domingo, 7 de julio de 2019

SANTAMARÍA ORFEBRES

Santamaría Orfebres.- Fachada completa bajo del edificio.

Cuatro generaciones cincelando peinetas, aderezos y complementos de la indumentaria que luce la mujer valenciana en sus bellos trajes festivos.  Desde  Pascual Santamaría hasta sus bisnietas Carmen y Elena Santamaría Carbonell, con 35 años en el taller artesano, ya que comenzaron desde jovencitas ayudando a su padre Vicente Santamaría Candela, que estudió en San Carlos y mantuvo su actividad artística hasta los 89 años. También orfebrería religiosa, faroles antiguos y tocados de novia.

Industria artesana creada en 1870 en la calle Danzas, trasladada años después a la desaparecida plaza de Cajeros, y como lugar definitivo el nº 34 de la calle Maldonado, en el barrio Velluters.

Carmen y Elena

La larga tienda-exposición, refulgente de dorados por doquier, es la antesala del taller donde además de Carmen y Elena, tituladas orfebres que gestionan la empresa desde el año 2011, están los expertos artesanos Pepe Cruañes y Fernando Pérez.

En el taller.

La perfección y gran calidad de sus realizaciones motivaron que les galardonaran en el año 2014 con el Premio de Artesanía de la Comunidad Valenciana.

Negocio artesano que prestigia a la calle y el barrio donde están ubicados.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

viernes, 5 de julio de 2019

TRANVÍAS EN LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

Postal coloreada de época. 

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES TRANVIARIAS

La hoy plaza del Ayuntamiento allá por 1876 cuando València estrenó los tranvías era una pequeña placita triangular llamada de san Francisco, a la que los tranvías de caballos de la Compañía de Tranvías de Valencia (CTV) entraban provenientes de la calle de las Barcas y salían por la de la Sangre, en las dos únicas líneas de entonces: la de Interior y la que llevaba al Grao, tal y como vemos en la foto de cabecera.

A partir de 1885 aparece una nueva sociedad, Sociedad Valenciana de Tranvías (SVT), que compra la CTV y crea una nueva línea, Diagonal, que en su recorrido de vuelta desde el Mercado por san Fernando y san Vicente, toma por la Bajada de san Francisco, atravesando la plaza para ir al cruce de Pi y Margall con Colón. La vista de la postal es desde san Vicente hacia san Francisco.

Postal ca. 1895. Remember-València, pg. 1314.

Poco más tarde sobre 1910 ya con los tranvías electrificados, serie 100, hay doble vía, por el centro de la calzada, en el lado de Correos de la ahora plaza de E. Castelar, que enlaza también con doble vía con Barcas y Sangre. Ha desaparecido la vía de la Bajada, y empieza a desaparecer la propia Bajada, con lo que se ensanchará la plaza.

Postal 1910. En el fondo estuvo Balanzá. 
Remember-València, pg (III)  357.

Lateral del Ayuntamiento con doble vía por el centro de la calzada, a partir de la apertura de la calle Amalio Gimeno (Marqués de Sotelo) desapareció pronto el recorrido por Pi y Margall.

Foto autor desconocido. 
Archivo Histórico Municipal, Signatura 5.1.14.

Enlace por la parte sur de la plaza de las partes Ayuntamiento y Correos, con vía única, pero por el centro de la calzada, como se ve, cada lateral era una calle con dos sentidos del tráfico, que por cierto era muy poco denso, sin grandes embotellamientos.

Postal de época, foto Durá, ca. 1928.

Y así se mantuvo el tráfico tranviario en la plaza hasta que con la reforma de Javier Goerlich, Arquitecto Municipal, se mejoró el trazado del recorrido tranviario por la plaza, formando un bucle de vía única, pegado a la gran isleta central de la plaza, la popularmente llamada “tortada”.  Como dato curioso desde su inauguración sobre los años ‘30 hasta que en febrero de 1967 dejaron de pasar tranvías por la plaza, fue el centro neurálgico de los tranvías valencianos, por ella llegaron a pasar once de las trece líneas urbanas y una de las cinco interurbanas.

Parcial de la hoja 53-II del plano Catastral, 1944. 
Archivo Histórico Municipal.

