viernes, 27 de marzo de 2015

LOS ORDINARIOS

posada de las coronas 
Posada de las Coronas

La ciudad estaba comunicada con los  pueblos valencianos  y otras ciudades allende del Reino a través de  unos carros que transitaban por caminos polvorientos portando sus encargos.  Llegados a Valencia tenían la costumbre de pernoctar en la misma posada según fuera el lugar de su origen.

De tal manera que aquellos mesones de amplias puertas se convertían en lugar de residencia para los ordinarios, con sus cuadras donde los capazos de hierba guardaban la llegada de las cansadas caballerías.

A la posada del Ángel, de tiempo inmemorial, acudían los procedentes de pueblos de Castellón, mientras que al Mesón del Caballo acudían desde Granada, Caudete, Cullera y Sueca; en la posada del Sol de la calle de Cuarte se alojaban quienes llegaban de la Mancha; en la posada del Lobo de la calle En LLop, los de Barcelona, Reus, Tortosa, Alicante y Elche; en la calle de la Carda estaba El Rincón, donde acudían desde Buñol y Chiva; en el de las Coronas de la calle Zurradores se hospedaban los de Alcora, Mora y Rubielos de Mora, y en el de la Muela de la misma calle los de Cuenca y Aragón; la calle Botellas en el de San Cristóbal recibía a los de Madrid, Zaragoza, Teruel, Ayora. A los que se podían añadir otros hospedajes en diferentes épocas.  

Caminos de asfalto y vías de hierros de forma lenta pero imparable, significaron su final. Una profesión, la del ordinario, que duerme en el arcén de los recuerdos.

Fuente: Valencia en la Revolución (1834-1843) de Ivana Frasquet

jueves, 26 de marzo de 2015

EL MICALET, MÁS MAYOR


Años 70 MICALET 51 METROS

La popular torre del Micalet del siglo XV (que se había iniciado a finales del anterior) se proyectó para una altura de cincuenta y un metro hasta su terraza, de cuerpo octogonal, cuyo perímetro se corresponde exactamente al de su alzado. Sería en 1776 cuando alcanzaría los sesenta y tres metros con la construcción de su actual espadaña.

Al inicio de la década de los setenta, la calle del Miguelete con el derribo de la Casa de los Canónigos disfrutó en su mayor anchura. Las obras se extendieron hasta la puerta barroca  de la Seo con una excavación que modificó la paridad establecida para el Micalet.

La torre campanario del Miguelete creció unos palmos, con mayor lucidez de su basamento, una vez terminadas la obras que se observan en la foto.

Sin embargo, su recorrido seguiría siendo el mismo:

¡207 pesados y heroicos escalones!

miércoles, 25 de marzo de 2015

EL LLANO DEL REMEDIO

LLANO DEL REMEDIO.- Archivo Levante EMV.

Final del Llano del Remedio, actual avenida Navarro Reverter, según una postal del archivo del diario Levante-EMV. Aunque pone Ca 1905, con más concreción la foto es del 5 de marzo de 1908 en adelante, ya que a partir de ese día comenzó el servicio de tranvías eléctricos de la línea Interior-Cabañal, que comenzaba en la calle de la Paz y terminaba en la playa de Las Arenas previo paso por el Llano del Remedio, el puente del Mar, la avenida del Puerto y El Grao.

En la instantánea, cuyo edificio de la izquierda fue sustituido por otro de mayor altura, se ve que hacia poco tiempo había pasado el limpiavías o que el servicio de limpieza urbano no era bueno. Sólo una tartana y algunos peatones cruzando por donde quieren.

La reforma actual para otra distribución de espacios es por lo menos la cuarta que realizan en el antaño Llano del Remedio.

Juan Navarro Reverter, fue un político e ingeniero valenciano (1844 -1924) que entre otros cargos tuvo el de primer gerente de la Sociedad Valenciana de Tranvías, entidad constituida en Valencia en 1885 para la explotación de transportes colectivos de viajeros.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

martes, 24 de marzo de 2015

CASA GIL, TARDES DE ESCAPARATES.

Casa Gil

Archivo de Rafael Solaz

Cuando el arquitecto Joaquín Rieta diseñó el edificio que iba a cerrar en su ángulo agudo la plaza triangular de Emilio Castelar, quizá quiso fijar en el azul del cielo como un ariete nacido del lugar llamado a convertirse en un emblemático retazo urbano de la ciudad.

Quizás también, lo que no sabía en ese instante, es que en sus bajos se iba a ubicar un comercio que con sus amplios escaparates iluminaría una acera de añoranzas, tanto en cuanto sustituía por su trazado a la entrañable Bajada de San Francisco, por lo que la popularidad de sus tiendas se mantendría en el tiempo. O sí que lo sabía.

Casa Gil, con sus géneros de punto, vistió a los valencianos desde su fábrica en la calle Azcárraga. A su central de la calle Adresadors, se le sumarían dos sucursales cercanas, situadas en Pie de la Cruz y en la entonces llamada Avenida de Blasco Ibáñez, esquina a la calle Cotanda.

Pero la que pronto iba a convertirse en Casa Gil por excelencia, tendría su postal publicitaria de la mano de unos de los más prestigiosos cartelistas, el valenciano Arturo Ballester, diseñador gráfico, quien en su guache o acuarela, reúne flor, belleza y peineta.

Casa Gil, que nos invitaba en las tardes para "ir de escaparates".

lunes, 23 de marzo de 2015

MERCADO DE FLORES


1935 plaza castelar mercado de flores
Foto de Bondía

La tortada de Goerlich, popularmente así conocida por su alzado desde el suelo, apenas llevaba un par de años de vida con su "mercado de flores" en planta inferior. Decisión, la del mercado, que no fue aceptada por una parte de la opinión pública, en especial por quienes comerciaban los puestos, hasta el punto que fue en  septiembre de 1944 cuando el primer florista montó el suyo arriba en la plaza, desdeñando el subterráneo.

Con sus fuentes (en representación de las “tres provincias” en cada uno de sus ángulos)  junto a los escalones, bancos y balaustradas, apenas tuvieron treinta años de vida de muy gratos recuerdos para quienes la conocimos.

La foto es de 1935 (no sería hasta el siguiente año cuando el diseño de Goerlich completara su ejecución) en ocasión de la fiesta de los “fieles difuntos” para la que se instaló sobre la tortada un mercado de flores para dar servicio a quienes después y en el camposanto recordarían los seres queridos.

