viernes, 31 de julio de 2015

HIJA DE BLAS LUNA EN LA PLAZA COLLADO


Foto de Esteban Gonzalo Rogel

1983 - En la plaza del Collado nº 4, esquina con la calle La Lonja, está la más que centenaria Ferretería HIJA DE BLAS LUNA, en la que destaca su verde fachada y en ella colgados algunos de los productos señeros que venden. Su especialidad son las telas metálicas pero puedes encontrar desde un clavo hasta una tetera, y entre ellos barreños, recipientes de plancha estañada o de zinc para usos caseros donde muchos niños éramos bañados cuando la mayoría de las viviendas ni siquiera tenían ducha. Casa fundada en 1886, según consta en un reconocimiento que les hizo la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Valencia cuando cumplió un siglo.

José Luis Castro, su actual dueño, es consciente de la peculiaridad y el atractivo turístico que aporta su establecimiento al lado de la Lonja. Fachada que también conserva la que fue Relojería y ahora Numismática La Lonja con aperturas esporádicas al público, pero imagen desaparecida del taller cinematográfico 6Precisión6, local ocupado por dos sucesivas inmobiliarias.

Incluso en el mismo edificio, cuyo bajo ocupa la Ferretería, la antaño Habitaciones La Lonja ha cedido el testigo a una hôme, establecimiento hostelero especializado para la pernoctación de viajeros jóvenes.

Peculiar rincón valenciano para fotografiar conjuntamente con la Lonja, pero evitando un ruinoso edificio que para más inri, según los vecinos y en una ciudad turística,  es de propiedad municipal.

En la foto, tomada en noviembre de 1983 los siguientes automóviles: Simca 1200, Renault 5, la parte trasera de otro Renault pero modelo 4 L y la parte trasera izquierda de un Seat 850.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

miércoles, 29 de julio de 2015

BAILE EN EL PABELLÓN DE AGRICULTURA

Archivo Rafael Solaz

La Sociedad Valenciana de Agricultura nace en la ciudad pasada la primera mitad del siglo XIX como fomento de la actividad agrícola y para su protección.

Periodo decimonónico que se caracterizó por la celebración de diferentes congresos en el marco de los Jardines del Real. Tuvo sucesivas sedes en casas y palacios, hasta que ya en el siglo XX se establece en la calle de la Paz como Casino de Agricultura, nombre que había tomado en 1879 al disolverse el Casino de Valencia de la plaza de Mirasol, fundiéndose ambas sociedades.

Llegaba la Feria de Julio y el Casino de Agricultura tenía su "pabellón" con el mismo nombre, donde se reunía lo más selecto de la sociedad valenciana con sus fiestas y bailes de gala en medio de una gran suntuosidad.

Vemos en animado grupo y dispuestos para una jornada de baile, cuatro bellas señoritas con sus vestidos de seda, alegres y dos apuestos caballeros con su uniforme militar como acompañantes. 

lunes, 27 de julio de 2015

LA IGLESIA ANTE EL CAMBIO DE SIGLO


En el último tercio del siglo XIX se llevaron a cabo la construcción de nuevos edificios religiosos una vez superados tiempos difíciles para los creyentes, toda vez que el laicismo iba incorporándose a la vida social valenciana.

Ello no fue óbice para que en  el citado periodo se abrieran nuevas iglesias, como fueron entre las más destacadas la correspondiente al Monasterio de La Zaidia en su reconstrucción, la de San Vicente de la Roqueta a donde se habían traslado las religiosas de Santa Tecla, la del Hospicio de Nuestra Sra. de la Misericordia, la fundación de las Salesas junto al Zaidia, la también reconstrucción de la Iglesia de la Compañía y las Adoratrices de Hernán Cortés. 

Igualmente entraron en funcionamiento edificios con carácter de asilos, como los de San Juan de Dios y de San  Eugenio, al tiempo que que los Padres Salesianos se establecen en el antiguo monasterio de San Antonio Abad.  Con el cambio del siglo, se bendicen las nuevas iglesias de  San Juan de la Ribera, de las Religiosas Reparadoras, Religiosas de San Cristobal, y en 1906 comienzan la obras en la calle Cirilo Amorós para el nuevo templo de San Vicente Ferrer. 

Un año antes había comenzado su construcción la Iglesia Parroquial de San Juan  del Hospital y San Vicente de la calle Isabel la Católica, una de cuyas fases observamos mediante la foto de 1906.

sábado, 25 de julio de 2015

LA ANTIGUA FUENTE DE LA PLAZA DE LA VIRGEN


Archivo Rafael Solaz

La plaza de la Virgen en la actualidad es uno de los puntos más concurrido de la ciudad, a la sazón el lugar donde con más frecuencia se celebraban un sinfín de encuentros, sean de carácter festivo, reivindicativo, lúdico o folclórico.

Tras la reforma de los años setenta la fuente que representa al río Turia ocupa un lugar prominente en la plaza con sus ocho acequias circundantes.

Pero con anterioridad también tuvo su fuente central, con larga vida, casi centenaria. Proyectada en la década de los ochenta del siglo XIX como monumento al Canónigo Liñan por su importante contribución económica al abastecimiento de la red de agua potable para la ciudad, su ejecución no fue acorde con el diseño, quedando en soledad como una taza de piedra de cuyo interior unos surtidores de agua estaban llamados a perpetuar un busto del Canónigo que no llegó a instalarse.

En la foto de 1964 recrea en su aspecto sencillo con gotas de nostalgia. Su emplazamiento estratégico fue aprovechado en ocasiones con variadas ornamentaciones según el acto festivo que lo exigía.

jueves, 23 de julio de 2015

KIOSCOS EN LA PLAZA EMILIO CASTELAR



Fuente – Blog “Con un garabato”

1929 – Este es el aspecto que ofrecía la plaza Emilio Castelar muy pocos años antes de que se iniciara el proyecto de Javier Goerlich. El Palacio de Correos y Comunicaciones ya había sido inaugurado y el edificio de Casa Balanzá muestra su retraso con relación a los de su entorno que flanqueaban el centro de la plaza, adornada con kioscos dispuestos para ofrecer sus servicios.

El monumento al Marqués de Campo en el centro, en homenaje a quien había contribuido en la segunda mitad del XIX al avance de la ciudad, tanto en cuanto su actividad portuaria la había complementado con la implantación de los servicios del gas y del ferrocarril, así como por su filantrópica ayuda mediante la construcción de un asilo en beneficio de los más necesitados.

