el pasar de los años. Independientemente de la visita cultural por la cantidad de monumentos en recuerdo a ilustres valencianos, a deidades paganas, a portadas palaciegas, o bien de esculturas alegóricas, destaca la erigida a quien más ha despertado la imaginación de los niños, la del universal Walt Disney en un monumento levantado en 1968 justo a la entrada del parque infantil de tráfico, mediante la imborrable representación del Pato Donald, obra del escultor Vicente Rodilla Zanón, como se observa en la foto de aquel año inaugural, en una entrañable foto de un álbum familiar.

martes, 14 de enero de 2014

LA CASA DE LA MISERICORDIA

Casa de la Misericordia 1907 derribado en 1949

1907 - El siglo XVII, el llamado de la decadencia, incidió de forma muy negativa en Valencia. La expulsión de los moriscos tuvo una gran repercusión en la vida social y económica de Valencia, agravada aún más por las epidemias de la peste de mediados de siglo. El Hospital General que había acogido a otras instituciones benéficas, fue insuficiente para auxiliar a los más necesitados cuyo número iba en aumento, por lo que el Consell General de la Ciudad decidió proyectar en 1670 la Casa de la Misericordia para que diera albergue a los pobres. 

Su construcción se llevó a cabo en la “morería” de la ciudad, en un lugar limitado por la Iglesia de San Miguel, la calle de Quart y el huerto del Tirador, al oeste, del que con los años iría aumentado en su superficie. Ésta, su primera sede, fue objeto de continuas ampliaciones a lo largo de los siglos XVIII y XIX con la construcción en 1875 de una nueva Iglesia. 

La Casa de Misericordia fue derribada en el año 1949 trasladando sus instalaciones al barrio de Sosternes, a espaldas del Hospital General, donde se inauguraron en 1952 estando en servicio hasta el año de su desaparición en 1981, siendo su emplazamiento provisional en aquellos cinco años el antiguo seminario metropolitano de la calle Trinitarios. El único vestigio de donde estuvo casi tres siglos y que en la actualidad pervive, es el de su Iglesia, de estilo bizantino, que había sido bendecida en 1883 y que se constituyó en parroquia en 1956 bajo la dirección de la orden mercedaria con el nombre de Nuestra Señora del Puig.

lunes, 13 de enero de 2014

LOS FAROLEROS DEL ALUMBRADO

faroleros años 50

1844 - El encendido del alumbrado a gas de las calles de Valencia se realizaba por medio de los faroleros, prestando un servicio que fue inaugurado en la Glorieta el 9 de octubre de 1844 desde la fábrica que estaba situada en el Llano del Remedio, propiedad de José Campo, quien a través de la compañía Sociedad General de Gas Peninsular había comprado a los ingenieros Julio Lecoq y Carlos Lebón la concesión que estos habían obtenido del Ayuntamiento de Valencia el 18 de Octubre de 1843, quienes terminaban de poner en marcha el mismo servicio en la ciudad de Barcelona. 

Ya desde el siglo XVIII estaba parcialmente funcionando el alumbrado en el periodo comprendido entre los meses de octubre y abril, pero la instalación y el encendido a base de farolas de aceite, corría a cargo de aquellos vecinos que deseaban protegerse del “temor a la noche”. 

Desde 1844, rápidamente, se extendió por la ciudad el servicio público de alumbrado, cuyo encendido corría a cargo de los empleados conocidos como “faroleros”, que vemos, aunque de forma irónica, por su participación en la cabalgata fallera del ninot de los años 50 del pasado siglo. 

Para iluminar la ciudad se dispuso en un principio de 400 faroles públicos, 800 mecheros para los edificios oficiales y otros 800 para los particulares. 

La luz llegaba a las noches de Valencia.

domingo, 12 de enero de 2014

SAN CRISTOBAL, PATRÓN DE LOS PELAIRES

san cristobal de Laurent

1870 - Entre las muchas “festes de carrer” que se celebraban en la ciudad de Valencia, eran numerosas las que tenían a San Cristóbal como patrón. En su recuerdo queda algún pequeño testimonio, bien de cerámica o pintado, como sucede en las calles de San Cristóbal y de Carniceros, de los muchos altarcillos que existieron a principios del siglo XIX, así como imágenes en el interior de iglesias y parroquias. 

