martes, 24 de febrero de 2026

ICONOS INTERNACIONALES EN LAS FALLAS DEL AYUNTAMIENTO



El motivo era la llegada cada vez más grande de turismo para visitar nuestra ciudad durante las fiestas falleras. El talento, la maestría y la creatividad del artista fallero hacía que gente de diferentes países vinieran a ver los impresionantes monumentos falleros. Por esta razón comenzaron a reproducirse iconos internacionales. El único monumento que no entra en competición, es decir, la falla de la plaza del Ayuntamiento actual, y en su momento al que me remito la plaza del Caudillo, comenzó con la reproducción de la Fontana de Trevi de la ciudad de Roma en 1957 (fo
tografía de portada), con el artista Vicente Pallardó Latorre.

La plaza era el epicentro que toda persona ajena a la ciudad no iba a pasar por alto, y a partir de aquel año el monumento fallero aparecería haciendo diferentes guiños hacia el exterior.


En el año 1963, nos envió a la colina de Hisarlik, al noroeste de Turquía, y el caballo de madera que los aqueos usaron para infiltrase en la ciudad de Troya en una noche apareció junto a la fuente de la plaza del Caudillo. El artista fue Ricardo Rubert Andrés. Por cierto, fue visitada por la actriz Marlene Dietrich.


Muy impactante fue la del año 1966. La Grandiosa Torre Eiffel que nos trasladaba a Paris con una réplica a escala completamente exacta. Una envergadura de 32 metros de altura y 25 toneladas de peso. Para ello el artista Juan Barea utilizó 22000 tornillos y 350 tableros de madera. Los visitantes podían subir por una escalera al primer piso, tal cual como si lo estuvieran haciendo en la “Ville Lumière”.


Tres años después, 1969, le toco el turno al emblema de otra ciudad italiana, la de Pisa, con su torre inclinada y vaya que sí. De que estuviera torcida se encargaron los hermanos Fontelles.

                                                     
                                                      Falla de 1970

                                                  
                                                       Falla de 1971

En el año 1970 , desgraciadamente, y no por un maremoto en la isla de Rodas, Grecia nos dejó sin la falla del gran Coloso, todo porque le faltó un punto de apoyo entre las dos piernas y eso de apoyarse solo con dos piernas le causó que a mitad de la noche de la plantà cayera contundentemente al suelo, quedando indemne la cabeza. Pero rápidamente, carácter valenciano que nos honra, tuvo la ayuda de otros artistas falleros que improvisando una alta columna coloreada la cabeza del Coloso se instaló allá a lo alto y aunque la fortaleza de tal personaje paradójicamente se vio debilitada, hubo falla. Al año siguiente quiso volver con éxito y fue de manera algo diferente , la antorcha hacia arriba y a sus pies que en el año anterior iba a ser una embarcación se cambió por un Ave Fénix, ese que resurge de sus cenizas. Los 25 metros levantados por Salvador Octavio Vicent, pudieron ser pasto de las llamas el día de San José de 1971.


Algo más lejos nos iríamos en el año 1973. Tuvimos la ilusión de estar en Liberty Island en el puerto de Nueva York, y el artista Vicente Luna nos trajo la Estatua de la Libertad.




Si de iconos se trata, Italia representa a muchos, y ya habiendo pasado por Roma y Pisa, Florencia no era menos, aunque el David De Miguel Ángel aquí pasaría de los 5 metros de altura a los 20. Un David colosal para la falla del año 1991 por el artista José Martínez Mollá.


Una preciosa reproducción llegó del Museo del Louvre desde París, la alada Victoria de Samotracia para la falla de la plaza del Ayuntamiento del año 1998 ejecutada por el artista fallero José Martínez Mollá.


Manuel García replicó en 2014, con 15 metros de altura y 7 toneladas de peso, la figura de El Moisés, desde la Basílica romana de San Pietro in Vincoli. El señor Buonarroti pasó dos veces por la plaza del Ayuntamiento en dieciseis años.

Texto de Amparo Zalve

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