La plaza como centro urbano ante el nuevo Ayuntamiento a falta de un año para su inauguración, cuando la motorización aún no se había adueñado del asfalto, se muestra como un espacio abierto al que acudir en busca de los puestos de flores, refrescos y prensa, dispersos en armónica distribución.

Las vías del tranvía cercan un entorno de tan pecualiares kioscos que durante años contribuyeron con su presencia a embellecer la plaza Emilio Castelar.

martes, 21 de julio de 2015

CARTEL DEL TEATRO APOLO

Archivo de Rafael Solaz

1907 - Julio Cervera fue un actor valenciano que gozaba de gran popularidad en Valencia. Tenía la particularidad que el drama lo convertía en sainete y a su intuición artística se unía la modestia y perseverancia, lo que le granjeaba las simpatías de un público entregado en su fidelidad.

El cartel del Teatro Apolo en el que se anuncia su homenaje, tuvo el eco debido y un gentío selecto llenó la sala. Julio Cervera hizo las delicias del auditorio en "La sultana de Marruecos", derrochando humor en "Les viudes de la plaseta". Aplausos que se repitieron en "El Roder" y en el ¡Culú! ¡Culú! de "La banda nueva", al igual que en el resto del programa.

En el periódico el Pueblo, el redactor, destacaba que la singular estimación que como amigo le profesaba, le imponía el deber de ser parco en su elogio, para que no se tome como producto del afecto. Por lo que se felicitaba tanto así mismo como al actor, por la cariñosa acogida que le había dispensado el público. 

Al final de su homenaje, Julio Cervera con rasgos de ingenio y acento de gran sinceridad, tras recibir numerosos regalos, agradeció las demostraciones de afecto hacia su persona.

Así premiaba Valencia a quien en numerosas ocasiones había ofrecido noches de gran vis cómica y divertimento, atraídos en esta ocasion por un cartel que ofrecía su peculiar aspecto.

domingo, 19 de julio de 2015

LA FERIA DE JULIO EN 1888

Archivo de Rafael Solaz

1888 - La Feria de Julio de aquel año notó la ausencia de gente foránea debido a la Exposición Universal de Barcelona que se estaba celebrando desde el mes de abril. Los festejos se llevaron al efecto en la última decena del mes, y el coso de la calle Játiva acaparó la atención de los valencianos con diversos actos. Destacaron cuatro magistrales corridas de toros a cargo de Frascuelo, Lagartijo y Espartero. Sin embargo, no captó la atención esperada un Certamen de Tiro para los cazadores.

Se celebraron dos concursos de música en los que participaron por separado bandas militares y civiles, siendo premiada por parte de las castrenses la del Regimiento de la Princesa con el primer premio, la del Guadalajara el segundo y la del Vizcaya el tercero. De la actuación civil se premió con 1200 pts la banda La Primitiva de Liria, con 1000 la de Aldaya y con otros menores a las de Requena,  Sagunto, la Lira de Castellón y Catarroja.

La Feria finalizó con una cabalgata, titulada Manifestación del Trabajo, con carros alegóricos de los diferentes sectores de la producción valenciana. Causó gran alborozo el ofrecido por el Marqués de Campo, el Progreso, representativo del ferrocarril, gas, electricidad, aguas potables, actividades con las que el gran prócer de la ciudad se había distinguido.

El programa  de aquel año reseña también otros festejos, ofreciendo los servicios de balnearios instalados en los muelles del puerto y en la playa del Cabañal.

viernes, 17 de julio de 2015

CERVECERÍA MADRID - LA VALENCIA LITERARIA


Ubicada en la calle de la Abadía de San Martí, abrió sus puertas en el año 1900 con el nombre de Cervecería Berlín, ya que estaba regentada por unos alemanes. Posteriormente paso a llamarse Cervecería Madrid.

En el año 1956 fue adquirida por Constante Gil, pintor de origen gallego, quien la convirtió en su museo personal. Alrededor de las mesas y los cuadros se celebraban tertulias literarias y artísticas en un ambiente bohemio. Constante Gil retrató a numerosos de los tertulianos allí reunidos colgando sus pinturas en las paredes abarrotadas que todos recordamos. Aunque la Cervecería Madrid alcanzó su máxima popularidad en los años 70 gracias a la invención, por el mismo Constante Gil, del famoso cóctel que bautizó con el nombre de Agua de Valencia.

Constante Gil, fallecido en el año 2009, traspasó el negocio en el año 2000, para dedicarse a la pintura. Su serie "Tertulias de café" retrata a los clientes del café alrededor del "Agua de Valencia” o de un "Rocafull" 
Texto de Mauro Guillén. Más entradas en el Mapa Literario de la ciudad de Valencia (http://bit.ly/13GFOEb)

miércoles, 15 de julio de 2015

LA NECESIDAD DE EVACUATORIOS PÚBLICOS

Archivo RND Jim Baum

1934 - En junio de 1931 el periódico El Pueblo denunciaba las deficiencias en los servicios de urinarios públicos, evacuatorios decía, en la ciudad. De inmediato, el alcalde accidental Sr. Sanchis, salía al paso informando que la Junta Municipal de Sanidad había dado instrucciones al arquitecto Sr. Goerlich para que ejecutase un plano de este tipo de establecimientos públicos, instando para que de forma urgente se construyeran dos pabellones en la Playa de Levante para este uso.

Igualmente y en la Alameda, permanecía el proyecto para la sustitución del existente por otro más acorde a las necesidades del momento. La llamada del periódico aceleró su ejecución.

Quien reaccionó con rapidez a la llamada periodística y convencida de la insuficiencia del urinario instalado en la plaza Castelar, fue la Comisión de Policías y Reformas Urbanas, que por parte de su presidente Sr. Bellver, se dieron instrucciones al Sr. Goerlich para que aumentara el número de plazas, ampliando hasta el número de dieciséis las doce proyectadas.

Ante la respuesta municipal, el periódico se daba por satisfecho, haciéndose eco del sentir de numerosos ciudadanos interesados en resolver el tan debatido asunto de los evacuatorios públicos.

En la foto de 1934 vemos el aspecto que ofrecía la entrada de urinarios de la Plaza Castelar tras su importante remodelación.

lunes, 13 de julio de 2015

EN LA ESTACIÓN VALENCIA-JESÚS.

         Archivo Esteban Gonzalo

En 1942 y en la antigua estación Valencia Jesús: comienzo del ferrocarril de 52 km. de longitud que llega hasta Villanueva de Castellón; espera su servicio una locomotora tipo 2-2-0T (un bogie portador, dos ejes motrices y sin ténder) que había sido transferida de la red con cabecera en la estación Pont de Fusta cuando electrificaron sus cuatro líneas férreas. 