El perfume de los crisantemos, claveles y rosas desprende y regala sus esencias a una plaza concurrida por tranvías, coches y hasta un carro. 

Y en esta ocasión con aromas de mercado.

domingo, 22 de marzo de 2015

EL RASTRO

 
1900 rastro

Desde el año 1960 y tomando como epicentro la plaza de Nápoles y Sicilia, el “rastro valenciano” fue extendiendo sus tentáculos hacia las calle vecinas, desparramando sobre aceras y adoquines los más insospechados enseres domésticos, desde un bodegón multicolor a un candelabro destartalado, ambos con fanfarria de añejos; o el bizarro pistolón de gatillo encallado.

Así era el rastro, con libros amarillentos y relojes de plata, braseros, sillas de estilo Imperio, lámparas de araña, tableros de ajedrez, camas de hierro, más un sinfín de objetos aprovechables por su precio a la baja, tanto en cuanto en el avance de la mañana, el juego de “tiras y aflojas”, en el que uno y otro participante siempre gana, o al menos así lo cree, era y es objeto de distracción para el curioso visitante. Guitarras y violines desafinados animaban el ambiente y la vieja acordeón mostraba sus arrugas con teclas de nácar.

Pero el antecedente más emblemático tuvo su cita en la proximidad del mercado, a pie de la Iglesia de los Santos Juanes, estirándose por la Lonja y la plaza de la Compañía, donde se daban cita quienes ofrecían sus quincallas, muebles, lámparas de aceite, ollas y tinajas. Vio su continuidad en les “covetes de Sant Joan” donde el vendedor ambulante encontró un hábitat llamado al olvido, tal y como la vieja silla de enea se desvencija por falta de afecto.

El rastro de los domingos, donde el que busca encuentra, significa el regreso a un pasado que la moviola del tiempo nos ofrece sobre una manta o tenderete en el suelo. En esta ocasión, su recuerdo, nos lo trae la vieja postal de 1901. 

Su continuidad se ofrece en la actualidad en una plaza al lado del viejo Mestalla, aunque junto a su nombre, el del rastro, apenas permanezca la ilusión en el hallazgo del chollo. 

Y que sea a muy bajo precio, por supuesto.

sábado, 21 de marzo de 2015

UN ZEPPELIN EN BENICALAP


1930 zeppelin sobre jose grollo A su paso por la calle José Grollo

En un sorprendente trabajo periodístico realizado en su página web por Francisco Pérez Puche nos ilustraba acerca de los repetidos vuelos del Graf Zeppelin paseando su enorme panza sobre la ciudad. Los concretaba en cuatro ocasiones: en el año 1929, por dos veces en 1932 y una cuarta en 1933.

Trabajo que nos indicaba el interés por nuestra ciudad por parte de los aficionados a la navegación en tan espectaculares mamotretos. Terminaba a la vista de una fotos ya conocidas volando el Micalet y preguntando si aparecerían otras de diferentes vuelos.

1930 zeppelin sobre rosales A su paso por la calle Rosales

Al menos, consta en estas para mi nuevas instantáneas que en una ocasión el conductor a bordo de su Graf Zeppelin mostró interés por visitar de cerca la barriada de Benicalap, tal y como se muestra en estas fotos tomadas desde la calle Rosales y José Grollo.

Me informan que corresponde a un vuelo de 1930, (año que sabemos voló sobre Sevilla) que de ser cierto, serían cinco, al menos, las veces que el cielo valenciano habría sido lugar preferente de tan intrépidos pilotos del espacio aéreo.

Sea como fuere, en un año u otro, y gracias a Vicente Cervera por su información y entrega fotográfica facilitadas, sabemos que Benicalap tuvo su Graf Zeppelin, que no es poca cosa.

viernes, 20 de marzo de 2015

LA NIT DE LA CREMÁ


Cremà d'una falla. Anys 60
Archivo de Rafael Solaz

Son las doce de la noche. La fiesta fallera quema su último suspiro. Las pavesas revolotean, huyen del fuego con la misión cumplida cual sainete vecinal. Llenas de orgullo levantan el vuelo tras su misión purificadora de aquello que durante todo el año ha sido noticiable. Y tanto en lo bueno como en lo malo, con sus luces y con sus sombras, loas y miserias en fin, se han mostrado desde la caricatura en aplauso al sentido del humor que el artista transmite en su obra.

Terminada la cremá, de inmediato, un nuevo ciclo comienza en la noche. Es el momento que ilumina al maestro fallero. Toma sus notas. El fuego derrite el asfalto al tiempo que le inspira. El calor de las llamas que obliga unos pasos hacia atrás, no es más que el avance a un nuevo trayecto, aceptado el reto en su afán de superación.

Arde la falla en la Avenida del Oeste en los años sesenta ante dos chaflanes a la calle Beata.

Un bajo comercial brilla, Almacenes Castaño, mientras que un nuevo edificio espera su inicio.
 
¡Adiós a las fallas! Hasta pronto.

jueves, 19 de marzo de 2015

El MONUMENTO A SAN JOSÉ EN EL PUENTE DE SU NOMBRE

monumento a San jose  
El día 19 de marzo de 1951 es una fecha de feliz recordación para todo el mundo que siente y ama a las fiestas de las fallas. En tan señaladísimo día fue solemnemente inaugurado y bendecido el monumento a San José el patrón de las fallas que se encuentra en el puente que sobre el río Turia lleva su nombre en Valencia.

Tan solemne acto estuvo presidido por el Ministro de Educación Nacional, don José Ibáñez Martín y la Fallera Mayor de Valencia, Pilar Ibáñez Martín-Mellado. A quienes acompañaban autoridades Nacionales, Provinciales y Locales, señorita Maruja Peiró Lázaro, Fallera Mayor de Doctor Olóriz –Arzobispo Fabián y Fuero y, respectivas Cortes de Honor. Bendijo el monumento don Marcelino Oloachea y Loizaga Arzobispo de Valencia.

