martes, 20 de mayo de 2014

EL BALNEARIO TERMAS VICTORIA

1918 balneario termas victoria
Con mi agradecimiento a Miguel Aura

1919 - El mar del Cabanyal, arena y orilla, olas y caballitos de mar, brisa marina, sol y azul de cielo. Salitre. Todo invitaba durante los meses de estío a la presencia de los valencianos que acudían a su disfrute. 

Los tranvías, los primeros de fuerza, luego el Ravachol y finalmente los eléctricos, acercaban las aguas a la ciudad para el relajo de la población. La demanda obligó a la oferta y paro el baño lo primero fueron las barraquetas en paralelo a la orilla del mar. 

Finalizaba el siglo XIX y surgió el balneario de Las Arenas. Ya en 1918 se inaugura un nuevo balneario frente a la sociedad El Progreso Pescador, que al siguiente año modificaría sus instalaciones y con nuevo nombre: el Termas Victoria, y anuncia “aguas naturales” y “calientes” entre estucos, columnas y chimeneas. Por éstas sale el vapor de sus medicinales aguas en unas instalaciones de estilo modernista donde se albergaba el confort. 

Se mantuvo apenas durante medio siglo, para abandonar la salubridad de sus instalaciones que fueron conquistadas para el baile y como lugar de copas. 

Marcó una época, y hasta estación de tren tenía: “las Termas”.

lunes, 19 de mayo de 2014

L’ANTIGOR, PREGÓN FALLERO

l'antigor II Ronda Fallera automóviles clásicos en la plaza de l'Ajuntament. 1972

1972 – II RONDA L’ANTIGOR

1970 - El “cap i casal” tiene su rally particular que recorre durante cuatro días diversas zonas de la Comunidad Valenciana. Tan singular idea surgió en 1970 de la mano del Club de Automóviles Antiguos de Valencia y se lleva a cabo con anterioridad a las fiestas falleras para su anuncio, mediante una carrera en la que los protagonistas son coches de época, de cuando la motorización por los años veinte iba tomando cuerpo y su presencia en la ciudad causaba el natural impacto circulando por las adoquinadas calles, o polvorientas también, que obligaba a los conductores de manivela a proveerse con gafas de protección y gorra.

l' antigorCoches clásicos en la plaza de l'Ajuntament. Años 70
Años 70

La costumbre del “motorizado pregón fallero” se mantiene, y cada vez es mayor el número de participantes con sus coches de época, quienes van vestidos también con trajes de aquellos años, aportando un toque de distinción, pero con sabor antiguo, rememorando un tiempo en el que la aparición del vehículo a motor iba a cambiar de forma radical la vida urbana sobre las calzadas de la ciudad. Vemos dos fotos de los primeros años del Rally en su salida de la plaza del Ayuntamiento.

Fotos del Archivo de Rafael Solaz

domingo, 18 de mayo de 2014

TIEMPOS DE RECATO

BAÑISTAS EN LA PLAYA CA 1920

Colección Díaz Prósper

Ca. 1920 - La década de los años veinte fue para Valencia la de un paso adelante hacia el progreso, manifestado con una incipiente motorización, el inicio en la transformación del centro urbano de la ciudad y una vida nocturna que se iba animando por la aparición de salas de fiestas, junto a las revistas y comedias que ofrecían los teatros. Llegaba el verano y a las playas del Cabanyal y la Malvarrosa acudían los bañistas para aliviarse del calor estival y tomar los baños en las templadas aguas del mar. Desde la perspectiva actual, aquellos trajes de baños de rodillas a cuello, se nos antojan como la señal de una sociedad en la que el recato era una parte sustancial de la que no se podía evadir; pero era otra época, era así, y forma parte de nuestra historia en la que los cambios, en modos y formas, han ido contribuyendo al progreso, aunque en ocasiones haya sido a un alto precio como nos dicta la nostalgia cuando en tantas ocasiones se añoran unos tiempos pasados que ya no volverán; como por ejemplo y afortunadamente que así sea, en cuanto a los baños de mar.

sábado, 17 de mayo de 2014

EL ENTORNO DE LA TORRE DE SANTA CATALINA,

Santa Catalina 1850

1850 - Fue a mediados del siglo XIX cuando la fotografía inició sus primeros pasos en la historia. Hasta ese momento, como seguiría sucediendo durante años después, el recurso al grabado era la forma más habitual para perpetuar el recuerdo de cualquier monumento apreciado hasta que la máquina fotográfica se impuso por su novedad. 

