martes, 12 de septiembre de 2017

CONVENTO DE LA ZAIDIA


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

lunes, 11 de septiembre de 2017

EL EDIFICIO DE VIAJEROS - II

Archivo Esteban Gonzalo - 1926

Una estación proyectada por el arquitecto valenciano Demetrio Ribes Marco para sustituir al pequeño edificio de estilo neoclásico diseñado en 1851 por los  ingenieros James Beatty y Domingo Cardenal, que estuvo ubicado donde las actuales plaza del Ayuntamiento y avenida Marqués de Sotelo, ya que Norte quería tener una estación adecuada que atendiese al incesante aumento del tráfico en plena época de auge ferroviario, cuyo edificio principal expresara la importancia económica de la zona, y la decoración manifestara la alta consideración que tenía a los viajeros y a las mercancías, éstas principalmente productos agrícolas para exportación. Solución ferroviaria pero también para la ciudad que pudo cerrar el circuito de la ronda, obstaculizado hasta entonces por el amplio paso a nivel de la calle Xátiva, y realizar el replanteamiento urbanístico del área circundante de la plaza San Francisco.

El arquitecto supo interpretarlo en su proyecto, aprobado en 1906 con modificaciones posteriores, que comprendía como parte principal un edificio en forma de U, tipología habitual de las estaciones término, abrazando una gran marquesina metálica.

La base de la gran U edificada es una construcción de 72 metros de fachada y 26 de profundidad máxima, con una torre central y dos laterales. Éstas son más altas que el resto de la obra para aumentar proporcionalidad teniendo en cuenta los 19 metros de altura de los dos tramos intermedios y estar ante una amplitud viaria urbana de un centenar de metros.

Aunque su estilo es modernista de principios del siglo veinte, Demetrio Ribes supo combinar elementos extraídos de la más pura tradición local con las tendencias vanguardistas europeas de la época, principalmente del también famoso arquitecto Otto Wagner y de la “Sezession” vienesa. El arquitecto concentró lo que quería Norte, principalmente en la fachada: el vestíbulo y el bar.

El simétrico frontis recayente a la calle Xátiva, frente al centro histórico de Valencia, está ornamentado con elementos cerámicos (naranjas y el escudo de la ciudad masivamente), los remates están inspirados en nuestro gótico civil, y rojas estrellas de cinco puntas, símbolo de Norte, en la parte alta de tres lados de las torres laterales, que tienen la particularidad de estar adornadas en progresión ascendente para aumentar el sentido de verticalidad.

La torre central compendia belleza con simbolismos: coloristas cristaleras en la puerta y ventanas, dos simétricos mosaicos, diseñados por el pintor impresionista valenciano José Mongrell y realizados por Hnos. Maumojean de Pinto (Madrid), ensalzan la labor de las guardabarreras de día y de noche, pero dejando indirectamente constancia que todos son importantes eslabones en la explotación ferroviaria, y en la cumbre un águila con las alas desplegadas sobre una esfera, que simboliza La Tierra, resaltando la rapidez y majestuosidad del ferrocarril, pero también el afán de Norte de continuar en vanguardia.  

Detalle antiguo restaurante - Foto Esteban Gonzalo

El vestíbulo y el antiguo bar son las joyas de la estación, y, afortunadamente, mucho lo conservado y lo recuperado. El primero, con cenefas de mosaicos que representan frutos de la región en el techo y las paredes, la frase "Feliz viaje" con letras doradas y en varios idiomas, y dando la “impresión” de que sostienen todo el techo, en un edificio con entramado metálico, dos esbeltas columnas adornadas con mosaicos en la parte media y polícromos capiteles cerámicos.

