domingo, 20 de mayo de 2018

EL BOSQUECILLO


Foto ca. 1900 de Juan Ponce. Tomada inmediatamente pasado el citado medallón.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Si alguien en 1900 nos hubiera dicho que hoy en 2018 estaríamos añorando un pequeño bosquecillo que hubo en la antigua carretera a Madrid por Las Cabrillas, entrada a Valencia desde Mislata por las actuales calles de Valencia de Mislata, y paseo de la Pechina y antigua Quart extramuros, justo donde estas últimas nacen, hay un enorme medallón de piedra en el que resalta un cuerno de la abundancia, antigua forma de representar a la ciudad de Valencia entre los romanos, a ambos lados del medallón aparecen sólidos muros que separan una acequia, la de Favara y el río Turia en dirección a Valencia, y marca las dos opciones de entrar a la ciudad, Pechina o calle de Castán Tobeñas. 

Justo allí, según las fotos que tenemos, estuvo ese bucólico bosquecillo, donde actualmente parece que todos los coches de Valencia quieren atravesar a la vez el puente 9 de octubre, yendo o viniendo.

La primera foto la podemos datar sin dudas por las características del tranvía que en ella aparece entre 1900 y 1902, el tranvía era de la primera serie de los eléctricos. Su nombre popular era  “barraqueta” y todavía mantenía abiertas sus plataformas, es decir en caso de lluvia tanto el conductor como los pasajeros en la plataforma se mojan. La pinada se ve alargada y con robustos pinos.

La segunda fotografía, menos nítida, está tomada un poco más cerca de Mislata, aproximadamente donde ahora está el Museo de Historia de la Ciudad, antigua sala hipóstila, y se ve la vía del tranvía que viene desde Torrent. El bosquecillo se mantiene y aparece un automóvil sobre la tierra del camino. Yo estimaría la foto sobre 1910-15.



Foto autor desconocido. Remember-València, pg 1760.

En la última foto al bosquecillo se le ve fuerte y con pocas pérdidas de follaje, a la derecha aparece algo de la Cárcel Modelo, todo está ya adoquinado, el tranvía tiene doble vía, y casualmente es del mismo modelo que el de la primera foto, pero esta vez por estar cerrada la plataforma, llevar número de línea en el techo y tablilla indicadora de destino nos permite datar la foto a partir de 1925. La pinada se ve inmejorable, pero lamentablemente hoy día ya no existe, aunque todavía hoy nos queda el medallón.


Tomada de Historia Gráfica de Valencia, Levante EMV, pg 112. Foto Luis Vidal.

De todas maneras no todo está perdido, si se os ocurre acercaros a ver el medallón podéis optar por visitar, tras cruzar la amplia avenida 9 d’Octubre, un muy cercano jardín, quizá heredero de la antigua pinada, que está justo ante la antigua puerta principal de la Cárcel Modelo, ahora transformada en centro de oficinas de la Diputación, situado entre las calles de Rincón de Ademuz, Castán Tobeñas, 9 d’Octubre y paseo de la Pechina.

Feliz visita.

Texto de Enrique Goñi Igual.

viernes, 18 de mayo de 2018

FOSAR DELS JUEUS

Archivo Municipal


El barrio judio de Valencia, la judería o call, partía de la zona del circo romano que desde la plaza de Napoles y Sicilia alcanzaba la calle de la Paz, en cuya proximidad se situaba la sinagoga sobre la actual manzana limitada por las calles Mar y Paz, Ruiz de Lihory y Muñoz Degrain, para extenderse hasta la de Juan de Austria.

En esta última se establecía el "fosar dels jueus", cuyo nombre daba seña a una de las puertas de la  muralla cristiana en la que se recreó el padre Tosca en su plano de 1704, tal y como observamos en un parcial del mismo, mientras que la próxima zona arbolada nos advierte de la presencia del cementerio judio.

Portal que en la actualidad nos informa de su existencia la cimentación arqueológica en la plaza de los Pinazo, lo que que nos da una idea de su anchura.


miércoles, 16 de mayo de 2018

GUILLEM SOROLLA-RECAREDO, REVIVIÓ TRAS CUMPLIR 125 AÑOS.


Foto La Comisión - 2018

En el antiguo barrio de Velluters, actual del Pilar, la comisión Guillem Sorolla-Recaredo pertenece al grupo de las supervivientes que han solucionado las adversidades. En el año 2013 conmemoraron el 125 aniversario de su primera falla pero también anunciaron su disolución a los medios de comunicación, ya que los pocos falleros y falleras que formaban la comisión no eran suficientes económicamente ni siquiera para plantar un sencillo monumento. Depauperación desde muchos años atrás hasta que en los últimos ejercicios solamente había un presidente al frente de un pequeño grupo. Crisis económica, poco vecindario y abandono institucional se habían aunado.

Pero no habían contado con el poder de las nuevas tecnologías, del sentimiento de antiguos vecinos y del apoyo de otros conciudadanos, de tal manera que se recuperaron lo suficiente para plantar falla en la sección 8ª B, cubrir todos los puestos de representación de la comisión, realizar actividades culturales y poder contratar música, ya que hay bandas cuyos componentes son repartidos entre varias comisiones de peculio modesto.

