miércoles, 21 de junio de 2017

ESTAMPAS DE PATRAIX - VI

Alquería de Benlloch (1984, foto original de autor desconocido). Tintas sobre papel Fabriano 300 gr. 14x9 cm. De la serie "Patraix antiguo" para Paqui López de Foro Inmobiliario


“En las acequias conmovíase la tersa lámina de cristal rojizo con chapuzones que hacían callar a las ranas; sonaba luego un ruidoso batir de alas e iban deslizándose los ánades lo mismo que galeras de marfil, moviendo, cual fantásticas proas, sus cuellos de serpiente. La vida, que con la luz inundaba la vega, iba penetrando en el interior de barracas y alquerías.”

Vicente Blasco Ibáñez (La Barraca)

Con estas palabras, Blasco Ibáñez describe poéticamente la atmósfera que observaba en la huerta de Patraix en 1898, escenario que probablemente inspiró al ilustre escritor en su inmortal novela “La Barraca”. Más de cien años después ya no queda nada de la huerta y ese espacio está ocupado por la urbanización de Valencia. Calles, plazas y avenidas, parques y algún que otro solar vacío han cambiado la fértil tierra de labor por asfalto, cemento y piedra.

De la acequia Favara (“Al Favvara” era el nombre de una de las familias bereberes más notables del norte de África en tiempos de la ocupación árabe), una de las ocho que riegan la vega de Valencia, solo queda en el distrito de Patraix, una especie de cicatriz solo visible desde el aire en la zona del nuevo paso del Turia (V-30) y detrás del Cementerio General en su lado suroeste. Su cauce está totalmente soterrado y sólo ve la luz al otro lado del río donde sigue regando los campos.

También es árabe la misma palabra “alquería”, y define a un conjunto de casas o comunidad agrícola y ganadera alejada del núcleo urbano. El origen de la ahora plaza de Patraix está en una primitiva alquería musulmana y ya existía (con un molino hidráulico en la Favara) en tiempos de la reconquista de Valencia por Jaime I en 1238.

Una de aquellas alquerías y casas agrícolas mencionadas por Blasco  Ibáñez pudo ser también la desaparecida alquería de Benlloch y que fue demolida pese a la oposición vecinal en junio de 2007 para ceder el suelo a la construcción de bloques de viviendas.

En esta alquería residió la familia Benlloch, uno de cuyos más ilustres miembros fue Juan Bautista Benlloch y Vivó (Valencia 1864–Burgos 1926), que en la ciudad de Valencia tiene dedicada a su memoria una importante avenida. Fue entre otros cargos eclesiásticos copríncipe de Andorra y cardenal de Burgos.

Texto y dibujo. Santiago López Manteca

martes, 20 de junio de 2017

CASA DE LA FUNDICIÓN



“No hago mención de las casas de la Ballestería, del Centenar, ni de la Seca, donde en algún tiempo se ha batido moneda, como ni de la fundición de la artillería, porque como han ido sucediendo varias mutaciones de tiempos, fueros y privilegios, se han ido estas aboliendo y olvidando; bien que por ser al presente poco menesterosas o de poca importancia, tanto para el Real servicio de su Majestad, como de utilidad y beneficio para esta Ciudad de Valencia”.

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

lunes, 19 de junio de 2017

LA CRUZ DE ALMÁCERA



Archivo Municipal (1920 Ca.)

De las cruces para dentro” indica la festividad en la ciudad de Valencia a su patrón San Vicente Mártir el día 22 de enero.

La cruces existentes en los caminos de entrada a la ciudad, marcan pues sus límites con el dicho popular, aunque no lo sean en su exactitud.

En su devenir histórico la más antigua es la conocida como Cruz de Almacera, que, según documenta Carreres Zácares fue colocada en 1372 en el Camino Real de Muviedro, conocido actualmente como el "camino antiguo de Barcelona", en un lugar muy próximo al barranco de Carraixet.

Su ejecución fue obra de un “maestre piquer de la villa de Sant Matheu" y en el remate de la espiga octogonal, en su capitel, las figuras del Crucificado y la Virgen se fijan en el anverso  y el reverso de la Cruz, bajo el cubierto que la protege.

