sábado, 21 de octubre de 2017

JOSÉ FRANCISCO RAMS: TRENET POR EL CABANYAL.


Foto de la acuarela de 1977

En 1977 el acuarelista valenciano José Francisco Rams Lluch inmortalizó con sus pinceles, en su habitual formato de 55x75 cm., el paso de un automotor del trenet entre los apeaderos Arenas y Termas de la línea del Grao a Pont de Fusta.

Pintó fuera de temporada de baños, ya que no llevaba remolques, un “bujía”, denominación de los ferroviarios a los largos automotores sobre bogies o carretones que entre los años 1921 y 1930 recibió la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) para la modernización de los servicios en su red con estación central en Pont de Fusta.

Imagen pictórica de uno de los cinco automotores a los que les habían sustituido su vieja carrocería de madera, a dos por accidente y a los restantes por deterioro, por otra metálica de líneas modernas y más diáfano interior. Con ello mejoraron su aspecto exterior y la seguridad y comodidad de los viajeros, para que resistieran hasta la modernización de las líneas de la zona norte, que tras las mejoras parciales de los Fabiolos a partir de 1973 y de los trenes Macosa trasladados de la línea de Villanueva de Castellón en 1982, comenzó en 1988 con el enlace norte-sur y culminó en 1995 con la transformación en línea 3 del metro de la línea Pont de Fusta a Rafelbunyol.

La línea del Grao fue sustituida por el tranvía inaugurado el 21 de mayo de 1994, con las paradas Eugenia Viñes, en sustitución de Termas, y Les Arenes, avanzada sobre un centenar de metros de su predecesor apeadero Arenas. 

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 19 de octubre de 2017

UNA PLACA A DON RAFAEL PASTOR REIG


Archivo Municipal

Después de dos años de cátedra, en octubre de 1922, fallece el doctor D. Rafael Pastor Reig, “catedrático de patología general y fundador de este laboratorio”: tal y como se indica en la placa que sus compañeros y discípulos tuvieron a bien situar, justo un año después de su muerte, en el mismo laboratorio que en su día creara. Lápida conmemorativa de bronce, culminada con el recurso del mármol, en un trabajo que como obra de arte acometieron las manos de Vicente Benedito, que se completaba con el retrato del doctor en medicina que había sido esmaltado por el artista Almar.

La iniciativa había sido planteada por la clase escolar y su resultado se vio culminado en un acto que tuvo su comienzo en el Anfiteatro Anatómico presidido por el decano de la Facultad de Medicina, el doctor Gómez Ferrer, en el que un alumno del quinto curso glosó la figura del homenajeado a quien mencionaba como “el maestro consciente de su deber y amante de sus discípulos a quienes consideraba como verdaderos hijos espirituales”.

El doctor Vila Barberá, quien ostentaba la cátedra de Patología General tras la muerte del fundador del laboratorio y como sucesor del mismo, ensalzó la vida académica del doctor, al igual que lo hicieron en breves oratorias representantes de otras facultades, durante un acto que tuvo su final con la intervención de su presidente, doctor Gómez Ferrer, con la presencia de alumnos, médicos, profesores y catedráticos que aclamaron con entusiasmo el recuerdo de tan ilustre valenciano.

Terminadas las intervenciones, los asistentes se trasladaron al laboratorio para inaugurar la lápida que estaba llamada a perpetuar el recuerdo de su fundador, tal y como vemos en la imagen.

martes, 17 de octubre de 2017

EL RAVACHOL LLEGÓ EN 1892 A LA PLAYA DEL CABANYAL

Archivo Rafael Solaz (1895 ca.)

Entre los días 8 y 24 de julio de 1892 hubo un cambio drástico en los transportes de viajeros entre Valencia, Villanueva del Grao y Pueblo Nuevo del Mar (Cabanyal y Canyamelar). Fueron las fechas del comienzo, respectivamente, de la explotación del Trenet  Pont de Fusta-Grao y de la prolongación hasta la playa del Cabanyal del tranvía El Ravachol, ambos remolcados con locomotoras de vapor, que marcaron un antes y un después en las facilidades de desplazamiento masivo a las playas del Cabanyal y la Malvarrosa.

El trenet ya ha tenido su apartado correspondiente, por lo que ahora le toca el turno al Ravachol, un tranvía con motor a vapor cuya concesión obtuvo el 11 de junio de 1891 la Sociedad General de Tranvías (SGT). Su primer tramo entre la plaza de Tetuán de Valencia y la plaza Espartero de Villanueva del Grao fue abierto al tráfico el 25 de abril de 1892, y la continuación hasta la playa del Cabanyal el 24 de julio siguiente. Se detenían para tomar o dejar viajeros en los siguientes lugares: Óvalo primer tercio de la Alameda, Cuarteles San Juan de Ribera, Portazgo, Cruz del Camino del Grao, Empalme del camino Hondo con el nuevo, Óvalo del Grao, calle del Cementerio (frente al mercado), plaza Espartero, calle Mayor del Grao, puerto, calle Reina y playa frente a los Baños de Las Arenas.


El Ravachol entrando en la Alameda en 1892. 
Foto de la acuarela de A. Ramón. Archivo Esteban Gonzalo.

Tres unidades de dos ejes era la composición normal del tranvía: dos coches de viajeros, construidos por la inglesa Willnes, uno de ellos imperial, y una de las diez maquinitas, de dos ejes motrices, carrocería tranviaria y velocidad máxima 30 kilómetros por hora, que compraron a la británica Thomas Green de Manchester. Quince céntimos en los coches cerrados y diez en los imperiales eran las tarifas para el recorrido total.

Entre Valencia y Villanueva del Grao el tranvía de vapor recorría 4.342 m. de trazado y 1.658 m. en su continuación hasta la playa, invirtiendo veinte minutos para la realización del viaje. El trazado era de vía única con ancho métrico y tenía cinco apartaderos para el cruce de los convoyes, igual sistema que el empleado en las líneas de tranvías hasta Burjassot-Godella, Catarroja, Pobla de Farnals y Torrent, y en las prolongaciones posteriores hasta Silla y Manises


El Ravachol por calle del Cabanyal.
 Foto Bernardo Villalba.  Archivo Díaz Prósper

El Ravachol fue famoso, tanto por la rapidez de sus servicios como por los accidentes que provocaba, principalmente por la poca atención de viajeros y viandantes acostumbrados a carros, carruajes y tranvías, éstos desde el 24 de junio de 1876, arrastrados pausadamente por acémilas. Por ello al nuevo tranvía le apodaron Ravachol, el sobrenombre de un terrorista francés guillotinado en 1892.