Era sobre 1850 cuando observamos en este precioso grabado el entorno urbano que ofrecía la Torre de Santa Catalina, construida en los inicios del siglo XVIII por Juan Bautista Viñes, junto a la Iglesia que le da nombre del siglo XIII, construida sobre una mezquita y con la consideración de Parroquia que extendía su dominio hasta la huerta de Campanar. 

Vemos las casas de su entorno cuando aún faltaba medio siglo para llevar a cabo el proyecto de la calle la Paz, que le daría a su final, su actual y espectacular perspectiva. 

De la misma forma que nos informa de la indumentaria de la época con sus damas de largos vestidos y la opción que se adoptaba para adornar las ventanas y balcones, así como el terminado de sus singulares aleros.

viernes, 16 de mayo de 2014

EL PADRE BOTELLA

padre botella 1959

1959 - Finalizaba la década de los cincuenta y desde la Parroquia de Nuestra Señora de la Canterería, en su deseo de construir un albergue comedor para la infancia, su párroco, tuvo la feliz idea de iniciar una campaña para recoger botellas de vidrio bajo el slogan de que "cada una de ellas equivalía a un ladrillo". En su labor de recogida contó con la colaboración de grupos sociales que se encargaban de ir almacenando el fruto de su trabajo que iban recogiendo por los barrios de Valencia. Joaquín Sancho Albesa, el párroco de la feliz idea, alcanzó gran popularidad, siendo reconocido con el cariñoso y merecido apodo del “Padre Botella”. También contó con la ayuda de las emisoras de radio, que se volcaban de forma generosa ante cualquier campaña en beneficio de la sociedad.
Y en un tiempo récord, consiguió el suficiente número de botellas para llevar a cabo aquel sueño que iba a beneficiar a la población infantil de su zona. ¡Una botella, un ladrillo! una ilusión, un trabajo, puestos de manifiesto en un personaje singular e irrepetible.

jueves, 15 de mayo de 2014

VICENTE BLASCO IBAÑEZ, TARDE DE TOROS

vicente blasco ibañez TARDE DE TOROS

En 1908 Vicente Blasco Ibáñez publicó una de sus más famosas novelas “Sangre y Arena” llevada a la pantalla en varias ocasiones.

Atrás había quedado una gran parte de aquel Blasco Ibáñez revolucionario, rebelde, de amaneceres de revuelta y de noches de sombras entre las rejas de San Gregorio. Pródigo escritor, literato costumbrista, observa la sociedad del momento para llevarla a sus libros. No fue un amante de la fiesta de los toros porque no le entretenían, pero en ellas vio el reflejo de una sociedad ansiosa de una fiesta que a su vez estaba muy arraigada en la cultura española como así lo manifestaron intelectuales de diversas generaciones, tanto en en el campo de la poesía como en el de la narrativa.
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Desde la barrera de la plaza de toros de Valencia, pegado a los toriles como inicio de la fiesta, con sus prismáticos, Blasco Ibáñez se dispone a fijar el horizonte del toro y el torero, sin desdeñar unas gradas repletas de boina y sombreros, reflejo de una sociedad que llevará a sus libros con la maestría de su pluma. De sus anotaciones, surgió una de sus obras maestras “Sangre y Arena”. Y de aquellas, sus reflexiones:

“El país que esté libre de diversiones brutales, vergüenza de la especie humana, que avance y diga cuanto quiera contra las corridas de toros, que aunque para mí y para muchos son monótonas, siempre resultan más entretenidas y mas artísticas que ver correr jamelgos, deshacerse la cara a puñetazos dos gordos imbéciles o rasgarse a espolonazos unos gallos asquerosos de trasero pelado…Si alguna distinción debe hacerse dentro de la universal brutalidad, que ésta sea a favor de las corridas de toros, por ser el espectáculo menos peligroso para el público, ya que nadie se arruina con ellas, ni hay suicidios como en las carreras de caballos, donde los jacos se llevan entre las patas las fortunas de las familias y tal vez el honor”.

miércoles, 14 de mayo de 2014

EL PALACIO DE DOS AGUAS, ACADEMIA NONATA




1943 - En 1910 la fachada del Palacio del Marqués de Dos Aguas corría un serio peligro de derrumbe debido a movimientos estructurales, lo que obligó a su atirantado con garfios de hierro. 