Fuente: "La escultura Pública en Valencia" de Elena de las Heras Esteban

domingo, 18 de junio de 2017

CASA DE LA SECA



“No hago mención de las casas de la Ballestería, del Centenar, ni de la Seca, donde en algún tiempo se ha batido moneda, como ni de la fundición de la artillería, porque como han ido sucediendo varias mutaciones de tiempos, fueros y privilegios, se han ido estas aboliendo y olvidando; bien que por ser al presente poco menesterosas o de poca importancia, tanto para el Real servicio de su Majestad, como de utilidad y beneficio para esta Ciudad de Valencia”.

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

sábado, 17 de junio de 2017

LA DIABLERA O DE PLUTÓN


Archivo Municipal

Para la celebración de la Eucaristía en nuestra ciudad se lleva a cabo un apretado programa de actos con gran participación popular. Es en recorridos por las calles, en torno a la Seo, cuando la expectación se manifiesta con mayor intensidad.

El origen de la fiesta del Corpus se remonta al siglo XIV y se tienen noticias de la participación de “las rocas” en las últimas décadas de aquella centuria. Con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los momentos más esperados de la festividad. Su nombre lo recibe desde su inicio, cuando las imágenes representadas en la procesión del Corpus se elevaban sobre unos peñascos para su mayor realce, utilizados hasta que la electrificación de los tranvías e instalación de catenarias obligaron a reducir su altura; aunque también existen otras teorías al respecto de su nombre, relacionando una de las piezas del ajedrez, denominada "roque". También tuvieron el nombre de "entremés", por la representación que sobre los misterios se ofrecía cima ellas.


Archivo Municipal

El paso de "las Rocas" se inicia con la más antigua, la conocida como la “Diablera” del siglo XVI, que en un principio fue conocida como la “del Infern”, también denominada "Plutón", por su figura que asemeja al demonio, nombres todos ellos relacionados con el pecado y sus consecuencias.

viernes, 16 de junio de 2017

CASA DE LA ADUANA



“Durante el reinado de Carlos III desaparecieron una multitud de casucas situadas junto a la Puerta del Mar y en su lugar se levantó el suntuoso edificio de la Aduana, único para las oficinas de Hacienda”.

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

(No figura en el mapa de V. Tosca por su construcción posterior. Sin embargo, sí se cita en su correspondiente cartela)

jueves, 15 de junio de 2017

EL CONSOLAT DEL MAR ENTRE MEDALLONES

Archivo Municipal

La joya del gótico civil valenciano bien se merecía ostentar en todo su alto la realeza que le corresponde.

"La Lonja de la Seda",  con sus cuatro cuerpos ensamblados con maestría: Salón Columnario, Torreón, patio interior y Consolat del Mar, destaca por la singularidad arquitectónica ornamental con ricas tracerías, por la diversidad de sus gárgolas y por sus contantes alegorías tanto cristianas como paganas, fundamentadas tanto en la virtud como en el pecado, mientras que el recurso animalesco abunda por doquier.

Archivo Municipal

Y como espacio más suntuoso dispuesto para los medallones, luce un espectacular friso que da realce a la edificación que alojó al Consolat del Mar. Institución que había sido creado por Pedro I el Grande, como Rey de Valencia, en 1283 y que tras construcción de la Lonja, cuya primera piedra fue colocada un 7 de noviembre de 1482, con su Sala de Contratación en un principio, a finales del XV, se llevó a cabo en edificación anexa. Una obra de tres plantas que iba a necesitar casi cincuenta años bajo la dirección de Pere Compte, Joan Corbera y finalmente, Domingo Urtiaga, autor de los medallones.

Sería en 1548 cuando terminada su construcción ornamentada con medallones que representan a reyes y personajes mitológicos, pasaría a ser conocida la zona a la izquierda del Torreón como la del Consolat del Mar, cuando la institución iba en su camino hacia los tres siglos de funcionamiento.

miércoles, 14 de junio de 2017

CASA DE LAS ARMAS



“Lo que ahora llaman Ciudadela, fue antes y se intitulaba Casa de las Armas, propia de la Diputacion; porque en el año 1574. habiendo hecho saber el entonces Virey del Reyno Márqnés de Mondejar, á los Diputados del Reyno, estar amenazadas estas Costas de una invasion de los Turcos y Polacos que se habian confederado, y que el Rey se daria por servido de que se armasen y pertrechasen, mediando carta orden de su Magestad de 23. de Junio del mismo año, se compraron armas y municiones, y se levantó un baluarte con su Casa de Armas, Alcayde y Armeros. 