Por extensión aplicaron el diminutivo “Ravacholets” a dos líneas de tracción animal que también explotaba La General: la del apeadero de la plaza de Tetuán hasta la estación de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón en la calle de Quart (entonces Cuarte), y la transversal, entre las plazas de Ruzafa y Serranos con retorcido recorrido a través de la Ciutat Vella.

En una ciudad, con menos de 200.000 habitantes y pequeños municipios en su derredor, era muy buena la oferta de transporte entre Valencia y los municipios marítimos, ya que a los 10 minutos en cada sentido del Ravachol, se añadían: frecuencia similar en los tranvías de tracción animal, los viajes que realizaba el ómnibus El Barco –especie de autobús con tracción de sangre-, y, aunque con poca cadencia pero mucha capacidad, los trenes de La Valenciana para las playas de Cabanyal y la Malvarrosa, y los de la Compañía del Norte, que eran principalmente utilizados para ir a la cercana playa de Caro. Oferta a la que añadir las tartanas, galeras y otros vehículos de servicio público.

La fuerte competencia entre la General, la Valenciana y el Barco, que llegaron a bajar los precios a extremos irrisorios, desembocó en la crisis de 1895. En 1898 las líneas de la General pasaron a ser gestionadas por la "Compagnie Genérale des Tranways Electriques de Valence (Espagne)" con sede en Lyon, que en breve plazo promovió su electrificación. El 24 de marzo de 1900 ese año comenzó el servicio público de tranvías eléctricos entre la plaza de Tetuán y El Grao, tres meses después hasta la playa de Levante, y el 18 de agosto el primer adentramiento urbano por la calle de la Paz. Año en el que también cambiaron la tracción animal por la eléctrica las líneas hasta Catarroja, Pobla de Farnals y Torrent.

La tracción vapor en los tranvías urbanos y suburbanos de Valencia, ya que la línea de La Pobla de Farnals era mixta de vapor y sangre, sólo duro ocho años (1892-1900).

Texto de Esteban Gonzalo Rogel 
  

domingo, 15 de octubre de 2017

CONTANDO LA RIADA - CARTA A MIS TIOS DE GUADALAJARA - II


Foto de Amparo LLeó

En efecto, en seguida llegó la segunda riada, mucho mayor todavía que la primera. A propósito, eso que dice Ramón de medio metro es un cuento chino. (Seguramente eso sería en su calle, porque en cada sitio de Valencia llegó a una altura diferente, pero entonces no lo sabíamos). 

En nuestra casa, la primera fue como 80 cm. o más, y en la segunda un metro y 30 o así, esto es a ojo mío, probablemente sería más. Hacia esta hora también pudo llamar Ata por teléfono a casa de un vecino y ya se enteró de que estábamos bien, y contó que como los cuarteles están en alto, allí no pasaba nada.

A eso de las 3, para acompañar a la riada, empezó a llover a cántaros, granizando y todo, para que hiciera bonito, con rayos, truenos y relámpagos. Por fin pasó todo, y a no sé qué hora, al día siguiente, bajamos a casa.

Estaba todo muchísimo peor, sin comparación. En el recibidor estaban las dos butacas del cuarto grande y una mesita de noche, también del cuarto grande en la cocina. Una cazuela se había colocado artísticamente dentro del retrete; todos los muebles estaban rotos. El armario del cuarto grande se volcó encima de la cama, se le salió la puerta y se le rompieron las patas. Bueno, todo hecho un desastre.

Vinieron los soldados otra vez y esta vez no sacamos barro, estuvimos todo el tiempo subiendo cosas arriba, a un piso que estaba vacío, y que ahora están los porteros y tenemos para nosotros 2 o 3 habitaciones y otras tantas los Lillo.

El día siguiente lo pasamos también subiendo cosas, y el otro y el otro y el otro, etc., también.

Los dos primeros días dormimos todos en casa de Maritina, pero al tercer día, resucitó, nos fuimos Ata y yo a dormir a casa de Ma Dolores, que allí no había llegado el agua, (sólo llegó a Ruzafa) y tenían luz y todo. El resto de la familia durmieron en casa de abuelita y en un piso de abajo, el 2º, que estaba vacío y nos lo han dejado hasta que tengamos otro. Desde antes de ayer ya dormimos todos aquí.

Esta historia se acabó. The End. Stop.

Amparo Lleó

sábado, 14 de octubre de 2017

CONTANDO LA RIADA - CARTA A MIS TÍOS DE GUADALAJARA - I

Foto de Amparo LLeo en brazos cuando vivía en la
 GV Marqués del Turia. Al fondo el portal de la casa. Foto de 1942.

Valencia  a 22 de octubre de 1957.

Queridos tíos Conchita y Salus:

Como me han dicho que estáis muy interesados en saber cómo fue todo lo que nos ocurrió cuando llegó la riada, os lo voy a contar con detalle.

En nuestra casa, 2'30 madrugada, más o menos; en escena: mamá, Conchita y una servidora durmiendo como troncos.

Mamá al oír ruidos raros se despertó y se levantó de la cama, aún no había agua en casa, solo notó el suelo un poquitín mojado al llegar al pasillo con una vela, porque no había luz, ya vio que se estaba llenando todo de agua, no sabía si avisarnos o no, por no asustarnos; por fin dijo algo y se despertó Conchita, entonces empezaron a hablar en voz alta diciendo no se qué, mamá toda asustada y Conchita decía que no era nada; entonces yo, que tengo el sueño como un plomo, me desperté y Conchita me dijo que teníamos la casa llena de agua y que entraba de la Gran Vía, donde vivíamos en el nº 65. 

Me levanté y al poner los pies en el suelo ya había como medio palmo. Cambio. Pues como íbamos diciendo, eso, mamá estaba muy nerviosa y solo quería que saliéramos sin coger nada, ni siquiera vestirnos, porque luego, si no, no podríamos abrir la puerta y salir (porque eso les pasó a unas personas que ella conocía, en una riada que hubo en Alcira unos años antes). 