A la izquierda de la imagen, de autor anónimo, una esquina del depósito de locomotoras de vapor, en la parte opuesta vagones para mercancías y en el centro una composición de coches de viajeros de dos ejes. El maquinista y el fogonero asomados a la cabina de la locomotora, seis adultos entre las vías, y un niño, al parecer hijo de alguno de los retratados.  
 
El Ferrocarril de ancho métrico entre Valencia y Villanueva de Castellón fue abierto a la explotación en cinco etapas entre el 12 de noviembre de 1893 y el 12 de julio de 1915, utilizando locomotoras de vapor Kerr Stuart británicas tipo 0-3-0T (3 ejes motrices) que a partir de 1931 compaginaron servicios con autovías. El ramal entre Valencia y Nazaret, construido para el transporte de productos agrícolas, principalmente naranjas para su exportación por el puerto de El Grao, fue inaugurado en 1912, electrificado en 1944 y suprimido tras quedar muy deteriorado por las riadas del 14 de octubre de 1957 

Entre los años 1947 y 1956 fue electrificada la línea hasta Villanueva de Castellón, con la particularidad que durante esos nueve años circularon trenes con tracción de vapor, diésel y eléctricos.

En 1962 los servicios ferroviarios fueron transferidos a una estación con fachada a la avenida César Giorgeta, y 1988 nuevo cambio a la actual Joaquín Sorolla-Jesús en la variante soterrada que desde las cercanías de la estación Sant Isidre continua hasta la de Empalme, donde se bifurcan las líneas hacia Bétera y Llíria.

Donde estuvieron las antiguas instalaciones construyeron la clínica El Consuelo y bloques de viviendas, mientras que el edificio de 1962 fue habilitado para atenciones sociales y un parque ocupa el espacio donde hubo vías.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

sábado, 11 de julio de 2015

EL CLAUSTRO UNIVERSITARIO


Archivo Rafael Solaz

1909 - Este año vino  marcado por la Exposición Regional con la celebración de numerosos actos en las diferentes sedes de la ciudad, siendo el Ateneo Mercantil, como entidad organizadora, donde en repetidos instantes recibían a ilustres visitantes interesados por su asistencia al evento, independientemente de que fuera en el mismo recinto expositor donde se celebraron los festejos más populares.  

La Universidad de Valencia también fue el lugar adecuado como punto de reunión, como el que se produjo en el  mes de mayo con la celebración de la Asamblea de la Instrucción Nacional. Referida al mundo de la enseñanza, tuvo una participación superior a los cuatrocientos asambleístas, aprovechando la circunstancia de la Exposición Regional, que al año siguiente tendría carácter nacional.

En la imagen del aquel año, vemos el aspecto que ofrecía el claustro universitario con la estatua de Luis Vives situada sobre un lecho vegetal cercado por verja de hierro. Los adornos florales prevalecen en su entorno bajo la protección de un toldo protector, que lo más probable fuera parte del utilizado en la plaza de la Virgen en días festivos.

Ornato floral al que se recurría ante cualquier acto de especial relevancia, civil o académica.

jueves, 9 de julio de 2015

LAS ALAMEDITAS DE SERRANOS



1952 - Entre la muralla cristiana y el tramo del pretil construido en el siglo XVII ante las mismas torres de Serranos, en 1830, había un amplio espacio que por su aspecto degradado y privilegiada situación bien se merecía la atención del consistorio para su embellecimiento.


Fue en aquella década cuando bajo las directrices del arquitecto municipal Salvador Escrig, quien diseñara la plaza Redonda, se acometió la construcción de dos jardines situados a la derecha e izquierda del puente, que dándoles su nombre, han pasado a ser denominadas como las “Alameditas de Serranos”, a las que se accedían por unas escalinatas emplazadas entre balaustradas de piedra.

Y a fe que se consiguió el efecto deseado, toda vez que permanecen en la actualidad con la variante que tras la riada de 1957, el nivel del suelo fue elevado a ras de la calzada, con una remodelación en la zona que hizo desaparecer unas escalinatas por las que en los años cincuenta recuerdo bajar para gozar del servicio de alquiler de bicicletas que allí  se ofrecía, disfrutando a lo largo de un recorrido entre los puentes de Serranos y San José. 

Idas y vueltas que se repetían durante el tiempo requerido. La imagen de 1952 me trae aquellas vivencias. Foto de una ronda con carro y su caballo, carretilla de mano en el centro de un tramo tranquilo, mientras el tranvía, que bien pudiera ser el 23, permanece en su parada para un trayecto de Valencia-Burjasot/Godella.

martes, 7 de julio de 2015

JOSE ENRIQUE SERRANO MORALES - LA VALENCIA LITERARIA




1906 - José Enrique Serrano Morales (1851-1908). Nacido en Algeciras, pero valenciano de adopción ya que vivió en nuestra ciudad desde los 5 años, cuando su padre, magistrado, fue trasladado a nuestra ciudad. Francisco Almela y Vives, en su obra Ramillete de Bibliófilos valencianos, se refirió a Serrano Morales —muy acertadamente—, como  “El valenciano que no era de Valencia”.

Siguiendo la estela paterna, cursó estudios de Derecho en la Universidad de Valencia, aunque nunca llegó a ejercer como tal, ya que lo que más le interesaba era el mundo del libro. Fue Diputado en el Congreso en 1891 y 1896.

Serrano Morales fue un erudito que dedicó su vida a la bibliografía y al estudio de publicaciones y manuscritos. A lo largo de su vida consiguió reunir una colección de más de 15.000 volúmenes de gran valor histórico y económico. También fue escritor siendo su obra más reconocida la Reseña histórica en forma de Diccionario de las imprentas que han existido en Valencia desde la introducción del arte tipográfico en España hasta el año 1868.

Esta curiosa y extensa obra,  publicada por primera vez en el año 1898, recoge una pormenorizara y exhaustiva relación de todos los impresores que, desde el año 1474, se han dedicado en nuestra ciudad al noble arte de la tipografía. Un libro imprescindible para conocer la historia de nuestra ciudad (en el año 2000, el Ayuntamiento de Valencia publico una edición facsímil).

En su testamento donó su biblioteca al Ayuntamiento de Valencia y actualmente se encuentra en el Palacio de Cervelló, donde puede ser visitada. Vale la pena admirarla.