Manteniéndose asistida y prevenida por la Diputacion, hasta que en el año 1707. se la adjudicó su Magestad, y se hallaban en ella 26. cañones de bronce, con picas, arcabuces y mosquetes para armar diez mil hombres; mandó su Magestad, que á la parte interior de la Ciudad se labrase un bastión para mayor seguridad y defensa, y juntamente sus proporcionados fosos, y la establecio para Ciudadela, cerrando el Portal contiguo que llamaban del Mar, como asimismo demoliendo algunas casas que impedían el desembarazo de dicha Ciudadela”.

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

martes, 13 de junio de 2017

EL JARDÍN BOTÁNICO

(Con mi agradecimiento a Vic Payá)

En 1928 cuando se estaba preparando en Sevilla la Exposición Hispano Americana para la primavera del próximo año, se pensó en la conveniencia de que el Jardín Botánico de Valencia tuviera entre sus pabellones acto de presencia. La noticia saltó a la palestra cuando el jardín estaba dirigido por Francisco Beltrán Bigorra, como catedrático de la Facultad de Ciencias. La iniciativa se debió al jardinero Fernando LLopis que también destacaba por sus artículos periodísticos en torno a los exóticos ejemplares que extendían sus arboledas en el interior ajardinado.

Su existencia venía de antiguo, pues fue en el siglo XVII cuando la Universidad pensó en su creación. Se sabe de su primer emplazamiento -tuvo otros- en un huerto situado junto al Hospital de San Lázaro y tuvieron que pasar muchos años para que ocupara una nueva y definitiva zona, la ideal por la proximidad del Turia y a su vez regada por la acequia de Rovella en su camino hacia el interior de la ciudad. Así pues, no sería hasta principios del XIX cuando gracias al botánico Cavanilles se adquirieron en 1802 los terrenos actuales.

La excelencia del clima valenciano hacía posible el cultivo de especies llegadas desde Oceanía, África y Brasil y cuando terminaba la década de los veinte del pasado siglo, más de 2.500 especies daban importancia a un Jardín Botánico que podía codearse con los mejores europeos, pese a la dificultades económicas que hacían prohibitivo poseer el necesario centro tecnico de investigacion, pues baste decir que mientras que su homólogo madrileño disponía de 40.000 pesetas anuales para gastos extraordinarios, el de la calle Cuarte, apenas disponía de 4.000.


Archivo Municipal

Sin embargo, la prensa de la época ya destacaba la presencia en su interior de umbráculos y estufas a lo largo de sus senderos con especies que por su singularidad causaban un gran impacto a los visitantes extranjeros, en especial por una araucaria de 50 metros de altura, la primera conocida en Europa. Sin embargo, la importancia del Botánico carecía de interés para los valencianos.

Valencia tuvo su presencia en la exposición sevillana, mediante la representación de una casa rural obra del Arquitecto Emilio Artal Fos, sin que nos conste que aquella idea de Fernando Llopis se llevara a efecto.

lunes, 12 de junio de 2017

CÁRCEL DE SAN VICENTE MÁRTIR

 


“Al lado de esta casa está la del Chantre o Capiscol de esta Catedral, en donde se venera otro Oratorio dedicado al Levita San Vicente Mártir, en cuyo lugar había estado preso: por este motivo, todos los años en su día se celebra solemne fiesta: asimismo en dicha casa en el patio hay custodiada una columna de mármol, a la cual le ataban para atormentarle.”

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

domingo, 11 de junio de 2017

OBRAS EN AMALIO GIMENO

Archivo Municipal

1927 Ca - Mediando la década de los veinte se tomó esta foto, muy probable entre 1927 y el siguiente año. En la avenida entonces de Amalio Gimeno vemos ya con vida el Gran Teatro que había sido inaugurado finalizando 1923, donde ofrecía sus representaciones que también eran de cine desde el primer momento de su inicio en versión mudo. Tras él, apunta la cresta de la “finca del chavo”, sin inaugurar, mientras el instituto Luis Vives permanece oculto en sus aulas del que se ve la esquina que da a la calle Játiva.