Pequeña pero muy satírica, característica principal de las fallas del centro histórico de Valencia, el monumento que este año ha realizado Arte Efímero,  escenificando con el lema “Titelles” a los personajes que manejan el mundo a su antojo, fue galardonado con el sexto premio de su sección.

Pertenece al grupo de comisiones del centro histórico donde las dimensiones de la mayoría de las fallas que plantan han variado poco con el paso de los años, ya que se aúnan estrechez de las calles y modesta economía. En 1888 la primera falla de Guillem Sorolla se componía de tres pescadores sobre una peana en un humedal, la cercana Albufera.

En la infantil de este año una pareja de ancianos estaba rodeada por los superhéroes Batman, Thor, Capitán América, Spiderman, Iron Man y Catwoman. 

Una comisión presidida por Carles Berriales Arlandis, de la que es Fallera Mayor Carmen Porta Cortell, y Azara Nácher Muñoz y Josep Nebot Palomares, Fallera Mayor y Presidente, respectivamente, de la Comisión Infantil.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

lunes, 14 de mayo de 2018

EL BARROCO EN VALENCIA

Archivo Municipal

Finalizaba el siglo XVII y el nuevo estilo barroco, llegado de Italia, se había ido exhibiendo en Valencia.

Muestra de ello fue la ampliación del templo de los Santos Juanes manifestada con la fachada barroca frente a la Lonja de la Seda, que se completaba en lo alto con un pináculo rematado por el águila de San Juan, sobre una bola y un tintero en el pico, construido el conjunto a base de metal.

Sus artesanos, Antonio Almela y Gregorio Ucell, instalaron un reloj bajo unas columnas salomónicas, ornada la perspectiva con varias estatuas de santos.

En la parte inferior del retablo barroco se construyó una terraza sobre unas pequeñas casitas que iban a ser utilizadas por artesanos comerciales, que por su aspecto se popularizaron como “les covetes de Sant Joan”.

En el interior del templo, Antonio Palomino de Castro, se encargaba al mismo tiempo de pintar sus techos y bóvedas una vez revocados.

En la Iglesia de los Santos Juanes, con su nueva impronta barroca, aparecieron dos nuevos emblemas para la ciudad: las mencionadas Covetes en el subsuelo y en lo alto “el pardal de Sant Joan”.

sábado, 12 de mayo de 2018

EL GRAN ATASCO TRANVIARIO DE LOS 60



Aspecto pocos años más tarde de un coche de Vías y Obras con su remolque de bordes bajos, que perfectamente pudo ser el que transportó la imagen de la Virgen. Foto autor desconocido.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS


Partiendo de la información aparecida en el diario Las Provincias del día 26 de mayo de 1960 podemos establecer que uno de los mayores atascos tranviarios en la ciudad de Valencia se produjo el 25 de mayo, en la tarde noche, víspera de la festividad de la Asunción.

Estamos en una ciudad que no tenía ni por asomo el número de vehículos que hoy disfrutamos o padecemos. Las pocas líneas urbanas de autobuses existentes llevaban a los llamados poblados Marítimos, av. del Cid y barrio de San José, el resto servían pedanías del sur. El transporte urbano era propiedad del tranvía en aquellos años, y las jornadas de trabajo eran largas, pero ese día a las 7:30 de la tarde apareció en la plaza de la Virgen procedente de la calle de Caballeros un coche de Vías y Obras de la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) que remolcaba una plataforma bellamente decorada con flores y cirios sobre la cual había una gran y pesada imagen en piedra de la Virgen de los Desamparados. Su destino la iglesia del Cementerio Municipal de Valencia, donde iba a ser entronizada el domingo siguiente.


El convoy parado frente al Ayuntamiento. Foto tomada de Las Provincias del día 26 de mayo de 1960.

El convoy procedía de cocheras donde ya hubo tracas y vivas. A las 8 de la tarde la imagen fue bendecida por el Arzobispo, D. Marcelino Olaechea, himno a la Virgen y castillo de fuegos artificiales a continuación el convoy seguido por una gran muchedumbre se dirigió por las vías de forma procesional, a pl. Reina, donde se cantó una Salve y a continuación nuevo disparo de fuegos artificiales, rodeados de gran multitud. Podemos imaginar que las líneas nº 6(Ruzafa-Sagunto), 11(Pont de Fusta-Patraix) y 16(Abastos-Sagunto) que seguían su mismo camino estaban paralizadas, así como las que pasaban por Reina, las nº 2(Cabañal-Centro), 4(Nazaret-Centro), 8(Alameda-Gran Vía), 12(Centro-Cabañal) y 14(Centro-Nazaret). La comitiva sigue a pl. Ayuntamiento, nueva parada, Salve, Castillo y más gentío, el periódico remarca que miles de personas acorralaban al convoy. Se cortan las líneas nº 1(Centro-Malvarrosa), 7(Ruzafa-Mislata, 9(Centro-Cementerio), 10(Centro-Fernando el Católico) y 20(Silla) de las anteriores se puede recuperar el servicio en la nº 6, que seguirá bloqueado por el resto.

Llega la procesión a pl. San Agustín y nueva parada, nueva Salve, etc. Se corta la línea nº 5, de las anteriores se pueden recuperar las líneas nº 1, 2, 4, 7, 8, 12 y 14. Pero esto todavía no acaba aquí, hubo otra nueva parada, la última, con Salve y fuegos artificiales en pl. Jesús. A partir de aquí solo está bloqueada la línea nº 9 al Cementerio. El último tramo fue como todos un gran gentío ya que en cada una de las paradas se añadía público y clero procedente de las parroquias de los alrededores. En el cementerio nueva Salve y último castillo de fuego artificiales y a partir de aquí se disuelve la comitiva y regreso a la ciudad.