En la siguiente década, el Marqués de Gaetero, heredero del Palacio, intentó su venta sin conseguirlo, a pesar de sus numerosos intentos hasta el fin de sus días. Pese a ello, el Ayuntamiento, en 1932, quiso hacerse con su propiedad para su utilización como Archivo y Hemeroteca Municipal, y al mismo tiempo como Museo de Bellas Artes. 

Sin embargo, fue incautado por la II República como sede del Consejo de Estado y Ministerio de Finanzas. Durante la Guerra Civil también fue depositario provisional de los fondos de pintura del Museo del Prado, antes de su instalación en las torres de Serranos. Finalizada la contienda, debido a su estado de abandono, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, por gestión de Elías Tormo y Monzó, instó a que fuera declarado Monumento Histórico Artístico y bajo la tutela del Estado. 

Mientras tanto y ya fallecido su propietario, el Marqués de Gaetero, que había legado su patrimonio a la Junta de Beneficencia de Barcelona, el Palacio fue despojado de sus bienes muebles por esta institución y arrendado a la Academia de Estudios de San Buenaventura que en 1943 llegó a fijar un rótulo en su fachada que provocó un gran impacto en la opinión pública. 

El Ayuntamiento reaccionó de inmediato, e inició los trámites para su expropiación forzosa, lo que dio lugar a un periodo de cinco años de pleitos con la entidad propietaria, con sentencias favorable a los intereses de la Junta, hasta que finalmente pasó a propiedad del Estado mediante el pago de unos 2 mm de pesetas que lo habilitó como sede del Museo Nacional de Cerámica González Martí, quien había donado al Patrimonio Estatal su colección particular, siendo inaugurado en 1954.

La foto del 14 de abril de 1943 publicada en Las Provincias, muestra el momento de la retirada del rótulo por los bomberos municipales.

Fuente – El Patrimonio Artístico e Histórico de los Rabassa de Perellós y el Palacio de Dos Aguas.

martes, 13 de mayo de 2014

ESCUELAS DE SEÑORITAS

Escuela niñas. Valencia. Ca. 1928
Archivo de Rafael Solaz. Ca. 1928

Año 20, era la época del charlestón, una época de bonanza y donde las familias de buena posición llevan a sus hijas a escuelas de protocolo para que les enseñen modales, y poder educarlas para que un día sean un buen partido y tener un matrimonio, muchas veces de conveniencia para aumentar el dinero familiar o conseguir un mejor apellido. En la foto podemos observar un grupo de niñas posando junto a la maestra vestida de negro con los cabellos recogidos en un moño, muy recatada, mayor y de rostro cansado de la vida, probablemente una viuda a la cual no le llega la pensión y necesita ganar algo más. Razón por la que en su humilde casa, una planta baja de un barrio valenciano, ha creado una escuela de señoritas. 

Si nos fijamos a la derecha de la imagen podemos ver bajo una pesada viga de madera, unos azulejos, una cocina que da a ese corralito utilizado como patio de recreo donde posan todas juntas, a la izquierda en un portón de madera se aprecia un timbre de llamada con una humilde instalación eléctrica al aire. Allí les enseñaban las cuatro reglas, historia, literatura incluso a tocar el piano, a hablar, a sentarse, a coser, a bordar…

Todas las niñas, unas mayores que otras, con la cara lavada y el cabello recogido, posan formales, con los vestidos de buen paño y de moda con cuello marinero, con los zapatitos de charol y medias con las manos cogidas. 

Algunas con abrigos de cuello de pieles, una foto para el recuerdo, que quizás algunas de las elegantes ancianas de Valencia, que encontramos por las calles, la tenga enmarcada en su casa, y mire con nostalgia ese tiempo donde todo era más feliz e inocente.