Conchita y yo nos vestimos con el traje más bonito, como me dijo ella y salimos sin más que lo que llevábamos puesto; ella cogió la Virgen que le había dado Enrique, y yo intenté coger la medalla de Hijas de María y se me cayó al suelo y me costó muchísimo encontrarla por el agua y la oscuridad. Mamá cogió algo de alhajas y nada más. También cogimos zapatos secos para ponernos arriba, yo las botas. Subimos enseguida a casa de Maritina, (que es una amiga mía que vivía en el primer piso) y avisamos antes a los porteros y a los Lillo, que todavía estaban durmiendo como Roque (que por lo visto era un señor que no vivía en planta baja), y también subieron sin coger nada. 

A propósito, antes de salir de casa, a Conchita se le ocurrió abrir la reja que da a la calle y luego por poco no pudimos cerrar, porque el agua fuera estaba más alta y tenía mucha fuerza. Luego, casi no podíamos abrir la puerta de casa.

Estuvimos en casa de Maritina toda la noche, viendo, o mejor oyendo, porque no se veía ni pum cómo subía el agua, acompañada de los lloros de las niñas de la portera. También rezamos el rosario y el Trisagio y no sé qué más. Nos llamó papá por teléfono a la casa de unos vecinos de arriba para ver cómo estábamos y todo eso; donde él estaba ni siquiera llegó el agua.

A no sé qué hora, cuando el agua ya bajó un poco, que solo llegaba un palmo más arriba de la rodilla, pero ya no tenía fuerza, entramos en casa para ver si cogíamos algo, por si después subía más, Conchita, Maritina y yo, con una vela. Nada más abrir la puerta nos vino al encuentro nadando una lata de galletas sin abrir, las sacamos y estaban secas por dentro y nos vinieron la mar de bien, estaban en la otra punta de la casa. También nos salió al encuentro un saco de almendras con cáscara que también estaban bien.

Entramos, tropezando con sillas y cosas que había por el pasillo y fuimos a nuestro cuarto, a por la máquina de escribir nueva, que ya estaba en el suelo, y la radio de Atanasio, que estaba encima de una mesa que se volcó y estaba también embarrada en el suelo. En ese momento se apagó la vela, para que no faltara nada. Salió Maritina, a oscuras, y volvió, sin matarse, con otra. Sacamos algunas cosas, trajes y cosas de esas, que estaban secos, y como no podíamos hacer nada mas, salimos.

Cuando se hizo de día volvimos a bajar, entonces ya no había nada más que como un palmo de agua y barro, y ya lo vimos todo bien. Era una monada, todos los muebles volcados y con las patas rotas, la cama grande en dos pedazos, cada cosa por un sitio. Dos orinales, uno en el comedor y otro en la cocina, la tapa del wáter al lado de la nevera, el cubo de la basura encima de la cama grande, y todo en ese plan.

Estuvimos muchísimo tiempo sacando barro, además, Andrés nos mandó unos soldados que también nos ayudaban sacando barro. A las 9 o así llegó papá con unas botas de goma que se compró no sé donde, de esas altas encarnadas, si no imposible. 

A eso de las 12'30, un soldado dijo que venía otra riada. Como es natural, dejamos de sacar barro y sacamos ropa y cosas de esas. Yo, por fin, pude abrir el cajón donde tenía Ata su dinero y lo cogí. Subí también la radio, que no se había volcado, y el Niño Jesús y las fotos de encima. También subimos un montón de trajes, el león, los perros, (figuras de adorno del despacho) y no sé qué más. Conchita se salvó todas sus mantelerías y cosas de esas, que como estaban en un estante alto y ese armario no se había volcado, no se mojaron, (unos se volcaron y otros no, después de la segunda riada ya no quedó ninguno de pie). Sacó también todos los regalos de Enrique, y las máquinas de retratar.

(continuará)

Amparo LLeó

viernes, 13 de octubre de 2017

LAS AGUAS VUELVEN A SU CAUCE


Archivo Municipal

La riada que inundó la ciudad  justo ahora cuando se cumplen 60 años, en lo urbanístico y para salvaguardar sus calles de futuras avenidas, tuvo su vuelta de tuerca mediante el Plan Sur, una obra que supuso un cambio trascendental en el entramado urbano capitalino y pueblos aledaños.

El discurrir de las aguas por el interior del cap i casal significó el acta notarial de su configuración como isla fluvial que lo había sido en el 138 a. C. que llevó a la determinación de Décimo Junio Bruto, cónsul romano, a su fundación.

Un brazo que se desgajaba del Turia para penetrar en la ciudad por la actual calle Na Jordana para continuar por la Alta, y a través de la Bolseria alcanzar la plaza del Mercado, y por la del Caudillo buscar la de las Barcas para que por Pintor Sorolla llegar al Parterre y a la Glorieta y en su ruta final mezclar otra vez las aguas con el cauce rumbo a su desembocadura al mar.

La imagen nos muestra el nivel de las aguas que hace buena la expresión que asegura la vuelta a su cauce natural de cualquier aluvión que se precie. 

En este caso pasados veintidós siglos como certificado de su prístina existencia.

miércoles, 11 de octubre de 2017

LA OBRA NOVA

Archivo Municipal

En el año 1566 el Cabildo redactó unos estatutos contra la herejía que se fundamentaban en la limpieza de sangre. Pero no sólo se dedicaba a estas cuestiones que según la época se podían considerar “como de higiene”, pues también quiso que la Catedral luciera con mayor esplendor al estilo renacentista que como nueva tendencia se estaba adoptando en las ciudades italianas.

Los mandatarios de la Seo y bajo la dirección del arquitecto Miguel Porcar llevaron a efecto en aquel año la fábrica de una edificación anexa a la Catedral que se sustanciaba mediante una fachada de dos pisos sustentados por la continuidad de unos arcos abiertos a la plaza que dando un carácter diferente a lo construido hasta entonces, no desmereciera al entorno catedralicio, e incluso con el reto de que aumentara su belleza y a su vez fuera de utilidad. 

