sábado, 6 de septiembre de 2014

LA “ESPANTÁ” DE MISS ESPAÑA


















En julio de 1968 nuestra paisana Amparo Rodrigo fue proclamada en los jardines del Hotel Picayo de Puzol como “Miss España”, y con este galardón se trasladó a Londres para competir por Miss Europa.


Se estaba pergeñando su famosa “espantá”, pues junto a las demás participantes aspiraba también al trono una joven por Gibraltar que según entendía nuestra amiga valenciana, debía, en todo caso, presentarse por Inglaterra.

Desde la ciudad inglesa, Amparo, cogió el avión y renunciando al certamen se vino de vuelta a España, siendo recibida por su “demostrado patriotismo” con gran agasajo popular para pasar al olvido pocos años después.

Causó un gran revuelo en los medios, y más aún cuando unos meses antes, Massiel y con su La, la, la del Dúo Dinámico, había ganado en Londres el festival de Eurovisión.

El “mayo francés” dejaba los titulares de prensa en beneficio de tan "heroica mujer", dispuesta a servir la paella valenciana a sus comensales.

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL PABELLÓN DE LAS ARENAS

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1925 - Presidiendo la entrada al Balneario de La Arenas y como telón de fondo, se encontraba el blanco pabellón lacustre.

Volando sobre las saladas aguas, y apoyado sobre multitud de roquedos pilares de prismática forma, ya desde la misma entrada se veía inconfundible y airoso ésta plataforma de madera, que en 1925 diseñara Carlos Cortina, para la acotada playa de Las Arenas.
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Una amplia escalera le daba acceso. Que delicia era estar en éste emblemático lugar; comiendo, tomando una cerveza o un refrescante helado, recuerdo sus altas copas de leche merengada con la amarronada canela, y estar “volando” a escasa distancia del agua; aunque algunas veces esta no respetara su intimidad, cuando el mar estaba encrespado, sus aguas chapoteaban sobre su tarima.

Su interior con entrañable y modesto lujo a la vez, mesas con pies de hierro forjado y tapas de mármol blanco, atendido por camareros de blanca chaquetilla y largo delantal, y sobre las mesas las botellas de agua de inconfundible forma y tapón de baquelita.

Que placentero se estaba en ese local, y sobre todo en las mesas de más al fondo, donde el mar era más hondo, que hasta los peces se veían algunas veces, y mas allá el curvado horizonte, sólo agua.
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Un Otoño que no recuerdo el año, sería allá finales de los 40 o algo metidos en los 50, un gran temporal lo deterioró gravemente. La gente acudía a la playa días después para ver sus esparcidos restos, sobrevivieron sus pilares, muy resbalosos y con muchas adherencias de verdosas y mucilaginosas algas y algunas lapas, y que por aquello de que, no hay mal que por bien no venga, al verano siguiente los niños que iban a la playa los empleaban para subirse a los mismos y usarlos como trampolín. Esos restos duraron un par de años, hasta que los quitaron, tal vez por considerarlos peligroso, no sé.

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Parece que duró 25 años desde su construcción, efímera vida, pero fue tan grande su impacto entre las gentes que lo vivimos, que todavía nos queda en la memoria, ese pabellón lacustre de la entrañable playa de Las Arenas.

Texto: Germán Gómez.

jueves, 4 de septiembre de 2014

LA AVENIDA CÉSAR GIORGETA

Avenida de César Giorgete en 1932
Archivo de Rafael Solaz

1932 - Desde los despachos municipales se habían trazado nuevas líneas para circundar la ciudad: una nueva ronda que a semejanza de la conocida en su día como la del 5, iba a envolver Valencia facilitando la comunicación entre sus cuatro puntos cardinales: “la ronda de tránsitos”.

En uno de sus puntos se cerraba mediante la avenida de César Giorgeta que vemos en la foto en la que se observa las instalaciones de la papelería Vila, de una fábrica de mármoles y las de tinta Sama (en principio SAMA, después SAMAS) de César Giorgeta, que daría nombre a la Avenida, ubicada en un huerto de fruticultura lindante con la actual calle Albacete, en el momento de la foto Camino Viejo de Picasent.