Texto de Isabel Balensiya 

lunes, 12 de mayo de 2014

LA ARQUITECTURA URBANA EN EL NUEVO SIGLO: LAS CASAS BARATAS

asociacion prensa finalizada en 1934
Grupo Asociación Prensa de E. Viedma (1935)

Durante el periodo de 1874-1917 existía en Valencia una gran diferencia entre la arquitectura burguesa, principalmente agrícola y  la propia de la clase obrera.

Tras las crisis de 1917 y 1929 que una vez planteadas dieron paso al nacimiento de un proletariado industrial en paralelo a la pequeña burguesía, pese a la crisis del mismo Estado, se creó el cauce apropiado para que la arquitectura obrera dejara de ser residual, con la opción de dejar satisfecha a la pequeña burguesía y clase media asalariada. En esta situación el Estado marcó una nueva política bajo la denominación de “Casas Baratas” y “Casas Económicas”, para la que tuvieron que pasar unos años que transformaran la escena urbana de forma notoria.

La Ley de Casas Baratas de 10 de diciembre de 1921, como consecuencia de otras anteriores y en este campo, indicó las pautas para su ejecución, así como la Ley de Casas Económicas del 29 de julio de 1925 para la clase media en las poblaciones que superaran los 30.000 habitantes, de la que se benefició Valencia con la creación de diversas cooperativas: Periodistas,  Agentes Comerciales,  etc.

CASAS BARATAS EL MARINERO 1935
En este contexto y con la Ley Salmón del 25 de julio de 1935, se refuerzan otras anteriores en la firme decisión de luchar contra el paro promocionando viviendas, lo que hace posible que la política de "casas baratas" se incremente y se introduzca en las zonas burguesas del Ensanche, en especial el segundo,  adoptando la forma de manzanas cerradas, o en las afueras, con la característica propia de las de “ciudad jardín” de las sociedades industriales. 

Entre los proyectos llevados a cabo se pueden destacar los situados torno a las avenidas  del Paseo al Mar y del Cid, así como en otros barrios de la ciudad  (el de Torrefiel)  con su extensión hacia los “poblados marítimos”: como las treinta y cinco viviendas del Grupo Casa del Marinero del Cabanyal de V. Gosálvez en 1935.

Fuente: VALENCIA 1874-1959 de Alberto Peñin

domingo, 11 de mayo de 2014

LA FESTIVIDAD DE NUESTRA VIRGEN, SU CAMARÍN

 
Camarín de la Virgen, ca. 1907
Archivo de Rafael Solaz

Ca. 1907 - La imagen de Nuestra Señora de los Desamparados se realizó gracias al beato Juan Gilaberto Jofré, y en un principio se veneró en el Hospital General de Valencia.

A finales del Siglo XVII se realizó al estilo barroco y con planta de cruz griega, la Capilla-Santuario conocida popularmente como, el Camarín de la Virgen, el cual ha sido renovado en diversas ocasiones. En el siglo XVIII construyéndose una nueva cúpula interior, y en los Siglos del XVIII al XX, con una reforma neoclásica y actuaciones románticas entre otras reformas.

El pintor Palomino fue quien pintó los frescos que adornan. Pero son muchos los artistas que han cedido sus obras para adornar ese lugar de veneración.

La imagen de la Virgen de los Desamparados se encuentra en el Altar Mayor, pero gracias a un ingenioso mecanismo, hace girar el camarín situado detrás del Altar Mayor, mostrando sus dos espacios separados por una verja de hierro, el primero de ellos es donde se reúnen los fieles, el cual es accesible por una escalera de mármol, desde donde la Virgen puede ser venerada, y un segundo espacio donde se encuentra la imagen de la Virgen de los Desamparados protegida por un cristal.

En el descansillo de la citada escalera hallamos una hermosa vidriera en cuya parte inferior podemos leer; AVE MARIA.