Imagen de la Virgen entronizada en la iglesia del Cementerio Municipal en 2018. Foto EGI.

Invito al lector a que haga una estimación del tiempo requerido para el recorrido procesional y de Salves y fuegos artificiales entre pl. Virgen desde las 7:30 y la llegada al Cementerio e intente evaluar con la perspectiva de entonces el monumental atasco creado en la red tranviaria y en la ciudad, y lo que caminaron los fieles seguidores siguiendo el circuito urbano del recorrido de la imagen y más tarde en su vuelta a casa. Era otra época.

Texto de Enrique Goñi Igual.

jueves, 10 de mayo de 2018

FERIA DE MUESTRAS E INTERNACIONAL


Archivo Municipal

La Feria Muestrario Internacional de Valencia en su VII edición había despertado expectación en la ciudad. Prevista su inauguración para el día 10 de mayo, a petición de la mayor parte de los expositores se acordó posponer la fecha para el próximo sábado día 17 ante la posibilidad de que pudieran asistir los reyes de Italia en su visita a España. Se quedó en un deseo insatisfecho.

Llegado el sábado y por la tarde, el acto inaugural no tuvo la expectación que se esperaba, la ceremonia fue muy sencilla, nada solemne, revistiendo una modestia que a muchos pareció excesiva.

El nuevo palacio ferial de la Alameda estaba en construcción, tan solo faltaban para su terminación un diez por ciento de las previsiones establecidas para aquel año, y pese a la suntuosidad que se adivinaba en sus instalaciones, dispuestas para las mejores empresas, se padeció por las deficiencias propias de una obra inacabada, en especial por los pasos polvorientos de unas naves a otras.

El acto inaugural tuvo lugar presidido por el Capitán General acompañado por el Gobernador Civil y demás autoridades que fueron cumplimentados por el Sr. Grollo, Presidente del Comité Organizador de la Feria.

El Ayuntamiento y su corporación en pleno, con el alcalde sr Avilés al frente se sumó al acto, pasando todos los asistentes a la nave central donde se había levantado un amplio estrado presidido por el Capitán General, desde donde se pronunciaron vibrantes discursos, iniciados por el Sr Grollo que hizo votos por la prosperidad de España y de Valencia.

El gran esfuerzo del Comité Organizador tuvo su premio, pues el 4 de julio inmediato y en base al Real Decreto de 27 de marzo de 1924, que regulaba las condiciones a reunir por la Ferias Internacionales, se fijaron las ciudades para su celebración, correspondiendo este honor a Valencia y Barcelona en años alternos, designando para el siguiente de 1925 como sede a Valencia, para que después fuera Barcelona, continuando el turno anual sin alteración.

En la foto vemos a las autoridades sobre el estrado construido para el evento inaugural de aquel año.

martes, 8 de mayo de 2018

IMPERIALES, JARDINERAS Y PERRERAS.

En la plaza de San Francisco (pl. Ayuntamiento) podemos ver uno de los primitivos coches cerrados que rodaron por Valencia, ca. 1880. 
Foto archivo Huguet.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Una vez puesta en marcha la primera línea tranviaria entre Valencia y el Grao allá por el verano de 1876 los valencianos pudieron comprobar que además del coche cerrado con plataformas abiertas tirado por uno o dos caballos había otras variantes.
  
Para desplazarse por la nueva línea había también coches de dos pisos, en los que sobre el techo de un coche cerrado había un asiento doble corrido en el que todo su perímetro estaba protegido con barandillas. A este tipo de coches se les llamaba “imperiales” y para subir a la parte superior, en nuestro caso descubierta, se utilizaban unas escaleras tipo caracol que había en cada plataforma. Es lógico suponer que en aquellas calles estrechas, como las que dibujó el padre Tomás Vicente Tosca en su plano de Valencia de 1704, algún pasajero podría fácilmente darle un apretón de manos a alguno de sus vecinos asomados al balcón de su vivienda en un primer piso, incluso podría saludar galantemente a su amada. En cuanto al precio del viaje desde el interior de Valencia hasta el puerto en el Grao en coche cerrado era entonces de 25ct de peseta, en cambio en la parte superior, imperial, el precio era de 15ct, lógico si consideramos que en caso de frío, lluvia o fuerte sol era más cómodo el interior cubierto, pero en verano con buen tiempo era más fresco y agradable el paseo en lo alto.

Imperial parado en la Glorieta, al fondo se ve un coche cerrado. 
Foto ca. 1885, autor desconocido.

