martes, 23 de febrero de 2016

LOS INFANTES DE ESPAÑA, UN DÍA EN LA EXPOSICIÓN

Foto de Barberá Masip - ABC

En junio de 1909 y en especial por la gran atracción de la Exposición Regional, los Infantes de España estuvieron tres días en nuestra ciudad con una agenda plena de actos. Habían llegado a la Estación del Norte el sábado 6 y en su primera jornada centraron su atención los establecimientos benéficos con la asistencia a otros lugares.

Su presentación en el evento que aglutinaba la industria valenciana estaba dispuesta para el domingo y tras la visita a la Catedral con la celebración de la Santa Misa y la contemplación de sus reliquias y capillas y sentir un gran fervor por el Santo Cáliz, SS.AA.RR subieron al Miguelete; después de un pequeño descanso contemplando las campanas, ascendieron a la terraza para disfrutar de sus vistas, en especial de la amplia huerta que desde lo alto se divisaba en aumento de su admiración.

Acto seguido y a las 10 horas, doña María Teresa y Don Fernando atravesaban sobre un landó el arco de entrada de la Exposición, seguidos por los vehículos de las primeras autoridades. Se dirigieron en primera instancia a la futura Fábrica de Tabacos, donde el Sr. Trenor esperaba la comitiva en unas instalaciones que cumplían con la función de "Palacio de la Industria", con numerosos stands situados en las múltiples salas que ocupaban cada uno de sus pisos, su planta baja y la principal.

Fueron cuantiosos los stands que captaron la curiosidad de los infantes de España en los que se reunían acreditados fabricantes de toda la región. Industriales de la cerámica, pasamanería, papel, orfebrería, vestido, sombreros, coches, alfombras, juguetes, electrónica, todo el estamento productivo valenciano, hacía en su conjunto bullir al Palacio. Desde la Institución Internacional Electrotécnica, un "teléfono de alta voz" que saludó respetuosamente a los infantes, repitió la atención a ruegos de doña María Teresa. , 

La Fabril Valenciana hizo una demostración en su manufactura de medias. Sonó la Marcha Real cuando se detuvieron ante un fonógrafo de la casa Arnau y Roig, y fueron obsequiados por el industrial M. Duch, fabricante de objetos de cuero. Cuatro salas las ocupaban los industriales del mueble, destacando las de Albacar,  Vilella, Ferrer y Mir, y Lleó. En la del Sr.  Feliu, estaba un despacho regalado a Alfonso XIII en su reciente visita.

Y entre los diversos pisos y salas con los expositores de saquerías, alfombras, dorados, papel de fumar, sombreros, juguetería, muñecas, orfebrería religiosa y un extenso repertorio de nuestra industria fabril, vieron el aeroplano del Sr. Oliver quien explicó "los fundamentos científicos y funcionamiento del aparato". Y el punto final a la visita lo fue en la planta baja con las magníficas instalaciones de las fábricas de jabones, de licores y harinas, "con lo que se dio por terminada la visita".

Sus Altezas Reales inauguraron un Concurso de Claveles "que de entre todas las flores es la más genuinamente española". Por la tarde, tras presenciar una corrida de toros, a mitad de la prueba, los infantes se presentaron en la Gran Pista, donde se venía celebrando un Concurso Hípico Internacional, con masiva afluencia de público, en esta ocasión debido a que se había acordado felizmente la entrada gratuita. Bastaba con la de la Exposición.

La estancia de los Infantes en Valencia tendría una tercera jornada, la del lunes, en la que volverían a la Exposición Regional para visitar, una vez haber almorzado en el Restaurant Miramar, el Pabellón del Real Patrimonio, el de la Diputación Provincial y el Palacio de Agricultura. Y ya con prisas, pues se aproximaba la hora de la salida del tren para su regreso a la Corte, recorrieron el pabellón de los Trenor, el Palacio de Fomento, la miniatura del Puerto, la Compañía Trasatlántica y el pabellón de la Industria Abaniquera.

Finalmente estuvieron en el Asilo de la Lactancia, al que dedicaron grandes elogios.

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