El antiguo bar, actualmente sala para exposiciones y actuaciones musicales, deja absortos a los visitantes, de ellos muchos miles de turistas, ya que se encuentran rodeados por coloristas mosaicos en relieve con escenas de la Albufera, la Huerta, montañas con agua y pinos, y campos con naranjos y flores, para transmitir la constante imagen de la Valencia fértil y próspera a cuyo bienestar ayudaba la Compañía Norte con sus trenes. Verdes guirnaldas con flores y frutos ocupan los espacios libres, simétricos dibujos de variados trazados y colores decoran el techo, y completan el bello conjunto lámparas doradas y puntos de luz laterales en los remates del chapado de madera, que ocupa el tercio inferior de las paredes. 

Fue el resultado de la magnífica compenetración del pintor Gregorio Muñoz Dueñas con La Ceramo, industria cerámica ubicada en Benicalap, entonces un caserío de la huerta y actualmente un populoso barrio de la expansión urbana del norte de la ciudad de Valencia.

Texto y fotos de Esteban Gonzalo Rogel

domingo, 10 de septiembre de 2017

CONVENTO DE SAN ANTONIO ABAD


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

sábado, 9 de septiembre de 2017

CONVENTO DE SAN MIGUEL DE LOS REYES


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.


viernes, 8 de septiembre de 2017

CENTENARIO DE VALENCIA NORTE - I

Foto Renfe - Años 80.

Monumento Histórico Artístico desde 1983, es uno de los tres iconos del modernismo de principios del siglo veinte en Valencia, protagonismo que comparte con los mercados Central y Colón, éste centenario desde el pasado 24 de diciembre.

Pocos lugares de Valencia son tan conocidos y sirven como punto de referencia para residentes, visitantes y turistas, como la Estación del Norte, todavía conocida así por haber sido la terminal capitalina de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España entre 1917 y 1941, aunque debería denominarse de Norte, y más estando en el sur de la ciudad. Después todas las líneas de ancho ibérico fueron englobadas en la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE) y desde el año 2005 las vías y las estaciones las gestiona ADIF (Administrador de Instalaciones Fijas).

Como edificio público desempeña un papel muy importante, ya que es la céntrica puerta de entrada y de salida de muchos miles de viajeros, 60.000 de promedio diario actual, para trabajo, compras, trámites y ocio, casi totalmente de los trenes de cercanías y media distancia, ya que las emociones de las recepciones y despedidas de los trenes de largo recorrido pasaron en 2010 a la estación provisional Joaquín Sorolla.

Centenaria estación cuyo protagonismo anterior (100.000 viajeros de promedio diario, idas más retornos, en el año 2004), fue sucesivamente disminuyendo por la supresión entre los años 2005 y 2007 de la línea hasta Riba-roja, sustituida por una ampliación de Metrovalencia, por problemas habidos en las líneas de Utiel (alejada hasta San Isidre entre 2008 y 2016) y en la de Castellón por la obras del tercer carril. También la crisis económica y el mencionado traspaso de trenes de largo recorrido a Joaquín Sorolla.

Si tuviera el don de la palabra, València Nord nos hablaría del paso por sus andenes de muchos millones de viajeros, cada uno con su particular historia, y de miles de trenes, con predominio casi total (sólo los Taf y algún automotor como diferentes) de los humeantes de vapor hasta los años sesenta, cuando comenzó primero la rápida dieselización de todos los servicios y después la electrificación de las líneas hacia Tarragona, Madrid por Albacete y Gandía, que posibilitaron la puesta en servicio de los afamados Intercitys y Euromed.

Desaparecieron los mozos de estación, los furgones para equipajes y mercancías de gran velocidad y quienes los cargaban y descargaban, así como la variopinta clasificación en trenes correos, expresos, mixtos, tranvías, omnibuses, rápidos, mensajeros, y algunos bautizados:

 El Sevillano, El Mensajero de Alcázar, El Granadino, …

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

jueves, 7 de septiembre de 2017

EL PRADO DE VALENCIA


Archivo Municipal (1935 C.a.)