A partir de una tabla de valoraciones de las líneas de la Sociedad Valenciana de Tranvías (SVT) nos dice que posee para el servicio de 47 coches cerrados, 21 coches con imperial y 21 nuevas “jardineras”  La jardinera era otra variante de coche, pero de uso exclusivamente veraniego, era prácticamente igual que un coche cerrado, pero sin los laterales del cerramiento, inicialmente los asientos ocupaban de parte a parte formando departamentos y los estribos eran largos, ocupaban todo el lateral y era por donde el cobrador ejercía su función de cobro a cada departamento. Circulaba tirado generalmente por un caballo. Eran los coches favoritos del público para ir a la playa en verano, o a los pueblos cercanos por su frescura. Sus laterales estaban dotados de cortinas para protegerse del fuerte sol. Y su precio era igual al del coche cerrado. En la foto siguiente podemos ver una de las jardineras conservadas que apareció (resucitó) con motivo de una exposición en 1982 y que circuló unos días en enero por las cortas vías que quedaban todavía en el actual Passeig de Russafa.

Jardinera en el Passeig de Russafa. 
Foto portada del nº 12 de la revista Ferrocarril.

Con motivo de la inauguración del servicio entre la pl. Tetuán y el Grao por parte de una nueva compañía tranviaria Compañía General de Tranvías (CGT) con la gran novedad de la tracción por locomotora de vapor, se posibilita que una locomotora arrastre hasta tres vagones, algo impensable con la anterior tracción animal y que proporciona un mayor rendimiento por cada convoy al poder transportar mucha más gente por servicio. Esta composición tranviaria fue la que se llamó el Ravachol. Aquí hubo otra importante novedad, además de coche cerrado y coche imperial se añade un coche muy parecido a la jardinera, que fue rápidamente denominado por el público “perrera

Composición del Ravachol, la locomotora de vapor arrastra 
un coche cerrado, un imperial y una perrera. 
Foto ca. 1895, archivo Rafael Solaz.

¿Por qué se le llama perrera? Muy sencillo a partir de la puesta en marcha de la nueva línea al Grao, competencia de la anterior de SVT hubo una reestructuración de precios rebajándose los precios al Grao y playas, ambas compañías valoran el servicio Glorieta al Grao en 15ct en coche cerrado, en imperial 10ct y en el caso de CGT en 5ct menos para su casi jardinera, es decir una perra, de ahí viene la perrera. Así comenzó la guerra de precios entre las dos compañías tranviarias.

Se ve una perrera, seguida de una jardinera en un convoy eléctrico que se dirige al puerto y Cabañal desde pl. Tetuán por puente del Real. 
Postal de época.

Pese a todos los intentos de los distintos Ayuntamientos de Valencia para la retirada de las perreras por parte de CGT y luego de su heredera CTFV su uso se alargó hasta finales de los años veinte del pasado siglo. El problema era el uso a lo largo de todo el año, ya que en invierno un trayecto en perrera era más barato, pero la posibilidad de pulmonía era mayúscula y el riesgo de resfriados total.

Texto de Enrique Goñi Igual

domingo, 6 de mayo de 2018

EL BARROCO EN LA BASILICA


La Basílica de la Virgen cuya construcción se inició en 1652, vio culminada su obra en 1694 con el Camarín de la Virgen que iba a guardar a la Geperudeta, "mare dels bons valencians".

Pero para su mayor esplendor, pocos años después, en el nuevo siglo, se recurrió a Acisclo Antonio Palomino, prestigioso pintor de la época, para que mediante su dominio del fresco dejara para la posteridad la más bella exaltación de la Virgen.

Y manos a la obra también le iban a servir para su trabajo los santos valencianos que la iban a acompañar pintados en la bóveda, donde, en su cúspide, la Santísima Trinidad y la Virgen, con un coro de ángeles, vírgenes y personajes bíblicos, iban a impregnar a la basílica del barroquismo imperante, ya certificado recientemente en la iglesia de los Santos Juanes con los frescos del propio pintor cordobés que por unos pocos años estuvo en Valencia.

viernes, 4 de mayo de 2018

INAUGURACIÓN DEL TRENET DE ALBORAYA - 1893


Foto de Esteban Gonzalo Rogel - 1973

El pasado 18 de Marzo se cumplieron 125 años de la relación ferroviaria entre Valencia y Alboraya, primera sección de 3 km. puesta en explotación de la línea de 13,4 km. hasta Rafelbunyol, que correspondía al proyecto “Ferrocarril del Grao de Valencia a Bétera por Moncada y ramal a Rafelbuñol” de la Sociedad Valenciana de Tranvías (SVT). La continuación hasta Museros fue abierta al servicio de viajeros y mercancías el 27 de julio siguiente y el 29 de noviembre los últimos 3,2 km. La crisis y posterior suspensión de pagos de la SVT en 1896 impidió la prolongación del ferrocarril hasta Sagunto, y se tuvieron que conformar con tener enlace mediante diligencias hasta Els Hostalets y Puzol.

Primer tramo del que sólo nos queda el recuerdo, ya que su trazado primitivo fue sustituido en dos fases: hasta el apeadero Palmaret el 5 de mayo de 1995 por la variante soterrada hasta la estación Alameda como primer adentramiento urbano en Valencia de la línea 3 del metro, y el 12 de diciembre del 2010 con otra variante continuando el túnel hasta cerca del puente sobre el barranco de Carraixet.

Inicialmente fue la única línea del trenet sin estaciones intermedias en el término municipal de Valencia, ya que el apeadero San Lorenzo fue construido para facilitar el cruce de los trenes al aumentar en 1955 la frecuencia a 15 minutos hasta y desde Meliana y la mitad de servicios recorriendo el resto de la línea. Veinte años después y para atender el aumento demográfico de los municipios enlazados por este ferrocarril extendieron la frecuencia de Meliana a toda la línea, y es la que continua ahora a partir de la estación Alboraya-Peris Aragó.