Octavio vicent final de los 50
El marmóreo monumento dedicado por los falleros al patrón de las Fallas descansa sobre una peana de color imitación a los pretiles del río y el Patriarca San José Artesano está labrado en piedra, en el que el santo figura de pie junto al niño Jesús sentado frente al banco de carpintero, idealista a la manera clásica y moderno en su factura, es obra del galardonado escultor valenciano, don Octavio Vicent Cortina (Premio Nacional de escultura), ayudado por el marmolista Roca Doménech; dicho monumento está esculpido sobre piedra de mármol nacional blanco, y le circunda parcialmente la peana un pequeño enrejado que sirve para depositar las flores; en el centro del mismo, figura un contorno de hierro con el escudo de la comisión de la falla de Doctor Olóriz- Arzobispo Fabián y Fuero.

En el monumento figura éste tan sobrio como expresivo texto:
“LAS FALLAS A SU SANTO PATRÓN”
Como fiel continuadora de la tradición iniciada en el año 1951, la comisión fallera decana del barrio de Marchalenes, todos los días 19 de marzo de cada año en el día grande y último de las fiestas falleras en la ciudad de Valencia en su casal se ofrece el 'desdijuni de festa' acto presidido por nuestras FFMM.

La interesante iniciativa de levantar el monumento dedicado a San José patrón de las fallas en el puente que lleva su nombre en Valencia, surgió en el seno de nuestra comisión fallera que en aquellos tiempos era presidida por el entusiasta y dinámico fallero don Manuel Lahuerta Grancha, miembro destacado que fue de la Junta Central Fallera.

El monumento se dijo que fue costeado por suscripción popular, pero es justo reconocer que en su mayor parte por fue sufragado por el mundo fallero y por ese motivo por aquellos tiempos los vecinos de Marchalenes consideraban como propio el -monument dedicat a Sant Josep en el Pont Nou.

Texto de Juan B. Viñals Cebriá
Fotos: Archivo de Juan b. Viñals Cebría.

miércoles, 18 de marzo de 2015

EXPRESO FALLERO DE VILLABUFANDA.

1928.-EXPRESO FALLERO DE VILLABUFANDA.

Foto de autor anónimo de la Falla móvil que en 1928 construyeron los artistas del Círculo de Bellas Artes sobre un automóvil y movieron de un extremo a otro de la calle de la Paz los tres días de festejos, ya que ese año aumentaron un día más los días de fallas plantadas.

Componían el tren la simulada locomotora de vapor y dos coches de viajeros.

Según El Mercantil Valenciano “un exprés a todo lujo llega de Villabufanda. Los pasajeros arman gran estrépito. Mientras, la laureada banda descansa en el vagón-catre “.

Versión satírica del primer tren fallero llegado procedente de Madrid el año anterior y crítica sobre la tardanza en construir el Directo. Tren con una solución inadecuada cuando en 1947 terminaron la unión ferroviaria entre Utiel y Cuenca y la alta velocidad en 2010, pero otra vez dando la vuelta por Cuenca.

Tema que también tenían entonces como principal las fallas del Tros Alt y de Espartero-Padre Jofré.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

martes, 17 de marzo de 2015

LA BAJADA SAN FRANCISCO DESDE ARRIBA

1929 vista aerea BAJADA SAN FRANCISCO_PLAZA CAstelar
1929 - Gracias a ésta magnífica vista aérea focalizada en la plaza Castelar, vemos el trazado de la Bajada de San Francisco con toda claridad.

Acostumbrados a su conocimiento mediante la imagen a pie de calle, abierta al claro de un arbolado sobre los kioscos de flores, o a la plaza Cajeros engullida entre tranvías, en esta instantánea su desnivel queda manifiesto por la escombrera ocasionada por los derribos en la acera de los pares.

El que iba a ser conocido como “edificio del porquero”, una vez  asentado en sus cimientos, muestra cual espinas de hierro las que iban a dar solidez a un hermoso chaflán de la calle San Vicente con la nueva Avenida María Cristina que se abriría poco después.

Los monumentos a José Ribera y al Marqués de Campo esperan su traslado a otros lugares de la ciudad. Viajes de piedras y bronces necesarios para dar paso a un proyecto que iba a cambiar por completo el aspecto de la plaza consistorial, pero a un alto precio:

La desaparición de una calle entrañable llamada a formar parte desde entonces del álbum familiar de los recuerdos y para la posteridad: la que fue "la Baixada de San Francesc".

lunes, 16 de marzo de 2015

40 AÑOS DE CUDOL Y 15 DE GLOBOTÁ EN LA FALLA MONTORTAL-TORREFIEL

El Cudol.- 17-03-2011.-Esteban Gonzalo
1972 - El Cudol es el signo identitario y la globotá el invento de la Falla Marqués de Montortal, Conde de Torrefiel y Felipe Rinaldi.

El Cudol es el trozo grande de la piedra de varias toneladas de peso que en 1972 cayó del camión que la transportaba al puerto de Valencia y rodando se detuvo cuando chocó con el edificio de la esquina oeste de la calle Conde de Torrefiel. Los fragmentos que se rompieron los recogieron, apartaron el trozo grande a varios metros de las viviendas y como nadie lo reclamó se olvidaron de recogerlo. Cuando reformaron y pavimentaron en toda su amplitud la entonces avenida Onésimo Redondo y actual Doctor Peset Aleixandre la piedra quedó en una franja para jardín hecha ex profeso en aquel tramo entre la acera y la calzada.

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Como no tenían mote fallero bautizaron a la piedra como El Cudol y 16 de marzo de 1975 la adoptaron como signo identitario. Mascota a la que homenajearon cuando se cumplió el vigésimo aniversario de su adopción, según consta en un retablo cerámico en la calle Conde de Torrefiel, muy cerca de la esquina a donde llegó el pedrusco sin causar, afortunadamente, desgracias personales.

Sin embargo, cuando en 1995 inauguraron el paso inferior entre las avenidas Doctor Peset Aleixandre y Primado Reig, para evitar el cruce a nivel con la calle Sagunto y la avenida Constitución, los falleros no quisieron que se llevaran su icono, cuya imagen les acompaña a todos los actos, y consiguieron lo pusieran en la zona ajardinada, donde continua, que hay encima del paso inferior mencionado.

Globotá Falla Montortal-Torrefiel.-18-03-2001.-Esteban Gonzalo 
En cuanto a la Globotá, fue su invento de marzo de 2001 para sustituir con globos los masclets que no podían pagar al tener que hacen frente a la parte de los gastos que no cubrían los seguros de un accidente pirotécnico ocurrido en 1998. Y vaya que sonaron las explosiones “in crescendo” a partir del “pinchazo” de comienzo dado por las Falleras Mayor e Infantil, que alcanzó su cenit cuando el día de San José en pocos minutos estallaron más de 4.000 globos.