Texto de Mauro Guillén. Más entradas en el Mapa Literario de la ciudad de Valencia (http://bit.ly/13GFOEb)

domingo, 5 de julio de 2015

EL CANOTIER


Premios Concurso Tiro al Pichoìn. Ca. 1925
Archivo de Rafael Solaz

1925 Ca. - En los años veinte el deporte del tiro al pichón tuvo sus adeptos. Su finalidad no se basaba únicamente en el tiro a la blanca paloma, previamente lanzada al vuelo, sino también era el mejor medio para el lucimiento personal, vestidos de “punta en blanco”, por parte de lo más granado de la sociedad valenciana.

Como social lugar de encuentro la indumentaria habitual era la de sombrero, traje y corbata, y si en la asistencia a los campos de tiro los de gorra eran los menos,a quienes lucían sus escopetas a la conquista del trofeo les encantaba el uso del canotier, prenda que denotaba clase y distinción.

Y lo vemos también en algunos de los asistentes cubriendo sus cabezas por el deseo de sumarse a la moda.

La moda perduró en los años, con mención especial ante la fiesta de la Virgen de los Desamparados, que tal era su demanda, que las sombrererías agotaban su existencia en el día anterior, atendiendo a los clientes hasta el anochecer.

El canotier, una moda que tuvo su época, con saludo gentil a las damas descubriendo la cabeza.

-¡Buen paseo tenga Vd, Doña Amparo!

viernes, 3 de julio de 2015

LA FERIA MUESTRARIO INTERNACIONAL A CIELO ABIERTO


Ca 1945 - La Feria Muestrario Internacional de Valencia que había iniciado su andadura en 1917 utilizando las instalaciones de la Estación del Norte que iba a ser inaugurada en el mismo año, fue adquiriendo con los años una gran proyección situándose en el ranking de las más apreciadas.

Su sede en la Alameda que limitaba al norte con el Paseo Prolongación de Valencia al Mar fue el adecuado para dar cobijo a un número de expositores que aumentaba con los años.

La imagen de mediados los cuarenta se corresponde con esta zona a espaldas de su fachada principal, en un patio abierto dispuesto para el sector ganadero, comunicado a través de un paso en arco con la Sección Internacional.

Al fondo destaca el edificio del Rectorado en su recta final de obras. Aparecen a su izquierda las torretas del Grupo Residencial de la Asociación de la Prensa diseñado por el arquitecto Enrique Viedma Vidal que se terminaría en 1946, oculto en parte por el edificio que había albergado hacía años al Asilo de San Eugenio.

La visita a la Feria de Muestras junto a los Viveros era obligada por lo que suponía disfrutar de sus stands, donde se repartían obsequios con gran aceptación popular.

miércoles, 1 de julio de 2015

ESTATUA AL PADRE JOFRÉ



El 24 de abril de 1886 se inauguró la estatua del Padre Jofré, con hábito mercedario y plano de su proyecto hospitalario en las manos, obra del escultor José Aixa, instalada en el pequeño patio interior del hospital tras su puerta gótica, en recuerdo y homenaje a quien fuera fundador del Hospital d'Ignoscents, Folls e Orats.

Su imagen fundida en bronce sobre pedestal de piedra, tras el derribo del centro hospitalario y de acuerdo con la costumbre tan valenciana de convertir en piedras viajeras los monumentos urbanos, también se vio sometida a los mismos. 

Traslada en un principio al nuevo hospital de la avenida de las Tres Cruces, fue devuelta en los años setenta a su anterior emplazamiento junto al Capitulet, la pequeña capilla de la Cofradía de la Virgen de los Desamparados, donde ha permanecido durante treinta años modificando su aspecto al adquirir la semejanza de la blanca piedra.

Con su traslado a las instalaciones del nuevo Hospital General en 2009, en ocasión de su sexto centenario, cuyo prístino centro había sido inaugurado en 1409, tras su restauración, ha adquirido de nuevo su condición broncínea, mostrando el color negro originario.

Postal como recuerdo de Valencia, del Padre Jofré con seis siglos de historia.

martes, 30 de junio de 2015

PLAYA DE VÍAS DE LA ESTACION PONT DE FUSTA.

PLAYA DE VÍAS PONT DE FUSTA.- marzo 1983.- Esteban Gonzalo (1) Colección Esteban Gonzalo 

Desde la galería de unos amables vecinos tomé en marzo de 1983 esta panorámica de la playa de vías de la estación Pont de Fusta, de la que entonces partían líneas de vía estrecha a El Grao, Rafelbunyol, Bétera y Llíria, cuyas longitudes sumaban 63 km.

La estación fue abierta al servicio público el 8 de julio de 1892, al unísono que la línea del Grao, y clausurada cuando finalizó el día 4 de mayo de 1995, tras 102 años y 300 días de vida ferroviaria.

Red de ancho métrico donde trabajaron quince locomotoras de vapor, todas de la británica Hunslet Engine Company, que a partir del 7 de abril de 1917 fueron siendo relevadas, paulatinamente, por la tracción eléctrica, hasta el 1 de mayo de 1925 para los trenes de viajeros y cinco años después para los de mercancías. Tracción de vapor que volvió con locomotoras que trajeron del Ferrocarril de Sierra Menera durante la guerra 1936-1939 para ayudar cuando habían cortes de energía eléctrica.

Foto donde se ven 5 remolques para desguace, dos viejos automotores eléctricos “bujías”, uno con remolques y otro sólo, ambos esperando órdenes, otro de la misma serie en el fondo de la imagen preparado para su salida en la vía del Grao, una locomotora eléctrica (popularmente tanque) apartada e igualmente a la espera, y en la vía paralela a la de Bétera (cerca del andén central) un automotor Wumag (popularmente portugués).

Rara tranquilidad en una terminal con 523 trenes diarios, contando salidos y entrados, que llegó a más de 600 en los años sesenta y setenta, y donde los guardagujas tuvieron que estar muy atentos a su labor hasta que en 1974 hubo una modificación de trazados e inauguraron un puesto de mando para controlar un paso a nivel, las señales luminosas y los 18 desvíos motorizados de las once vías de la estación. Según FEVE, gestionadora entre 1964 y 1987 de los trenets, para ampliar en segunda fase el control a todo el trazado ferroviario.

Pese a la neblina se ve El Micalet en el hueco central de las Torres de Serranos y destacan la torre de la iglesia de Santa Mónica y el mazacote de viviendas que flanquean la entrada a la calle Sagunto.

Tanto los terrenos que ocupaban las vías e instalaciones como parte de los campos de cultivos más cercanos fueron transformados en una amplia avenida con calzadas laterales y dobles vías de tranvía que contornean la fuente construida ante el edificio ferroviario donde estuvieron las oficinas y el servicio de viajeros. Para ello tuvieron que quitar parte de la gruesa capa de tierra y escombros con la que elevaron la plataforma para protegerse de inundaciones del cercano río Turia. En nota que publicó el diario Mercantil de Valencia el 1 de junio de 1892 la Sociedad Valenciana de Tranvías seguía pidiendo escombros a peseta el carro.