Una línea de trazado llano, con curvas de radio mínimo de 500 metros, un solo puente importante, el metálico de 25 metros de longitud sobre el barranco de Carraixet, pero 252 obras menores al estar todo el trazado asentado sobre terrenos de huerta de primera que obligaron costosas expropiaciones.

Aunque la distancia era corta, tras la inauguración oficial del 17 de marzo de 1893, el día siguieron comenzaron el servicio de viajeros con siete trenes en cada sentido que incluían coches de primera, segunda y tercera clase, con tarifas de 35, 25 y 15 céntimos respectivamente, y un precio especial de 20 céntimos, ida y retorno, para trabajadores.

Cuando terminaron la línea viajar entre Valencia y Rafelbuñol era muy caro para un elevado porcentaje de los habitantes, ya que costaba 1,25, 1 y 0,50 pesetas, para 1ª, 2ª y 3ª clase, respectivamente, cuando el salario medio diario era de 1,50 pesetas. Sin embargo, en pleno siglo veinte la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV), sucesora de la SVT, se caracterizó por frecuentes y baratos servicios.

El tramo de 4,2 km. entre Valencia y Almàssera fue electrificado el 7 de abril de 1917, el mismo día que la línea del Grao, y la continuación hasta Rafelbunyol posteriormente. Igual que en la línea del Grao utilizaron tranvías urbanos de dos ejes tipo 100, los más modernos de la compañía, adaptados a circular por línea férrea. En 1920 llegaron los Odessa, también tranvías de dos ejes comprados a Bélgica de un lote que no pudo entregar a Rusia, y en 1921 los primeros grandes automotores de la serie 1 al 15, popularmente conocidos como “bujías”, por deformación popular de bogie (carretón). Fue la línea menos competitiva por su corta longitud para el transporte de mercancías, tenía la competencia del tranvía eléctrico desde el año 1900, pero el aumento demográfico y su mejor oferta con trenes remozados le permitió aguantar mejor que las otras líneas la pérdida de viajeros en el largo declive de la obsoleta red del trenet entre 1973 y 1988. Después, perdió usuarios en los siguientes siete años al ir quedando sin enlaces con los restantes itinerarios, pero tras la transformación en línea 3 del metro tuvo aumento creciente desde 1995, salvo el paréntesis 2009-2013 por la crisis, hasta convertirse en la más importante de la red de FGV, siendo utilizada por 12.843.485 viajeros el año pasado.

Como asignatura pendiente: cumplir el proyecto de vía doble de 1946 que permitiría aumentar la frecuencia de servicios sin pérdidas de tiempo por cruces de trenes en estaciones.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

miércoles, 2 de mayo de 2018

FIESTA DE LA CRUZ DE MAYO



La fiesta de la Cruz de Mayo se había implantado en la ciudad desde 1926 en un mes de gran tradición festiva con diversidad de festejos que cubrían el almanaque mensual con gran actividad para el Consistorio.

Sin embargo, pasados apenas tres años, en 1929, el festejo de la Cruz no tenía la intensidad que se merecía. De ello nos informa la prensa de aquel año saliendo al paso de la falta de apoyo ciudadano, pues a pesar de la ayuda municipal que cuenta la fiesta, esta es insuficiente si los vecinos no se involucran con la celebración de actos que lleven animación a las calles, denunciaba el redactor.

En cuanto al número de cruces expuestas en aquel 1929 la participación era inferior a la de años anteriores, destacando la de lo Rat Penat, “bien trabajada de flor y con profusión de luces”.

Presentaron sus cruces el Centro Escolar y Mercantil, la Unión Patriótica, el Círculo de Bellas Artes, el Hospital General en su replaza interior frente a la Iglesia, el Palacio Arzobispal, la Universidad, un comercio de la calle Martín Mengot, otro de la calle San Vicente, junto a las del Ayuntamiento situadas en la Catedral, la nueva fachada municipal y en los Jardines del Real.

El primer premio fue otorgado por el Jurado Municipal a la presentada por el Centro Escolar y Mercantil con la entrega de 500 pesetas.

lunes, 30 de abril de 2018

FALLA CONVENTO JERUSALÉN DE VALENCIA, 125 ANIVERSARIO Y PRIMER PREMIO DE LA SECCIÓN ESPECIAL


Falla de Regino Más - 1958

La comisión Convento Jerusalén-Matemático Marzal de Valencia, del sector La Roqueta-Arrancapins y nº 12 del censo de la Junta Central Fallera, ha conmemorado a lo grande el 125 aniversario de su primera falla plantada consiguiendo este año el máximo premio de la sección especial con el gran monumento realizado por el artista Pere Baenas García que ha estado magníficamente ayudado por el talento modelador de Daniel Gómez.

Con el lema “Per naturalea”, la falla era un imponente y colorista bosque de dos caras para narrar las fantasías de una familia a lo largo de su vida, con el joven guerrero custodiando el legado de la naturaleza y el demonio intrigando. Alegoría sobre el respeto al medio ambiente y vivir acorde con él, que estaba presidida por el Rey de la Naturaleza que embobado observaba a sus nietos. En contraste, y también per naturalea, en las escenas de las bases la sátira y crítica social y política local, nacional e internacional.