Como colofón a estas notas ofrecemos una foto de lo que sucedió en la entonces plaza del Caudillo (Ayuntamiento) a poco de abandonar su paso los tranvías, en febrero de 1967. Consideró el Ayuntamiento de Valencia que el trabajo de hacer olvidar el transporte tranviario era tan urgente que movilizó a todos aquellos que podían hacernos olvidar el recuerdo de los tranvías de València.

Foto autor desconocido. 1967. Remember-València, pg 1293

Texto de Enrique Goñi Igual

miércoles, 3 de julio de 2019

¿ I QUÉ POSSEM DE REMAT ?


La torre del Micalet se encontraba en 1425 en su recta final. Vertical y exenta. Y mientras los valencianos daban vueltas completas a sus ocho lados disfrutando de su belleza, la pregunta que se hacían alzando sus cabezas era “I qué possarem al remat?.

Separada de la Catedral, había llegado a su cuarto cuerpo bajo la dirección del maestro en el arte de la piedra Pere Balaguer, con una baranda que lucía encanto, pero sin más, solitaria, y a falta de una aguja como cualquier otra torre que se aprecie.

Se comentaba la posibilidad de construir una corona similar a la del escudo de Valencia, y sobre ella, una aguja llamada a rematar la torre con la imagen de un santo o de la Virgen, siendo lo recomendable que alcanzara la misma altura que uno de sus cuerpos, o sea, unos 50 palmos valencianos, acabando el conjunto en piedra pero con el cuidado de no cargar en exceso el peso sobre el campanario.

Pero ese deseado remate final estaba paralizado y la única respuesta de algún miembro del  Cabildo era la falta de recursos económicos, mientras que el Arzobispo hacia oídos sordos y no salía al paso de la pregunta popular.

La torre campanario del Micalet esperaba su remate.

lunes, 1 de julio de 2019

FLOR D’AIGUA EN EL BARRIO DEL CARMEN

Fachada tienda-taller   

Flor d’Aigua es desde el año 2007 la nueva razón social del taller de orfebrería  que en el año 1919 montó Amparo Pastor Pastor en el número 22 de la calle Santo Tomás, en pleno barrio del Carmen.

Lo gestiona la cuarta generación, su biznieto Guillermo Expósito Puig, quien traspasó “Els Platers ” en Sollana, en el referido 2007, para hacerse cargo del taller de València, que ha especializado en la producción de orfebrería para el traje de valenciana con recuperación de la técnica del raspado.

Javier Vicente y Guillermo en la tienda. 

Negocio artesano donde en el año 2013 añadieron la línea Flor de Cotó, donde Javier Vicente Pérez Belenguer se encarga de la confección de todo tipo de indumentaria valenciana para hombres y mujeres.

Guillermo cincelando

Flor d’Aigua es una firma muy conocida y estimada a nivel fallero de la Comunidad Valenciana. Fruto de su constante investigación sobre indumentaria y aderezos tradicionales valencianos, fue la reinvención en el 2010 de la caramba, el lazo para colgar los escudos de la falla, que tras portarlo ese año la Fallera Mayor de València, María Pilar Giménez Santamaría, lo ha ido adoptando el mundo fallero.

Están en un sitio magnífico, con un luminoso y llamativo local, pero por problemas de circulación, derivados de la peatonalización del barrio, en el segundo semestre de este año trasladarán este taller-tienda, que cumple cien años, a la cercana calle Juan de Vilarrasa, en el vecino barrio de Velluters.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 29 de junio de 2019

LA NUEVA FUENTE DE MONTEOLIVETE

Foto autor desconocido, ca. 1958, cauce del Turia. 
Remember-València, pg 366.

QUÉ HACÍAMOS EN EL TURIA

He recordado toda mi vida la aparición de un manantial o fuente junto a Monteolivete poco después de la riada de 1957, pero desde que vi estas fotografías se confirmó el recuerdo.

Yo sabía del manantial aparecido, creo que durante la guerra civil, frente al colegio de Jesuitas al final de la Gran Vía de Fernando el Católico, también conocí el manantial de agua caliente ferruginosa que motivó la creación de los Baños de la Alameda, una de esas pocas instalaciones curativas naturales en medio de una ciudad. Fui testigo de su uso acompañando a mi madre que acudió varios meses por recomendación médica para mejorar de su reuma.