Lo demás son obras. En poco más de tres años serían inaugurados los edificios de la acera izquierda, en primer termino el "de Cuadrado", inaugurado en 1929. En el centro, la catenaria enfila la avenida de reciente construcción tras el traslado de la Estación del Norte desde la plaza Castelar a su nuevo emplazamiento que se observa al fondo ante la fachada del Ayuntamiento, ya en su  última etapa de construcción, que sería inaugurado en 1930.

"Obras en la ciudad" con el paso tranquilo de unos transeúntes por la ausencia de tráfico motorizado en un paisaje urbano con la presencia de piedras dispuestas para ser utilizadas en los escalones de ascenso al proyecto del arquitecto municipal Sr.  Goerlich, que sería conocido como el de “la tortada”.

Las obras en la plaza están en marcha, aunque de su estado y en su tramo final, frente a la acera de la Telefónica, la foto tan solo nos aporta una pequeña información.

Piedras y sombras a primeras horas de la tarde, cuando los andamiajes para los templetes esperan cumplir con su misión.

sábado, 10 de junio de 2017

CASA DE SAN LUIS BERTRAN



"La casa de este ilustre valenciano fue convertida en Oratorio, y todos los años celebra el clero de San Esteban una gran solemnidad en obsequio de este apreciable religioso".

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.

viernes, 9 de junio de 2017

EL RELOJ DE LA LONJA

Archivo Municipal

1925 Ca - En fotografía sabemos del reloj de la Lonja situado en lo alto de su torreón gracias a J. Laurent (1870) por una de sus fotos, de las más antiguas. Tuvo que ser reparado en 1882 cuando se hablaba también de una restauración para el edificio gótico valenciano que no llegaría en profundidad hasta finales del siglo, con la colocación de almenas en lo alto del torreón en 1901, en contra en aquel entonces de quienes optaban por mantener su estilo.  Pasaron unos años y en 1907 se acordó adquirir por concurso unas campanas para el reloj, al tiempo que proceder a la terminación del alumbrado eléctrico de La Lonja, conforme al dictamen del ingeniero industrial del Ayuntamiento.

No debió funcionar con normalidad el reloj, toda vez que en marzo del siguiente año se anunciaba la reanudación de su funcionamiento, con la promesa de que sería regulado a las doce por el meridiano de Greenwich, comunicado con Madrid. Con cuerda para treinta horas, se dio como seguro un mejor funcionamiento en comparación con los situados en el Miguelete y en el Convento de Santo Domingo, mientras se hacían elogios del existente en el Observatorio Meteorológico de la Universidad.

Llegaría el año de 1912 y en el mes de febrero se acordaba en el ayuntamiento proceder a su iluminación.

Su ya larga vida parecía extinguirse y en el mes de julio de 1930, cuando su funcionamiento era muy deficiente, en el ayuntamiento y por repetidas veces se debatía por su traslado a la torre de Campanar, necesitada de un reloj. Finalmente la junta de Gobierno rechazó la propuesta, pero olvidándose del reloj. Al finalizar el año, el alcalde llamó al orden al relojero municipal para que explicase por qué estaba parado, al igual que el correspondiente de la torre de San Valero en la misma situación.

Sea como fuere, en la foto de 1934 vemos que dejó de existir en lo alto del Torreón, entre la fachada del Salón Columnario y el Consulat del Mar.



Archivo RND - J. Baum

jueves, 8 de junio de 2017

CASA DE SAN VICENTE FERRER



“La casa en donde nació San Vicente Ferrer, que felizmente goza la Parroquia de San Estévan Proto-Mártir en la calle de la Mar, estuvo en los primeros siglos en poder de un Valenciano llamado Antonio Martin; pero pasando á sus hijos, la vendieron á Don Francisco de Castelvi, quien hizo venta de ella al Real Convento de Santo Domingo: en unos y otros tuvo poco asiento esta concha, pues en el año 1498 fue vendida al Gremio de Boneteros, los quales deseosos de ensancharla, mercaron otra casa contigua á ella, con lo que pudieron lograr su piadoso deseo”.