Texto de Juan Benito Rodríguez Manzanares


sábado, 10 de mayo de 2014

AL SANTO DE LOS NIÑOS

1949 acto calasancio
Archivo de Germán Gómez

1949 - Había terminado el curso escolar. El patio de los recreos vestido con cortinas, tapices y alfombras, se convierte en claustro ceremonial. El padre Gómez, intelectual escolapio, impregnado del espíritu calasancio, ha presidido la entrega de premios y diplomas y escucha al alumno que despide el acto en su cántico de gratitud al santo de los niños:

Al santo de los niños
al padre de la infancia,
al que naciendo grande
para crecer se humilla.
Al que la Iglesia alumbra
y entre los sabios brilla,
al que las almas busca 
con insaciable afán.
Al que del genio tuvo
la heroica constancia,
al que entre adversidades
y penas sin ejemplo,
para los pobrecitos
alzó la escuela templo.
Cantadle, cantadle, cantadle.
Viva, viva el santo José de Calasanz.
Viva, viva el santo José de Calasanz.


Texto de Germán Gómez

viernes, 9 de mayo de 2014

SOCIEDAD CORAL VALENCIANA EL MICALET

Rondalla de la Societat Coral El Micalet. Plaza de Toros de Valencia. Ca. 1920

Archivo de Rafael Solaz

Ca. 1920 - La Sociedad Coral Valenciana El Micalet es una entidad musical fundada en 1893 de carácter privado y utilidad pública. Inició su actividad por el impulso del compositor valenciano nacido en el barrio del Carmen, Salvador Giner, quien fue su primer director. Tras sus 120 años de vida, su actividad se ha visto refrendada en diversas manifestaciones culturales con sus distintos grupos musicales, corales, teatrales, de danza y rondallas, que desarrollan su afición en la sede de la calle Guillem de Castro donde también disponen de un teatro, así como en otros escenarios comunitarios. En la foto torno a 1920 y en la plaza de Toros de Valencia, ante la asistencia de numeroso público, -arraigo de gran tradición en nuestra región- y mostrando su estandarte, ofreció a los amantes de la música la actuación de su rondalla compuesta de un nutrido grupo de sus asociados.

jueves, 8 de mayo de 2014

LA PUERTA BARROCA DE LA CATEDRAL Y LA CALLE ZARAGOZA

calle zaragoza y Miguelete 1900

Ca. 1900 - El trazado de la retícula urbana tiene una gran importancia en las nuevas construcciones sometidas a la perspectiva de una calle de especial trascendencia. La torre del Miguelete del siglo XV era un campanario exento a la Catedral, que con su ampliación en la primera década del XVIII, se decidió por su anexión, completando el proyecto con la construcción de una tercera puerta a la Seo, bajo el estilo barroco imperante en aquellos años. 

Se encargó de su iniciación el alemán Konrad Rudolf, terminando la Puerta de los Hierros Francisco Vergara y Francisco Stolz. Y desde aquel momento, la calle Zaragoza, muy activa y comercial, estaba a llamada a convertirse en una “antesala de palcos” en sus fachadas que engalanados ante cualquier evento religioso celebrado en el interior de la Catedral, o como cauce de salida o de llegada ante un acto procesional, sería de gran utilidad y boato. 

El trazado de la calle y para una más completa visión de la Puerta de los Hierros, hizo que el autor diseñara la fachada con el suficiente giro a la izquierda para que en la prolongación visual de la calle encajara a la perfección, con la riqueza barroca de la nueva puerta catedralicia que su autor establecía, tal y como se observa en la foto. 

La Fe del pueblo y el Templo de Dios se observan de frente, y al mismo tiempo se ofrecen.

miércoles, 7 de mayo de 2014

LA LONJA DE PESCADORES

1909 interior Lonja Pescadores habilitada hospital

1909 - La Lonja de Pescadores cuyo inicio de construcción se llevó a cabo en 1907, forma parte del patrimonio más querido por los cabanyaleros cuando ha superado un siglo su existencia. Sin embargo, durante su centenaria vida, los años que se dedicó al fin para que fuera construida fueron de poco más de un tercio. 