23-10-1993 La nueva avenida. Esteban Gonzalo.
Colección Esteban Gonzalo


La segunda foto fue tomada desde la terraza de otros afables vecinos el 23 de octubre de 1993, ocho días después de la inauguración oficial de la avenida, con vías y cables preparados para los tranvías que comenzaron a transportar viajeros cinco meses después, y en el centro los andenes provisionales para el trenet de Rafelbunyol. El ajardinamiento posterior fue terminado cuando las vías del ferrocarril fueron quitadas a partir del 5 de mayo de 1995.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel.

lunes, 29 de junio de 2015

LA FUMADA EN EL MICALET

las fumadas del micalet


1516 - El Campanario Viejo, situado en la actual calle Barchilla, no reunía las condiciones óptimas para el fin que deseaban los Jurados de la ciudad. Ello fue la razón que les motivó a contratar los servicios del maestro Andrés Julia para que en la plaza de las Coles, próxima a la Catedral, elevara una nueva torre que sería conocida en un principio como Campanario Nuevo, para terminar anexo con la ampliación de la Seo con la construcción del Aula Capitular y otras dependencias en el siglo XV, en una obra conocida como Arcada Nova a cargo de los maestros Francesc Baldomar y Pere Compte.

Las obras del campanario comenzaron en 1381, según una inscripción en su base, para ser terminado en 1426 a falta de algunos detalles que lo embellecieran, con la participación de otros maestros en sus últimos años de construcción.

Sus primeras campanas fueron las procedentes del Campanario Viejo, y en el día de San Miguel, en 1418, se colocó la campana de las horas, que daría el nombre del Micalet a la torre con el paso de los años. Campana que no resistió el paso del tiempo, con la fundición de una nueva en 1463, que no sería la última, pues por diversos accidentes -como el de un rayo en una ocasión- obligó a varias refundiciones hasta la última de Luis Trilles en 1532, pero siempre con el mismo nombre.   

En lo alto y por las instrucciones de los Jurados se practicaba la costumbre de una hoguera, “fumada”, que se encendía a diario y en horas fijas como señal de normalidad en la costa, a menos de no encenderse en doble hoguera. De observarse fuera del horario acostumbrado, se tomaba como señal de alarma, en una disposición que se puso en práctica desde el 14 de agosto de 1516.


Siglos después, en 1840, se puso en lo alto un telégrafo de señales marítimas, en una costumbre que persistió hasta la segunda década del siglo XX. Básicamente consistía en dos grandes esferas alquitranadas que según su posición se indicaba la entrada o salida de vapores del puerto, abundando en su consideración de mercantes o buques de guerra.

Y desde lo alto del Micalet, también se hacía la “Bendición de los Términos”, el anuncio de la festividad del día de la “Invención de la Santa Cruz”.

domingo, 28 de junio de 2015

VALENCIA, CIUDAD DE CAFÉS


Cafeì Fornos. 1911_posyeriormente papeleria vila 
Archivo Rafael Solaz

1911 - La foto corresponde al Café Fornos que ocupaba el local donde años más tarde, en 1929, se establecería la Papelería Vila, llamada a gozar de gran prestigio en la ciudad.

El “edificio Aznar" construido en 1905 como chaflán final de la calle Embajador Vich, con su cuerpo de miradores, modernista, coronados por cupulín, iba a aportar con tan peculiar arquitectura un plus de popularidad a la plaza Rodrigo Botet.

En sus bajos se instaló el café Fornos, con sus elegantes columnas siendo muy concurrido en competencia con otros cafés que tanto abundaron en el centro de la ciudad, cada vez más extenso.

Valencia, ciudad de cafés, con El Siglo de la plaza de la Reina en su esquina a la calle de la Paz, con el Munich enfrente. Más adelante el Ideal Room, donde acudía la intelectualidad valenciana. En su dirección hacia el Parterre se hallaba el Café Sport, ya en la plaza llamada entonces del Príncipe Alfonso. 

El Café de España, tan loado por Azorín, en la Bajada de San Francisco, donde también se encontraba el Café Suizo, el Inglés del Pasaje de Ripalda, El León de Oro de la plaza de la Pelota, en un puño de terreno. Mención necesaria al Royalti de la calle las Barcas, señorial y de negocios,  enfrente al Café Dorado con su sala de juegos de billar, así como el Cosmopolita en el nº 13, anterior al del Teatro Principal y el Habana de Pintor Sorolla a continuación.

Todos ellos, juntos a otros en calles cercanas, contribuían con sus aromas de café, aguardientes y azucarillos a una vida social con ecos de tertulias nada ajenas al blasquismo, o como lugar de celebraciones al estilo que nos ofrece la foto del Café Fornos, con un esmerado servicio a una clientela en la que el blusón huertano hacía su presencia.
 

sábado, 27 de junio de 2015

LA VERJA DE LA GLORIETA




Fuente - Biblioteca Valenciana

En 1909 la verja de hierro alrededor de la Glorieta, con anterioridad de madera, iba camino a cumplir sus Bodas de Oro cuando desde el Municipio se tuvo la ocurrencia de su desalojo. El intento se llevó al pleno para su debate, a cargo de la Comisión de Festejos y Mejoras alegando una mejor visualización de la zona ajardinada y su aprovechamiento para sustituir el paredón que cercaba la Plaza de Toros, lo que contribuiría a su mejor lucimiento.

Intervino el Sr. Martínez Aloy, historiador que recientemente había sido Alcalde, en defensa de la verja, indicando no entender las razones que justificaban su traslado. Ni siquiera por dificultades de acceso, toda vez que eran varias la puertas de la Glorieta; y mucha la amplitud de sus calles limítrofes, lo que facilitaría la construcción de nuevos pasos en el supuesto caso de que aumentara la afluencia de vecinos, que por aquel entonces consideraba improbable. Terminó su defensa por el interés artístico de la verja, que aunque fuera de mayor o menor riqueza, consideraba la adecuada para el entorno. Cumplía también con su misión de protección, pues una vez eliminadas sería necesario un servicio de vigilancia por la desaparición de las plantas. Su importancia era aún mayor al ser el único jardín con cerramiento  en beneficio de los niños.

La abundancia de plantas exóticas que causaban admiración a los extranjeros gracias a los cuidados a cargo del jardinero Sr. Peris, la eliminación de la verja motivaría continuas quejas de los vecinos, así como denuncias por parte de la prensa.