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

miércoles, 7 de junio de 2017

LA CASA VESTUARIO

Archivo Municipal

1910 Ca. - En torno a la Seo giraba la vida política de la ciudad con sus edificios próximos cuales eran el Palau y la Casa de la Ciudad. La Basílica de la Virgen recogía y recoge el fervor de los valencianos que buscan su amparo ante un "Micalet" atento.

Vida social y política que se refrendaba en el interior de la catedral con gran boato, tanto en cuanto eran los jurados de la ciudad quienes en traje de gala acudían a cuantos eventos eran requeridos en su representación municipal, tanto oficiales como festivos.

Es con este objeto cuando nace la Casa Vestuario frente a la puerta gótica en su función de lugar donde los protagonistas de la historia cambian su ropa de calle por la de gala que dignifican tanto el acto como el cargo.

Construida en 1800 para darle mayor realce y en consonancia con el entorno, ya existía años antes en el lugar un modesto edificio que al igual que hacían los jurados ennobleciendo sus vestimentas, fue Cristóbal Sales el encargado de sustituirlo por otro de nueva planta, según un proyecto que había realizado Josef García, arquitecto mayor de la ciudad.

Utilizada después con otros fines públicos, también culturales, curiosamente, y para cumplir con su finalidad, todos los jueves del año, fieles a la milenaria tradición, los síndicos del Tribunal de las Aguas al toque de las doce campanadas del "Micalet", salen desde su interior hacia la puerta catedralicia para establecer justicia, una vez han sustituido su ropa de calle por el negro blusón huertano de las mejores galas que portan con dignidad.

martes, 6 de junio de 2017

COFRADÍA DE LOS GENOVESES



“Con la misma dificultad se nota la fundación de la Ermita y Cofradía de San Carlos Borromeo, dicha de los Genoveses; pero lo material de su fábrica hace evidente su antigüedad: tiene situación dentro del circo del Real Convento de San Francisco de Asis”.

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

lunes, 5 de junio de 2017

EL DERRIBO DEL VIEJO ATENEO

Archivo RND - J. Baum

Era en 1931, los derribos de la Bajada de San Francisco habían finalizado, el relojero Carbonell de largas patillas ya estaba en su nuevo local junto al Tossal y había llegado la hora de los derribos en su prolongación por la plaza Castelar hasta el edificio del Ateneo. 

El que hacía chaflán con la calle de las Barcas, la Fonda de España anexa a otro edificio, aún no les había llegado la hora. Faltarían tres décadas para su desaparición, como integrantes de un tramo urbano que desde la Plaza Cajeros había sido todo él el epicentro de la vida comercial y bullanguera valenciana. Cafés, abanicos, relojes, fondas y estudios de fotografía conforman un recuerdo lleno de fascinación tan rememorado en la actualidad por los apasionados de la Valencia antañona.

Finalizaba pues el año y el Alcalde anuncia que la problemática para el derribo del Ateneo está superada. La directiva ateneista había dado por buena la tasación municipal de expropiación por 110.201 pts., solicitando a cambio la condonación del incremento del solar, para lo que alega que el nuevo local estará a disposición del Ayuntamiento para cuanto desee, dispuesto con una sala capaz para dos mil personal. El Consistorio aceptaba la condición, siempre y cuando la actividad del Ateneo fuera de fines sociales y recreativos, pues en caso contrario sería revocada la condona, por lo que el Ateneo tendría que pagar el incremento del solar, tasado en 69.908 pts.

No obstante, esta declaración de intenciones, que por parte de Alcalde esperaba su aprobación, tenía que someterse a la junta de Gobierno en plazo muy breve. Sin embargo, aún pasaron unos años y el 31 de mayo de 1934, el Ateneo firmó con el contratista Alberto Villalba el acuerdo para derribar el edificio en un plazo de máximo de 50 días.

El periódico Las Provincias, un tres de julio de 1934, nos informa del accidente de un operario que tuvo la desgracia de sufrir la fractura del húmero izquierdo, con varias contusiones en la cara cuando se realizaba el derribo del antiguo Ateneo Mercantil, siendo atendido en el Hospital General.