Amplia zona de uso industrial donde con las años nacería una nueva retícula urbana ensanchando la ciudad.

Se abriría la calle Maestro Sosa, llamada a recibir la línea del FFCC que nacía de la playa de vías de la Estación del Norte, mientras que arriba de la foto observamos la conexión ferroviaria con la estación de Aragón de la calle Cuarte, desaparecida a principios de los años cincuenta.

La ciudad engrandecía, mientras la huerta se alejaba a empellones.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

LIBRERÍA DÁVILA – VALENCIA LITERARIA

Paco Dávila
Foto de Els llibreters de la editorial Brosquil.

Ubicada en el pasaje de la Sangre, durante los años 60 y 70 fue el punto de referencia para los escritores e intelectuales de Valencia. Paco Dávila (1931-1998), en aquellos años de censura, siempre disponía de libros de la editorial Ruedo Ibérico o de autores "prohibidos" en su pequeña librería/quiosco. Para conseguir esos libros, Paco nos contaba, que viajaba hasta Francia con su Seat 600 y allí cargaba el coche hasta los topes con libros, pasando muy malos ratos cuando tenía que atravesar la aduana de vuelta a Valencia.

Dávila fue el primer presidente del Gremio de Libreros de Valencia en el año 1977. Posteriormente, en los años 80, fue el primer director de la librería de la Generalitat (LLIG), hasta el año de su jubilación.

Paco, un personaje entrañable, fue un autentico librero de casta, que sabía perfectamente a quien le podría interesar cada libro que llegaba a su librería.

Texto de Mauro Guillén

martes, 2 de septiembre de 2014

NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO

Nª Sª del Socorro. Colegio de Jesús y María. Ca. 1890 Archivo de Rafael Solaz
Ca. 1890 - A principios del siglo XVI una imagen de la Virgen apareció en Roma y fue traída por el Padre Juan Exarch, religioso agustino, quien en su traslado tuvo una revelación de la citada Virgen: "Yo seré el socorro de Valencia".

La llevó al convento agustino de la ciudad y allí fue venerada hasta el año 1808 en que, debido a un incendio por causas de la guerra del Francés, la imagen se perdió. Como se conservaba una copia exacta que se hallaba en el domicilio de una familia apellidada Fuster, ésta la cedió al convento y la nueva imagen ocupó el lugar de la primitiva desde 1809 a 1835 que, una vez más y con motivo de la Desamortización, tuvieron los religiosos que abandonar el convento que popularmente se llamaba del Socós (Socorro en valenciano). La Virgen fue a parar nuevamente a manos de la citada familia Fuster, quienes la custodiaron en su domicilio hasta que derruido el convento se convirtió en Colegio de las Religiosas de Jesús y María. En su iglesia se levantó un magnífico retablo y volvió a ser venerada tan histórica y prodigiosa Virgen del Socorro a partir de 1877. La foto que nos ilustra, incluso pudiera ser de muy pocos años después a éste último, la fecha de fundación del colegio religioso.

Texto de Rafael Solaz

lunes, 1 de septiembre de 2014

¡LLEGA LA VESPA!

la vespa_años 50

1956 - En los años cincuenta la película italiana "Vacaciones en Roma" fue un éxito de taquilla y durante mucho tiempo los cines de estreno, al estilo de entonces, mostraban en sus fachadas el gran cartel con Gregory Peck y Audrey Hepburn montados sobre una Vespa, en la que repartiendo sonrisas recorrían la capital italiana. El actor californiano, galán de moda, era una garantía publicitaria de gran impacto.

La moda se impuso, y la película fue el más eficaz lanzamiento de una motocicleta de escasa cilindrada que en muy pocos años se apoderó de aquellas calles adoquinadas por la limpieza que aseguraba su diseño en la “ropa de vestir”, mientras que en sus desplazamientos competía con el tranvía por la libertad sobre sus dos ruedas. 

La foto de esta elegante pareja valenciana, con la señorita que luce un bolso sobre la falda primaveral y los calcetines a rayas del trajeado conductor, pie en tierra, es todo un testimonio de aquella moda que despuntó en los años cincuenta e invadió nuestras calles.

¡Llegaba la Vespa!