martes, 3 de marzo de 2026

DE AURORA DE TRO A DESPERTÀ



Una sencilla fotografía pero con tinte nostálgico que nos conduce a una época de detalles ya desaparecidos, y a la frase “nada es como antes”

Se trata de un acto fallero que aunque parezca mentira su origen se remonta a muy antiguo, actualmente se le llama Despertá, pero vamos a ver como llega a esta denominación.

La fotografía muestra un día de ambiente fallero en la calle Espartero, junto el mítico establecimiento ya desaparecido Lanas Aragón. Unas frágiles guirnaldas de luz ocupan la calle de unos edificios a otros, haciendo uso de su distintivo en la parte central. Los pequeños Trons de Bac golpeados contra el suelo indicaban el comienzo del día fallero.

Veamos como llegó a llamarse Despertá, después de haber pasado por Aurora de Tro y Diana.

De origen muy antiguo en la madrugada del día de la fiesta cristiana o musulmana se disparaban fuegos durante la noche y al llegar el amanecer los Misilia ya mayores acompañados de sus nietos que les portaban la pólvora disparaban el Tro Pitou. Hay que decir que los Misilia del Centenar eran personas honradas que defendían lo propio, la tierra, las creencias, y las personas.

Con la aparición después del Tro de Bac de “Paper Nugat” los protagonistas de la Aurora de Tro fueron los niños que los tiraban contra las paredes y contra el suelo.

Al quedar desmantelada la Misilia valenciana tras la batalla de Almansa, con ello y durante un tiempo la Aurora del Tro desapareció, y se vio recuperada a mitad del siglo XVIII.

Como casi todo lo que perdura en el tiempo el Tro varió en su elaboración, y en el siglo XIX se forma con un canuto de papel y se ata con hilo de palomar.

¿Cómo llega a cambiar de nombre el de Aurora de Tro después de tanto tiempo? Esto fue debido a que durante las guerras carlistas las Auroras de Tro iban acompañadas por una banda de música que repetía constantemente, una y otra vez, la misma melodía, la Diana militar. Fue el momento de la segunda denominación, sustituyendo la anterior por la de Diana Despertá.

En la Segunda República empieza a declinar el acto festivo, y en 1936 se produce un parón en la fiesta. Mientras las Dianas militares seguían sonando en el interior de los cuarteles, los Tro de Bac ya no sonaron por las calles.

Llegan los años 40, se recuperan las fiestas religiosas, el fuego vuelve y con él el Tro de Bac. Pero a partir de los años 80 y con la introducción del Tro de mecha, los accidentes cada vez eran más frecuentes, y “ pagó el pato” el pequeño Tro, aunque ya en su interior la mezcla de clorato potásico, sulfuro de antimonio, azufre y pequeñas piedras, todo envuelto con papel pegado y atado con cuerda implicaba un riesgo cada vez mayor.

Al final mediante normativa europea se prohibieron y ni las empresas pirotécnicas querían producirlos. La solución que llegó fue la de un curso para expertos en lanzar los Tro de Bac. Para ello los mayores de 18 años poseedores del certificado CRE, pudieron volver a tener Despertá. El comienzo fue únicamente en la plaza del Ayuntamiento, aunque a partir de ese momento las comisiones falleras ya pueden disfrutar de despertar al vecindario, eso sí, sin guardarse ninguno de los que toca en ese momento concreto del día.

Texto de Amparo Zalve

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