La propuesta fue sometida a votación con empate a 24 votos. El Alcalde Sr. Maestre con su voto decisivo, hizo que la verja continuara en su puesto.

No fue así en 1926 con el inicio de una importante transformación en la Glorieta, cuando la verja fue desalojada con su traslado: Pero no a la Plaza de Toros, sino a los Jardines del Real donde permanece.

Con la vista del Cuartel de Artillería, se observa un tramo de la verja enfrente.

viernes, 26 de junio de 2015

EL ASILO DE SAN EUGENIO EN EL CABANYAL


asilo san eugenio

1933 Ca. El Asilo de San Eugenio, que había sido fundado el 1 de julio de 1885 en plena epidemia de cólera por el Dr. Sanchis Bergón, medico municipal y años más tarde Alcalde de Valencia, en una finca de recreo del periodista Julian Settier, próxima y a la espalda del Huerto del Santísimo, estuvo en su inicio dedicado a dar asilo a los niños huérfanos, incluso desde el momento de su nacimiento y hasta la edad de siete años, momento en el que eran entregados en adopción, o requeridos por algún familiar. Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul fueron las encargadas de su cuidado. Desde el primer día, cinco monjas se encargaron de los siete niños asilados, número que progresivamente fue en aumento, al igual que lo fue la superficie de la residencia.

Su nueva sede y desde 1916, cuando dejó de funcionar en el Llano del Real, estaba situada en la calle de San Guillén nº 2, esquina a la de Sagunto, en los locales, al parecer, de una antigua fábrica de tejidos.

Buscando un lugar más adecuado y beneficioso para los niños, las Hijas de la Caridad de San Vicente Paul, a quienes se había otorgado el cuidado del Asilo, requirieron ayuda al Gobierno en 1930 para la construcción de unas instalaciones frente a la playa, siendo el lugar elegido junto al Balneario de Las Arenas.

La Real Orden de autorización para el uso de los terrenos fue inmediata, al igual que lo fue el inicio de las obras pese a la escasez de medios económicos, gracias a las donaciones que los valencianos iban entregando en la sede del la barriada de la calle Sagunto, en donde la Junta de Protección de la Infancia, presidida por el Gobernador Civil, había acordado en 1931 prestar su colaboración económica con el Patronato del Asilo de San Eugenio en beneficio de los lactantes, con nuevos servicios para los vecinos. Sede que fue ampliada en 1934 con la construcción de una cantina escolar y como guardería en la calle San Guillén, dotada con nuevos servicios. Asilo que en 1935, cuando cumplía cincuenta años de vida, llegó a tener internados a 250 niños de ambos sexos, habiendo pasado desde su año fundacional, 8.890 asilados.

Vemos en la foto el asilo junto al Balneario de Las Arenas hacia 1933, en un lugar idóneo para el disfrute mediante baños de sol y de mar de los niños asilados, en unas instalaciones que ya se utilizaban en octubre de ese año.

El Asilo de San Eugenio continuó cumpliendo su misión hasta finales de siglo, aunque sólo en jornada de día, cuando desde la calle de San Guillen trasladaban a los niños hasta el momento de su derribo para la construcción del Hotel Las Arenas que fue inaugurado en el año 2002.

jueves, 25 de junio de 2015

AYUNTAMIENTO EN CONSTRUCCIÓN


 
1924 ca fachada en obras

Archivo Rafael Solaz


1924 Ca - La fachada principal del Ayuntamiento de Valencia estaba situada a comienzos del siglo XX en la calle de la Sangre, próxima a la esquina con la de Arzobispo Mayoral. Su acceso era a través de la puerta de la antigua Casa de la Enseñanza. 

Ya estaba fraguándose una amplia remodelación de la plaza de Emilio Castelar al quedar liberada con el traslado de la estación del Norte, situada en la misma, al lugar cercano junto la Plaza de Toros, donde Demetrio Ribes iba a recrear un bello vestíbulo de bienvenidas frente a la calle Játiva.

Se abría así la Avenida del Marqués de Sotelo que iba a dar una mayor perspectiva a la nueva estación modernista, así como a la fachada del Ayuntamiento cuyo proyecto se había encargado a los arquitectos Francisco Mora y Carlos Carbonell. El  comienzo de las obras seria en 1906 y la fecha de su inauguración en 1930.

Junto a Mariano Benlliure, Carmelo Vicent y Vicente Beltrán aportaron su calidad artística mediante un conjunto de simbólicas estatuas de mármol situadas en la parte central bajo el carillón en lo alto, enriqueciendo su fachada.

Obras en la ciudad que vemos en la foto hacia 1924 con el aspecto que iba tomando el Ayuntamiento en su puerta central, aún cegada, con ausencia del adoquinado. 

Ventanas abiertas como ojos expectantes que esperan el día de su puesta en marcha al servicio de la ciudad. 

miércoles, 24 de junio de 2015

FRANCESC BADENES I DALMAU - LA VALENCIA LITERARIA

1912 - Poeta Badenes Dalmau 

Paseando por los Jardines de Los Viveros podemos encontrar el busto de un insigne poeta valenciano: Francesc Badenes i Dalmau (1859- 1917). El busto, en bronce, es obra del escultor valenciano José Esteve Edo y fue donado por su nieta Teresa Cebrian Badenes. En su pedestal de piedra figura la siguiente inscripción: 

“Al Llorejat poeta Francesc Badenes i Dalmau. Mestre en gai saber. Alberic 2-XII-1859 - Valencia 23-I-1917”.

Badenes fue uno de los poetas representativo de la denominada de la Renaixença Valenciana, contemporáneo de otro de nuestros grandes poetas, D. Teodoro Llorente y asiduo participante en los Jocs Florals de nuestra ciudad. Perteneció a la sociedad Lo Rat Penat desde el año 1878 y posteriormente, en 1888, ingresó en la sociedad  L’Oronella.

Os dejamos con un fragmento de uno de sus poemas más conocidos, en lengua valenciana, "L’etern misteri":
Tot riolant, riolant, 

la riola va cantant 

fent camí del cementeri 

que és el riu. 

Així la humana esperança, 

tot cantant en sa gaubança, 

va a morir en el misteri 

més ombriu.


Texto de Mauro Guillén. Más entradas en el Mapa Literario de la ciudad de Valencia (http://bit.ly/13GFOEb)

martes, 23 de junio de 2015

EL VIEJO ATENEO MERCANTIL


Saloìn del antiguo Ateneo Mercantil de Valencia. 1911 copia

Archivo Rafael Solaz

1911 - Al Ateneo Mercantil de Valencia se le puede y debe considerar como la sociedad civil más importante de la ciudad, tanto en cuanto su aportación fue decisiva para la puesta en marcha del más importante evento (que como hoy se citaría) impulsor del avance económico de Valencia tras la primera década del siglo XX, pese que a su término, la Exposición Regional, avalada con el propio patrimonio de su principal adalid: Tomás Trénor Palavacino, cerrara con pérdidas económicas. 