El Paseo de la Alameda que ha sido el lugar preferido, e ideal para toda clase de festejos, utilizado también como circuito deportivo, escenario y a su vez de adecuado recorrido para desfiles militares, lo fue también muy útil para exposiciones temporales de cuando la Feria de Muestras Internacional se emparejaba con el vecino Palacio Ripalda. En la actualidad lo vemos convertido en un garaje público que tan sólo se engalana en ocasión de la Batalla de Flores que cierra la Feria de Julio 

Sin embargo, tuvo otro nombre en el pasado muy antiguo, cuando era conocido bajo su espesa arboleda como el Prado de Valencia, situado entre los puentes del Real y del Mar, que nada tenían que ver entonces con los actuales, que serían reconstruidos décadas después.

Si nos remontamos a mediados del siglo XVI (aún no se habían construido en la zona los pretiles de la margen izquierda del Turia) era cuando las damas y señores con sus mejores galas iban al Prado, ausente entonces la futura plantación de álamos que daría la razón de su nombre, en su cercanía al Palacio del Real, a lucir sus coches de cuatro ruedas que en aquellos años empezaban a construirse con cierta distinción, mientras que la gente del pueblo se distraía viéndoles pasar. 

Con el tiempo los maestros de oficio se fueron incorporando "a la comitiva", y las tartanas y faetones fueron cada vez más numerosos, al igual que las carrozas, con uno o dos caballos y hasta tres ... pues había que hacerse notar. Impronta lúdica en la ciudad que tendría gran relevancia a lo largo del siglo XVIII. 

La imagen se corresponde mediados los años treinta, cuando ya habían pasados unas centurias. Que habían dejado de ser prado para convertirse en paseo como primera gran obra de Felipe V en la ciudad .

miércoles, 6 de septiembre de 2017

CONVENTO DE SAN VICENTE MÁRTIR


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.


Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

martes, 5 de septiembre de 2017

LA CREU CUBERTA

Archivo Municipal

La conocida como del “Miracle o Creu Cuberta”  fue la segunda “cruz de término” mandada construir por los Jurados -tras la de Almacera- y según nos informa Carreres, se tienen noticias de su existencia desde 1376, fecha en la que se conoce el pago por los trabajos efectuados para la construcción de una nueva cruz de piedra, sin que se tenga constancia del nombre del autor de la existente hasta entonces.

En 1406 se acordó su reconstrucción  con el añadido de un edículo. Obra que sería llevada a cabo entre los años 1432-1435 por el maestro Juan del Poyo y el imaginero Juan Llobet, autor de la Cruz, quien a pies del Crucificado representa también a la Virgen y a San Juan.

Junto a la del Carraixet, se considera como la más bella de las construidas como cruces de término, y la misma da testimonio del alto nivel alcanzado por los artistas de la época en el arte de tallar la piedra, entre quienes destacaba el citado Juan Llobet con sus trabajos en la talla de ventanas y portal de la cuarta torre del Palacio Real, interviniendo también en la recomposición de los apóstoles de la puerta gótica de la Catedral en 1432.

El templete fue reconstruido a comienzos del siglo XVI y fue a finales del XIX cuando al escultor municipal José Aixa se le encargó la restauración completa de la "Creu Cuberta".

Fuente: Elena de las Heras Esteban.

lunes, 4 de septiembre de 2017

CONVENTO DE SAN PEDRO NOLASCO


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

domingo, 3 de septiembre de 2017

TRENES DE VAPOR EN PONT DE FUSTA

Estudios Sanchis 1901

En la foto tomada antes de 1917 por el fotógrafo valenciano Francisco Sanchis Muñoz, cuyo biznieto continua la saga en el Estudio Fotográfico Sanchis 1901 de la calle Serranos de Valencia, se ven en la parte izquierda de la imagen vagones de mercancías de varios tipos y un corto trenet con destino Rafelbunyol, mientras en la parte derecha, en la vía de Llíria, le viene justa la longitud del andén para un largo tren compuesto por una retahíla de coches de viajeros de dos ejes con balconcillos en los extremos.