Construida de ladrillo cara vista según el proyecto de Juan Bautista Gosalvez, hijo de Pueblo Nuevo del Mar –como se conocía el Cabanyal antes de su anexión a Valencia- tenía la singularidad de que su nave central estaba llamada a ser el lugar donde se recogiera el fruto del mar que llegaba hasta sus puertas con las barcas arrastradas por los bueyes; lugar de Lonja que conectado con almacenes laterales para el uso de los pescadores forman un conjunto integral y de gran funcionalidad. 

Esta singular planta hizo que desde su construcción en 1909 y coincidiendo con la guerra de África y la llegada de heridos al Puerto de Valencia, la Lonja fuera adaptado para Hospital de la Cruz Roja sin grandes reformas, siendo utilizados los almacenes como salas para enfermos y demás servicios hospitalarios y su nave central como lugar beneficiado por la luz solar con árboles y plantas. 

Finalizada la guerra africana se utilizó para su originario fin, y como viviendas para los pescadores los habitáculos anexos que se mantuvieron tras la Guerra Civil, pero dejando de funcionar como Lonja de Pescado por la construcción de una nueva en el interior de la dársena del Puerto.

martes, 6 de mayo de 2014

DE CÓMO Y CUÁNDO APARECIÓ UN DEMONIO EN EL MIGUELETE.

sanchis sivera
José Sanchis Sivera

La catedral de Valencia estaba en plena ampliación, obras comenzadas en 1459. Un día de 1461, con las primeras luces del alba subieron al Miguelete, como era hábito diario, el campanero y los sacristanes a tañer las campanas. El horror y el pavor se apoderaron de ellos, una bestia mandada directamente por el Diablo estaba en lo más alto de la torre y los miraba. La impresión fue tal que unos cayeron a los suelos llenos de espanto santiguándose y dándose golpes de pecho, otros bajaron como rayos la empinada escalera, se metieron en la cama y cayeron enfermos.
la catedral de valencia

La historia fue descubierta por don José Sanchis Sivera en su extensa investigación mientras trabajaba en su obra Guía histórica y artística de la Catedral de Valencia, publicada en 1909. Se encuentra en un escrito fechado en 1462 perteneciente al protocolo de José Esteve, escribiente del Cabildo valentino, referente a una denuncia hecha a monseñor Berenguer Company, sacerdote y juez del Cabildo, por parte del maestro de obras Francisco Baldoma.

Por lo que muestra el documento el maestro Baldoma era un trozo de pan y blanco de frecuentes bromas por parte de sus propios obreros. Una noche un grupo de ellos abrió la casa situada a los pies del Miguelete donde Baldoma guardaba materiales, herramientas y un borrico. Protegidos por la noche hicieron subir los más de 200 escalones de la dificultosa y peligrosa escalera de caracol al pobre animal, y tras no pocos esfuerzos lo dejaron en lo más alto junto a las campanas.
escalera miguelete

Aquel pobre pollino fue el demonio descubierto al amanecer que casi consiguió hacer volar las campanas tocando arrebato. Enterado de la fechoría, Baldomar no podía creer que alguien hubiera subido su burro a lo alto del Miguelete, costando convencerle de que la brujería nada tenía que ver en el asunto. Asumiendo la pesada broma, protesto al Cabildo, el cual le respondió que estudiara la mejor forma, y lo más pronto posible, de bajar al jumento. No hubo forma de hacer descender por la escalera al borrico.
miguelete

Finalmente, pagando de su propio bolsillo los sueldos, la comida y la bebida, Baldomar contrató a unos marineros expertos en subir y bajar campanas. Ante el acontecimiento se reunió gran cantidad de vecinos atentos a observar y criticar las maniobras precisas. Los diestros marineros prepararon unas cabrias atando con gruesas cuerdas al pollino y comenzaron a descenderlo. Al verse en el aire a tal altura el pánico se apoderó del animal haciendo imposible su descenso. Finalmente tapando su cabeza con un saco consiguieron hacerlo llegar sano y salvo a tierra.

La gente lo celebró desde las calles, balcones y azoteas, el maestro Baldomar también lo aplaudió y pudo respirar tranquilo, aunque la broma de los obreros le supuso un buen pico de dinero.