Quien después seria Marqués del Turia aceptó la Presidencia del Ateneo Mercantil cuando tenía su sede en la plaza de la Pelota, tras haber ocupado otros lugares desde el año de su fundación en 1879 en un largo periodo de penuria económica.

En 1908 se unió con el Círculo Valenciano (entidad fundada en 1847, primero como Casino del Comercio y con nuevo nombre desde 1855) que tenía su sede en la plaza Castelar. La fusión fue todo un acontecimiento social con el acierto de continuar manteniendo su  nombre, vital para su larga existencia, al igual que lo fue lograr la propiedad del edificio, junto otro vecino, en 1917, lo que iba a posibilitar tras una importante remodelación urbanística en los años treinta, la edificación de una nueva sede, más amplia y con espectacular fachada, como lugar de encuentro de la sociedad valenciana.
Antiguo edificio del Ateneo Mercantil de Valencia. 1911
Archivo Rafael Solaz

En la imágenes de 1911 vemos en una de ellas el aspecto de su interior donde se reúne lo espectacular con el lujo, así como un primer plano de su fachada, con su balcón corrido y las iniciales "A M" en los toldos de sus ventanas.

La carroza aparcada ante su puerta principal y la expectación popular que se percibe en la imagen, indica la asistencia de algún personaje, local o foráneo, en aquellos años que su presencia también significa un despegue lento, pero con el claro objetivo del propio Ateneo de avanzar con seguridad hacia el futuro.

lunes, 22 de junio de 2015

Y LAS CALLES SE LLENARON DE AUTOBUSES.

Archivo Rafael Solaz - Calle Játiva

1932 Ca. - Y Valencia se llenó de autobuses a los pueblos. Desaparecieron las diligencias y tartanas.  Muchas líneas de nueva creación y otras por fusión de los tartaneros. Nadie pensaba en locales, ¡qué mejor que las calles para estacionar, recibir o despedir a los viajeros!. 

Hubo calles emblemáticas por el estacionamiento de los autobuses. La  más, fue la calle Játiva, en ambas aceras, filas de autobuses llenaban la calle. Gentes que viajaban con multitud de objetos, redondas cestas con asa, con blanca tela, tapada y cosidas, para resguardar su interior, maletas liadas con cuerdas, cestos donde en su interior también viajaba algún animal vivo, gallo, conejo o pato.


Los autobuses de Onteniente, La Gandiense, o los de Alcoy, toda una aventura, para tan pocos kilómetros, en los cuarenta meterse por la sierra era peligroso; aquellos interminables viajes a Alcoy con parada en Gabarda, el Bar de la Masera la madre de los famosos Galvis, se llenaba de hambrientos viajeros, se amontonaba en la barra del bar, para comerse un bocadillo de blanca y humeante tortilla. 

Y la calle Játiva se quedó pequeña, y en otros lugares también se  estacionaron los autobuses, Junto a las Torres de Cuarte los de Godelleta y Turís;  a la sombra de la Torres de Serranos, los autobuses de la zona Norte de Valencia, La Saguntina, Autobuses Puzol, La Valldeuxense, La Segorbina, o los de Abuixech y Masalfasar, la Hispano Chelvana en los antiguos solares de la Misericordia. 

En Convento de San Francisco, La Unión de Benisa. Quedan ya pocos autobuses, que estacionen en las calles, los metieron todos en sus estaciones, recogidos, y desaparecieron las pintorescas escenas, callejeras, para bien o para mal, mejor para bien.

Texto: Germán Gómez   

domingo, 21 de junio de 2015

LA CHALA

 
numero 1 la chala

1926 - En los años veinte las revistas de contenido erótico con el recurso de la picardía sexual y su picante atrevimiento, fueron muy usuales. En aquel juego satírico con guiños de lujuria, la censura ponía sus limites, lo que obligó al cierre de las publicaciones más osadas.

Especial atención se merece la Chala, editada por Vicente M. Carceller, destacado editor y periodista, a quien le habían suspendido la Traca, de carácter anticlerical, en la que colaboraron dibujantes de prestigio, con sus osadas viñetas siempre en lengua valenciana. Su edición se mantuvo hasta 1933 con un número superior a las 180 publicaciones, y el motivo de su salida al mercado en 1926, como los ojos del Guadiana, fue en sustitución de la Traca y con su nuevo nombre. 

El prestigioso editor también dirigió su mirada hacia el mundo taurino, y desde su “Editorial Carceller, lanzó al mercado la popular revista “Clarín” de alcance nacional, con la exitosa tirada de 23.000 ejemplares semanales, debido a la gran seriedad y amplitud de información acerca de la tauromaquia.

Vemos el número 1 de La Chala reemplazando a la Traca, que con este nombre volvería a publicarse años después.

sábado, 20 de junio de 2015

LOS SILOS DE BURJASOT

ca 1920 los silos

1920 – Ubicados en Burjasot, la titularidad de los mismos pertenece al Ayuntamiento de Valencia, quien cedió su uso al consistorio local situado justo a su lado.

La climatología valenciana dificultaba el cultivo del trigo -uno de los alimentos básicos de la dieta mediterránea- en relación con su demanda, lo que obligaba a los Jurados a su adquisición del interior peninsular, al igual que por vía marítima desde Nápoles y Sicilia. El aumento demográfico de la ciudad de Valencia, el encarecimiento del cereal, la insuficiencia de los graneros existentes en el interior del “cap i casal”, la humedad que dañaba al grano, la problemática de su distribución a través de una red de boticas, todo en su conjunto, fue lo que decidió a los Jurados la construcción de un lugar apto para su almacenaje y centralización. Hasta entonces al Almudín y a la Lonja Vieja llegaban los carros para su venta y reparto.

El sitio elegido fue una loma de piedra caliza que reunía las características apropiadas, iniciándose su construcción en 1573, en un proceso de 215 años que culminó el 31 de mayo de 1788 con la habilitación de 41 silos con una capacidad de 22.270 cahices, según una inscripción en sus paredes, aunque se continuó en la obra hasta 1806, fecha de su inauguración, según placa conmemorativa.