Había nacido la “Globotá”, un invento valenciano, y con tal éxito, que ellos continúan pinchando globos, este año el quincuagésimo, y su realización se ha generalizado como alternativa a la pólvora en lugares cerrados (caso de Expojove), donde no hay suficientes distancias de seguridad según la normativa actual o las disponibilidades económicas son escasas.

La Falla Montortal-Torrefiel fue constituida en 1955, pero es la continuadora de la comisión Barrio Ideal-Onésimo Redondo que ya plantaba monumento efímero en 1947. Su censo actual de 550 falleros la sitúa como la cuarta comisión en el escalafón de las más numerosas de la Junta Central Fallera.

Texto y fotos Esteban Gonzalo Rogel.

domingo, 15 de marzo de 2015

EL TRANVÍA DE FUERZA

1900 - Tranvia de tracción animal,
Archivo Rafael Solaz

En 1801 se inauguró el “Nuevo Camino al Grao” con la presencia del Rey Carlos IV que disfrutaba por unos días de la “conveniente tranquilidad”, alejado de la Corte. El Camino Hondo y el Camino Viejo, ambos al Grao, quedaban como alternativas al nuevo trazado, recto y ancho, que se adivinaba necesario para las infraestructuras a realizar en la zona portuaria, de cuya proyección se venia teniendo en cuenta desde hacia décadas.

Por la nueva vía iban a pasar naranjas, cerámicas, cebollas, vinos, esparto… Carros y tartanas iban a unir la ciudad con el mar, y las “vías de carros” iban a otorgar a Valencia su peculiaridad emblemática en los últimos años del siglo.

En 1876 se crearía la sociedad “Tranvía de Valencia al Grao y Cabañal”  y en el mes de junio los primeros tranvías de tracción animal, llamados  también de fuerza, enfilarían el Camí del Grao bajo la sombra de sus chopos. A través del Puente del Mar que, como su nombre indica, era la salida natural desde la ciudad a los ya anexionados  y antiguos pueblos de Villanueva del Grao y Pueblo Nuevo del Mar.

Vemos en la foto hacia 1905 un tranvía de tracción animal sobre el puente con un diseño que bien pudiera representar el antecedente del tipo Imperial, en una línea que iba a circular “empujado” por la electricidad a partir de marzo de 1908.

sábado, 14 de marzo de 2015

LA ÚLTIMA EMBAJADA FALLERA EN TREN VINO DE ZARAGOZA.

1974 La ultima embajada falleraValencia.- Estación del Norte.- 15-03-1974. Recepción a la embajada de Zaragoza.- Foto Pérez Aparisi.

1974 - La Sociedad Valenciana Fomento del Turismo organizó en 1927 el primer Tren Fallero para traer “excursionistas (así denominaban entonces a los turistas)” de Madrid para que conocieran las Fallas de Valencia y poco faltó para que hubiera otro de Barcelona, que sí lo hubo el año siguiente.

Fue el preludio de una tradición ferroviario-fallera, a la que se incorporó posteriormente Zaragoza y esporádicamente otras ciudades, que salvo el paréntesis de la guerra 1936-1939, continuó hasta 1974. Las recepciones en las estaciones del Norte y del Central de Aragón, posteriormente Valencia-Alameda, eran sucesos multitudinarios que por su importancia para la Fiesta figuraban en el programa oficial de festejos. Sin embargo, la proliferación del transporte individual y colectivo por carretera los hizo desaparecer, llegando a las 19:30 horas del 15 de marzo de 1974 la última embajada en el tren “Correo” de Zaragoza. Un aditamento de las fiestas falleras, que dejaron languidecer en plena euforia automovilista sin considerar entonces que podían ser compatibles, y ahora se podría reconsiderar su realización a la vista del protagonismo creciente que tienen los servicios de alta velocidad.

En la instantánea tomada por el fotógrafo F. Pérez Aparisi el citado 15 de marzo la Fallera Mayor de la Casa de Valencia en Zaragoza, María Jesús Esparza Olcina, es recibida a la llegada del tren por: Carmen Navarro Martínez, Reina del Centro Aragonés de Valencia, y José Saurat Palop, Delegado de Recompensas de la Junta Central Fallera.

Les acompañan una señorita y un caballero alto que no han sido identificados.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 13 de marzo de 2015

LA FALLERA MAYOR, BELLEZA VALENCIANA


Vicentita Montoro. Fallera Mayor. 1935-2

Archivo de Rafael Solaz 

Que las fallas sean “arte e ingenio” nos lo indica nada más ver sus monumentos tras la "nit  de la plantá", en cuanto a la belleza que albergan, queda manifestada por la mujer valenciana, de peineta y espolín, con su mayor disfrute al pasear su garbo con un ramo de flores por las calles de la ciudad.

La fiesta tiene su mejor embajadora en la “Fallera Mayor”, su máxima representación y protagonista en la “crida” con su invitación universal a los días josefinos.

El primer año de su proclamación fue en 1931 y se le reconoció como Reina Fallera. Vicenta Montoro y ya como Fallera Mayor, fue elegida entre cinco candidatas en el marco de los Jardines del Real, un 23 de julio de 1934 con su Corte de Honor formada por Carmen Sarriá, Ascensión Valero Chuliá y Carmen Santonja.

La merecidamente considerada como Belleza Valenciana de aquel lejano año, pertenecía a la comisión de Ripalda-Beneficencia del castizo Barrio del Carmen.

La Fallera Mayor, que reina por un año, participa con gran distinción y desde su nombramiento en un extenso programa de actos que culminan en la "nit de la crema".

Noche de fuego y de lagrimas, recuerdos de un reinado que nunca perece.  

Fuente: Javier Mozas Hernando

jueves, 12 de marzo de 2015

FALLA PENSAT I FET DE LOS FERROVIARIOS DE JESÚS

1953 Falla Ferroviaria Estación Jesús.-Vicente Matoses Foto de Vicente Matoses

Fue la falla que los empleados de los talleres del trenet de la estación de Jesús realizaron en 1953, según la foto de Vicente Matoses, que es el primero por la derecha.