La que se denominó como Obra Nova tuvo un éxito superior a lo esperado y de inmediato de forma popular fue denominada como la “llonjeta de la catedral” y con más precisión práctica como “els balconets de la Seu”, toda vez que para los canónigos era una lugar inmejorable para poder presenciar en lugar de privilegio cualquier tipo de acto a celebrar en la plaza a sus pies.

lunes, 9 de octubre de 2017

LA SENYERA ANTE SU PÚBLICO

Archivo Municipal

En 1930 y según Las Provincias que recogía la información sobre el homenaje al rey Don Jaime, mencionaba que “a pesar del intenso movimiento valencianista que, de algún tiempo a esta parte se viene observando, hay que reconocer… que la efeméride gloriosa de la Conquista de la ciudad...no estuvo a la altura que las circunstancias y su entusiasmo deben exigir”.

Sin embargo, cifraba en más de 50.000 las personas que se congregaron en la plaza Castelar, donde se izó la Senyera desde el Ayuntamiento.

Archivo Municipal

Y aunque se había acordado la asistencia de la corporación en pleno, la realidad fue que sólo asistieron a la plaza del Príncipe Alfonso el concejal Manuel Oller, el secretario Jiménez Valdivieso y el cronista de la ciudad Cebrián Mezquita, en un acto que tuvo lugar a las 11 de la mañana.

Ante la estatua del monarca en el Parterre se congregó Lo Rat Penat con su senyera,  donde la Banda Municipal interpretó “Lo cant del Valenciá” y tras la colocación de tres coronas: una del Ayuntamiento, otra de la Derecha Regional Valenciana y una tercera de valencianos residentes en Madrid, se procedió a elogiar la figura del Conquistador por parte de Manuel González Martí, como presidente de Lo Rat Penat, del Sr. Oller, a su vez vicepresidente de la asociación cultural, dando por finalizado el acto entre vítores y aplausos con la interpretación por parte de la mencionada banda del Himno Regional y L’entra de la Murta.

sábado, 7 de octubre de 2017

LAS TORRES DE SERRANOS, PRISIÓN DEL GOBERNADOR

Archivo Municipal

Sabido es que la razón más comentada en torno a las Torres de Serranos, junto a las Quart, de que se mantuviera en pie tras el derribo de la muralla cristiana fuera la de su condición de cárcel, aunque por la belleza de su acabado y su monumentalidad, a su vez considerada como la puerta de entrada más importante ciudad y al ocupar un espacio muy amplio frente al puente de su nombre, lo más seguro es que fueran todas estas razones las determinantes para no caer bajo la piqueta.

Construidas al finalizar el siglo XIV, ya en la segunda mitad del XVI  eran los años cuando el Tribunal de la Inquisición era la principal causa de que el número de cautivos fuera en aumento, razón para que los presidios se quedaran pronto pequeños. En aquellos años contaba la ciudad con cuatro cárceles y cada una de ellas acogía a presos de diferente condición.

La prisión del Santo Oficio estaba situada en el Palacio Real, aunque por el crecimiento de los reos fueron trasladados los mismos a una casona situada ante el Portal de la Trinidad, que para evitar la huida de los presos tuvo que ser fortalecida por nueve rejas, por lo que era conocida la calle como la de “les nou reixes”, donde se establecería la cárcel de San Narciso.

También cumplía función de cárcel un sótano del Palacio Arzobispal dispuesto para los clérigos ajenos a sus deberes, mientras que la Casa de la Ciudad era el penal donde penaban quienes hacían caso omiso a las ordenanzas municipales, o amenazaban a la población con sus delitos.

Ante su necesidad, las torres de Serranos fueron consideradas como “la prisión del gobernador”, que encerraba a quienes atentaban contra la buena marcha de la Corona.

En la imagen vemos el aspecto que ofrecían a principios de los años treinta cuando los tranvías habían dejado de pasar por su interior.

jueves, 5 de octubre de 2017

SAN JAIME DE UCLÉS

Archivo Municipal

1930 Ca - En paralelo al río Turia y desde la plaza del Conde de Carlet, donde antaño estaba el colegio del Loreto, tenemos la calle de ”la ermita de San Jaime” como uno de los recuerdos al rey conqueridor.

Lugar histórico por su cercanía a la conocida como Puerta del Cid y que tras la reconquista, Jaime I, al  tomar la decisión de crear su propia Cofradía a la que le dio su nombre, al mismo tiempo concedió el terreno donde construir una pequeña iglesia y Casa para la Orden al lado.

Archivo Municipal

Orden, la del Maestre de Santiago integrada por  los caballeros que habían acompañado al Conquistador por tierras valencianas, por lo que fue beneficiada y desde entonces y según Esclapés, fue conocida en nuestra ciudad como la Orden de San Jayme de Uclés.

Pero hasta los años treinta del pasado siglo se tenía algo más que el nombre de una calle, tal y como vemos en la foto de aquella década, de los restos de una ermita que no era más que el recuerdo de tan histórico pasado, que habría sido remozado con el paso de los años.

martes, 3 de octubre de 2017

ARTESONADO EN EL PALAU



Años 60 - Bajo el reinado de Alfonso el Magnánimo es cuando se inicia la construcción del Palau que tuvo su primera función como sede de la Diputación General del Reino de Valencia, institución que había sido creada por el Monarca en 1418, ejerciendo este cometido en edificios próximos al de su definitiva sede, iniciada su fábrica muy pocos años después. 

Ya en el siglo XVI y para su mayor presencia se construyó el torreón próximo a la Casa de la Ciudad, separados por un estrecho callejón. Para el necesario lujo, se encomendó al carpintero y artista Gines Linares la construcción de los artesonados para las dos estancias situadas en el entresuelo, ocupando dos años de trabajo: las conocidas como el Salón Dorado grande o Studi Daurat y el Salón Dorado pequeño o Retret Daurat. 

Su ejecución consistió en una meticulosa obra en la que iba a combinar la forma renacentista con la mudéjar y la ojival. El pintor Joan Cardona se encargó del policromado de tan preciosa obra que fue inaugurada en 1535.