Con gran vitalidad festiva persiste desde finales del siglo XIV, cuando fue fundada, la Cofradía de San Cristóbal, aunque en algunos momentos tuvo sus dificultades que felizmente superaron. 

San Cristóbal fue el patrón del Gremio de los Pelaires, los cardadores de lana, que tenían su sede en el siglo XVII en la calle de Quart, en el conocido como huerto del Tirador, quienes encargaron a Tomás Comergues la figura del santo de 6,10 metros de altura que situaron en la calle de la Corona, donde al derribarse la capilla que le daba cobijo, la trasladaron en 1908 a la Parroquia de San Miguel, donde estuvo hasta 1936 en el que fue destruida la imagen que vemos en una foto de J. Laurent de 1870.

sábado, 11 de enero de 2014

EL CORTE Y CONFECCIÓN

Academia de corte y confección en el Cabanyal. 1932

Archivo de Rafael Solaz 

Ca. 1932 - Fuera del mundo de la alta costura, de la pasarela y del glamur que envuelve el vestir a la mujer de altos recursos, de siempre, ha existido la afición en el sexo femenino por la aguja y el dedal a nivel de calle. Y más en épocas de crisis cuando de la misma forma que hay que ajustar la medida de la manga de un vestido de entretiempo, hay que procurar que el presupuesto familiar se ajuste durante todos los meses del año. Es en este contexto cuando el recurso al corte y confección prolifera más que nunca, como sucedió en las décadas de los treinta a los sesenta, cuando al mismo tiempo, las academias que ofrecían su enseñanza existían en mayor número.
costureras-bordadoras en el Cabanyal-Canyamelar 1900 fotografiadas por Cayuela

Tiempos aquellos de la máquina de coser de acreditado prestigio que a ras de calle y en las plantas bajas se convertían en escaparates, motivo de atención de los paseantes (como la Singer en la plaza de la Reina), o de su existencia en cualquier domicilio que se preciara, bien fuera para uso particular o para encargos recibidos. Las “academias de corte y confección”, abundaban en las páginas publicitarías de la prensa diaria, tal y como vemos en el anuncio de 1932; o en la foto torno a 1900 en el Cabanyal donde se muestran alegres un grupo de costureras en el que entre la dueña, figuran la maestra, las oficialas y las aprendizas.


viernes, 10 de enero de 2014

LA DÁRSENA DEL PUERTO

la darsena del puerto_1958
(Con mi agradecimiento a Pilar Bravo Escriche) 

1958 - La entrañable y vieja dársena de aquellos años cincuenta de nuestra infancia, la de los paseos en frágiles golondrinas por sus aguas de tono plomizo, con giro de retorno una vez alcanzada la “gitá”, bajo el vuelo de las gaviotas prestas a picar su captura, navegando entre lo barcos pesqueros en su descanso dominical, queda difuminada entre el olvido y el nebuloso recuerdo de los pétreos peldaños que configuraban la Escalera Real: la que nos acercaba aún más a las tranquilas aguas del puerto.

escalera real 1920
Escalones de regias llegadas durante el siglo XIX que, tras varias modificaciones, adquirió su aspecto definitivo en 1916 con la inauguración del Edificio del Reloj, convirtiéndose el conjunto en un lugar emblemático pese a la desaparición en los años ochenta de los peldaños para facilitar el servicio de la estación portuaria a los barcos que atracaban en su llegada a la ciudad. 

La dársena de muy gratos paseos en la mañana de un domingo, queda para el recuerdo gracias a la fotografía familiar como la que disfrutamos en la proximidad de la Escalera Real con el inmediato fondo de “la golondrina” que nos ha paseado por las aguas de aquella pequeña dársena, que si hoy se ha convertido en lugar de atraque de lujosos megayates, ha perdido, sin embargo, todo el encanto que antaño ofrecía como lugar de apacible viaje por sus aguas, mientras los pescadores de caña pespunteaban su malecón.