En poco más de un mes reprodujeron, fielmente, una de las locomotoras de vapor que les llevaron cuando electrificaron las líneas del Trenet de Pont de Fusta para ayudar a las también viejas maquinitas de vapor del Ferrocarril que por la Ribera Alta llega hasta Villanueva de Castellón.

Para mover la falla por la zona la montaron sobre una carretilla Fenwick.

Expulsaba humo por la chimenea, silbaba y lanzaba perfume por los purgadores de los cilindros.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 11 de marzo de 2015

EL CABALLO EN LA CIUDAD

1900 el caballo en la ciudad

Archivo de José Huguet

Tartanas y carrozas, landós, carros y tranvías. Hubo un tiempo, de ello hace muchas décadas, que ocuparon calles, plazas y caminos que en su cotidiana tarea urbana daban vida al pulso de la ciudad.

Y en su quehacer han ocupado portadas de revistas y prensa, han motivado exposiciones y sus muy variados modelos han saciado el apetito de los coleccionistas mediante cuadros, fotos y miniaturas como particular homenaje a la relevancia que adquirieron por su aportación indispensable.

Pero semejantes útiles de madera, ensamblados por clavos, hierros y cuerdas, hubieran sido objetos inservibles sin la presencia de un dócil animal, el gran protagonista durante decenios del mundo escénico urbano.

Sirva la imagen hacia 1900 que discurre por la calle Játiva frente a la plaza de San Agustín, para este sencillo homenaje al servil caballo, que siempre ha estado en un segundo término pese a ser el primero en su esfuerzo.

martes, 10 de marzo de 2015

LA COMISIÓN FALLERA COSTA BORRÁS-AGUSTINA DE ARAGÓN CONTINUA RECIBIENDO AL TREN TURISTA FALLERO

1968 – Foto de Studio Beteta

Desde 1953 la Falla Costa Borrás-Agustina de Aragón del barrio de Patraix recibe al Tren Turista Fallero como parodia de los trenes especiales que durante muchos decenios llegaron de Madrid, Barcelona y Zaragoza, principalmente, para que valencianos ausentes y amigos de su ciudad de residencia disfrutaran plenamente con los festejos falleros. Organizado por la Sociedad Valenciana Fomento del Turismo en 1927 llegó el primer tren procedente de Madrid y el año siguiente también vino otro desde Barcelona.

El festejo consiste en la recepción que parte la Comisión y vecinos, con representantes de fuerzas vivas a la antigua usanza, música, y ¡cómo no! tracas, efectúan al resto de los falleros que convenientemente disfrazados, satirizando modas y temas del momento, llegaban en tren especial a la terminal ferroviaria hasta 1988, ya que desde ese año el metro es el último tren que acerca a los turistas a su destino. Seguidamente, en vistosa y colorista cabalgata salen todos hacia la demarcación fallera donde los turistas son recibidos, jubilosamente, por el vecindario.

Los excursionistas, así denominaban en los años veinte a los turistas, llegaron hasta 1961 a la vieja estación Jesús, los 28 años siguientes a la nueva terminal con fachada a la avenida Giorgeta y desde 1989 a la estación Joaquín Sorolla-Jesús del metro, a pesar de tener junto a la demarcación fallera la estación Patraix, ya que quieren continuar con su tradición.

VALENCIA JESÚS.- 1956.- Murga Meninfot de la Falla Costa Borrás-Agustina de Aragón. Francisco Lozano 1956 – Foto de Francisco Lozano

En 1956 y ante la fachada de la vieja estación Jesús el fallero Francisco Lozano fotografió a la Murga Meninfot antes de la llegada del Tren Turista Fallero, mientras que en la otra imagen, de Studio Beteta y del 17 de marzo de 1968, turistas, falleros y vecinos están pasando por la plaza de Jesús.

Comisión fallera que también desde 1953 incluye en su programa de festejos la presentación de su comisión masculina, realizada por la femenina y donde las flores entregadas son verduras y hortalizas.

El 13 de marzo celebrarán la presentación masculina a partir de las 22 horas en su teatro-casal de la calle General Barroso nº 16 de Valencia y el día 18 acudirán a las 19 horas a la estación Joaquín Sorolla-Jesús para recibir a retrasados turistas.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 9 de marzo de 2015

LA PLAZA DE LA MERCED


1971 falla la merced
Archivo de Rafael Solaz

La de la Merced y por su permanencia en la Sección Especial desde hace años, es de visita obligada en nuestro circuito fallero con parada y disfrute en  cada uno de los lugares más emblemáticos del centro histórico.

Plaza aliñada al reclamo de mimbres y cestas durante todo el año, peatonal y tranquila, está casada con la historia de la ciudad, tanto en cuanto su nacimiento fue fruto del derribo del Convento de la Merced, construido por la Orden de los Mercedarios en los terrenos extramuros cedidos por Jaime I tras la Reconquista. Su desaparición en 1840 tras la desamortización de Mendizábal, supuso un cambio drástico en la zona, y más aún por el derribo del Convento de Santa Magdalena al lado.

La desamortización de la Valencia conventual abrió claros en su tejido urbano, tal es el caso de la popular plaza de la Merced, muy visitada en estos día falleros. La imagen con su falla de 1971 con el lema de “la doma”, de Salvador Debón, maestro fallero de reconocido prestigio, nos ofrece el aspecto de sus pequeños balcones de hierro forjado con sus viejas persianas de fuelles y  al aire. 

domingo, 8 de marzo de 2015

ANFÓS RAMÓN GARCÍA, 40 AÑOS POETA DE LA FERROVIARIA

Anfós Ramón i Garcia leyendo llibret La Ferroviaria año 1998
1998 - Anfós Ramón i García (1924-2014) fue durante cuarenta años (1974-2013) el autor del llibret para la falla grande de la comisión Bailén-Xátiva, popularmente La Ferroviaria. Un poeta, que escribía hasta 23 llibrets en cada ejercicio para comisiones falleras de Valencia y su provincia, trasnochando a partir del verano, y después consiguiendo numerosos premios.

Su despedida en el 2013 con el lema ¡ Quin espectàcul ! no tuvo desperdicio. Con elevadas dosis de ironía, sátira y humor fustigó la corrupción, los apretones económicos de Alemania, los impuestos a las fallas y al enorme paro con los padres y abuelos teniendo que mantener a hijos y nietos.