Texto de Paco Máñez

Fuentes: Crónica, número 1292, 5 de agosto de 1936, Vicente Vidal Corella.
ABC, 18 de mayo de 1972, Vicente Vidal Corella.

lunes, 5 de mayo de 2014

LA CASA DE LAS ATARAZANAS

atarazanas 1416

1416 - La Valencia del siglo XV estaba necesitada de ubicar en la proximidad del puerto unas instalaciones dignas de acuerdo con la importancia que iba adquiriendo la ciudad por su contribución a la expansión por el Mediterráneo hacia las costas italianas, principalmente. 

Bajo el reinado de Martín el Humano y tras desechar su creación en la ciudad de Barcelona, se inició el proyecto para la Casa de las Atarazanas como necesidad irrenunciable, con el diseño en un principio de un porche donde almacenar las mercancías del puerto, en unas obras de mejora en 1410 dirigidas por Francesc Tona (en unas insuficientes instalaciones construidas en las últimas décadas del siglo anterior) aunque tuvieron que pasar unos años para su continuidad: en 1416 con la ubicación de un habitáculo en planta superior para acoger a personajes ilustres y como lugar de ceremonias. 

La definitiva obra en piedra y ladrillo fue llevada a cabo por los maestros Miquel Beneyto y Joan del Poyo. Posteriormente en 1499 fueron ampliadas con una nueva estructura y configuración, que con sus modificaciones. y nuevos y diferentes usos, ha llegado hasta nuestros días en los que actualmente se utiliza como Sala de Exposiciones.

domingo, 4 de mayo de 2014

EL COLEGIO ANDRESIANO

Grupo de niños Escuelas Pías de Valencia. Ca. 1915
Archivo de Rafael Solaz

1915 - Las Escuelas Pías de Valencia se fundaron en 1735, bajo el patrocinio del Arzobispo de Valencia, D. Andrés Mayoral Alonso de Mella, y de D. Felipe Lino de Castelví y Ximenez de Urrea, IV Conde de Carlet.

Por Real Decreto de Carlos III de fecha 7 de mayo 1760, se autorizaba a las Escuelas Pías a crear el Seminario Escolapio de Nobles, y en 1763 empezó a funcionar como tal Seminario; fue catalogado como uno de los mejores centros de enseñanza del momento. Por la intervención tan decisiva que tuvo D. Andrés Mayoral en su fundación, tomó el nombre Colegio Andresiano.

En ésta antigua fotografía de 1915, de Rafael Solaz, vemos a un grupo de “Caballeros Colegiales del Colegio Andresiano”, vestidos de uniforme. El Seminario Andresiano fue concebido como una extensión de las Escuelas Pias, aunque con reglamentos y formas distintas; ya que su objetivo inicial era la “educación de la nobleza i de conocido nacimiento”.

Parte del edificio lo ocupó el Colegio Andresiano, que tenía su entrada por la calle de Carniceros y la otra parte del edificio lo fue por las Escuelas Pías, que tenían su entrada por la postrera calle de Colomer.
el fernandino

Artículo que en el periódico “El Fernandino Momentáneo de Valencia,” de fecha 23 de abril de 1814, con ocasión de la visita que le hicieron al Rey Fernando VII y como anécdota, se dijo esto del Colegio Andresiano, siendo alumno del Colegio, Juan, el hijo del General Elio.

Una de la prácticas que ejercían estos caballeros andresianos,  era el de la equitación, el mismo patio era su zona de picadero, y las cuadras para los caballos, estaban situadas, en un espacio, donde a principios de los 40, se ubicó el popular cine del colegio.
claustro

Ignoro hasta que año estuvo éste Seminario de Nobles, pero es cierto que miles de alumnos que por las Escuelas Pías han pasado, no han sabido de él, aunque muchos se habrán preguntado, viendo sus “restos pasados”, cómo ese patio al fondo, a la izquierda, junto al viejo banco, pervive todavía un curioso patio con pinturas y decoración de su antiguo zaguán, unas puertas de rejas, que sobre unos carriles discurrían (que en la foto de de cabecera se pueden ver en segundo plano) y que constituían el cerramiento del Seminario.