Año de inicio de las necesarias ampliaciones con una audaz escalera para enlazar la planta principal con los pisos superiores del torreón, así como otras dos secundarias, también de piedra, para comunicar en el entresuelo las salas citadas con tan bello artesonado.

Vemos en la foto de los años sesenta un parcial de la estancia que se corresponde con Salón Dorado grande.

domingo, 1 de octubre de 2017

MONUMENTO AL LABRADOR VALENCIANO

Archivo Municipal

1931 - La huerta valenciana es la esencia de nuestra región y la figura de su labrador bien se merecía un monumento en el “cap i casal”, que iba a ser el primero del periodo republicano que se había iniciado unos pocos meses antes.

Un monumento en piedra del escultor Carmelo Vicent, que no era más que una réplica del premiado con tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1916, entonces tallada en madera por el mismo autor, iba a ser el elegido.

En un marco festivo y dentro del programa de la Feria de Julio, el monumento fue inaugurado la tarde del 3 de agosto de 1931, con la asistencia de una numerosa representación donde no podía faltar la del Tribunal de las Aguas, mediante la presencia de labradoras valencianas que significaban cada una de las  acequias que riegan la vega.

También participaron numerosos municipios de la región en una comitiva que se había iniciado frente al Palacio Municipal, amenizada por la banda Unión Musical, cuyo profesores iban vestidos a la antigua usanza, a la que se sumaron los orfeones del Micalet y La Vega.

El gentío que se congregó frente al monumento en la Gran Vía Marqués del Turia fue inmenso, y entre los invitados se hallaba presente toda la vida social, política, universitaria y cultural valenciana, así como el pleno del cuerpo consular en la ciudad. La Agrupación Valencianista Republicana, la Derecha Regional Valenciana y la Asociación de la Prensa Valenciana, con su presencia, daban el  ejemplo de que la unanimidad en el homenaje al “labrador valenciano”, no admitía duda alguna.

Hubo sentidos manifiestos por parte de los alcaldes de Castellón y Valencia, con vivas a Valencia y a la Republica, en un acto que se cerró con los acordes del Himno Regional, el Nacional y “Lo cant del Valencia” por parte de la Banda Municipal.

El monumento ofrecía la siguiente inscripción: “Any 1931. Las ciutat de Valencia al llaurador valenciá”. Mientras que en la parte posterior figuran dos leyendas, una  de la  La Barraca de Teodoro Llorente:  


“…s’obri, sofrit, lleuger, fort i lleal, el que en l’aspre guaret clava la rella i obri al aigua corrent, fonda canal…”

Mientras que la segunda de Blasco Ibáñez, también de La Barraca, dice así:


 “cuando toda la huerta dormía aún, ya estaba él, a la indecisa claridad del amanecer, arañando sus tierras queridas.

“Festa del LLaurador”, que fue muy elogiada, con su Presidente al frente D. Julio Saborit y su iniciador el sr. Durán y Tortajada, que culminó con una traca que se escuchó a lo largo de toda la Gran Vía.

viernes, 29 de septiembre de 2017

MONUMENTO A ROJAS CLEMENTE

Archivo Municipal

Naturalista y sabio. Así era considerado el botánico nacido en Titaguas cuya vida la había dedicado al estudio, primero orientado hacia el sacerdocio que pronto abandonó, y luego en múltiples facetas, como arabista y político. Como discípulo de Cabanilles desarrolló su actividad en el Jardín Botánico de Madrid, y Lo Rat Penat, en su cometido de honrar a los valencianos más ilustres, donó a la Universidad un busto del naturalista que había sido encargado al escultor Carmelo Vicent.

El lugar elegido fue el Jardín Botánico donde el 27 de febrero de 1927, cuando se cumplía el centenario de su muerte, se congregaron junto a la senyera de Lo Rat Penat, entidad que presidió el acto, representantes del Ayuntamiento de Titaguas, del Conservatorio de Música, Diputación, Instituto General y Técnico, Universidad, Sociedad de Historia Natural, Asociación de la Prensa, Escuela de Artesanos y el Ayuntamiento, a quienes se sumaron un nutrido grupo de profesores, estudiantes, artistas, obreros y periodistas que bajo la arboleda, atentos a una de sus plazoletas donde sobre  un pedestal  y de la manos del Rector se iba a descubrir el busto del homenajeado. La marcha del Maestro Sosa “Lo cant del valenciá” a cargo de la Banda Municipal, amenizó el instante.

Archivo Municipal

Se repitieron varios discursos que se habían iniciado por el presidente de Lo Rat Penat y que tras descubrirse el monumento continuaron a cargo de la máxima autoridad del Jardín Botánico, D. Francisco Beltrán, interviniendo también con sus oratorias representantes de los Ayuntamientos de Titaguas y de Valencia, de la Diputación y de la Universidad, quien agradeció la donación de la entidad cultural.

El acto terminó a las trece horas, cuando la Banda Municipal entonaba el Himno de la Exposición.

En la actualidad el monumento dedicado a Simón de Rojas Clemente, botánico y orientalista, se halla situado en la recepción arbolada del Jardín Botánico.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

RETABLO CERÁMICO ESCUELAS PÍAS, DE VALENCIA.


Apareció un día éste retablo cerámico en el tapiado vano de una ventana.

Se encuentra en el actual patio de recreo del Colegio de las Escuelas Pías, el que daba a la trasera y desaparecida calle de Colomer, pues esa era su principal fachada.

Años atrás, perdidos un tanto en dos décadas, al quitar el tablero de una canasta de baloncesto, vieron el raro tabique que cerraba el hueco de una de las ventanas, picaron y detrás estaba éste bello y bien conservado retablo de azulejos.

Se cree que fue tapiado durante la Segunda República, pero su frontispicio, que delataba que debajo había algo y que nadie reparó en ello; siempre existió desde la construcción del edificio, así como éstos azulejos, donde se puede leer:
 “Alabado sea el Santísimo Sacramento”.

Descubierto que fue, se le colocó una hermosa reja. Y hoy en día se puede admirar desde el patio de recreo trasero, del Colegio.