Pero como joven jamás pude comprender el espectáculo que se creó con la fuente aparecida tras la riada en el cauce del Turia junto a Monteolivete. 

Por allí aparecieron personajes que contaban de las propiedades curativas al agua, sin ningún tipo de análisis, se montaban unas colas inimaginables de gente con garrafas recogiendo el agua en largas esperas, pasó a ser punto de reunión desde la hoy av. del Reino hasta Monteolivete. Las fotos mostradas son lo suficiente autoexplicativas, muestran el casi tumulto originado por la nueva fuente.

Lo más curioso es que cuando se canalizó el río pocos meses después, todo aquello desapareció con la misma velocidad con la que había aparecido y nunca más se supo de la fuente ni de sus propiedades curativas.

Texto de Enrique Goñi Igual

jueves, 27 de junio de 2019

ESCÁNDALO EN EL CONVENTO LA TRINIDAD

Archivo Municipal


1444 - En este años causó una gran alarma en la sociedad valenciana la noticia de los vergonzosos hechos protagonizados por los monjes del viejo monasterio de la Trinidad, anexo al Hospital de Sant Guillem.

Sabedora la reina Doña María de aquello, verificó la desvergüenza y denunció al Papa Eugenio IV la mala conducta de dos de sus religiosos, que con anterioridad había pertenecido a la Orden de Predicadores. Tanto Bernardo Urian, ministro del convento, como el monje Andrés Maliras, habían convertido con sus escándalos al viejo monasterio en un lupanar.

El Papado ordenó al Arzobispo la expulsión de los monjes trinitarios culpables, y en su ausencia, el canónigo de Valencia Bartolomé Pascasio, decretó que fuera ocupado por una comunidad de religiosas de la Orden de San Francisco de la regular observancia. 

Al siguiente año, el 9 de junio, se puso la primera piedra del nuevo convento, mientras que su parte vieja servía para albergar a la comunidad de monjas clarisas, a la espera de pasar al nuevo convento cuya construcción despertaba a los valencianos gran interés arquitectónico. La portada y también el claustro iban a ser de gran belleza en el arrabal, donde el pueblo valenciano modificaba el nombre del "pont dels catalans" enfrente, con el de la Trinidad.

martes, 25 de junio de 2019

MARCOS Y MOLDURAS DESDE 1915

Pilar Roca en la fachada del comercio

Dándole calidad a la céntrica calle Correjería, en el número 21 está Marcos y Molduras, establecimiento donde Pilar Roca Torrijos asesora y vende los marcos más apropiados o que les gustan a los clientes para proteger y poder exponer una fotografía, una pintura, un diploma, una lámina, un mapa,….

Hay muchísima variedad de maderas, molduras y modalidades de enmarcación, con la gran cualidad, especifica Pilar, que las enmarcaciones son a medida y personalizadas.

 Interior comercio Marcos y Molduras

Más de un siglo en la misma ubicación donde José Ibáñez Ribes y su esposa Teresa Pedrós, tras varios años en la calle Micalet, crearon Marcos y Molduras en el año 1915 para enmarcar y vender láminas y objetos religiosos, dejando de vender éstos la segunda generación, su hija Natividad y su yerno Carmelo Torrijos.

Interior comercio Marcos y Molduras

Pilar es la continuadora de la tercera generación, sus padres Antonio Roca y Teresa Torrijos.

Comercio en una calle muy transitada por conciudadanos y visitantes, que comunica la plaza de la Reina con la calle Purísima, en el barrio de La Seu, en Ciutat Vella.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

domingo, 23 de junio de 2019

LA FERIA DEL GANADO SEMANAL


Vista del mercado semanal con el Pont de Fusta, ca. 1957. 
Remember-València, pg 157.

QUÉ HACÍAMOS EN EL TURIA

Cuando yo era pequeño los jueves por la mañana veraniegos, en los que no había colegio, los podíamos dedicar a curiosear un par de acontecimientos, hoy uno de ellos todavía se celebra, aunque cada vez con menos trabajo, y el otro ya ha desaparecido.