De esta guisa, en agosto de aquel año, el Ateneo Mercantil, sacaba a concurso la construcción del nuevo Edificio, que una vez adjudicado, sería el 16 febrero de 1935 cuando se colocaría la primera piedra.

Mientras que el 12 de noviembre el Ayuntamiento desestimaba la propuesta para instalar un carrousel en sus solares, en beneficio del ornato público.
  

domingo, 4 de junio de 2017

COFRADÍA DE SANTA LUCÍA



“Sin dificultad alguna, por estos tiempos congregados los Valencianos accidentados de la vista, fundaron contiguo al Hospital General  otra Ermita, y en ella instituyeron Cofradía á honor de la gloriosa Santa Lucia; pues la disposición de su fábrica indica ser su fundación de los principios de la centuria 1400”.

Texto: Resumen Historial de la ciudad de Valencia, de Pasqual Esclapés.

sábado, 3 de junio de 2017

SAN VICENTE FERRER, TEMPLO Y CASA


1914 - Se iniciaba la segunda década del siglo XX y a la “zona del ensanche” había que dotarla de nuevos equipamientos. El cuerpo y el alma de los valencianos demandaba aquello que los reforzara. Es así como entre 1914 y 1916 se llevó a cabo la construcción del mercado de Colón. Pero los dominicos, unos años antes, deseosos de que Valencia tuviera una iglesia dedicada a uno de sus más preclaros hijos, habían fijado sus ojos en la calle Cirilo Amorós, y ya desde 1906 habían iniciado la construcción del templo, que en su anexo, también se iba a destinar como edificio para viviendas al servicio de su comunidad religiosa.

Si el mercado de Colón fue inaugurado en la Nochebuena de aquel año de 1916, el templo dominico, que aún no estaba concluido, fue abierto al culto para los fieles pocas semanas antes.

Así había sido el día 12 de octubre anterior, siendo bendecido por el obispo de Mallorca en un acto que pese a su sencillez, destacó por la emotividad de los presentes.

Valencia tenía pues un templo dedicado a San Vicente Ferrer y la nueva Casa de los Dominicos se podía considerar a la altura de las mejores sitas en otros lugares. En el acto inaugural asistieron al obispo los canónigos Don José Vila, don Julio Cabanes como prefecto de Sagradas Rúbricas y don Constantino Tormo, penitenciario.

La misa rezada fue celebrada por el reverendo padre prior, fray Jaime Prats Ferrer, para terminar con un Te-Deum que junto a la bendición a los fieles fueron llevados a cabo ambos por el Obispo como presidente del acto. Tan sencillo pero solemne acto dispuesto para la bendición del templo, también tuvo sus padrinos, honor que recayó en Doña Pilar de Mazarredo, viuda de Zabalburu, junto a  su hermano el Marqués de Lara.

Así se culmina un histórico recorrido residencial que se había iniciado en el Convento de Santo Domingo, ya entonces convertido en Capitanía General, lo que obligó a buscar habitaje para los religiosos en la calle Avellanas, con posterior traslado a la calle de la Nave, lugar que tuvo su continuidad en un edificio de la Plaza del Príncipe Alfonso, propiedad de la viuda de Zabalburu, donde habían residido hasta aquel día tan esperado. 

Vemos la foto del nuevo templo de San Vicente Ferrer cuando aún no se había iniciado el mercado en cuya construcción iban a intervenir Francisco Mora y Demetrio Ribes, los grandes arquitectos de la Valencia modernista: la del hierro, vidrio y marquesinas.

Aún tendrían que pasar cuatro años para su final construcción, tras un largo periodo que se había iniciado en 1906.

viernes, 2 de junio de 2017

COFRADÍA DEL CENTENAR DE LA PLOMA



“En el mismo sitio donde se elevaba en los tiempos forales de Valencia la cofradía de la fuerza militar llamada Compañía del Centenar, instituida por el rey Conquistador se comenzó en 1808 el teatro…

… .En la calle contigua dels Transits estuvo la capilla de la Compañía del Centenar de la Ploma, cuerpo de tropa organizado por el rey don Pere III para la custodia del estandarte o pendón de la ciudad”.

Texto: Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849.