En la foto, tomada durante su lectura del llibret de La Ferroviaria del año 1998, Anfós Ramón está acompañado por la Fallera Mayor e Infantil, Mª Amparo Tomás Couchoud y Marta Tomás Donderis, respectivamente.

Agradecida al poeta que aportó calidad y salero a la falla, la Comisión Bailén-Xátiva ha convocado el I Concurs de Poesía Satírica 2015 “Anfós Ramón”, para premiar la escena más sarcástica escrita, en verso y en lengua valenciana, en la explicación y relación de una falla descrita en su llibret de este año. Asimismo, Anfós es homenajeado en el llibret escrito por Sito Sanchis, compartirá protagonismo en el monumento fallero del artista Raúl Martínez “Chuky” con los apegos y desapegos hacia el Alzheimer, y su busto, con unos versos de su importante obra “La casa vella”, estará hasta el 15 de marzo en la Exposició del del Ninot.

Poeta vocacional, con formación literaria autodidacta y en lengua valenciana la práctica totalidad de sus escritos, tanto en poesía seria como festiva, Anfós Ramón comenzó a escribir versos desde muy joven. Su bagaje lo componen más de 900 llibrets y muchos libros publicados (La casa vella, Del foc que mai s’apaga, No ofen qui vol,...), que están refrendados con numerosos premios en ambas modalidades literarias. Consideraba que la poesía seria era la suya y la festiva una pequeña válvula de escape. ¡Quién lo diría!.

Fue el poeta valenciano más premiado de todos los tiempos y el más veces galardonado en Els Jocs Florals de la Ciutat i Regne de Valéncia.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

sábado, 7 de marzo de 2015

EL CAPITÁN MILÁ EN GLOBO

1944 el globo de milá

1944 - Llegan las fallas y con ellas Valencia se inunda de arte e ingenio. Pero no sólo de ellos. En su anuncio, como el “adelantado” de la fiesta, el estallido de pólvora se va adueñando de la ciudad, mientras nos llegan recuerdos de un tiempo que no vuelve (aunque…quién sabe) con su carrera de camareros por las calles; el acróbata que se deslizaba desde lo alto de la Equitativa ante un público ensimismado; Folgado, “el tigre de Manises” tirando con sus dientes de un tranvía al completo. Y entre otros recuerdos que desde la niñez fascina, el globo de Milá. Y siempre con la plaza consistorial repleta de gente, donde ni un alfiler hallaba su sitio.

1884 falla-globo
Pero la historia del "Capitán Milá" venía de lejos, del último tercio del siglo XIX. Juan Milá era el personaje en el que se escondía un profesional del circo, Antonio Martínez Latur, valenciano, gran aficionado a los ascensos en globo. Un personaje que había tomado el nombre del gimnasta y predecesor catalán en la misma costumbre de gran fama y prestigio.
   
Nuestro Juan Milá subió en globo en numerosas ocasiones con las más esperpénticas actuaciones, pues igual le acompañaba un becerro que disponía de un enorme cañón, o un vivaracho mono. O un pequeño “ninot fallero” que lanzaba en globo. Porque la presencia del “globo de Milá” en las fiestas de fallas de finales de siglo era obligada.

Tuvieron que pasar muchos años, para que en los cuarenta se repitiera el espectáculo con una gran concurrencia de público que animaba la semana fallera. Con el nuevo Capitán Milá a bordo, dirigido entonces por Amador Fernández.

¿Volverá algún día?    

viernes, 6 de marzo de 2015

MARCHALENES, ZAIDIA Y UN RETABLO

José Cózar en 1962 cogió el caballete y desde su calle Mondúber se fue a Marchalenes. Buscaba el Monasterio de la Zaidía, sin desdeñar alquerías, huertos, casas y aleros; y cómo no, el retablo de la Virgen del Rosario. Con su certero trazo llevó al lienzo tan entrañables paisajes urbanos.

Marchalenes, Marjalena como le gusta mencionar el historiador Juan Bautista Viñals quien se recrea en el trabajo de Pepe Cózar, a su vista nos informa de lo que ven sus ojos porque los recuerdos, pese al tiempo, permanecen inalterables.
 
1962 marchalenes
Derecha: Escalones subida Calle de la Bomba. Almacenes. Ebanistería de Ortiz. Carnicería de García. Al fondo, cúpula del Real Monasterio de la Zaidía. Entre ésta y la Calle de la Bomba nuevos edificios.

Izquierda: En primer término, caseta con aliviadero de la caudalosa acequia de Rascanya. A continuación, la casa de las modistas Grancha y, seguidamente, la “algepseria” que daba entrada a la calle Montañana.

1962 marchalenes2 Ángulo del principio de la calle  Marchalenes  fragmentada en el año 1919. El primer tramo  se rotuló  calle Doctor Olóriz.

A la derecha retablo de la Virgen del Rosario, 1800-1991, artístico altarcillo que según todos los soportes documentales que se disponen corresponde su obra con anterioridad al año 1800, y estuvo dedicado a Sant Vicent Ferrer i a la Verge del Rosari, todo como consecuencia de la devoción que se les profesaba a la Virgen y al Santo Dominico Valenciano en este peculiar arrabal  de extramuros mitad lacustre y mitad huertano.

El retablo  estaba construido de bonitos azulejos, y quedaba protegido por tejas de alfarería de color rojo. En nuestro particular recuerdo lo inmortalizamos cimentado entre un balcón con sencilla balaustrada de hierro provista de torna puntas, y ventanas con unas interesantes verjas; su forma era rectangular, sus medidas aproximadas, tres metros a lo alto, además de la cornisa construida de madera, y friso de azulejos, y en sus proximidades existía una fuente loada entre otros por el celebrado poeta valenciano Martí Gadea.

El caserón por su composición y su trazado en su tiempo fundacional debió de corresponder a familia de alto linaje, en sus últimos y lastimosos momentos estuvo rotulado con el número 4 de la calle Marchalenes y en sus últimos instantes la vivienda con el mencionado retablo la ocupaba la familia Bonora, la del medio  como almacén  Vicente García. Y la esquina con la calle Montañana se encontraba la vieja peluquería y enfrente la “algepseria”.  

Por la izquierda comienza la casa de la familia Salom, la carnicería del señor García, la carpintería de Ortiz y seguidamente los escaloncitos de  la entrada de la calle de la Bomba, y al fondo la arboleda de la alquería de Barriga, anteriormente conocida como alquería de Guinart.