Cénit de la larga historia fallera de una comisión que está plantando desde 1957, ininterrumpidamente, en la sección especial, donde han conseguido 15 primeros premios, 16 segundos y 18 terceros. Y muchas tan famosas como la de 1958, construida por el artista Regino Más, donde además del máximo galardón su ninot presentado a la exposición fue el indultado para el Museo Fallero.

Historia de premios importantes que se remonta a más de cien años atrás, ya que en 1913 con la falla realizada por el artista Carles Cortina, un famoso de la época, consiguieron el primer premio de las plantadas en Valencia.

Y poco ha faltado para que la infantil hiciera doblete con la grande, ya que la obra de José Gallego ha sido galardonada con el segundo premio de la sección especial.


Falla 2018 - Foto de Esteban Gonzalo

Una comisión presidida por Santiago Ballester Casabuena cuya Fallera Mayor es Susa García Pérez, y Hortensia Ferrer Roig y Álvaro Lacruz Ots, Fallera Mayor y Presidente, respectivamente, de la Comisión Infantil.

Ciento veinticinco años de su primera falla, pero tendrán que esperar hasta el año 2022 para conmemorar el siglo y cuarto de fallas plantadas, ya que no las hubo en Valencia en 1896 por problemas políticos y entre 1937 y 1939 por situación bélica.

Comisión que entre los años 1955 y 1971 tuvo en el Parador So Nelo, donde actuaron importantes artistas, un importante punto de encuentro con dos fines : beneficios para la falla y la integración fallera de un sector de la clase medio-alta que tradicionalmente se había mantenido al margen de la fiesta.

La moda de los paradores, ya que también hubo otros en Valencia, pasó, y actualmente las carpas, que tanto han proliferado, son sus descendientes.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 28 de abril de 2018

A LAS ARENAS

Archivo Municipal

1935 Ca. - En el pasado decimonónico había sido la Alameda donde con sus tartanas, carrozas y faetones se reunía la clase pudiente de la ciudad. La sombra de los Álamos, la extensión alargada de la Alameda de acceso fácil desde el centro de Valencia por dos de sus cinco puentes sobre el Turia situados en los extremos del paseo, facilitaba la oportunidad de lucirse ante lo más granado de una burguesía que se arracimaba al tren de la modernidad.

Pero con el nuevo siglo nuevos lugares atraían el orgullo de aquellas "doñas Manuelas de Arroz y Tartana" que para distinguir su porte acudían al Balneario de las Arenas, a la sazón ornado por dos panteones neoclásicos de altas columnas y regias escalinatas donde se alternaban los baños calientes en tina con los servicios de un restaurante de primer orden abierto todos los días del año. 

A sus pies, y en paseo matinal principalmente de domingo, si algo había que evitar eran los rayos solares cuya exposición era signo inequívoco de baja condición social.

jueves, 26 de abril de 2018

LOS FERROBUSES RELEVAN A LOS TRENES DE VAPOR


  

Archivo Municipal - Foto de José Penalba

A las 12 horas del día 14 de agosto de 1962 la Estación de Norte presentaba el aspecto inusual que muestra la foto tomada por José Penalba Salvador y publicada en el diario Levante del día siguiente, ya que sus seis vías bajo la cubierta metálica estaban ocupadas por ocho ferrobuses, trenes que con nueve más que habían llegado en los días anteriores y el que estuvo siete años en pruebas, relevaron a partir del día 15 a servicios con tracción de vapor en las líneas de cercanías hacia Castellón, Cullera, Xàtiva y Alcoy, ésta como excepción, ya que a partir de Xàtiva era y sigue siendo considerada erróneamente como regional. Sustitución que estuvo acompañada de aumento de servicios y el comienzo para que RENFE fuera considerando que las cercanías con frecuentes y cadenciadas circulaciones son una parte muy importante de la oferta de transporte y no un complemento de prestaciones. Presidieron la presentación Adolfo Rincón de Arellano, Alcalde de Valencia, y Salvador Brasco Roca, Director de la IV Zona de Renfe, junto a otros dignatarios.

Foto de Esteban Gonzalo - 1976
Ferrobús entrando en la Estación del Norte

Con la llegada de más ferrobuses también mejoraron grandemente los servicios en las líneas de cercanías hasta Caudiel, Llíria por Manises y Utiel. Sin embargo, fueron trenes de corta vida, muy aptos para una hora de viaje, pero utilizados inadecuadamente en toda la red española sin electrificar para servicios regionales (Desde Valencia 202 km. hasta Cuenca en 4 h. 40 minutos y 163 km. hasta Teruel en 4 horas y 25 minutos), dejando baldados a los viajeros con los continuos vaivenes y bamboleos de sus ligeras cajas sobre dos ejes rodando por raíles unidos con juntas de dilatación. De tal manera, que ante la falta de fiabilidad por el deterioro de gran parte del parque de ferrobuses, a partir de 1977 comenzaron a sustituirlos en algunos trayectos por coches de viajeros remolcados con locomotoras diésel eléctricas hasta la llegada en 1982 de los automotores diésel que aún atienden en la Comunidad Valenciana los servicios de Valencia a Caudiel y a Utiel, de Xàtiva a Alcoy y entre Alicante y Murcia.
  