Como la vía correspondiente a la línea de Bétera está vacía, seguramente sería una de las cuatro veces diarias que salían cortos hacia Paterna con la adición: a las 9 horas con la composición para Bétera y a las 8, 11 y 13 horas con los coches destinados a Moncada. Recorrían los 4 km. de vía única hasta Empalme, donde los primeros coches seguían con la locomotora salida de Valencia hasta uno de los dos destinos, mientras que para el otro le enganchaban la maquinita que estaría esperando. En los retornos desde Empalme juntos los trenes de Moncada y Paterna que llegaban a Valencia a las 7:11, 10:11 y 12:11 horas y los de Llíria y Moncada que rendían viaje en Santa Mónica a las 8:11 horas.

Los cinco trenes Valencia-Llíria, cuatro hasta Bétera y el de las 5:40 h. hacia Moncada, sin adiciones.

En el retorno, en la estación Empalme no les añadían coches de otras procedencias a los cuatro trenes de Bétera, a cuatro de Llíria, a uno de Moncada y a otro de Paterna.

Con ello conseguían que hubiera 28 circulaciones diarias de viajeros entre Valencia y Empalme, un tramo donde también rodaban los trenes de mercancías de las líneas de Bétera y Llíria, siendo ésta la que más tráfico aportaba de la red, principalmente cebollas hacia el puerto del Grao para su exportación a Gran Bretaña.

Como el servicio en la línea del Grao era de doce trenes en cada sentido, y en la de Rafelbunyol nueve de ida y otros tantos de retorno, en la terminal valenciana había en 1912 un movimiento diario de 35 trenes de viajeros de entrada y otros tantos de salida, cantidad mayor en verano con el aumento de servicios en la línea del Grao para facilitar la llegada y retorno a las playas del Cabanyal y La Malvarrosa. Circulaciones que fueron aumentando con la electrificación de las líneas a partir de 1917.

Trenets que entre 1908 y 1916 transportaron un promedio de dos millones de viajeros anuales, pero con altibajos importantes en las mercancías: mínimo de 60.000 Tm. en 1912 y máximos de 174.000 Tm. en 1914 y en 1915.
Al ser importante el tráfico de mercancías, durante los muchos años con tracción vapor fueron muy utilizadas las 15 locomotoras ténder (1) adquiridas a la Hunslet Engine Company de Leeds. Un material tan bueno que tres maquinitas continuaron su vida en Altos Hornos de Vizcaya en el Puerto de Sagunto, dos en el Ferrocarril de Tortosa a La Cava y cinco en la línea de Valencia-Jesús a Villanueva de Castellón, algunas hasta los años sesenta del siglo veinte.

Tortosa (1955) - Archivo Esteban Gonzalo - Foto de E. Cuyas

De los 60 coches para primera, segunda y tercera clase comprados a la Wagon Bristol, todos de dos ejes como el material para mercancías, al recibir material más moderno en los años veinte, le vendieron doce a Ferrocarriles Estratégicos S.A. que explotaba el Ferrocarril de Tortosa a La Cava en el Delta del Ebro, y la mayoría de los restantes fueron reaprovechados en los años cuarenta del siglo pasado para construir “els empalmats” sobre bogies.

Todo lo anterior es historia de la que han sobrevivido: en Marxalenes el edificio de la estación y el depósito de locomotoras de vapor y en Valencia el edificio de la que fue importante estación, inaugurada el 8 de julio de 1892 y abierta al servicio público el día siguiente. Su vida ferroviaria terminó el 4 de mayo de 1995 junto con el tramo del trenet hasta Palmaret, y desde 1999 es la sede de la policía autonómica. Sobre Pont de Fusta, que el mencionado 8 de julio cumple 125 años, el lector encontrará más información en la entrada de fecha 10 de diciembre de 2015 de este blog.