Ochenta alumnos habían en 1812, según el diálogo del Director con el Rey Fernando VII, que contesta al ser preguntado, “y que por las aciagas circunstancias pasadas disminuyeron…”
Queda pues expuesto, una parte de la historia del viejo caserón de la calle Carniceros.
escalera coleg.andresiano Escalera de acceso al Colegio Andresiano.
DSC03110

Escudo del Arzobispo Mayoral,
en la escalera que daba acceso al Colegio Andresiano.


escudo

Escudo igualmente del Arzobispo Mayoral,

que figura en el frontispicio de la puerta de la Iglesia.

 
Texto: Germán Gómez.

sábado, 3 de mayo de 2014

UN TRES DE MAYO EL AGUA POTABLE LLEGABA A “EL GRAO”.

1859 - fuente iglesia santa maria del mar

Valencia y por el impulso económico del legado del canónigo Liñan, había inaugurado, mediante un acto celebrado en la plaza del Negrito, la red de agua potable en 1850, custodiada por la empresa municipal la Sociedad Valenciana de Aguas Potables para el suministro a la población. 

Aún no se había anexionado el poblado marítimo de El Grao al “cap i casal”, pero también necesitaba de este servicio, por lo que se procedió a su conducción en mutua colaboración de ambos ayuntamientos. 

En menos de una década el agua potable llegaba a la proximidad del puerto, y junto a la Iglesia de Santa María del Mar se instaló una fuente el 3 de mayo de 1859 (de ello hace hoy 155 años) según lo atestigua la placa allí existente que hace constar el esfuerzo municipal de Valencia y la generosidad de Dionisio Bello, quien colaboró filantrópicamente a tan importante avance sanitario en beneficio de los habitantes del Grao con su aportación de 80.000 reales, tal y como abundando en su información, certifica la placa.

viernes, 2 de mayo de 2014

POSTRE MARTI

Anuncio Postre Martí, 1928

Archivo de Rafael Solaz

1868 - Postre Martí fue uno de los establecimientos más emblemático del centro de Valencia. Estaba situado primero en la antigua Bajada de San Francisco, 28 y después, en los años treinta, se trasladó a la actual plaza del Ayuntamiento (donde está ahora  la sucursal del antiguo Banesto).

Era una pastelería muy famosa en su época. Estaba siempre muy concurrida de gente que disfrutaba con sus dulces, y como anécdota, en su interior, había una pila de mármol donde los clientes podía enjuagarse las manos. Restos de azucares, mejunjes de miel.

postre-marti-pasteleria-de-san-francisco[1]
El establecimiento fue fundado por Tomás Martí por el año 1868, y en su nuevo lugar se conjugaba lo más selecto, tanto en la calidad de sus productos, como en el diseño de su interior, así como la fantasía que se ofrecía al exterior, cuando los paseantes entretenían su tiempo "viendo escaparates"

De su limpieza y brillo,de sus almibares y azucares, de aquel mármol y nobles maderas, se obtenía el más artesanal y exquisito pastel -delicatesen diríamos ahora- cuya mejor guinda era la atención a un público que acudía fiel a sus mostradores. Desapareció Postre Martí, pero su nombre perdura en el nostálgico paladar de la historia con regustos agridulces.

Horno de San Francisco. Anuncio del Poste Martí. 1922 1922 – Horno de San Francisco – Anuncio de Postre Martí
Archivo de Rafael Solaz

jueves, 1 de mayo de 2014

LAS CRUCES DE MAYO

cruz de mayo iglesia San Martin inicio años 30

Años 30 - La llegada del mes de mayo se anuncia en nuestra ciudad con la aparición de numerosas “Cruces de mayo” en nuestras calles en una celebración que tiene sus orígenes cuando Santa Elena, la madre del Emperador Constantino el Grande, encontró la Cruz de Cristo en el Monte del Calvario.

En Valencia se celebra desde el año 1926 mediante la instalación de una cruz floral, acto homenaje que con el tiempo han ido aumentado las diferentes entidades que se encargan de su ejecución, predominando las comisiones falleras que han ido recogiendo la tradición de otras agrupaciones festivas y culturales, algunas de la cuales aún perduran. Una tradición que tiene el aliciente de ser recompensada mediante los premios de un jurado patrocinado por Lo Rat Penat y el Ayuntamiento de la ciudad.