Texto y foto: Germán Gómez.


lunes, 25 de septiembre de 2017

MONUMENTO A LA RAZA

 

Archivo Municipal


Ya desde la construcción del puente de Serranos y para su buena cimentacion se sabe del “baile de piedras” en nuestra ciudad, que con seguridad aún se puede remontar a tiempos aún más lejanos. Del derribo de templos paganos y de antiguos palacios siglos después, sus piedras de sillería han sido útiles para un mejor equipamiento de monumentos dispuestos para la visita ciudadana, como el caso de las escaleras de las Torres de Cuart, piedras trasladadas desde el Palacio de Parcent, aunque el mejor servicio que han generado han sido para el ornato de la ciudad, sea en su aprovechamiento monumental o para nuevas fuentes en lugares con especial encanto, así como para puertas palaciegas a situar en los Jardines del Real, o de templos que han servido para embellecer nueva iglesias, como la de San Pascual Baylón aprovechada tras el derribo de la vieja Parroquia de San Miguel. 


Con el derribo del Hospital General mediando los sesenta del pasado siglo surgió la idea para un “monumento a la raza” construido entre palacios sobre alta columna dórica que domina la plaza de Manises. El personaje escogido fue el del conquistador  Francisco Pizarro en una estatua en bronce que fue inaugurada el 14 de julio de 1969, reproducción de la ejecutada en madera por el imaginero Pio Mollar en 1930.

sábado, 23 de septiembre de 2017

UN TRANVÍA POR DELANTE DE BOMBAS GENS.


Foto de Fco. Sanchis expuesta en Bombas Gens

1931 - Instantánea de un tranvía eléctrico de la línea Valencia a Burjassot-Godella pasando en 1931 por delante de Bombas Gens en su viaje de retorno hacia la capital, ya que va por su plataforma reservada pero en sentido inverso a la circulación de los vehículos de ese lado. En la foto un carro por la derecha hacia Burjassot y una tartana hacia Valencia.

Trazado con vía única, como también tenían las cuatro líneas rurales (La Pobla de Farnals, Manises, Silla y Torrent), con apartaderos a lo largo del recorrido para que se cruzaran los convoyes, siendo la excepción el 23 que atravesaba el centro urbano de Burjassot con doble vía y por calles diferentes.

El tranvía fotografiado corresponde a la serie 100 con remolque acorde.

La historia del 23 la encontrarán Uds. en mi entrada de este blog del 13 de octubre de 2014.

Como pone Godella en la delantera del coche motor del tranvía y las instalaciones para Bombas Gens fueron inauguradas en 1931, Francisco Sanchis Muñoz, fotógrafo de la empresa para sus catálogos, sólo pudo realizar la instantánea ese año o el siguiente, ya que a partir de 1933 pusieron como destino Burjassot-Godella.  Respecto a ello, me han dicho que fue hecha en 1931 para publicitar el propietario Carlos Gens Minguet las grandes y modernas instalaciones inauguradas y dar referencias de calidad a sus productos. La fotografía, que ocupa un lugar destacado en la exposición sobre la historia de la empresa, fue realizada por el fundador de la saga Estudios Fotográficos Sanchis 1901.

Tranvías que comenzaban o rendían viaje en Valencia, en 1931 en La Glorieta, y después en las Torres de Serranos hasta la supresión de la línea y su sustitución por autobuses a partir del 1 de enero de 1956. Fue la línea azul, ya que en épocas de mucho porcentaje de analfabetos era norma de las empresas distinguirlas con colores para que los usuarios se enteraran de los destinos de los servicios de transporte.

Para viajar sobre raíles Godella es un municipio muy particular, ya que tuvo servicio de tranvía pero la línea terminaba al final de la calle Buenavista (actualmente avda. Ausias March) de Burjassot, en el linde con la calle Pirotecnia Caballer de Godella, y las estaciones Burjassot-Godella y Godella de Metrovalencia están en término municipal burjatocense.

Como expansión industrial de la Familia Gens, que inició sus actividades de fundición en 1835 en la calle Sagunto, en 1931 Carlos Gens Minguet se trasladó a una moderna factoría construida sobre campos de la huerta de Marxalenes lindantes con la carretera comarcal 234 de Valencia a Ademuz. La proyectó en estilo Art Déco el arquitecto Cayetano Borso di Carminati González.

Tras el cierre de Bombas Hidráulicas Carlos Gens S.L. en 1991, al fracaso de una promotora siguieron años de abandono y de desencuentros, incluso un incendio, hasta que adquirió el inmueble la Fundación Per Amor a l’Art, dedicada a la ayuda social, la investigación de enfermedades raras y el arte. 

La parte expositiva de fotografía y pintura fue abierta al público el pasado 8 de julio.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel
  

viernes, 22 de septiembre de 2017

ERMITA DE SAN VICENTE MÁRTIR


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

jueves, 21 de septiembre de 2017

TOMÁS DE VILLANUEVA, ARZOBISPO Y SANTO

Archivo Municipal

El arzobispo Tomás de Villanueva, que lo fue entre los años 1544 y 1555, tuvo relación con el Convento del Socorro, toda vez que, junto al agustino fray Juan Exarch, fue su fundador. En su respeto, ante el nombramiento de un nuevo prelado, en su primera noche de residencia, éste tiene la costumbre de pernoctar en el Colegio de Jesús y María, centro religioso que en su nueva faceta ocupa el antiguo "Convent del Socós", donde fue enterrado el arzobispo, lugar en el que permanecerían sus restos hasta un siglo después cuando fueron trasladados a la Catedral.

Para su recuerdo, en 1794, mediante encargo al escultor José Esteve Bonet de una estatua de mármol y de una sola pieza, auspiciada por el ilustrado Pérez Bayer y con el impulso de la Real Sociedad Económica del País, se llevó a efecto la que se puede considerar última escultura religiosa de finales del siglo XVIII. 

Ocupó primero un espacio público ante el convento citado y por su situación fuera de la Valencia amurallada y ante el temor de estar a merced de arrebatos anticlericales, la estatua del santo fue trasladada al interior del Palacio Arzobispal en 1839, tal y como podemos observar en la fotografía torno a 1930, que se corresponde con el antiguo palacio, que sería reconstruido de nueva planta a partir de 1940, donde permanece.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

HOSPITAL DE SAN LÁZARO


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

martes, 19 de septiembre de 2017

JOAN DE JUANES, DE ROMA A LA PLAZA DEL CARMEN

Archivo Municipal

En el mes de marzo de 1925 en una carta al director del vespertino La Correspondencia, un lector anónimo se dirigía tanto al Alcalde como al Director de Bellas Artes, instándoles al embellecimiento de la plaza del Carmen donde existía una fuente en muy mal estado.