He dicho en Valencia, ya que en el parque Teodor González de Tortosa está magníficamente conservada la locomotora nº 1 del trenet del Delta del Ebro, ex 8   de la SVT que fue construida en 1890 en Leeds.

Hay un acuerdo del 2011 entre la Generalidad Catalana y l’Associació d’Amics del Carrilet del Delta de l’Ebre para rehabilitar el tramo de 3 km. entre Jesús i María y La Cava, y, seguramente, para que vuelva a circular su máquina de vapor.

 (1) Todas eran locomotoras sin ténder remolcado, 12 del tipo 2-2-0, 2 del 0-3-0 y una 0-2-0 para maniobras que trabajó en el puerto de Valencia y a partir de 1920 pasó a Altos Hornos de Vizcaya en el Puerto de Sagunto.

Texto de Esteban Gonzalo Rogel

sábado, 2 de septiembre de 2017

CONVENTO DE CAPUCHINOS


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

viernes, 1 de septiembre de 2017

UN MONUMENTO A CONSTANTÍ LLOMBART

Archivo Municipal

Carmelo Navarro LLombart que como principal fundador de Lo Rat Penat pasó a ser conocido como Constantí LLombart, fue el gran impulsor de la Reinaxensa Valenciana junto Teodoro Llorente Olivares, representando ambos las dos tendencias de la época, éste el lado conservador y nuestro protagonista el republicano, decididos los dos al resurgimiento de “les lletres valencianes” en un movimiento básicamente cultural, avivados por su ejecutoria valencianista.

Cuando se cumplía el ochenta aniversario de su nacimiento Lo Rat Penat auspició un monumento en su homenaje, busto en bronce del escultor Ramón Andrés Cabrelles, de Campanar, que fue inaugurado el 31 de Julio de 1928 bajo la arboleda de los Jardines del Real.

Su lema, “Tot s’ho mereix Valencia, per a Valencia tot” como guía de su quehacer literario en el que, pese a su autodidactismo, alcanzó un gran prestigio, bien se lo merecía.

A las doce de aquel mediodía acudieron a los Viveros el alcalde con sus concejales y el cronista de la Ciudad Sr. Cebrián Mezquita.

Lo Rat Penat con su Senyera al frente esperaba al Ayuntamiento y a los acordes del Himno a Valencia por la Banda Municipal, el Sr. Burriel G. Palavieja pronunció unas sentidas palabras ofreciendo el monumento a Valencia.

Replicó el Alcalde, Marqués de Sotelo, agradeciendo el gesto en nombre de la ciudad, con la apostilla de que “los pueblos que que honran a sus hijos, honran a la nación y que se sentía orgulloso de ser valenciano por la hidalguía, nobleza y lealtad de los hijos de esta tierra”.

lunes, 31 de julio de 2017

EN HOMENAJE A TEODORO LLORENTE OLIVARES

Archivo Municipal

Teodoro Llorente Olivares, sobre todo poeta, escritor premiado, político, hombre ilustre, gran impulsor de la Renaixensa Valenciana, todo esto y más lo fue quien como director de Las Provincias, a su vez propietario del diario, se le puede/debe considerar como uno de los patricios más importante del cap i casal de las últimas décadas del siglo XIX, quien, además,  fue reconocido y coronado como padre de las “Letras Valencianas” en el marco de la Exposición Regional de 1909.

Así pues, Llorente Olivares se merecía un monumento para perpetuar sus múltiples facetas, y el acto propicio se celebró la tarde del 31 de julio de 1924 en la plazoleta formada en los jardines de la Gran Vía del Marqués del Turia, en su cruce con la calle Pizarro, donde se congregó en multitud la vida social y municipal valenciana, así como la universitaria, política, judicial,  militar, el mundo de la cultura en pleno, incluso con la presencia de un representante del Rey Alfonso XIII. No podían faltar al acto la familia, y allí estaban sus hijos, nietos y biznieto.