1962 marchalenes3
Real Monasterio de la Zaidía y sus huertos en las décadas de los cincuenta y sesenta.

De quien el historiador Juan B. Perales dejó escrito: “No menos renombrado, ni menos suntuoso, ni menos histórico que los grandes monasterios de aristocráticas religiosas, existentes o que han existido en varios puntos de España como Las Huelgas de Burgos, las Dominicas Reales en Medina del Campo, Las Salesas, Las Comendadoras Calatravas y otras de Madrid y de diferentes ciudades de la península es el histórico y celebradísimo monasterio de la Zaidía en Valencia fundado en 1260 por Doña Teresa Gil de Vidaure quien historiadores graves proclaman como tercera mujer de Don Jaime el Conquistador”.

Texto de Juan B. Viñals

jueves, 5 de marzo de 2015

EL TEATRO MICALET EN CONSTRUCCIÓN

1954 TEATRO MICALET EN CONSTRUCCION
Archivo de Rafael Solaz

Corría el año 1905 y con la disolución del Orfeón Valenciano “El Micalet” y tomando este nombre, se crea la Sociedad Coral “El Micalet” de la mano, según expresaban las crónicas de la época, del más afamado músico valenciano de los últimos siglos, D. Salvador Giner. 

La Coral estableció su sede en el Palacio de Parcent, el de mayor superficie de la ciudad, cuyas instalaciones se estaban utilizando para diferentes usos privados.

La Sociedad Coral “El Micalet” necesitaba una sede propia donde poder ejecutar sus diversas actividades. Tuvieron que pasar unos años para disfrutar de ella. El lugar elegido fue en la calle Maestro Palau a donde se trasladaron a finales de los años cincuenta para proceder a la construcción del teatro añorado. Centro cultural que daría ocasión para disfrutar en su escenario con representaciones teatrales y de zarzuela, ejecutadas por los figuras más importantes de la época.

Tuvo la desgracia de sufrir un pavoroso incendio en agosto de 1971; reconstruido, reanudó su actividad tres años más tarde.

La foto en torno a 1963 nos muestra un momento de la construcción de su fachada en unas instalaciones que se complementan con las existentes en la calle Guillem de Castro.

miércoles, 4 de marzo de 2015

EL BALL DE TORRENT

1838 baile de torrente

El Ball de Torrent y en cuanto a su origen, no está claro, pues mientras se cree que se remonta al siglo XIII, abunda la creencia que fue en el XVII en ocasión de una representación festiva, alegre y teatral, con un final en trifulca entre los participantes ante la visita del Virrey a Torrente, lo que tradujo la celebración en un baile semejante al “del rosario de la aurora” que terminaba a base de golpes, surgido años después.

Su recuerdo fue en aumento al igual que sus variantes. Un ejemplo lo tenemos como final de una cabalgata que recorrió la ciudad, en una acto que tuvo lugar sobre un tablado colocado en la plaza de toros próxima a las Torres de Cuarte en 1838, al celebrarse el sexto centenario de la Reconquista, siendo el Colegio del Arte Mayor de la Seda el encargado de organizar tan extenso programa.

Las diversas representaciones de aquel “Gran Baile de Torrente” se ofrecían en el jugoso cartel que ofrecemos con todo lujo de detalle, indicando las calles recorridas por la cabalgata y los grupos participantes, anunciando que “la función comenzará a las tres, permaneciendo la puerta de Cuarte abierta hasta concluir la función”.

Fuente: Valencia en la Revolución (1834-1843) de Ivana Frasquet

martes, 3 de marzo de 2015

MONUMENTO A TEODORO LLORENTE - LA VALENCIA LITERARIA

Monumento diìas despueìs de su inauguracioìn (Valencisa Atraccioìn)Fuente – Valencia Atracción 

El 2 de julio de 1911, falleció en Valencia, uno de los personajes más importantes e influyentes de la Valencia de finales del siglo XIX y principios del XX: Teodoro Llorente. Su nombre ha estado ligado a importantes campos de la cultura y la sociedad valenciana, fue uno de los poetas más importante de la denominada Renaixença valenciana; fundador y director del periódico Las Provincias; y presidente de la asociación cultural Lo Rat Penat (1879-1880).

En la feria de Julio del mismo año de su fallecimiento, el periodista Francisco Pérez Mencheta, con el apoyo de Lo Rat Penat, propuso la construcción de un monumento en su memoria.

Bocetos presentados (Las Provincias, 14 de mayo de 1914)En el año 1913 se colocó la primera piedra del monumento, en el lugar propuesto por el Ayuntamiento: la Gran Vía del Marqués del Turia.

Ese mismo año se convocó un concurso, presentándose los bocetos en la sede de Lo Rat Penat, si bien debido a los acontecimientos del año 1914 (la Gran Guerra), se detuvo la construcción del monumento. El concurso fue ganado por el escultor Gabriel Borras, discípulo del valenciano Mariano Benlliure. Finalmente la inauguración de este conocido monumento tuvo lugar en el día 31 de julio de 1924.

En el mismo, además de la imponente figura del poeta Llorente, podemos ver una figura femenina desnuda, que simboliza la poesía, las figuras de Fausto y Margarita, de la obra de Göete, uno de los autores preferidos de Llorente, así como personajes típicos de valencia, el dolsainer y tabaleter, coronado por una alegoría de nuestra ciudad representada por una mujer con el traje tradicional de fallera.

Fuente: Monumentos conmemorativos de Valencia, de Violeta Montoliu Soler (Ed. Real Academia de Cultura Valenciana, 2002)

Texto de Mauro Guillén

lunes, 2 de marzo de 2015

PAPELERÍA MAIQUEZ, EN PERFECTO ESTADO DE REVISTA

1935 Papeleriìa Maizquez. Calle Don Juan de Austria. 1935
Archivo de Rafael Solaz

La Papelería Maiquez era un lugar de orden. Bastaba con verla. Situada en un céntrico lugar que unía la calle Colón con la bancaria y comercial de las Barcas, el establecimiento daba cumplido servicio a las exigencias de la zona. Corría el año 1935 y desde la calle Juan de Austria era habitual ver al personal subalterno de bancos, despachos y empresas de servicios, cruzar su puerta y ante el mostrador de cristal (que exhibía toda clase de artículos de oficinas) sacar su lista de encargos.