El mencionado de pruebas fue un Schienenbus diésel, construido por la Wagonfabrik de Uerdingen (Alemania), que entre enero de 1955 y 1961 estuvo circulando principalmente entre Valencia y Castellón. Realizaba el viaje de 70 km. con 15 paradas intermedias en una hora y cuarenta minutos, 35 minutos menos que los trenes remolcados con locomotoras de vapor. Por ello cobraban un suplemento “de velocidad” añadido al billete de tercera clase. Tenía a su favor poco peso remolcado con carrocería de acero y aluminio, rápida aceleración y frenada, velocidad máxima 90 km/hora, calefacción y refrigeración, y asientos movibles en sentido de la marcha pero sin reposacabezas, y en contra muy saltarín en buena parte por el mal estado de las anticuadas vías.

Aunque los resultados fueron satisfactorios no hubo posibilidades presupuestarias ministeriales hasta 1961 para comprarle trenes a la Wagonfabrick y fabricar otros con su licencia en CAF de Beasaín y MACOSA de Valencia.
  
Tras las compras y reestructuraciones realizadas Renfe llegó a tener 176 ferrobuses de dos ejes.
  
El diario Las Provincias del 9 de enero de 1955 incluyó una extensa información en su sección Actualidad Valenciana sobre las ventajas de la tracción diésel en las líneas españolas sin electrificar para mejorar y aumentar los servicios de cercanías y que para ello Renfe iniciaría las pruebas en Valencia de un tren alemán, posiblemente a partir del día 17 de ese mes aunque sin confirmación posterior escrita en los medios de comunicación consultados.  .
   
Texto de Esteban Gonzalo Rogel 

martes, 24 de abril de 2018

EL FOSAR DE SAN MARTÍN

Archivo Municipal

En la Valencia del siglo XVIII los cementerios urbanos, los fosares, se convertían en urnas funerarias que por la estrechez de sus calles y su inexistente ventilación, daban a la ciudad un aspecto insalubre falto de higiene. Y así sería hasta el siglo siguiente con la inauguración del Cementerio General en 1807 y la consecuente desaparición de los parroquiales.

El mayor fosar de Valencia era el de San Martín, cuando la calle de San Vicente era muy estrecha y la de San Fernando ni existía, en cuyo lugar el cementerio se extendía a sus anchas con dos puertas de entrada, mientras  que en la de Calabazas se abría otra.

El cementerio de San Martín compartía tapia con el de Santa Catalina en la proximidad de la plaza del Mercado, en cuyo lado tenía el de la santa una de sus entradas.

Por la proximidad del Mercado, se convertía el mismo en lugar de paso hacia ambos fosares, por lo que al ser tan concurrido podemos imaginar su aspecto fúnebre con cierta frecuencia.

domingo, 22 de abril de 2018

EL TRANVIA POR LA CALLE SUECA


Falla Sueca-Literato Azorín plantada en 1955. Foto cedida por la Comisión.

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

Corría el año 1948 y de golpe aparecen cuadrillas de obreros que comienzan a picar desde la GV Germanías el antiguo y bastante bacheado pavimento de asfalto de la calle de Sueca, continuaron por una manzana de Los Centelles y luego volvían por Cádiz a la Gran Vía. En la primera calle la obra se ralentizaba al aprovechar para realizar un nuevo colector a lo largo toda la calle.

Pero lo fundamental para nosotros es que el objetivo final de estas obras era la instalación de vías tranviarias, que conectadas con las que recorrían la parte de los pares de Gran Vía Germanías creaban un bucle, que sería el origen de la futura nueva línea del Sur o nº 13 que nos llevaría desde ese bucle en Ruzafa pasando por la pl. Ayuntamiento y el puente del Real, y con otras nuevas vías por General Elío y el paseo al Mar a Jaume Roig hasta la barriada de Benimaclet, un buen proyecto.




Adoquinado y vías de tranvías enterrados en el asfalto desde hace muchos años en la calle Sueca, cruce con Puerto Rico al ser destapado en una nueva reforma hace unos tres años. Foto autor desconocido.

A lo largo del año 1950 acaban las obras en las tres calles con un magnífico adoquinado, nuevas aceras y el bucle de vías para tranvía. Hasta aquí todo perfecto, pero empiezan a pasar los años y las obras por la otra punta no comienzan, ni comenzaron jamás. Tampoco se instaló la correspondiente catenaria, por lo que era imposible aprovechar la obra para hacer pasar alguna línea de tranvía por ese bucle. En resumen que nunca llegó a pasar ningún tranvía, ni siquiera en pruebas.

Y comienzan a pasar los años, en los que ocasionalmente hubo “cartas al director” y artículos de opinión tanto en el diario Levante como en Las Provincias y Jornada citando el bucle y preguntando sobre su utilización, que jamás fueron contestadas por nadie ni de la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) ni del Ayuntamiento, llegamos a 1955 y oh maravilla, en los entonces tres días falleros 17, 18 y 19 de marzo sí que circuló un tranvía por aquellas vías olvidadas de Dios y de los hombres.

La Falla Sueca-Literato Azorín plantó una falla al estilo antiguo, en la que una parte de ella era móvil, la reproducción de un antiguo tranvía de caballos, tipo “imperial”, es decir de dos pisos, que recorría un buen tramo de la calle Sueca tirado por un burrito. A los chiquillos del barrio nos dejaban subir y monté en él. El artista fallero era Pepe Navarro Segura y fue la única crítica “seria” que tuvo el circuito de vías instalado.