Ensalzaba en la misma al pintor Mariano García Mas, quien en su estancia en Roma había esculpido una estatua en recuerdo de Vicente Masip, conocido como Joan de Juanes.

Dicha escultura se encontraba en el Museo de Bellas Artes, tan próximo a la citada plaza, por lo que consideraba el lector que había llegado la “hora de emprender una obra poca costosa y que contribuiría, indudablemente, tanto al embellecimiento de la ciudad, como a la gloria inmarcesible del fundador de la escuela de pintura valenciana”. El único gasto era el bronce, decía, “pues hay en Valencia un artista que se brinda a vaciar el modelo gratuitamente”.

La carta al Director quedó en el olvido y años después, en agosto de 1930, el mismo diario La Correspondencia, en pleno debate popular sobre el destino de la estatua al Españoleto de la plaza Castelar (entre uno de ellos se pensaba en la del Carmen) vuelve a plantearse el merecimiento de Joan de Juanes para que ocupe un lugar en ésta, donde la fuente seguía cada vez más deteriorada.

Tuvieron que pasar mucho años, pues no sería hasta 1960 cuando el pintor de Fuente la Higuera iba a ocupar el centro del jardín ante el Palacio de Pineda, pero con su figura labrada en piedra en una escultura que había estado en el Museo de Bellas Artes Pio V, cuando su inauguración.

El original de Mariano García se perdió en la riada de 1957.

lunes, 18 de septiembre de 2017

CONVENTO DE SAN JULIÁN


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

domingo, 17 de septiembre de 2017

MIGUEL DE CERVANTES REGRESA A SU SITIO.

Archivo Municipal

1931 - Veintiséis largos años, demasiados, fueron los necesarios para que el monumento al insigne Miguel de Cervantes Saavedra se instalara de forma definitiva en el lugar para el que había sido designado por el Ayuntamiento en los dias de 1905 con motivo del III Centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, tanto en cuanto había sido Valencia el lugar de su impresión. Lugar donde en la actualidad se encuentra.


Busto en yeso a su inicio, obra de Mariano Benlliure, que estuvo situado aquel día de su homenaje en 1905, frente al futuro Colegio Público Cervantes de la calle de Guillén de Castro, donde al mismo tiempo y en quel día de 7 de mayo se había colocado la primera piedra para la construcción de la escuela. Tras su fundición en bronce, el monumento fue colocado en septiembre de 1909 en la plaza del Picadero, ya sobre pedestal. 

Sin embargo, pues era su destino, después de que en repetidas ocasiones los ayuntamientos de la época habían optado infructuosamente por cumplir el compromiso, pues fue siempre la razón del gasto lo que hizo dejar para mejor ocasión su traslado, llegaría éste  en el mes de marzo de 1931, cuando años antes, en 1927, la Comisión de Monumentos había instado ya de una vez y de forma oficial a su traslado desde la plaza del Picadero. Pero tuvieron que pasar aún cuatro años para su cumplimiento. 

Vemos en dos instantáneas del Archivo Municipal el aspecto del monumento y su entorno, tras su ubicación definitiva en los jardines de Guillén de Castro frente al colegio con su nombre.

sábado, 16 de septiembre de 2017

CONVENTO DE LA ESPERANZA


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

viernes, 15 de septiembre de 2017

DEL PELIGRO AL CÉNIT TURÍSTICO - y IV

Foto Colegio Arquitectos - 1973

Uno de los edificios más bellos de Valencia, y posiblemente la estación más artística de España, que ha llegado a centenario gracias al aprecio popular y al empeño y tenacidad del Colegio de Arquitectos de Valencia, de otras importantes entidades valencianas y de los medios de comunicación, que consiguieron no prosperara el proyecto de su derribo y su sustitución por otro inmueble más al sur, después del túnel de las grandes vías. 

Foto Esteban Gonzalo

Se salvó el edificio, hubo una inadecuada cafetería, algunas pérdidas en decoración y dependencias, pero la declaración como Monumento de Interés Histórico-Artístico en 1983 fue un freno y un punto de partida para restituciones de decoraciones, supresión de adiciones inadecuadas, mantenimiento de la Sala Regia, actual local para reuniones, nuevo pavimento de mármol, similar al original, en el vestíbulo, y la restauración del antiguo bar, la actual Sala de los Mosaicos. 

Fue iniciada por Renfe en el 2002 y continuada por Adif hasta su terminación en el 2008, y ambos organismos coordinando con la Consellería de Cultura de la Generalidad Valenciana, para detener la degradación, rehabilitar lo existente y reconstruir lo que se pudiera de lo desaparecido. Una inversión de 700.000 euros para un meticuloso trabajo que fue cofinanciado por los fondos Feder de la Unión Europea.

Y el día de la efeméride, la noticia de Adif anunciando una inversión, a partir del próximo año, de 6,5 millones de euros, para mejorar las instalaciones y proteger el patrimonio que dejó Ribes. 


Texto de Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 14 de septiembre de 2017

CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

CUBIERTA METÁLICA CON SUJECIÓN PIVOTANTE - III

Archivo Esteban Gonzalo - Interior 1919

El interior de la gran U edificada está ocupada por una gran cubierta metálica de arcos dobles rebajados, construida por Enrique Grasset y Cía. de Madrid, de 196 metros de longitud, 45 metros de luz, 22 de altura libre en la clave y 12 en los arranques. Doce arcos dobles sujetan el conjunto a los lados y al suelo con anclajes pivotantes, y tres medios arcos lo integran al edificio principal, pero todos superpuestos a los muros, de tal forma que ambas construcciones forman dos áreas diferenciadas.

El amplio patio que antecede a la fachada principal y a la del oeste, lindante con la calle Bailén, está circundado por una verja de hierro de carácter racionalista sobre muretes revestidos de trencadís –azulejos troceados también utilizados como complemento en el vestíbulo y en el ex bar-, siendo del mismo estilo las puertas y las farolas.