Se trataba de acudir a ver una sesión del más que famoso Tribunal de las Aguas, que pervive, y luego, muy cercano, a un corto paseo, tenías la ocasión de completar la mañana con una visita, junto al puente de Serranos, justo bajo la rampa de bajar al río, de la Feria semanal de ganado caballar que se celebraba en el cauce del Turia. Un cauce de golpe lleno de burros, asnos y caballos, que aparecían allí como si los hubiera dejado caer un hada, acompañados de vendedores, compradores y mirones, además de carros, coches, tartanas y todo tipo de transporte de tiro.


Postal de época, tomada desde la otra orilla, ca. 1930.

El público estaba formado prácticamente sólo por hombres, que llenaban el pretil de las Alameditas, el pont de Fusta y el propio cauce.

Foto ca. 1890, en la bajada del puente de Serranos.

A finales del siglo XIX además de acudir a la Feria parece que además era el momento adecuado para asearse con un buen afeitado antes de bajar a ver el género. Había varios barberos a disposición.

Texto de Enrique Goñi Igual

viernes, 21 de junio de 2019

PROCESIÓN UNITARIA DEL CORPUS CHRISTI

Procesión del Corpus - 1919


1372 – En este año comienza la primera procesión del Corpus Christi que fue por la Ciudad.

Con anterioridad, cada parroquia hacia la procesión en su distrito desde 1355. 

Quitánrolo, e hicieron que todas las parroquias fueran a la Seu, salían entonces por la puerta que va hacia la casa del Bisbe, y por la calle de Sent Thomas, y giraba por la calle En Jaume Scriua, y por la Frenería, y per la Çabatería prima, y por la calle de En Ripoll, que hoy en día es la casa de Don Joan de Monpalau, e iba por la plaza de Sent Nicolau, por el portal de la Caldereria, por la Bosseria, por el mercat, por la Porta Nova, por la calle de la Drapería, y por la Pellería, y por la unida dels Ferrers, que hoy se llama dels Mayans, y a la puerta de la Boatella, por la calle major de Sent Martí, por la Corejería, y por la Drapería, y de allí a la plaza dels galliners i de les cols, y de allí a la Seu por la puerta dels Apostols; y mandaban con grandes penas que nadie no fuera sino a la procesión de la Seu con los cirios en las manos.
Procesión del Corpus - 1919

1384 – En este año empezó a salir la procesión del Corpus Christi por la puerta dels Apostols i de les Corts.

miércoles, 19 de junio de 2019

LO PERDIDO Y LO SALVADO DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO


 
 Convento de San Francisco - 1885

Es la historia de un convento construido justo a las afueras de las murallas musulmanas, que en un principio era sencillo, austero y que acabó con una enorme riqueza y gran valor arquitectónico.

Era de considerable tamaño al que la comunidad monástica llenó con muchas obras de arte y reliquias.

Todo comenzó con la expropiación del convento a los monjes, y cuando el Estado lo ocupó y lo convirtió en el Cuartel de los lanceros de Numancia, y aunque ya estaba muy deteriorado, no sufrió mejoras, más allá que de transformaciones para habilitar el cuartel, hasta 1891 que comenzó su demolición.

Solares del Convento con su jardín al fondo

Supuso la pérdida de una gran parte de sus riquezas, tanto de obras de arte como de su arquitectura.

Desaparecieron los frescos de los claustros y el propio edificio gótico del que prácticamente no se conserva nada. Afortunadamente, una de las puertas del convento se encuentra en la salida al patio de la Casa Museo Benlliure.

Tuvieron suerte obras de arte como un Salvador Eucarístico obra de Juan de Juanes que se conserva en el museo San Pio V. Otras obras de grandes pintores también fueron rescatadas, como las de Fray Antonio Villanueva, Gaspar de la Huerta, Vicente Victoria, José Vergara, Esteban March.

Entre las reliquias que se salvaron se encuentran los restos del rey moro Abu Zeyt -que ya cristiano tomó el nombre de Vicent Devís- y las de los dos frailes franciscanos, Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, a los que él mismo torturó y dio muerte en 1228.

Con todo, fue una de las mayores pérdidas patrimoniales que sufrió Valencia.

Una vez más llevados por el afán de deshacerse de una ciudad antigua que perjudicaba la entrada a  la nueva modernidad valenciana.

Texto de Amparo Zalve Polo