En primera instancia su ejecución se encargó al maestro picapedrero Sancho de Camino en obra de sillería y mampostería con la construcción de tres silos, que tras el éxito obtenido se le adjudicó la ampliación, al tiempo que con otras obras anexas en el paso de la años, los Silos de Burjasot iban adquiriendo el rango de monumento, no exento de fama por su peculiar arquitectura. Su enlosado, cerramiento, dependencias, cruz en el centro -que unos años antes estuvo a punto de ser reemplazada por un obelisco en homenaje a los liberales victimas de las guerras carlistas-  y una ermita que vemos en la foto, contribuyeron a ello.

Estuvieron en uso hasta el año 1931, sufriendo después los avatares de la Guerra Civil, en la que fueron utilizados con diversos fines. Tras la contienda se requirieron para usos civiles con carácter cultural en diferentes momentos, y en la actualidad como lugar de visita para el conocimiento de su historia. Desde 1982 con la consideración de Monumento Histórico Artístico de Carácter Nacional.
Almacenamientos de trigo, alimento de vidas.

viernes, 19 de junio de 2015

LA NARANJA, FRUTO DORADO

1952 en el huerto de naranjos Archivo de Rafael Solaz

1952 – El gran peligro para nuestro fruto dorado son las heladas, pero afortunadamente y con el buen talante del clima de la huerta valenciana, la naranja consigue su exquisitez y punto de dulzura. Pero por su condición femenina, le encantan los mimos y cuidados. 

En la Valencia del blanco y negro y en gran parte del siglo XX, el perfume de su azahar no sólo se esparcía por la ciudad, sino que a la vieja dársena llegaban con el previo paso por la avenida del Puerto las cajas del fruto para su exportación, como primera fuente de divisas.

Pero para ello, los naranjales necesitaban de su previo cuidado que era realizado con el cariño de los huertanos.

La imagen nos lo demuestra, de forma manual y directa, los árboles recibían el tratamiento adecuado y en el momento oportuno, una vez que los sulfatos eran preparados de acuerdo con la exigencia del estado del fruto.

Mañana de radiante sol, sombreros de paja y naranjos preñados, mientras preparan la dosis necesaria que mochila a la espalda, rociarán sobre el que fue “oro de la huerta”.

jueves, 18 de junio de 2015

LA PLAYA DE LEVANTE

CA 1900 playa levante
Fuente – Biblioteca Valenciana

1900 Ca. – Joaquín Sorolla llevaba a los lienzos la luz que junto al salitre advertía en la orilla del Mare Nostrum de Vicente Blasco Ibáñez.

Como fuente de su inspiración la brisa del mar relajaba su mirada, meciendo los movimientos de su pincel que hurtaba los tonos y colores de su embadurnada paleta. El novelista con su Flor de Mayor, documentaba en las olas las venturas y desventuras de los hombres de la mar.

Sin embargo, no era siempre el lugar de las musas como fuente de creación, pues llegado el azote estival, en la playa de Levante, los barracones de baño se alineaban en paralelo al romper de las aguas.

Lugar de baño, de días de verano, de vientos y de sol donde se disponían toldos en su misión de pequeños umbráculos que aliviarían la feliz jornada. Su presencia nos trae el recuerdo de los blancos lienzos de aire sorollescos, llenos de espumas con destellos de luz.

La valla cumple su misión ante el Balneario de Las Arenas que limita su espacio en una postal que bien podía haber coloreado el mismo Joaquín Sorolla, en una costumbre que por espacio de unos años pusieron en práctica pintores valencianos.

miércoles, 17 de junio de 2015

UN NUEVO TRANVÍA EN LA CALLE COLÓN

1947 CA UN NUEVO TRANVIA EN LA CALLE COLON

En 1943 apareció sobre sus raíles el tranvía popularmente conocido como “el pájaro azul", con una codificación que se correspondía con la serie 400.

La calle Colón, uno de los arcos que cerraba la ronda de circulación, fue de las elegidas para que en sus dos sentidos y por el centro de la calzada, el nuevo modelo completara el circuito.

La foto nos traslada a una calle por entonces llamada a ser de las más comerciales de la ciudad, aún vacía, en la que iban apareciendo edificios de mayor volumen en el número de los pares.

La Nueva Torera seguiría gozando por unos años de gran popularidad y los árboles de corta vida iban espesando sus copas para aliviar del calor a los paseantes, todavía escasos.

El Salón de Limpiabotas que durante varias décadas vestiría de elegancia a su numerosa clientela, da vida a un chaflán que en las tardes de toros y horas de teatros se convertía en protagonista especial. Y en los días laborables, la peluquería al lado.

Y aparcados, un coche y un triciclo: uno llamado a inundar las calzadas y el otro a desaparecer de ellas.

¡Cuestión de tiempo!

martes, 16 de junio de 2015

AMASIJO DE CABLES EN LA AVENIDA DEL PUERTO


Foto de Esteban Gonzalo Rogel

1973 - En la avenida del Puerto el 20 de junio de 1970 los tranvías fueron sustituidos por trolebuses y con ello hubo duplicación de cables aéreos, ya que los neumáticos no permitían el contacto que las ruedas metálicas de los tranvías realizaban con los raíles de acero. El asunto se complicó cuando en 1973 electrificaron el ferrocarril de Renfe entre Valencia y Tarragona, ya que para cumplir las normativas técnicas tuvieron que poner en el centro de la avenida y cercanos entre ellos los cables para ida y retorno de los trolebuses en su cruce con la catenaria ferroviaria de la doble vía. Los trolebuses a 600 voltios y los trenes a 3.000 voltios, ambos con corriente continua. 

Foto tomada a las 13:20 horas del domingo 25 de noviembre de 1973 desde la cabina posterior de una unidad eléctrica serie 600 en servicio especial para la Asociación Valenciana de Amigos del Ferrocarril, que festejaba conjuntamente con Renfe Valencia la terminación de la electrificación del ferrocarril hasta Tarragona, cuyo último tramo hasta Valencia fue inaugurado el 17 de octubre de 1973.

Tras pasar los trenes desde la torreta levantaban con rapidez las semibarreras para dar paso a la acumulación de vehículos, que al ser festivo el día de la foto eran pocos comparativamente con las aglomeraciones de los días laborables.

Los trolebuses fueron sustituidos por autobuses a partir del 29 de febrero de 1976 y con ello desaparecieron los cables a 600 voltios pero la supresión del paso a nivel tuvo que esperar hasta el 13  de abril de 1991, cuando fue abierto al servicio ferroviario el túnel del Cabanyal. En los últimos años de la vía férrea en superficie siete de cada 24 horas las barreras cortaban el tráfico rodado.
 
Texto y foto Esteban Gonzalo Rogel.
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