La estación valenciana fue la obra más importante que proyectó y dirigió Demetrio Ribes Marco, que trabajó para Norte diseñando edificios para la explotación ferroviaria entre 1902 y 1921, toda su vida profesional, aunque también dejó su impronta en otras construcciones: la estación Barcelona Vilanova, actualmente para autobuses, y parte de la de Príncipe Pío en Madrid, son destacados ejemplos ferroviarios, mientras que el edificio para Correos y Telégrafos en Castellón, y en Valencia viviendas en el Ensanche y los derribados Almacenes Ernesto Ferrer, de su participación en otros ámbitos. Una fructífera carrera que frenó tempranamente la muerte en 1921, cuando sólo tenía cuarenta y cinco años.

Fue un arquitecto meticuloso que lo proyectó todo, guardando consonancia general el mobiliario, las marquesinas sobre las puertas de entrada y salida, las escaleras de acceso a las oficinas, las ventanas, las vidrieras, las taquillas, incluso los primitivos servicios que estaban en el exterior del edificio principal. Para ello contactó con numerosos artistas y artesanos. Como un director de orquesta no se olvidó de ningún instrumento. Un compendio de diseño, decoración y proporcionalidad uniendo utilidad con arte.

Una inversión presupuestada en 11,5 millones de pesetas para construir en 300.000 metros cuadrados, en buena parte propios, la gran terminal y las  dependencias complementarias que terminaron en 1921.

Un edificio que antes de su apertura al servicio público, sin actos oficiales por la huelga ferroviaria, albergó entre el 10 y el 31 de mayo de 1917 la primera Feria Muestrario de España.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

martes, 12 de septiembre de 2017

CONVENTO DE LA ZAIDIA


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

lunes, 11 de septiembre de 2017

EL EDIFICIO DE VIAJEROS - II

Archivo Esteban Gonzalo - 1921

Una estación proyectada por el arquitecto valenciano Demetrio Ribes Marco para sustituir al pequeño edificio de estilo neoclásico diseñado en 1851 por los  ingenieros James Beatty y Domingo Cardenal, que estuvo ubicado donde las actuales plaza del Ayuntamiento y avenida Marqués de Sotelo, ya que Norte quería tener una estación adecuada que atendiese al incesante aumento del tráfico en plena época de auge ferroviario, cuyo edificio principal expresara la importancia económica de la zona, y la decoración manifestara la alta consideración que tenía a los viajeros y a las mercancías, éstas principalmente productos agrícolas para exportación. Solución ferroviaria pero también para la ciudad que pudo cerrar el circuito de la ronda, obstaculizado hasta entonces por el amplio paso a nivel de la calle Xátiva, y realizar el replanteamiento urbanístico del área circundante de la plaza San Francisco.

El arquitecto supo interpretarlo en su proyecto, aprobado en 1906 con modificaciones posteriores, que comprendía como parte principal un edificio en forma de U, tipología habitual de las estaciones término, abrazando una gran marquesina metálica.

La base de la gran U edificada es una construcción de 72 metros de fachada y 26 de profundidad máxima, con una torre central y dos laterales. Éstas son más altas que el resto de la obra para aumentar proporcionalidad teniendo en cuenta los 19 metros de altura de los dos tramos intermedios y estar ante una amplitud viaria urbana de un centenar de metros.

Aunque su estilo es modernista de principios del siglo veinte, Demetrio Ribes supo combinar elementos extraídos de la más pura tradición local con las tendencias vanguardistas europeas de la época, principalmente del también famoso arquitecto Otto Wagner y de la “Sezession” vienesa. El arquitecto concentró lo que quería Norte, principalmente en la fachada: el vestíbulo y el bar.

El simétrico frontis recayente a la calle Xátiva, frente al centro histórico de Valencia, está ornamentado con elementos cerámicos (naranjas y el escudo de la ciudad masivamente), los remates están inspirados en nuestro gótico civil, y rojas estrellas de cinco puntas, símbolo de Norte, en la parte alta de tres lados de las torres laterales, que tienen la particularidad de estar adornadas en progresión ascendente para aumentar el sentido de verticalidad.

La torre central compendia belleza con simbolismos: coloristas cristaleras en la puerta y ventanas, dos simétricos mosaicos, diseñados por el pintor impresionista valenciano José Mongrell y realizados por Hnos. Maumojean de Pinto (Madrid), ensalzan la labor de las guardabarreras de día y de noche, pero dejando indirectamente constancia que todos son importantes eslabones en la explotación ferroviaria, y en la cumbre un águila con las alas desplegadas sobre una esfera, que simboliza La Tierra, resaltando la rapidez y majestuosidad del ferrocarril, pero también el afán de Norte de continuar en vanguardia.  

Detalle antiguo restaurante - Foto Esteban Gonzalo

El vestíbulo y el antiguo bar son las joyas de la estación, y, afortunadamente, mucho lo conservado y lo recuperado. El primero, con cenefas de mosaicos que representan frutos de la región en el techo y las paredes, la frase "Feliz viaje" con letras doradas y en varios idiomas, y dando la “impresión” de que sostienen todo el techo, en un edificio con entramado metálico, dos esbeltas columnas adornadas con mosaicos en la parte media y polícromos capiteles cerámicos.

El antiguo bar, actualmente sala para exposiciones y actuaciones musicales, deja absortos a los visitantes, de ellos muchos miles de turistas, ya que se encuentran rodeados por coloristas mosaicos en relieve con escenas de la Albufera, la Huerta, montañas con agua y pinos, y campos con naranjos y flores, para transmitir la constante imagen de la Valencia fértil y próspera a cuyo bienestar ayudaba la Compañía Norte con sus trenes. Verdes guirnaldas con flores y frutos ocupan los espacios libres, simétricos dibujos de variados trazados y colores decoran el techo, y completan el bello conjunto lámparas doradas y puntos de luz laterales en los remates del chapado de madera, que ocupa el tercio inferior de las paredes. 

Fue el resultado de la magnífica compenetración del pintor Gregorio Muñoz Dueñas con La Ceramo, industria cerámica ubicada en Benicalap, entonces un caserío de la huerta y actualmente un populoso barrio de la expansión urbana del norte de la ciudad de Valencia.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel
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