Entre discursos y agasajos, amenizó el acto inaugural la Banda Municipal  que en diversos momentos ejecutó el Himno de la Exposición,  “L’entra de la murta”, “lo cant del Valenciá” y a su final la Marcha Real.

No podía faltar aquella tarde la pincelada poética y fue el cronista de la ciudad, Sr. Cebrián Mezquita quien se encargará de ello, mediante este soneto:

“Nou Patriarca del jardins del Turia,
trovador de ton poble: alma bellesa,
foc viu del nostre llar, llum sempre encesa,
dels regionals recorts, fon la canturia.

Remors ton versos son de la boscuria,
de l'orta i de la mar, del reine en pesa:
en ells, dels cors amants bat la tendresa,
i  de nobles guerrers llampa la furia.

Als cims putjar saberes, i enlairarte;
feres palau de la barraca ombrina,
i el tocs del tabalet tornes dolcures.

Has mort i vius: Valencia, hui festiva,
en este trunfal lloch, vol, al posarte,

que en ella, com bon fill, cutio perdures.

domingo, 30 de julio de 2017

CONVENTO DE JESÚS


Nota.- Situado en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.

sábado, 29 de julio de 2017

EL FRONTÓN DE "LO RAT PENAT"

Foto de Luis Vidal Corella

1923 Ca - Amurallada la ciudad de Valencia en tiempos de Pedro el Ceremonioso, extramuros, la ciudad fue creciendo por obra de sus arrabales. Cuatro fueron en un principio los caminos de llegada que se situaban ante las correspondientes puertas de la ciudad, siendo necesaria la construcción de puentes sobre el Turia cuando se accedía a Valencia desde el norte.

Es el caso del puente en un principio conocido por “dels catalans”, por el arrabal formado de cuando el Conquistador cedió aquellas tierras a los repobladores que le acompañaban. Con el tiempo sería conocido como el camino de Alboraya. Otro arrabal fue el de Morvedre, por donde accedían quienes llegaban de los Serranos, tomando este nombre el puente y la puerta de entrada a su continuación.

Los otros dos caminos llegaban del oeste peninsular, el de Quart y el San Vicente, con sus correspondientes puertas para entrar en la ciudad.

La marginal derecha del Turia desde Mislata y en su zona de la Pechina, fue objeto de rica y variada ornamentación sobre sus pretiles, en especial durante el siglo XVII. Camino que venía a través de Las Cabrillas, y que llegado a la ciudad se encontraba el visitante con el denominado  “frontón de Lo Rat Penat” que a más de su función de banco,  informaba al visitante de los dos caminos que allí mismo nacían: uno hacia las Torres de Serranos y el otro como continuación natural del camino, hacia las torres de Quart, con indicación labrada en sus piedras.

El Frontón de Lo Rat Penat, construido por la “Fábrica de Murs i Valls”, debe su nombre a su simbología jaimina como remate del mismo, mientras que en centro se observa el cuerno de la abundancia, también conocido como de Amaltea, que figuraba en el primer escudo romano de Valentia, como testimonio de la fertilidad de las tierras que circundan el lugar. En el figura una leyenda latina que traducida dice: “Siempre esmaltes con bellas flores y rosas y con plantas y frutos las hermosas riberas del Turia.

Durante los años veinte fue trasladado a los Jardines del Real, para ser devuelto a su lugar de origen durante la II República.

En la foto de los años veinte vemos al tranvía de la línea 21 rumbo a Mislata, próximo a dejar atrás el"frontón", que, hasta Torrente, había entrado en funcionamiento el 25 de abril de 1895. 

viernes, 28 de julio de 2017

PARROQUIA DE SAN VALERO


Nota.- Situada en uno de los entonces conocidos como arrabales de la ciudad, no aparece en el plano; sin embargo, se referencia en la cartela del mismo.

Texto: Resumen Historial de la Ciudad de Valencia por Pasqual Esclapés de Guilló.