Gracias a la Falla Sueca-Literato Azorín por los datos y la foto aportada.

Texto de Enrique Goñi Igual

viernes, 20 de abril de 2018

LIBRERÍA MARIANA


Archivo Municipal

La Librería Mariana tuvo su impronta en la ciudad. Junto a la Lonja, con los escalones incrustados en sus propias entrañas.

Un universo cultural, una seña de la plaza del Dr Collado de la que tan solo queda la erosión del tiempo, la desidia y la falta de compromiso.

Porque Librería Mariana era algo más que una tienda comercial de barrio con mostrador, estanterías y guardapolvos. Mucho más.

Tanto en los inicios del curso escolar, como ante la llegada de los Reyes Magos, satisfacía a su fiel clientela, que, por el lugar y la proximidad del mercado era numerosa.

Lucía en sus anaqueles un extenso surtido, muy variado,  donde no faltaban desde libros de cuentos, de viajes, novelas, devocionarios y misales, hasta álbumes de pinturas y de postales.

Tenían prestigio para la enseñanza los Atlas de Geografía, las Historias de España, de Anatomía y de Naturales. Y le iban a la zaga los de juegos, tales como los de Lotería, Aduana, Oca, Asalto, sin faltar el de Dominó.

Y entre los juegos didácticos se ofrecían los geométricos, los rompecabezas, mapas esféricos, cajas de pintura, estuches de papel, lápices de fantasía, calcomanías, linternas mágicas y un sin fin de artículos para regalar a los niños.

Librería Mariana, que con los escalones de la Lonja y las telas metálicas de Hija de Blás Luna competían en fama.

miércoles, 18 de abril de 2018

150 AÑOS DE LA PRIMERA FALLA EN DOCTOR COLLADO - 1869-2018

Falla 1912 - Distrito Fallas

En las recién finalizadas Fallas se cumplió, oficialmente, siglo y medio del primer monumento efímero que plantó una comisión en la entonces plaza de La Lonja, posteriormente dedicada al Doctor Collado. Se trataba de un pequeño catafalco con tres figuras, dos damiselas con trajes de última novedad y una criada que hacían divertidos movimientos, según Enrique Soler Godes en su libro “1849-1977.Las Fallas de Valencia”. Año 1869 en el que también plantaron pequeñas fallas en las plazas de Ibáñez y Mosén Sorell, y en el ruedo de la plaza de toros, en ésta con figuras en movimiento y festejos, pero pagando entrada.

Una comisión que tiene en lugar destacado de su casal, sito en la calle Angosta de la Compañía, en el centro histórico de Valencia, los estandartes que le acreditan los cuatro primeros premios de la sección especial conseguidos en los años 1951, 1953 (ex aequo con Mercado Central), 1960 y 1969. Los dos primeros con fallas realizadas por los Hermanos Fontelles, y los otros por Salvador Debón Cortina, artista que también les proporcionó otros importantes premios hasta que dejó las tareas falleras al captarlo Lladró en 1974 para modelar figuras de porcelana que han hecho famosa a la empresa en todo el mundo. Por ello, agradecida esta comisión al gran artista que supo combinar hábilmente belleza escultórica con potente crítica soslayando la censura, creó en 2010 un premio anual con su nombre para reconocer a un artista revelación. Galardón que entregan en el mismo acto que los Premios Lonja, que instituyeron en el año 2004 para enaltecer a personas y entidades que se distinguen en el ámbito profesional, social y cultural de Valencia.

Falla 2012 - Distrito Fallas

Ciento cincuenta años desde su primera falla, pero no de monumentos plantados para lo que les faltan varios años, ya que en Valencia no los hubo en los años 1885, 1886 y 1897 por cuestiones políticas y de impuestos, y entre 1937 y 1939 por motivos bélicos.

Historia de grandes éxitos en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado que estuvieron precedidos por premios importantes en los decenios anteriores.

Con continuidad documentada desde 1911, la falla del año siguiente tuvo enorme repercusión, tanto que en la de 2012 la reprodujeron en una de sus escenas laterales. Representaba el escenario del Salón Novedades, donde actuaba la canzonetista de nombre artístico La Margot y real Adela Vicente interpretando el picaresco cuplé “La pulga” ante un patio de butacas ocupado por “viejos verdes”, entre los que había conocidos personajes de la burguesía valenciana.

Falla 2018 - Esteban Gonzalo

Este año han conseguido el octavo premio de la sección segunda con la falla que les ha realizado el artista David Sánchez Llongo tratando irónicamente sobre costumbres orientales.

Una comisión presidida por Antonio Fagoaga Ballester de la que es Fallera Mayor Loreto de la Asunción Tormo, y Laura Fontes Pérez y Jorge Civera Cobos, Fallera Mayor y Presidente, respectivamente, de la Comisión Infantil.

Pertenecen al destacado grupo de las Fallas Solidarias y el día 18 de marzo fue la organizadora del homenaje al mestre dolçainer Joan Blasco Ribera, gran recuperador de este instrumento típico de la música tradicional valenciana que falleció el año 2016. Como bello preludió de la mascletà hubo una tabalà popular en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.E LA PRIMERA FALLA EN DOCTOR COLLADO.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel
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