Cuadernillos de papel barba, en blanco y a cuadricula, hojas de Mayor, de Diario y de Balances; tinteros, plumillas y papel secante; tinta china y goma de borrar; papeleras, cinta de máquina, lápices y chinchetas. Libretas engomadas, sobres y papel carbón. Pisapapeles y abrecartas.

Toda una extensa gama de artículos de oficina, de los que el archivador ocupaba un lugar preferente en unas estanterías tan repletas como ordenadas, dispuestos para albergar vidas y haciendas de cualquier actividad mercantil.

Papelería Maiquez, en perfecto estado de revista.

domingo, 1 de marzo de 2015

AQUELLAS MASCLETÁS DE LA FERROVIARIA

1986 aquellas mascletas de la ferroviaria 18-03-1986.- Mascletás de La Ferroviaria.- Esteban Gonzalo

Foto de Esteban Gonzalo

Tan famosas que compartían el protagonismo de la ciudad con las disparadas en la plaza del Ayuntamiento, de tal manera que sus respectivos seguidores sólo tenían que dar media vuelta para escuchar, más que ver, una u otra.

Historia pirotécnica que finalizó en 1988 cuando tras la prohibición de dispararla desde la explanada de acceso a la estación para evitar deterioros en el edificio, catalogado como uno de los principales iconos modernistas de Valencia, a partir del año siguiente la Falla Ferroviaria, oficialmente Bailén-Játiva, no tenía en su demarcación un sitio para montarla con las distancias reglamentarias de seguridad.

Los intentos posteriores con engraellat y globotás no fructificaron.

Desaparecieron las mascletás pero también la fuente y el jardín. Ahora una gran explanada, con el único aditamento que las dos columnas-farolas para el alumbrado, antecede al bello monumento nacional.

La panorámica fue tomada el 18 de marzo de 1986 desde el Puesto de Mando de Renfe, que entonces estaba en la terraza del edificio.

Texto y foto de Esteban Gonzalo Rogel.

sábado, 28 de febrero de 2015

LOS CARNAVALES EN 1911

1911 el carnaval

1911- Terminaba el mes entre el carnaval y el buen tiempo, pese a que en su inicio los temporales habían azotado la costa con serias amenazas para las “barcas del bou”.

La idea en la construcción de “chalets para los periodistas” saltaba a la palestra de la mano del redactor Gil Sumbiela, y el día 17 Vicente Blasco Ibáñez llegaba a Valencia procedente de América para su estancia en la ciudad con una agenda de dos días en los que sería objeto de homenajes por parte del Ayuntamiento republicano y con diferentes actos, inaugurando con su presencia la Casa de Refugios del Mar en la playa de Levante. El Palacio Municipal acogió un banquete en su honor de más de cien comensales, con las asistencia de las autoridades municipales, universitarias y judiciales, con una posterior conferencia a cargo del novelista en el Teatro Circo de la Exposición, que iba a ser derribado en ese año, para despedirse de los valencianos la mañana del día 20 desde la Estación del Norte.

En este ambiente finalizaba el mes con la fiesta del Carnaval y con un acto en el Teatro Principal donde el Circulo de Bellas Artes, cuya participación en diferentes actividades festivas y culturales era muy notoria, iba a animar aquellos días organizando un concurso de disfraces. No hubo una gran expectación popular, pese a que el Ayuntamiento había costeado diez carruajes de exuberantes adornos para su paseo por la ciudad.

La foto de José María Cabedo muestra el aspecto que ofrecía el coliseo valenciano, en una fiesta que en la que no faltó el  “el baile de máscaras” captado por el fotógrafo.

Fuente – Las Provincias.

viernes, 27 de febrero de 2015

LAS PELEAS DE GALLOS

la gallera en la sociedad artistica escalante años 30 La "Gallera" en la Sociedad Artística Escalante años 30

La pelea de gallos tuvo su momento en Valencia. Arraigó en la ciudad en el primer tercio del XIX y su cuota de popularidad fue en aumento, convirtiéndose en popular motivo de entretenimiento para unos aficionados que acudían al reñidero situado en la plaza de Mosén Sorell los días festivos. Como negocio, vecinos del barrio del Carmen se esforzaban por la cría de un buen gallo de pelea, toda vez que suponía un buen pellizco para el sustento familiar.

También se puso en práctica en el LLano de Zaidía donde se construyó un circo adaptado a las peleas de gallos con el añadido de salas para otras actividades de recreo y conferencias. Estaba entre los puentes de Serranos y San José, por lo que la cercanía a los pueblos de huerta facilitaba la asistencia de los aficionados. Las peleas se ofrecían todos los días festivos, así como los jueves durante una parte del año. Los cinco cuartos de la entrada facilitaba una gran concurrencia.

La afición por los gallos también llegó al centro de la ciudad a finales de siglo, y en 1890 se inauguró la Gallera de la calle Aluders que estuvo muy activa hasta avanzado el siglo XX. De arquitectónico acabado y planta circular, se conserva en la actualidad como Sala de Exposiciones.

El Marítimo también tuvo sus “peleas de gallos”, en el Cabanyal, en una costumbre que pese a la prohibición existente ha llegado el actual siglo con la intervención policial ante su conocimiento.

Fuente: Valencia en la Revolución (1834-1843) de Ivana Frasquet

jueves, 26 de febrero de 2015

LA PUERTA DE LA ALMOINA


años 40 Puerta Romaìnica de la Catedral. AnÞos 40
Archivo de Rafael Solaz

Las arquivoltas de la puerta románica de la Seo se muestran de reojo y como en adorno de piedra ante la mujer que desde la Barchilla cruza.

En el mediodía la plaza de la Almoina refleja luz y paz. Se observa el tránsito de un hombre que empuja su carro tras un perro que imaginamos le indica el camino,  como si su dueño no lo supiera. O avanza el can en solitario. ¡Quién sabe!

El día es de un sol radiante aunque en época invernal como nos avisa el ropaje de los escasos caminantes bajo el pasadizo que une la Catedral con el Palacio Arzobispal, a principios de los cuarenta,  del que se adivina apenas quedan vestigios.

Puerta de la Almoina o del Palau, más de siete siglos casada con el arte entre tañidos del Micalet y Kyrie eleison de gracias, engrandecida por luces con brillos de esperanza.
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